Archivo de 25 febrero 2008

And the Oscars 07 goes to…

25 febrero, 2008

Pues ya se han entregado los premios de la Academia cinematográfica sin grandes sorpresas. La película de los Coen ha triunfado con 4 estatuillas gordas (Película, Dirección, Actor Secundario y Guión Adaptado), mientras que Daniel Day-Lewis se ha alzado con la estatuilla a Mejor Actor. Marion Cotillard ha sido la sorpresa de la noche al ser galardonada como Mejor Actriz, Tilda Swinton ha ganado por “Michael Clayton” y Bardem ha conseguido el premio de Secundario, como se esperaba. “Expiación” se ha tenido que conformar con el premio a Banda Sonora, “Juno” con el de Mejor Guión Original, mientras “El Ultimátum de Bourne” ha hecho pleno al llevarse las 3 estatuillas a las que optaba. “Transformers” se ha ido de vacío (cosa de la que me alegro), a favor de “La Brújula orada” en Efectos Visuales. “Elizabeth: La Edad de Oro” ha conseguido Vestuario, y “Sweeney Todd” dirección artística, otra vez será Johnny.

A continuación los premiados:

Mejor Película
No Country for Old Men

Mejor Director
Joel y Ethan Coen por “No Country for Old Men”

Mejor Actor
Daniel Day-Lewis por “There will be blood”

Mejor Actriz
Marion Cotillard por “La Vie en Rose”

Mejor Actor Secundario
Javier Bardem por “No Country for Old Men”

Mejor Actriz Secundaria
Tilda Swinton por “Michael Clayton”

Mejor Guión Original
Diablo Cody por “Juno”

Mejor Guión Adaptado
Joel y Ethan Coen por “No Country for Old Men”

Mejor Película de Animación
Ratatouille

Mejor Película Extranjera
“Die Fälscher” (Austria)

Mejor Fotografía
There willl be blood

Mejor Montaje
El Ultimátum de Bourne

Mejor Vestuario
Elizabeth: La Edad de Oro

Mejor Maquillaje
La Vie en Rose

Mejor Banda Sonora
Atonement

Mejor Canción
“Falling Slowly” de “Once”

Mejor Dirección Artística
Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street

Mejor Edición de Sonido
El Ultimátum de Bourne

Mejor Sonido
El Ultimátum de Bourne

Mejores Efectos Visuales
La Brújula Dorada

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Figuras: Sleepy Hollow

24 febrero, 2008

Para la película de Tim Burton “Sleepy Hollow” McFarlane Toys lanzó tres figuras.
El jinete sin cabeza que traia como accesorios un hacha y las cabezas de dos personas que habían perecido bajo ella. Además viene con dos cabezas diferentes para colocarselas, la del esqueleto y la de su forma humana, fiel representación de Christopher Walken.

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The Crone viene con sus cuencos para fabricar pozimas además de tener la capacidad para sacar los ojos y la lengua.

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Ichabod Crane trae consigo su maletín repleto de frascos y libros, entre ellos el diario que consigue de Kathrina. Cualquier parecido con Depp es pura coincidencia.

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Salió un box set especial que representaba al jinete sin cabeza a lomos de su cabello con la espada desenvainada, figura imposible de conseguir hoy día en mi ciudad, que no tengo pero que cuelgo para que la veais.

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A ver si se anima la línea de juguetes del creador de Spawn para sacar algunas figurillas de “Sweeney Todd”, molaría tener alguna del barbero revanando un cuello.

There Will Be Blood, de Paul Thomas Anderson

20 febrero, 2008

there_will_be_blood_ver4.jpgAutor de obras tan dispares y fascinantes como son “Boogie Nights”, “Magnolia” y “Punch Drunk Love”, Paul Thomas Anderson regresa a las pantallas con la esperada “There Will Be Blood” en la cual narra una historia sobre codicia a través de un magnate del petróleo.

La codicia se presenta en el film desde dos bandos diferentes pero con iguales objetivos.
Por un lado, de mano del petrolero, previamente minero, Daniel Plainview quien sabe ganarse a la gente y manipularla a través de sus ensayadas charlas en las que eleva los valores familiares por encima de todo, y con esto conseguir que les cedan sus tierras y poder sacar de ellas todo liquido negro que fluya. Plainview es el perfecto empresario, que sabe como captar la atención de la gente y conseguir de ella o que se proponga, aunque sea mediante medios tan ruines como es utilizar a su hijo H.W. No piensa en el bien ajeno en ningún momento sino en las riquezas que sacará con la adquisición de las tierras. Es un ser avaricioso, envidioso, que no quiere compartir nada con nadie, y que odia a todo aquel que posea más que él.

Por otro lado tenemos al joven pastor Eli Sunday. Perteneciente a una familia a la que Plainview ha comprado sus tierras, el joven creyente pactará con el petrolero que este le pague cinco mil dólares para su iglesia, el Tercer Amanecer, cantidad que el empresario eludirá de pagar.
El pastor no se diferencia mucho de Daniel. Igual que él sabe captar la atención de sus fieles a través de pintorescos y variopintos sermones donde les convencerá, incluso, de expulsar al mismísimo Satán delante de ellos. Sin embargo el joven Sunday busca crecer a base de poder, el cual solo puede conseguir por medio del dinero que da el petróleo que se ha encontrado en su región y del que Daniel se ha convertido en propietario. Así pues Eli luchará por todos los medios para unirse con Playmouth y así sacar beneficios que le faciliten su ascenso.

He aquí el breve análisis, muy superficial, sobre la película. Ahora bien si hay que verla es por dos razones.
La primera por la excelente dirección de Anderson en las dos primeras horas de película en donde el hombre se forja unas secuencias cargadas de fuerza, intensidad, emoción, tales que nos absorben y nos transportan a ese mundo desértico de finales del XIX y primeros del XX. El director cambia con respecto a sus anteriores obras donde primaba la agilidad de los elegantes y vertiginosos movimientos para pasar a una planificación más austera, clásica, en donde se dan cita hermosos planos generales del paisaje con otros más centrados en los personajes, o mejor dicho el personaje, Daniel Plainview, que nos ayudan a entender su fascinante y aterradora psicología.
Entre los mejores momentos destaquemos por encima de todo los primeros quince minutos en que se nos describe como Plainview pasó de ser un simple minero a un gran magnate. Tan solo hay una brevísima línea de dialogo en ese transcurso de tiempo en que las imágenes bien montadas y enlazadas hablan por sí mismas. Un prodigio de dirección y narración que encandila. Otro momento destacable seria el del accidente en la torre petrolifica, en donde la maravillosa fotografía de Robert Elswith hace gala enmarcando las siluetas de los personajes en un interminable fuego ascendente y donde de nuevo el buen pulso narrativo de Anderson hace gala.

La otra razón por la que hay que verla es por contemplar otro recital interpretativo de Daniel Day-Lewis, el cual vuelve a la gran pantalla para dar vida al codicioso y ruin Daniel Plainview. El actor llena la pantalla con su presencia y compone un personaje memorable como el petrolero a base de un excelente ejercicio a través del cuerpo, como también nos hace entrever sus oscuros pensamientos por medio de sus penetrantes ojos.

Podría decir que estoy ante la mejor película del año, pero para mi desilusión no ha sido así. Y el motivo se encuentra en los forzados y fuera de lugar veinte minutos finales, en donde tanto el director como Day-Lewis parecen querer divertirse. En el caso de Anderson tiene pase la cosa en cuanto a planificación, pero no en cuanto a contenido, pues el final bien podría haberse mostrado de otra forma más elegante y con más ahorro de minutos. Por el lado de Day-Lewis es que pasa de ser un ser contenido pero odioso a convertirse en un viejo gritón excéntrico al que se le va bastante la cabeza, rompiendo así lo que podría haber sido la interpretación de su vida, la cual en algunos tramos recuerda a la de su Bill el Carnicero que hiciera para un admirado de Anderson como es Scorsese.

Aún así no tengo más que recomendar la película, a la cual considero notable por culpa de lo anteriormente comentado. Una intensa historia sobre codicia bien realizada y con momentos del mejor cine.

Lo Mejor: La dirección de Anderson y la interpretación de Day-Lewis.

Lo Peor: Los veinte minutos finales me parecen un lastre.

Premio Blogger del Día

19 febrero, 2008

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Hace escasos días recibí la noticia de que el amigo Sergio, autor del blog Corten!!!, me había concedido el premio Blogger del Día. Le doy las gracias por haberme escogido entre los siete blogs que más le gustan y participa. Ahora me toca a mi seguir la cadena haciendo lo propio, que es premiar otros siete blogs (lo cual no es muy fácil).

Las reglas son las siguientes:

* Debe ser atribuido a los blogs que se consideren buenos blogs y que uno acostumbra visitar regularmente y deja comentarios.

* Cuando se reciba el premio se debe escribir un post indicando quien fue la persona que te dio el premio y su respectivo link a ese blog.

* Una etiqueta al premio

* Indicar 7 blogs que recibirán el premio.

* Se debe exhibir orgullosamente la etiqueta del premio, preferentemente con el link donde se habla de él.

* (Opcional) Si quieres dar publicidad a la criatura con demasiado tiempo libre para hacer el premio o que tuvo la idea de inventar el premio, o sea Skynet, el autor va a estar muy agradecido.

Aqui están mis siete elegidos:

Cinéfilo-Compulsivo
Javi fue el que me inicio en el mundo blogero, con el que comparto muchos gustos cinefagos, y al que le debo muchas cosas, entre ellas las risotadas que nos pegamos gracias al amigo Bay. Su blog es de visita obligatoria.

Paliculas de Culto
Rodi posee el blog cinefilo ochentero por excelencia. No se pierdan su última reseña sobre “1997:Rescate en Nueva York”

En ladrillo visto
Tarquin Winot posee un interesante blog variado en donde expone grandes comentarios.

Antiegos
Blog cinematográfico en donde hay cabida para críticas, avances, noticias y un largo etc…..

El Septimo Arte
Mi tocayo Ramón realiza siempre interesantes críticas sobre los últimos estrenos que ha visto.

El Mundo de Ángel
Blog que descubrí hace poco en donde su autor comenta diversas películas de modo interesante.

Partiendo de la Nada
Tonio L. Alarcón es un gran profesional del que aprender.

Pues nada, que estos mencionados sigan escribiendo tan bien como siempre, y a Sergio muchas gracias por haberme elegido.

Sweeney Todd: El Barbero Diabólico de la Calle Fleet, de Tim Burton

16 febrero, 2008

sweeney222.jpgExisten pocos documentos que demuestren la veracidad histórica acerca de la leyenda que trata sobre un barbero asesino que degollaba a su clientela. Sin embargo dicho hecho marcó varias publicaciones que narraban la historia como fidedigna. Existen muchas versiones sobre la historia, la cual acabó por convertirse en un cuento de terror. Stephen Sondheim creó en 1979 un musical que inmortalizaría al personaje sobre las tablas y que, casi treinta años después, Tim Burton ha vuelto a inmortalizar para el mundo del cine adaptando el célebre musical en una película fiel a su estilo.

Sweeney Todd regresa a Londres después de quince años. Su único pensamiento será vengarse de las personas que lo culparon injustamente y lo separaron de su mujer e hija.

El tema principal es la venganza. Antaño Sweeney era un buen hombre que trabajaba como barbero y vivía felizmente junto a su mujer e hija. Sin embargo, tantos años fuera del hogar, encarcelado, han hecho de él una persona rencorosa cuyo máximo pensamiento es vengarse de aquel que le condenó injustamente y le arrebato su vida. Que el espejo que ocupa su estancia este roto refleja perfectamente el interior del personaje. Es el reflejo de una persona rota, trágica, devorada poco a poco por el mal que le rodea y que lo convierte en lo que es, un alma en pena que sueña con el día en que su objetivo se cumpla.
Al principio solo piensa centrar su cuchilla en el lascivo juez Turpin, sin embargo su amistad con la pastelera Lovett le abrirá los ojos a nuevos horizontes de cuellos degollados y cuerpos inertes con los que crear nuevas recetas. Así pues nos encontramos con el otro tema del film: el canibalismo. El hombre es un lobo para el hombre. Metafóricamente hablando podríamos decir que el canibalismo es la dominación psicológica que ejercen las clases altas hacia sus inferiores, los pobres. Físicamente, el canibalismo es devorar a una persona, y eso en la película se ve a través de los deliciosos pasteles elaborados por la Sra. Lovett. Los pasteles no son creados a partir de personas corrientes de clase media-baja, sino de personas con un demostrado estatus social, caníbales de seres inferiores en donde hay cabida para curas, vanidosos o banqueros entre otros muchos. Una vez ejecutados y convertidos en masa pastelera, serán devorados por aquellos seres inferiores a los cuales creían dominar.

Existen dos historias de amor paralelas. La principal es la de la Sra. Lovett por Sweeney, por el cual la pastelera soplara los vientos y le ira guiando, cual serpiente venenosa, hacia el camino del asesinato. A pesar de no ser correspondida físicamente, la mujer se verá felizmente unida a Sweeney a través de sus actos diabólicos. La otra historia romántica es la protagonizada por el joven Anthony y Johanna, pupila del juez Turpin e hija de Sweeney. A pesar de quedar muy secundaria y no tener gran peso es lo más bondadoso, no hay una pizca de mal en ninguno de los dos jóvenes, los cuales se enamoran idílicamente a través de una ventana.
Esta pureza de Johanna y Anthony rompe con el resto de los personajes, los cuales esconden algún misterio o vicio inconfesable. Así pues, por ejemplo, tras el diabólico Sweeney Todd se esconde un hombre triste, o tras el juez Turpin tenemos a un corrupto hombre sin escrúpulos con deseos mas que discutibles hacia su pupila. Esto hace que cada personaje posea un psicología más rica de lo que aparenta a simple vista.

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Tras el logotipo de Warner y Dreamworks nos encontramos ante un cielo oscuro y una vista general de Londres a medida que empieza a llover gotas de agua, y de sangre. Con estos títulos de crédito no nos cabe duda, Tim Burton ha vuelto a su vertiente visual más siniestra y oscura desde “Sleepy Hollow” con este musical sin parangón. Confiando en el repertorio musical creado por Sondheim, Burton elabora una puesta en escena acorde a su estilo que rememora el viejo cine de terror (esa llegada del barco a Londres) en donde el color es apagado, casi cercano al blanco y negro. Con la cinta del jinete sin cabeza posee en común, además de protagonista, este detalle precisamente, el utilizar una fotografía grisácea en que destaque ante todo el rojo sangre, y el contraste entre el presente y el pasado, donde el color es mucho más vivo.

Soy un ignorante sobre el musical de Broadway en que se basa, así que solo puedo hablar de lo que he visto en el film. Lo primero que tengo que decir es que quedé gratamente sorprendido al comprobar que es un musical bastante intimista, lo cual es de agradecer y es acorde a lo que me esperaba de un director como Burton, acostumbrado a sorprender y romper moldes. No hay coreografías ni grandes momentos de multitudes que saltan y explotan, no. Aquí cada canción es un dialogo, o bien un pensamiento del personaje en cuestión, que se establece entre los personajes y hace avanzar la historia, cosa muy importante, ya que no hay nada peor que ver un musical en que las canciones no aportan nada a lo que se cuenta. Burton se pone al servicio de las canciones y se centra en sus actores, que dan el do de pecho, con una narración más contenida que de costumbre en donde hay cabida para grandes momentos como el reencuentro entre Sweeney y sus cuchillas, con ese contrapicado en que la luz exterior ilumina al barbero y su instrumento, o la epifanía que tiene el protagonista.

El humor negro del director vuelve a estar presente siempre que es posible, desde esa polvorienta presentación del personaje de la Sra. Lovett hasta el ofrecimiento de un afeitado gratuito de Sweeney a un cliente. Entre las secuencias más memorables, además de los dos números antes mencionados con un Depp antológico, destaco el enfrentamiento público entre Todd y el italiano Pirelli, los idilicos y coloristas sueños de la Sra. Lovett sobre su futuro junto a Todd, donde el director crea la secuencia más divertida de todas a ritmo de “By the Sea”, y, como no podía ser de otra forma viniendo de Burton, el portentoso final trágico magistralmente cerrado con un plano genial. Como punto flaco destaca sobre todo la poca importancia que tienen los personajes de Johanna y Anthony, a pesar de que el nombre de la primera da título a una de las mejores canciones, que debido a su excesiva repetición en el film puede llegar a cansar.

Como mención especial destaco el cariño con el que Burton muestras las bellas cuchillas de Sweeney, creando a través de ellas la pasión dormida del barbero, su instrumento de trabajo se convierte en su medio de expresión. Una vez las use habrá comenzado una orgía de sangre que no acabará hasta haber rebanado al último cuello culpable. Son un personaje más, y como tal las filma, creando inteligentes momentos de tensión

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El director cuenta con Dante Ferreti en el diseño de producción y de Dariusz Wolski en la fotografía ocasión para crear la magistral ambientación lúgubre de Londres, que funciona como un personaje dotando al relato de tragedia. El magnifico vestuario de Colleen Atwood funciona para definir a los personajes.

El elenco interpretativo está impresionante, creando cada uno a través de su voz al personaje correspondiente. Johnny Depp vuelve a realizar otro personaje memorable en esta ocasión altamente contenido y mediante el que expresa sus emociones a través de su ensombrecida mirada triste. Una gran interpretación del actor, alejado de Jack Sparrow. Helena Bonham Carter crea un personaje divertido en la Srá. Lovett, la pastelera que vive en situaciones polvorientas. Alan Rickman da vida de forma acertada al juez Turpin. Timothy Spall es el alguacil Bamford, el repugnante ayudante del juez. Sacha Baron Cohen ha sido la mayor sorpresa del reparto dando vida a Adolfo Pirelli, un barbero italiano que viste traje torero, el cual protagoniza dos momentos tan diferentes, como son comedia por un lado y tensión por otro, de forma magistral. El joven Ed Sanders demuestra sus cualidades interpretativas dando vida a Toby, el niño adoptado por la Sra. Lovett que sufrirá un cambio significativo acercandolo a un personaje importante (atención a sus ojos en su última aparición). Los más flojos son Jaime Campbell Scott y Jayne Wisener dando vida a Anthony y Johanna, simplemente por la razón antes dicha, se les da poca importancia.

Tim Burton se ha arriesgado con un musical, tras haberlo acariciado en los momentos puntuales de “Charlie y la fábrica de cholate” y “La Novia Cadáver”, consiguiendo un film con una gran belleza visual y un nuevo cuento oscuro para su imprescindible filmografía.

Lo Mejor: La dirección al servicio de las canciones. La ambientación. El elenco interpretativo. El final.

Lo Peor: La nula importancia que se le da a Johanna y Anthony.

Big Fish, de Tim Burton

14 febrero, 2008

big_fish.jpgTras el traspiés sufrido en su carrera con “El Planeta de los Simios” Tim Burton optó por realizar una historia que debía haber llevado a cabo Spielberg y que trataba las relaciones paterno-filiales. Dicha película podemos considerarla atípica dentro de la filmografía del director al no poseer grandes elementos oscuros ni estar cargada de humor negro, como también hemos de considerarla su película más emotiva junto con “Eduardo Manostijeras”.

Edward Bloom siempre se ha caracterizado por contar grandes historias acerca de su vida. Su hijo Will, cansado de escuchar siempre las mismas historias, se aleja cada vez más de él, culpándole de haberle contado mentiras a lo largo de los años. Cuando le comuniquen que Edward está viviendo sus últimos días por culpa de un cáncer, Will volverá a casa para intentar reconciliarse con él.

El personaje de Edward Bloom es el mayor cuentacuentos imaginable. Sus historias están plagadas de brujas, gigantes, hombres lobo, ciudades ocultas, etc… Lo que más llama la atención de ellas es que Edward es el protagonista de todas ellas y admite haberlas vivido tal como las cuenta. Desde niño ya mostraba dotes que lo destinaban a tener una vida grande, tan grande que lo haría abandonar su pueblo, Ashton, para enfrentarse a nuevos retos en el mundo y descubrir su lugar en él. Como el gran pez que protagoniza su historia sobre el día que nació Will, Ed no ha nacido para vivir encerrado, ya sea en un pequeño pueblo o en una casa. Necesita salir al exterior, a ese gran océano que es el mundo y explorar todo lo que vive en él. Su optimismo y el no tener miedo a nada le hacen seguir adelante frente a personajes de lo más extraños. Las historias sobre su vida embelesan a todo oyente, excepto a su hijo.
El tema principal de la película es la incomunicación que existe entre Will y Ed tras tres años. El joven vive felizmente con su esposa en Francia y recibe noticias de su padre a través de su madre por correspondencia. Cuando deba volver por motivos tristes, como son los últimos días de vida de su padre, se esforzará por saber la verdad que escondían esas historias sin pensar siquiera en el significado que esconden. En su búsqueda Will descubrirá que varias de las cosas que contó su padre son verdad y otras no lo son completamente, y es que Ed añade a toda vivencia un envoltorio de fantasía que las convierte en pequeños cuentos ocultando tramos que serían desagradables para cualquiera (la guerra) en una aventura fantástica en donde conocer unas siamesas unidas por la columna. Una vez Will lo haya comprendido y haga por su padre el mayor favor que pueda hacer un hijo por su padre, como es el de seguir su legado, Edward morirá en vida pero vivirá eternamente gracias a Will.

Tim Burton realiza su film más cercano al drama sentimental teñido por gotas de fantasía que funcionan de manera intermitente a lo largo de todo el metraje. El mayor fallo que tiene la película es que tarda en encontrar el equilibrio entre la realidad que está ocurriendo y los cuentos que narran la vida del joven Edward. Cuando se muestra el ahora, lo real, Burton rueda de dotando a la atmósfera de cierta intimidad, centrándose en los actores mediante primeros planos, sin embargo a la hora de narrar los recuerdos, el director se esfuerza en todos y cada uno sean mágicos, nos emocionen y sorprendan, pero lo consigue a medias. Supongo que el motivo de esto es el montaje continuo a base de flashback enlazando distintos tiempos de forma atropellada, sobre todo en la primera mitad, de la cual podemos destacar el de la bruja, que posee el estilo más característico de Burton, y el del pueblo Espectro, que posee ese deseo por querer siempre sorprender mostrando a cada entrada o plano general los zapatos colgando, cuando con mostrarlos una vez basta. Por suerte esto solo ocurre en la primera mitad, ya que la segunda está mucho mejor enlazada y los flashbacks si poseen ese aroma mágico que consigue emocionarnos. Este tramo comenzaría con el primer encuentro entre Edward y Sandra en que el mundo se detiene para a continuación ver la vida diaria del protagonista en el circo, conteniendo este tramo las mayores dosis de humor. El bloque del cortejo y posterior declaración de Ed a Sandra es muy romántica, alcanzando su culmen con la apertura de la ventana y el campo de narcisos abriéndose tras ella con Edward en medio. El episodio bélico o el renacimiento del pueblo de Espectro mediante ayuda de Ed funcionan también muy bien, en especial el segundo cuando descubrimos quien es la bruja del primer cuento y su relación con el cuentacuentos.

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Las dos secuencias más memorables para mi gusto son dos muy distintas protagonizadas por Albert Finney. La primera cuando esta en la bañera y observa a través del agua a su mujer, para a continuación compartir con ella el baño. Ya puede estar muda esa secuencia, que emociona, y es el ejemplo de lo contenido que está Burton tras la cámara creando un ambiente intimista. El otro es el gran final, en donde Edward y Will se reencuentran compartiendo el último viaje del viejo coronado por risas y aplausos de los personajes que protagonizan sus historias, pero sobre todo por la unión inmortal entre un padre y un hijo.
Casi toda la película posee una ambientación onírica y de ensueño en el tramo fantástico, frente a una más cálida y normal en la real, salvo cuando se enfoca a Albert Finney, el cual sigue poseyendo ese aura luminoso. De entre los decorados más reivindicativos tenemos Espectro, el pueblo onírico en donde se espera a las personas más importantes de Alabama para vivir en armonía y felicidad. Espectro es un pueblo idílico con todo lo necesario para vivir sin necesidad del mundo exterior, sus habitantes esperan la llegada de un nuevo visitante cada cierto tiempo para suplir alguna necesidad o función. En el caso de Edward su visita se adelanta al principio 10 años, para después retrasarse, lo cual conlleva consecuencias para el pueblo y los habitantes, en especial para uno. Hay cierta reminiscencia a las casas de “Eduardo Manostijeras” en el barrio residencial en que Edward está dirigiendo un equipo de limpieza.
Danny Elfman realizo una banda sonora intimista acorde el estilo del film, muy bella y sentimental con un tema principal maravilloso. A pesar de que no es de las más celebradas consigue encajar dentro de la historia de forma perfecta y emocionarnos.

El reparto está formado por Edward McGregor como el joven Edward Bloom al cual el escocés sabe dotar de energía y optimismo en todo momento. Alison Lohman es la joven Sandra, el amor de Edward. Jessica Lange da vida a Sandra mayor, mientras Albert Finney borda su papel de Edward Bllom. Además del buen casting que realizaron por el parecido, cabe decir que el modo de actuar de cada generación es distinto, lo cual ayuda a la historia. Así pues, McGregor y Lohman están más forzados al tener que protagonizar cuentos asombroso y hechos extraordinarios, mientras Finney y Lange están muy convincentes acordes con la realidad que viven. Helena Bonham Carter aparece en todos los tramos de la vida de Bloom como La bruja y como Jenny. Billy Crudup está correcto como Will. Steve Buscemi da vida a Winslow, un poeta que vive en Espectro para luego convertirse en fracasado atracador de bancos y crack financiero. Marion Cotillard es Josephine, esposa de Will y admiradora de los cuentos de Edward. Danny DeVito es el dueño del circo que esconde un secreto nocturno y Deep Roy es su ayudante, el señor Mojapompis.

A pesar de no contener todo el estilo del director, es una de sus películas más emotivas con la cual no niego haber soltado una lagrimita cada vez que la he visto (y han sido tres), cuyo final la acerca a “Eduardo Manostijeras”. Una maravillosa historia sobre padres e hijos.

Lo Mejor: La historia. Algunos episodios fantásticos memorables. La secuencia de la bañera. Albert Finney.

Lo Peor: Tarda en conseguir el equilibrio entre realidad y fantasía. Le sobran ciertos tramos fantásticos demasiado forzados.

La Novia Cadáver, de Tim Burton

13 febrero, 2008

bride.jpgAl mismo tiempo que realizaba “Charlie y la fábrica de chocolate”, Tim Burton creaba una nueva película de animación en la línea de “Pesadilla antes de Navidad” y “James y el melocotón gigante”, aunque que en esta ocasión, además de crear la historia y producirla, él se encargaría de dirigirla junto a Mike Johnson.
La película narra la historia de Victor Van Dort, prometido en matrimonio con Victoria Everglot. Incapaz de pronunciar los votos en el ensayo de la ceremonia, el joven prometido vagará por el bosque intentando recordarlos. Tras pronunciarlos perfectamente en un ensayo e introducir el anillo en lo que parece una rama, sus problemas no habrán hecho más que comenzar, pues acaba de desposarse con una novia cadáver.

Inspirándose en una antigua historia ruso-judía Burton consigue aquí un ejercicio de stop-motion visualmente más rico que la celebre historia de Jack Skeleengton, aunque no tan original. Y es que el film es una carta de amor a todo lo que le gusta al director homenajeando a las viejas películas de terror como a las historias de amor.
El matrimonio que han de contraer Victor y Victoria es de conveniencia, pues la familia del joven pertenece a la llamada de nuevos ricos (pescaderos que han prosperado), mientras la de la joven es una familia que arrastra gran prestigio, pero que actualmente está en la ruina a pesar de las apariencias. En contra de lo que suele ocurrir, los jóvenes se enamoran instantáneamente al verse, lo que empeora mucho más las cosas cuando Victor comete el pequeño desliz de desposarse con el cadáver.
Por otro lado tenemos el relato de la novia cadáver, la cual fue asesinada por su prometido y prometió casarse con el primer hombre que se lo pidiera, lo cual repercute en nuestro pobre Victor. Emily, tal es el nombre de la difunta, tiene el corazón roto y vive atormentada al no encontrar nadie que la quiera, y sin embargo, a pesar de encontrar en Victor un nuevo amor, no sacrificará al joven para tenerlo a su lado.
Podríamos decir que existe necrofilia al presenciar el matrimonio entre un vivo y un muerto y su particular historia romántica. A pesar de ello, y en lugar de producirnos terror, sentimos tristeza y aprecio por Emily.

La película ofrece muchas referencias cinematográficas. El principio, justo cuando aparece el título, recuerda a “Sleepy Hollow”, cuando Ichabod libera a un pajarillo de su jaula antes de emprender el viaje al pueblo, siendo aquí sustituido por una mariposa que libera Victor antes de ir a conocer a su prometida. El piano de la casa Everglot es un Harryhausen, referencia directa al mago de los efectos especiales stop-motion. El padre de Victoria recuerda en cierta medida al personaje de animación Don Sapo, a la vez que el baile de esqueletos nos rememora el famoso episodio de las “Silly Symphonies”. La forma en que Victor llega al punto que está enterrada Emily recuerda a cuando Jack Skeelington se encuentra con el árbol que lo lleva a la ciudad de la Navidad.
De nuevo vuelve a estar aquí presente el encuentro entre el mundo de los vivos y de los muertos que ya visitó Burton en “BeetleJuice”, insistiendo más aquí en el elemento cómico que sucede cuando ambos mundos se encuentran con divertidos gags, de entre los que hay un homenaje a “Lo que el viento se llevó”. El mundo de los muertos sigue siendo colorista y divertido, en donde se celebra cada nueva llegada del exterior, frente al gris y aburrido mundo de los vivos, lleno de hipocresía y conveniencia.

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Burton relata la historia de manera dinámica consiguiendo un ritmo que no decae y con una inteligente puesta en escena como es cuando los Everglot bajan las escaleras mientras los Van Dort las suben, simbolizando así su situación en la escala social. Hay también imágenes fantasmagóricas como la aparición de la novia en el puente bajo la luz de la luna. Posee ciertos gags verdaderamente divertidos, sobre todo en la última mitad y cuando los muertos se presentan ante los vivos.
La extensa galería de personajes está formada por Victor y Victoria (¿referencia a la película de Edwards?), los Van Dort, los Everglot, el pastor eclesiástico y el misterioso Lord Barkis en el mundo corpóreo, y de La novia Cadáver, su particular gusano, el anciano Elder Gutknetch, el general Bonaparte, o el hombre dividido entre los muertos. Siempre se ha comparado esté película con “Pesadilla antes de Navidad” por estar hecha en stop-motion, pero lo más que tienen en común es la existencia de perros, en la del 94 fantasmal, y en la presente huesudo. De nuevo los personajes vuelven a tener sombras en los ojos, figuras erguidas y delgadas (en especial Victor).
Danny Elfman elaboró una banda sonora principalmente romántica, cuyo tema principal es precioso. Sin embargo las canciones no están tan conseguidas como las de “Pesadilla antes de Navidad”, a pesar de tener algunas de gran calidad.
Para doblar a los personajes Burton contó con varios conocidos como Johnny Deep para Victor, Helena Bonham Carter para la novia cadáver, Christopher Lee para el sacerdote, Albert Finney para el padre de Victoria, Deep Roy para el general Bonaparte o Michael Gough para Elder Gutcknetch. Emily Watson dio voz a Victoria, Tracey Ullman a su madre, y Richard E. Grant al malvado Lord Barkis.

De nuevo los críticos y el público alabaron la tarea de Burton al seguir realizando films de animación al viejo estilo, aunque le birlara el merecido Oscar otra película de animación stop-motion (Wallace y Gromit) estamos ante un precioso cuento de amor entre el mundo de los vivos y los muertos.

Lo Mejor: Su magnifica puesta en escena.

Lo Peor: Compararla con “Pesadilla antes de Navidad”.

Batman/Batman Returns, de Tim Burton

12 febrero, 2008

batman_ver2.jpgBatman (1989)

Los años ochenta supusieron un cambio drástico para el personaje de Batman que vio como volvía a sus oscuros orígenes que le habían dado a conocer de la mano de Bob Kane en la revista Detective Comics y dejaba su imagen de icono pop colorista cuya máxima manifestación fue la interpretación de Adam West en la serie de televisión y film sesentero. Este cambio fue gracias a dos formas de expresión artística. En primer lugar al comic, del cual nació el personaje y que gracias a la publicación de “The Dark Knight” de Frank Miller, Batman renacía como personaje trágico y oscuro. En segundo lugar a la película realizada por Tim Burton a finales de los ochenta en que el personaje se enfundaba un traje negro, eliminando todo elemento cómico y colorista que apareciera en la celebre serie de los sesenta.
La Warner, propietaria de DC Comics, llevaba tiempo dando vueltas a la realización de una película sobre el hombre murciélago. Nombres como Joe Dante o Ivan Reitman fueron barajados para dirigirla. Sin embargo, fue el éxito de “BeetleJuice” la que puso a Burton en primera línea y como definitiva elección. El director doto a la historia de una atmósfera sombría ideal y realizó uno de los films más exitosos de cuantos se recuerdan.

La sinopsis de la película es la siguiente. En la ciudad de Gotham City el crimen está siendo cada vez más frecuente y aumentando. De entre las sombras aparece un misterioso ser murciélago que atemoriza a los delincuentes e imparte justicia. El jefe del crimen es Grisom, quien tiene a su servicio a un despiadada psicópata, Jack Napier, al que traicionara. Tras un encuentro con el murciélago, Napier caerá a un recipiente de productos tóxicos del cual renacerá bajo una nueva apariencia bufonesca con permanente sonrisa diabólica.

Así el film se convertía en una superproducción de superhéroes que enfrentaba al hombre murciélago con su villano más celebre en un ejercicio cercano al realizado años antes en “Superman”. Claro que con Burton de por medio no todo iba a ser igual. Lo que tendría que ser un simple enfrentamiento entre el bien y el mal representados por Batman y Joker le sirve a Burton para realizar un paralelismo entre ambos personajes.
Batman es un ser extraño, un siniestro personaje que combate el mal disfrazado de murciélago. Escondido bajo la capa tenemos a Bruce Wayne, un millonario reservado. El motivo por el que Wayne decide combatir el crimen es por haber asistido al asesinato de sus padres, hecho que le atormenta. Así tenemos que Batman nace de la tragedia, no de un mero capricho, es la forma que tiene Wayne de expresar su disgusto contra la sociedad del crimen. En el film el personaje nos es distante, misterioso, tal y como reclama que sea, tan solo apareciendo en momentos necesarios, sin ocupar todo el metraje, aunque planeando sobre el conjunto.
Joker por su parte ya era un criminal antes de transformarse en el bufón que es. Como Jack Napier era la mano ejecutora del criminal más importante de la ciudad, Carl Grisom. Una vez haya sobrevivido de los productos tóxicos y contemple su nuevo rostro Napier dejara de existir dando paso a un ser desquiciado y despiadado que ve en el crimen su única forma de existir. A pesar de su apariencia de payaso, Joker es un psicópata, capaz de los actos más aterradores que alguien pueda imaginar, aunque dichos actos sean realizados por el asesino como una broma pesada. Al contrario que Batman, el personaje de Joker aparece mucho más en pantalla, está mucho mejor perfilado y posee momentos mucho más brillantes. Esto no es solo a que lo interpretará Nicholson, sino a que por medio del Joker y sus actos Burton daba rienda suelta a su humor negro y otorgaba a la película una excesiva nota de color a través de los rojos y los verdes, los cuales se oponían al mundo que representa Batman, oscuro y lugubre.

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Una de las licencias que se tomó Burton, en relación con dicha dualidad, y que fue muy criticada, es que Batman fuera creado indirectamente por el Joker veinte años antes, cuando este asesinó a sus padres. A mi siempre me ha gustado dicho punto de vista (será porque no soy un purista del comic), ya que enriquece al film y relaciona a los dos personajes creando entre ellos una cadena que empieza con el nacimiento del murciélago y da paso al Joker.
La trama de amor con Vicky Bale y las historias de periodistas quedan en un segundo termino, y es que esas partes siempre me han parecido fuera de lugar consiguiendo que la trama se relentizara.

Burton realizó aquí su primera gran superproducción con éxito. Momentos brillantes como son el principio en que Batman nos es presentado cayendo tras los delincuentes, el nacimiento del Joker con esa imagen pura de cine de terror como es la mano apareciendo de entre las aguas, la visita de Wayne al lugar donde mataron a sus padres, el flashback que relata el asesinato (magistral), el contrapicado en que Batman acaba de vestirse y mira hacía arriba para salir a su último enfrentamiento contra el Joker, y el enfrentamiento final en lo alto de la catedral de Gotham dotan a la historia de una gran riqueza visual. El plano final de Batman en las alturas contemplando su señal es un cierre de oro. La presentación de Jack Napier es muy inteligente, pues lo primero que nos muestra de él es su mano sosteniendo una carta. De la misma forma que existe simbología en cada ambiente de los protagonistas. Así el despacho de Napier posee cuadros de mujeres de piel blanca y labios rojos, mientras el mundo de Wayne posee cierta arquitectura y gótico.
La dirección artística es de lo mejor, pues consigue crear de Gotham una ciudad imposible de localizar en el tiempo, en que los hombres de negocios y los criminales visten, en homenaje a las viejas películas de gangsters de los años 30, elegantes trajes ataviados con sombreros mientras se ven rodeados de una arquitectura industrial gótica.
Como mención especial cabe citar los magistrales títulos de presentación que comenzaban ensombreciendo el logotipo de Warner Bros, nos introducían en lo que parecía un laberinto a medida que nos eran presentados los créditos de apertura, y terminaba siendo el logotipo del murciélago.

Desgraciadamente no todo es bueno, en parte debido al paso de los años que han hecho mucho daño a la película. Las secuencias de acción resultan torpes y bruscas, existe cierto desnivel en cuanto a las tramas quedando como principal la del Joker, planos que visualmente están muy conseguidos como son el del batplane deteniéndose en la luna no aportan nada a la trama.
De esta forma hoy debemos ver el Batman de Burton poniéndonos en situación, dirigiendo la mirada a el año 89, en que Prince batía records de ventas y vivía del éxito de “Purple Rain”, el cual le abrió las puertas para componer las canciones del film, que fueron más propagadas e hicieron sombra a la magnifica partitura de Elfman.

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El reparto está formado por Pat Hingle como comisario Gordon, Michael Gough como el mayordomo Alfred, en la mejor interpretación que se ha realizado del personaje, Billy Dee Williams como Harvey Dent, tomándose otra libertad creativa. Jack Palance daba vida a Grisom de manera breve. En un principio debía ser Sean Young quien diera vida a Vicky Bale, pero afortunadamente fue sustituida por Kim Basinger como dama de la función. Los personajes fuertes están interpretados por Jack Nicholson y Michael Keaton. Bob Kane declaró que Nicholson había nacido para ser el Joker y su interpretación lo confirmó. Hoy día parece ser que es fácil discutir su interpretación pero es fidedigna a los comics en que el villano daba muestras de su locura a la vez que hacia el mal. Una vez entro en el proyecto Nicholson, la gente se tomo más en serio el film y rescribieron el guión para que tuviera más protagonismo, rematado con poner su nombre el primero en el cartel y en los creditos de apertura. Michael Keaton fue la nota discordante. Nadie lo veía como Batman ni como Bruce Wayne, y sin embargo para mi siempre ha sido la representación perfecta del personaje, sobre todo del enmascarado. Su rostro inmutable, lejos de las muecas que lo caracterizaban, es un acierto para dar vida a Batman. Mientras tanto su Bruce Wayne es una persona algo tímida que no le da importancia al dinero, el cual por otro lado le sobra.

Recuerdo el día que la vi en cine. Era un día frío el de su estreno y mis padres me llevaron de sorpresa. La sala estaba a reventar. Se apagaron las luces y la oscuridad nos envolvió. Puede que el paso de los años no se haya portado bien con ella pero en su momento fue un hito que vendió camisetas, gorras, pins, todo tipo de merchandising. Era una película de superhéroes diferente, lejana del tono alegre y vivo de “Superman”, oscura. Una de las primeras, y mejores, películas que contemplaron mis ojos en pantalla grande.
Hoy día esta de actualidad este film concretamente, ya que en su día fue el más taquillero del año por delante de “Indiana Jones y la Última Cruzada”. Pues bien, este año vuelve el personaje enfrentándose de nuevo al Joker en “The Dark Knight”, y a Indiana Jones en las taquillas.

Lo Mejor: Su ambientación. Posee escenas visuales impecables.

Lo Peor: Las canciones de Prince. Ha envejecido mal.

batman_returns_ver2.jpgBatman Returns (1992)

Visto el éxito de la primera película La Warner reclamaba una secuela. En lugar ponerse de inmediato con ella, Tim Burton se puso a realizar un film más pequeño que acabaría convirtiéndose en una de sus mejores películas, “Eduardo Manostijeras”. Una vez finalizada y estrenada la cinta del hombre con tijeras en las manos se puso a trabajar en un secuela que no le apetecía. Para convencerlo de que la dirigiera le dijeron que en lugar tomársela como una secuela al uso de Batman, hiciera una película de Tim Burton, lo cual se tomó al pie de la letra.

La ciudad de Gotham se ve conmocionada ante la aparición de un hombre pingüino que busca a sus padres. Aclamado como un hombre de buen corazón, el ser sé presentará como alcalde apoyado por uno de los hombres mas influyentes de la ciudad, Max Shreck. A su vez una misteriosa mujer gato ronda por los callejones. A ellos tendrá que hacerles frente el hombre murciélago.

Para la segunda aventura del murciélago decidieron contar con dos villanos celebres del heroe. La publicidad de la película rezaba “The Bat, The Cat and The Penguin”, por lo que Burton había decidido contar con los tres personajes con característica animal de los comics para narrar la historia, la cual se centraría en cada uno de ellos, en especial en los dos nuevos.
Batman volvía a ocupar pocos minutos en comparación con sus enemigos a pesar de tener más tiempo en pantalla en comparación con la película previa. En esta ocasión el justiciero enmascarado sentirá cierta atracción fatal por la felina enfundada en cuero a quien persigue y encontrará sentimientos contradictorios a la hora de llevar a cabo su deber. Por si esto fuera poco el murciélago será convertido en enemigo del pueblo por parte de los dos nuevos miembros de la fauna de Gotham.
Catwoman es una femina que lucha por tener su sitio en un mundo dominado por los hombres. Desea imponer su ley a base de zarpazos y sensualidad. Tras su máscara se esconde una mujer que ha tenido poca suerte en la vida, en especial con los hombres, y a la que un fortuito accidente la convierte en atrayente felina.
El Pingüino es el mejor personaje y el que mejor representa el universo Burton. En los comics el personaje no era más que un tipo gordo que vestía traje de pingüino y poseía una larga nariz, además de portar paraguas y sombrero de copa. Burton decidió dotarlo de un aire de melancolía y tristeza, llevando al personaje a poseer una historia trágica que nos hace sentir compasión hacia él. Abandonado por sus padres es criado por pingüinos en las alcantarillas, con el paso de los años decide darse a conocer para descubrir su procedencia y perdonar a sus padres. Sin embargo su vida delictiva con sus compañeros del circo del triangulo rojo le marcan y es rechazado por la ciudad. Hay dos referencias literarias en la historia del pingüino. La primera la de Moisés, pues como él, el personaje es arrojado a un río en un cesto por sus padres. La segunda a “El flautista de Hamelin” al vengarse de todos los que le han rechazado y dado la espalda robándoles a sus hijos. Además de esto, se nota que Burton le tiene especial simpatía por el aspecto que tiene. Sus ojos ensombrecidos, su paraguas con espirales blancas y negras, rematado con el prototipo de persona inadaptada entran dentro del mundo del director.

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Ya no solo Batman posee un elemento trágico sino también sus enemigos. Hay que citar a un personaje más, el villano por excelencia de la película. Max Schreck. El prohombre que ansía abrir una planta que proporcione energía a la ciudad, aunque sea escondiendo trapos sucios. Él convierte a su ayudante, Selina Kyle, en Catwoman al lanzarla desde lo alto de su edificio, y convence al Pingüino para que se presente a las elecciones de alcalde, por lo que ambos no es que sean malos por naturaleza sino porque la sociedad les ha maltratado y se sienten en contra de ella. De nuevo vemos en el personaje referencias burtonianas en los pelos y en las vestimentas, en especial en un traje de rayas similar al de Bitelchús.

Como vemos, solo por ciertos detalles que he comentado en las vestimentas, está película posee el estilo característico de Tim Burton. Apenas existe el color como en la previa, aquí predominan los colores oscuros con cierto toque blanco debido a la época del año en que está situada ,la Navidad. Esa época del año parece que le sienta bien al director para narrar historias oscuras, pues el ambiente navideño ayuda a que la trama posea más dramatismo. Para no repetir situaciones ni lugares conocidos se cambió completamente de decorados convirtiendo Gotham en esta ocasión en una ciudad moderna adornada con grandes estatuas. De nuevo cada ambiente es acorde al personaje que pertenece, así, por ejemplo, Selina Kyle pinta su rosado apartamento de negro cuando se transforma en Catwoman, o el edificio de Schreck posee como emblema un gato, imagen acorde con el personaje que nacerá de su interior.
La dirección es superior que en la primera. Ya de entrada Burton nos regala un prologo mudo magistral que nos relata el nacimiento del Pingüino y su posterior abandono, narrado a ritmo de la brillante partitura de Elfman, que esta vez no vio ensombrecido su magnifico trabajo por ningún cantante de fama. La forma en que aparece por primera vez Bruce Wayne, levantándose de su sillón y apareciendo sobre él el emblema del murciélago. El nacimiento de Catwoman es antológico, vemos como se van acercando los gatos, van lamiendo el cuerpo de Selina y la hacen volver a la vida. Una de las escenas más impactantes por su dramatismo es el funeral del Pingüino por parte de sus familiares, que lo conducen al agua a descansar en paz. Las secuencias de acción funcionan mejor que en la anterior, a pesar de seguir teniendo detalles bruscos.
La película posee además algo de lo que carecía la anterior, erotismo y detalles grotescos. Lo primero está personificado en la figura de Catwoman, vestida cual sadomaso protagoniza secuencias de lo más subidas de tono sin quitarse una prenda como son el “besito” bajo el muerdago que le da a Batman y su particular baño delante de el Pingüino. Los detalles grotescos se ven más personificados en el Pingüino con momentos como su apetito hacia el pescado y narices ajenas, o su fatídica muerte, en que su rostro emana sangre oscura.

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Michael Keaton volvió a encarnar al héroe enmascarado de manera convincente. Christopher Walken dio vida a Max Schreck, el verdadero villano de pelo canoso que no duda en arriesgarlo todo por salvar su vida, incluso a su hijo. De nuevo Sean Young apareció en la lista de candidatas para Catwoman y la actriz, ansiosa por el papel, se presentó en la oficina del productor vestida del personaje y realizando una peculiar interpretación. En principio estaba concertada Anette Benning para realizar el papel, pero su embarazo se lo impidió, poniendo al equipo en busca de una sustituta urgente. Por suerte apareció Michelle Pfeiffer, que realizo la personificación viva del personaje. Nadie podrá hacer otra Catwoman mejor. Lo mismo que no existirá un Pingüino tan memorable como el que dio vida Danny DeVito, que se metió en la piel del personaje a conciencia. De nuevo Michael Gough volvió a encarnar a Alfred y Pat Hingle al comisario Gordon, aunque de forma anecdótica este último.

La película fue otro éxito de taquilla que sin embargo obtuvo mala acogida entre la critica y entre el público que esperaba ver otra igual que la anterior y se encontraron con una película no apta para niños. Dicha respuesta hizo que Burton fuera apartado de la saga, la cual seguiría por unos derroteros bastante olvidables en manos de Joel Schumacher.
Burton implanto su estilo en cada secuencia consiguiendo una película superior a la original.

Lo Mejor: El estilo Tim Burton se palpa mucho más y funciona muy bien dentro de la historia. DeVito y Pfeiffer. La música.

Lo Peor: Siguen fallando algunas secuencias de acción y ciertos detalles de guión.

No es País para Viejos, de Joel y Ethan Coen

11 febrero, 2008

51.jpgTras oír hablar de ella durante mucho tiempo (concretamente desde el pasado Festival de Cannes) por fin ha llegado a nuestras pantallas “No es País para Viejos”, la película basada en la novela homónima de Cormac McCarthy que los hermanos Coen han llevado a la pantalla consiguiendo una de sus películas mas redondas.

Llewelyn Moss es un soldador que tropieza con un grupo de hombres asesinados junto con un cargamento de droga. En su búsqueda por un superviviente encontrara, junto al cadáver de este, una maleta llena de dinero que no dudará en quedarse, lo que desencadenara una huida en la que le pisará los talones el misterioso asesino Antón Chigurg.

El cine de los hermanos Coen está plagado por situaciones absurdas y personajes de lo mas variado. Sus historias, incluso las más dramáticas, poseen un humor negro y conversaciones variopintas que ayudan a suavizar el relato (claro ejemplo de esto es “Fargo”, donde el personaje de Mcdormath nos resulta simpático gracias a su manera de investigar, a la par que a su embarazo). Sin embargo los Coen parecen haber aparcado la comedia en esta ocasión, tras los sonoros fracasos de “Ladykillers” y “Crueldad intolerable”, para realizar su películas más dura, fría, directa y filosófica. Siguiendo la novela de McCarthy fielmente (por lo que he oído, no la he leído) los dos hermanos realizan un portentoso trabajo de dirección en que cada plano, cada secuencia, está estudiada al milímetro.

“No es país para viejos” es una película primordialmente de acción, pero no acción entendida como suele entenderse, sino como acto. Todo el film avanza por los actos que va cometiendo el soldador y las consecuencias que tienen estos sobre toda persona con la que se cruza. Él representa la codicia, ha encontrado un maletín con dos millones de dólares y no piensa un momento en deshacerse de él, aunque ponga su vida y la de las personas que quiere en peligro.
Tras sus pasos tenemos al misterioso Antón Chigurg, un hombre callado cuya máxima expresión es la violencia. Tras su paso deja un río de sangre que parece no tener fin. Su sola presencia provoca incomodidad y miedo. Es la representación corpórea de la muerte, el mal personificado. Su atuendo oscuro y su rostro inmutable hielan la sangre de todo aquel que se lo cruza. No duda en matar a todo aquel que estorbe en sus propósitos, sin embargo suele perdonar la vida, o más bien regalar mas tiempo de vida por medio de la moneda de plata. El simple lanzamiento de la moneda al aire delante tuya ya supone que has apostado algo sin saberlo, lo más valioso que tienes, tu vida. Ahora bien, si aciertas lo que ha salido, la muerte te dejara seguir viviendo hasta que volváis a encontraros. Dicha caracteristica está muy bien planteada en el encuentro con el encargado de la gasolinera, que además de ser una de las mejores secuencias del film, nos da cierta información sobre el personaje de Bardem.
No hay acto en la película que quede sin castigo, el cual será ejecutado casi siempre por Chigurg. Todos los personajes del film son pecadores, merecen ser castigados, aunque sea por el más pequeño de sus pecados. Desde los mexicanos que encuentra Llewelyn al principio, que son traficantes, hasta el jefe de ellos, son bandidos, cuyos actos han perjudicado la vida de otras personas. Incluso Chigurg resultará castigado por el destino tras cometer un acto fuera de lugar, totalmente innecesario.
Tan solo hay dos personajes en el film completamente inocentes. En primer lugar el Sheriff Bell, personificación de los viejos tiempos, aquellos tiempos pasados en que los agentes de la ley imponían la justicia tan solo con su presencia, sin ayuda de armas, y que ahora se ve rodeado de un vendaval de violencia inexplicable y cruel que escapa de su comprensión. Bell será testigo de los hechos en la distancia, como alguien que ve algo que le da miedo y no quiere enfrentarse a ello. El otro personaje es la mujer de Moss, quien confía en el viejo sheriff y le pide que ayude a su marido. Al igual que Bell ella no será participe activa de los actos troncales pero será un personaje fundamental a la hora de entender la historia.

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Bien podríamos estar ante un western normal, con ese sheriff, los ladrones, el asesino que va tras el protagonista. Pero la película posee ciertos tono filosófico y trascendental que dota a la historia de un aro universal en que se estudia la violencia, como se ha manifestado y ha ido cambiando a través de los años, convirtiendo a los viejos defensores de la ley en personas caducadas. Este detalle, mostrado en la película a través de lo que habla el Sheriff, convierte la película en algo distante e intelectual, lo que impide la implicación emocional del espectador.
Los Coen ya he mencionado que dirigen de manera magistral la película, desde esa presentación de Chigurg, a través de su instrumento, la bombona de gas, hasta el plano final, completamente desolador. Con un ritmo lento, subrayado con la ausencia de música, pero seguro y estudiado, adecuado para la historia, en donde la imagen se expresa por si misma sin necesidad de diálogos, componen secuencias de gran belleza, en parte gracias a la excelente labor de fotografía de Roger Deakins, y vibrantes cargadas de tensión. De entre ellas destaco dos absolutamente memorables. La primera que acontece en el motel cuando Chigurg encuentra por primera vez donde se esconde Llewelyn con la maleta. La segunda cuando hay un duelo entre ambos, y donde la película alcanza el mejor momento western propiamente dicho, que se abre con ese excelente juego de luz bajo la puerta de la habitación de Llewelyn.

La labor de los actores es magnifica. Se habla mucho de Bardem, pero es que también están fabulosos tanto Josh Brolin como Tommy Lee Jones. Si que es cierto que nuestro compatriota posee el papel mas agradecido y memorable de todos, como es el de Antón Chigurg, al cual interpreta de manera magistral con su mirada intimidatoria y su rostro impasible. Brolin compone una brillante interpretación como Moss, el hombre que encuentra el dinero y se ve envuelto en una huida desesperada por salvar su vida. Lee Jones es la viva representación de la ley del viejo oeste, incluso aparece montado a caballo con su sombrero. A él corresponde la parte más dialogada del film, la que más información metafórica nos da de la historia, ya que todo lo que dice, todas sus historias, poseen eco en los hechos que vemos. Kelly McDonald merece ser reconocida como una de las mejores secundarias por su magnifico papel de Carla Jean Moss, el personaje con el que el espectador puede sentirse más identificado. Woody Harrelson da vida a la otra cara de la moneda que es el personaje de Bardem. Si Chigurg es callado y de gatillo fácil, Carson es un charlatán al que le gusta dar rodeos y hacer tratos.

La película está recibiendo merecidos reconocimientos, en especial para su tandem de directores como para Bardem, que pueden ver sus esfuerzos inmortalizados en los Oscars el próximo día 24.
Una muy buena película de los Coen, que vuelven a recuperar su excelente buen pulso como narradores.

Lo Mejor: La dirección de los hermanos secundada brillantemente por la fotografía y los actores.

Lo Peor: Posee cierta carga filosófica y trascendental que la impiden ser disfrutada por todo tipo de público.

In Memoriam: Roy Scheider

11 febrero, 2008

250px-bridger-season2.jpgHa Fallecido a los 75 años de edad el actor Roy Scheider por un cáncer contra el que parece estaba luchando. Recordado como el jefe de policía Brody de “Tiburón”, el actor también es célebre gracias a sus papeles en “French Connection”, donde daba vida al compañero de Gene Hackman, “Marathon Man”, dando vida al hermano de Dustin Hoffman. Uno de sus papeles más memorables es también el de coreografo en “All that Jazz” a las ordenes de Bob Fosse, con la que consiguió su segunda nominación al Oscar, la primera fue por el policiaco de Friedkin.
En los últimos años lo hemos visto en “El Catigador” o como protagonista de la serie que produjo Spielberg, “Seaquest”.

Descanse en Paz.


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