Archivo de 26 marzo 2010

Posters: Ben-Hur

26 marzo, 2010

After Hours, de Martin Scorsese

24 marzo, 2010

En 1985, tras ver cómo “La Última Tentanción de Cristo” no conseguía salir a flote, Martín Scorsese realizó una de sus películas más redondas, y menos reconocidas.
El actor Griffin Dunne y la productora Amy Robinson se encontraron con el guión escrito por Joseph Minion, decidiendo llevarlo a la pantalla como fuera. Se lo ofrecieron a Scorsese, que no había obtenido éxito con “El Rey de la Comedia”, pero declinó debido a su inmersión en el proyecto que preparaba sobre Jesús de Nazaret. Después contactaron con Tim Burton, el cual se mostró muy interesado, hasta que Scorsese, deprimido tras no conseguir llevar a cabo su visión de Cristo, volvió a interesarse y a tomar las riendas. Con el director al mando el rodaje se llevó a cabo sin ningún tipo de problema, y en un plazo corto acorde a su bajo presupuesto. El resultado es una cinta tragicómica que posee el sello de su director en cada fotograma.

Paul Hackett trabaja como administrativo en una empresa de Nueva York. Su vida es aburrida. En una cafetería, mientras lee “Trópico de Cáncer” de Henry Miller, conoce a una chica que le da su número de teléfono. Paul, solo en su apartamento, decide llamarla y quedar con ella. Será el comienzo de una noche llena de adversidades.

Bien podríamos decir que “After Hours” es la versión scorsesiana de “Alicia en el País de las Maravillas”. Nuestro protagonista es un hombre corriente, solitario, con un trabajo que le aburre y que anhela vivir experiencias nuevas, solo así entendemos que se atreva a dar el paso de llamar a la joven desconocida que acaba de conocer en la cafetería. Soñando pasar la noche en brazos de la chica acabará viviendo una travesía por los recónditos rincones del Soho neoyorquino, en donde se cruzará con todo tipo de personajes singulares.
Además de a la obra de Carroll podemos encontrar similitud con “El Mago de Oz”, con referencia implícita en la película incluida, ya que Paul intentará por todo los medios volver a casa tanto como Dorothy.

La película muestra a la perfección lo que puede ser una noche loca, en donde todo lo que ocurre escapa a nuestro control. Para el protagonista la noche comienza en el momento en que entra en su vida Marcy, una chica atractiva pero algo peculiar. En la cafetería en que se conocen comienza a cambiar el tono de la cinta por medio del personaje del camarero que intenta emular posiciones de ballet y ofrece a Paul el bolígrafo con una pirueta. Desde ese momento todo lo que ocurra, y no son pocas cosas, adquirirá un cariz surrealista que afectará en todo momento a nuestro protagonista. El taxi que transporta a Paul a la residencia de Marcy va a una velocidad exagerada que lo hace perder su único billete de veinte dólares; en el piso de Marcy conoce a la escultora Kiki, y empieza a sentir miedo hacía la que parecía ser su ligue nocturno, ya que resulta ser una chica con drásticos cambios de humor y algún problema de quemaduras; en el intento de coger el metro no podrá porque la tarifa nocturna es mayor; entra en el único bar que ve abierto y accede a ir al apartamento del barman para que así pueda abrir la caja registradora y darle un billete con el que pueda coger el transporte, pero la noche solo acaba de comenzar.

El guión de Joseph Minion no da respiro al pobre diablo de ciudad que ha ido a parar al Soho. No sale de una cosa cuando ya se ha metido en otra, consiguiendo que todo lo que sucede en la película gire en torno a él. Los personajes que se encontrará en el barrio forman una fauna urbana poco corriente, y es que de noche se encuentran especimenes de todas clases, entre los que encontramos algunos verdaderamente curiosos, desde mujeres que se divierten diciendo números mientras se intenta marcar en el teléfono hasta señoras que se pasan toda la noche en un bar soñando con el amor que no llega.

Si ya el guión es lo suficientemente bueno, lo es aún más gracias a la ejecución por parte de Scorsese, quien aquí si consigue momentos cómicos, al contrario que en su anterior, y más que reivindícale, film. La energía del director se nota desde el primer momento, por ejemplo la presentación de Paul es por medio de un rápido travelling a través de las mesas de oficina hasta llegar a él, introduciéndonos de golpe en la historia y en el estilo de vida del protagonista. Los movimientos de cámara característicos se alternan con el uso de planos cenitales o contrapicados, encuadrados de manera que se acreciente la sensación de angustia que vive el protagonista.
Cabe citar que podemos distinguir dos atmósferas. Una primera más comedida y tranquila durante los primeros 10 minutos, en que Paul se encuentra en su barrio, y una segunda desde el momento en que se sube al taxi camino al Soho y la acción se acelera de forma brusca, dando paso a un montaje dinámico con utilización de planos cortos, e incluso subliminales, que aumentan la atmósfera pesadillesca. Mucho más remarcado queda con el uso de la fotografia, luminosa al principio para dar paso a una mucho más oscura, con predominio de colores rojizos y azules. El resultado es otra nueva representación de Nueva York por parte del maestro.
Si pudiera destacar algo de todo el conjunto seguramente sería el final. A parte de por lo bien elegido que está (y eso que no era el favorito del director) y porque cierra circularmente la historia, añade ese toque surrealista idóneo, engrandecido con la interpretación de Dunne, que otorga tranquilidad y solemnidad a Paul cuando vuelve a entrar en su despacho, como si nada hubiere pasado esa noche, aunque las marcas de escayola que lo bañan indiquen lo contrario.

Griffin Dunne, además de producir la cinta, da vida de forma perfecta a Paul, el protagonista que se sumerge en la noche más inolvidable de su vida. Rosanna Arquette es Marcy, la causante de la noche loca de Paul. Linda Fiorentino es Kiki, la escultora punk compañera de piso de Marcy. Antes de ser padres de Macaulay Culkin en “Solo en Casa”, Catherine O´Hara y John Heard coincidieron aquí como Gail, la mujer que se divierte diciendo números mientras se marca, y Tom, el barman. Cheech Marin y Tommy Chong son los cacos del barrio. Citar el breve cameo de Scorsese en el bar punky.

La película consiguió ser un éxito gracias a su bajo presupuesto y le dio a Martín Scorsese el premio a Mejor Director en el Festival de Cannes. Lo mejor fue que pocos años después conseguiría hacer realidad su sueño de llevar a cabo “La Última Tentación de Cristo”.

Divertida, con un guión original y ágil, “After Hours” es una de las obras más redondas de Scorsese. Así que adéntrense en el Soho con Paul Hackett en busca de aventuras para acabar en su mesa de trabajo, recordarlo todo y decir jo, qué noche.

Lo Mejor: Todo.

Lo Peor: Merece más reconocimiento.

Michael Jackson´s This is it

22 marzo, 2010

..estos serán mis últimos conciertos, en Londres. Voy a interpretar los temas que mis fans quieren oír. Será el ultimo telón. Los amo, esto es todo. Los veo en julio.

Michael Jackson

Con estas palabras Michael Jackson presentaba el 5 de Marzo de 2009 su espectáculo de 50 conciertos en el O2 Arena de Londres. El Rey del Pop volvía a los escenarios para deleitar a sus fans y poner punto y final a su carrera musical. Desgraciadamente el telón cayó antes incluso de que el artista pudiera volver a cantar frente a sus seguidores. El 25 de Junio de 2009 fallecía debido a un paro cardiorrespiratorio.
“This is It” es un documental que muestra los ensayos de Jackson para los conciertos que tenía concertados. En principio las grabaciones de dichos ensayos iban a formar parte de la colección privada de Michael cuando hubiera terminado la gira, pero su repentina muerte hizo que los productores del show los utilizaran para crear éste documental. El primer pensamiento que viene es que aprovecharon la muerte del artista para hacer caja con dicho proyecto, seguramente, pero gracias al mismo podemos disfrutar de Michael Jackson una vez más y comprobar que seguía siendo un genio dispuesto a ofrecer al público un enorme espectáculo que, de haberse realizado, se habría convertido en el concierto más espectacular jamás realizado.

“This is It” se centra por completo en la figura de Jacko como artista. No hay referencias a su vida privada ni videos fuera del estadio en donde preparan el concierto. La película intenta trasladar lo que habría sido el concierto a la gran pantalla con un resultado más que satisfactorio. Si alguien disfruta con la música de Michael Jackon no puede quedar defraudado con este documental, más bien sentirá un sentimiento de tristeza al ver cómo el artista se marchó cuando aún se encontraba en perfectas condiciones para plantar cara a lo que se había propuesto, poseyendo un talento indiscutible para el cante y el baile.
Michael se muestra en todo momento preocupado por todo detalle, así podemos observar conversaciones con sus músicos por conseguir el mejor resultado y llegar a captar la esencia de las canciones tal y cómo se las conoce o con el director Kenny Ortega acerca de las coreografías y la elección de bailarines. Lo más destacable de estos momentos es comprobar la humildad del cantante, siempre disculpándose en cada apreciación que hace y pidiendo a sus músicos y bailarines que disfruten y sean creativos, pues el espectáculo es de todos aunque él sea la figura de cartel.

Comencé a aficionarme a la música de Michael Jackson gracias a sus videoclips, y es que nadie tiene mejores videoclips que el Rey del Pop, demostrando que le importaba tanto el acabado musical como el visual. Pues bien, en los conciertos que tenía planeados jugaba de nuevo un papel fundamental el cine, al utilizar enormes pantallas que proyectaran videos que sirvieran de prólogo o de acompañamiento al número musical. De los que muestra la película me quedé extasiado con tres en concreto, por lo bien planificados que estaban, y que de haberse llegado a hacer, habrían conseguido hacer vibrar al público como nunca, enciman corresponden a tres de mis canciones favoritas del cantante.
Smooth Criminal: El cine negro hace aparición mediante la figura de Rita Hayworth como Gilda, Humphrey Bogart o Edward G. Robinson. Michael, con su traje blanco, recibe de Gilda el famoso guante y es perseguido por Bogart. Comienza la canción mientras el video narra cómo Jackson huye de la policía y Bogart, que concluye el número disparando, con las balas en efecto 3D.
Thriller: Las letras ensangrentadas anuncian el comienzo del single más famoso de Jackson. A continuación nos introducimos en un cementerio. Las tumbas se abren y renacen los muertos, que intentan atraparnos a través de la pantalla. Una araña aparece traspasando la pantalla y apareciendo en el escenario para descubrir en su interior a Jackson.
Earth Song: Al igual que el famoso videoclip en que la Tierra aparecía devastada, la puesta en escena de la canción pretende concienciar al mundo sobre los peligros que padece el Medio Ambiente. La canción se acompaña con el video de una niña rodeada de todo tipo de vegetación que siente el rugir de las máquinas, que destruyen todo cuanto encuentran a su paso. El final debía ser con la máquina tractora apareciendo en el escenario y devorando a Jackson.
Además encontramos canciones inolvidables en donde el artista se basta de su voz y de sus impresionantes coreografías, tales como “The way you make me feel”, “Beat it”,la rockera “Black or White”, “Billie Jean” o “Man in the Mirror”. Tan solo eché en falta “Bad”.

El 28 de Octubre se estrenó en cines “This is It” de mano de Sony Pictures, pensando mantenerla en cartel tan solo dos semanas, que luego se prorrogaron por unas pocas más. La taquilla mundial ascendió a 250 millones de dólares.

“This is it” ofrece la oportunidad de acercarse a la figura de Michael Jackson y observar cómo trabajaba en lo que debía haber sido su adiós de los escenarios.
Un documental destinado a los fans del Rey del Pop.

Series: Cómo conocí a vuestra madre

19 marzo, 2010

Creada en 2005 por Craig Thomas y Carter Bays, “Cómo conocí a vuestra madre” narra la vida diaria de un grupo de amigos con Ted Mosby como el narrador que en 2030 intenta explicar a sus hijos, y a los espectadores, cómo conoció a la que se convertiría en su esposa.
El grupo de amigos está formado, además de por Ted, un joven que en la serie cruza la línea de los 30 y que demuestra poseer inocencia en su forma de ser e idealismo con respecto a la vida, por su amigo Marshall, el estudiante de derecho a favor del medio ambiente y compañero de piso que tiene una mentalidad tradicional en lo que respecta a la pareja. Lily es la novia de Marshall, una maestra de jardín de infancia que ama a su novio, y posterior marido, e intenta dar buenos consejos al resto del grupo, aunque a veces meta la pata. Robin es el amor platónico de Ted desde el inicio de la serie. Su nacionalidad canadiense dará mucho juego a lo largo de las temporadas convirtiéndose en uno de los personajes más divertidos. Por último tenemos al gran Barney, siempre con traje, es un mujeriego, farsante, charlatán, todo lo que sea por conseguir lo que se propone. Sin lugar a dudas Barney es la gran estrella del show, el personaje más emblemático de todos.
Los protagonistas son jóvenes nacidos a finales de los 70 y criados en los 80 que sienten pasión, entre otras muchas cosas, por “La Guerra de las Galaxias” y esperan conseguir sus sueños en la ciudad de Nueva York.
El reparto lo componen Josh Radnor como Ted, Jason Segel como Marshall, Cobie Smulders como Robin, Alyson Hannigan como Lily y Neil Patrick Harris como Barney. Entre las presencias invitadas al show encontramos a Britney Spears, saliendo más que airosa en su personaje, James Van Der Beek, Enrique Iglesias como surfero hippie o la guapa Sarah Chalke, de la serie “Scrubs”.
La serie ha sido llamada la “Friends” actual, lo cual dice mucho ya a su favor visto el gran éxito que tuvo la serie protagonizada por Jennifer Aniston, sin embargo yo pocas similitudes veo, salvo que gran parte de la acción se desarrolla en el piso de Ted y Marshall y que siempre van al mismo bar, pero eso pasa en la mayoría de las sitcoms cuyos episodios no se exceden de 20 minutos.
Entre el Palmarés de la Serie encontramos tres premios Emmy y dos nominaciones al Globo de Oro para Neil Patrick Harris.
Quizás no sea de las mejores series de actualidad, y puede ser cierto eso de que a cada nueva temporada pierde algo de fuelle, pero personalmente me hace pasar un rato bastante divertido en los veinte minutos que dura cada episodio.

Green Zone, de Paul Greengrass

17 marzo, 2010

El subteniente Roy Miller se encuentra en Iraq, en plena ocupación por parte de las tropas estadounidenses a principios de 2003, intentando localizar con su equipo las Armas de Destrucción Masiva. Cada nuevo fracaso en su búsqueda hace que crezca su desconfianza con respecto a las órdenes que le llegan. En una redada llevada a cabo por su pelotón se encontrarán con el primer General de Sadam Huseim, una pieza primordial en su lista de búsqueda y captura.

Tres años después de la última entrega de Jason Bourne regresan el equipo formado por Paul Greengrass y Matt Damon, y eso para los amantes del cine de acción es una gran noticia, pero no hay que dejarse llevar por las marquesinas que la publicitan. No estamos ante otra aventura del espía amnésico, sino ante un thriller político ambientado en el momento de la ocupación yanqui en Iraq.
Basándose en el libro “Imperial Life in the Emerald City: Inside Iraq’s Green Zone” de Rajiv Chandrasekaran, Greengrass, y el guionista Brian Helgeland, elaboran una cinta que critica las decisiones de invadir Oriente Próximo por parte de los Estados Unidos. Desde que se inició el conflicto han sido bastantes las películas que han tratado el tema, así que es posible que pensemos en “Green Zone” como otra más. Nada más lejos de la realidad. A pesar de su discurso critico, y antibelicista, sobre el conflicto la película es una historia adrenalínica desarrollada en 24 horas durante las cuales nuestro protagonista, Roy Miller, deberá encontrar al General Al Rawi enfrentándose a miembros de su propio País.

Hay dos films bélicos que ya están empezando a ser comparados con “Green Zone”. Por un lado la recién ganadora de los Oscars, “The Hurt Locker”, y por otro “Black Hawk Derribado”. Con la cinta de Bigelow no encuentro más similitudes que el hecho de desarrollarse en Iraq y que el director de fotografía es el mismo. Bigelow se conforma con mostrar la forma de trabajar de un artificiero, un soldado que vive por y para la Guerra sin cuestionarse órdenes, mientras el Roy Miller de “Green Zone” siempre pone en tela de juicio los objetivos que llegan a su manos en su búsqueda de Armas de Destrucción Masiva. Con respecto a la película de Ridley Scott tenemos el tiempo en que transcurre, un día, y a soldados americanos como protagonistas enfrascados en una batalla sin fin. El problema de la cinta de Scott es que llega un punto en que aburre tanta acción militar, por muy brutal y bien mostrada que esté, y se hecha de menos más sustancia argumental, algo que la nueva de Greengrass posee de sobra.

“Green Zone” la podemos dividir en dos partes. La primera de ellas nos presenta los acontecimientos que están teniendo lugar en Bagdad, con la ocupación americana y el intento de reorganizar el País por un lado y la búsqueda de las famosas Armas por parte de Miller. En este bloque nos dejan bien claro de qué lado está cada personaje, el alto funcionario del Gobierno, Pounstone, que mueve los hilos en busca de su soñado, y controlado, Iraq, el agente de la CIA Martín Brown que está en contra de las opiniones de Poundstone y que sabe que hay mucho más allá de lo que dice, y por último el Subteniente Miller y sus hombres, cansados de tanta búsqueda con resultados nulos. La segunda parte comienza una vez localizado el General Al Rawi. A partir de aquí la película se transforma en una misión al más puro estilo “24” en que Miller trabajara a las órdenes de Brown recorriendo las calles de Bagdad para localizar a Al Rawi antes de que lo hagan los hombres de Poundstone.

El director británico sigue fiel a su estilo nervioso y cámara al hombro para narra la cinta. Los primeros minutos aparentan una cinta documental que nos describe el trabajo de campo de los soldados para después, ya introducidos en la trama, pasar a un cinta de acción sin freno en que la cámara no se quedará quieta un solo momento. Las conversaciones entre los personajes poseen agilidad y ritmo gracias a ello, y las escenas de acción propiamente dichas resultan mucho más realistas, rememorando los buenos momentos de Bourne. Es en la segunda parte donde Greengrass ofrece un gran espectáculo sin freno, con Miller por un lado y los miembros de las fuerzas especiales por otro en búsqueda del General. Tiroteos, explosiones y persecuciones en donde los personajes se quedarán sin aliento, y donde no hace falta meter ninguna frase absurda de las que inundan ese tipo de situaciones, se darán de la mano en los minutos finales. Tal vez al director se le haya ido la mano con los movimientos de cámara, algunos de ellos bruscos e imperceptibles, pero hemos de reconocer que nos sumerge de cabeza en lo que cuenta.
La Zona Verde del título es el fortín en donde establecieron el centro de operaciones los estadounidenses. Se trata del Palacio Republicano de Bagdad, y en el film se nos muestra perfectamente el contraste entre lo que se estaba viviendo dentro de ella y lo que sucedía en realidad en las calles. Dentro de la Zona Verde encontramos a los burócratas viviendo placidamente, incluso disfrutando de la piscina, mientras en el exterior, en las calles de la ciudad, se extiende la anarquía y las familias sufren pasando hambre y sed. Greengrass no desaprovecha la oportunidad de mostrar diferentes ambientes, separados tan solo por una línea de soldados y vallas.
Me parece muy acertada la forma que tiene el director de iniciar la cinta, justo la noche de los ataques a la ciudad y con la imagen que vimos por televisión de las bombas estallando de noche sobre la ciudad. Muy impactante.

El guión corre por cuenta de Brian Helgeland, a quien hay que temerle algunas veces. Afortunadamente aquí vuelve a estar a la altura de sus mejores trabajos elaborando unos personajes realistas, aunque dentro del arquetipo. El discurso antibelicista viene por parte de Miller, representación de varios miembros del ejercito que seguramente estuvieron en contra de esta guerra sin sentido y que quisieron contar la verdad, pero que no podían hacer otra cosa que cumplir ordenes en el campo de batalla. Además introduce en la trama a un personaje iraquí de gran importancia como es Freddy, el hombre que informa a Miller sobre la situación de Al Rawi. Freddy representa al pueblo de Iraq, dejando claro que la situación que vive su Nación debe resolverse entre ellos y que no necesitan a nadie de otro País para organizarlos.
El montaje es frenético consiguiendo un ritmo perfecto que hace que la película pase como un rayo y la Banda Sonora de John Powell aporta más emoción e intensidad a la narración.

Matt Damon da vida a Roy Miller demostrando de nuevo su competencia. No podemos catalogar a Damon como un actor excelente pero si hemos de decir que transmite veracidad y se esfuerza en todo o que hace. Aquí da vida a un personaje noble que intenta encontrar la verdad a toda costa, aunque ello signifique ir contra las normas. Greg Kinnear se quita su estampa de actor de comedias para dar vida al alto cargo del gobierno estadounidense que pretende reorganizar Iraq. El actor saca su faceta maquiavélica y convence. Brendan Gleeson siempre cae bien, haga o que haga, y aquí se encarga de dar vida al agente de la CIA Martin Brown de manera convincente. Amy Ryan se encarga de dar vida a la periodista Lawrie Dayne, representación de la prensa dentro de la historia. Khalid Abdala repite con Greegrass tras “United 93” dando vida a Freddy, el hombre que ayuda a Miller como interprete. Yigal Naor es el general Al Rawi, objetivo de los americanos. Jason Isaacs vuelve a ponerse el uniforme como el jefe al mando de las fuerzas especiales que entorpecen el camino a Miller.

Promocionada como una nueva cinta explosiva del equipo Greengrass-Damon, “Green Zone” es un vibrante thriller político que posee un discurso crítico y grandes dosis de acción.

Lo Mejor: Es una película de acción con cerebro. Su enérgico ritmo.

Lo Peor: Que nadie se engañe, no es Jason Bourne.

Luna Nueva, de Chris Weitz

15 marzo, 2010

Hay que ver lo que está dando de sí la Saga Crepúsculo. Hacía mucho tiempo que no veía tanta euforia entre las jóvenes por una película. Reconozco que no estaba en mis planes hablar de la segunda parte de la historia ideada por Stephanie Meyer y llevada al cine por Chris Weitz, pero el otro día me puse a verla, en unas de esas tardes en que no apetece absolutamente nada, y al terminar me quedé igual que antes de verla, salvo que habían pasado dos horas y cinco minutos. Ante todo he de decir que respeto la opinión de las/os fans e incluso envidio el que vivan con expectación la espera entre cada nueva entrega, yo ya perdí esa sensación cuando se estrenó “La Venganza de los Sith”. Ahora bien, aquí voy a comentar la película, que no la novela porque no la he leído, y voy a dar mi opinión con respecto a lo que he visto.

La historia comienza en el punto donde terminaba la anterior, Bella y Edward viviendo su amor felices y contentos con la aprobación de la familia vampiro. Pronto sucede un percance en la fiesta de cumpleaños que le han preparado a Bella y que obliga a los Cullen, incluido Edward, a marcharse. La joven queda sola con el corazón destrozado y el recuerdo de su amado vampiro que la ha dejado. Sumida en una depresión encontrará consuelo en Jacob, su amigo indio que esconde un secreto.

Para mí sorpresa el principio de la película plantea una cuestión bastante interesante, y es que Bella teme envejecer mientras su amado es inmortal, lo cual la lleva a ver un futuro en que el fin será que ella muera y Edward sufra su pérdida hasta el punto de ansiar la muerte. Un dilema bastante prometedor éste en que los amantes ven peligrar su relación debido a la mortalidad de una y la inmortalidad del otro. Desgraciadamente todo queda en mero esbozo y a continuación la película vuelve a adquirir un aire de folletín amoroso digno de telenovela que se amplía gracias a la presencia de Jacob Black. El relato entre Bella y Edward es cómo una versión light de “Romeo y Julieta”, para subrayarlo, y dejarlo más claro aún, ponen el libro de Shakespeare en la almohada mientras Bella duerme y en la clase que comparten los amantes proyectan la película. Ambos pertenecen a diferentes mundos pero eso no debe interponerse en su amor. Lástima que uno de los miembros de los Cullen esté tan sediento de la sangre de Bella, pues por esa razón Edward deberá marcharse.
Una vez Edward desaparece toma escena Jacob, el cual ha madurado y está a punto de dar un gran paso en su verdadera naturaleza, la de ser hombre lobo, pero antes de eso intentará conquistar a Bella, la cual reconoce cierto amor hacía él pero no puede negar que siente aún más por el vampiro. Una vez oído esto el joven indio inicia su andadura cómo hombre lobo, sin olvidar la amistad que profesa hacia Bella, a la cual protegerá.
Así, lo que nos encontramos en “Luna Nueva” es un triángulo amoroso en que Bella es el objeto de deseo de dos jóvenes con secretos monstruosos.

La primera entrega llevada al cine me supuso, y esto puede molestar a algunos/as, varios momentos de carcajada cómo no habían conseguido soltarme ninguna de las comedias destinadas a ello. Repito, respeto el trabajo de Stephanie Meyer, pero para mí los vampiros siempre han vivido de noche, sin posibilidad de exponerse a la luz del día. Pues bien, en la primera entrega cinematográfica no pude parar de reír cuando Edward Cullen muestra porqué no puede darles la luz del sol a los de su raza. Brillan. No me lo podía creer. Esperaba que dijera que su piel se descompone o que se hacen invisibles o algo que resultara escalofriante, pero no, la razón es que brillan como si llevaran purpurina por todo el cuerpo. A partir de ese momento, siento decirlo, no puedo tomarme en serio esta historia de vampiros y hombres lobo por mucho que me quieran vender que de lo que de verdad trata es sobre el amor y la castidad, lo cual queda muy claro mediante los besos castos y puros que se procesan los protagonistas.
Argumentalmente “Luna Nueva” no avanza mucho más con respecto a la primera entrega. Salvo la tensión sexual que crece en Bella gracias al personaje de Jacob y la breve visita a la familia Volturi, que tampoco es que aporte gran cosa, la película narra lo mismo que “Crepúsculo”, consiguiendo ser aburrida. Eso sí, aquí se reinventa al licántropo como ya hiciera con el vampiro. No hay necesidad de Luna llena ni es necesario que sea de noche para que las peludas criaturas hagan aparición, solo basta con mosquear a los indios para que den paso a su espíritu animal.

Encontramos varios cambios en la producción de la secuela. El director escogido es Chris Weitz, artífice del descalabro financiero “La Brújula Dorada”. Esperaba que el resultado fuera mejor que la anterior, pero nada más lejos de la realidad. Estamos ante un producto destinado para fans, en donde hay que exprimir al máximo las presencias masculinas. Imagino que muchas féminas gritarían de alegría al ver a su admirado Edward Cullen caminando hacia Bella a cámara lenta con música de moda acompañándolo. No es para menos, está realizado para ello, aunque quede ridículo. Y lo peor no es eso, sino que cada dos escenas que aparece el vampiro, una de ellas es de la misma forma, relentizando la imagen para que así las chicas disfruten y parezca que el vampiro tiene más importancia de la que en realidad posee. Pero ahí no queda la cosa para contentar a las fans, sino que se exprime el físico de Jacob Black, el cual sale medio desnudo tres cuartas partes de la película, demostrando cómo ha ganado musculatura sobradamente. Gracias a él he encontrado en “Luna Nueva” una nueva escena cómica, y es cuando Bella se cae de la moto. La chica se hace sangre y en su ayuda va Jacob, el cual no tiene otra cosa que darle para que se limpie que su camiseta, que se la quita de la forma más sexy posible para subir la temperatura a cualquier chica.
En las secuencias de acción, que no exceden de dos, tampoco podemos decir que se desenvuelva muy bien. De nuevo Weitz utiliza la cámara lenta con música moderna consiguiendo que secuencias que deberían tener algo de emoción o suspense parezcan videoclips promocionales.

Destaca entre el equipo al español Javier Aguirresarobe como Director de Fotografía, consiguiendo otorgar a la cinta colores más cálidos con respecto a lo anterior.
El compositor Alexandre Desplat elabora un precioso tema principal que se descubre como lo mejor de la cinta. Desgraciadamente el compositor ve cómo su trabajo queda ensombrecido entre tantos temas de grupos musicales.

Ahora comentemos el reparto un poco. Kristen Stewart es Bella. La actriz no es mala, ya ha demostrado que tiene madera en otras películas, pero aquí le toca un personaje algo repelente, y es que la chica protagonista parece no saber muy qué quiere, jugando con el amor de dos chicos, pero no de dos chicos corrientes, sino de un vampiro y un hombre lobo, ahí es nada, y encima busca emociones fuertes para así tener visiones de su ausente vampiro. Stewart se pasa toda la película como dormida, como si lo que pasara a su alrededor no fuera con ella, y eso hace que el personaje quede peor aún. Robert Pattinson tampoco está mejor. El actor, al igual que Stewart, no podemos decir que sea malo, es joven y debe demostrar muchas cosas, pero como Edward Cullen parece que le falta sangre (y nunca mejor dicho). El chico vampiro parece encontrarse siempre deprimido, sin demostrar en ningún momento ese amor eterno que dice sentir por la chica. El emergente Taylor Lautner se lo curra, las cosas como son. Los productores estuvieron a punto de despedirlo para la secuela porque físicamente no daba con el papel y el chico les demostró que podía adquirir musculatura, cosa que está claro que consiguió. De los tres diría que el más convincente es él. Completan el reparto Ashley Greene como Alice, hermana de Edward, Anna Kendrick como Jessica, amiga de Bella, Billy Burke como Charlie, padre de Bella, o Graham Greene como Harry, amigo de la familia Swan. Michael Sheen, Dakota Fanning y Jamie Campbell Bower dan vida a varios miembros de los Volturi, clan aristocrático vampiro que parecía que iba a dar más juego del que en realidad ofrece, quedándose como otras de las decepciones de esta secuela.

La película es un producto exclusivo para fans que está reventando taquillas a cada nueva entrega. Curiosamente tras ver la película he visto el tráiler de la tercera entrega, “Eclipse”, y parece que no posee nada nuevo que no haya mostrado ya está Saga en el cine. Aún así, seguro que me la trago en formato domestico.

Lo Mejor: La melodía de Desplat.

Lo Peor: Es larga y no avanza con respecto a la anterior.

Frases de cine

12 marzo, 2010

“Nunca llueve eternamente.”

Eric Draven (Brandon Lee) en The Crow (1994)

Huida a medianoche, de Martin Brest

10 marzo, 2010

A pesar de que la década de los 80 no está lo suficientemente reconocida por los expertos, en lo que respecta al cine hollywoodiense, hay que reconocer que en ella encontramos títulos que se han convertido a día de hoy en clásicos indiscutibles, en especial para los que pertenecemos a dicha época. Uno de esos títulos es esta película protagonizada por Robert De Niro y Charles Grodin.

Jack Walsh es un cazarrecompensas que trabaja para un fiador que le encarga encontrar al contable conocido como “El Duque”, el cual estafó a la Mafia 15 millones de dólares que donó a obras de caridad. En el desempeño de su deber Walsh tendrá que viajar con el contable desde Nueva York a Los Ángeles sin que los atrapen el FBI y la Mafia.

En “Huida a medianoche” encontramos varios géneros cinematográficos. Por un lado la road movie, pues toda la película desde el momento en que Walsh captura al Duque es un viaje de cuatro días desde la Gran Manzana a la ciudad de la Meca del Cine utilizando diferentes medios de transporte (autobuses, trenes y coches). Por otro lado tenemos un thriller policíaco en donde nadie puede fiarse de nadie y en que el protagonista se descubre como un antiguo policía retirado por culpa del mafioso de turno que dominaba al cuerpo de policía en donde trabajaba, mientras, por otro lado, los agentes federales siempre intervienen para interferir en su camino.
Con lo dicho bien podríamos encontrarnos con un film extremadamente serio, sin embargo está catalogado como comedia y esto es debido a que básicamente lo que tenemos aquí es una buddy movie a la altura de las grandes películas de Jack Lemmon y Walter Mathau. Y es que si algo hace evolucionar a la cinta no son los kilómetros que recorren los protagonistas sino la relación que se establece entre ellos. Jack y Jon, verdadero nombre de “El Duque”, comienzan su relación de la peor manera posible, pues el primero ha sido contratado para capturar al segundo, pero a medida que avance su viaje acabaran entablando una curiosa amistad que conseguirá redimir a Jack. Los kilómetros compartidos hacen que el cazador y la presa acaben convirtiéndose en una especie de paciente y psicólogo, con Jon intentando comprender lo máximo posible al hombre que quiere entregarlo a su fiador. Los ingeniosos diálogos que se establecen entre ambos son los que ayudan a definirlos psicológicamente, el cazarrecompensas se muestra como un hombre cínico que no descansa hasta haber concluido su tarea mientras el contable parece una mosquita muerta para acabar resultando todo un manipulador que llega a saber dominar situaciones complicadas. Además, es por los diálogos que mantienen por lo que surge la comedia y las situaciones divertidas, ahí tenemos esa incansable cháchara que le suelta el contable a Jack sobre lo perjudicial que es el tabaco o los deferentes alimentos que come.

El director Martín Brest realizó la película cuatro años después del éxito de “Superdetective en Hollywood”, donde su relación con Eddie Murphy no fue muy bien y la secuela se le encomendó a Tony Scott. Brest es un director muy poco interesante, artífice de cintas cuya característica principal es la larga duración, ahí tenemos el remake “Esencia de Mujer”, la cual proporcionó a Pacino su único Oscar, “¿Conoces a Joe Black?” o “Gigli”, también conocida como una de las peores películas jamás realizadas. Sin embargo se desenvolvió bastante bien con “Huida a medianoche”, sin lugar a dudas su mejor película. Claro está, a favor el director tiene un guión inteligente escrito por George Gallo que va más allá de la típica comedia de sobremesa y en donde la relación entre Jack y Jon se desarrolla tan bien, o más, que en “Arma Letal”, la buddy movie ochentera por excelencia.
Brest sabe compaginar muy bien las situaciones de acción con momentos puramente cómicos. La presentación de Jack no puede ser mejor, en una cacería y enfrentándose a su rival directo dentro del negocio; el momento en que Jon conoce a Jack resulta ser en el baño de su casa, con el cazarrecompensas protegiéndose del perro tras los cristales de la bañera; el enfrentamiento dentro del coche entre Jack y los miembros del FBI, con Alonzo Mosely en cabeza, es por medio de unas gafas de sol que dan mucho juego, al igual que el nombre del jefe de los agentes, a lo largo de la cinta; la habilidad del Duque para hacerse pasar por agente federal y así conseguir dinero para comida. Son breves escenas imborrables para el espectador que consigue sentir aprecio por los protagonistas, verdaderas almas de la historia.
Debido a su condición de comedia de acción encontramos momentos propios del cine de acción, en especial dos. En primer lugar el enfrentamiento contra el helicóptero, con el coche de los protagonistas intentando huir de los disparos aéreos hasta el momento en que no hay más remedio que combatir con la misma arma y demostrar la puntería de Jack. En segundo lugar, una de las secuencias más memorables, la persecución que tiene lugar entre Jack y Jon en un vehículo y todos los agentes de policía tras ellos. Es una divertida secuencia de persecución por el rocoso desierto en donde Jack demuestra su pericia al volante consiguiendo deshacerse de los vehículos policiales, los cuales acaban esparcidos decorando el paisaje.

El punto fuerte de la cinta son los actores que la protagonizan. Robert De Niro llevaba un tiempo realizando papeles secundarios hasta que apareció en su camino ésta película, posiblemente la más comercial en la que había trabajado hasta el momento. Con Jack Walsh el actor realizaría otro personaje inolvidable, el del cazarrecompensas de buen corazón que sueña con retirarse y abrir una cafetería. De Niro siempre mantiene la compostura y dureza que el personaje requiere, con un punto cínico y divertido que lo engrandece aún más. El actor consigue dotar a su personaje de cierta insatisfacción personal, algo que entendemos cuando relata su marcha de la policía y su bonita escena con su hija. De Niro volvió a demostrar su perfeccionismo queriendo interpretar al completo la secuencia de la persecución, conduciendo él mismo, algo que asustó en exceso a su compañero de fatigas. Charles Grodin no fue la elección deseada por el estudio, preferían a Robin Williams, pero fue el director Martín Brest quien luchó por conseguir a Grodin, y ciertamente fue todo un acierto, pues la química entre él y De Niro es el pilar fundamental sobre el que se aguanta la película. Charles Grodin da vida a Jonathan Mardukas, más conocido como “El Duque” , de forma excelente, intentando camelarse al personaje de De Niro desde el primer minuto con todo tipo de artimañas, inolvidable su avionfobia. Uno de los mejores papeles del actor antes de pasar a formar parte de la Saga “Beethoven”. Yaphet Kotto es el agente del FBI Alonzo Mosely, a quien Walsh gastará más de una broma. John Ashton repite con Brest tras la primera aventura de Axel Foley como el cazarrecompensas rival de Walsh, Marvin Dorfler. Dennis Farina es Jimmy Serrano, el mafioso que quiere ver muerto al contable y la razón por la cual Jack dejó la policía. Joe Pantoliano es el fiador Eddie Moscone.

La película resultó un gran éxito en taquilla y recibió dos nominaciones a los Globos de Oro en la categoría de comedia, para la Película y para De Niro, el cual aquí da muestras de lo que acabaría haciendo en las comedias del nuevo milenio. Ahora dicen que van a hacer una secuela, excesivamente tarde en mi opinión, pero si es tan buena como la presente, bienvenida sea.

Vista a día de hoy seguramente adolece de ciertos ramalazos propios de los 80, en especial en lo que concierne a la Banda Sonora compuesta por Danny Elfman, pero no podemos negar que, aún hoy día, sigue poseyendo la frescura y diversión del primer día, y eso la hace grande. Un clásico.

Lo Mejor: De Niro y Grodin, la extraña pareja.

Lo Peor: No sabría decirlo.

Los Fatídicos Oscars´09

8 marzo, 2010

La reciente Gala de los Oscars de 2009 no pasará a mi memoria como una de las mejores, y no solo lo digo por lo aburrida que ha sido ni por el bajo nivel de las cintas a concursar, que eso es otra historia. Lo digo porque el pasado viernes 5 de Febrero me tocaron en sorteo 2 entrada dobles para ver la Gala con motivo de la nominación del corto “La Dama y la Muerte”, cuya empresa artífice, Kandor Moon, tiene su sede aquí en Granada. Para entrar en el sorteo había que responder unas sencillas preguntas y esperar a que saliera la lista de ganadores. Pues bien, gané y la publicidad en la entrada no podía hablar más claro “Ven con nosotros a ver la Gala de los Oscars”. Sabíamos que el motivo era apoyar al cortometraje español, pero la citada frase también dejaba claro que se trataba de ver por completo la ceremonia. Pues no. Parece que tengo un sexto sentido, y es que momentos antes pensé en la posibilidad de que si el corto no resultaba ganador cortarían la retransmisión y nos quedaríamos en ascuas, pero claro recordé la citada frase y me tranquilicé. Llegamos al lugar donde va a tener lugar la emisión, el “Aliatar Café”, un antiguo cine convertido en Pub. Todo muy bien, vemos los cortos que compiten en la categoría de Cortometraje de Animación y a las 2 de la madrugada enlaza con la conexión de Canal + para transmitir la ceremonia en la gran pantalla que antaño era una de las salas más grandes de la ciudad. La cosa marcha bien, vemos los premios, nos alegramos en aquellos que queríamos que ganaran (no muchos) y, de repente, cerca de las 3 y media de la madrugada anuncian el premio a mejor corto de animación. Por desgracia el corto español perdió frente a “Logorama”, de mucho menor calidad. Pero bueno, seguimos viendo los premios, hasta que de repente uno de los miembros de Kandor nos dirige unas palabras y conecta vía telefónica con el director del corto Javier Recio, presente en la ceremonia. Finaliza la comunicación y de repente empieza a sonar una música discotequera. Se acabaron los Oscars, dejando tan solo la imagen en la pantalla sin más sonido que las canciones marchosas que anuncian el cierre del Pub. Creo que podéis imaginaros muy bien el enfado que sentí. Está bien, el corto, razón por la que se ha celebrado el acontecimiento, desgraciadamente había perdido, pero eso no da motivos para dejarnos a los que nos gusta el cine y queremos ver la Gala por completo, como anunciaba la publicidad, tirados. Lo peor no es que yo me enfadara sino que había invitado a ver la Gala a tres amigos que han salido igual o más enfadados que yo. Lo siento mucho chicos.
Todo ello ha sido debido a una mala organización y promoción por parte del periódico Ideal de Granada que debió anunciar que la retransmisión de la Gala finalizaría una vez anunciado el corto ganador o aludiendo que el Pub donde se emitía debía cerrar sus puertas a las 4 de la mañana, pero nada de nada. Tanto en la página web, como en el cartel que está colgado en las puertas del “Aliatar Café” y en la entrada ponía bien claro que era para ver la Gala, no para ver menos de la mitad, lo cual me empuja a querer poner una queja al periódico por su mal funcionamiento y su publicidad engañosa.

Respecto a los Oscars, otro año más decepcionante, aunque la cosa ha empezado bien con el premio de secundario para Waltz y el de película de animación para “Up”, y es que si había dos títulos que poseían más calidad que todas las demás nominadas eran las cintas de Tarantino y Pixar, aunque la de Quentin finalmente se ha quedado tan solo con el de secundario mientras “Up” ha ganado además Banda Sonora, además hemos tenido el esperado premio a Jeff Bridges y como sorpresa el premio, merecidísimo, a “El Secreto de sus Ojos” como Mejor Película Extranjera. A parte de esto, los pronósticos se han cumplido, Sandra Bullock ha ganado el Oscar tras ganar el Razzie, Kathryn Bigelow se convierte en la primera directora con un Oscar y su película “The Hurt Locker” en la gran triunfadora con 6 premios. A continuación la lista de ganadores.

Mejor Película: The Hurt Locker

Mejor Dirección: Kathryn Bigelow

Mejor Actor: Jeff Bridges

Mejor Actriz: Sandra Bullock

Mejor Actor Secundario: Christoph Waltz

Mejor Actriz Secundaria: Mo´Nique

Mejor Guión Original: The Hurt Locker

Mejor Guión Adaptado: Precious

Mejor Banda Sonora: Up

Mejor Canción Original: Crazy Heart

Mejor Montaje: The Hurt Locker

Mejores Efectos Especiales: Avatar

Mejor Edición de Sonido: The Hurt Locker

Mejor Sonido: The Hurt Locker

Mejor Diseño de Vestuario: The Young Victoria

Mejor Fotografía: Avatar

Mejor Dirección Artística: Avatar

Mejor Maquillaje: Star Trek

Mejor Película de Animación: Up

Mejor Película Extranjera: El Secreto de sus Ojos

Mejor Cortometraje de Animación: Logorama

Mejor Cortometraje: The New Tenants

Mejor Documental: The Cove

Y eso ha sido todo, una Gala para olvidar salvo cuatro o cinco premios. Esperemos que el año que viene suba el nivel.

Posters: The Phantom Menace

5 marzo, 2010


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