Archivo de Noviembre 2006

Casino Royale, de Martin Campbell

Noviembre 30, 2006

James Bond es ascendido como agente doble 0, a pesar de sus métodos bruscos y violentos. Su nueva misión le lleva hasta el Casino Royale en Montenegro en donde tendrá que vérselas con Le Chiffre, que financia el terrorismo, en una partida de cartas. Junto a Bond estará la bella Vesper Lynd, quien le ayudará a la hora de entrar en la partida.Vigésimo primera aventura oficial del agente 007 en las pantallas (si obviamos la parodia realizada en 1967 y la película de Connery “Nunca digas nunca Jamás”). Después de la partida de Brosnan como Bond y la posterior compra de la MGM por Sony, estaba claro que el rumbo que iba a tomar la franquicia iba a ser distinto a lo anterior vivido. De entrada, ya se dio a conocer la nueva a ventura del famoso agente británico, nada más y nada menos que “Casino Royale”, la primera novela que escribió sobre el personaje Ian Flemming, y que el mismísimo Tarantino mostró su interés por dirigirla, para halago a los productores, aunque al final se quedo a las puertas. Y es que esta “Casino Royale” no ha estado exenta de polémica desde que se dio a conocer el nombre del nuevo James Bond, el notable actor Daniel Craig, que ha participado en películas tan memorables cómo “Camino a la Perdición” o “Munich”. Desde su presentación oficial ha habido muchas personas que han alzado sus voces en contra de dicha elección, aunque cómo yo siempre digo, será mejor esperar al resultado final. Y ya lo tenemos aquí.

Para empezar tengo que decir que este James Bond es un nuevo James Bond, de echo en el título deberían haberle subtitulado algo como “James Bond Begins”, porque esto es un renacer del personaje, algo nunca visto antes. Y es que al tratarse de la primera novela de Flemming, los productores han querido ser fieles y convertirla en la primera misión cinematográfica del personaje eludiendo las veinte películas anteriores. Para muchos seguro que es un craso error, pero yo creo que siempre viene bien tomar algún que otro nuevo rumbo.
El principio no es el típico en que salen los circulitos y el personaje aparece disparando hacía el espectador, no. En esta ocasión la pantalla se nos vuelve en Blanco y Negro ya en los logos de las productoras para comenzar con un brevísimo prólogo en que Bond va a pasar de ser un mandado a agente doble 0. En ese breve prólogo seremos testigos de la dureza y mala leche que gasta el agente, además de su frialdad, nunca expresada antes de tal manera. De ahí pasamos a la habitual canción de turno con lo títulos de crédito.
Seguidamente veremos que Bond es un fuera de la ley dentro del MI6, alguien que hace las cosas a su manera como meterse en una embajada y volar un tanque explosivo. A su jefe, M, la trae loca, y más si el agente sabe cómo meterse en su casa para introducirse en su ordenador. Posteriormente irá por libre siguiendo una pista que le conducirá hasta Le Chiffre, a quien sus superiores le ordenaran seguir y jugar con él una partida de poker en Montenegro, desplumando al tipo y consiguiendo con él un trato para que les entregue a los terroristas a quien financia.
Entre todo eso, Bond se hinchara a palos con el que se ponga en su camino, dándoles de ostias (perdón por la expresión) que los pondrá a gusto.

El Bond protagonista de esta película es un Bond frío, duro, impulsivo, con cara de mala leche, de gatillo fácil (anda que no es rápido con la pistolita), pero que también sangra, sufre y lo pasa mal. Si estábamos acostumbrados a que a 007 sólo le saliera una cicatriz en la ceja o un poco de sangre de la boca, aquí Bond sangra por todos los poros, se romperá los nudillos, y tendrá cicatrices a mansalva por el rostro. También protagonizará una cruel tortura, y en mi opinión una de las mejores secuencias de todo el film, en que castigarán sus partes nobles. Eso si que es pasarlo mal, con razón el hombre tiene los humos que tiene.
Otro punto a diferencia de sus predecesoras, el villano. Porque ¿cuántos villanos tiene “Casino Royale”? Vale que Le Chiffre es un mal nacido que ayuda a financiar al terrorismo, pero también tenemos a los africanos, al que está por encima de Le Chiffre, y unos cuantos más. Si es que está película no va de un tío que quiere destruir el mundo ni dominarlo, sino de la financiación al terrorismo y la cantidad de piezas que se mueven, ya sea por interés o en contra de su voluntad.
Ahora hablemos de la chica. Vesper Lynd es la ayuda de Bond en Montenegro, a pesar de que no se lleven bien al principio. Ya iba siendo hora que alguna chica Bond fuera capaz de echarle en cara a 007 su machismo y egocentrismo. Si bien es cierto que con ella protagonizará algún que otro momento cómico que me recordó ligeramente a “Sr. Y Sra. Smith” (el momento en que hablan de la ropa que ponerse), todas las demás secuencias que protagonizan estás perfectamente tratadas y son de los mejor de la cinta, destacando el sensacional momento de la ducha. Además que puedo decir, sin ningún tipo de spoiler, que gracias a Vesper Lynd entendemos un poco por que Bond se comporta posteriormente con las mujeres de la forma en que lo hace.

La dirección corre a cargo de Martin Campbell, que ya presentó a Pierce Brosnan como agente 007 en “Goldeneye” y ahora ha hecho lo propio con Daniel Craig en esta nueva película. Entre ambos films la diferencia es significativa. Reconozco que me gustan las pelis Bond de Brosnan, pero “Goldeneye” siempre la he considerado algo fallida en el sentido que le faltaba acción y de que algunos personajes eran muy agotadores. Pues bien, será por eso que “Casino Royale” la considere mejor película, porque tiene acción a raudales muy bien llevada y encauzada por Campbell considerando que es un encargo y que su anterior film fue la decepcionante “La Leyenda del Zorro”. Además consigue planos más que buenos, y como he citado anteriormente, la secuencia de la tortura merece estar ya entre las clásicas de la Saga.
En la escritura del guión ha intervenido Paul Haggis, guionista de “Million Dollar Baby”, “Flags of our Fathers”, y de la sobrevalorada “Crash” que también dirigió. Creo que es a él a quien le debemos dar las gracias por introducir violencia y un toque de realidad, y por habernos convertido a James en el nuevo Bond que es, con cierto cinismo y una frialdad característica de un asesino (no se por qué, pero creo que a este hombre le gusta mucho “24”, porque si este Bond coincide con Jack Bauer pueden destrozar todo un país).
La música vuelve a correr a cargo de David Arnold, que inteligentemente no usa hasta el final el mítico tema de Bond. Su música es muy buena, sobre todo en los momentos en que James y Vesper están a solas.

El elenco interpretativo está formado por Mads Mikkelsen como Le Chiffre, el banquero que llora sangre y financia actividades terroristas; Jeffrey Wright como Felix Leiter, un aliado de Bond en el juego; Giancarlo Giannini como el enlace de Bond en Montenegro, Mathis; y Judi Dench repitiendo por quinta vez su rol de M, quizás un error ya que si es la primera misión de Bond deberían haber contratado a otra persona que rompiera totalmente con lo anterior, pero siempre es agradable ver a la actriz británica. Destacan sobre todo Daniel Craig como James Bond, para que los que no creían en él vean que queda muy bien como agente secreto, y cómo sin poseer el atractivo que tenían sus predecesores llena la pantalla cuando sale de smoking. Quizás su rostro de tipo duro lo encauzaba más bien hacia el papel de villano, pero ha sido una elección muy inteligente y valiente por parte de los productores. Eva Green está muy bien como Vesper Lynd, su simple belleza ya hubiera sido suficiente, pero si además le añadimos que la muchacha tiene talento interpretativo altamente demostrado la cosa está más que salvada.

Buena película de acción que marca un punto y a parte con el resto de la Saga Bond. Tanto Craig como Green se comen la pantalla y las escenas de acción están muy logradas. Un divertimento de primera. A ver con que nos sorprenden en la próxima aventura Bond.
7/10

El Perfume, de Tom Tykwer

Noviembre 29, 2006

Francia. S. XVIII. Jean Baptiste Grenouille es abandonado recién nacido por su madre en un mercado, rodeado por el hedor a pescado. Recogido y llevado a un hospicio, el muchacho se criará en él sin hacer demasiadas amistades. Tiene un don único: es capaz de captar el olor, la esencia de las cosas, por insignificantes que sean. Aprenderá a destilar aromas de mano del famoso perfumista Giussepe Baldini. Pero él quiere más, atrapar la esencia de cosas como el cobre, la plata, o las mujeres.La novela de Patrick Suskind ha dado mucho que hablar a la hora de ser llevada al cine. Fue uno de los sueños de Stanley Kubrick, el cual admitió que era inadaptable cinematográficamente. Y en cierta parte, y viendo el resultado final de la cinta de Tom Tykwer, podemos decir que tenia cierta razón.
La película funciona por sí sola como un thriller histórico con una perfección técnica abrumadora. Sin embargo, mirando al original literario en que se basa, a uno le queda el regustillo final de haber captado sólo una cuarta parte de la novela.
Si a un servidor le gustó la novela de Suskind no fue por sus trama criminal, sino por el protagonista. Jean Baptiste Grenouille es un joven que un don muy especial como es el captar la esencia de las cosas, sin embargo no es capaz de captar su olor, su esencia personal. Es por esa razón por la cual mata a jóvenes muchachas, para arrebatarles lo que él no posee, además de por contener el olor más puro del mundo. Y es que Grenouille ansía poseer lo que tienen los demás, una personalidad, una vida. Quiere ser alguien. La única persona que lo trata bien es Baldini, y en cierto modo porque el muchacho le consigue al viejo perfumista combinaciones para nuevos perfumes que le volverán a colocar en una posición privilegiada en el mundo.
Eso hablando del libro, ahora bien en el film esto que he comentado es banal. No sabemos que Grenouille no tiene olor hasta la hora de película, por lo cual nos cuesta imaginar el por qué de su ansía por matar a las jóvenes.
Empezaré a hablar de la película con referencia al libro y las partes que no me han gustado. Para empezar, lo citado anteriormente, la tardanza por descubrirnos la razón por la que Jean Baptiste desea captar la esencia de las cosas; en segundo lugar la bajada de ritmo que tiene el film cuando el protagonista deja París y su estancia en las montañas, algo tan importante en lo literario y que en pantalla no llega a durar más de dos minutos; lo poco que se nos muestra el oficio de Grenouille cómo perfumista, mientras que en el libro llega a ser reconocido, en pantalla no parece más que está haciendo un perfume a espaldas de sus amos; y para terminar, lo que más me decepciono sobremanera es la secuencia comentada hasta la saciedad de la orgía, que fue rodada en Barcelona y coreografiada por La Fura del Bauls, porque me la esperaba más grotesca, violenta, desagradable, difícil de ver, tal y cómo pasaba con la novela cuando llegaba ese momento y los presentes en la plaza empezaban a fornicar unos con otros violentamente, mientras que en la película parece que estamos viendo el nuevo anuncio de Nochebuena, y lo mejor es que, cuando toda la muchedumbre sale sucia con sus harapos, las caras llenas de barro y asquerosas, en el momento de la orgía no sé por qué todo se vuelve blanco inmaculado y todos aparecen limpitos bajo sus ropas. Eso sí, he de decir que me encantó el plano cenital del pañuelo volando sobre el populacho acompañado por la brillante música. También citar que no me gustó en absoluto el plano final con el que se cierra el film, me parece muy comercial y previsible.

Ahora vamos a hablar cosas buenas del film. La ambientación es fenomenal, muy cuidada, uno llega a captar la esencia de la Francia del XVIII con sus calles sucias. Los detalles de las cosas que huele Grenouille muy acertadas, desde el principio en el mercado de pescado, hasta que pasea por la calle y va oliendo cada nuevo aroma, y por supuesto su primera victima, la personificación de la pureza y la virtud, quizás por esta razón ya merezca Tykwer un aplauso, pues captar las cosas tal y cómo las describía el libro era muy difícil. La presentación del personaje de Grenouille en el primer plano del film es buenísima, cómo de la oscuridad aparecerá el protagonista, o más bien la protagonista, la nariz del muchacho, aunque también he de decir que Tykwer abusa demasiado del plano detalle de la nariz en el primer tramo del film. Las secuencias en que Grenouille persigue a su primera victima por las calles son asombrosas, jugando con la luz, sobre todo en el plano fijo en que ella está en primer termino y el muchacho aparece de entre las sombras hasta su hombro. De la misma manera citar dos planos en que aparecen en el mismo pero sin verse Grenouille y Laura (cuando la joven está frente a la tumba de su madre, y momentos después en el callejón). Las secuencias de tensión e intriga están muy bien construidas, como las citadas anteriormente o la protagonizada en un jardín-laberinto. La fotografía del film está cuidadisima, y da inquietud en los momentos adecuados, uno de los mejores puntos a destacar. La música del film queda muy bien insertada en el film, y aunque a veces resulta repetitiva es muy adecuada en más de una ocasión.

La dirección del alemán Tom Tykwer es muy buena, con una fuerza visual a la hora de plasmar el mundo que rodea a Jean Baptiste muy meritoria. El director, conocido por “Corre Lola, Corre” o “La Princesa y el Guerrero”, sabe sacar partido a las secuencias en que hablan los silencios, las miradas, incluso, podemos decir, los olores. Si bien le puedo achacar algún exceso visual inadecuado (ese travelling aéreo a través de las montañas hasta llegar hasta Laura galopando a caballo) he de decir que el director ha conseguido un película muy espectacular visualmente.
La producción del film ha corrido a cargo de Bernd Eichinberg, quien ya contribuyo a la adaptación de otra celebre novela historica, “El Nombre de la Rosa”.
La película, financiada entre Alemania y Francia, ha contado también con España en la producción, por lo cual está es otra superproducción en lo que va de año para nuestro país junto con “Alatriste”, “Los Borgia” y “El laberinto del Fauno”.

El reparto está perfecto. Con un magistral trabajo de Ben Whishaw como Jean Baptiste Grenouille, centrándose en la mirada, los gestos, con los cuales nos transmite todo lo que siente su personajes. Grenouille apenas habla en el film, lo que da más merito a Whinshaw a la hora de transmitirnos todo mediante la expresión corporal. Le secundan Alan Rickman como Antoine Richis, un noble de la sociedad francesa, Rachel Hurd-Wood como la bella Laura, que con su simple belezaz pelirroja ya llena la pantalla. Mención especial para el magistral Dustin Hoffman y su composición del perfumista Baldini, cada momento en que el actor sale en pantalla es un momento para agradecer al director que haya contado con él.

Buena película histórica, que aunque no llega a captar del todo la esencia de la novela en que se basa, si consigue traernos cine bien realizado y de buena calidad.
6,5/10

36, de Olivier Marchal

Noviembre 28, 2006

El departamento de policía de París está tras la busca y captura de un grupo de ladrones que asaltan carros blindados con dinero. La investigación será llevada a cabo por dos policías, antiguos compañeros, y sus respectivos equipos. El primero que atrape a la banda será el nuevo capitán de policía. La investigación se convertirá en una carrera entre ambos de la que solo uno saldrá triunfante.Sorprendente. Es la palabra que se me aparece cada vez que pienso en este thriller policiaco francés. Un film con una notable factura, un guión muy cuidado y unos sobresalientes actores.
Si hace poco hablaba de “Infernal Affairs” como la “Heat” china, en está ocasión hemos de hablar de “36” cómo la “Heat” francesa. En está ocasión los rivales no son policía y criminal, sino policía contra policía. Lo que hace más interesante el asunto. Y más si entre ambos ha habido un lazo de unión que pertenece al pasado y que nunca sabemos por qué se rompió. Desde ese momento ambos han mantenido una rivalidad en el cuerpo que les ha convertido en enemigos.

La película comienza de manera inteligente mostrándonos al personaje de Leo Vrinks encerrado en prisión llorando para dar paso a un flashback en que vemos como unos motoristas roban el nombre de una calle y se lo llevan a dicho personaje. En ese momento el espectador piensa que Vrinks es el jefe de una banda de ladrones. Sin embargo después comprobamos que dicha señalización es el regalo de despedida para un compañero que se traslada.
Después Vrinks y su compañero (el que se traslada) se pondrán a trabajar en el caso de los furgones, pues ha habido otro atraco. En la escena del crimen se encontrarán con Denis Klein, el antiguo compañero de Vrinks, y ya entonces veremos la distancia que separa a ambos personajes.

Mientras que Vrinks quiere atrapar a los ladrones por cumplir con su trabajo y ser un buen policía, Klein desea atraparlos por tener el puesto de Jefe y demostrar que es el mejor, a pesar de los sucios métodos que gasta a la hora de trabajar.
El film muestra cómo los dos policías se encuentran con sus respectivos soplones, insertando ahí otra trama más que enriquece a la cinta y la convierte en algo más que en una película de policías, introduciéndonos en el departamento de policía, y mostrándonos que ningún policía, por muy bueno y muy bien que quiera hacer su trabajo, se libra de la corrupción, ya sea a mayor o menor escala.

Entre el reparto nos encontramos a Daniel Auteuil como el agente Vrinks y a Gerard Depardieu como Klein. Un duelo de titanes entre dos de los mejores actores francese que existen. Sus momentos en pantalla no tienen nada que envidiar a los protagonizados por DeNiro y Pacino o Leung y Lau.

Un thriller inteligente, de las más agradables sorpresas que me he llevado recientemente en una película estrenada en nuestro país directamente en DVD con el infumable título de “Asuntos Pendientes”.
7/10

BSO de la semana: Amélie

Noviembre 25, 2006

Le Fabuleux Destin d`Amélie Poulain de Yann Tiersen: Para el mágico film de Jean-Pierre Jeunet, el director contó con la colaboración del compositor francés. Aclarar que dicha Banda Sonora no es del todo original, ya que muchos de los temas ya estaban compuestos y editados en discos previos de Tiersen. Sin embargo su buena utilización en la película parece que estuviera pensada para la mísma. Con predominio del acordeón el piano, son memorables los momentos en que Amélie camina por la calle para ayudar a cruzar al ciego, cuando observa a Don Cristal desde su ventana, o el maravilloso momento de los besos con el personaje de Mathieu Kassovitz. Una Joya de disco que todo amante de las Bandas Sonoras, y de la música en general, debería tener.

5/5

The illusionist, de Neil Burger

Noviembre 23, 2006

Viena. Finales del S. XIX. Llega a la ciudad el mago Eisenheim, que maravilla a todos los espectadores con trucos inimaginables. Sus poderes llegan a oídos del príncipe de Viena que acompañado por su prometida, Sophie Von Teschen, se presenta como espectador en el teatro en que el mago actúa y comprobar tan excepcionales dotes. Cuando Eisenheim vea a Sophie reconocerá en ella a su amor de juventud, comenzando así una rivalidad entre él y el prícipe, que manda a su jefe de policía, Uhl, desenmascarar a Eisenheim y demostrar que es un impostor y manipulador.Primera película de magos que nos llega este año a espera de “The Prestige” de Christopher Nolan (que se estrenará en Enero). Más cercana a una película romántica de época, “El Ilusionista” nos narra la historia de Eisenheim y cómo maravilló a las gentes de Viena con sus trucos. Para darle vidilla al asunto meten la obligatoria historia de amor con la prometida del príncipe, que, cómo no, es el malo malísimo de la función.
La película es un enorme flashback narrado por la voz en off del inspector Uhl. Seremos testigos de cómo Eisenheim y Sophie se conocieron, cómo fueron separados y cómo el joven comienza a introducirse en el mundo de la magia. A partir de ahí seremos sorprendidos, como el resto del público de la película, por la primera intervención de Eisenheim, una sucesión de trucos de manos bien realizados. Claro, tras ver esto y ver que no lleva ni 20 minutos el film, creemos que la cosa va a ir a más, pero no. Las intervenciones del mago son siempre del mismo estilo, muy elegantes eso sí, pero no tienen un in crescendo que sorprenda como debiere. Ni siquiera el discutido final, tan sorprendente como dicen, llega a impresionar. Si bien es cierto que puede maravillar y pillar desprevenido al espectador un segundo, se huele lo que está pasando desde el principio. A pesar de ello, todos los trucos están muy bien llevados a la pantalla gracias a la puesta en escena del director Neil Burger, ver por ejemplo el momento en que se realiza el truco del árbol de naranjos y cómo la cámara gira en torno a la maceta sin cortar para dejarnos sorprendidos. Con respecto al final, he de decir que quedé un tato decepcionado porque me pareció una copia de la magnifica “Sospechosos Habituales”, y no algo más original como exigía el relato.
La historia de amor, al contrario, llega a ser previsible y típica. Desde el primer momento en que se ven los dos en el teatro sabemos lo que va a pasar. Tampoco ayuda mucho que el villano sea el cliché en estas producciones, o sea un gobernante malo malísimo que trata mal a sus mujeres.
El personaje del inspector Uhl es el mejor tratado del film. Un hombre que siente simpatía por Eisenheim, a quien se le ha mandado investigar. Quiere ser un buen policía a pesar de las consecuencias que eso conlleve con el príncipe.

Segunda película de Neil Burger tras “Interview with the Assassin”. En esta ocasión se decanta por una puesta en escena correcta y muy clásica, sobria por momentos. Debido al bajo presupuesto del film supongo que no pudo jugar más con los escenarios, prueba de esto es que siempre que se dirigen a Palacio se ve la misma vista. La fotografía oscura es de gran ayuda en las intervenciones de Esenheim, al igual que la elegante partitura de Phillip Glass. El film está basado en el relato del ganador del Pulitzer Steven Millhauser “Eisenheim the Illusionist”
El elenco interpretativo está correcto, destacando los siempre excelentes Edward Norton que dota a Eisenheim de seriedad y un leve toque de misterio, y Paul Giamatti como el inspector Uhl (seguro que lo vuelven a nominar al Oscar como secundario). Jessica Biel cambia de registro aquí para dar vida a Sophie, consiguiendo una buena interpretación de la prometida del príncipe. Rufus Sewell vuelve a repetir su papel de malo como el príncipe Leopold.

Buen film de magos, con unos trucos bien realizados, un final un tanto previsible y una historia de amor trillada hasta la saciedad. Aún así la elegante dirección y el buen trabajo de los actores hacen que esta sea una de las películas más interesantes de la temporada.

6/10

Proximamente: Fanboys

Noviembre 14, 2006

Por fin se nos va a hacer justicia a los fans de Star Wars con esta película protagonizada por un grupo de amigos fans de la Saga Galactica.

La trama se situa en Noviembre de 1998, cuando este grupo de amigos decide dirigirse al Rancho Skywalker y ver antes que nadie la película del “Episodio I La Amenaza Fantasma”.

En el viaje tendrán que sobrepasar varios obstaculos (todos ellos relacionados con la Trilogía Original) y enfrentarse a sus mayores enemigos, los trekkies.

Si bien es cierto que se puede convertir en la película friki del año proximo (y la que debería haber realizado Kevin Smith), viendo algunas imagenes uno se pone las manos en la cabeza pues tiene escenas chorras típicas de comedia juvenil a lo “American Pie” que podrían echar al traste el planteamiento.

Entre los participantes del reaparto citar que aparecen Ray Park (Darth Maul) como un agente de seguridad de LucasFilm, Billy Dee Williams (Lando Callrisian), o William Shatner (El capitán Kirk). Mi sorpresa no fue al ver estos pariticipantes sino al comprobar que la película está producida por Kevin Spacey, el cual no me extrañará que tuviera un cameo (¿Como Lex Luthor?).

Espero que el film llegue aqui porque tengo muchas ganas de verla y promete más de una risa para los fans de Star Wars.

Hasta entonces.

¡Qué el frikismo nos acompañe!

Infernal Affairs, de Alan Mak y Andrew Lau

Noviembre 12, 2006

Yan es un agente infiltrado desde hace diez años en las tríadas chinas. Desde hace tres años trabaja para uno de los jefes más poderosos de la mafia, Sam. Sin embargo, lo que no sabe es que Sam tiene un topo en la policía, Lau, quien le informa de todos los movimientos que realiza el cuerpo para intentar atraparlo.Coincidiendo con la presencia en la cartelera de “Infiltrados” de Scorsese, me decidí a revisionar la película original en que se basa. Tras haberla visto de nuevo, no puedo más que decir que la película de Scorsese es peor de lo que me pareció.

Infernal Affairs es un thriller al estilo de “Heat”, y no lo digo porque lo ponga en todas las sinopsis, sino porque tiene más de un punto en común.
En primer lugar por el envoltorio de película policíaca seria y que se toma en serio.
En segundo lugar porque si en la película de Michael Mann asistíamos a un duelo entre DeNiro y Pacino que tan solo coincidían en pantalla un vez (y era en un plano-contraplano), en esta asistimos a otro duelo interpretativo, el protagonizado por Tony Leung con Andy Lau. Como vemos en el film, Yan (Leung) y Lau (Andy Lau) coinciden en pantalla al principio cuando ninguno sabe nada del otro, solo son un vendedor y un comprador normales y corrientes, incluso podríamos decir que se sienten simpatía cuando Yan le indica un lugar donde le saldrían mejor los altavoces que quiere comprar. El segundo encuentro ya es más tenso, cuando Yan se presenta en comisaría ante Lau para mostrarse como el topo, sin que sepa aún que Lau era el infiltrado de Sam. El tercer encuentro es el cúlmen de la película, en una secuencia que se ha convertido en clásica para muchos, cuando los dos infiltrados se citan en la azotea con los reflejos en las ventanas del edificio adjunto, y Yan apuntando a Lau a la cabeza.
De la misma forma que la relación Yan-Lau, podemos hablar de la relación Sam-Wong. Wong es el jefe de policía encargado de atrapar a Sam, y que tiene infiltrado a Yan, mientras Sam es el jefe de la mafia china que tiene infiltrado a Lau en el cuerpo de policía. Ambos personajes no son muy distintos entre sí si no fuera porque cada uno se encuentra en un lado de la ley. Tan solo coincidirán en pantalla una vez, una secuencia memorable en que Wong le cuenta a Sam la apuesta de dos hombres por un riñón y que al final solo uno podría vivir. Una vez que Sam salga de la comisaría ambos sabrán que ha sido la última vez que se han visto con vida.Otra de las razones que hacen grande a esta película, a parte de su sensacional guión, es la construcción de los personajes de Lau y Yan.
Lau se crió con Sam, adiestrándose para convertirse en policía infiltrado y pasarle información. Sin embargo, poco a poco, a la vez que asciende, experimentará un cambio de personalidad que le hará querer ser un buen policía y dejar su vida como topo de la mafia. Llegará un momento en que no sepa diferenciar entre el mal y el bien.

Yan es el opuesto de Lau. Un agente infiltrado en las tríadas para pasar información al inspector Wong. Lleva diez años pasándose por algo que no es, de echo ya no sabe ni siquiera que es. ¿Es un policía? ¿Es un Gangster? ¿Qué vida tiene? Hay una secuencia sensacional en que se encuentra con una antigua novia de hace seis años (ya estaba infiltrado) en que vemos la tristeza que siente él por no haberse quedado con ella, de la misma forma que vemos en la mirada de ella el mismo dolor al marcharse él. Esa única secuencia nos dice mucho del personaje de Yan, un hombre que desde que abandonó la academia y se infiltró no he tenido un hogar, ni familia (aunque el inspector Wong se convierta en una figura paterna), ni más vida que noches en prisión, cómplice en hurtos y crímenes. Sus continuas visitas a la psicóloga las aprovecha para dormir la siesta y desconectar, pero al final ella será la única persona en quien confíe. Sinceramente creo que el personaje de Yan es el más trágico de toda la trama, un buen hombre que cruzó una línea de la que no podrá volver.

La película está tratada con un ritmo vertiginoso y brillante, conteniendo buenos momentos de tensión como cuando se está produciendo el envió de cocaína, mientras se están comunicando Yan con Wong y Lau con Sam. Para conseguir esa tensión usan con acierto y sin abusar los teléfonos móviles y el código Morse (algo de lo que carece la versión Scorsese).
Los directores del film son Andrew Lau y Alan Mak, que firmó el guión junto con Felix Chong. Mencionar que tuvieron como asistente de fotografía a Christopher Doyle, autor de las fotografías de “Hero”, “2046” y “La Joven del Agua” entre otros muchos títulos.

El reparto está simplemente perfecto. Andy Lau sabe darle versatilidad y dualidad al personaje de Lau. Tony Leung está perfecto como el atormentado Yan. Anthony Wong es el inspector Wong. Eric Tsang como el jefe Sam, un verdadero criminal con algunos puntos de humor (pero sin llegar al histrionismo de Jack Nicholson). Kelly Chen como la doctora Lee, psicóloga de Yan.

La película ganó muchos premios en Hong-Kong, incluidos Película, Actor (Tony Leung), Secundario (Anthony Wong), Guión y Dirección.
Tras ella se realizaron dos secuelas, las cuales no he visto porque no han llegado a nuestro país, convirtiéndose en una de las sagas más celebradas del reciente cine asiático.
Mencionar que aquí se le puso el horrendo titulo (por no hablar de la carátula en donde aparece una chica que no sale en la película) de “Juego Sucio”. En fin…

Notable película policíaca con un brillante guión y unas interpretaciones sensacionales.

7,5/10

Proximamente: Spider-Man 3

Noviembre 10, 2006

Esta madrugada ha visto la luz el nuevo trailer de la tercera parte de Spider-Man. Si el teaser ya era espectacular, este nuevo trailer no se queda atrás y nos hace mordernos las uñas hasta poder ver la película que se estrenará en Mayo.

El trailer comienza con una gran ovación de la gente hacia Spidey que llega balanceandose en su tela de araña. Después vemos lo bien que le va con MJ, y con su tía. Pero algo ocurre. Un criminal ha escapado, el autentico asesino de Tio Ben, quien se convertirá en el Hombre de Arena. A partir de aqui el trailer es una montaña rusa de 2 minutos. Vemos cómo el simbionte se apodera de Peter y le cambia, cómo Harry Osborn se convierte en el nuevo Duende y se enfrenta a su amigo, cómo la relación entre Peter y MJ sufre crisis, y mucho, mucho más.

Esta tercera parte promete emociones fuertes y subir más el listón de la Saga (que ya en su secuela alcanzo cimas notables). Vuelve a dirigir Sam Raimi y repiten Tobey Mcguire, Kirsten Dunst, James Franco, Rosemary Harris, J.K. Simmons, y Cliff Robertson, uniendose al reparto Thomas Haden Church como el Hombre de Arena, Bryce Dallas Howard como Gwen Stacy (la primera novia de Peter en los comics), James Cromwell como el Capitan George Stacy, Topher Grace como Eddie Brock (alias Venom), y se especula que de nuevo participara Bruce Campbell como Misterio en una pequeña intervención.

Habrá que esperar al 4 de Mayo para ver con que nos sorprende Raimi en su tercera aventura aracnida.

Hasta entonces os dejo el enlace del trailer y un nuevo y espectacular poster, que espero os guste.

http://www.ifilm.com/presents/spiderman3

Saludos.

In Memoriam: Basil Poledouris

Noviembre 9, 2006

Ha muerto a los 61 años de edad el compositor Basil Poledouris debido a un cáncer. Entre los trabajos más revelantes del compositor citar su colaboración con Paul Verhoeven en “Robocop” o “Starship Troopers”, y con John Milius en “Big Wednesday”, “Red Dawn” o “Conan the Barabarian”. Citar también sus composiciones para “Los señores del acero”, “La caza del octubre rojo” y “Los Miserables”.

Aqui os dejo cuatro de sus trabajos más memorables en homenaje.

Descanse en Paz.

Spider, de David Cronenberg

Noviembre 9, 2006

Dennis Cleg, alias “Spider”, acaba de salir del manicomio y se hospeda en una casa de huéspedes que acoge a personas enfermas que acaban de salir de psiquiátricos. Poco a poco Cleg irá recordando su trauma infantil al perder a su madre y ser esta sustituida por una prostituta del pueblo.Escalofriante radiografía de la locura realizada por David Cronenberg basándose en el libro de Patrick McGrath, autor también del guión del film. La película hace un retrato de la esquizofrenia a través del personaje de “Spider” inquietante. Con predominio de largos silencios, acompañando al protagonista a través de sus recuerdos seremos testigos de el por qué de su estado emocional.
La figura de su madre es crucial en este estudio. En su relación con ella no es extraño ver relación con el mito de Edipo. Tan solo ver el momento en que ella (Miranda Richardson) le enseña el vestido que se ha comprado para agradar a su padre, y el niño se va enfadado, o cuando ve que el padre la besa a través de su ventana y siente odio. Tras la desaparición de ella, será sustituida por otra mujer en casa, una prostituta del pueblo (Miranda Richardson de nuevo) con quien su padre ha flirteado más de una vez. El niño los culpará de la muerte de su madre y empezará a tejer una tela de araña para deshacerse de la persona que ha llegado a usurpar el lugar de su madre. No es de extrañar que ambos personajes femeninos estén interpretados por la misma actriz. Mientras la madre de Dennis es morena, delgada, dulce, con gran cariño por su hijo, y una excelente ama de casa, la prostituta es rubia, voluptuosa, vulgar, sin hacerle caso al niño y deseo carnal del padre. Dos mujeres tan diferentes entre sí vistas a los ojos de “Spider”, pero que complementan lo que es un solo personaje a vista del resto del mundo.
El mundo de Spider está compuesto por calles vacías, objetos en el suelo que recoge, un calcetín guardado en sus partes en donde guarda sus artilugios y una habitación en donde teje con hilo lo que es su tela de araña. Su mente es como ese hilo, una tela que se va tejiendo poco a poco en su mente y que le hará ver los hechos a su manera; o al igual que un cristal que se rompe en el manicomio, su mente se descompuso hace mucho tiempo, intentando unir los trozaos esparcidos.

Cronenberg dirige mimando en todo momento a sus actores, dándoles importancia, y convirtiendo este pasaporte a la locura en un viaje intimista, con una sobriedad en la puesta de escena presente en todo el film. La inestabilidad del personaje a través de su escritura o de sus miedos (la central de gas) es transmitida al espectador, al igual que la inquietud en el tramo final. El momento en que se nos descubre toda la verdad llegamos a sentir la misma sorpresa que el protagonista cuando termina de recordar y forma completamente su tela.
La música de Howard Shore aparece en breves momentos, subrayando los recuerdos de “Spider”, con temas íntimos, ayudando a la historia. La fotografia de Peter Suschitzki y la decoración de Andrew Sanders son perfectas a la hora de mostrarnos el mundo en que vive Spider.

El reparto está formado por el magnifico Ralph Fiennes en una de sus interpretaciones más conseguidas, la de Spider, el hombre que quiere revivir sus hechos de niño. Miranda Richardson en el doblete de Ivonne y la Sra. Cleg, tan diferentes y a la vez tan similares, una ama de casa y una prostituta. Gabriel Byrne como el padre de Spider, un fontanero del pueblo, presunto asesino de la madre de Spider. Lynn Redgrave como la Sra. Wilkinson, dueña de la casa en que se hospeda Spider tras salir del manicomio.
Inquietante retrato sobre la esquizofrenia de mano de uno de los directores más interesantes del cine actual con un reparto magnifico.

7,5/10