Archivo de 31 enero 2009

Valkiria, de Bryan Singer

31 enero, 2009

valkyrie-posterEn 1944 el Coronel Claus von Strauffenberg lideró junto con otros coroneles y generales la operación Valkiria, mediante la cual pretendían eliminar a Hitler y poner fin a una Guerra que estaba hundiendo a Alemania.

Tom Cruise se interesó por el proyecto de “Valkiria” una vez leyó el guión escrito por Christopher McQuarrie, pasando de ser productor e impulsor del proyecto a protagonista. El director elegido desde un principio fue Bryan Singer que abandonaba así su racha en películas de superhéroes tras el fracaso financiero de “Superman Returns” para coger las riendas de un thriller guionizado por el mismo autor de su célebre “Sospechosos Habituales”. La película le viene como un guante al director pues habla de la misión de un grupo de hombres, como ya pasara en la citada cinta de 1995 y en sus dos películas de los mutantes, y en ella el director puede dar su visión particular sobre la Alemania de la II Guerra Mundial, tema que ya tocó en “Verano de Corrupción” y levemente en “X-Men” con el personaje de Magneto en el prólogo.

Cualquiera que sepa un poquito de historia sabe que Adolf Hitler no murió mediante un atentado, a pesar de sufrir varios. Entonces ¿qué sentido tiene narrar la historia de un intento frustrado por acabar con el mandato del dictador? Sencillamente honrar la memoria de aquellos alemanes que estuvieron en contra de su Führer y quisieron demostrar al mundo que no todos los alemanes eran como él.
Los protagonistas del film son altos mandos de Alemania que ven cómo las promesas de triunfo y gloria de Hitler están desvaneciéndose llevando a Alemania hacia la derrota. Estos hombre ya han intentado acabar con la vida del Führer sin éxito, con lo cual sus esperanzas de librarse de él van llegando a su fin hasta que aparece el Coronel Stauffenberg. Poseedor del título de Baron, Stauffenberg, como sus compañeros, ha dejado de creer en Hitler y lo culpa de todo el mal que está sufriendo Alemania. Cuando recibe unas graves heridas, que le hacen perder el ojo y la mano derecha, el Coronel accederá a participar en el asesinato de Hitler ideando el Plan Valkiria, mediante el cual una vez muerto el Dictador será el Ejercito, controlado por este grupo, quien tome Alemania.
Es muy importante señalar el papel del Ejercito Alemán en el film, de hecho todo personaje de relevancia pertenece a él. Al contrario de lo que se nos ha mostrado en muchas películas Hollywoodienses en que los soldados nazis son hombres sin piedad que matan a la primera, aquí tenemos a un gran número de soldados que han dado su palabra de seguir las instrucciones que les dé el Alto Mando Alemán y ejecutarlas como buenos patriotas, por su país. Pero eso no es suficiente como para tildar a todo soldado alemán combatiente de la II Guerra Mundial como un carnicero sin corazón. Son solo ovejas que van donde se les guía. Esto queda patente en la película una vez se ponga en marcha el plan, momento en que Stauffenberg y sus hombres controlaran el ejercito, que obedeciendo Valkiria servirán las ordenes que les lleguen del Alto Cargo suplente.

valkyrie-02

Al contrario de lo que pudiera parecer, “Valkiria” es un film fabricado como una de las bombas con que planean matar a Hitler en la Guarida del Lobo. Bryan Singer establece una historia a lo largo de dos horas en que se nos detalla la Operación Valkiria de la manera más objetiva y realista posible, sin entrar en efectismos ni giros absurdos. El director y su guionista nos presentan a todos los personajes en los primeros veinte minutos para, a continuación, exponernos las ideas de cada uno sobre la Alemania de Hitler y sus planes para matarle. Este primer acto sería la presentación de los elementos. El segundo acto es el momento en que entra en escena Valkiria mediante la música de Wagner en una de las mejores escenas del film, en que un recién llegado a casa Stauffenberg se esconde en su refugio acompañado por su familia con el sonido de las bombas a marcha de “La Cabalgata de las Valkirias” de Wagner tronando sobre sus cabezas. Se acaba de encender la mecha. Este tramo central es una descripción mimética sobre cómo van a llevar a cabo el plan y con qué personal cuentan, incluyendo el primer intento de asesinato que abortan. El tercer acto es la Operación propiamente dicha, iniciada una vez Stauffenberg parta hacia la Guarida del Lobo por segunda vez. En este tramo Singer se muestra más enérgico, dándole vitalidad a un relato que, aunque sepamos no va a acabar bien, nos atrapa y sumerge en ese complot repleto de ordenes dobles y soldados que se cuestionan su obediencia.
Podemos decir que Singer afronta con este film una etapa de madurez que, esperemos, no abandone para volver a sus cintas superheroicas. El director, siempre fiel a sí mismo de crear escenas con fuerza, se decanta aquí por una planificación más sobria que de costumbre, centrándose en exceso en los actores. La historia así lo exige, puesto que es un film de diálogos. Sin embargo el director nos deleita con varias escenas remarcables como la anteriormente citada en que Stauffenberg se esconde con su familia en el momento del bombardeo o la puesta en marcha de la Operación Valkiria en su totalidad, que llegan a ser los treinta minutos finales, en que el ritmo crece con una narración vibrante. A parte de estas dos escenas hay otros momentos altamente reivindicables como son el juego con la caja de Cointreau al principio del film, el saludo que hace Stauffenberg con su muñón ante el retrato de Hitler, mediante el cual el Coronel declara su sublevación y le echa en cara, aunque simbólicamente, su desgracia al Führer. La escena que me resulta más interesante es la despedida del matrimonio Stauffenberg. En lugar de caer en el sentimentalismo y utilizar una música acorde a este momento mientras los dos amantes se besan, Singer se decanta por mostrarnos el momento colocando la cámara tras la cabeza del Coronel, sin verle la cara, y con un leve sonido de fondo. Es de aplaudir que Singer repita este momento y sea con él con quien cierre el film, pues describe perfectamente la naturaleza trágica de nuestro protagonista, el cual conoce su Destino y lo asimila bajando la cabeza mientras el coche de su esposa se aleja.

No sé porque la gente se queja de que este film puede llegar a ser lento o frío, para no ir más lejos “El Hundimiento” no posee ni una pizca más de emoción que la cinta de Singer, y podría crear con ella una excelente sesión doble. Cierto es que si “Valkiria” poseyera un poco más de emoción estaríamos hablando de un gran película, pero eso no la hace para nada mala o fallida. Tal vez su mala prensa sobre la cantidad de heridos, los problemas de rodaje y su cambio de fechas de estreno vayan en su contra pero la realidad es que la cinta protagonizada por Cruise sorprende precisamente porque no es lo que se espera de una película protagonizada por la estrella. Esto no es “El Último Samurai” en que Cruise nos deleite con frases heroicas o enseñe su obligada sonrisa, sino un thriller histórico frió, austero, en que los diálogos son adultos y no poseen una pizca de guasa o burla hacia ningún personaje histórico. Es precisamente ese rasgo adulto, la forma de presentar a cada uno de los personajes y su personalidad la que define el film, todos ellos son soldados empujados a una Guerra que les está costando más cara de lo que imaginan, pero no son héroes, sino patriotas y hombres de familia. Al ser Stauffenberg el más desarrollado de todos se vuelcan en él mostrándonos que lo que hace no es por heroísmo sino por su amada Alemania y su Familia, pero sin caer en el elogio hacia su persona pues, al fin y al cabo, también tuvo un historial de guerra y fue enérgico partidario de Hitler los primeros años. Su figura tuerta le convierte en una figura trágica al poner de manifiesto el dicho de que “En el país de los ciegos el tuerto es el rey”, ya que a partir de su entrada en el grupo que planea el complot se encuentra una forma factible de acabar con el dictador y se convierte en artífice y ejecutor.

valkyrie2

El guión de Christopher McQuarrie es notable y muy a tener en cuenta dentro de este tipo de producción americanas enmarcadas en la contienda bélica. El hecho de que todos los personajes sean soldados o altos cargos no excluye que se hayan olvidado de las bajas sufridas tanto por los aliados como por los alemanes. Que todo se desarrolle en el mundo militar no quiere decir que no haya vida en el exterior, y es mediante el monologo de entrada de Stauffenberg como deja sellado ese punto. Además es lógico que el guionista, apoyado por Singer, haya querido centrarse solamente en el terreno de intrigas militares, pues es a esos hombres a los que se trata de honrar con esta historia.

El director vuelve a colaborar con su equipo formado por John Ottman, tanto en el montaje como la Banda Sonora. Ottman se desenvuelve muy bien en ambos campos, consiguiendo en el primero una narración descriptiva pero nada lenta, pues las dos horas que llega a durar se pasan en un salto, mientras en el terreno musical se decanta por una composición primordialmente ambiental, sin caer casi en efectismos, lo que encaja muy bien con la trama. Newton Thomas Siegel se encarga de la fotografía, decantándose por sombras y reflejos luminosos a lo largo de todo el film. Los dirección Artística y el vestuario son magistrales, cuidados al más mínimo detalle.
El reparto está compuesto por nombres de primera categoría que componen personajes altamente serios. Tom Cruise se convierte en el Coronel Steuffenberg mediante una interpretación altamente contenida, en donde su rostro se muestra siempre inmutable para nuestra sorpresa. Y es que aquí parece que Cruise se ha escondido la sonrisa para tomarse en serio un personaje que merecía ser recordado por la Historia. Bill Nighy es el General Olbricht, el cual elige a Stauffenberg para dirigir la misión y le presta todo su apoyo convirtiéndole en jefe al mando del ejercito de reserva. Terence Stamp es Beck, importante político que quiere ver a Hitler fuera del poder y apoya la causa. Tom Wilkinson es el General Fromm, quien a pesar de gustarle la idea de deshacerse de Hitler siempre se muestra fiel a él, pues es lo que juró hacer. Kenneth Branagh es el Mayor General Tresckow, quien protagoniza al principio un intento de asesinato contra Hitler que fracasa obligándole a vivir una de las experiencias más tensas de su vida para recuperar el artefacto camuflado en caja de Cointreau. Carice van Houten es la Baronesa Stauffenberg. Como ya pasara en “Sospechosos Habituales” aquí el personajes femenino tan solo funciona como pareja de uno de los protagonistas, sin tomar mucha parte dentro de la trama. Thomas Kretschmann es el Mayor Remer, un títere que sigue ordenes y que llegado el momento deberá decidir por que bando decantarse. Tom Hollander es el Coronel Brandt, uno de los hombres mas cercanos a Hitler.

Con unos actores metidos en su personaje, un guión bien estructurado y una dirección más que notable, “Valkiria” es un notable thriller de espionaje interno que pudo cambiar la Historia y que rinde homenaje a los olvidados de entre los combatientes en las filas alemanas. Un homenaje hacia esos hombres que pusieron sus vidas al servicio de su País, que no de su dictador.

Lo Mejor: Su conciencia de thriller serio bien fabricado. La ejecución de Valkiria.

Lo Peor: Algo más de emoción le habría servido para convertirla en un gran film.

Brokeback Mountain, de Ang Lee

28 enero, 2009

imgbrokeback20mountain1Ennis del Mar y Jack Twist son dos jóvenes vaqueros que trabajan en verano en Brokeback Mountain cuidando de las ovejas. En el transcurso de la estación ambos hombres acabarán enamorándose, forjando una relación tortuosa durante más de veinte años en que sus sentimientos tendrán que estar escondidos a vista de todo el mundo.

En el año 2005 Ang Lee presentaba en Venecia este film sobre dos vaqueros gays basado en el relato corto de Annie Proulx que acabaría siendo galardonado con el León de Oro. Eso fue el principio, ya que a partir de ese momento la película iría adquiriendo fuerza hasta convertirse en un fenómeno sociológico, que tenía tanto admiradores como detractores, con todas las papeletas para triunfar en los Oscars del 2005.

Majestuosa. Sutil y emotiva. Puro cine. Esos eran los calificativos que nos encontrábamos en las criticas sobre la película. Sin embargo, para un servidor, se les olvidó uno bastante importante: tediosa. Y es que para mi “Brokeback Mountain” es de las películas más sobrevaloradas que haya visto en el momento de su estreno, cuando todo el mundo la elevaba en halagos.
El film nos relata la historia de amor entre dos homosexuales a lo largo de dos décadas. Bueno, nada nuevo bajo el sol. Lo que la hace diferente, y por lo que fue tan comentada, fue por el hecho de que ambos hombres fueran vaqueros, o sea el prototipo de la masculinidad, el héroe que en cientos de historias y películas se nos presentaba como un tio duro. Así pues teníamos la desmitificación del cowboy y de un género cinematográfico, el western, pues transformaban a los llaneros solitarios en personas torturadas incapaces de expresar el amor que se profesan entre ellos. El otro motivo por el que provocó cierta controversia, y que tiene importancia en el film, es que la homosexualidad está prohibida prácticamente en Texas, lugar del que proceden ambos personajes protagonistas. Y esa es la razón primordial por la que su amor es imposible, si sacan a relucir su relación acabarán muertos.

Reconozco que la historia del film es bonita, incluso puede llegar a emocionar en algún que otro momento, pero que durante más de dos horas apenas pase gran cosa salvo que nuestros vaqueros se vean a escondidas para discutir sobre vivir juntos mientras en sus escenas hogareñas cada uno acabe amargado a su manera pues a un servidor acababa por cansarle, cosa que me dio rabia sobre todo porque los primeros veinte minutos del film me estaban gustando. Todo sobrio, con los escenarios envolviendo a los protagonistas que se llevan mal pero que por leves miradas y gestos sabes que se sienten aprecio y descubres un poco de cada uno sin que digan mucho.
Ennis del Mar es un joven solitario que está prometido con Alma. Ennis se muestra callado, tímido, reprimido. De los dos será el que más sufra la distancia pero el que tenga miedo a empezar algo serio debido a las historias que le contaba su padre de niño y a la horrible visión que tuvo que contemplar una vez. Pronto su matrimonio con Alma irá a pique cuando esta descubra que Jack es más que un compañero de pesca, quedando Ennis completamente solo, con la única compañía de sus hijas de vez en cuando, contando los días para que llegue su breve encuentro anual con Jack.
Jack Twist se presenta por su parte como un vaquero de rodeo extrovertido y seguro de sí mismo que no oculta en ningún momento sus sentimientos hacia Ennis. Jack si sueña con vivir una vida juntos, incluso la planea, pero las continuas negativas de Ennis lo llevan a tantear otras compañías masculinas en Méjico.
Brokeback Mountain es el lugar donde pueden ser ellos mismo y expresar su amor sin tapujos, viviendo libres. Es su paraíso particular.

brokeback-mountain-20051213061537535

Ang Lee cambió de tercio después de su fallida (aunque tiene bastantes admiradores) visión de “Hulk”. El director volvió a su estilo pausado y sobrio, centrándose en los actores. Ya he mencionado que los primeros veinte minutos me parecen muy buenos, pero es a partir de la tan comentada escena en que ambos vaqueros se besan cuando el film baja puntos. Recuerdo que se citó la palabra elegante y sutil a la hora de mostrar la relación, pues a mi esa escena en que los dos tienen su primer encuentro sexual en la tienda de campaña me parece de todo menos sutil. Sutil es por ejemplo lo que sucede momentos antes cuando Jack le limpia la herida a Ennis tras encontrarse con el oso. Otros ejemplos de sutileza suceden al final, y posiblemente sean las mejores escenas de la película junto con el principio. En ambas el protagonista es Ennis del Mar, y ambas lo definen psicológicamente a la perfección. La primera es cuando visita la casa de los padres de Jack y abraza la camisa de su añorado vaquero en un ejemplo perfecto de lo que es el drama puro sin caer en el sentimentalismo barato. La segunda es concretamente el plano final, cuando Ennis cierra su armario con la camisa de Jack y la foto de Brokeback. Pase lo que pase él siempre estará escondido en el armario sin salir. Por suerte esas dos escenas merecieron el precio de la entrada. El resto del film me parece demasiado monótono, con la repetitiva música de guitarra de Santaolalla envolviendo la historia.

La fotografía de Rodrigo Prieto se muestra excepcional a la hora de mostrar los paisajes naturales en todo su esplendor.
El guión corre a cargo de Larry McMurtry y Diana Hosanna, los cuales escriben algunos diálogos buenos para introducir otros que, con todos mis respetos, me provocaron risa. No me vale la excusa que pone mucha gente de que “Tienes prejuicios contra los homosexuales y por eso no te gusta”, porque primero no es verdad, y segundo, una de las películas que más me han emocionado en mi vida (y lo sigue haciendo) es “Philadelphia”, en la que solo la escena que comparten Banderas y Hanks bailando me emociona más que estas dos horas de película.
Los actores están en general bien. Jake Gyllenhall da vida a Jack Twist haciendo hincapié en una masculinidad casi forzada que esconde un corazón blando. Personalmente me gustó más que su compañero Heath Ledger, sobre el que la critica se volcó alabándolo y reconociéndole su excelente labor a la hora de conseguir el acento de Texas. Cierto, Ledger lo hace bien, su cuerpo encorvado, su cabeza gacha, define muy bien al personajes corporalmente y lo remata con su trabajo vocal. Sin embargo siempre he considerado esas alabanzas a favor del cambio de registro que ofrecía el actor, encasillado en papeles de galán y héroe, pero para mi gusto está mucho mejor en la cinta contemporánea a la de su vaquero, “El Secreto de los Hermanos Grimm”, de hecho él es lo único que merece la pena en el despropósito de Gilliam y ahí si que rompe con su imagen ofrecida anteriormente. También es cierto que si se da a elegir entre ambos personajes protagonistas sentimos más simpatía por el torturado Ennis que por el chapero Jack. La ex-esposa de Ledger, Michelle Williams, es, curiosamente, la esposa de Ennis del Mar, teniendo para ella una de las mejores escenas, en que se da cuenta en silencio de la verdad acerca de su marido. Anne Hathaway es Laureen, la esposa de Jack. Citar que la película canta por los cuatro costados cuando intenta envejecer a los jóvenes protagonistas a base de pelucas y exceso de maquillaje.

“Brokeback Mountain” fue la protagonista de la Gala de los Oscars de 2005 partiendo como favorita y siendo, sorprendentemente, perdedora a la Mejor Película frente a la también cuestionable “Crash”. Al final acabó siendo galardonada para Mejor Director, Guión Adaptado y Banda Sonora, este último galardón el que más me enfureció, pues aunque la música de Santaolalla sea muy bonita y emotiva no se excede de dos temas musicales, y eso, en un año en que el maestro Williams estaba doblemente nominado por dos excelentes trabajos, no tiene perdón. Los Oscars de 2005 fueron de lo más flojos que recuerdo.

En definitiva “Brokeback Mountain” es una bonita historia de amor entre hombres cuya fama y pretensiones juegan en su contra.

Lo Mejor: Desmitifica a los duros vaqueros. La escena en que Ennis abraza la chaqueta.

Lo Peor: Está sobrevalorada. Alcanza el aburrimiento.

Gran Torino, de Clint Eastwood

25 enero, 2009

2968374208_5e769947a6Walt Wokalski es un veterano de la Guerra de Corea que acaba de perder a su esposa, quedándo solo en un barrio multirracial en donde él es el único americano. Sus hijos solo piensan en meterlo en una residencia para así vender la casa, con lo cual el anciano se siente solo y abandonado. Pronto hará amistad con sus vecinos coreanos, entre los que se encuentra el joven Thao, que intentó robarle a Walt su bien más preciado, un Gran Torino del 72. Será el comienzo de una amistad que redimirá tanto al joven como al adulto.

A Clint Eastwood le salen las películas como churros. Si ya hace dos años estrenaba casi a la par el díptico sobre Iwo Jima (“Banderas de Nuestros Padres” y “Cartas desde Iwo Jima”), este año nos regala “El Intercambio” y esta “Gran Torino”. Fue una vez finalizado el rodaje de la cinta protagonizada por Angelina Jolie cuando el veterano actor y director anunció que iba a realizar esta cinta con el objetivo de estrenarla a finales de 2008, con lo cual la velocidad con la que rueda quedaba una vez más patente. La noticia más llamativa es que Eastwood no solo iba a dirigirla, sino también a protagonizarla, con lo que los rumores de que se pudiera tratar de una nueva entrega de Harry el Sucio no se hicieron esperar. Al final nada de eso, no es otra entrega de Harry Callahan, sino una historia hecha a la medida de Clint, que con este personaje nos dice adiós definitivamente como actor para trabajar solo tras la cámara, lo cual da cierta pena, sobre todo al ver su gran creación como Walt Kowalski y saber que no volveremos a disfrutar más de su talento frente a la cámara.

Como suele ser habitual en el cine del gran Clint la sombra del pasado se cierne sobre el protagonista principal torturándole. En esta ocasión Walt es un veterano de Corea cuyos tormentos van más allá de la contienda en que manchó sus manos de sangre. Irónicamente será la amistad con las personas de nacionalidad coreana con quien Walt encuentre el camino al remordimiento y al perdón, convirtiéndose para ellos en un protector que plante cara a las bandas callejeras.
El Gran Torino del titulo representa el bien más preciado para Walt, es su tesoro particular, el cual nunca ha compartido con nadie. El coche iniciará la relación de Walt con sus vecinos al intentar ser robado por el joven Thao. Aunque al principio se muestre reacio a perdonarlo Walt accede a adiestrar al muchacho a base de tareas comunitarias, comenzando así un viaje expiatorio para ambos, pues mientras Thao paga su error al intentar robar el coche y aprende a hacer trabajos manuales, Walt sana la herida del pasado que le corroe ayudando a quienes décadas antes mató, y de paso valorar más aspectos de su vida que tenía abandonados.
No puedo dejar de ver similitudes entre el relato de “Gran Torino” y el de “El gigante egoísta” de Oscar Wilde. En ambos tenemos a un gruñón que impide el paso a su propiedad a toda persona, en especial a los niños. También en ambos casos observamos que el protagonista se encuentra solo, con una existencia monótona y aburrida. En el caso de Walt concretamente se debe a que acaba de morir su mujer y sus hijos piensan mandarlo a una residencia para así cobrar parte de su herencia vendiendo la casa. Este hecho hace que Walt se distancie más de sus hijos y nietos, los cuales han mostrado siempre una falta de respeto hacia él.

De nuevo el director rueda de manera sencilla, sin pretensiones, pero con ese aroma clásico que le caracteriza. Las películas de Eastwood suelen ser en su mayoría dramas duros, o bien thrillers con él como protagonista, en esta ocasión tenemos un poco de ambos aspectos pero hemos de destacar sus gotas de comedia cedidas por el personaje de Walt Kowalski, atención a su episodio en la primera vista dentro de la casa de sus vecinos. Ya digo que Eastwood está fenomenal y es gracias a él por lo que merece la pena está película. Su Walt Kowalski se nos presenta como un racista huraño que se convierte en el justiciero del barrio armado con su rifle, cuya forma de expresión es mediante palabrotas y escupitajos. Una delicia de personaje por el que, aunque parezca mentira, sentimos simpatía. Posiblemente la otra película de Eastwood que comparta este aspecto sea “El Sargento de Hierro”.
El guión de la película es correcto, con el mayor aliciente de ver cómo se expresa al personaje central y sus conversaciones con el joven Thao. El resto no deja de ser otra historia de redención en que se rompen las barreras raciales con el bueno de Clint mostrando su mala leche. El elenco de secundarios cumple a la perfección aunque observamos cierto desnivel de conjunto, en especial en los actores coreanos.

En definitiva otra buena película de manos de Clint Eastwood, la cual será importante dentro de su filmografía al ser la última que protagonice.

Lo Mejor: Clint Eastwood en todos sus aspectos. El tramo final.

Lo Peor: La historia resulta conocida.

Nominaciones Oscars 2008

22 enero, 2009

Acaban de darse a conocer la lista de Nominados para los Premios de la Academia. ¿Sorpresas? Si, que ni “Revolutionary Road” de Mendes ni “El Caballero Oscuro” de Nolan han entrado en las categorías de Película ni dirección favoreciendo a “The Reader” de Daldry o “Frost/Nixon” de Ron Howard. También echo en falta en la categoría de canción original el tema de Bruce Springsteen para “The Wrestler”. Kate Winslet ha sido nominada como Mejor Actriz por “The Reader” y no por la citada cinta de Mendes, mientras las esperadas nominaciones para Ledger, Rourke y Penélope Cruz se han hecho realidad. Como se preveía “El curioso caso de Benjamín Button” (13 candidaturas), “Milk” (8 candidaturas) y “Slumdog Millionaire” (10 candidaturas) parten como favoritas.
A continuación os dejo la lista completa y en azul mi apuesta.

Mejor Pelicula

The Curious Case of Benjamin Button
Frost/Nixon
Milk
The Reader
Slumdog Millionaire

Mejor Actor

Richard Jenkins for The Visitor
Frank Langella for Frost/Nixon
Sean Penn for Milk
Brad Pitt for The Curious Case of Benjamin Button
Mickey Rourke for The Wrestler

Mejor Actriz

Anne Hathaway for Rachel Getting Married
Angelina Jolie for Changeling
Melissa Leo for Frozen River
Meryl Streep for Doubt
Kate Winslet for The Reader

Mejor Actor Secundario

Josh Brolin for Milk
Robert Downey Jr. for Tropic Thunder
Philip Seymour Hoffman for Doubt
Heath Ledger for The Dark Knight
Michael Shannon for Revolutionary Road

Mejor Actriz Secundaria

Amy Adams for Doubt
Penélope Cruz for Vicky Cristina Barcelona
Viola Davis for Doubt
Taraji P. Henson for The Curious Case of Benjamin Button
Marisa Tomei for The Wrestler

Mejor Dirección

Danny Boyle for Slumdog Millionaire
Stephen Daldry for The Reader
David Fincher for The Curious Case of Benjamin Button
Ron Howard for Frost/Nixon
Gus Van Sant for Milk

Mejor Guión Original

Frozen River
Happy-Go-Lucky
In Bruges
Milk
WALL·E

Mejor Guión Adaptado

The Curious Case of Benjamin Button
Doubt
Frost/Nixon
The Reader
Slumdog Millionaire

Mejor Fotografía

Changeling
The Curious Case of Benjamin Button
The Dark Knight
The Reader
Slumdog Millionaire

Mejor Montaje

The Curious Case of Benjamin Button
The Dark Knight
Frost/Nixon
Milk
Slumdog Millionaire

Mejor Dirección Artística

Changeling
The Curious Case of Benjamin Button
The Dark Knight
The Duchess
Revolutionary Road

Mejor Diseño de Vestuario

Australia
The Curious Case of Benjamin Button
The Duchess
Milk
Revolutionary Road

Mejor Maquillaje

The Curious Case of Benjamin Button
The Dark Knight
Hellboy II: The Golden Army

Mejor Banda Sonora

The Curious Case of Benjamin Button
Defiance
Milk
Slumdog Millionaire
WALL·E

Mejor Canción Original

Slumdog Millionaire (2008): A.R. Rahman, Gulzar(“Jai Ho”)
Slumdog Millionaire (2008): A.R. Rahman, M.I.A(“O Saya”)
WALL·E (2008): Peter Gabriel, Thomas Newman(“Down to Earth”)

Mejor Sonido

The Curious Case of Benjamin Button
The Dark Knight
Slumdog Millionaire
WALL·E
Wanted

Mejor Edición de Sonido

The Dark Knight
Iron Man
Slumdog Millionaire
WALL·E
Wanted

Mejores Efectos Visuales

The Curious Case of Benjamin Button
The Dark Knight
Iron Man

Mejor Pelicula de Animación

Bolt
Kung Fu Panda
WALL·E

Mejor Pelicula Extranjera

Der Baader Meinhof Komplex (Germany)
Entre les murs (France)
Revanche (Austria)
Okuribito (Japan)
Vals Im Bashir (Israel)

Dentro de un mes, el 22 de Febrero se harán entrega de las preciadas estatuillas y veremos quienes han sido los vencedores. Hasta entonces hagan sus apuestas.

Llega Retroback

21 enero, 2009

80710__024

Llega a Granada el I Festival Internacional de Cine Clásico, Retroback, que dará comienza este próximo sábado, 24 de Enero, con la presencia y participación de Monica Mancini, hija del compositor Henry Mancini, cuya música se encargará de clausurar el certamen el próximo 1 de Febrero. Será una semana en que podrán verse títulos clásicos, como mi venerada “El Gabinete del Dr. Caligari” o mi admirada “Manhattan”, y rarezas tanto del fantástico italiano como del cine español. Se hará además una panorámica al cineasta italiano Federico Fellini, del cual proyectarán varias películas.
La figura homenajeada para estrenar el Festival no es otra que la cara con Ángel del cine, Audrey Hepburn. Se proyectarán títulos imprescindibles como “Desayunos con Diamantes”, “Vacaciones en Roma”, “Dos en la Carretera”, “Guerra y Paz” o “Sola en la Oscuridad. Como guinda podremos ver una exposición sobre la actriz que expondrá varios vestidos y joyas que lució y sus dos Oscars (el ganado por “Vacaciones en Roma” y el honorífico) Cualquiera se pierde eso, a saber cuantas veces se presenta la oportunidad de estar cerca de una preciada estatuilla.
Personalmente estoy muy contento con esta iniciativa ya que aunque casi todas las películas que exponen las podemos encontrar en videoclub o sitios de venta no es lo mismo que verlas en pantalla grande y en Versión Original. A ver si la cosa marcha y dentro de unos años tenemos la oportunidad de ver en cine “Lawrence de Arabia” o “El Padrino”.
Bienvenido Retroback, mucha suerte.

Slumdog Millionaire, de Danny Boyle

19 enero, 2009

2968978540_b3a8f207bcMumbai, 2006. Jamal Malik está a solo una pregunta de ganar 20 millones de rupias. ¿Cómo lo hizo?
a) Hizo Trampa
b) Tuvo suerte
c) Es un genio
d) Está escrito

Hay una escena en el film que resume el conjunto. Nuestro protagonista, de niño, está encerrado en un retrete sin poder salir. En el exterior acaba de llegar su héroe, un famoso actor de películas. La única forma que tiene de salir del cubículo para conocerlo y conseguir su deseado autógrafo es saltando sobre los excrementos. No importa el sufrimiento que eso conlleve si al final consigue su objetivo.
“Slumdog Milionaire” es una historia grande, llena de esperanza en un mundo hostil, en donde el deseo de reencontrarse con la persona amada empuja a nuestro protagonista a aguantar todos los golpes que le propina la vida. Es un cuento de hadas. Nuestro protagonista es como un joven héroe que se ha criado en las calles, entre vándalos, y que se enamora de una princesita, a la cual le procesa amor eterno desde la niñez. A lo largo de los años no podrá olvidar de su memoria a su amor, marcándose como única meta el vivir a su lado.
El concurso “¿Quiere ser millonario?” sirve como conducto para conocer la vida pasada de Jamal antes de decidirse a participar en él. Gracias a cada pregunta sabremos un poco más de la vida de nuestro protagonista, dejándonos ver cómo sabia la respuesta, pero no solo eso, sino que su historia tiene mucho que ver con la naturaleza del programa. Es un juego de azar, en donde ganar se presenta como una posibilidad remota, pero posible. Solo hay que arriesgar, y en eso Jamal no duda un instante. Se ha pasado toda su vida arriesgando cosas como para que ahora no se arriesgue por más dinero del que jamás ha soñado, aunque eso no sea lo que le ha llevado a participar.

Esta película es de las llamadas “mas grandes que la vida misma”. Un film que nos relata las duras vivencias de nuestro protagonista, un niño callejero, con un desenlace positivo y esperanzador de los que hacia tiempo el cine no nos brindaba. Honestamente me chocó ver la gran cantidad de galardones que está recibiendo el film, pero es algo natural gracias a su mensaje positivo que se resume en “Lucha por lo que quieres” y que se contrapone a los films pesimistas que han invadido los premios en los últimos años.
Danny Boyle, en colaboración con Loveleen Tandan como codirectora en las secuencias de la India, realiza un film visualmente poderoso que rememora películas cómo “Ciudad de Dios” (el paso de la niñez a la madurez, la mafia, la violencia) o “Cometas en el Cielo” (el recuerdo de la niñez), pero que posee entidad propia. La película luce una fotografía que nos muestra la India con una riqueza espectacular, en donde los grandes escenarios envuelven a los protagonistas. Con un ritmo endiablado y un gran uso del montaje mediante flashbacks y flasforwards, que otorga a la narración una excelente fluidez, la historia se pasa en un suspiro y consigue ponernos tan expectantes como los asistentes al concurso en su tramo final, puro tour de force que funciona como broche de oro para la historia. Boyle se decante por planos torcidos, como desequilibrados en la mayor parte del metraje, tal vez para conseguir algo estéticamente atractivo y romper con la monotonía que supondría mostrar la historia de manera clásica con planos más comunes.
Es de citar que el director abusa un poco de un estilo cercano al videoclip. Quizás para mi sea el punto negativo del film. Sus continuos movimientos abusivos de cámara y sus repetitivos flashback a cámara lenta que nos rememoran una y otra vez los pensamientos del protagonistas, cómo si mostrándonoslo una sola vez no fuera suficiente.

Puesto que transcurre en la India no hay nada mejor que hacer un homenaje al cine de aquel país, y más concretamente a Bollywood. El actor que admira Jamal es el protagonista de todo tipo de películas hindúes, desde acción a grandes musicales. La Banda Sonora de A. R. Arman posee el sello característico de Bollywood. Aunque por momento se juegue con el musical de manera algo tímida no tengo más que aplaudir los títulos de crédito finales, en donde abiertamente, y como guinda del pastel, se nos ofrece un número musical marchoso que nos hace terminar la película con el espíritu exaltado.
El guión corre a cargo de Simon Beaufoy, basándose en la novela “Q & A” de Vikas Swarup, y nos ofrece una historia rica, con grandes personajes, quizás algo clichés y ya vistos, pero cargado con muy buenas intenciones.
El reparto está lleno de rostros jóvenes y desconocidos para el gran público, destacar al protagonista Dev Patel como Jamal, a la hermosa Freida Pinto como Latika y a Madhur Mittal como Salim, quienes componen el trío que mueve el film. También hay que mencionar el excelente trabajo que desempeñan los niños protagonistas, los cuales deben dejar claras las relaciones que muestran sus personajes adultos, consiguiendo evolución y concordancia.

“Slumdog Millionaire” es una película positiva, un canto a la esperanza y al amor. Un cuento de hadas moderno.

Lo Mejor: Su fuerza visual. La historia. El final. Su mensaje optimista.

Lo Peor: El abuso del estilo videoclipero.

The Wrestler, de Darren Aronofsky

17 enero, 2009

untitledCuando vemos a esos enormes guerreros de lucha libre con su cara de pocos amigos lo último que se nos viene a la cabeza es que tras su imagen se pueda esconder una vida triste llena de soledad. Esta película consigue demostrarnos que es posible tal hecho consiguiendo emocionarnos.

Randy “The Ram” Robinson es un luchador veterano cuya edad dorada pasó con los 80. Ahora, veinte años después, su carrera profesional sobre el cuadrilátero no es tan prospera como antes, aceptando combates de baja categoría en los cuales hace lo único que sabe, dar un buen espectáculo. Un susto a su corazón hará que se replantee su vida y busque una estabilidad de la que carece.

Directa al corazón. “The Wrestler” es una de esas pequeñas películas que las ves y parece que es un drama más, pero que rememorándola descubres que te ha calado más de lo que creías, en especial al pensar en el protagonista, el viejo luchador. Y es que la película acaba siendo un retrato triste sobre la soledad que rodea a personas a las que el tiempo les ha jugado una mala pasada. Por un lado a Randy, luchador profesional que ya ha alcanzado una edad en la cual subirse al ring puede matarlo. El combatiente vive en un remolque a duras penas, sin más compañía que alguna cerveza y sus fotos de tiempos pasados. Cuando le dé un paro cardiaco querrá darle a su vida un giro reencontrándose con su hija e iniciando una relación, pero es luchar contra muchos años haciendo una única cosa, lo único que sabe: luchar sobre un ring delante de cientos de personas. Por otro lado tenemos a Pam, cuyo nombre artístico es Cassidy, bailarina de striptease que ha visto como sus buenos años con los clientes han pasado para dar paso a cuerpos más jóvenes. La bailarina tiene su código, un cliente es un cliente, aunque con Randy es posible que su vida pueda cambiar y tener una estabilidad.

Me gusta cómo la película le da un giro al mundo del wrestling, cómo nos muestra a estos guerreros musculosos y salvajes en el ring que se matan entre ellos como unos colegas entre bastidores que charlan animadamente sobre cómo van a divertir al público. Porque se trata de eso, de dar un espectáculo violento en donde, por muy preparada que esta la puesta en escena, se dejen la piel y sangren. Se exhiben como en un circo sangriento.
No dejan de ser duros los combates que nos presenta el film, y sobre todo cuando antes de cada uno de ellos vemos a los luchadores hablando tranquilamente entre ellos. Y es que las peleas del film son realmente impactantes, en especial una que parece que no vamos a ver en que ambos guerreros están sangrando por todo su cuerpo.

Darren Aronofsky sabe cómo debe mostrar esta historia, desde la más sincera honestidad, sin grandes pretensiones, siguiendo al protagonista con largos travellings cámara en mano desde su espalda consiguiendo algo cercano al documental. El director ha creado este film pensando en sus actores o, mejor dicho, en su actor, un inmenso Mickey Rourke que consigue emocionar. La cámara siempre está mostrándonoslo, tan solo hay una secuencia en que no aparece, que tiene al personaje de Cassidy como centro. Hay varias escenas verdaderamente emotivas, aunque me gustaría remarcar aquella en que Randy está en una convención de viejos luchadores y observa a su alrededor en qué se han convertido sus compañeros, demostrándole que el tiempo no perdona ni a los colosos.
El guión de Robert D. Siegel es de altura y define muy bien los sentimientos que invaden tanto al protagonista como a los secundarios, sin caer en sentimentalismo baratos de telefilm, que podría haber sido el caso.
El reparto está impresionante, y se centra sobre todo en tres nombres. Evan Rachel Wood es Stephanie, la hija de Randy la cual no quiere saber nada de su padre por haberla dejado abandonada. Aunque su papel es breve comparte con Rourke dos secuencias inolvidables. Marisa Tomei es Cassidy, la bailarina de striptease. Resulta un poco increíble que los clientes pasen de esta mujer porque está impresionante, tanto físicamente como interpretativamente. Ahora toca el plato fuerte, el hombre que merece llevarse todos los honores de que esta película sea grande, Mickey Rourke. El actor no está inmenso, está mas que eso. Su interpretación es impresionante llegando a emocionarnos más de una vez. Rourke consigue que sintamos simpatía por su personaje gracias a pequeños detalles, a mí sobre todo me ganó el verlo como un luchador musculoso que necesita gafas para leer. No es exagerado hacer una comparación entre Rourke y su personaje. Ambos tuvieron su edad dorada en los 80, los 90 no le sentaron bien y ahora en el nuevo milenio ha reaparecido en varias películas hasta conseguir con esta presente salir de nuevo en primera línea. Para remarcar más esto prestad atención a su monologo final, pura emoción desbordada en lo que parece ser la confirmación de que ha vuelto para quedarse.
La guinda la pone Bruce Springsteen con su canción en los créditos.

Una buena película, sin discusión. Sincera, honesta y triste. Un drama de los de verdad. No os la perdáis.

Lo Mejor: Su honestidad. Mickey Rourke.

Lo Peor: Que tengamos que creer que Marisa Tomei está pasada de moda en el film.

Series: Mad Men

17 enero, 2009

mad_menCreada en 2007 por uno de los artífices de “Los Soprano”, Metthew Weiner, “Mad Men” gira en torno a los empleados de la empresa de publicidad Stearling Cooper de Nueva York, en donde encontramos personas de toda clase, en especial envidiosos pelotas oportunistas. El protagonista, el director creativo Don Draper, es igual que el negocio que representa. Como sucede con los productos que debe vender ha de ofrecer una fachada perfecta que incite a los clientes a la confianza del producto y su posterior consumismo. Su personalidad segura y su imagen de buen padre de familia esconde un pasado tortuoso del que quiere huir y una vida privada llena de mentiras.
La serie muestra sin tapujos cómo trabajan en una empresa de publicidad y los hilos que mueven a cada uno de sus integrantes. Ambientada a principios de los 60, con un excelente diseño de producción, muestra el machismo y la hipocresía que existían por aquel entonces con los hombres dominando el mundo desde sus amplios despachos mientras sus secretarias les ayudaban en todo lo que fuera posible.
La serie ha ganado diversos premios, entre ellos los Globos de Oro como Mejor Serie Dramática en los últimos dos años y el de Mejor Actor en 2007 para Jon Hamm.
Una serie muy recomendable.

Sospechosos Habituales, de Bryan Singer

15 enero, 2009

usual_suspects_ver2Sin ninguna duda “Sospechosos habituales” es una de las películas más significativas de los 90 gracias sobre todo a su inesperado y sorprendente final, pero además es un excelente ejercicio de cine negro que rompe los cánones de las películas de criminales al centrarse en la figura de un fantasma.

La película empieza con una masacre a bordo de un barco en el cual han muerto varios criminales conocidos por la policía. Tan solo tienen a dos testigos, uno se encuentra en estado terminal con graves quemaduras en el hospital y el otro es un tullido perteneciente al grupo de asaltantes que han perdido la vida. Este último personaje es la única persona que puede aclarar todo lo que pasó en el barco.

Un truco de magia. Así se puede definir el film. Nos presentan un final (la masacre), a los personajes (los criminales) y al narrador (el tullido, Verbal Kint) que nos va a relatar cómo se llegó a ese final. Los espectadores somos como los policías, en especial como el agente Kujan, quien quiere saber más y más hasta esclarecer todo el asunto y atar los cabos con el tullido cómo único medio para conseguirlo.
El relato de Verbal, que se define como un hombre que habla mucho, comienza cuando los criminales se conocen en una rueda de identificación. Parafraseando una frase de “Casablanca”: Detengan a los sospechosos habituales. Eso es lo que son nuestros protagonistas, criminales con una larga carrera delictiva. Y así empieza la trama, con la policía deteniendo a dichos sospechosos hasta que son puestos en fila para ser reconocidos. Durante la espera los criminales charlan sobre el por qué les han podido coger y qué quieren de ellos la policía. Pronto uno de ellos aprovecha la oportunidad y deja caer un trabajo fácil que podrían hacer juntos. Es el principio de una asociación para un único trabajo en el cual cada uno aportará su especialidad. Tras el trabajo aparece en escena un personaje más, cuyo nombre atemoriza a todo aquel que lo escucha: Keyser Soze. Su historia es conocida por todo criminal y su nombre retumba en los oídos de la policía. Un hombre sin rostro cuya definición es el mal absoluto. Los protagonistas ha sido pescados para cobrar una deuda con Soze a cambio de una cuantiosa suma y de sus vidas.
“Sospechosos habituales” sabe crear muy bien una atmósfera de cine negro a partir de los personajes que la componen, pero es el personaje de Soze el que consigue adentrarse en nuestra memoria de tal forma que es imposible pensar en esta película sin decir su nombre. Ya desde el momento en que observamos cómo reaccionan los personajes ante su nombre nos pone alerta, pero empezamos a tener respeto, incluso temor, cuando escuchamos la leyenda que lo envuelve. Y es que no hay mayor miedo que aquel que no podemos ver pero que podemos sentir.

“El mejor truco que inventó el diablo fue convencer al mundo de que no existía”. No solo es una de las mejores frases de la historia sino que además define muy bien tanto a Soze como a la naturaleza del film. No es de extrañar que aún anuncien a Bryan Singer cómo el director de esta película, su trabajo en ella fue intachable a la vez que mostraba un talento escénico sin discusión. Con un dominio de la narración excelente en donde los poco más de 90 minutos pasan en un chasquido Singer realiza un ejercicio de estilo mediante una planificación efectiva que nos enseña solo lo que necesitamos saber hasta el final en que nos deje boquiabiertos. Es muy inteligente la presentación de Verbal en el despacho antes de que entre Kujan, ya ahí nos da pistas sobre el personaje casi imperceptiblemente. A partir del momento en que entre el policía seremos él, al escuchar embobados la historia del tullido, el cual sabe muy bien mediante su verborrea captar nuestra atención y guiarnos por donde más le convenga.

usualkobayashi3

Las escenas de acción están muy bien ejecutadas sabiendo describirnos que pasa en cada momento, con momentos tan remarcables como el del ascensor. Singer altera la imagen repentizándola en el momento en que se nos narra la historia de Soze, acabando con ese plano en que la figura del personaje totalmente oscurecida avanza hacia nosotros con las llamas a la espalda. Además introduce varias cámaras lentas para conseguir planos más estilizados y efectivos, a la par que inolvidables, como el de la cerilla o la taza de café cayendo.
¿A quién no le han dado ganas de verla una vez más después de su primer visionado? El guión de Christopher McQuarrie es magnifico, con unas frases bien escritas y una definición de personajes impecable. No podemos decir que el final sea tramposo y cogido por los pelos. Todo lo contrario. Hemos sido presa de un truco maléfico bien estudiado y medido por su creador, que vuelve a sonreír frente al mundo mientras lo pone patas arriba como buen diablo.

Ya aquí Singer trabaja con colaboradores que serán primordiales en posteriores films. John Ottman se encargó del montaje y la banda sonora del film. En el primer caso sabe crear un ritmo adecuado para cada tipo de situación. En el segundo su partitura musical posee un melancólico tema principal que sirve como réquiem para los protagonistas que han perecido en el barco.
Newton Thomas Siegel se encarga de la fotografía impregnando al relato de varios contrastes entre oscuridad y luminosidad, resaltando los colores e introduciendo varios halos de luz.
El reparto es completamente masculino y lo compone Gabriel Byrne como Keaton, mente maestra y antiguo agente de policía sobre el cual quiere echar el guante Kujan, al que da vida Chazz Palminteri. Stephen Baldwin hace un buen papel, para nuestra sorpresa, como McManus, el impulsivo criminal que adentra a sus compañeros en el trabajo que marcará sus vidas. Benicio del Toro es su socio, ¿y puede que algo más?, Fernster, el latino guapito. Kevin Pollak es Hockney. Pete Postlethwaite es Kobayashi, el abogado y enviado de Soze. Suzy Amis es Edie, amor de Keaton y razón por la que quiere dejar el mundo delictivo. Kevin Spacey es Verbal Kint alcanzando con esta interpretación lo que sería su empujón cinematográfico, colándose en nuestra retina como un personaje inolvidable.

“Sospechosos Habituales” fue un éxito que se alzó con una gran cantidad de premios, entre ellos los Oscars correspondientes a Mejor Actor Secundario para Spacey y Mejor Guión Original.
Impecablemente realizada y con unos actores en estado de gracia “Sospechosos Habituales” es una de las mejores películas de los 90, un gran thriller que te engulle y sumerge para acabar siendo inolvidable.

Lo Mejor: La Dirección. El Guión. Keyser Soze.

Lo Peor: Que en posteriores visionados pierda la magia de la primera vez.

Se7en, de David Fincher

13 enero, 2009

sevenAunque “El silencio de los corderos” supuso una revolución en el género del terror y el thriller fue la película de 1995 dirigida por David Fincher la que marcó las bases del thriller moderno.

La historia se centra en dos detectives, uno mayor a punto de jubilarse, Somerset, y otro recién llegado con ganas de demostrar su valía, Mills. La llegada de este último coincide con una oleada de asesinatos en serie. Poco a poco irán investigando cada pista hasta descubrir un mente perversa que ha ideado el plan maléfico.
Típica película de asesinos en serie con dos protagonistas justicieros bastante prototipos como son un policía veterano de raza negra y otro joven de raza blanca con esta sinopsis ¿no? Y sin embargo “Se7en” es una pieza maestra del cine. Lo que parece una película policíaca del montón acaba por ser un film en donde se pone en tela de juicio la integridad de los seres humanos demostrándonos cual malvados podemos llegar a ser.

Siete son los pecados capitales: Gula, Avaricia, Pereza, Lujuria, Soberbia, Envidia e Ira. El asesino se rige por estos pecados para llevar a cabo su plan, pero no lo hace por placer, ni siquiera por beneficio. Lo hace para abrir los ojos a un mundo que está sumido en su abandono. Está cansado de ver una sociedad regida por la apatía, preocupada por problemas banales, sin pararse a pensar en las cosas que de verdad importan. Esa sociedad merece un castigo. Elige a varias personas, cada una con un pecado capital característico y a la vista, y los ajusticia de la forma que se merecen, metódicamente. Obsérvese que he dicho ajusticiar, y no castigar, puesto que el asesino piensa que es un enviado, un elegido para llevar a cabo una misión de castigo sobre la ciudad, convertida en una nueva Sodoma y Gomorra.
Que al criminal se llame John Doe (Juan Nadie) no es casual. Significa que puede ser cualquiera de nosotros. Él sabe que es un pecador más, es consciente de ello y sabe que al final recibirá su castigo, pero es parte del plan, cómo el saber desde que nacemos que vamos a acabar muertos. John Doe es el verdadero protagonista del film.
Tampoco es casual que durante la investigación se citen libros como “La Biblia”, “El Paraíso Perdido”, “El Marcader de Venecia”, “Los cuentos de Canterbury” o “La Divina Comedia”, en todos ellos se habla del pecado a través de diferentes épocas, retratándolo en distintos aspectos. Es en especial en la obra de Dante donde debemos prestar atención, pues nuestros protagonistas se asemejan a Virgilio (el guía) y Dante. Somerset representaría al guía, el hombre que lleva más de treinta años en una ciudad enferma y corrompida, para adiestrar y guiar al joven Mills, quien cree saber mucho y acaba por conocer nada. Su travesía a través del caso de los pecados capitales podríamos enmarcarlo tan solo en dos círculos de la obra dantesca: el infierno y el purgatorio. Su camino no será para nada un camino de rosas en el que atrapar al asesino pondrá fin a la pesadilla, sino que será a partir de ese hecho cuando los agentes estén a punto de vislumbrar el mal en estado puro.
El número siete no solo representa los siete pecados capitales por los cuales el asesino mata sino porque el film transcurre en los siete días de la semana, empezando el lunes y terminando el domingo, y porque el último cadáver debe llegar a las siete en punto del domingo.

“Se7en” marcó la carrera de David Fincher, gracias a ella el director sigue siendo admirado e idolatrado por muchos. Y lo cierto es que se marcó un trabajo de primera. La verdad es que no traía una carta de presentación del todo buena, provenía de los videoclips y su anterior film, el primero, fue “Alien 3”, que no fue muy tan bien recibido como las dos primeras partes. Pero en “Se7en” dio muestras de un talento escénico alto. En contra de jugar con efectismos visuales el director se decanta por una puesta en escena sobria, clásica, en la línea del mejor cine negro para mostrar a los policías en su terreno. La trama detectivesca está muy bien llevada pero cabe prestar atención a cómo se muestran a los dos detectives, Somerset lleva gabardina larga y sombrero como los viejos detectives, mientras Mills es más de chaqueta negra con pelo despeinado. Es lo viejo frente a lo nuevo descrito visualmente de forma inteligente. Para nuestra sorpresa tan solo existe una escena de acción. Se trata de una persecución y es a mitad de metraje. La secuencia en si va directa al grano y no tiene concesiones, mostrándonos a un Mills que sangra y sufre frente a un rival inteligente que acaba apuntándole a la cabeza en un plano memorable.

tn2_seven_3

A medida que avanza la historia Fincher incrementa una atmósfera malsana que se va apoderando tanto de los personajes como de los espectadores. Este rasgo es muy importante para la películas, pues durante toda la trama está lloviendo en el exterior mientras los interiores en donde se han cometido asesinatos o ha dejado huellas el asesino se vuelven más turbios, llegando a incrementarse el color rojo de forma enfermiza para dar más inquietud al personaje del villano. El director es muy inteligente en su puesta en escena. Si antes he citado que los agentes viven su particular infierno y purgatorio, esto queda algo más a la vista con el cambio entre la ciudad y el desierto al final. En la ciudad no cesa de llover, el criminal no deja de matar, los policías investigan incansablemente. No hay nada en clama, viven un purgatorio a la espera de conseguir sus objetivos. En el desierto brilla el sol, el criminal está preso, los policías controlándolo en alerta. Todo está bajo control. Pero solo es la calma que precede una tormenta y que desata el más cruel de los infiernos para los protagonistas, excepto para uno de ellos, que se entrega a su destino tras conseguir su objetivo y demostrar que el ser humano es pecador desde el momento en que es concebido.

El guión de Andrew Kevin Walker es fantástico. Sabe coger a dos estereotipos como son un policía veterano y otro novato para dar una visión realista de lo que sería que ambos trabajaran juntos. Walker consigue que al final de la trama, cuando ha acabado el film y pensemos en él, no de la impresión de que nadie es inocente, todos son pecadores y por lo tanto culpables. Incluso Somerset, que parece ser la persona más integra e intachable acaba teniendo en su historial una mancha negra. Y es que el film no es para nada positivo, sino todo lo contrario, contiene una visión pesimista del mundo.
La fotografía de Darius Khondji es primordialmente oscura acorde con el tratamiento inquietante, oscuro y pesimista que se le quiere dar al film, subrayando los escenarios enfermos que envuelven a los personajes.
Mención especial para los títulos de apertura a ritmo de la esquizofrenia partitura de Howard Shore. En ellos se nos describe la mente del asesino a base de flashes que nos dan pistas de su actos y de su personalidad.
El reparto lo forman Morgan Freeman, intachable como Somerset. El actor da lecciones de integridad y de saber estar en escena con un personaje que no requiere ni más ni menos. Brad Pitt se estrenaba con Fincher en el papel de Mills, el detective nuevo que llega a la ciudad. Pitt está correcto durante toda la película como detective impulsivo con más ganas de actuar que de pensar, hasta que al final la pifia. Y es que ese lloriqueo al final es para coger tanto a él como a Fincher como al montador. Que lo haga una vez vale, y ya sería mucho, pero que lo haga cuatro o cinco veces el apunto, lloro y apunto acaba por hastiar consiguiendo que el film pierda intensidad en el momento en que menos debía perderla. Gwyneth Paltrow, por aquel entonces novia de Brad, es Tracy, la mujer de Mills, quien duda aún de que su mudanza a una nueva ciudad sea para bien. Se tuvo en alto secreto el nombre del actor que daba vida al asesino, ni siquiera en los créditos de apertura sale, y lo cierto es que eso incremente el éxtasis al verlo en pantalla. Kevin Spacey bordó su papel de John Doe, en solo quince minutos se hace dueño y señor de la pantalla. Como dice Somertset en el tramo final: “John Doe tiene el control”.

“Se7en” es un excelente film de suspense. Una película de la que se puede sacar mucho si se piensa en ella, que nos juzga a cada uno. Y, si no, quien este libre de pecado tire la primera piedra.

Lo Mejor: Su excelente atmósfera. El guión.

Lo Peor: El lloriqueo de Brad Pitt.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.