Archivo de 29 marzo 2011

Sucker Punch, de Zack Snyder

29 marzo, 2011

El éxito de “300” benefició considerablemente a Zack Snyder. No sólo le abría las puertas a dirigir la ansiada adaptación de “Watchmen” sino que le convirtió, junto a Christopher Nolan, en el nuevo niño mimado de la Warner, la cual le dio carta blanca para realizar su original y particular fantasía de acción que él mismo definió como “Alicia en el País de las Maravillas con ametralladoras”. El resultado es “Sucker Punch”, un portento visual en que el director da rienda suelta a sus excesos formales pero en que olvida algo fundamental como es el guión.

La historia comienza con la tragedia de Baby Doll, internada en una residencia mental para jóvenes muchachas tras ser acusada de matar a su hermana e intentar matar a su padrastro, causante de todo. A su llegada, Baby descubrirá las cosas que le hacen falta para escapar y se unirá a un pequeño grupo de chicas para comenzar su misión y escapar de las garras del maléfico doctor que gobierna la residencia.

“Sucker Punch” nos pone a un grupo de jóvenes, victimas de la opresión de sus captores, los cuales son todos hombres despreciables (cuento tan sólo dos personajes masculinos salvables en el film). La protagonista parece ser Baby Doll, la última en incorporarse al manicomio, quien debe planear la fuga y llevarla a la práctica antes de que reciba una visita que pondrá fin a su vida tal y cómo la conoce, y digo “parece ser” porque a medida que avance la historia descubriremos que ella no es más que una llave que abre las puertas de la libertad para las otras chicas, entre las que encontramos a las que, para mi, son las verdaderas protagonistas, las hermanas Sweet Pea y Rocket. Ellas son las que soportan el peso dramático del film, mientras Baby Doll avanza por la trama como una muñequita (haciendo honor a su nombre) que utiliza sus encantos para distraer a los hombres de los que se requiere algo.
Dichos encantos en el film se basan en su forma de bailar, lo cual para la chica significa evadirse en su mundo e imaginar que está en un mundo fantástico y que es una guerrera en compañía de sus compañeras. Por lo tanto tenemos un realidad imaginaria dentro de otra realidad, que no lo es. Para mi gusto Snyder se ha quebrado un poco la cabeza creando la historia, ¿no le valía con ambientar todo en la residencia mental y que ahí la niña se creara su mundo? No, el director prefiere incorporar además otro limbo existencial en que el manicomio se convierta en un burdel y las chicas en sexys bailarinas. O sea que tenemos tres planos existenciales: la realidad (la residencia), el sueño, o realidad alternativa, (el club) y la imaginación dentro de dicha realidad alternativa (los mundos fantásticos). He leído por ciertos sitios que debido a esto “Sucker Punch” es un tanto similar a “Inception”. Puede ser, en ambas hay diferentes capas de la mente, pero sus semejanzas no pasan de ahí, y en lo formal ya desaparece toda similitud. Snyder pega un salto desde la realidad a la segunda realidad tan brusco que el espectador quedará dislocado ante lo que está viendo.

El guión no es nada del otro mundo, pero como he dicho más de una vez, si lo cuentas bien y consigues que los personajes tengan carisma y conecten con el público no importa. Aquí eso no sucede, Baby Doll no deja de tener durante todo el film su carita de muñeca mientras el resto de las chicas (a excepción de las anteriormente citadas) parecen modelos de Victoria´s Secret. La historia, además, avanza de forma mecánica. Para conseguir un objeto Baby debe bailar para alguien, y ese baile se convierte de repente en un espectacular escenario digno de un videojuego en donde las chicas deberán enfrentarse a todo tipo de criaturas, desde nazis roboticos a orcos, para lograr su objetivo eliminando al villano final del escenario. Así avanza la trama, y, por muy espectaculares que sean las secuencias, mi sensación era de indiferencia ante lo que sucedía en pantalla, no logré conectar ningún momento.

El guión es flojito, pero lo que de verdad importa en este film es la fuerza de sus imágenes, o sea, el estilo Snyder desatado a la enésima potencia. Con razón el director de “Watchmen” tenía tanto interés en llevar a cabo esta película, puede dar rienda suelta a su imaginación y estilo formal, o sea, multitud de cámaras lentas, planos imposibles digitalizados, estética de anime japonés mezclado con un desarrollo y planificación digno de videojuego. Cuando la veía pensé dos cosas: lo bien que le habría sentado dirigir DragonBall a Snyder y lo que les debe de haber gustado la película a los Wachowski, cuyo último film estaba basado en un famoso anime japonés y dicha estética les encanta.
Visualmente hay que reconocer que la película es una maravilla, cada plano parece sacado de un comic y las canciones escogidas para acompañar los momentos son estupendas, pero algo falla, como si estuviéramos viendo un cuerpo perfecto al que le falta corazón.
Entre los momentos más memorables del film destaco la apertura, que me recordó a “Moulin Rouge” (de otro director excesivo llamada Luhrmann) con ese telón teatral dando paso a la historia de Baby Doll de forma espectacular, siendo, posiblemente, la mejor secuencia del film, carente de diálogos pero en la que el estilo del director cumple de sobra. Por supuesto las escenas que se desarrollan en los mundos fantásticos son dignas de mención, la primera en un templo samurai en que Baby Doll se enfrenta a gigantes guerreros, la segunda en unas trincheras contra robots nazis, la tercera en un mundo similar al de El Señor de los Anillos con orcos y dragones y el cuarto en un tren lleno de robots. Todas son espectaculares, pero si me he de quedar con alguna de ellas elegiría el tiroteo en las trincheras contra los soldados roboticos, la pelea contra el dragón y la secuencia en el tren, la cual roza el plano secuencia al narrar todo el principio con un largo travelling. Por lo demás se nota que han gastado bien el dinero y que Snyder tiene un buen ojo para la planificación, aunque sus ganas de sorprender tanto agoten con tanto exceso.

El reparto no es que haga mucho, más bien parecen estatuas de cera movidas al gusto del directo, tan sólo salvaría a Abbie Cornish como Sweet Pie, Jena Malone como Rocket y a Oscar Isaac como el malvado Blue Jones, resulta repulsivo. Por lo demás tenemos un reparto formado por una inexpresiva Emily Browning como Baby Doll, la joven que desencadena todo y que sirve de guía (también hay voces en off, como tanto le gusta al director, aunque de manera controlada), Jaime Chung como Amber, Vanessa Hudgens como Blondie y a Carla Gugino (a quien siempre gusta ver) como la Dra. Gorski. Como presencias invitadas encontramos a Scott Glenn y Jon Hamm.

“Sucker Punch” es el nuevo juguete caro del director Zack Snyder destinado a sus fieles y a seguidores de videojuegos y el Manga. Es muy espectacular y no aburre, pero la historia no cuaja.

Lo Mejor: Es un portento visual.

Lo Peor: La historia y el nulo carisma de los personajes.

In Memoriam: Elizabeth Taylor

23 marzo, 2011

El mundo del Cine no abandona el luto. Ha fallecido a los 79 años de edad una de las grandes figuras de Hollywood. La actriz que dio vida a Cleopatra, a la Gata sobre un tejado de zinc caliente. Hoy fallecía Elizabeth (Liz) Taylor, tras muchos años con problemas de salud. Conocida tanto por su romance con Richard Burton, a quien conoció en el rodaje de “Cleopatra”, como por la extensa lista de películas en que participó (más de cincuenta), Taylor pasará a la Historia del Cine como una de las mejores actrices, aunque en sus inicios participó en productos destinados más a jóvenes pronto participaría en películas de renombre como “Mujercitas”, “El padre de la novia”, “Ivanhoe” ó “Gigante”, a partir de la cual protagonizó títulos más  importantes que le otorgaron mayor prestigio, como “El Árbol de la vida” (primera nominación al Oscar”), “La Gata sobre el tejado de Zinc”, “De repente, el último verano”, Una mujer marcada”, “Cleopatra”, “¿Quién teme a Viriginia Wolf?”, “Reflejos de un ojo dorado”ó “El espejo roto”. Recibió cinco nominaciones a los Oscars, consiguiendo dos como Mejor Actriz por “Una mujer marcada” y “¿Quién teme a Virginia Wolf?”.
Entre sus amigos personales se encontraba Michael Jackson.
Descanse en Paz.

Posters y Trailer: Thor

18 marzo, 2011

El 29 de Abril llega el Dios del Trueno.

Espero que Branagh no la pifie y esos atisbos de comedia mala (que ya existía en “Iron Man”, sobre todo en la segunda) se queden en poco más de lo que muestra el trailer.

In Memoriam: Michael Gough

17 marzo, 2011

Ha muerto Alfred, o al menos el actor que, para mi gusto, mejor ha representado al mayordomo de Batman en cine. Michael Gough ha fallecido a los 94 (ó 95) años de edad con un legado que supera las 150 películas y una gran cantidad de interpretaciones teatrales. Participó en “Memorias de África”, “Top Secret”, “La Edad de la Inocencia” y un sinfín de títulos más. Con Tim Burton se estrenó en “Batman” donde daría vida por primera vez (repitió en las tres entregas siguientes) a Alfred, y volvió a repetir con el director de Burbank en “Sleepy Hollow”, “La Novia Cadáver” ó “Alicia en el País de las Maravillas”.
Descanse en Paz.

Marathon Man, de John Schlesinger

15 marzo, 2011

El otro día estuve en el dentista y recordé esta película dirigida en 1976 por John Schlesinger en que Dustin Hoffman daba vida a un estudiante de Historia que se ve envuelto en un entramado de suspense en que su vida será a puesta en peligro por un peligroso exnazi con el rostro de Laurence Olivier. Seguramente alguien se pregunte qué tendrá que ver mi visita al dentista con el film. Pues bien, resulta que la secuencia más famosa es aquella en que el frío Olivier intentar sonsacar información a nuestro protagonista por medio de unos metodos bastante cuestionables, y dolorosos. Pero antes, hablemos un poco del film.

La película es, como rezaba su cartel, un thriller, una historia de intriga en que, al igual que el protagonista, no sabemos muy bien qué está sucediendo. La historia gira en torno a Babe, un estudiante de Historia que además participa en maratones, para los que se entrena de forma exhaustiva. Babe tiene un hermano, un agente encubierto del Gobierno que hace tratos con un antiguo nazi. Poco a poco todo se va torciendo hasta llegar a Babe, que se encontrará en una carrera por salvar su vida e impedir que un viejo criminal se salga con la suya.

Ciertamente “Marathon Man” es un thriller muy bien fabricado a nivel formal. La dirección de Schlesinger, muy al estilo europeo (cosa común en el cine norteamericano de los 70), es sensacional en todo escena de suspense (atención al momento en que Roy Scheider se encuentra en medio de unas columnas y aparece una pelota de la oscuridad). Sabe medir el tiempo de cada escena, la planificación, lo que quiere que el espectador vea, y lo que no, para acrecentar la inquietud.
El film tiene secuencias muy interesantes también gracias al montaje, como por ejemplo la de apertura, en que se monta en paralelo el entrenamiento de Babe, y cómo se pica con otro corredor, con la discusión, que acaba en tragedia, del hombre que ha sacado la misteriosa caja y un judío. Se nos está narrando a la vez dos tipos de enfrentamiento en que la velocidad tiene importancia, en uno los contrincantes corren en silencio, y en el otro se retan con sus vehículos mientras no cesan de insultarse. Es una secuencia fantástica en que se nos dan muchas pistas sobre lo que va a ir la película.

William Goldman escribió el guión basándose en su propia novela. Aunque es en este apartado en donde encuentro los puntos más flacos empezaré señalando lo que me resulta más interesante. Que Babe sea un estudiante de Historia no es en vano, la película critica muchos aspectos de la historia reciente, como son la caza de brujas llevada a cabo por el Senador McCarthy y el nazismo. El personaje de Szell está basado en un terrible nazi que torturaba a los judíos utilizando sus crueles conocimientos sobre ortodoncia y está muy bien tratado en el film, sobre todo su presentación, rodeado de diferentes tipos de mandíbulas. He comenzado citando al dentista, que en el film no es otro que Szell y protagoniza la secuencia que me hizo volver a ver el film. El momento en cuestión, visto hoy día, no resulta tan impactante, pero si nos ponemos en la piel del protagonista en ese momento puede llegar a ponérsenos la piel de gallina, es más, recomiendo que si alguna vez se va al dentista se borre el recuerdo de esta película, será mejor.

Ahora hablaré de los puntos más flojos del film, que, para mi gusto, se encuentran en su guión. Me parece un libreto que peca de demasiado complejo en su desarrollo, se nos da mucha información de los personajes sin saber muy bien quienes son y qué papel desempeñan (por ejemplo Doc, el hermano de Babe) para al final seguir teniendo las mismas dudas que al principio. Una de las frases más famosas del film (también perteneciente al momento de la tortura) es “¿Está seguro/a salvo?”. El protagonista no entiende a qué se refiere, ni yo como espectador. ¿Qué está seguro ó es seguro? ¿Los diamantes? ¿El Banco? ¿Adentrarse en el barrio judío? No lo sabemos, puede ser todo, pede ser nada, pero ahí me quedaré con la duda. También me parece muy forzada la historia de amor entre Babe y Elsa, sobre todo la forma que tienen de conocerse no me la creo.

El film lo podemos dividir en dos partes. Una primera en que se nos presentan los personajes, aunque apenas lleguemos a saber muy bien las funciones de muchos de ellos, y una segunda e que Babe tendrá que poner en práctica sus horas de entrenamiento para salvar su vida. El tramo final está a la altura de las circunstancias, empezando por ese duelo en la casa de Szell, pasando por el recorrido del viejo nazi por el barrio judío y concluyendo con el enfrentamiento final entre Babe y Szell en que el joven se vengará dándole al anciano su propia medicina.

El productor del film fue el chico de oro de Hollywood, Robert Evans, quien eligió a John Schlesinger para dirigir el film tras su éxito con “Cowboy de Medianoche”, de la cual el director volvió a contar con Dustin Hoffman, un grande entre los grandes que debía hacerse cargo del papel de Babe. Por mucho que me guste Hoffman debo decir que me cuesta mucho verlo en este film y creerme que es un Universitario cuando por esa época rozaba la cuarentena. Afortunadamente sus buenas artes interpretativas compensan ese handicap entregándose por completo físicamente y transformando su cuerpo en el de un corredor de fondo. Frente a él tuco a otro gigante de la interpretación llamado Laurence Olivier, quien da vida al escalofriante Szell. Existe una anécdota (que, según los impicados, es falsa) en que se describe cómo Olivier no entendía el trabajo interpretativo de Hoffman, quien llegó al rodaje con muchas horas de sueño acumuladas porque el personaje lo requería, y que se acercó a él para sugerirle “Joven, ¿por qué sencillamente no actua?”. Poco después se justifico el estado de Hoffman por la crisis personal en que se encontraba.
Roy Scheider demuestra su profesionalidad y buen porte como Doco, el agente secreto de la División y hermano de Babe. William Devane es Janeway, compañero de Doc, y Martha Séller es Elsa, la chica con la que Babe vive un romance.

El film fue un éxito de taquilla y recibió una nominación al Oscar para Laurence Olivier como Secundario.
A pesar de sus preguntas sin respuesta “Marathon Man” es un thriller muy bien fabricado a nivel visual con un protagonista que no podrá confiar en nadie ni descansar hasta que todo acabe. Buen film.

Lo Mejor: Está muy bien narrada visualmente. Los actores.

Lo Peor: Para mi gusto deja cuestiones sin responder.

Rango, de Gore Verbinski

10 marzo, 2011

Parece que la relación entra el director Gore Verbinski y Johnny Depp fue la mar de bien durante el rodaje de las tres primeras partes de “Piratas del Caribe”, tanto que el director volvió a contar con el actor para su nueva película, la historia protagonizada por un camaleón con aroma a spaghetti western.

Rango es un camaleón que sueña con ser un gran actor encerrado en su urna de cristal. Tras un accidente, el lagarto acaba solo en el desierto del Mojave, por el que camina hasta encontrarse con una lagarta que lo acerca al pueblo de Polvo, en donde, para su fortuna (o no), es proclamado nuevo sheriff.

En el nuevo film de Verbinski encontramos lugares comunes, y no es en balde. “Rango” es un gran homenaje al cine, y no sólo al western leoniano que parece ser su más claro referente, sino al cine en general.
La historia es sencilla y nos ha sido relatada más de diez veces, un extraño llega a un pueblo en que sus ciudadanos viven una crisis y él se convierte en su única esperanza. En un principio Rango es un charlatán, un farsante que aprovecha su vocación interpretativa (no en vano es un camaleón) para ganarse al pueblo y conseguir así un cierto status en la comunidad. Claro que no todo es tan sencillo, el pueblo sufre una crisis (por la escasez de agua, aunque es un guiño a la que vivimos en realidad) que hace peligrar su existencia, y ahí será cuando el protagonista deba decidir qué camino tomar en su vida, experimentando así un viaje interior que lo lleve a descubrir su verdadera personalidad y valores.

En apariencia, como he citado anteriormente, podemos decir que la última apuesta cinematográfica del director de “Piratas del Caribe” es un homenaje al western sembrado por Sergio Leone, de cuyas películas encontramos muchas referencias, como por ejemplo la forma de planificar los duelos, la entrada del protagonista en el Saloon, el aspecto de Serpiente Jake rememorando al de Lee Van Cleff (bigote incluido), el personaje de Habas recuerda al de Jill de “Once upon a time in the West” por su negación a vender la tierra y, en especial, cierto personaje que hace aparición en el tramo final y que representa al Espíritu del Oeste.
Además de homenajear por todo lo alto el cine del director italiano encontramos más referencias cinéfilas que llenarán de placer a todo buen amante del séptimo arte. Podemos comprobar que Verbinski es un admirador de Terry Gilliam, ya dejó patente tal gusto en su última (e incomprendida) entrega piratesca, la cual tiene también en “Rango” un pequeño guiño, y es que además de volver a jugar aquí con el surrealismo en la secuencia onírica del protagonista Verbinski introduce un cameo de los dos protagonistas de “Miedo y Asco en las Vegas”. Luego tenemos un homenaje a “Apocalipse Now” al ritmo de las valkirias, otro a Indiana Jones, también al teatro griego por medio de esos plumíferos cantantes mexicanos que nos relatan la historia del protagonista cual coro trágico, recurso que ya utilizaron Woody Allen y los Farrelly. Pero, sobre todo, la referencia cinéfila más clara que veo que ha utilizado Verbinski para crear la historia y a un personaje es “Chinatown”. Poco más voy a decir.

Verbinski llevaba tiempo con la historia en la cabeza y ahora ha sido el momento de hacerla realidad, para lo que ha hecho falta la ayuda de la ILM, la cual crea con “Rango” su primera película integra de animación con un resultado sobresaliente. La historia está protagonizada en su totalidad por animales antropomórficos, o sea, animales con dotes humanas, y la casa de los sueños ha conseguido que parezcan reales por medio de un cuidado en las formas, los colores y las texturas que forman a cada uno, además de un diseño de escenarios y ambientes brutal, con un especial cuidado en el tratamiento de la luz (Roger Deakins vuelve a ser asesor de fotografía). Al contrario que en otras cintas de animación aquí se ha partido de las escenas rodadas con actores, es decir Verbinski rodaba cómo debía ser la planificación de la escena con los actores interpretando a cada personaje en un set y luego la encargada de efectos especiales y animación se encargaba de trasladar eso al ordenador, pero no mediante técnica stop motion, aquí los actores no llevaban parches de captura de movimiento, sino que sólo eran una referencia visual a los que no había que seguir los movimientos al pie de la letra, o sea que como cualquier otra película de animación, había que crearla desde la nada.

El trabajo de Verbinski tras la cámara es excelente, ya no sólo en lo que se refiere a los encuadres, todos cuidados al milímetro, sino al ritmo que le otorga a la historia, plagada de irreverencias y guiños no destinados a los más pequeños aunque pudiera parecer lo contrario. El guión escrito por John Logan, a pesar de ser predecible y recordar lugares comunes, posee un humor que sólo entenderá determinado público.
Lo que menos me gusta del film cuando lo recuerdo es su inicio, la presentación del protagonista, aislado en ese terrario, interpretando para una (imaginaria) multitud escenas teatrales. No deja de tener su gracia que un camaleón sea actor, pero la escena de apertura me pareció más un cortometraje, una pieza ajena a lo que viene después.

El apartado musical está a la altura de las circunstancias teniendo como compositor a Hans Zimmer, quien se divierte creando el tema principal de “Rango” de la misma forma que hizo con el de “Sherlock Holmes”, ya que ambos temas son muy similares. Además de Zimmer encontramos varias canciones creadas por Los Lobos, que vienen muy bien con el ambiente mexicano de la trama.
El elenco interpretativo (vocal) está formado por Johnny Depp como Rango, el camaleón protagonista, Isla Fisher es Habas, la chica (lagarta) que sufre instantes de trance, Abigail Breslin es Priscilla, la jovencita que confía en Rango a duras penas, Ned Beatty como el alcalde, una tortuga ya anciana que gobierna el pueblo. También encontramos a otro conocido de la Saga piratesca como Bill Nighy dando voz al temible Serpiente Jake, a Alfred Molina como Roadkill, a Ray Winstone como Bad Bill, a Harry Dean Stanton como Baltazhar y a Timothy Olyphant como el Espíritu del Oeste, aunque me gustaría saber por qué no contrataron a quien de verdad merecía prestar la voz a tal personaje. Como siempre es obligatorio ver la película en Versión Original, ya que el encargado de doblar al protagonista es Luis Posada (gran actor de doblaje, dicho de paso), voz habitual de Depp pero también de Jim Carrey, y aquí está más cercano a cuando dobla al segundo que al primero, o sea que llega a resultar cargante.

“Rango” es un placer visual, una película de animación divertida y diferente que desprende amor al cine.

Lo Mejor: El talento de Verbinski tras la cámara. Su irreverencia. Los guiños cinéfilos.

Lo Peor: Tarda en arrancar.

Winter is Coming

6 marzo, 2011

Uno de los estrenos más esperados se producirá en Televisión y llegará de manos de la HBO, se trata de “Game of Thrones” la adaptación fílmica de la Saga “Canción de Hielo y Fuego” escrita por George R.R. Martín. La historia se sitúa en un mundo fantástico en que diferentes clanes luchan entre sí por el bien de sus respectivas casas, anhelando alcanzar el poder. Traiciones, conspiraciones, luchas, amor, ambición, esta serie lo va a tener todo. Puede que estemos ante “El Señor de los Anillos” de la pequeña pantalla, y es que las imágenes del avance prometen mucho. Entre los protagonistas tenemos a Sean Bean, Peter Dinklade, Lena Heady, Mark Addy, Iain Glen, Jason Momoa o Emilia Clarke.
En Abril se estrenará en USA y en Mayo llegará a España de la mano de Canal +. En Primavera llega el Invierno.


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