Archivo de 31 enero 2008

Hannibal, de Ridley Scott

31 enero, 2008

hannibal.jpg“El Silencio de los Corderos” fue un gran éxito que renovó el thriller y dio a conocer al gran público al personaje del caníbal Hannibal Lecter, aunque no era la primera vez que este personaje aparecía en pantalla ni la primera adaptación de la Saga de Thomas Harris, pues Michael Mann ya realizó “Manhunter” basándose en “El Dragón Rojo”, donde el caníbal tenía el rostro de Brian Cox, sin embargo fue la escalofriante interpretación de Anthony Hopkins la que quedó grabada en la retina de los espectadores como el psicópata. Como era de esperar, a raíz del éxito de la película que dirigiera Jonathan Demme (coronada con cinco Oscars), las continuas noticias sobre la posible secuela no eran pocas. El creador del personaje, Thomas Harris, publicó en 1999 la tercera novela de la serie Lecter con el nombre “Hannibal” cuyos derechos compró Dino De Laurentiis, pero hubo varios problemas a la hora de preparar el film. Ni Demme ni Jodie Foster querían participar y a punto estuvo Hopkins de no involucrarse, claro que si así hubiera sido la película directamente no habría existido. Había que reemplazar dos nombres tan potentes como los dos ausentes y el productor no perdió tiempo. Para el papel de la agente especial Starling se barajaron infinidad de nombres hasta llegar al de Julianne Moore, que debería permanecer siempre a la sombra de Jodie Foster durante toda la producción para la vista pública. El director elegido fue Ridley Scott, quien en esos momentos presentaba en sociedad “Gladiator”, que le haría volver a abrazar el éxito, lo cual respaldaba su elección.

Reconozco ser un gran defensor de esta película de Ridley Scott. El director creo una obra totalmente diferente a “El Silencio de los Corderos”, lo cual me parece del todo acertado, pues ¿qué sentido tiene hacer algo que ya existía?. En contra de la angustiosa y claustrofobia puesta en escena de Demme, Scott se decanta por grandes escenarios abiertos para narrarnos la vida actual de Hannibal Lecter, retirado felizmente en Florencia, ciudad a la que hacía referencia cuando estaba encarcelado. El director inglés sabe de sobra como ambientar sus películas y aquí consigue transmitirnos un aire de clasicismo y elegancia acorde con la ciudad florentina.
Mientras que la cinta de Demme es un thriller psicológico, la de Scott es un thriller romántico donde hay sitio para el odio y la venganza cercano a las grandes tragedias griegas. La relación entre Lecter y Starling se iba estrechando cada vez más a medida que se entrevistaban y la agente no ha conseguido librarse del recuerdo del doctor, el cual tampoco olvida a su aventajada alumna del FBI. Como dos amantes separados consiguen ser unidos a través de un multimillonaria totalmente desfigurado y desvalido por culpa del caníbal, Mason Verger. El hombre pondrá a Starling de nuevo tras la pista de Hannibal a la par que ofrecerá una recompensa a quien le de el paradero del hombre. Es aquí donde entra el inspector Pazzi, un ser codicioso que aprovechara la oportunidad de entregar a Lecter sin contar con la inteligencia del veterano doctor, quien decide volver a entablar conversaciones intimas con Clarice gracias al móvil del policía al cual llama la agente.
La relación entre Lecter y Starling es la de la Bella y la Bestia, tan diferentes entre ellos pero a la vez necesitados el uno del otro. La agente ha perdido el control sobre sí misma en varias operaciones debido a sus continuos pensamientos sobre la figura del asesino. Para Lecter, Clarice es la única persona en el mundo por la que siente aprecio, la única mujer que hace que su congelado corazón vuelva a latir. No es su apariencia lo que lo atrae sino su inteligencia, su fuerza y sus miedos, los cuales utiliza para acercarla a él.

El guión de la película esta escrito por Steve Zaillian, quien rescribió lo escrito en un principio por el gran David Mamet. Diré que es una adaptación correcta, aunque con un final demasiado suave. Me explico. El libro de Thomas Harris es prácticamente igual al film salvo por el retrato psicológico de Starling y por el final, el cual es más siniestro y posee cierta mala leche que en el film se eliminó. Y es que, seamos francos, Clarice debía transformarse en una igual a Lecter, una vampira andante, devoradota de cuerpos con los cuales festejar banquetes acompañada de su eterno amor. Quizás el transformar un personaje cercano a los espectadores en otro psicópata echó para atrás a los creadores del film quienes se inclinaron por una Clarice más acorde a la ley, aunque con un mal momento personal en que introducirían de nuevo a Lecter en su vida. Si tuviera que ponerle un gran pero a la película sería este sin duda, el no haberse atrevido a adaptar fielmente y totalmente la novela con todas sus consecuencias.

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Ridley Scott consigue un trabajo más que aceptable si tenemos en cuenta la presión que sufría por muchos medios y personas de hacer regresar al cine una figura como Hannibal. Ya he mencionado lo acertado que es el cambio de estilo con respecto a “El Silencio de los Corderos” y su firmeza e inteligente puesta en escena en todas y cada una de las escenas acontecidas en Florencia, con secuencias tan hermosas como la de la Opera, cuya pieza musical se creó exclusivamente para la película, o la persecución a través de las bocacalles. Eso en lo que respecta a Lecter, en cuanto a Clarice el director decide caer en ciertos recursos suyos bastante discutibles como son ralentíes y aceleraciones con los que conseguir mayor impacto en las secuencias de acción.
Uno de los aspectos más discutidos sobre la película el día de su estreno fueron las secuencias que poseía. Si bien ya posee un personaje bastante grotesco, delicatessen para los amantes del fantástico, Mason Verger, el bueno de Scott nos enseña lo que sería la preparación de un plato y posterior degustación para Hannibal. Esto está presentado en la película en forma de venganza hacía el agente Krendler, encarnado por Ray Liotta, al cual le van a succionar los sesos para que piense mejor. Una secuencia que a muchos les pareció de mal gusto pero que era necesaria, en mi opinión, para un personaje como Hannibal Lecter.
Scott se rodeo de buenos colaboradores que ya habían estado a su servicio en su Peplum Romano, como Pietro Scalia en el montaje, o Hans Zimmer en la Banda Sonora, ambos realizando buenos trabajos, sobre todo el segundo que crea una partitura acorde con el personaje, elegante, con algo terrorífico cercano al trabajo de coros que realizó John Debney en “End of Days”.
Anthony Hopkins será siempre Hannibal Lecter, para bien o para mal. Julianne Moore crea una Clarice Starling diferente a la de Foster, pero ni muchos menos está mal, sencillamente es que las comparaciones son odiosas. Entre el elenco de secundarios tenemos a Ray Liotta, Giancarlo Giannini, Francesca Neri y un muy desfigurado Gary Oldman en el papel de Mason Verger, otro de esos personajes que tanto caracterizan al camaleónico actor.

Un thriller más que estimable, realizado con buen pulso, al que el gran nombre de su predecesora le hizo sombra e impidió a muchos ver las riquezas que posee. Al año siguiente llegaría otra parte más, esta vez una precuela-remake, pues se trataba de “El Dragón Rojo”, ahora sí con Hopkins como Lecter y un gran elenco interpretativo, y cuatro años después, y ya para exprimir la gallina de los huevos de oro del todo, al bueno de Harris se le ocurre crear la infancia de Hannibal en “Hannibal: El Origen”, realizando un ejercicio de marketing admirable, y es que vendió los derechos antes de incluso tener escrito el libro entero para así coincidir la publicación con el estreno de la peli. Por suerte de la película ya poca gente se acuerda.

Lo Mejor: Las secuencias de Florencia.

Lo Peor: El final debía ser más atrevido y gore.

Juno, de Jason Reitman

28 enero, 2008

200px-junoposter2007.jpgLe doy vueltas a por qué una película como “Juno” está recibiendo magnificas críticas y ha recibido importantes nominaciones en los Oscars. Tal vez sea porque consigue dotar de un cariz amable una situación que bien podría haber dado un drama televisivo de sobremesa.
La etiqueta “indie” hoy día parece ser que se la colocan a todo tipo de producto con poco presupuesto en donde lo que importa es el cuidado guión y los actores. Yo discrepo en ese termino pues tras “Juno” encontramos una major tan fuerte como la Fox, que se oculta tras su filial “independiente” “Fox Searchlight”, firma con la que han realizado película como “Full Monty” o “Pequeña Miss Sunshine”. Así pues eso de independiente no cuaja en muchas producciones que nos venden como tal. Independiente sería más bien una película, de las mismas características presupuestarias, pero con una pequeñísima productora detrás y no con un gigante empresarial como es el caso presente. Pero como tienen mucho más prestigio este tipo de producciones de cara al sector crítico parece que ahora las major se las ingenian para transformas producciones de mayor o menos presupuesto en piezas indies. Solo quería dejar claro que a una película porque ya se le tache de “indie” no tiene porque ser buena, es más quizás es que ni siquiera es tan indie como parece, ya que si ese termino se liga con el esquema anteriormente mencionado podríamos tener una lista muy larga de películas, y tened por seguro que muchas serian verdaderas bazofias. Así pues hay que ver “Juno” como lo que es, una película amable con toques de comedia que ha sabido labrarse una buena carrera comercial y se ha metido a una gran parte del sector crítico, y público, en el bolsillo.

La película nos narra la historia de la joven Juno, una chica de 16 años que queda embarazada accidentalmente. Tras pensarlo detenidamente la joven decide optar por una decisió: dar al bebe en adopción.
Con esa sinopsis bien podrían haber realizado un dramón especializado en llenar horarios televisivos infames. Pero no, y ahí radica su éxito. En lugar de presentarnos a la joven protagonista como una chica con problemas personales, con una familia disfuncional y en un ambiente hostil nos la presentan como una chica de 16 años normal, que está cursando el instituto y que no se ve con la responsabilidad suficiente para hacerse cargo de un niño. La chica pensará en abortar, pero los miedos de última hora (planificados y mostrados en pantalla resaltando cualquier leve sonido que rodea a la joven en la sala de espera) la hace replantearse su situación y tomar una medida más correcta y responsable, dar en adopción a su futuro hijo, o hija. Para más muestra de responsabilidad, la chica buscará unos padres responsables y que quieran al bebé.
Juno es alguien especial, una chica independiente, extraña, única, a la que le gusta vestir vaqueros, que nunca se ha detenido a pensar sino que ha actuado, se ha lanzado al vació antes de mirar abajo, pero sin arrepentirse. Así pues no sentirá haberse quedado embarazada, sino que ese acto la ayudará a madurar y a darse cuenta de cosas en las que antes no había pensado.
En su búsqueda de unos padres adecuados encontrará a Vanesa y Mark, representación de la pareja perfecta aparentemente, bajo cuya fachada se esconde la realidad que rodea a Juno como es no querer abandonar la juventud. Mientras Vanesa piensa cada día en el hijo que pronto tendrá en brazos, Mark parece algo distante con respecto a la idea centrándose más en su profesión de compositor para anuncios.
Los padres de Juno la apoyan en su decisión de dar en adopción al bebé sin dar muestras de enfado, lo cual resulta un tanto inverosímil, y más cuando esa familia queda un tanto desdibujada en el guión, pero ya digo que al film se le intenta dar ese cariz simpático.
El padre de la criatura que espera, Pualie Bleeker, es un buen amigo con el que decidió hacer el amor, que corre en maratones y le encantan los caramelos. Una de las cosas mas de agradecer del film es que no represente a los jóvenes como los tipicos obsesionados con el sexo ni clichés estúpidos del genero, sino como personas de su edad, a los que les sorprende que una chica de su ambiente se haya quedado embarazada. Paulie Bleeker no es más que un muchacho que aún está creciendo y con el que Juno está feliz, pero ni uno ni otro están preparados para asumir la responsabilidad de la paternidad.

La dirección corre a cargo de Jason Reitman, hijo de Ivan Reitman, quien parece que va a tomar unos caminos distintos a los de su padre, como ya vimos en “Gracis por Fumar”, realizando comedias más reales y centrándose más en la interpretación de los actores. Su dirección es correcta para el tipo de film que es, sin grandes alardes y colocando la cámara en el sitio justo, con un notable ritmo. El guión pertenece a Diablo Cody, una guionista que ya se está labrando una prometedora carrera gracias a este primer trabajo suyo. Cierto es que sabe escribir diálogos rápidos y directos, pero en mi opinión le falta algo de mala leche.

El reparto está compuesto por Jason Bateman como Mark, el futuro padre adoptivo que hace amistad con Juno gracias a su afición musical. Jennifer Garner sorprende en su rol de Vanesa, la joven que anhela ser madre y cuenta los días para tener a su futuro bebe. Michael Cera da vida al amor de Juno, Paulie. J.K. Simmons es el padre de la joven, un hombre bastante comprensivo y formal. Sin embargo el alma de la película es la propia Juno, o mejor dicho Ellen Page, quien carga sobre sus hombros con todo el peso de la película, creando un personaje joven femenino inolvidable, distinto al resto de adolescentes que hemos visto y que la pone junto a las chicas de “Ghost World” en cuanto a personalidad.

En definitiva me ha parecido una película correcta, amable, fácil de digerir gracias a su escasa duración y a su buen ritmo, con una gran interpretación de Ellen Page.

Lo Mejor: Ellen Page.

Lo Peor: Parece ser más de lo que en realidad es.

Las Aventuras del Barón Munchausen, de Terry Gilliam

26 enero, 2008

baronmunchausen.jpgEl personaje del Baron Munchausen bien podría encabezar la lista de personajes puramente Gilliam. Es la personificación de la fantasía frente a una realidad cruel dominada por la guerra. Un soldado capaz de enfrentarse al mismísimo sultán de Constantinopla como de viajar a la Luna. Un personaje con el cual todo es posible.
Dicen que a Terry Gilliam le regalaron un libro titulado “Baron Munchausen´s Narrative of his Marvelous Travels and Campaigns in Rusia” escrito en 1785 por Rudolf Erich Raspe que narraba diversas aventuras protagonizadas por el pintoresco Baron. Gilliam, enamorado de dichos relatos, se puso manos a la obra junto al guionista Charles McKeown y comenzó el que sería su gran proyecto sobre el personaje que poco tendría en común con la película realizada en 1943, a pesar de recibir una demanda de plagio. Sin embargo no fue la demanda el mayor problema sino cambios de financieras y presupuestos ajustados que impidieron al director realizar su visión completamente a su agrado y con una agenda muy apretada.
En 1989 llegó a las pantallas “Las Aventuras del Barón Munchausen” una película de fantasía hecha con el corazón de Gilliam que acabo convirtiéndose en uno de sus mayores fracasos y de la que renegaría largo tiempo.

La película comienza con la guerra entre oriente y occidente en una pequeña ciudad sitiada por los cañones de los turcos. Los ciudadanos se congregan en el teatro para evadirse de la cruel realidad y se prestan a presenciar la obra teatral de “Las aventuras del Barón de Munchausen” representada por un grupo de cómicos encabezados por Henry Salt, cuta hija reclama su lugar en la compañía. Durante la representación aparecerá un viejo decrepito alegando ser el Barón de Munchausen y reclamando más veracidad en los hechos que se narran. El anciano dará paso a narrar su historia con el sultán y a desvelar que por culpa de una apuesta que le ganó al turco este decidió comenzar la guerra. Su intervención se verá interrumpida por un bombardeo al teatro, tras lo cual decide ir en busca de sus intrépidos compañeros para acabar de una vez con la guerra.

Como he citado, Munchausen es sinónimo de fantasía, capaz de hacer cualquier cosa por inimaginable que resulte. Así pues en el asedio será capaz de subirse a una bola de cañón y de crear con enaguas de mujeres un globo que lo conduzca a la Luna. Pero no todo acaba ahí, sino que rejuvenecerá gracias a volver a vivir aventuras y junto con él visitaremos el reino de Vulcano y conoceremos a Venus, la mujer más bella del mundo, a la par que quedaremos presos en el vientre de una ballena. Los compañeros del Barón son también personajes fantásticos con dotes extraordinarias: Adolfus tiene una vista que alcanza a miles de kilómetros; Bertol corre a gran velocidad; Gustavus posee un oido superdotado y Albert es el hombre más fuerte del mundo.
Dichos acontecimientos extraordinarios solo los presenciara una persona del mundo real, la pequeña Sally, hija del director de la compañía de cómicos. Con lo cual vemos que tan solo los niños son capaces de creer cosas que los adultos se niegan a ver por la sencilla razón de que viven en un mundo demasiado racional donde no hay lugar para la fantasía.
Munchausen es el fin del mundo de los sueños. Durante toda su aventura será amenazado por un fantasma esquelético espectral vestido con una capa negra, la muerte. Esa muerte que pondrá punto y final a toda capacidad de soñar que tiene el hombre y que es la esencia del Barón es la verdadera enemiga del protagonista, la cual le recuerda el poco tiempo que le queda.

Gilliam cuida detalladamente la puesta en escena y la dirección artística de la película concediéndole un aire teatral a lo largo de todo el metraje. Con lo cual consigue que esas aventuras fantásticas no sean sino una representación de la mente del protagonista acompañado por Sally. Entre los momentos más álgidos del film tenemos la visita a la Luna, en donde comienza a sumergir una ciudad llena de relojes de la arena lunar, o el mundo de Vulcano, fiel representación de una infernal mina contrastando con el hermoso recinto de Venus, un lugar armonioso y clásico en donde la Reina se presentara cual cuadro de Botticelli.
La dirección de Gilliam es afín a su estilo, solo que más controlada y sin tantos planos aberrantes pero llena de momentos altamente increíbles y bien llevados a cabo como es el momento ñeque un actor vestido de sultán pasea por el escenario y llega frente a una fila de columnas que al cruzarlas se convierten en cientos y dan paso al relato que abre las aventuras.
El problema de la película es que es demasiado irregular, posee ciertas secuencias de gran envergadura visual mezcladas con otras algo aburridas que relentizan el ritmo. Esto puede que sea debido a los problemas que tuvieron con el presupuesto.
Aún así yo reconozco que es una película que cada vez que la veo me sorprende, una aventura fantástica que nos invita a creer en el poder de la imaginación y en no perder nunca la esperanza. El director fue ayudado por el maravilloso diseño de producción de Dante Ferretti y la sensacional composición musical del desaparecido Michael Kamen.

El reparto lo forman John Neville realizando una excepcional interpretación como el Barón. La joven Sarah Polley como Sally. Habituales de Gilliam como son Eric Idle como Berthold o Jonathan Pryce como Jackson. Oliver Reed da vida al celoso y poderoso Vulcano. Uma Thurman es Venus. El guionista Charles McKeown da vida a Adolfus. Jack Purvis como Gustavus. Winston Dennis como Albert. En principio Sean Connery debía aparecer como Rey de la luna pero en su lugar, y por motivos no muy claros, fue sustituido por Robin Williams, el cual pidió no aparecer acreditado.

Un película a la cual tengo mucho cariño y cuya frase de cabecera es de lo más acertada: “Es hora de imaginar lo Imposible”.

Lo Mejor: El fantástico diseño de producción y las aventuras episódicas.

Lo Peor: Tiene muchos altibajos de ritmo.

Figuras: Terminator (T3)

25 enero, 2008

Entre mis muchos hobbies se encuentra la adquisición de figuras basadas en celebres personajes cinematográficos y de fantasía. Como primera figura, y para inaugurar esta sección que espero os guste, os pondré la figura del personaje de ciencia-ficción “Terminator” realizado bajo la firma Mcfarlane Toys, compañía dirigida por el creador de Spawn que no solo se dedica a expandir a su personaje demoníaco sino también ha realizar trabajos sobre otros terrenos tales como el deporte, la televisión o el terror. Esta compañía ha realizado posiblemente los mejores trabajos en figuras basadas en personajes de ficción.
La figura del Terminator está basada en la secuencia de “Terminator 3”, y se lanzó para el estreno de esta en 2003, en que el celebre cyborg se enfrenta en el cementerio a los coches patrulla portando un ataúd al hombro. La figura reproduce fielmente la postura y los detalles de Schwarzenegger en el rostro dañado por los disparos y el vestuario de cuero. Entre los accesorios trae el ataúd con armas en su interior y la metralleta para colocársela en el brazo derecho. Para colocar la figura trae una base.

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In memoriam: Heath Ledger

22 enero, 2008

heath_ledger.jpgMe gustaría no escribir esto puesto que me he quedado helado. El actor Heath Ledger, quien iba a ser protagonista veraniego por su encarnación de Joker en “The Dark Knight”, ha sido encontrado muerto en su apartamento de Manhattan a la edad de 28 años.
Reconozco que nuca fue uno de mis actores predilectos pero también hay que reconocer que se arriesgó aceptando el papel de “Brokeback Mountain” y realizando films australianos independientes. Estuvo casado con la actriz Michelle Williams, con quien tuvo una hija.
Entre sus películas encontramos “El Patriota”, “Destino de caballero”, “Monster´s Ball”, “Brokeback Mountain”, “Las Cuatro Plumas”, “Casanova”, “Two Hands”, “Ned Kelly” o “El Secreto de los Hermanos Grimm”. Estaba rodando de nuevo con Terry Gilliam “The Imaginarium of Doctor Parnassus y tenía lista para estreno “The Dark Knight”, la cual seguramente rinda homenaje a este actor que comenzaba a despuntar en su carrera.

Descanse en Paz.

Nominaciones a los Oscars´07

22 enero, 2008

Bien, ya se han dado a conocer las Nominaciones a los Oscars y ha habido sorpresas como la ausencia de Cronenberg y “Promesas del Este” como de “El Asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford”. Tim Burton y su Sweeney Todd han quedado fuera en categorías como Mejor Película o Mejor Director, aunque cuenta con Depp en nominado como Mejor Actor, categoría bastante reñida si vemos los estupendos nominados en donde destaca Day-Lewis por su carrera de premios. Tanto “No Country for Old Men” como “There Will be Blood” acaparan mayor número de candidaturas, 8, mientras las sorpresas “Juno” y Michael Clayton” han conseguido colarse en grandes categorías. Sorprende también el éxito de “Ratatuille” con cinco nominaciones. Cate Blanchett vuelve a acaparar nominaciones tanto en Mejor Actriz como en Secundaria, gracias a “The Golden Age” y a “I´m not There”.
El 24 de Febrero se entregarán dichos galardones, los cuales esta año para un servidor tan solo tienen interés en la categoría de Actor, con las esperanzas puestas en Depp y la posible sorpresa que pueda dar el gran Mortensen de “Promesas del Este”. Ah si, Bardem está nominado, y a pesar de que ha ganado todos los premios habidos y por haber puede que el Oscar aún no llegue a sus manos con rivales de la talla como Wilkinson y Affleck. Recordemos la cantidad de actores premiados en los Golden Globes como Secundario y en los Oscars se han ido de vacío. Aún así le deseamos toda la suerte del mundo a nuestro actor.
Aquí os dejo las nominaciones y mi elección, a pesar de no haber visto casi ninguna película de las grandes nominadas, en negrita.

Best motion picture of the year
“Atonement”
“Juno”
“Michael Clayton”
“No Country for Old Men”
“There Will Be Blood”

Performance by an actor in a leading role
George Clooney in “Michael Clayton”
Daniel Day-Lewis in “There Will Be Blood”
Johnny Depp in “Sweeney Todd The Demon Barber of Fleet Street”
Tommy Lee Jones in “In the Valley of Elah”
Viggo Mortensen in “Eastern Promises”

Performance by an actor in a supporting role
Casey Affleck in “The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford”
Javier Bardem in “No Country for Old Men”
Philip Seymour Hoffman in “Charlie Wilson’s War”
Hal Holbrook in “Into the Wild”
Tom Wilkinson in “Michael Clayton”

Performance by an actress in a leading role
Cate Blanchett in “Elizabeth: The Golden Age”
Julie Christie in “Away from Her”
Marion Cotillard in “La Vie en Rose”
Laura Linney in “The Savages”
Ellen Page in “Juno”

Performance by an actress in a supporting role
Cate Blanchett in “I’m Not There”
Ruby Dee in “American Gangster”
Saoirse Ronan in “Atonement”
Amy Ryan in “Gone Baby Gone”
Tilda Swinton in “Michael Clayton”

Best animated feature film of the year
“Persepolis”
“Ratatouille”
“Surf’s Up”

Achievement in art direction
“American Gangster”
“Atonement”
“The Golden Compass”
Sweeney Todd The Demon Barber of Fleet Street”
“There Will Be Blood”

Achievement in cinematography
“The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford”
“Atonement”
“The Diving Bell and the Butterfly”
“No Country for Old Men”
“There Will Be Blood”

Achievement in costume design
“Across the Universe”
“Atonement”
“Elizabeth: The Golden Age”
“La Vie en Rose”
“Sweeney Todd The Demon Barber of Fleet Street”

Achievement in directing
“The Diving Bell and the Butterfly”, Julian Schnabel
“Juno”, Jason Reitman
“Michael Clayton”, Tony Gilroy
“No Country for Old Men”, Joel y Ethan Coen
“There Will Be Blood”, Paul Thomas Anderson

Achievement in film editing
“The Bourne Ultimatum”
“The Diving Bell and the Butterfly”
“Into the Wild”
“No Country for Old Men”
“There Will Be Blood”

Best foreign language film of the year
“Beaufort” Israel
“The Counterfeiters” Austria
“Katyn” Poland
“Mongol” Kazakhstan
“12″ Russia

Achievement in makeup
“La Vie en Rose”
“Norbit”
“Pirates of the Caribbean: At World’s End”

Achievement in music written for motion pictures (Original score)
“Atonement” Dario Marianelli
“The Kite Runner”, Alberto Iglesias
“Michael Clayton” James Newton Howard
“Ratatouille” Michael Giacchino
“3:10 to Yuma” Marco Beltrami

Achievement in music written for motion pictures (Original song)
“Falling Slowly” from “Once”

“Happy Working Song” from “Enchanted”
“Raise It Up” from “August Rush”
“So Close” from “Enchanted”
“That’s How You Know” from “Enchanted”

Achievement in sound editing
“The Bourne Ultimatum”
“No Country for Old Men”
“Ratatouille”
“There Will Be Blood”
“Transformers”

Achievement in sound mixing
“The Bourne Ultimatum”
“No Country for Old Men”
“Ratatouille”
“3:10 to Yuma”
“Transformers”

Achievement in visual effects
“The Golden Compass”
“Pirates of the Caribbean: At World’s End”
“Transformers”

Adapted screenplay
“Atonement” (Focus Features)
“Away from Her” (Lionsgate)
“The Diving Bell and the Butterfly”
“No Country for Old Men”
“There Will Be Blood”

Original screenplay
“Juno”
“Lars and the Real Girl”
“Michael Clayton”
“Ratatouille”
“The Savages”

Los Crímenes de Oxford, de Álex de la Iglesia

22 enero, 2008

oxford_murders.jpgTengo a Álex de la Iglesia a la cabeza de cineastas patrios y no suelo perderme ninguna de sus películas. Con “Los Crímenes de Oxford” he sufrido la mayor decepción dentro de la filmografía del director vasco. La razón no es otra que las altas expectativas con las que me dispuse a verla, las cuales se vinieron abajo a mitad de metraje. La película no es que no me gustara, sino que es la película con menos personalidad de su director, quien intenta realizar, a veces con éxito y otras quedándose a medio camino, un ejercicio de estilo cercano a Hitchcock o Mankiewicz.

Un joven estudiante americano se traslada a Oxford para realizar su tesis sobre la cual quiere tener como evaluador el prestigioso profesor Shelton, apartado ya de la educación. Tras las negativas del matemático el joven se dispone a irse de nuevo a su hogar, pero un acontecimiento lo detiene: el asesinato de su casera, lo que llevará a unirle en una búsqueda de ingenio al profesor en busca del asesino.

El film está basado en la novela de Guillermo Martínez, y podríamos decir que es ahí donde debemos buscar tanto el origen como los fallos que tiene la película. Como vemos, estamos ante una película de misterio y crímenes cercana a las novelas de Agatha Christie, pero lo que podría haber sido un interesante thriller de suspense queda simplemente como una película de enigmas más por culpa sobre todo del guión primordialmente lleno de diálogos matemáticos que parecen no tener fin. Hay mucha conversación en la trama, demasiada, la cual parece impedir lucirse más al director, quien debe limitarse en la gran mayoría de tramos a rodar planos-contraplanos. Además de unos diálogos descuidados tenemos una muy poca definición de los dos personajes femeninos, los cuales quedan muy desdibujados y es imposible creer las motivaciones que las llevan a realizar sus actos.
Me resulta extraño comprobar que una trama que avanza mediante ecuaciones matemáticas deje al margen factores y términos tan importantes e interesantes dentro de la trama como son la parálisis cerebral que afecta a varios personajes secundarios sin ahondar más en el tema salvo de forma anecdótica. Algo similar pasa con las relaciones amorosas de los personajes, están ahí pero de manera forzada.

Por suerte tenemos al bueno de Álex tras la cámara, quien a pesar de limitarse en muchos tramos a una panificación sencilla pero efectiva, consiguiendo que el metraje pase en un suspiro, es capaz de regalarnos momentos tan buenos como el plano-secuencia, trucado, en que nos muestra a todos y cada uno de los posibles sospechosos paseando por la calle para acabar en la habitación donde se ha cometido el crimen. Posiblemente el momento más álgido del film. Remarcar también el final del film, o más bien su último cuarto en que utiliza un recurso tan clásico y habitual en este tipo de genero (y que me recordó a “El Silencio de los Corderos”) como es utilizar el montaje en paralelo a tres bandas para confundir al espectador haciéndole creer una cosa y descubrir que estábamos equivocados. Por supuesto, me refiero a la secuencia del autobús. La secuencia final me pareció acertada, aunque forzada debido al guión, por como está planteada, entre falsedades que se muestran al hombre como lo que son, sin ocultar su naturaleza. Y es que la falsedad resulta ser la mayor de las verdades. Un digno final que De La Iglesia cierra con un inteligente primer plano.
Puede que resulten innecesarios dentro de la trama, pero en general me gustaron casi todos los flashbacks que contiene la película, en especial el que narra la vida del matemático condenado a la cama, y que es uno de los personajes más pintorescos de la trama a pesar de salir poco, y el del asesinato cometido en Inglaterra a principios de siglo. Tanto el flashbak de la guerra, que abre el film, como el que nos rememora hechos acontecidos en el film para explicar el desenlace me parecen innecesarios, pero visualmente atractivos.

Ya que es una producción internacional, aunque primordialmente española, el reparto está lleno de rostros conocidos por el gran público. Destaca John Hurt como Shelton, el prestigioso profesor de matemáticas al que el actor presta su buen saber interpretativo y dialéctico. Elijah Wood está muy justito como Martin, el estudiante americano. Leonor Watling y Julie Cox poseen los personajes femeninos, y por tanto los menos agradecidos dentro de la construcción y desarrollo de ambos, Y es que ¿alguien puede creerse que una mujer tan portentosa y espectacular como Lorna se enamore simplemente por la espalda de alguien como Wood? Por no citar sus forzadas secuencias con el protagonista. Aunque eso si, a la Watling siempre es un placer verla en pantalla, todo hay que decirlo. Burn Gorman da vida a otro pintoresco personaje, un estudiante de la Universidad dolido por la ignorancia que ha sufrido por parte de los profesores, y en ciertos momentos parece estar desquiciado. Dominique Pinon participa como un hombre que sufre le enfermedad de su hija.

Una película de misterio bien llevada por el director, pero con mucho agujeros de guión, posiblemente debido al original literario en que se basa.

Lo Mejor: La dirección de Álex de la Iglesia.

Lo Peor: Un guión forzado y excesivamente plagado de diálogos explicativos.

Troya: Director´s Cut, de Wolfgang Petersen

17 enero, 2008

pack_sml.jpgEl otro día adquirí la versión extendida del film realizado por Wolfgang Petersen sobre el poema épico de Homero. Reconozco que el día que la vi en cine salí satisfecho a pesar de sus garrafales errores históricos y sus licencias con respecto al magistral literario. También salí con la sensación de que habían metido tijera en varios tramos, un punto en que aún ahora, vista la presente edición, sigo estando decepcionado.
Como es sabido “Troya” narra la guerra entra troyanos y griegos debido al secuestro por parte del príncipe Paris de Helena, esposa de Menéalo, quien pide ayuda a su hermano Agamenón para recuperarla, sirviendo esto como excusa para dar paso a un conflicto que le hará gobernar el Egeo. El héroe glorificado de la contienda es Aquiles, quien se dirige a la guerra para alcanzar la gloria eterna como héroe victorioso.

Entre las muchas libertades creativas que se toma el film tenemos el convertir a Patroclo como primo de Aquiles, evitándose así el tema homosexual que sin embargo parece existir en uno de los hombres al servicio del guerrero, Eudoro, que siente un gran amor hacía su líder. Por otro lado, la cruel guerra que duró 10 años parece durar días en la trama, o a lo sumo semanas. El personaje de Ulises queda en un segundo termino y su idea del caballo de madera se resuelve en dos frases y 2 minutos de metraje. Como Aquiles es el protagonista del film no pueden eliminarlo como históricamente ocurrió tras la muerte de Hector, sino después de la invasión a la ciudad, para así reforzar la trama amorosa del guerrero con Gryseida, mientras se cargan a otros personajes que sí sobrevivieron como Agamenón.
Así pues, “Troya” es imposible verla como fiel retrato histórico de lo que aconteció, peri si se puede contemplar como un espectáculo épico en donde los héroes no son indestructibles y tienen fisuras. Aquiles es egocéntrico y se cree el centro del mundo, vistiendo siempre en batalla su armadura dorada para resaltar por encima del resto, mientras Hector es el noble príncipe de Troya que no aprueba la acción de su hermano ni está de acuerdo con las decisiones de su padre, preocupándose más por el bienestar y la supervivencia de su ciudad.
Petersen es como Ridley Scott, aunque yo sigo quedándome con el inglés. Uno se pone a ver “El Submarino” y después se pone “Poseidón” o “Air Force One” y no da crédito, cuesta imaginar que este hombre hiciera una película tan buena de submarinos para luego realizar semejantes despropósitos. Sin embargo “Troya” no llega a ser un despropósito del todo. Posee ciertos momentos bien ejecutados y trazados, aunque no consigue rodar todas secuencias de batalla bien, consiguiendo en algunas un caos total. Lo que más me molesta aparte de las excesivas batallas es la monótona puesta en escena de los diálogos. La mejor secuencia del film para mi es aquella en que Aquiles y Héctor van a enfrentarse, desde el amanecer en que se nos muestran a los dos guerreros preparándose, hasta el desenlace en que el Rey Príamo, excelente Peter O´Tolle en dicha secuencia, pide el cuerpo de su hijo en la tienda de Aquiles. Una tramo que llega a durar 15 minutos y que conforma lo mejor del film.

Respecto a la edición extendida, que en el fondo es la razón del post, diré que poco varia con respecto a la cinematográfica, incluso posee cambios que la perjudican considerablemente.
El principio es mejor, han eliminado los coros de la música para dar paso a una música más suave y presentar la batalla a través del olfateo de un perro y su rastreo de cadáveres. La presentación de Ulises ha variado, teniendo este una conversación con los emisarios de Agamenón y siendo llamado para la guerra.
Las batalla son mas feroces y sangrientas a la par que largas.
Hay conversaciones extendidas que no aportan demasiado a lo ya visto.
Por fin hay desnudos femeninos, cosa que es muy de agradecer con tanta carne musculosa. Cuando se presenta a Aquiles durmiendo vemos como una de sus amantes está completamente desnuda a su lado . Diane Kruger nos deleita con su bonitos pechos en su primera secuencia con Bloom.
El cambio más sonrojante de todos tiene lugar en mi momento favorito, que es la batalla Héctor-Aquiles. De acuerdo que la Banda Sonora compuesta por Horner era flojísima (el hombre tuvo apenas un mes), pero precisamente uno de los momentos en que menos molestaba era el duelo entre ambos héroes. Bien, parece que a Petersen le gustó mucho “El Planeta de los Simos” de Burton, ya que elimina la composición de Horner en ese tramo para introducir el Main Title de Elfman para “Planet of the Apes”, consiguiendo dicha escena tenga un aire absurdo con tanto sintetizador de fondo. Gran error.

El reparto esta lleno de rostros conocidos, algunos de ellos ya vistos en Sagas Épicas y películas del mismo genero. Brad Pitt dio vida a Aquiles, Eric Bana a Hector, Orlando Bloom a Paris, Sean Bean a Ulises, Brian Cox a Agamenón, Brendan Gleeson a Menéalo y Peter O´Toole a Priamo. De entre ellos destacan sobre todo Bana y Sean Bean, que es perjudicado por la poca importancia que se le da a su personaje, el mítico Ulises. Pitt cumple como forzudo rubio platino y Bloom hace lo que en todas sus pelis épicas, solo que más soso aún. Es de suponer que al director de fotografía la mandarían verse todos los capítulos posibles de “Los Vigilantes de la Playa” para conseguir que todos ellos salieran con los bíceps bien marcados y conseguir buena cantidad de publico femenino para una película primordialmente masculina, porque si no, no me explico la iluminación imposible que hace remarcar tanto músculo inexistente, bueno el Pitt se curró sus abdominales en el gym, que para algo es productor y tenía que dar ejemplo.
Entre las féminas tenemos a Diane Kruger en su primer papel antes de involucrarse en Búsquedas con Nicolas Cage, dando vida a Helena, causante de la guerra y amor de Paris. Saffron Burrows es la esposa de Héctor consiguiendo la mejor interpretación femenina del film, cosa no muy difícil por otra parte. Rose Byrne es Gryseida, esclava de Aquiles, que siente una fuerte atracción por ella. Julie Christie hace el breve papel de madre de Aquiles, quien le anuncia su profecía.

Reconozco que vista en cine me gustó bastante esta película épica-espectáculo realizada de forma clásica aunque con muchas libertades arguméntales. El guión corrió a cargo de David Benioff, autor de “La Última Noche”, quien escribió buenos dialogos que hablan sobre los perdedore (los soldados) y los vencedores (los reyes) en las guerras con dialogos entre Pitt y Cox.  La edición extendida no mejora ni empeora la ya existente pero si es recomendable para quien no la tenga, más que nada porque viene con una excelente presentación en caja de metal y trae un libro sobre el arte conceptual, una carta de Petersen y otra de Pitt, ambas firmadas.

Lo Mejor: La batalla Héctor-Aquiles.

Lo Peor: Sus libertades arguméntales. El montaje musical es vergonzoso.

Hairspray, de Adam Shankman

15 enero, 2008

hairsprayposterbig1_thumbnail.jpgEn 1988 el irreverente director John Waters dirigió la película “Hairspray” para mayor gloria de su estrella Divine, la película acabó convirtiéndose en un famoso musical de Broadway ganador de varios premios Tony y dicho musical ha acabado convirtiéndose de nuevo en película. Debo reconocer que no he visto la película original de Waters y después de haber visto la nueva versión musical he renegado de hacerlo, pues no quiero que me quite el buen sabor de boca que me ha dejado este musical. Es divertido, colorista, friki, y muy, muy marchoso. Además ha conseguido ponerme la sonrisa en los labios durante las dos horas menos cuarto que dura haciéndome olvidar las soporíferas “Chicago” y “Dreamgirls”.

La película nos narra la historia de Tracy Turnblad, una joven oronda enganchada al programa más marchoso de Baltimore, “El Show de Corny Collins”. Cuando se convoque una selección para nuevos talentos la joven no dudará en presentarse en contra de lo que opine su madre, Edna.
La pesar de ser una comedia divertida y fresca “Hairspray” esconde un retrato de la sociedad americana de los 60 racista. Los negros son vistos como seres inferiores y discriminados en todo ámbito social, de hecho el famoso programa de televisión les tiene concedido un día llamado “El día de los negros”, en donde los bailarines son todos de color. La joven Turnblad lucha por que eso cambie, pues ella también es discriminada debido a su peso y a estar rodeada por una madre acomplejada por su excesivo tamaño, y buscará una solución para que negros y blancos aparezcan en televisión juntos consiguiendo la integración racial.

Todo eso, que podría dar para un dramón más, nos llega a través de números musicales frescos a ritmo de twist y rock y con frases de doble filo lanzadas por estrellas veteranas que no hacen sino mejorar la función. Así pues tenemos a Michelle Pfeiffer como arpía devora hombres para alcanzar la fama, representando la belleza superficial. Christopher Walken da vida al padre de la protagonista, un hombre que ha conseguido su objetivo en la vida: tener una tienda de artículos de broma. Desde luego es desternillante el personaje que hace este gran actor, muy friki con ese atuendo multicolor que lleva. Si Waters es conocido por ser provocador y contar con Divine, había que saber dotar de ese estilo provocador a esta película, y qué mejor que dar el papel de Edna a un mito masculino afamado del musical como es John Travolta, el cual cambia la brillantina por laca moviéndose como pez en el agua aunque sea con unos cuantos quilos de más y maquillaje a tropel. Puede que Travolta y Pfeiffer juntos sea para mucho la unión de las dos partes de “Grease”, pero no tenemos que olvidar el momento “Batman Returns” entre Walken y la Pfeiffer, que aquí cambia las tornas para volverse a favor de la felina. Además de los momentos Travota-Walken en que son marido-mujer. Un trío magnifico al que acompañan una divina Queen Latifah y un sorprendente James Marsden que canta y baila con soltura.
De entre los jóvenes talentos destacar a Nikki Blonsky como la protagonista Tracy y a Amanda Bynes como su inseparable amiga, hija de la más puritana de las mujeres, Penny, a la cual le gusta estar con un chupa chups siempre en la boca. El famosillo Zac Efron hace lo mismo que en “High School Musical” y John Waters da su bendición con un divertido cameo al principio del film.

Resulta sorprendente ver que el director de esta divertida película sea el responsable de cosas como “Sé montó la gorda” o “Un canguro superduro”, Adam Shankman, pero aquí pone su buen saber como coreógrafo con unos números musicales coloristas y bien ejecutados.
En conclusión un musical divertido y fresco como llevábamos tiempo queriendo ver.

Lo Mejor: Su ritmo sin pausa y es muy divertida.

Lo Peor: Falta un beso entre dos de los personajes que la hubiera convertido en algo impagable.

La Chica del Puente, de Patrice Leconte

14 enero, 2008

001.jpgHay géneros que nos gustan pero que sin embargo han perdido mucho en el panorama cinematográfico actual. En mi caso reconozco que me gustan las películas románticas, pero no las románticas del “te quiero, y quiero que vivamos felices” con envoltorio pasteloso como nos tiene acostumbrado hoy día Hollywood, sino aquellas que resultan o bien cercanas a la realidad en donde los protagonistas son personajes de carne y hueso con verdaderos sentimientos o bien desprenden cierta magia como la presente. Y es que “La Chica del Puente” ha sido un hallazgo para mi, una historia de amor narrada mediante un realismo mágico absorbente y que contiene la que para mi es una de las mejores escenas de amor jamás rodadas.

Adèle es una joven con facilidad para enamorarse de los hombres, sin embargo tiene tan mala suerte que no ha conseguido encontrar al amor de su vida y cree ser la causa de las desgracias que suceden a su alrededor. Victima de ese sentimiento de mala suerte que la rodea decide lanzarse una noche al Sena desde un puente, pero la presencia esa noche de un hombre misterioso impedirá que su plan fracasé.
El hombre que irrumpe de forma afortunada en la vida de la joven es un lanzador de cuchillos venido a menos y marcado también por la desgracia de la mala suerte. Pero al contrario que Adéle, Gabor cree que la mala suerte puede acabar si se hace caso de las señales y uno no deja de creer en si mismo.
Dos perdedores rotos por dentro que pasean cada día como si el mundo fuera un afilado cuchillo dispuesto a dañarles. La suerte, o el Destino, ha querido unir a ambas personas para complementarse y demostrarles que cuando parece que todo acaba y no hay por qué seguir luchando alguien aparece inesperadamente y te tiende la mano porque te necesita tanto como tú a ella.

El viaje que emprenden ambos, en el cual Adèle accede a ser compañera del número de Gabor, les ayudará a conocerse y a comprobar que si uno cree en sí mismo es posible cualquier cosa, pero sobre todo que en el momento en que menos lo esperas puede aparecer la persona de tu vida, aquella que es afín a ti formando un todo absoluto y con la que serías capaz de vencer cualquier obstáculo.
Es una historia de amor en donde “Te quiero” se expresa mediante el grito sordo de los silencios, las leves caricias y las penetrantes miradas. Pero sobre todo se expresa en el momento en que ambos personajes se fusionan en escena para realizar el número de lanzamiento de cuchillos, el cual se convierte en un acto de amor y deseo que les provoca tanta satisfacción como el propio acto sexual.

Patrice Leconte dirige esta maravillosa historia con un buen dominio de ritmo y composición de planos, en donde hay lugar para planos de todo tipo como es el subjetivo de una mosca. La preciosa fotografía en Blanco y Negro consigue traspasar una historia que podría resultar cotidiana en algo mágico.
Sin embargo, si por algo hay que recordar esta película es por las maravillosas secuencias de los números de lanzamiento de cuchillos, rodados y montados con una maestría impecable. Hay dos concretamente. El primero es el bautismo de fuego de Adèle frente a Gabor delante de un público en donde nuestro corazón se encoge tanto como el de los espectadores del film. Gabor tapa con una cortina a Adèle y comienza su actuación alternando primeros planos de los protagonistas con planos detalle de los cuchillos hincándose y expresiones atónitas del público. Toda la secuencia está narrada a ritmo de la hermosa canción “Who will take my dreams away”, con lo que se consigue un impacto dramático aún mayor. Pero ahí no acaba todo, la segunda secuencia reivindicativa en que ambos repiten el número no es delante de un público, sino solos, tras una discusión finalizada con el acto de amor entre ambos: el lanzamiento de cuchillos. Esta vez están solos, en un granero. Adèle se libera del manto que la cubre y abre sus brazos mientras Gabor la observa como observaría a una mujer desnuda. Su mano tiende el cuchillo que dará comienzo al número. Su pulso es firme. Adèle lo mira a los ojos con expresión de deseo. El lanzador comienza a lanzar sin prisa pero sin pausa, y cada disparo es recibido por Adèle como si de una penetración se tratara. Por si no queda claro esto, Leconte, ayudado de la espléndida fotografía de Jean-Marie Deujou que aquí ensalza mas la luz que traspasa la figura de ella y enmarca la mirada de él, filma el plano girándolo y mostrándonos a la protagonista como volcada en una cama. “Who will take my dreams away” suena tan fuerte y dramáticamente como antes. Al finalizar no hablan, tan solo se miran como se mirarían dos amantes. Una secuencia para enmarcar dentro del cine romántico.

Los protagonistas están magníficamente interpretados por el gran Daniel Auteuil y Vanessa Paradis. He de reconocer que me he llevado una gran sorpresa con la señora de Johnny Depp, que desde el primer fotograma nos atrapa con su mirada y su modo de expresarse.

Un maravillosa película romántica donde la suerte y el destino se dan la mano.

Lo Mejor: Todo, pero por destacar algo, las secuencias de lanzamiento de cuchillos

Lo Pero: No haberla disfrutado en pantalla grande.


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