Archivo de 30 abril 2010

Iron Man 2, de Jon Favreau

30 abril, 2010

Hace dos años llegaba a nuestras pantallas “Iron Man”, un soplo de aire fresco a las adaptaciones Marvel que llevaban tiempo visitando los cines. Divertida, con buenas dosis de acción y un llamativo cast encabezado por el carismático Downey Jr. la película resultó ser un enorme éxito de taquilla que aseguraba secuela, para la cual no tardaron mucho en ponerse manos a la obra.
La producción de la nueva película tuvo que lidiar con el problema de sustituir a Terrence Howard para dar vida a Rhodey Rhodes debido a la petición del actor por conseguir un sueldo más elevado, en su lugar eligieron a Don Cheadle para ser el amigo de Stark y vestir la armadura de War Machine. Los guionistas de la primera entrega también serían sustituidos por Justin Theroux, recomendación del propio Robert Downey Jr. tras los buenos resultados que consiguió el actor metido a guionista en “Tropic Thunder”. Como toda secuela habría nuevos villanos, y para ello se contrató a actores de primer orden. Mickey Rourke vivió, al igual que Downey Jr., una resurrección profesional por todo lo alto con “The Wrestler” y entró a formar parte del reparto como el villano Whiplash, Scarlett Johansson fue la elegida para dar vida a Natasha Romanoff, alias Viuda Negra, y Sam Rockwell sería Justin Hammer, rival empresarial de Tony Stark.
El estreno se marcó para justo dos años después de la primera entrega, con la incógnita de saber sí llegaría a ser tan acertada como aquella. Tras verla, mi sensación es que se queda a medio gas.

Tony Stark inaugura su exposición anual sintiéndose más que satisfecho consigo mismo al conseguir que haya Paz en el mundo. Sin embargo, los problemas no tardan en aparecer, ya que por un lado el Gobierno de Estados Unidos cree que con su armadura ha creado un arma peligrosa y eso los lleva a solicitársela para así crear más del mismo estilo con la excusa de defenderse de futuros ataques, y por otro lado un nuevo enemigo está a punto de aparecer, el ruso Ivan Vanko, hijo de uno de los antiguos colaboradores de su padre. Para mayores problemas Stark sufre las consecuencias de llevar demasiado tiempo la armadura, con lo cual el nivel de toxicidad en su sangre aumenta peligrosamente.

Al igual que la primera película, “Iron Man 2” posee esa personalidad desenfadada que consigue que la veamos como lo que es, un gran divertimento. Creo que no hay mejor carta de presentación que la que hace el propio Stark frente al público que visita su Expo. El héroe, vestido con su armadura, surca el cielo a ritmo de las notas rockeras, cortesía de AC/DC, para acabar tocando suelo recibido por los aplausos y con unas chicas guapas a su espalda bailando.
Con esa sencilla introducción está todo planteado, no vamos a ver una cinta de superhéroes que se tome en serio a si misma, sino un espectáculo que tiene como maestro de ceremonias a Tony Stark, de nuevo absoluto protagonista de la función. Aquí Tony pasa una crisis al observar cómo su vida parece agotarse, pero eso no le impide abogar a favor de la Paz e ir en contra del Gobierno de su País, al no concederles la posibilidad de estudiar su armadura.

Desgraciadamente la cinta no cuenta nada más importante, sino que se queda en meros planteamientos arguméntales que no desarrolla. Por ejemplo el villano Ivan Vanko busca un ajuste de cuentas, del cual no sabemos gran cosa, salvo que los padres de ambos personajes trabajaron juntos y algo sucedió entre ellos para que el ruso le pillara tanto odio al apellido Stark. Otra cosa que creo que debería haber desarrollado mucho más es la idea de Legado, haciendo hincapié en lo importante que son los conocimientos que conseguimos y cómo pueden traspasarse a otras personas, es lo que le sucede a Tony con respecto a su padre, quien a pesar de no mostrarle cariño de niño siempre lo tuvo en su corazón y que se muestra como una especie de Walt Disney con su Disneylandia particular. Luego la película introduce personajes del Universo Marvel por puro capricho y con vista a futuras películas de la compañía, el ejemplo en esta ocasión es Natasha Romanoff, la cual no aporta mucho a la trama, más que demostrar la excelente forma atlética que posee y explicarnos que su cometido es trabajar para S.H.I.E.L.D.

Hay dos cosas que creo que son el lastre perjudicial para la película. Una cosa es que el film sea desenfadado y divertido pero otra distinta es que caiga en el deseo de querer ser cómica y consiga detalles de muy poca gracia que, incluso, lleguen a sacar de quicio. Me refiero a la escenita del cumpleaños de Tony, fuera de lugar en mi opinión, y en la que se echa por la borda la posibilidad de abarcar el famoso comic “El Demonio en la Botella” al tratar el alcoholismo que sufre Stark y cómo eso destroza su reputación. Además de esa escena tenemos un personaje cargante y odioso como es Justin Hammer. El tener a Ivan Vanko ya hubiera sido suficiente, tiene presencia y posee conocimientos de física a la altura del protagonista, pero parece que a los artífices del proyecto les gustaba la idea de introducir además un villano de traje (recordemos que en la anterior ya teníamos al gran Jeff Bridges). Pues bien, no sé si estaba planteado así, pero el querer que el villano trajeado tenga la misma guasa de Stark no funciona ya que acaba pareciendo un payaso de circo del que hartarnos fácilmente. Lo peor es que por culpa de Hammer, que representa esa fracción gubernamental que quiere negociar con armas, el personaje de Vanko pase a un nivel más secundario.

Jon Favreau demostró tener soltura en la primera entrega y aquí sigue el mismo camino consiguiendo un producto comercial decente. Al fin y al cabo se trata de ofrecer espectáculo, y eso lo logra. Las escenas de acción son más y mejores, con espectaculares efectos especiales, destacando sobre todo la que tiene lugar en el circuito automovilístico de Mónaco. Los último 20 minutos son acción sin freno y describe en paralelo la batalla de Iron Man con los robots de Hammer y la lucha de Natasha Romanoff con varios guardas.

El guión de Theroux está bastante por debajo del anterior, consiguiendo diálogos más orientados hacia la comedia y que acaban resultando la mayoría de las veces más largos de lo que deberían, si los recortaramos un poco y eliminaramos a Justin Hammer la película ganaría mucho. Puesto que hay que allanar el terreno a la futura “The Avengers” Nick Fury, sorpresa final en el primer film, tiene más protagonismo, así como la organización S.H.I.E.L.D. Lo que me parece imperdonable es que el personaje de Vanko recuerde demasiado al Iron Monger de la primera entrega, demostrando lo poco que se avanza con respecto al primer film, ¿cuándo vamos a ver al Mandarín?

La Banda Sonora del film ha sido compuesta por John Debney, aunque lo que más se escucha en la película son canciones rockeras.
Robert Downey Jr. sigue siendo el alma de la función como Tony Stark, quien demuestra tener el ego del tamaño de una casa. Gwyneth Paltrow gana minutos como Pepper Potts, ayudante y confidente de Tony, aunque la actriz se muestra bastante plana. Don Cheadle toma el relevo a Terrence Howard y se muestra eficaz dando vida a Rhodey Rodes, el cual parece no saber muy bien de qué bando ponerse para al final vestir la coraza de War Machine. Para sorpresa, Sam Rockwell es lo peor de la función al dar vida a Justin Hammer, el pesado contrincante de Stark en el negocio armamentístico. Mickey Rourke demuestra tener una presencia descomunal para plantarle cara a Iorn Man/Downey Jr., por desgracia su personaje, Ivan Vanko, acaba quedando en segundo plano a partir de la segunda mitad. Scarlett Johansson sube la temperatura al dar rostro y cuerpo a Natasha Romanoff, aunque calidad interpretativa poca. Eso si, si hacen la película sobre la Viuda Negra que cuenten con mi entrada, ver a Scarlett enfundada en su traje negro durante hora y media es ya un espectáculo. Samuel L. Jackson vuelve a ser Nick Fury.

“Iron Man” inauguró el que se desarrollara el Universo Marvel en cine, al final de la cinta aparecía Fury haciendo alusión al Proyecto Vengador y en “El Increíble Hulk” Stark aparecía tras los créditos dando detalles sobre un grupo que estaban formando. Ahora, en la secuela del hombre de hierro, seguimos encontrando pistas que sirvan como adelanto a futuros proyectos Marvel, ya que podemos ver el escudo del Capitán América y, al final de los créditos como escena sorpresa, la aparición de Mjolnir, martillo del héroe Marvel que llegará a las pantallas dentro de un año, Thor.

Más espectacular que su predecesora, pero sin llegar a tener su calidad, “Iron Man 2” es un divertimento estimable que aumenta el número de película de superhéroes.

Lo Mejor: Es un espectacular divertimento. Downey Jr. y Rourke cara a cara.

Lo Peor: El guión, demasiado orientado a la comedia. Justin Hammer.

Alicia en el País de las Maravillas, de Tim Burton

28 abril, 2010

La famosa obra del escritor Lewis Carroll ha tenido varias adaptaciones cinematográficas, algunas más acertadas que otras, siendo la mejor, a mi parecer, la realizada en 1951 por la Disney precisamente. También se han llevado a cabo relecturas de los más interesantes en diversas películas, como por ejemplo “Matrix” o “Tideland”.
En 2007 la Disney decidió comenzar un nuevo proyecto sobre la niña que cae por la madriguera de conejo, con guión de Linda Woolverton (“La Bella y la Bestia”, “El Rey León”) y la noticia bomba de que Tim Burton sería el encargado de dirigirla, haciendo así las paces con la productora para la que trabajó en sus inicios, y con la que firmaría para otra película más después de la nueva Alicia. Como era de esperar con Burton llegaron sus incondicionales, Bonham Carter como Reina de Corazones y Johnny Depp como Sombrerero Loco, mientras se eligió a Mia Wasikowska para dar vida a Alicia, lo cual demostraba cierto distanciamiento de los libros, pues la protagonista debía tener 9 años, y no 18 como tenía la actriz por entonces. La cinta se rodó con cámaras normales para luego pasar el material al tan de moda 3D. Todo parecía indicar que la nueva versión realizada por Burton sería la definitiva consiguiendo trasladar el mundo de Alicia a la pantalla como nunca se había hecho, cosa que en parte es verdad, pero muy por debajo de lo esperado.

Alicia tiene 19 años y está a punto de recibir la propuesta de matrimonio de un Lord. Contrariada ante la noticia, persigue a un conejo blanco hasta caer por una madriguera y llegar al País de las Maravillas, lugar que visitó hace diez años pero del que no recuerda nada. Ayudada por los diferentes personajes que habitan el mágico mundo la joven intentará recordar luchando contra la Reina Roja, quien domina el País de las Maravillas desde hace largo tiempo.

Lo primero que me viene a la cabeza cada vez que recuerdo el film es ¿tan difícil era ceñirse a lo escrito por Carroll en sus libros? Parece que cuando a Hollywood le da por la creatividad hay que temer lo peor. No podían coger los dos libros y hacer una adaptación decente, o directamente coger la cinta animada, alargarla un poco más, y realizarla en carne y hueso. No, parece que piensan “ahora lo que le gusta a la gente son las películas épicas, y más a los jóvenes” así que nada, puesto que ya no tienen en cartera “Las Crónicas de Narnia” (debido al relativo fracaso de la secuela) deciden sacarse una nueva película de aventuras y fantasía protagonizada por los personajes de Alicia, reinventando por completo la historia. Aquí el Sombrerero Loco es un miembro de la resistencia (¿¡Cómoo!?), y todo gira en torno al esperado día gloricioso en que Alicia, la elegida (que pesadez, ya he perdido la cuenta de en cuántas películas de similar calado se usa ese apodo), se enfrente al Galimatazo y dé la victoria a la Reina Blanca. Personajes como el conejo blanco y los Hermanos Tweedledee y Tweedledum aparecen porque tiene que aparecer, ya que aportar, poco.

La historia posee rasgos de Alicia en el País de las Maravillas y su secuela A Través del Espejo (si no, poco sentido tendría que se titulara como se titula) pero, aunque no me considero un experto sobre los libros, creo que juegan con ellos como les da la gana, lo más fiel sería el hecho de que la batalla final (que la hay, faltaba más) tenga lugar sobre un tablero de ajedrez.
Leo por diversos sitios que lo que se ha querido hacer con esta nueva versión de Alicia es lo mismo que hizo Spielberg con Peter Pan. No sé yo, en lo más que se parecen así a bote pronto es que tanto Peter como Alicia no tienen recuerdos de su pasado en los mundos de fantasía. Mientras en la cinta dirigida por Spielberg tenía especial importancia la pérdida y recuperación del espíritu juvenil de Peter a través de su viaje de vuelta a Nunca Jamás, en la nueva cinta de Burton podemos deducir que a través de su regreso al Pais de las Maravillas, ya con la mayoría de edad, Alicia adquiere el valor para tomar decisiones y creer en sí misma, sin que nadie deba decirle cómo actuar en la vida (no olvidemos que estamos en la época victoriana y que la obra original contiene elementos críticos hacia la misma). Salvo eso, poco más saco de todo lo que nos cuenta la nueva cinta Disney. El guión de Woolverton se preocupa más por querer ser una fantasía épica que por crear conversaciones metafóricas e ingeniosas.

La mayor decepción viene al comprobar que quien se sienta en la silla de dirección es Tim Burton, el que parecía ser el director idóneo para llevar al cine la obra de Carroll. El director que nos ha encandilado más de una vez con sus películas es incapaz de crear aquí una trama consistente. Si, encontramos detalles característicos, y algunas gotas de humor negro no aptas para los más pequeños, pero poco importa eso cuando la película llega a aburrir, y eso es imperdonable. Ya podemos decir que la Disney está detrás, que ha impuesto esto o aquello, pero el ritmo, la realización de las escenas y el desarrollo del film lo ha compuesto el director, que parece más preocupado en dejarnos embobados antes tan coloridos y mágicos escenarios que en los personajes que los habitan. Curiosamente, lo que más me gustó del film fue el principio, cuando tenemos a Alicia con 19 años en la fiesta de compromiso, porque una vez entra al País de las Maravillas la película decae, por mucho efecto especial o personaje pintoresco que tenga.
Me gustaría poder destacar alguna escena o momento de importancia, pero no recuerdo ninguno, bueno si, el breve flashback que rememora las primeras visitas de Alicia (y que da más rabia, pues demuestra lo grande que hubiera sido un film que se ciñera a los libros) y también me gustó el guiño a “Fantasía” cuando el Galimatazo aparece de igual forma que aparece el Demonio en el fragmento “Una noche en el Monte Pelado”. Si recuerdo bien, sin embargo, el sonrojante momento de la delidanza (o como se escriba), posiblemente la peor escena que podemos encontrar en una película de Burton, encima protagonizada por su actor fetiche, ahí es nada. Se pasan todo el film mencionando el dichoso baile y lo bueno que era el Sombrerero llevándolo a cabo. Vamos, que tenía que ser algo espectacular. Pues cuando llega, inesperadamente, el momento del baile, no podía dar crédito, resulta que en el País de las Maravillas el baile tradicional es ¡¡¡ el break dance !!! Para rematar la faena, cuando aparecen los títulos de crédito lo hacen con la música de Avril Lavigne. Después de ver eso lo tuve claro, “Alicia en el País de las Maravillas” es peor que “El Planeta de los Simios”.

La Dirección Artística es el punto fuerte del film, creando un mundo de ensueño rico en detalles, con algún rasgo, y guiño, burtoniano interesante pero de poca relevancia.
La Banda Sonora de Danny Elfman es estupenda, con el tema principal para Alicia como punto de apoyo.
El elenco interpretativo está muy descompensado, la mejor a mi parecer es la esposa del director, Helena Bonham Carter, a la cual dotan con un enorme cabezón para ser la Reina Roja, la que debería haber sido verdadera protagonista de la cinta, personaje incomprendido al que todos temen pero del que se mofan a sus espaldas. El mejor personaje de la cinta para mi gusto. Mia Wasikowska está correcta como Alicia, teniendo en cuenta que es una chica de 19 años que se encuentra en un mundo extraño. La chica da vida a una joven contraria a las reglas de la época, siendo así una freak más dentro del Universo Burtoniano. Johnny Depp es el Sombrerero Loco, algo que exigía todo fan. Para mi gusto es la peor interpretación que ha hecho el actor en una cinta de Burton, incluso diría que deja que el maquillaje actúe por él, consiguiendo resultar una mezcla entre Madonna, Bunbury y Bowie. Sobre el histrionismo que se le critica yo no lo veo en exceso, creo que está mucho más histriónico, y más Sombrerero, como Willy Wonka. Más histriónica se encuentra su compañera digital, la Liebre de Marzo, obsesionada en lanzar tazas de té para enriquecer el visionado en 3D. Anne Hathaway optó por ser Alicia pero se conformó siendo la Reina Blanca, etérea y elegante, completamente de blanco. Crispin Glover es Stayne, el brazo armado de la Reina Roja, con la cual tiene una relación afectiva. Stephen Fry presta su voz al Gato de Cheshire, personaje bien tratado que tiene momentos cómicos conseguidos. Michael Sheen hace lo propio con el Conejo Blanco, excusa para volver a llevar a Alicia al País de las Maravillas, mientras Alan Rickman es la Oruga Sabia, otro personaje bien representado.

La película ha resultado ser un éxito y afianza la relación entre Disney y Burton, el cual dirigirá “Maléfica”. Esperemos que le salga mejor que la presente, tener como protagonista a la mala debe ayudar.

“Alicia en el País de las Maravillas” encabeza la lista de decepciones en lo que va de año. No esperaba algo tan flojo de Burton, me cuesta decirlo.

Lo Mejor: La dirección artística que da vida al País de las Maravillas. Bonham Carter como Reina Roja.

Lo Peor: ¡¡ Es aburrida !!

Solicitud de Participación: Star Wars

25 abril, 2010

Anuncio que ya tengo preparados los post que compondrán el mes Star Wars, en total serán 19.
Pensando sobre cómo podría darle más vida al mes he recordado lo que hizo el amigo Ángel hace dos años aprox. en su mes dedicado a Superman, y es que solicitó, a todos aquellos que quisiéramos, un texto en donde explicáramos qué significaba el Hombre de Acero para nosotros.

Así que, y pidiendo perdón de antemano por no haberlo hecho con más tiempo, quien quieran colaborar podrá enviar un texto en que explique qué significa para el/ella Star Wars. La participación está abierta para todas las personas, así que si conocéis algún amigo/a que quiera aportar su granito de arena será bienvenido.
Para colaborar en la propuesta sólo tenéis que mandar el texto con el título con el que queréis que sea publicado a la dirección de correo electrónico: rcabello15@msn.com.
Al pedirlo con poco tiempo pondré cómo fecha tope el 10 de Mayo.

¿Qué os parece?

Muchas gracias, y de nuevo siento no haberlo pedido con más tiempo.

P.D. Doy las gracias a mi amigo Alejandro Colera por haber realizado la cabecera que lucirá el blog durante el mes de Mayo.

MEME: Juego de Tops

23 abril, 2010

Esta es una de las cosas más complicadas a las que solemos enfrentarnos: las listas o tops. Me ha resultado muy complicado elegir las películas que aparecen en cada categoría, de hecho no he encontrado la forma de colar algunas de mis películas favoritas debido a ver en ellas demasiado cruce de géneros. En fin, tras deliberar detenidamente, y con algunas elecciones de las que, con el tiempo, seguro me arrepentiré, aquí les dejo mi top.

Las Reglas:
·Decir quién me ha nominado al juego: Amazing Movies

·Nominar a personas/blogs para que continúen el juego (al final de la lista)

Mejor película de todos los tiempos pasados, presentes y futuros del mundo conocido, por conocer y hasta de mundos paralelos: El Padrino. Parte II

Mejor película de acción: Jungla de Cristal

Mejor película de aventuras: En Busca del Arca Pérdida

Mejor película bélica: Senderos de Gloria

Mejor película biográfica: Toro Salvaje

Mejor película cómica: Una noche en la Ópera

Mejor película de ciencia ficción: Blade Runner

Mejor película deportiva: Un Domingo Cualquiera

Mejor película dramática: Cinema Paradiso

Mejor película de gángsters: El Padrino

Mejor película histórica: La Lista de Schindler

Mejor película independiente: Reservoir Dogs

Mejor película de juicios: Testigo de cargo

Mejor película musical: Cantando bajo la lluvia

Mejor película basada en un cómic o novela gráfica: Camino a la Perdición

Mejor película basada en una obra de teatro: La Huella

Mejor película romántica: Eduardo Manostijeras

Mejor película de terror: El Exorcista

Mejor película thriller: Vértigo

Mejor película de cine negro: Carlito´s Way

Mejor película western: Sin Perdón

Mejor película animada: Wall·E

Propongo que sigan la cadena los siguientes blogs:

Generación CinExin

El Ingenio de la Escalera

El Mundo de Ángel

El Cine de Gelen

Tras las Puertas

Perro Loco Atacando

Además, y siguiendo el ejemplo de Pliskeen, invito a todos aquellos que no tienen blog a participar y hacer su propio top a través de los comentarios.

El Escritor, de Roman Polanski

20 abril, 2010

Debido a los comentarios tan tibios que estoy recibiendo sobre la última de Burton he decidido posponer su visionado a favor de otras opciones que tenía pendientes. Así que ayer me acerqué al cine y vi, tras leer opiniones de lo más entusiastas, la última película de Roman Polanski, saliendo de la sala más que satisfecho.

La película se centra en un escritor que trabaja por encargo (un “negro” en el argot o “fantasma” como se refiere el título original) para escribir las memorias del ex Primer Ministro Británico tras la trágica muerte de la persona que se estaba encargando de ello. Cuando comienza su labor algo sucede, el antiguo Primer Ministro es acusado por crímenes de guerra y de cooperar con la CIA. Será entonces cuando nuestro protagonista hurgue más en su pasado y se introduzca en un laberinto de secretos del que nada bueno saldrá.

La opresión y el aislamiento han sido temas muy recurrentes en el cine de Polanski, y aquí vuelve a abarcarlos de manera certera, con una de las mejores puestas en escena que hemos visto en mucho tiempo.
Nuestro “fantasma” siempre se muestra encerrado, encarcelado entre cuatro paredes que poseen, siempre, una ventana por la cual observar el exterior, la libertad que nunca conseguirá. Que se juegue tan bien con los escenarios y la atmósfera claustrofobia no hace sino acrecentar la sensación de animal enjaulado que posee el protagonista. Aunque al principio sea porque su profesión le obliga a encerrarse, una vez avancemos en la trama sentiremos que esas cuatro paredes no son más que un reflejo de la opresión que esta sufriendo por parte de las personas que lo rodean (su agente, el hombre para el que trabaja, la esposa, la secretaria). Todos lo controlan, incluso cuando Polanski lo muestra en el exterior mediante planos generales sigue existiendo esa sensación de cautiverio e inseguridad. En esos momentos el director acentúa su indefensión. Está solo y sin ayuda.
Pero no sólo encontramos encarcelado a nuestro escritor protagonista, sino a los personajes que con él comparten la casa de la playa en donde sucede gran parte de la acción. El antiguo Primer Ministro se siente acorralado por lo medios, la esposa sufre en silencio y a solas las ausencias de su esposo, la secretaria se muestra más fiel de lo que debe con su jefe y debe intentar ocultarlo.

El guión es bastante bueno, aunque esperaba mucho más y algunas cosas me resultaron previsibles. Aún así está lleno de ironía y con una trama política convincente en la cual podríamos encontrar algún que otro paralelismo con Tony Blair en el personaje de Adam Lang. Sin embargo, de nada serviría un guión así sin un gran director que le otorgará personalidad, y eso Polanski se lo da de sobra, con una elegancia escénica y un ahorro de planos colosal que rememora los grandes thrillers de Hitchcock. Si encima tenemos un ritmo que no decae en ningún momento y ese, memorable y inmejorable, plano final fuera de campo, precedido por un travelling también magnifico, apaga y vámonos, estamos ante una de las grandes del año.

Uno de los aciertos del libreto, escrito por el propio Polanski y Robert Harris, autor también de la novela en que se basa y con el que el director intento levantar el proyecto de “Pompeii”, es el de no llamar al escritor por su nombre, subrayando su naturaleza de fantasma. La narración se centra en todo momento en el protagonista. Sabemos lo que él sabe, vemos lo que él ve, por tanto nos vamos enterando de los acontecimientos a la misma vez que él, con lo cual conseguimos empatizar y conectar, algo muy importante en el genero del thriller.

La Banda Sonora de Alexandre Desplat es una impresionante composición que ayuda en todo momento a la trama, otorgándole ese aroma de thriller de antaño con acordes que rememoran a los de Herrmann.
El reparto está excelente. Ewan McGregor brilla como el atrapado escritor que debe escribir un libro que poco le interesa pero que marcará su vida. Pierce Brosnan es el ex Primer Ministro Adam Lang, al cual otorga ese aroma british tan característico con un toque de oscuridad. Puede que estemos ante el Brosnan más certero jamás visto. Olivia Williams es Ruth, la esposa de Lang, fundamental en su vida aunque no lo parezca. La actriz crea el personaje más shakespeariano de la cinta. Kim Cattral es la secretaria, o asistente de Lang, una hermosa e inteligente mujer que se ha convertido en la mano derecha del exPrimer Ministro. Tom Wilkinson protagoniza una increíble escena con McGregor en que importa tanto lo que se dice como la forma en que se dice y los silencios que priman en la conversación. Mencionar la participación de Timothy Hutton y James Belushi.

La cinta fue finalizada por Polanski cuando se encontraba bajo arresto en Suiza y se estrenó en el Festival de Berlin sin su presencia, ya que aún se encuentra bajo arresto domiciliario, ganando el Oso de Plata al Mejor Director.

“El escritor” es una estupenda película que cuenta con uno de los mejores finales del cine reciente. No se la pierdan.

Lo Mejor: La puesta en escena, con ese plano final como colofón. Los actores.

Lo Peor: El guión no me sorprendió tanto como esperaba.

en Mayo…

10 abril, 2010

Este mes no habrá muchas más entradas nuevas, salvo “Alicia en el País de las Maravillas” de Burton y, puede, “Iron Man 2” el 30 de Abril. Pero nos os preocupéis, porque estoy preparando algo especial.
2007: En Diciemebre primaron las películas Disney
2008: La filmografía de Tim Burton en Febrero; en Mayo tuvimos a Spielberg como protagonista; en Octubre fueron De Niro y Pacino; en Diciembre la compañía PIXAR.
2009: El cine de gangsters, con la Saga de “El Padrino” como broche, en Agosto.
Ahora, en Mayo de 2010, tendremos otro monográfico con el que espero no decepcionaros. Preparaos, porque a partir del 2 de Mayo vamos a viajar a una galaxia muy, muy lejana….

Hasta entonces, ¡Qué la Fuerza os acompañe!

El Club de los Poetas Muertos, de Peter Weir

5 abril, 2010

¡Oh capitán, mi capitán!

El género estudiantil es uno al que siempre ha echado mano Hollywood para realizar todo tipo de producciones, ya sean comedias musicales (Grease) o dramas con temática social (Rebelión en las aulas). En la gran mayoría de películas con profesor se intenta transmitir un mensaje, consiguiendo que los alumnos, generalmente indisciplinados, encaucen sus vidas. A partir de los 90 casi todas las cintas, dramáticas, de profesores han bebido de la película dirigida por Peter Weir en 1989, con guión de Tom Schulman.

Nos encontramos en 1959 en el prestigioso Instituto Privado Welton para Jóvenes Estudiantes de Estados Unidos. A un pequeño grupo de estudiantes está a punto de cambiarles la vida gracias al nuevo profesor de literatura, quien les inculcará importantes valores que los lleven a luchar por lo que quieren.

Al contrario que en otras producciones escolares, aquí no nos encontramos con estudiantes maleducados ni revoltosos, sino frente a un grupo de estudiantes elitista que aspira a conseguir un renombrado puesto de trabajo el día de mañana. Son muchachos que viven bajo el conservadurismo y la estricta moral predominante en la institución y bajo la presión paterna, sintiéndose oprimidos por las decisiones que toman por ellos. Pertenecen a una larga dinastía de estudiantes que han acabado triunfando en la vida alcanzando grandes metas, pero ¿de qué sirve llegar tan alto si eso no da sentido a tu vida?

Carpe Diem. El emblema de la película. Verdadero grito de guerra para todos los idealistas que buscan extraer de cada momento algo que complete sus vidas, viviéndolo al máximo. Ese el gran tema de la película, el descubrimiento de que la vida pasa una sola vez como para desperdiciarla.
La primera aparición de John Keating frente a los chicos se produce en un hall en donde se exponen fotos de antiguos alumnos. Los muchachos observan a los que antiguamente caminaron por esos mismos pasillos y estudiaron en las mismas aulas que ellos. No son muy diferentes, salvo que la gran mayoría de los que aparecen en las fotografías han muerto. Ya nadie los recuerda, por muchas metas que hayan alcanzado al final han acabado como cualquier persona. Por eso Keating les transmite a sus nuevos alumnos el Carpe Diem, demostrando ser un profesor peculiar, que no se centra en los libros de texto para dar clase, de hecho hace arrancar a sus alumnos la introducción del libro de Poesía porque le parece un excremento todo lo que se dice en él sobre cómo entender la poesía, cuando, como todo arte, debe hacernos sentir, sin preocuparnos por las formas, figuras y demás elementos que la componen. Keatin quiere que sus alumnos piensen por ellos mismos.

John Keating es el guía y la inspiración para gran parte de los alumnos protagonistas. Gracias a él descubrirán el club de los poetas muertos, una antigua agrupación de jóvenes que se reunía en secreto para leer textos poéticos y así sentirse libres. A partir de ese momento nuestros protagonistas se descubrirán a sí mismos y serán capaces de luchar contra sus miedos. Charlie Dalton es el componente más rebelde y pícaro, será capaz de plantar cara a la propia institución Welton pidiendo que se admitan chicas. Knox Overstreet deja de ser uno más cuando conoce a Chris, novia del hijo de unos amigos de sus padre, por la cual sentirá un irrefrenable sentimiento de amor. Richard Cameron sigue a sus compañeros pero no llega a compartir la misma pasión, demostrando ser un cobarde que teme perder su plaza en el Instituto. Neil Perry es uno de los alumnos con más prestigio del Instituto, que se prepara para ser médico por expreso deseo de su padre, sin embargo el joven sueña con expresarse sobre un escenario convirtiéndose en actor, pero el miedo hacía su figura paterna le impide explicárselo y acabar de forma trágica. Todd Anderson no solo sufre la presión de sus padres sino también la de la sombra de su hermano, quien estudió en Welton antes que él graduándose con grandes notas. Todd se descubre como una persona extremadamente tímida que acaba encontrando su voz.

La conjunción entre la imagen y el texto es extraordinaria. Peter Weir consigue transmitir en todo momento verdad engrandeciendo un guión ya de por sí fabuloso. El director australiano rueda de manera clásica, con especial atención a los actores, quienes forman parte del alma de la cinta.
Weir crea secuencias emocionantes, elevando la situación dramática que se nos describe. Por ejemplo el momento en que Todd Anderson tiene que recitar un poema. El director lo rueda en un travelling circular que acentúe el agobio que está sintiendo el personaje para acabar en un leve contrapicado que subraye su triunfo. Tras esta secuencia tiene lugar la escena que da origen al conocido poster, en que los muchachos, inspirados, juegan al futbol acompañados por el Himno de la Alegría.
Aunque no podemos catalogar a la cinta como juvenil, si que posee características para entrar en ese rango. Los protagonistas son jóvenes estudiantes, es lo primero y más obvio, luego tenemos el episodio de fiesta de instituto en donde Knox intenta acercarse a Chris, pero el momento en que más se acerca al cine juvenil para todos los públicos es cuando los muchachos se dirigen por primera vez a la cueva india en donde tienen lugar las reuniones secretas. Caminan de noche con sus abrigos, encapuchados, consiguiendo que sus figuras recuerden a magos o a criaturas fantásticas. La noche siempre otorga al film un toque de misterio y ensueño, hasta llegar al triste acontecimiento que protagoniza Neil.

Uno de los rasgos más interesantes es cómo se contrapone, tanto visual como argumentalmente, el ambiente interior del exterior. Los jóvenes están encarcelados entre los muros de Welton, ya sea en sus aulas o en sus habitaciones, bajo los principios conservadores de “Tradición”, “Honor”, “Disciplina” y “Grandeza” hasta que aparece Keating y los saca fuera. Las clases del profesor son en gran parte fuera del aula, insistiendo en que los muchachos necesitan escapar y descubrir cualidades propias que no se aprenden en clase. Si las secuencias interiores poseen un tono algo claustrofóbico y monótono, las secuencias en el exterior siempre denotan libertad, con los grandes campos y bosques que rodean la institución invitando a ser explorados y disfrutados. El momento en que Knox Overstreed va en bicicleta y espanta a una manada de pájaros representa muy bien esa sensación.

Hablar de “El Club de los Poetas Muertos” es hablar de uno de los finales más emocionantes de la Historia del Cine. Cuando todo parece acabar mal y los chicos han fracasado contra sus padres y la institución aparece por última vez el profesor Keating en el aula para recoger sus cosas. Sus alumnos, con Todd a la cabeza, sienten que ha llegado la hora de plantar cara a las reglas. Sobran las palabras para describir este maravilloso momento, solo decir que siempre que veo la película el vello se me pone de punta con el grito de “¡Oh capitán, mi capitán!”.

El guión escrito por Tom Schulman ganó merecidamente el Oscar de 1989 a Mejor Guión Original, y no es para menos. La verdad que exhala el film es una de las razones por las que “El Club de los Poetas Muertos” se ha convertido en uno de los referentes dentro de las películas escolares. Los muchachos protagonistas son creíbles en todo momento, acordes a la edad y con apariencia de niños bien. Las conversaciones entre ellos poseen autenticidad y sus actos son del todo comprensibles. Keating posee las frases más elaboradas y destinadas a ser recordadas, entre ellas tenemos “Solo soñando tenemos libertad, siempre ha sido así y siempre lo será.”. A pesar de la fortaleza del guión, encontramos un breve desliz en el momento en que Keating imita a varios actores recitando a Shakespeare, y es que Brando en 1959 no había interpretado aún “El Padrino”.

El hecho de que Keating posea momentos cómicos se debe al actor que le da vida, un Robin Williams soberbio en su vena dramática, capaz de transmitir al espectador tanto como a sus alumnos en el film. John Keating es uno de los personajes más entrañables y queridos que nos ha dado el cine. El plantel de jóvenes secundarios es excelente y supera a cualquier reparto actual que intenta dar vida a estudiantes de instituto. Robert Sean Leonard es Neil, el joven que sueña con ser actor. Leonard es el soñador por excelencia del grupo, pero que no puede vencer a su figura paterna. Ethan Hawke es Todd, el tímido joven que acabará revelándose. Gale Hansen es Charlie, el temerario. Josh Charles es Knox, el romántico. Dylan Kussman es Cameron, el soplón. Norman Lloyd es el Sr. Nolan, director de Welton, figura autoritaria y dictatorial dentro de la institución. Kutwood Smith es el Sr. Perry, padre de Neil, quien no quiere para su hijo más que sea médico, privándolo de cualquier otra actividad.

La Banda Sonora corre a cargo de Maurice Jarre y es una preciosidad, intimista y elegante, otorgando a la cinta un aroma de tristeza.

La película fue un éxito y consiguió cuatro nominaciones a los Oscars: Película, Dirección, Actor (Williams) y Guión Original, ganando éste último.

“El Club de los Poetas Muertos” es todo un canto a la vida, a la libertad de pensamiento, una película que inspira y que nos hace querer ser mejores personas.

Lo Mejor: Todo.

Lo Peor: Nada.

Furia de Titanes, de Louis Leterrier

1 abril, 2010

Tras haber perdido a su familia por culpa de Hades, Perseo promete venganza liderando un grupo de hombres hacia el inframundo. Tienen diez días antes de que Hades despierte a su feroz criatura, el Kraken, y destruya la ciudad de Argos, ganando así fuerza para derrotar a Zeus en el Olimpo.

Parece que Hollywood se ha vuelto a fijar en la mitología griega para realizar superproducciones. Si hace poco más de un mes llegaba “Percy Jackson y el ladrón del rayo” (cuya historia no dista en exceso de la narrada en la presente), ahora se estrena el remake del film de 1981 dirigido por Desmond Davis, famoso por contar con los efectos especiales del maestro en el stop-motion Ray Harryhausen.
Lo cierto es que, aunque estemos en contra de toda aquella revisión a clásicos, hay películas a las que no le viene mal un lavado de cara, siempre que éste aporte algo más. “Furia de Titanes”, a pesar de haberse convertido en un clásico, es una de esas películas a la que los años (y eso que es de los 80) no ha tratado muy bien. Por lo tanto no era nada descabellada la idea de un remake con un holgado presupuesto y un gran despliegue de efectos especiales.

La nueva película vuelve a narrar el viaje de Perseo por el Reino del Inframundo, en donde se enfrentará a criaturas de todo tipo, desde escorpiones gigantes hasta la gorgona Medusa.
Claro que no estamos ante un remake calcado, sino que la historia tiene variantes. En esta ocasión Perseo, mas que luchar por la salvación de la ciudad y de la Princesa Andrómeda, busca matar a Hades y hacerle pagar la muerte de su familia mortal. En su camino descubrirá ser hijo de Zeus, nacido para ser un héroe, lo cual deberá demostrar en su pericia.
No estamos ante un Perseo que busque salvar a la Princesa de sus sueños, de hecho aquí la relación entre Perseo y Andrómeda no es romántica ni se excede del intercambio de dos frases. Tampoco estamos ante un Perseo que busque la gloria ante los Dioses, sino ante un hombre que reniega de su condición divina hasta que descubra que solo con ella puede vencer. Así pues se intenta humanizar aún más al personaje para que el espectador consiga sentirse algo identificado, pero es una lástima que el guión y el trabajo de Worthington lo impidan.

La mitología griega ha dado grandes historias, y bien puede dar para una gran película épica, cosa que “Furia de Titanes” no llega a ser. En el film vemos el Olimpo, los Dioses y su insatisfacción al no ser venerados por los humanos, simples mortales que creen estar a su altura. Así, Zeus decide dar libertad a su hermano Hades para que desate toda su furia y demuestre a los hombres quién domina el mundo.
Entre los personajes mitológicos que aparecen, y son lo mejor de la cinta, tenemos a Caronte, el barquero; las Brujas Estigias, que pueden ver presente, pasado y futuro; Medusa, antaño hermosa y ahora horrenda víbora con pelo de serpientes que puede convertir en piedra a los hombres con su mirada; el Kraken, la bestia marina cuya fin es destruir todo cuanto encuentra a su paso; el caballo Pegaso, corcel que llevará sobre sus lomos a Perseo en su batalla final, en esta ocasión de color negro. También encontramos a temibles escorpiones gigantes del desierto, a Calibos, antiguo Rey Acrisio que ahora trabaja para Hades, a los misteriosos Djin, guerreros que quedaron a merced del desierto y viven bajo una extraña forma, o a Io, la guía y consejera de Perseo.

Una extensa galería de personajes secundarios, como vemos, que enriquecen la aventura, la cual no ofrece nada nuevo a lo ya conocido en otras películas de similar categoría. Un comienzo que nos pone en antecedentes y nos describe cómo el protagonista llega a brazos de sus padres mortales para, años después, quedar huérfano y embarcarse en su viaje heroico en donde las luchas no cesarán hasta el final. Con esa historia de manual levantan el proyecto que, ciertamente, ofrece lo que promete. Mucha lucha, mucha testosterona, grandes monstruos y buenos paisajes. No vayáis buscando más cosas, ni siquiera esperéis encontraros a un héroe carismático, porque a este Perseo le falta mucho para llegar a serlo. Más carisma tienen, en mi opinión, el capitán Draco, al que da vida Mads Mikkelsen, o la guía Io, bellísima Gemma Arterton.

Al menos ofrece un buen espectáculo que no excede de la hora y media, sorprendentemente. El diseño de producción está muy cuidado, tenemos buenas armaduras relucientes para los Dioses del Olimpo, excelente maquillaje para el personaje de Calibos, y escenarios de riqueza visual. Los efectos especiales cumplen su función, aunque decepcionan bastante con respecto a Medusa. La Banda Sonora está compuesta por Ramin Djawadi, quien sigue las reglas de composiciones épicas actuales ayudando a las imágenes con música cañera que se permite introducir toques eléctricos.

El director es Louis Leterrier, experto en cine de acción como ya demostrara en “Danny the Dog” o la más reciente “El Increíble Hulk”. Laterrier sigue el manual de las grandes producciones y narra de forma correcta las secuencias de diálogos y descripciones, mucho plano general para situarnos y hacer lucir los Fx y decorados, mientras el plano contraplano de rigor aparece en las conversaciones. Las secuencias mejor rodadas de este estilo son las conversaciones entre Zeus y Hades, pues al Dios de los Cielos se le muestra siempre en contrapicado, reforzando su autoridad, mientras su hermano del inframundo queda un nivel inferior.
En lo que respecta a las secuencias de acción, que llegan a ser el mayor reclamo del film y la razón por la cual lo eligieron para dirigirla, decir que son espectaculares, pero poco más. Las dos grandes secuencias a destacar son el enfrentamiento con los escorpiones del desierto y el enfrentamiento final contra el Kraken. Ambas son espectaculares y hacen lucirse a los monstruos, aunque no poseen mucha emoción. Claro que menos emoción posee la secuencia en la cueva de Medusa, momento que debía poseer tensión y algo de terror para quedar en una mera escaramuza.

El guión ha sido escrito por tres guionistas, Travis Beacham, Phil Hay y Matt Manfredi, el primero estuvo inmerso en el proyecto desde el principio, cuando Lawrence Kasdan sonaba como guionista, incluso prometió un producto con clasificación para mayores de 17 años, lástima que finalmente no viera la luz. Lo mejor del actual libreto, los momentos en que Zeus y Hades aparecen, al ser Dioses todo lo que dicen queda más solemne y no tan ridículo como lo que hablan Perseo y sus compañeros. El no conseguir que Perseo tenga un desarrollo psicológico más acentuado no tiene perdón, el héroe no deja de renegar de los Dioses y de su condición de semidios para jurar, y perjurar, que hará su tarea como un humano. De los guerreros que lo acompañan se salvan los citados Io y Draco, el resto llenan hueco, y la presencia de los dos hermanos cazadores con entradas que presumiblemente deben robarnos una sonrisa bien habrían hecho ahorrándoselos.

El reparto está encabezado por el chico de moda en Hollywood, Sam Worthington. En “Terminator Salvation” tenía un pase al ser su primera superproducción, en “Avatar” tiene más importancia dentro de su personaje azul que en su forma humana, ahora es cuando debe demostrar que vale para aguantar una película sobre sus espaldas. Pero parece que no es así. Más vale que este australiano, al que quieren convertir en el nuevo Russell Crowe, le den otro tipo de papeles en donde demuestre que sabe hacer algo más que aportar presencia poniendo cara de enfadado y luchar. En esta película consigue que un personaje nacido para tener carisma y ser un héroe a seguir acabe resultando ser uno del montón que tiene a los Dioses de su parte. La bella Gemma Arterton es Io, personaje que solo necesita la compostura y belleza que la actriz le otorga, su sola presencia es suficiente. Jason Flemyng es el Rey Acrisio, ahora convertido en Calibos. Mads Mikkelsen es Draco, valiente capitán que ayuda a Perseo y enseña cómo dominar la espada. Alexa Dávalos es Andrómeda, la Princesa que será entregada al Kraken si Perseo no lo impide. Polly Walker sale tan guapa como en la serie “Roma”, y con la misma morbosidad para dar vida brevemente a Casiopea, Reina de Argos. Pete Postlethwaite es el padre adoptivo de Perseo, Spyros. La modelo Natalia Vodianova ofrece su rostro a Medusa, un personaje completamente digital. Liam Neeson y Ralph Fiennes vuelven a coincidir, y a enfrentarse, tras “La Lista de Schindler”, esta vez dando vida a los dos Dioses más poderosos, Zeus y Hades. Su calidad interpretativa es suficiente para dar vida a tan magnos personajes dentro de esta producción.

Es imposible hablar de la película y no hacer mención sobre el tan promocionado 3D con el que se está vendiendo. Dicho sistema es falso dentro de este film. Los de Warner, muy listos, vieron como “Avatar” reventaba taquillas por medio de dicho sistema y realizaron unas pruebas en “Furia de Titanes” para ver cómo quedaba. Transformaron cinco minutos de la película en 3D, vieron el resultado, y cómo les gustó decidieron convertirla toda y venderla en dicho formato. Pero os lo digo, yo la he visto en formato tradicional y no veo necesario por ningún sitio el 3D, de hecho hasta se notaban las escenas en donde iría introducido el efecto y os puedo asegurar que ni llegan a los cinco minutos. Así que no os dejéis engañar, “Furia de Titanes” ha sido concebida para verla en formato normal de toda la vida.

Siguiendo la tradición del cine épico actual, la nueva versión que relata el mito de Perseo es un entretenimiento digno para devoradores de palomitas y amantes del cine de acción y aventuras.

Lo Mejor: No engaña a nadie.

Lo Peor: La propaganda del, falso, 3D. Sam Worthington es incapaz de otorgar carisma a Perseo.


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