Archivo de 29 mayo 2011

Piratas del Caribe: En Mareas Misteriosas, de Rob Marshall

29 mayo, 2011

La Saga iniciada en 2003 por la Disney en alianza con Jerry Bruckheimer pareció terminar en 2007 con “En el Fin del Mundo”, la cual ponía fin a las aventuras de Will Turner y Elizabeth Swan, aunque dejaba una línea argumental abierta para el capitán pirata favorito del S.XXI. La taquilla manda, y aunque la tercera entrega decepcionó en su gran mayoría (no a un servidor, que la considera todo un deleite de surrealismo y talento visual), la compañía del ratón Mickey decidió seguir explotando a Jack Sparrow con una nueva entrega protagonizada completamente por él.
No todo fue tan fácil, Gore Verbinski no se encargaría de dirigirla y se contrató a Rob Marshall para sustituirlo, una elección bastante discutible, ya que, a pesar de haberse desenvuelto bien con coreografías y escenas de baile, nunca ha dirigido escenas de acción propiamente dichas. Con Marshall llegó otra novedad a la franquicia, Penélope Cruz, quien se había llevado de maravilla con el director en “Nine” y se encargaría de dar vida a un viejo amor de Sparrow. Durante la preproducción del film sucedió un ligero inconveniente que puso en peligro al film, y es que Dick Cook, culpable de haber elegido y defendido a Depp para dar vida al protagonista de la Saga, fue despedido de Disney, lo cual entristeció sobremanera al actor, quien manifestó su malestar por la decisión, aunque finalmente accedió participar en la película (no hay nada que no consiga un buen cheque).
La película contó de nuevo entre sus filas con Geoffrey Rush retomando a Barbossa y con Ian McShane, que daría vida al nuevo villano del film, Barbanegra. Como viene siendo novedad se utilizaron cámaras 3D para algunas escenas y así poder incrementar la taquilla una vez estrenada.
Jack Sparrow ha vuelto, la duda era si lo haría por la puerta grande y, para mi gusto, he de decir que ni siquiera llega a abrirla.

Jack Sparrow se encuentra en Londres para intentar descubrir quién está reuniendo una tripulación bajo su nombre. En la ciudad se encontrará con Angélica, una vieja amante que le informa de su deseo por localizar la Fuente de la Juventud, algo que ha levantado mucho interés también para los españoles y los ingleses, quienes han comenzado una carrera por llegar antes al lugar en donde se encuentra. Sparrow, que también busca la Fuente, se une a Angélica descubriendo que es hija del temible pirata Barbanegra.

La nueva entrega de “Piratas del Caribe” lo tenía todo para triunfar y volver a relatar una historia de aventuras clásica que estuviera al nivel de la primera. Jack Sparrow como gran protagonista; una vieja amante con ganas de revancha; Barbanegra como villano; las armadas británica y española de por medio; la Fuente de la juventud como objetivo. Todo ello bajo el subtítulo “En mareas extrañas”, el cual alude a la novela de aventuras escrita por Tim Powers, de la que han tomado más de un detalle.

Desgraciadamente la nueva entrega de Sparrow acaba resultando un tedioso viaje sin emoción ni lugar para la sorpresa. Todo avanza de forma atropellada, con grandes problemas de ritmo (sus dos horas y diez minutos parecen ser tres), sin escenas de acción capaces de captar nuestra atención (salvo la de las sirenas), y con un problema que ya existía en la anteriores y que aquí se acrecienta mucho más, las alianzas y traiciones entre los personajes, los cuales no parecen tener muy claro qué quieren, en este sentido se intenta jugar a la sorpresa con los españoles (de quien hablaré en breve).
La verdad es que me da rabia que una película como ésta, en donde se nota que han invertido una gran cantidad de dinero y en la que trabaja gente competente acabe siendo aburrida, algo imperdonable para este tipo de producciones.

La elección de Marshall como director sorprendió, aunque ya vimos que se desenvolvía muy bien aportando elegancia y una buena puesta en escena en su único film no musical hasta la fecha (“Memorias de una Geisha”, cuyos problemas podrán ser otros, pero no el toque visual). En su estreno como director de grandes atracciones Marshall suspende, sobre todo por no saber llevar un ritmo bien acompasado y por no saber dirigir escenas de acción, claves en este tipo de films. Además Marshall carece del talento visual de Verbinski, capaz de crear delicatesen visuales en un solo plano (por ejemplo en su reciente “Rango”).
Hay guiños a las anteriores entregas, e incluso existe una escena que copia casi por completo el primer enfrentamiento que tienen Sparrow y Will Turner en la herrería, pero sin alma, todo insertado por obligación, intentando recuperar al público perdido por el camino. Existe también una escena propia del cine de Marshall, como es un baile protagonizado por Sparrow y Angelica, que aburre tanto como el film al completo, y los dos personajes no hacen más que hablar de lo mismo desde el primer instante (“yo te abandoné”, “tu tuviste la culpa de esto”, bla, bla, bla)
Entre las cosas positivas que puedo decir de Marshall como director es que en las escenas de conversaciones se muestra muy clásico y que al menos consigue crear una buena escena emblema del film, como es la de las sirenas, en donde el tempo y la ambientación son excelentes.
En el cine de Marshall empezamos a observar una peculiaridad, el idioma. Da igual que los protagonistas sean japoneses (interpretados por chinos), italianos o españoles, todos ellos hablan perfectamente inglés. En esta ocasión la película se abre en Cádiz y, cuál es nuestra sorpresa cuando los españoles hablan que descubrimos que tienen un perfecto acento inglés (incluso un infiltrado Óscar Jaenada). Se dicen algunas palabras o expresiones españolas (incluso Depp se atreve) pero choca mucho ver a los españoles hablando entre sí en idioma británico.

El guión vuelve a estar firmado por Ted Elliot y Terry Rossio, a los que más vale que busquen sustitutos si quieren seguir con las aventuras del capitán amante del ron, no se puede permitir haber desaprovechado una oportunidad como esta de crear un buen film de aventuras.
A parte de crear un entramado de situaciones entre los personajes ya citados introducen una nueva historia de amor entre un pastor católico (o predicador, ya ni me acuerdo) y una sirena que intenta ser la versión en carne y hueso de “La Sirenita”. También a través del personaje de él, y de otro detalle, se introduce el fervor religioso.
Los FX no están todo lo conseguidos que podrían, llega a haber planos de los barcos dignos de una película para televisión. La dirección artística y la fotografía están más cuidadas aunque sin llegar a las cotas de las anteriores.
La Banda Sonora refleja muy bien lo que es la película, un quiero volver al origen pero sin imaginación. Hans Zimmer se repite copiando temas de las anteriores, su única aportación a la presente entrega es introducir la guitarra española en un tema muy propio de él para el personaje de Penélope Cruz con la colaboración de Rodrigo y Gabriela.

Johnny Depp vuelve a retomar a Jack Sparrow intentando devolverle a sus viejos fueros, menos amaneramientos y más sobriedad, aunque yo más que eso veo un poco de hastío por parte del actor, quien no parece disfrutar tanto en esta nueva aventura en la que, más que protagonista, parece acompañante. La libertad que le dio Verbinski parece haber desaparecido tras su marcha. Aun así sigue siendo, y será, Jack Sparrow con honores. Penélope Cruz está correcta como Angélica, una vieja amante de Sparrow, con el que tiene una cuenta pendiente. La actriz cumple con el personaje, y debido al estado de embarazo que vivió durante el rodaje fue doblada por su hermana Mónica en las escenas de acción. Geoffrey Rush vuelve a ser Héctor Barbossa, ésta vez al servicio de su Majestad. Rush está muy desaprovechado y sus mejores escenas son aquellas que comparte con Depp, su buena química sigue existiendo. Ian McShane aporta su gran presencia a Barbanegra, un personaje malo malísimo cuyos movimientos se les ve venir antes de desenvainar la espada. Kevin McNally regresa como Gibbs, y Keith Richards vuelve a participar en plan cameo, del resto de la vieja tripulación nada se sabe. Además encontramos la participación de Óscar Jaenada (muy ligado últimamente a temas piratescos) y un ilustre cameo de otra de las actrices que colaboraron con Marshall en “Nine”.

La Saga piratesca regresa con una historia que podría haber dado mucho más de sí si hubieran sabido mezclar mejor los ingredientes. Veremos cómo se porta la taquilla con ella y si consigue que volvamos a ver a Sparrow en el cine, esperemos que de ser así sepan darle una grande de aventuras.
“Piratas del Caribe: En Mareas Misteriosas” no es una mala película, es peor, es decepcionante.

Lo Mejor: La secuencia de las sirenas.

Lo Peor: Aburre.

Resituándome

24 mayo, 2011

Hola !!
Os comunico que el blog estará un poco abandonado momentaneamente debido a que me marcho a Ibiza por motivos laborales y no sé cuándo podré volver a publicar, espero que pronto.
Perdón por las molestias.
Gracias y Saludos !!

Midnight in Paris, de Woody Allen

22 mayo, 2011

Woody Allen vuelve con su cita anual a las salas, y lo hace con la cinta elegida para inaugurar la 64ª edición del Festival de Cannes. El proyecto ha dado que hablar durante su rodaje por la participación de Carla Bruni entre su reparto, y gracias a eso supimos muy poco sobre lo que trataba la nueva película del director neoyorkino, algo de agradecer pues nos encontramos ante una de las mayores sorpresas cinematográficas de 2011.

La historia gira en torno a Gil, un joven guionista de Hollywood que quiere triunfar como escritor, para lo cual acaba de escribir su primera novela a la que le faltan unos cuantos repasos. Durante las vacaciones que vive en Paris junto a su novia, Gil experimentará una aventura fantástica en compañía de célebres personajes que vivieron en la ciudad de la luz a principios del S. XX.

Woody Allen llevaba tiempo queriendo rodar en Paris, y por fin lo ha conseguido. Su particular universo va ampliándose cada vez más por ciudades europeas, después de Londres y Barcelona le ha llegado el turno a la ciudad que acogió la revolución bohemia a principios del XX, época que el genio de Nueva York homenajea mediante una mirada nostálgica y mágica a través de ese viaje de ensueño que protagoniza el protagonista cada noche.
La nostalgia es uno de los temas fundamentales del film, alrededor de ella se forma una de las conversaciones más importantes de la historia, en donde se nos define a la perfección la personalidad de cada personaje que toma parte en ella. Gil posee una visión romántica de Paris. En cada calle, en cada rincón, aspira la atmósfera que existió hace muchos años, quedando absorbido por ella. Su vida parece no haber tenido sentido hasta haber pisado la ciudad que acogió a Picasso, Buñuel o Hemingway. Al igual que el protagonista de su libro, Gil se pasea por la ciudad queriendo mantener vivos los viejos tiempos, pero no debe olvidar vivir el presente. Creo que si hemos de sacar un moraleja de este cuento moderno que nos narra Woody Allen es que hemos de pensar en el pasado y quedarnos con lo mejor de los viejos tiempos pero sin olvidarnos de vivir el día a día con pasión e ilusión.

A través de Gil habla el director. Gil no es sino Woody Allen, y Paris se muestra cómo él la ve. El director consigue realizar una gran carta de amor a la capital francesa desde el primer minuto, con una apertura maravillosa en que bellos planos de la ciudad son acompañados por una acertada elección musical. Es un inicio que me recordó al de “Manhattan”, salvo que en esta ocasión se prescinde la voz en off, no es necesaria para saber cuánto cariño tiene el director por la ciudad. Dicha apertura sirve también para que los espectadores nos quedemos prendados (si no lo estábamos ya) de Paris, y así podamos empatizar con Gil desde que hace aparición.
Con este film Allen demuestra que sigue en perfecta forma creativa, tanto como director como guionista, creando una historia original, que bien puede rememorar su también estupenda “La Rosa Púrpura del Cairo”, con diálogos ingeniosos, inspirados e inspiradores, en donde realidad y ficción se mezclan de forma sublime al sonido de las campanadas de un reloj. El ritmo se mantiene a la perfección consiguiendo que el film se pase sin darnos cuenta. La fotografía y elección musical son marca de la casa del director y juegan un papel muy importante a la hora de otorgar esa atmósfera romántica al film.

El reparto está formado por un sorprendente Owen Wilson que funciona perfectamente como alter ego del director dando vida a Gil, el romántico escritor norteamericano enamorado de Paris que vivirá una experiencia única que lo hará volver a amar la vida. Rachel McAdams es Inez, la novia de Gil, una niña bien. Michael Sheen es Paul, un viejo amigo de Inez que demuestra ser un pedante e insufrible conocedor de arte. Marion Cotillard es Adriana, una preciosa mujer de la que Gil se enamorará. Carla Bruni da vida a la guía de un museo. Como presencias secundarias que dan vida a personajes conocidos (que es mejor no desvelar) tenemos a Adrien Brody, muy divertido, Kathy Bates y Tom Hiddleston. Tal vez la única pega que le encuentro al film es que para determinados personajes que aparecen habría sido un acierto contar con actores españoles (se ofreció un rol a Penélope Cruz, pero ya había firmado por la 4ª de los Piratas), pero bueno, tampoco es que los elegidos lo hagan mal.

“Midnight en Paris” es una preciosa historia con un gran telón de fondo como es Paris. Woody Allen ha acertado de lleno con ella, consiguiendo la que, para un servidor, es su mejor película en años. Mágica, nostálgica, divertida y, sobre todo, muy romántica. Un canto a la vida, al arte y al amor. La primera gran película del año.

Lo Mejor: Reencontrarnos con el mejor Woody Allen.

Lo Peor: No se me ocurre nada de relevancia.

OldBoy, de Park Chan-wook

19 mayo, 2011

“Ríe y el mundo reirá contigo. Llora y llorarás solo.”

Una de las películas más aclamadas de los últimos años es la adaptación del manga homónimo realizada en 2003 por el director Park Chan-Wook. El film suponía la segunda entrega de la llamada “Trilogía de la Venganza” del director, compuesta por “Sympathy for Mr. Vengeance”, la presente y “Sympathy for Lady Vengeance”.

Oh Dae-Su es secuestrado sin explicación alguna y retenido en una habitación durante quince años. Cuando sale descubre que sólo tiene cinco días para descubrir a la persona que le arrebató su vida y los motivos por los que lo hizo.

Estamos ante una de los relatos de venganza más salvajes y crueles que hayamos visto. La historia se abre con un hombre al borde del vacío sujetado por otro que se encuentra en sombra y se presenta como Oh Dae-Su, narrando el duro encierro que ha pasado durante quince años. Dae-Su se nos presenta entonces retenido en comisaría como un charlatán que no teme burlarse de las autoridades para, a continuación, aparecer entre cuatro paredes sin posibilidad de salir. La habitación donde se encuentra se asemeja a la de un hotel, pero para el protagonista se aleja bastante de lo que puede considerarse como confortable. No sabe porqué esta ahí, ni quién ha podido hacer tal cosa, además, para empeorar la situación, ve en la televisión noticias desagradables que conciernes a su familia y que tienen en él al principal sospechoso. Su condena se alarga más y más y a medida que pasan los años decide entrenarse golpeando repetidamente a la pared. De repente, cuando parece que su vida transcurrirá siempre igual, es liberado con un objetivo claro, encontrar respuestas.

“OldBoy” habla de venganza, pero también de la búsqueda de la verdad. Las cuestiones que se hace el protagonista nos las hemos hecho todos alguna vez: ¿por qué? ¿cómo? ¿quién? Esas cuestiones impulsan a Dae-Su a emprender un viaje en compañía de Mi-do, una joven a la que conoce en un restaurante. En el transcurso de su búsqueda Dae-Su pensará en todos los actos negativos que ha cometido en su vida y en todas las personas que pudieron tener algo en contra de él. Todo tenemos pecados y a la larga hay que pagarlos, es a la conclusión que llega, y ahora pretende hacer pagar al hombre que lo he tenido retenido todo el daño que le ha causado.
La venganza en el film parece venir de manos de Oh Dae-Su, pero en realidad no es así. La verdadera venganza procede del verdadero gran protagonista del film, el carcelero de Dae-Su, un ser herido por el pasado que ha planeado minuciosamente una tortura sin antecedentes contra el charlatán al que culpa de su desgracia. Existen muchos adjetivos para describir el cruel juego que inventa el villano para hacer pagar al protagonista por su dolor (repugnante, vil, manipulador) pero creo que el que mejor le va es maquiavélico, no somos capaces de adivinar hasta qué punto ha llegado el carcelero por crear esta escabrosa telaraña de la que nada bueno puede salir. Es una venganza de las que rompen el alma.

La historia del film es lo suficientemente poderosa como para atraparnos, pero la engrandece una excepcional trabajo por parte del director Chan-Wook, quien elabora una planificación soberbia, cuidada hasta el más mínimo detalle, con momentos que perduran en la mente del espectador, ya no sólo los verdaderamente impactantes por su violencia, sino otros cargados de poesía y elegancia.

Entre las escenas más representativas y aclamadas tenemos el presidio del protagonista, breves planos montados con buen ritmo en donde vemos pasar los días, meses y años de Dae-Su en su celda con forma de habitación de hotel y cómo evoluciona el protagonista tanto física como mentalmente. La siguiente escena es cuando Dae-Su entra en contacto con otro ser humano tras quince años sin tener contacto con alguno. Me encanta cuando muestra el instinto animal innato que poseemos por medio del olfato y el tacto cuando lo ve. Se hablaron de escenas impactantes no aptas para todo tipo de público, y efectivamente hay varias que llegan a obligar a apartar la vista de la pantalla, como por ejemplo cuando se como el pulpo vivo o cuando Dae-Su tortura a uno de los que controlan el lugar donde estuvo secuestrado haciendo gala de su poco tacto como dentista. Sin embargo hay dos secuencias que bien merecen un a parte.
La primera es la pelea en el pasillo del hotel, rodada con un elegante y (aparentemente) sencillo travelling. Es tal el preciso trabajo de coreografía que hay en ella que no se puede más que alabarla y rendirse ante el talento que posee.
La segunda es la confrontación final entre Dae-Su y su captor, compuesta por tres partes. La primera es la presentación de los motivos por los que Dae-Su fue encarcelado, narrados por el villano, mientras camino a través de su vestidor, por medio de flashbacks (en donde el director usa muy bien el zoom y el toque amateur para resaltar la visión voyeur), aunque lo más interesante es la forma en que acaba el relato, con las cuatro piezas del vestidor del villano uniéndose como si de un puzzle se trataran, se ha esclarecido el misterio. La segunda parte es cuando Dae-Su descubre que su tortura no ha acabado por medio de una caja de color morado que esconde el más perturbador de los secretos y le hace rozar la locura más degradante. La tercera parte es el precio por todos los pecados, tanto por parte de Dae-Su como del villano, y he de decir que la forma en que nuestro protagonista se rinde y paga por todo el mal que parece haber hecho es IMPACTANTE.
Finalmente encontramos un relajante epilogo en el que se trata de redimir al protagonista haciéndole olvidar la tortura interior en que vive.

A nivel técnico la película es impecable, y hay que resaltar el cuidado de los detalles, por ejemplo los elementos con color morado (el paraguas, las cajas) representativos del villano. La Banda Sonora es una maravilla que acompaña perfectamente a las imágenes y les otorga emoción.
El reparto está compuesto por Min-sik Choi como Oh Dae-Su ofreciendo una muy notable interpretación como una persona que no se detiene ante nada por encontrar la verdad. Ji-tae Yu es Lee, el misterioso hombre que parece ser el verdugo del protagonista. Hye-jeong Kang es Mi-do, la joven que ayuda al protagonista en su búsqueda y que vive un romance con él.

El film fue presentado en Cannes y compitió por la Palma de Oro. Aunque no la ganó recibió el Gran Premio del Jurado. En Sitges fue la gran triunfadora de 2004.
“OldBoy” es una de las películas de la pasada década, uno de los films de venganza más impactantes que se han realizado. A día de hoy es considerada todo un film de culto. Parece que se pretende hacer un remake de manos de Spielberg con Will Smith con protagonista, aunque mejor que no toquen nada.
Impactante, sobrecogedora, emocionante. “OldBoy” es una experiencia. Un gran película.

Lo Mejor: Prácticamente todo, aunque destaco el toque maquiavélico del final, maligno como pocos.

Lo Peor: Nada.

Poster y Trailer: The Adventures of Tintin

17 mayo, 2011

Ya tenemos material promocional de una de las películas más esperadas del año: “Tintín y el Secreto del Unicornio” (aunque parece que su título en USA será “The Adventures of Tintin”). El poster es una maravilla, mientras que el teaser trailer da esperanzas de encontrarnos ante otra nueva joya de manos de Steven Spielberg, sólo hay que fijarse en la planificación y el tratamiento de la iluminación para comprobar la mano del maestro. La película ha sido realizada por la técnica del Motion Capture con Efectos Especiales de Weta Digital. Peter Jackson es padrino del proyecto junto a Spielberg y se prevee que, si el film es un éxito, dirija la segunda entrega, aunque su agenda actual con “The Hobbit” parece impedírselo. Por el momento difrutemos de lo que no está llegando de la próxima película de Spileberg y soñemos con una gran película de aventuras a ritmo de John Williams.

Series: Crematorio

12 mayo, 2011

Seamos sinceros, en España la calidad de las series nacionales deja mucho que desear, en especial si se comparan con joyas indiscutibles como la mayoría de ficciones salidas de la BBC o la HBO. Es por eso que la llegada de “Crematorio”, basada en la novela de Rafael Chirbes, supone un soplo de aire fresco, una muestra de que, si se quiere, en España se puede estar a la altura de series internacionales de renombre.
La historia gira en torno a Rubén Bertomeu, un conocido constructor que gobierna Misent por medio de influencias tanto con políticos como con miembros de la mafia rusa. Alrededor de Bertomeu encontramos a los miembros de su familia, algunos de los cuales parecen estar en contra de sus acciones para luego ser tan despreciables como él.
La serie ha sido producida por Canal + y dirigida por Jorge Sánchez-Cabezudo, autor del guión junto con su hermano Alberto. Está protagonizada por un extraordinario José Sancho, tan bien secundado por Alicia Borrachero como su hija, Juana Acosta como su novia, Pau Durá (toda una sorpresa para mi como actor dramático) como su abogado,Vicente Romero como su guardaespaldas y Aura Garrida como su nieta.
“Crematorio” habla de la familia, del auge y caída de un hombre, de la amistad y el honor, de acuerdos de conveniencia, todo ello dentro en un marco que critica la corrupción inmobiliaria que tanto ha dado que hablar en nuestro país. Con atisbos de tragedia griega e influenciada por un clasicismo ejemplar en su puesta en escena (hay momentos que recuerdan a “El Padrino”) “Crematorio” se erige como una de las mejores series españolas que se hayan realizado.

Thor, de Kenneth Branagh

5 mayo, 2011

Thor es uno de los personajes más celebres de la mitología nórdica y Stan Lee y Jack Kirby lo convirtieron, además, en uno de sus héroes más emblemáticos para la editorial Marvel. El Dios del Trueno era uno de los personajes que clamaba por tener una película propia, sus apariciones en el séptimo arte se quedan en la participación que tuvo en el programa de “La Masa” y en ese breve cameo (homenaje) de “Aventuras en la gran ciudad”. Ahora que Marvel es productora y dueña de los derechos cinematográficos de sus personajes era hora de que un personaje tan importante dentro de su Universo tuviera película.
El camino hasta “Thor” no ha sido fácil, por la silla del director han pasado varios nombres, en especial sonó durante mucho tiempo Matthew Vaughn (ahora encargado de dirigir el regreso de la Patrulla X en forma de precuela). Sin embargo se anunció que Kenneth Branagh se sentaría en la silla del director, lo cual fue toda una sorpresa ya que la relación más estrecha que ha vivido Branagh con Holywood fue su maltratada “Frankenstein”. Con Branagh como director se empezó a perfilar el resto del casting, que incluía a Anthony Hopkins como Odín y a Natalie Portman como Jane Foster, amor del héroe. Los dos personajes más importantes del film, Thor y su hermano Loki, serían interpretados por dos jóvenes actores desconocidos. Chris Hemsworth apareció fugazmente en “Star Trek” como padre de Kirk y en “Una escapada perfecta” tenía un papel más largo. Daba el pego físicamente pero en lo que se refiere a interpretación todas las dudas estaban puestas sobre él. Por otra parte Tom Hiddleston había participado con Branagh en la serie “Wallander” y fue una apuesta personal del director para que diera vida a Loki.
La película no ha tenido todo consigo desde que aparecieron las primeras fotografías, algunos clamaban al cielo por el diseño de los vestuarios, otros por los decorados tan falsos, y otros sencillamente no veían que Branagh fuera capaz de hacer honor al personaje y que le recargaría en exceso de una vena shakespeariana. Ahora las dudas se han despejado porque ya ha llegado a nuestras pantallas el hijo de Odín.

Thor es el heredero de Asgard, reino mágico gobernado por Odín. El príncipe es egocéntrico, vanidoso y amante de la guerra, lo cual lo lleva a viajar al mundo de las criaturas de hielo para vengar una afrenta desobedeciendo a su padre, el cual lo castiga desterrándolo a la Tierra, en donde deberá aprender los valores que harán de él un héroe y digno heredero del trono.

He de reconocerlo, me lo pasé en grande viendo la última producción Marvel. A pesar de sus errores (que tiene, bastantes) ésta presentación cinematográfico del Dios del Trueno consiguió satisfacerme por medio de una buena dirección, buenas escenas de acción, buen acompañamiento musical y unos actores que, si bien no realizan trabajos soberbios ni dignos de elogio, están más que competentes.

Antes de detenerme en cada punto positivo mencionaré lo negativo, el guión. No voy a decir que la historia sea mala, toda la parte de Asgard y el drama que sucede allí me parecen bien planteados, pero pierde fuelle una vez el protagonista es desterrado a la Tierra. No sólo cambia el tono mediante un incremento de la comedia (algunos gags son muy buenos) sino que se olvidan de algo tan básico como es desarrollar al personaje. Todo va rápido, demasiado, tanto que el film transcurre en un solo día y nos cuesta creer que Thor aprenda a tal velocidad valores humanos. Claro que el motivo por el que esto pasa lo encuentro en ese plan de Marvel por encauzar todas sus películas hacia su próxima y mastodóntica producción, “Los Vengadores”. Ya en “Iron Man 2” descendía considerablemente el nivel que marcó su antecesora por culpa de querer explicar demasiadas cosas de SHIELD y olvidarse de la aventura en solitario del protagonista, en “Thor” sucede parecido, aunque el resultado, afortunadamente, no es tan sangrante. Aquí encontramos que una vez cae el martillo a la tierra entran en escena los miembros de la organización liderada por Nick Fury, representados por el agente Coulson, quien llega a tener más protagonismo si cabe que en la secuela del hombre de hierro. Entiendo que haya que explicar datos para que la futura película de superhéroes tenga sentido, pero creo que podrían haber resumido mucho más la participación de la organización de Fury a favor de los personajes principales del film. Por hacer comparaciones diría que Thor” llega a estar más cerca de la primera “Iron Man” que de la segunda, e incluso por momentos llega a superarla, el problema es que “Iron Man” era una película con entidad propia, independiente, mientras que las posteriores (incluida “El Increíble Hulk”) parecen dignas de un serial que desembocará hacía un capitulo final.

La película Marvel dirigida por Branagh puede diferenciarse en tres partes. Una primera en que se nos presentan a los personajes de Asgard y toda la historia que transcurre en la majestuosa ciudad de los dioses, hasta que nuestro héroe es desterrado. Esta parte es maravillosa, de lo mejor de la cinta.
A continuación entramos en la parte suave del film, en donde la comedia hace aparición de forma más notable, en especial a través del personaje de Thor, algo inesperado en principio. Toda la parte de la Tierra, con Jane Foster y sus compañeros científicos es demasiado banal, sin mayor interés que el contemplar la belleza de Natalie Portman y algún que otro gag conseguido. En paralelo se narra lo que acontece en Asgard, con Loki como protagonista. Lo mejor de esta parte tiene lugar cuando Thor intenta recuperar su martillo y ve que es incapaz de conseguirlo, cayendo rendido. A continuación tendrá lugar otro gran momento protagonizado por Loki y Thor en una habitación.
La tercera parte es todo lo que acontece desde el momento en que Thor decide aceptar su destino y sacrificarse por los seres humanos. Aquí encontramos atisbos de épica, en especial cuando nuestro héroe vuelve a calzarse su mejores galas para plantar cara a la armadura divina. Martillazos, truenos, pelea entre hermanos, un gran final cuyo único fallo es el de cerrar la película de forma acelerada y con vistas a una segunda parte.

El trabajo de Branagh tras la cámara me ha convencido sobradamente, a pesar de usar en exceso los planos inclinados y de recurrir en escenas de acción a la cámara lenta he de reconocer que he quedado más que satisfecho con la buena labor del amante de Shakespeare. Branagh aporta al film un estilo clásico, con marcado buen gusto a la hora de planificar las escenas, algunas de marcado aspecto teatral, mientras otras poseen homenajes al western (ese duelo entre Thor y la armadura en el pueblo) o al cine de aventuras (cuando Thor intenta arrancar el martillo de la piedra como si de el Rey Arturo se tratase). El toque shakespeariano se nota en la relación entre Odín y sus dos hijos con temas como el honor, la redención o la envidia. Una pena que se toquen tan ligeramente, habría sido una pasada ver a Loki mucho más Yago de lo que aparenta.
Sorprendentes me resultaron las escenas de acción, alejadas del estilo acelerado e incomprensible que parece reinar hoy día en el cine de Hollywood. La gran batalla en el planeta de hielo es increíble y se muestra por todo lo alto el poder de Mjölnir (el martillo de Thor), mientras que el tramo final es todo lo que el film debe ser, aunque la pelea final sepa a poco y concluya de forma apresurada.

El guión está escrito por Ashley Miller, Don Payne y Zack Stentz. Acreditado como artífice de la historia encontramos a J. Michael Straczynski, famoso guionista de comics del héroe. La representación de la mayoría de los personajes es acertada, en especial la del trío Odín-Thor-Loki, aunque otros quedan desdibujados.
A nivel técnico he de poner pegas en lo que a FX se refiere. Mientras algunas escenas tienen un acabado soberbio, como el principio en Asgard, imperio con brillantes y dorados, otras pecan de ser insuficientes, con los fondos demasiado cantosos. Aún así es una película que rinde a buen nivel en reglas generales.
La música corre a cargo de Patrick Doyle, colaborador inseparable de Branagh. Doyle crea un trabajo muy competente, con temas emocionantes y algunos dramáticos que ayuden al drama que se desarrolla en Asgard.

El reparto está formado por Natalie Portman como Jane Foster. La recién ganadora del Oscar se muestra muy relajada y divertida en este comic hecho cine, se nota que tras “Black Swan” merecía un descanso. Anthony Hopkins está más que cumplidor como Odín, su sola presencia es suficiente para dar vida al padre de Thor. Tom Hiddleston convence como Loki, sobre todo por medio de la sutileza, no es un villano de opereta aunque podrían haber explotado más su vena maligna, pero para eso están las próximas películas. Kat Dennings es Darcy, la compañera de Jane en su trabajo científico y el mayor personaje cómico del film. Stellan Skarsgard es el Profesor Selvig, tutor y amigo de Jane y aliado de Thor. Ray Stevenson, Jaimie Alexander, Josh Dallas y Tadanobu Asano dan vida a los cuatro guerreros amigos del héroe, meras comparsas de la historia, quedan muy desdibujados, en especial Sif, la guerrera que posee el corazón del héroe en Asgard. Idris Elba es Heimdall, el guardián de la puerta que separa los mundos. Rene Russo aparece como presencia invitada dando vida a Frigga, madre de Thor.
Chris Hemsworth fue la elección para Thor tras varios nombres sonando. He de reconocer que el actor no me gustaba para el personaje, pero ha acabado convenciéndome. Thor siempre ha sido para mi el personaje más bruto de Marvel junto con Hulk, un héroe que sólo era feliz repartiendo leña con su martillo. Así, con esa visión, ha conseguido ganarme Hemsworth, creando un personaje de acción convincente que demuestra tener sentido del humor gracias a ese toque de bonachón inocente que gasta en la Tierra.

Como viene siendo habitual al final de los creditos existe una escena sorpresa que sirve como antesala directa a “Los Vengadores” y en donde aparece Samuel L. Jackson. También existe un cameo por parte de Jeremy Renner, que será Ojo de Halcón en la esperada reunión de superhéroes.

Una nueva adaptación Marvel realizada con buen hacer de manos de Kenneth Branagh. “Thor” es una película honesta, digna, divertida y muy entretenida.

Lo Mejor: La buena mano de Branagh dirigiendo. La fidelidad al personaje. Ser una adaptación de comic sin más aspiraciones que ofrecer un buen rato y conseguirlo.

Lo Peor: La historia sucede muy rápido y sin tiempo para desarrollar a los personajes.


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