Archivo de 30 diciembre 2010

Goodbye 2010

30 diciembre, 2010

El 2010 nos dice adiós y como siempre llegan las listas personales sobre las películas que más han gustado. Para un servidor el 2010 ha sido un año flojo (cinematográficamente hablando, mejor no hablar del terreno personal). Si, ha habido buenas películas, no lo vamos a negar, pero por lo general ha vuelto a ser un año cargado de películas vacías, historias ya conocidas que no inventaban nada y grandes decepciones. En fin, sin más preámbulos pondré las diez películas que más me han gustado y menciones especiales.

Toy Story 3
PIXAR nos regala otra Obra Maestra en su filmografía cerrando (eso parece) la Saga de los muñecos más famosos del Séptimo Arte.

Shutter Island
Un gozo visual que nos devolvía al mejor Scorsese en años, con un soberbio DiCaprio.

The Ghost Writer
Polanski regresa en plena forma narrando con maestría un guión decente contando con excelentes interpretaciones.

Buried
Un estupendo thriller claustrofóbico made in Spain protagonizado por un entregado Ryan Reynolds.

Inception
La superproducción del año que reafirma a Christopher Nolan como un buen director de cine espectáculo. El blockbuster con cerebro.

The Town
Ben Affleck reafirma su talento tras la cámara con esta historia criminal. Tremendas escenas de acción y gran reparto.

The Social Network
Ha sido la sorpresa del año, o ¿acaso alguien esperaba que una película sobre Facebook pudiera ser buena? La buena mano de Fincher y el guión de Sorkin han obrado el milagro.

Black Swan
Una telaraña psicológica acerca de la búsqueda de la perfección con hipnóticas escenas y Natalie Portman como Reina de la Función.

The King´s Speech
Bonita historia sobre la superación personal con enormes interpretaciones por parte de Colin Firth, Bonham Carter y, en especial, Geoffrey Rush.

Balada Triste de Trompeta
O la amas o la odias, y yo soy de los que aman ésta excesiva locura de Álex de la Iglesia.

Menciones especiales: “Un Prophet”, “Winter´s Bone”, “Two Lovers”, “Cómo entrenar a tu Dragón”.

Lo Peor del Año: “Alicia en el País de las Maravillas”, “Airbender”, “The Blind Side”, “Robin Hood”.

Goodbye 2010.

Black Swan, de Darren Aronofsky

27 diciembre, 2010

El proyecto de llevar a cabo “Black Swan” surgió hace una década, cuando Darren Aronofsky habló con Natalie Portman sobre la historia y la actriz se comprometió a dar vida a la protagonista. El tiempo pasó y ambos siguieron con sus respectivas carreras hasta hoy, en que ha llegado el momento de hacer realidad dicha conversación. El resultado, aunque irregular, es satisfactorio, en especial en lo que se refiere al trabajo de la actriz, verdadero alma del film.

Nina es una joven bailarina del ballet de Nueva York que aspira a hacerse con el papel de la Reina Cisne en el nuevo montaje de “El Lago de los Cisnes”. En su recorrido por conseguir alcanzar la perfección que el papel requiere experimentará una espiral de locura y desequilibrio en que no sabrá distinguir lo real de lo imaginario.

Encontramos bastantes similitudes entre al anterior trabajo de Aronofsky y el presente. En ambos tenemos como escenario el mundo del espectáculo (la lucha libre en “The Wrestler”, la danza en “Black Swan”), teniendo éste especial importancia (aunque de diferente forma) para los protagonistas. Además, ambos films tienen un personaje central sobre el que gira la trama y en quien se centra el director en todo momento colocando en más de una ocasión la cámara a su espalda mientras camina. Ahora bien, ambas películas son antagónicas, una habla de la búsqueda de la redención personal, aunque con final triste, y la otra de la obsesión por alcanzar la perfección sin importar las consecuencias que conlleve.

La última película del director de “Réquiem por un Sueño” trata sobre la metamorfosis que vive la protagonista por alcanzar su sueño. “El Lago de los Cines” de Tchaikovsky tiene vital importancia, ya no sólo como obra que se va a representar en el film sino también como base para el guión de la película. Aronofsky transforma la obra del compositor ruso en un inquietante drama con aroma a thriller psicológico en que la protagonista, como el cisne protagonista, sufrirá una transformación que la llevará de ser una frágil e insegura niña a una seductora mujer. Dicha transformación será consecuencia de toda la presión que la rodea y que ella misma se crea al querer alcanzar su meta, creándose así una crisis psicológica en donde tendrá visiones de lo más escalofriantes.
En el transcurso de la película, al desarrollarse en una compañía de danza, encontraremos típicos temas dentro del mundo del espectáculo, como las rencillas entre compañeras, el miedo al fracaso, a ser sustituida y cómo el reinado de la primera estrella toca a su fin con la llegada de muchachas más jóvenes.

No me extraña que estemos ante una de las películas más valoradas del año. Lo que bien podría haber sido un drama del montón de chica que quiere superarse a sí misma se convierte en un juego de espejos (presentes a lo largo de todo el film) en que la locura hará acto de presencia mediante impactantes imágenes propias del mejor cine de terror. Darren Aronofsky sigue fiel a sí mismo pegándose al personaje en todo momento por medio de la cámara al hombro y consiguiendo una atmósfera de inquietud que acaba explotando en lo pesadillesco durante su tramo final. La película evoluciona de la misma forma que lo hace la protagonista, y eso es un punto a favor ya que llegamos a entrar en su psique y a contemplar todo el telar que se esconde en ella.

De gran fuerza y belleza me parecen las escenas de danza. La secuencia de apertura es una maravilla que ayuda perfectamente a que nos adentremos en la historia, así como el poderoso tramo en que se representa la obra, donde realidad y pesadilla se confunden, funciona muy bien como gran punto y final para la historia.

A pesar de sus virtudes la película no me parece redonda. En ello influye la carencia de sutileza a la hora de narrarla, y no me refiero a las escenas subidas de tono protagonizadas por Portman (alguna resuelta de forma cuestionable) sino a definir la naturaleza de los personajes por medio de su ropa (Nina viste colores claros que se van oscureciendo a medida que se acerca a su creación de Cisne Negro, mientras su rival, Lily, siempre va ataviada de negro) y a utilizar en exceso los reflejos en los espejos dando pistas sobre si lo que vemos puede ser una alteración de la realidad.

El guión está firmado por el Mark Heyman, Andres Heinz y John J. McLauhglin, creadores de esa espiral tormentosa en la que cae la protagonista. El sexo tiene vital importancia en el relato y está medianamente bien insertado, aunque me cueste creer que sea la forma por la que Nina se desinhibida y conozca su parte oscura.
La Banda Sonora corre a cargo del habitual del director, Clint Mansell, quien utiliza “El Lago de los Cisnes” (omnipresente musicalmente a lo largo de todo el film) para crear su breve composición con toques de suspense.

El reparto está muy bien en su conjunto. Vincent Cassel, tan grande como de costumbre, es el director de la compañía Vincent Leroy, quien intenta sacar de Nina todo su potencial por diferentes medios. Mila Kunis está muy cumplidora como Lily, la amenaza para la protagonista debido a su talento y a la admiración que tiene de ella Vincent, sin embargo entre ambas se establecerá una amistad en que Lily será un guía para la joven bailarina. Barbara Hershey es la madre de Nina, una antigua bailarina que quiere que su hija triunfe pero sobre la que teme que algo malo le esté pasando. Winona Ryder interpreta un rol que bien podría representarse en su persona, el de diva que ha perdido su trono.
Todos ellos secundan muy bien a la que es la gran estrella de la función. “Black Swan” es Natalie Portman, quien se entrega por completo creando un personaje lleno de matices que vive en sus carnes todo tipo de sentimientos, desde la alegría al miedo. Además del trabajo emocional que supone el rol hay que alabar también el trabajo físico al que se ha sometido la actriz para llegar a ser una bailarina de danza clásica que no desentona en ningún momento. Esto no hace más que reafirmar el talento que tiene, consolidándose como una de las mejores actrices del panorama actual. El personaje de Nina busca la perfección, Natalie Portman la ha conseguido.

“Black Swan” es una de las películas del año, no sólo porque tenga hipnóticas imágenes sino porque posee una de las interpretaciones femeninas más formidables y carismáticas de los últimos años.

Lo Mejor: Natalie Portman, cuerpo y alma del film.

Lo Peor: Más sutileza hubiera venido muy bien.

TRON Legacy, de Joseph Kosinski

25 diciembre, 2010

TRON fue una revolución en el campo de los efectos especiales generados por ordenador, pero una revolución temprana, de ahí que no se convirtiera en el éxito que la Disney esperaba (eso, y que estaba el alien más querido de Spielberg en las carteleras). A pesar del fracaso en cines la cinta cosechó grandes éxitos en el terreno de los videojuegos (campo que trata) y acabó convirtiéndose (como muchas otras de los 80) en toda una película de culto a la que le salían nuevos admiradores cada día que pasaba. La llegada de internet dio a conocer a muchos de estos fans y la productora Disney estudió la posibilidad de retomar la idea. Ahora, 28 años después del estreno de la cinta original, llega su secuela.

Es habitual que las superproducciones actuales fallen en lo más básico, el guión. “TRON Legacy”, haciendo honor a esta tradición en la que podemos encontrar pocas y honrosas excepciones, tiene en él su talón de aquiles. La historia en apariencia es muy sencilla. Sam Flynn, hijo de Kevin Flynn, es absorbido por el mundo digital que creó su padre hace más de veinte años para descubrir en él un lugar peligroso gobernado por un peligroso programa llamado CLU, al cual creó Kevin Flynn. Sam descubrirá que su padre se encuentra preso en ese mundo y decidirá salvarlo para traerlo de vuelta al mundo real.
Si algo bueno ofrece la propuesta es que aquí puede realizarse perfectamente una película con esquema de videojuego en que el protagonista vaya pasando niveles hasta llegar a la fase final e intentar ganar. La secuela de TRON ofrece dicho esquema, pero es imperfecto. Y es que, al igual que la clásica, “TRON Legacy” sufre un frenazo después de las espectaculares secuencias de acción en que se desarrollan la batalla de discos y la carrera de motos. Digamos que la película quiere demostrar que tiene guión para acabar cayendo en el ridículo argumental. Lo bien que habría estado el reencuentro padre-hijo y la posterior huída de ese mundo digital sin tanta chachara, pero en lugar de eso los guionistas quieren explicar (con motivo) las razones por las que Flynn padre desapareció del mapa formando un batiburrillo tecnológico-religioso-épico con algunas lagunas. Entiendo que haya que dar un poco de empaque a la historia, pero tendrían que haber sido más sencillos y no andarse tanto por las ramas, más que nada porque eso lleva a los otros problemas de la película, el ritmo, fantástico durante sus primeros cincuenta minutos y muy desequilibrado en la última hora, y la duración, excesiva, deberían haber aprendido del primer film y no excederse de los 95 minutos, se habrían ahorrado diálogos vacíos.

Es una pena que la película adolezca de estos problemas, los cuales son curiosamente los mismo que poseía la película “revolucionaría” del pasado año, pero a la que alabaron exageradamente. Me refiero, cómo no, a “Avatar”, el juguete digital de James Cameron que los críticos y el público abrazaron, cosa que no está sucediendo con “TRON Legacy”. “Avatar” tenía un guión de manual, predecible, era larga y encima llegaba a ser aburrida, la película dirigida por Joseph Kosinski también falla en el guión, le sobra metraje, pero, al menos para el que esto escribe, aburre menos que la de los Na´vi y llega a tener más calidad cinematográfica.

Ahora es cuando puede que alguien se haya puesto las manos a la cabeza. Si, para mi gusto “TRON Legacy” está mucho mejor realizada que “Avatar”. No digo que sea más espectacular (están a la par en ese aspecto) sino que está muy bien dirigida. El encargado de sentarse en a silla del director ha sido Joseph Kosinski, y ahora viene la pregunta ¿quién es este hombre? Decir que proviene del mundo de la publicidad no es buena carta de presentación, pero si a eso le añadimos que es pupilo de David Fincher la cosa cambia. Kosinski demuestra tener muy buen gusto a la hora de planificar las escenas, todas y cada una demuestran el buen ojo del director, bien secundado por el director de fotografía Claudio Miranda (colaborador de Fincher). La única pega que podemos ponerle a Kosinski es el no haber sabido hacerse con el control de la trama en su segunda mitad e inyectarle más vitalidad.

Nos encontramos ante una de las películas más espectaculares del año, eso no hay duda. Puede que el guión sea hueco y contenga escenas ridículas (ojo a la parte protagonizada por Martín Sheen, salida de madre), pero, seamos sinceros, en una película de estas características hay que saber a lo que se va. Yo fui concienciado en que vería un videojuego cinematográfico, y, en gran parte, así fue, pero es que además me encontré con una experiencia visual alucinante en que imagen y sonido eran los grandes protagonistas. Estamos ante una opera cibernética, en que ese mundo de luces de neón es acompañado por la excelente música de Daft Punk, visualmente apabullante, y el 3D ayuda (por fin) en más de una ocasión. Me parece muy acertada la decisión de que el sistema tridimensional aparezca una vez Sam entre en ese mundo paralelo, ya que es cómo si los espectadores también hubiéramos traspasado una puerta. Lo dicho, un gran espectáculo visual.

El guión ha sido escrito por Edward Kitsis y Adam Horowitz, a los cuales habría que ponerles las notas más bajas a la hora de puntuar la película. Ya he dicho que el guión es el punto flaco del film, pero es que además está plagado de múltiples referencias a otras películas (además de al TRON original, algo bastante justificado). En especial me sorprendió encontrar escenas muy de “La Guerra de las Galaxias”, sobre todo en lo que se refiere al personaje de Kevin Flynn, ahora convertido en un semidiós estilo Jedi (estuve esperando que en algún momento soltará “voy a hacer uso de la Fuerza”), pero también podemos encontrar guiños a “Blade Runner”. A parte de lo alargada que está la historia veo un final sin emoción y con algún que otro desliz, demasiado precipitado me atrevería a decir. Como punto a favor diré que me gustó la dualidad Flynn-CLU, son el bien y el mal y en ellos podemos encontrar una referencia bíblica en que Flynn sería el Creador y CLU el ángel caído.

A nivel técnico hay que quitarse el sombrero, tanto vestuario como dirección artística son asombrosos. Los efectos especiales son espectaculares y puede decirse que son el alma de la función. Lo más comentado ha sido el personaje de CLU, para el que se ha rejuvenecido a Jeff Bridges veinte años, y cuyo resultado es correcto pero no espectacular. Hay planos en que sorprende mucho y otros en que la cabeza se nota que está implantada de la forma más tosca, a parte de que los ojos (cosa vital) no están todo lo conseguidos que debieran en varios planos.
La banda Sonora de Daft Punk consigue mezclar el toque electrónico con verdadera épica orquestal consiguiendo una de las mejores bandas sonoras del año que casa a la perfección con las imágenes.

El reparto está formado por Garrett Hedlund como Sam, hijo de Flynn, un tanto soso y sin carisma. Jaff Bridges retoma su rol de Kevin Flynn añadiéndole un toque zen sobre el que incluso hay chiste. El recién oscarizado actor se encuentra bastante cómodo en el film, dando vida además a su némesis CLU, para el que se usaron las mismas técnicas que con Brad Pitt en “El Curioso Caso de Benjamín Button” para rejuvenecerlo. Michael Sheen es Castor, dueño de un local de copas (¡¡los programas beben!!) al que el actor dibuja soltándose la melena de forma descontrolada llegando a parodiar al maestro de ceremonias de “Cabaret” con guiño incluido a Chaplin. Bruce Boxleitner es Adam Bradley, antiguo socio de Flynn y protector de Sam, y también Tron, el programa informático aliado de Flyn que en la historia pinta menos de lo que debiera. Cillian Murphy tiene un pequeño cameo como Dillinger, hijo del antiguo propietario de ENCOM. Además de los efectos especiales encontramos dos actrices que rivalizan con ellos en cuanto a perfección se refiere, en primer lugar Beau Garrett, programa del sistema que sirve a Castor, y en segundo la bella Olivia Wilde como Quorra, aliada de Flynn, una chica de armas tomar. Ambas lucen espectaculares, como si de diosas cibernéticas se tratara.

“TRON Legacy” no está cosechando buenas críticas ni el éxito de público que se esperaba, pero aún así es un gran espectáculo, bien realizada, con buenos efectos especiales y una gran banda sonora. Una lástima que la historia no esté a la par.

Lo Mejor: Es un gran espectáculo visual y sonoro. La Banda Sonora. La belleza de Olivia Wilde.

Lo Peor: Un metraje un tanto excesivo por culpa de una historia con más pretensiones de las que debería tener.

Feliz Navidad

24 diciembre, 2010

Ya está aquí la Navidad, y un año más os deseo a todos y cada uno unas Felices Fiestas rodeados de vuestros seres queridos. Disfrutad de la Nochebuena y tened cuidado con los polvorones.

¡¡ Besos y Abrazos !!

Balada Triste de Trompeta, de Álex de la Iglesia

21 diciembre, 2010

Todo surgió durante el rodaje de un episodio de “Plutón B.R.B. Nero”. Álex de la Iglesia habló con Carlos Areces y Carolina Bang sobre una idea que se le había ocurrido en que un payaso armado con una metralleta aterrorizaba a los transeúntes. Dicha idea fue tomando forma en la mente del director y actual Presidente de la Academia Cinematográfica Española e hizo que se sentara a escribir en solitario el guión de la que sería su próxima película, una historia violenta ambientada en la España franquista con dos payasos que se enfrentan por el amor de una mujer.

Temía que Álex de la Iglesia no fuera a ser el mismo después de salir decepcionado de “Los Crímenes de Oxford” y de comprobar cómo su serie cómica de ciencia-ficción no conseguía engancharme. Estaba preocupado, para qué nos vamos a engañar. Afortunadamente ya puedo respirar tranquilo gracias a su última película, en la que vuelve a hacer gala de su sello de la forma más desatada que nunca y con la que convenció al mismísimo Quentin Tarantino, que le obsequió en el último Festival de Venecia con dos importantes galardones (Dirección y Guión). “Balada Triste de Trompeta”, título que tiene su origen en una canción de Raphael, nos devuelve al de la Iglesia más violento y desquiciado, ese al que, a mi particularmente, me gusta coger de la mano y dejar que me guíe durante dos horas por su circo esperpéntico.

En primer lugar hay que decir que no estamos antes una película perfecta, ni mucho menos, adolece de lo mismo que el resto de películas de la filmografía del director, un cierto desequilibrio narrativo en que apenas se profundiza en la multitud de personajes que aparecen a lo largo de la historia. Aquí tenemos una película que abarca un largo periodo temporal (desde 1937, en que explota la Guerra Civil, hasta mediados de los 70, en que el franquismo toca a su fin) en que se van sucediendo escenas muy llamativas pero en las que se echa un poco en falta más solidez argumental, es decir, tenemos un collage de imágenes en que algunas casan mejor con unas que con otras. Ahora bien, tampoco veo la necesidad de profundizar hasta las entrañas de los personajes para llegar a comprender qué nos quieren contar con la película, ya que queda muy claro qué quiere el Payaso Triste (que la chica lo ame), cómo es el Payaso Tonto (perfecto con su pequeños espectadores y maltratador con su chica) y qué papel representa la Chica de la Tela (la perfección, ardiente e inocente). Puede verse en estos tres personajes un reflejo de la España de la época, incluso un discurso político si se quiere, ya que la película muestra lo que fue (y es) España, un país lleno de payasos tristes y tontos que nunca se ponen de acuerdo por llegar a conseguir la misma cosa. ¿Que lo peor de la película es que no tiene respiro, los personajes apenas tienen desarrollo y los acontecimientos se suceden de forma forzada? Bueno, pienso en la escena de apertura, en que los niños ríen con los payasos, y llego a la conclusión de que ellos tampoco estaban preparados para ver cómo las risas debían llegar a su fin de golpe y porrazo por culpa de una (maldita) guerra.

Tras haber dado, así por encima, mi punto de vista de la historia, hablemos de la forma en que está realizada la película. El primer adjetivo que me viene a la cabeza cuando pienso en ella (y cuando la estaba viendo) es “burrada”. Eso mismo. Es una burrada de película, un coctel molotov de situaciones extremas en que los personajes llegan a hacer auténticas barbaridades descerebrales. Está claro que la locura se plasma muy bien en pantalla, pero vayamos por partes.
La película se abre con una potente escena protagonizada por dos payasos que son reclutados para combatir en la guerra por el bando republicano. Tras esto los títulos de crédito, maravillosos, posiblemente los mejores del cine español, los cuales se merecen más de un visionado de forma independiente para poder admirar más detenidamente su calidad. Una vez acaban los créditos de apertura tenemos una brutal escena de acción en que los dos bandos se enfrentan y donde el Payaso Tonto es apresado tras vencer los nacionales y pide a su hijo que siga sus pasos en el mundo de la farándula y lo vengue cuando llegue el momento. A partir de ahí comienza la historia central de los dos payasos y la chica que avanza por medio de escenas cargadas con humor muy negro y violencia. Dicho humor y violencia van in crescendo a medida que avanza la película, alcanzado la locura absoluta en el momento en que el Payaso Triste vive su catarsis y decide llegar a ser como el Payaso Tonto. Es entonces, cuando el film parecía no tener limite, el momento en que llega a adentrarse en la locura absoluta con una España como telón de fondo en que empieza a aparecer ETA y el franquismo roza su fin.

El toque de la Iglesia se nota en todo fragmento (escena), toda la esencia de su cine está aquí, mezclada y agitada de forma demencial. La película no esta hecha con cabeza, ni con el corazón, sino con las entrañas. Es puro odio desatado, pero también una declaración de amor al cine que le gusta, puede vislumbrarse a Fellini, Berlanga, al Joker de Tim Burton, el grand guignol y, por supuesto, a Hitchcock en ese final devastador ambientado en el Valle de los Caídos, en donde la demencia llega a su mayor grado. Es una secuencia final apoteósica en donde se mezcla “Vértigo” y “Con la Muerte en los Talones”, y que sólo es manchada por el (breve) protagonismo que se le regala al motorista. Después llega el final y uno no sabe si reír o llorar, ya que después de cerca de dos horas enganchado a las imágenes mediante las cuales se ha reído, se ha sufrido, se ha pasado miedo y se ha sentido furia todo ha acabado, y nadie ha ganado. Una sensación de tristeza crece en mi interior, será porque la película, al contrario que otras más pretenciosas en este sentido, consiguió impactarme emocionalmente.

Me cuesta decidir a qué genero pertenece la película, ya que me hizo reir, pero no creo que sea una comedia, y también me hizo sentir dolor, pero tampoco creo que sea un drama. Lo más acertado sería decir que “Balada Triste de Trompeta” es un esperpento a través del cual vemos diferentes sucesos históricos mostrados con mejor o menor atino. Por ejemplo, me pareció tremendo (por bueno) cómo muestra el asesinato de Carrero Blanco pero me sobra la frase que le dice el Payaso Triste a los miembros de ETA en el coche, resulta forzado. Y aquí entramos a debatir el guión. Ya he citado antes que la historia carece de un equilibrio argumental y que los personajes no tienen mucha profundidad, en especial los secundarios, los cuales parecen estar de relleno, pero a parte de eso hay que fijarse en los diálogos, ya que si aquí hay algo que sobra son algunas frases lapidarias que no hacen sino subrayar de forma innecesaria algo que se describe sencillamente con lo que se nos muestra en pantalla (se nota la ausencia de Guerricaechevarria). En este aspecto me rechinó mucho la frase que dice el director de circo afirmando que “en este país todos nos volvemos locos” en un momento en que está claro que la situación se ha ido de madre y que poco cuerdo queda ya en pantalla. Aún así yo agradezco a Álex de la Iglesia esta historia, puede ser imperfecta, pero incluso eso puede llegar a jugar a su favor.

La calidad visual del film es irreprochable, ya no sólo por las espectaculares imágenes que el director rueda (ojo al tramo del Valle de los Caídos, produce auténtico vértigo) sino por el tratamiento de la imagen, gracias a la estupenda labor del director de fotografía Kiko de la Rica.
Los efectos especiales son de primera, sobre todo en los planos generales del principio en que el pequeño Javier busca a su padre. La única pega en este aspecto es en el vuelo final del motorista (yo no solo sobra sino que encima está mal hecho). La labor del departamento de maquillaje es soberbia, transformando el rostro de Antonio de la Torre en un terrorífico Payaso desfigurado y el de Carlos Areces en el de un desagradable Joker.

La Banda Sonora corre a cargo de Roque Baños, el mejor compositor de cine español junto con Alberto Iglesias. Baños sabe acompañar a la perfección a las imágenes mediante una partitura sólida que se abre con el tema de créditos como si fuera un paso de Semana Santa. A parte de la caomposición original encontramos temas musicales de la época, como la canción de Raphael que da título al film, la cual también tiene cierto protagonismo.

El elenco de actores cumple con su función, incluso aquellos que apenas tienen un minuto lo aprovechan. Por pantalla vemos circular a Raúl Arévalo, Joaquin Climent, Fran Perea, Fernando Guillém Cuervo e incluso a Fofito. Luego el director ha contado con sus habituales, como Terele Pávez, Luis Varela, Sancho Gracia, Enrique Villén, Manuel Tallafé y Santiago Segura, con el que se reencuentra después de más de 10 años en que hicieran “Muertos de Risa”, con la cual la actual tiene más de un punto en común. El trío protagonista está compuesto por Carlos Areces, Carolina Bang y Antonio de la Torre. Areces, conocido sobre todo por “La hora chanante” y “Muchachada Nui”, da vida al Payaso Triste, Javier. Areces demuestra su capacidad interpretativa cambiando totalmente del registro que nos tenía acostumbrados para crear un personaje bondadoso, que se enamora de la chica a su llegada al circo, pero que acaba siendo presa de la locura y se transforma. Un gran trabajo del actor, que ya había aparecido en cine en “Spanish Movie”, “Campamento Flipy” y “El Gran Vázquez”, pero que aquí debuta por todo lo alto con un papel protagonista. Carolina Bang sale preciosa en pantalla, sus ojos ya valen para que me crea la locura que viven los dos payasos protagonistas. Puede que a nivel interpretativo la actriz no luzca de la misma forma que sus compañeros pero cumple perfectamente la función de objeto de deseo. Antonio de la Torre es el Payaso Tonto, un personaje terrorífico. Ama a los niños, son su vida, su sustento, pero detrás de ese maquillaje protagonizado por una gran sonrisa se esconde un cruel hombre que disfruta imponiendo su palabra en el circo y gobernando a Natalia, a la cual no duda en maltratar siempre que sea preciso para que acate sus ordenes. De la Torre es un gran actor, y por si alguien lo dudaba que se acerque y lo vea aquí. Si me he de quedar con alguien del elenco me quedo con su labor, hizo que sintiera miedo desde el primer momento en que aparece.

“Balada Triste de Trompeta” es una película Álex de la Iglesia 100%. Tiene todas sus virtudes y sus defectos. Es original y valiente. Para mi gusto, junto con “Buried”, es la mejor cinta española del año, y me arriesgo a decir que dentro de un tiempo será considerada un clásico de nuestro cine.

Lo Mejor: Es una furiosa, violenta y desquiciada locura.

Lo Peor: El hilo argumental no es todo lo sólido que debiera.

Frases de Cine

19 diciembre, 2010

“Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre lo será.”

John Keating (Robin Williams) en “El Club de los Poetas Muertos”

In Memoriam: Blake Edwards

17 diciembre, 2010

Otro grande que nos deja en este 2010. Ha fallecido a los 88 años de edad el director de cine Blake Edwards, artífice de, entre otras, “La Pantera Rosa”, “El guateque”, “Días de vino y rosas” ó “Desayuno con Diamantes”.

Descanse en paz :(

Golden Globes 2010 Nominations

14 diciembre, 2010

La carrera hacia los Oscars ha comenzado. Hoy se han dado a conocer los nominados a los Globos de Oro y queda patenta que las favoritas de este año son “The Social Network” y “The King´s Speech”, aunque también tiene fuerte presencia “Black Swan” (Natalie Portman acariciará su segundo Globo de Oro si nada lo impide), “The Fighter” e “Inception”. Me sorprende en la categoría de comedia la doble nominación a Johnny Depp y la presencia de “Alicia en el País de las Maravillas” como Película de Comedia o Musical, cuando, para mi gusto, es una de las peores películas del año y no debería tener presencia en estos premios (salvo la música de Elfman).
Aunque la gran mayoría de películas no las he visto me atrevo a hacer una quiniela marcando en azul mi elección para el premio.

MEJOR PELICULA- DRAMA
Black Swan (Fox Searchlight Pictures)
The Fighter (Paramount Pictures)
Inception (Warner Bros. Pictures)
The King’s Speech (The Weinstein Company)
The Social Network (Columbia Pictures)

MEJOR DIRECTOR
Darren Aronofsky – Black Swan
David Fincher – The Social Network
Tom Hooper – The King’s Speech
Christopher Nolan – Inception
David O. Russell – The Fighter

MEJOR ACTRIZ- DRAMA
Halle Berry – Frankie & Alice
Nicole Kidman – Rabbit Hole
Jennifer Lawrence – Winter’s Bone
Natalie Portman – Black Swan
Michelle Williams – Blue Valentine

MEJOR ACTOR- DRAMA
Jesse Eisenberg – The Social Network
Colin Firth – The King’s Speech
James Franco – 127 Hours
Ryan Gosling – Blue Valentine
Mark Wahlberg – The Fighter

MEJOR PELICULA- COMEDIA O MUSICAL
Alice in Wonderland (Walt Disney Pictures)
Burlesque (Screen Gems)
The Kids Are All Right (Focus Features)
Red (Summit Entertainment)
The Tourist (Columbia Pictures)

MEJOR ACTRIZ- COMEDIA O MUSICAL
Annette Bening – The Kids Are All Right
Anne Hathaway – Love and Other Drugs
Angelina Jolie – The Tourist
Julianne Moore – The Kids Are All Right
Emma Stone – Easy A

MEJOR ACTOR- COMEDIA O MUSICAL
Johnny Depp – Alice in Wonderland
Johnny Depp – The Tourist
Paul Giamatti – Barney’s Version
Jake Gyllenhaal – Love and Other Drugs
Kevin Spacey – Casino Jack

MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
Amy Adams – The Fighter
Helena Bonham Carter – The King’s Speech
Mila Kunis – Black Swan
Melissa Leo – The Fighter
Jacki Weaver – Animal Kingdom

MEJOR ACTOR SECUNDARIO
Christian Bale – The Fighter
Michael Douglas – Wall Street: Money Never Sleeps
Andrew Garfield – The Social Network
Jeremy Renner – The Town
Geoffrey Rush – The King’s Speech

MEJOR GUION
Danny Boyle and Simon Beaufoy – 127 Hours
Lisa Cholodenko and Stuart Blumberg – The Kids Are All Right
Christopher Nolan – Inception
David Seidler – The King’s Speech
Aaron Sorkin – The Social Network

MEJOR PELICULA ANIMACION
Despicable Me (Universal Pictures)
How to Train Your Dragon (DreamWorks Animation)
The Illusionist (Sony Pictures Classics)
Tangled (Walt Disney Pictures)
Toy Story 3 (Disney•Pixar)

MEJOR PELICULA HABLA EXTRANJERA
Biutiful (Mexico/Spain)
The Concert (France)
The Edge (Russia)
I Am Love (Italy)
In a Better World (Denmark)

MEJOR BANDA SONORA
Alexander Desplat – The King’s Speech
Danny Elfman – Alice in Wonderland
A.R. Rahman – 127 Hours
Trent Reznor and Atticus Ross – The Social Network
Hans Zimmer – Inception

MEJOR CANCION
“Bound to You”; Music by Samuel Dixon, Lyrics by Christina Aguilera, Sia Furler – Burlesque
“Coming Home”; Music & Lyrics by Bob DiPiero, Tom Douglas, Hillary Lindsey, Troy Verges – Country Strong
“I See the Light”; Music by Alan Menkin, Lyrics by Glenn Slater – Tangled
“There’s a Place for Us”; Music & Lyrics by Carrie Underwood, David Hodges, Hillary Lindsey – The Chronicles of Narnia: The Voyage of the Dawn Treader
“You Haven’t Seen the Last of Me”; Music & Lyrics by Dianne Warren – Burlesque

El 16 de Enero se conocerán los ganadores y estaremos un pasito más cerca de los Oscars.

Cómo entrenar a tu Dragón, de Dean DeBlois y Chris Sanders

12 diciembre, 2010

Hipo es un joven vikingo, hijo del jefe de la aldea en que vive, que parece no estar destinado a seguir los caminos de su padre matando dragones, sin embargo conseguirá entablar amistad con un dragón que le ayudará a encontrarse a sí mismo.

Parecía que Dreamworks Animation no podría hacer una película animada que superara la media y llegara a estar a la altura de las producciones PIXAR. Las secuelas de “Shrek”, “Kung-Fu Panda” o “Monstruos vs. Alienígenas” así lo demuestran, pero este año la compañía de Spielberg y Katzenberg nos ha regalado su película de animación digital más redonda.

Basada en el libro de Cressida Cowel la película nos habla de temas universales como la amistad, la búsqueda de la personalidad y de que no todo es cómo parece. Un relato cuya fuerza radica en la relación entre el pequeño Hipo (llamado así para espantar a los duendes) y el dragón, comparable a la de Elliot con E.T., que consigue emocionar.
El film se abre con una estupenda secuencia de acción en que se nos describe la forma de vida en el poblado vikingo, no se puede ser un vikingo si no se mata a un dragón, y ahí es donde entra el protagonista, incapaz de hacer frente a los terribles lagartos alados como sus compatriotas (o sea, por la fuerza bruta) sino que utiliza su ingenio construyendo inventos que lo ayuden a demostrar su valía. Estamos así ante una historia de búsqueda personal en que el protagonista lucha por demostrar a su gente que es capaz de hacer lo mismo que ellos pero por otros medios. Una vez el joven establezca contacto con el dragón a quien consigue capturar se desarrollara una amistad que le abrirá los ojos, descubriendo que las cosas no son tal y como le han inculcado.

He de decir que a primera vista no me llamaba la atención la película, ya no sólo por ser de Dreamworks (me cuesta mucho ver producciones animadas de ellos después de haberme sentido estafado en más de una ocasión) sino por el diseño de personajes e imágenes que veía. Un error que he acabado pagando arrepintiéndome de no haberla visto en cine en 3D, porque ésta película seguro que fue un gran espectáculo en dicho sistema gracias a las secuencias aéreas en que nuestros protagonistas surcan los cielos.
Las secuencias de vuelos son, sin lugar a dudas, de los mejor del film, espectaculares, llenas de belleza y muy emocionantes, pero la mejor secuencia del film es aquella en que Hipo y el dragón establecen contacto. No hay necesidad de palabras, sencillamente el carisma de los personajes y el tempo narrativo con el que está contado, ayudado de manera excelente por la música de John Powell, son suficientes para emocionarnos mediante una escena que queda grabada en la retina.

Estamos ante una gran película de aventuras, con una trama bien desarrollada y unos personajes bien perfilados. El mayor fallo lo encuentro en un ligero exceso de situaciones cómicas, metidas con calzador, protagonizadas por los compañeros del protagonista cuando están aprendiendo a enfrentarse a los dragones. En esas escenas temí que la película perdiera fuelle, pero afortunadamente son momentos muy breves que se olvidan por medio de las escenas protagonizadas por el dragón.

La película ha sido dirigida por Dean DeBlois y Chris Sanders, artífices de la gamberra “Lilo y Stich”. Ha sido un acierto para Dreamworks contar con ellos para crear este film, saben mantener el ritmo y mezclar muy bien aventura con situaciones destinadas a los más pequeños. La calidad técnica es muy buena, sobre todo en lo que se refiere al tratamiento de luces y sombras, no en vano contaron con el director de fotografía Roger Deakins (quien también colaboró en la magistral “Wall·E”) para asesorarles.
Entre las secuencias más memorables tenemos la de apertura, ideal para abrir el relato, con mucha acción para describirnos la vida guerrera de los vikingos; la relación entre Hipo y el dragón, por medio de miradas y gestos; el vuelo nocturno romántico y la batalla final, épica.

El guión esta firmado por los propios directores junto con William Davies. Destacar del relato su final, bastante inesperado para ser una película de animación para todos los públicos, lo cual le hace ganar puntos y demostrar la valentía con que han tratado la historia.
John Powell ayuda estupendamente a las imágenes mediante su vibrante partitura, la cual luce especialmente en el momento en que los protagonistas entablan amistad y cuando hay secuencias aéreas o de acción.
El reparto vocal está formado por Jay Baruchel como Hipo, el pequeño protagonista; Gerard Butler como su padre, Stoick, jefe del poblado, preocupado porque su hijo no llegue a ser un buen vikingo o America Ferrera como Astrid, la compañera de Hipo en los entrenamientos, en donde demuestra ser la primera de la clase.

“Cómo entrenar a tu dragón” es una de las sorpresas del año, una película emocionante muy bien realizada. No llega a la cima de PIXAR, pero si siguen por este camino pueden llegar a hacerlo. La mejor película de Dreamworks Animation.

Lo Mejor: Es emocionante. La relación del niño y el dragón.

Lo Peor: Algunos momentos cómicos forzados.

Biutiful, de Alejandro González Iñárritu

8 diciembre, 2010

Observen el rostro que protagoniza el poster de la película. En él podemos adivinar qué es “Biutiful”. Tristeza, dolor, sufrimiento. En ese instrumento publicitario encontramos lo mejor y lo peor de la película. Lo mejor, el actor que da vida al protagonista, Bardem. Lo peor, el drama que alcanza lo excesivo y llega a rozar el tremendismo.

Parecía que tras “Babel” la carrera de Alejandro González Iñárritu daría un giro, ya no sólo por ser el fin de su colaboración con el guionista Guillermo Arriaga, sino porque, según se dijo, ponía fin a su Trilogía del Dolor, dejando las puertas abiertas al director a explorar nuevos géneros y temas. Sin embargo Iñárritu sigue explotando la cara más dura de la vida en su nueva película, consiguiendo otro film digno de emparejarse con sus tres anteriores y formar la Cuatrilogía del Dolor.

La historia gira en torno a Uxbal, un hombre que vive junto a sus hijos en el Raval de Barcelona. El hombre vive a costa de los inmigrantes que explota y tiene la capacidad de hablar con los muertos al poco de morir para saber qué han dejado pendiente. Su vida cambiará cuando sepa que padece en cáncer y que no hay forma de curarlo.

La filmografía de Iñárritu se caracteriza por representar historias al límite mediante personajes que se debaten entre la vida y la muerte. “Biutiful” sigue ese camino, con la única diferencia con sus anteriores films de que aquí no tenemos historias cruzadas ni un montaje desestructurado. Todo se centra en Uxbal, en su camino por marcharse de la mejor forma posible, haciendo el bien por las personas que ama, sus hijos.
Eso es lo más biutiful que puedo ver en ésta película, el deseo del protagonista por buscar lo mejor para sus pequeños, y la transformación que sufre ayudando a quien antes explotaba. A parte de eso, todo me resultó muy pesado, una carga de situaciones extremas en que el director parece reclamar el llanto por parte del espectador. Y es que no hay una sola escena en que no se muestre una situación que produzca impotencia. Todo es negro, muy negro. La Barcelona que se muestra es la respuesta pesimista a la mostrada por Woody Allen hace dos años (con Bardem también como protagonista), apenas tiene luz, sino sombras dibujadas por la inmigración, la droga y la explotación. Es el ejemplo de cine tremendista, del drama mal hecho, aquel que no te clava de vez en cuando un alfiler, sino el que te lo mantiene clavado durante todo el metraje, hincándolo más y mas a medida que avanza, consiguiendo ser una tortura.

Iñárritu dirige el film casi siempre cámara al hombro para captar esa realidad escondida que existe en las ciudades de la forma más veraz posible. Y si, realismo transmite la película, el mismo que produce ver un telediario o algún programa crudo de “Callejeros”, pero llega un momento en que al director se le nota la falta de ideas tras la cámara. La mayoría de escenas interiores suelen ser travellings que ayuden a adentrarnos en el mundo de Uxbal y dar realismo a la escena sin cortar, sin embargo esos moviemientos de cámara carecen, en la mayor parte, de una función que vaya más allá de eso, demostrando así el mexicano estar unos pasos más atrás de su amigo Cuarón, todo un experto en planos secuencia.
Los planos que más me gustaron del film son aquellos en que se puede vislumbrar cierta poesía visual (las dos manos unidas, el amanecer en la playa) que al menos ayudan a dar un poco de respiro al tono del film, así como también me parecen interesantes las escenas inquietantes en que aparecen muertos, demostrando que el director mexicano podría terne buena mano dirigiendo una de terror puro y duro.

Iñárritu escribió la historia en solitario para luego elaborar el guión con ayuda de Armando Bo y Nicolás Giacombe. A lo largo de la historia descubrimos que sobran muchas cosas, y es que además de la historia de Uxbal, que ya tiene guisa de por sí (a parte de llevar la vida que lleva y enterarse que va a morir tiene una esposa exalcohólica y bipolar), tenemos otras tramas secundarias sin apenas desarrollo o, directamente, metidas con calzador, tal es el caso de la historia entre los dos asiáticos o la de Uxbal y su hermano por dejar libre el nicho de su padre. Eso demuestra que Iñárriru quiere abarcar más de lo que puede. A parte tenemos el aspecto fantástico-místico del film, la capacidad de Uxbal para hablar con lo del más allá, algo que nos tenemos que tragar a palo seco si queremos seguir la historia medianamente.

Un detalle que me llamó la atención es el cambio de formato que sufre la película. El principio se abre en formato panorámico 2:35:1 para luego pasar a un 16:9 durante toda la parte de desarrollo del film y finalmente volver a un 2:35:1 ¿Por qué? Pueden ser caprichos de Iñárritu y del director de fotografía Rodrgio Prieto, pero personalmente creo que el formato panorámico se usa cuando Uxbal decida buscar la redención a través de sus hijos, mientras que el 16:9 desmenuza toda la parte ultradramática pesimista.
La Banda Sonora vuelve a estar compuesta por el habitual del director, Gustavo Santaolalla, que vuelve a hacer uso de la guitarra en compañía con otros instrumentos de percusión para resaltar el toque urbano.

Los actores son lo mejor de la película, empezando por Javier Bardem que vive, respira y suda al personaje de Uxbal. Bardem es la película, sin él sería un barco que se hunde sin freno. El oscarizado actor carga sobre sus hombros con todo el peso transmitiendo verdad en todo momentos, tal es el realismo conseguido por retratar a un personaje marginal que cuando habla con su voz áspera y ronca, en muchas ocasiones, ni se le entiende. Esto que digo no es broma, es algo que me preocupó mientras la veía, y me gustaría que alguien me dijera si también le pasó, pero es que había escenas en que no me enteraba de qué hablaba, ni él ni el resto del reparto, con lo cual o bien la sala en que la vi tenía fallos de sonido o el tratamiento de sonido original es así, destacando más los efectos de ambiente que los diálogos. Sea como fuere no resta calidad a la labor interpretativa de los actores, todos estupendos, entre los que podemos ver acompañando a Bardem a Eduard Fernández, Maricel Álvarez, Karra Elejalde, Hanaa Bouchaib, Rubén Ochandiano o los niños que dan vida a los hijo de Bardem.

La película cosechó el premio a Mejor Actor para Bardem en el festival de Cannes y será la que representé a México en los próximos Oscars (a pesar de que gran parte de la producción es española).

“Biutiful” es una película triste, muy triste, tan triste como larga, existe algo de belleza en ella, pero muy poca. Para ver las miserias ajenas o un retrato documental de los barrios marginales me quedo en casa los viernes por la noche. Para mi gusto, la película más floja de Iñárritu.

Lo Mejor: Los actores capitaneados por Bardem. Algún plano poético aislado.

Lo Peor: Es el drama por el drama sin justificación.


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