El mundo del cine vuelve a vestirse de luto una vez más en este año (y desgraciadamente seguro que no será la última) para despedir a uno de los más grandes genios en el campo del maquillaje y los efectos especiales: Stan Winston.
Fallecido a los 62 años de edad a causa de un cáncer a Winston le deberemos la creación de Alien para la secuela que realizó James Cameron, con el que repetiría alcanzando una alta cumbre con “Terminator 2”. Entre sus otros trabajos más celebres encontramos a Depredador, Eduardo Manostijeras, el Pingüino de “Batman Vuelve”, los vampiros de “Entrevista con el vampiro” o los robots de “Inteligencia Artificial”. Dentro de los efectos especiales marcó una revolución con su trabajo para la ya citada “Terminator 2” así como sus inolvidables creaciones de los dinosaurios para “Parque Jurásico”. Como trabajo póstumo nos ha dejado su participación en “Iron Man”.
De entre sus múltiples premios y nominaciones destacan los conseguidos por “Aliens” (FX), “Terminator 2 (FX, Maquillaje) y “Parque Jurásico” (FX).
Otro genio que nos deja en este 2008.
Descanse en Paz.
Archivo de Junio 2008
In Memoriam: Stan Winston
Junio 17, 2008El Gabinete del Dr. Caligari, de Robert Wiene
Junio 15, 2008
De entre las películas mudas que he tenido ocasión de ver (desgraciadamente no muchas) ocupa un lugar privilegiado “El Gabinete del Dr. Caligari”.
Enmarcada dentro del movimiento artístico del expresionismo “Caligari” es mucho más que un exponente de dicho movimiento, escondiendo tras él un escalofriante retrato sobre los hilos que mueven la mente humana consiguiendo tergiversar la realidad que la rodean.
La historia principal es la de un sonambulista que se hace llamar Caligari que llega a la feria de un pequeño pueblo para ofrecer su espectáculo, comenzado así una serie de misteriosos asesinatos que irá prediciendo el sonámbulo que protagoniza su espectáculo. Al morir el amigo de nuestro protagonista, Francis, este se pondrá a investigar hasta descubrir que el causante de dichos crímenes es el propio sonámbulo manipulado por Caligari, que ha aprendido a dominarlo por medio de un libro.
Así a grandes rasgos estaríamos ante una sencilla historia de terror y crímenes cercana a Allan Poe, y que según dicen parte de un hecho real. Pero la grandeza del film se esconde en el prólogo y, especialmente, el epilogo, en el cual se da la vuelta a la historia. Si bien al principio solo se iba a narrar la historia de Caligari tal cual, hemos de dar gracias a que se decidiera incluir estos dos fragmentos protagonizados por nuestro protagonista y narrador. Al igual que Caligari manipula a Cesare, el sonámbulo, para realizar los crímenes, nuestro narrador nos manipula a nosotros narrándonos una historia inventada en que forman parte todas las personas que le rodean dentro del psiquiátrico. Su idílica amada es una joven que se cree reina, Cesare no es más que un hombre absorto en una rosa, y Caligari es el encargado del manicomio, lo cual explica el por qué se muestra como el manipulador dentro de la visión de nuestro protagonista.
Cabe destacar que este innovador planteamiento argumental lo recomendó Fritz Lang, añadiendo que en dichas partes no se usara estilo expresionista, para así mostrar lo desquiciado que estaba Francis, y que todo lo que ha narrado no era más que un reflejo de su imaginación.
Lo que al final deja más perplejo al espectador es el descubrimiento por parte del médico de cómo puede sanar al paciente, colocándose sus gafas y declarando que ha de convertirse en Caligari, con lo cual nos encontramos con un desenlace bastante más complejo de lo que parece, en que podríamos interpretar que dicho Doctor no es tan bueno ni que nuestro amigo el narrador no está tan loco como parecen.
Esta película solo podría existir y funcionar tan bien como funciona dentro del movimiento expresionista, el cual tergiversa la realidad consiguiendo formas de lo más evocadoras e irreales, alejadas de toda realidad. Así pues en la película observamos el pueblo, así como todos los decorados, dibujados en tapices, con las casas deformadas y las sombras predominantes, o los extraños muebles que pueblan las estancias (sillas con tres respaldos, altos asientos para los altos cargos). También tiene especial importancia la iluminación y el uso de primeros planos inquietantes como es cada vez que se detiene en la mirada perturbada y amenazadora de Caligari y en la terrorífica de Cesare.
Como es habitual dentro del cine mudo las interpretaciones de los actores son muy teatrales y sobrecargadas de gestos, incrementando así la sensación de irrealidad. Werner Krauss es el Dr. Caligari en una interpretación escalofriante y perfecta. Conrad Veidt es Cesare, el sonámbulo vestido de negro con ojos penetrantes capaces de ver el futuro (su imagen se acerca a la de Eduardo Manostijeras). Friedrich Feher es Francis, el protagonista que busca capturar a Caligari por la muerte de su amigo Alan.
La película fue dirigida por Robert Wiene tras la negativa de Fritz Lang, que estaba ocupado en otro proyecto. Wiene realiza un film impecable y magistral, una obra de arte visual visionaria. No es descabellado afirmar que “El Gabinete del Dr. Caligari” es la primera película de terror psicológico propiamente dicho, pues aquí, a pesar de contener escenas aterradoras como la de Cesare accediendo a la alcoba de Jane, lo que de verdad inquieta y asusta es las psicología humana, hasta donde llegaría un hombre por poder realizar sus sueños más oscuros (matar en el caso de Caligari y escapar de la realidad tergiversándola en el caso de nuestro protagonista).
Como casi todo el cine mudo ha influido en la mayoría de directores, en concreto podemos decir que Caligari ha influido en directores como pueden ser Lynch, Gilliam o Burton (este último estudió la posibilidad de hacer un remake). Su final sorpresa preparado gracias a su impecable montaje repleto de flashbacks la hacen ser inmortal y moderna. Un Obra Maestra del Séptimo Arte.
Lo Mejor: Todo.
Lo Peor: …
Figuras: Hannibal Lecter
Junio 4, 2008De entre las figuras que adornan mi colección, y de las últimas en incorporarse a ella, se encuentra esta del Hannibal Lecter de “El Silencio de los Corderos” fabricada por NECA para la colección Cult Classics. Si bien podrían haberse esmerado más en el rostro para que se pareciese más a Hopkins hay que reconocer que el resultado final es bastante aceptable, con una presentación de la figura encadenado con sus correas y su bozal como accesorio para ponerselo más que recomendable.
Escenas: Psicosis
Junio 1, 2008De entre las secuencias más famosas de la historia del cine se encuentra la presente perteneciente a “Psycho” de Hitchcock.
Resulta sorprendente como, aún sabiendo como concluye, la escena transmita en cada visionado inquietud y suspense. Es además el punto de inflexión de la película que pasa de ser el relato sobre la huida de una mujer (Leigh) a una película de asesinatos con el inquietante Norman Bates como personaje principal y el Motel Bates como malsano telón de fondo.
Hitchcock da una lección de tempo a través del excelente montaje, que comienza siendo pausado mientras nos muestra la relajada ducha que se está dando nuestra protagonista y va pasando a ser inquietante con la entrada en el baño de un intruso que pondrá fin a la huida de la protagonista por medio de varias puñaladas desgarradoras, más aún gracias a la rechinada música de Herrmann. Observen el uso del montaje en ese tramo, alternando planos del cuchillo con los del rostro de Leigh, su boca y sus manos luchando por salvarse desde diferentes ángulos y con una planificación de pura genialidad.
Para finalizar uno de mis momentos favoritos: el agua ensangrentada desapareciendo por el desagüe a medida que aparece mediante encadenado el ojo de la protagonista sin vida. Magistral.

