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Kung-Fu Panda 2, de Jennifer Yuh

25 junio, 2011

Uno de los mayores éxitos del departamento de animación de Dreamworks fue le película estrenada en 2008 “Kung-Fu Panda”, una comedia para toda la familia protagonizada por carismáticos personajes animales ambientada en la antigua China.
Era de esperar que la productora de Katzenberg decidiera realizar una secuela, sustituyendo así al que ha sido su buque insignia animado, “Shrek”, que ya había sido exprimido todo lo posible.

Po, ya Caballero Dragón, defiende a su pueblo junto con sus amigos de los malhechores. A oídos del grupo llega la noticia de que el malvado Long Shen ha regresado con la intención de conquistar China mediante una nueva arma mortal. El Caballero Dragón y sus amigos deberán detenerlo.

Creo ser de las pocas personas a las que la primera entrega del Panda Po le pareció un entretenimiento decente pero nada memorable (a excepción de esa ejemplar y magnifica secuencia de acción en que el villano escapa de su cautiverio apenas recuerdo mucho más del film). Casi todas las películas de animación de Dreamworks se caracterizan por los mismos patrones: personajes pintorescos, altas dosis de comedia, y una moraleja final, todo ello orientado a los más pequeños de la casa. Las excepciones más honrosas de la productora son sus primeros films de animación tradicional (no me cansaré de alabar a “El Príncipe de Egipto”), la primera entrega de “Shrek” (aunque su secuela contenía momentos desternillantes) y, sobre todo, “Cómo entrenar a tu dragón”. “Kung-Fu Panda 2” podría estar al lado de dichos films en cuanto a excelencia, pero se queda a medio gas por querer contentar más a los pequeños que a un público más amplio.

En cuanto a historia, la secuela aporta poco más a lo visto en la primera entrega, se trata de una historia de superación personal en la que Po descubre su origen y debe enfrentarse a la terrible pérdida que sufrió siendo un bebé.
A pesar de repetir esquema la película demuestra poseer frescura y, sobre todo, un ritmo endiablado que avanza por medio de cuidadas escenas de acción, algunas altamente espectaculares e imaginativas, como el primer enfrentamiento en la aldea en que los golpes sirven como Banda Sonora. La película llega a rozar por momentos la épica, pero no consigue alcanzarla debido a lo anterior citado, su naturaleza de producto para niños, sólo así se explica cómo en ese tramo final, en que todos los guerreros del Kung-Fu se unen, Po suelte una de sus gracietas. Está bien que el panda siga mostrando su sentido del humor, muy afín al actor que le presta su voz (Jack Black), pero podrían haber prescindido de él en determinados momentos.

La dirección del film ha corrido por parte de Jennifer Yuh Nelson, quien planifica ejemplarmente, en especial las secuencias de acción. Se vuelven a introducir pequeñas pieces de animación tradicional, en ésta ocasión para los flashbacks de Po, y de sombras chinescas al principio. Existe un simpático guiño al famoso videojuego Pac-Man gracias a un plano cenital que describe como los héroes disfrazados avanzan por la ciudad. La animación posee una calidad excelente en cuanto a colores, texturas y profundidad (enriquecido este punto por el 3D, aunque sigue sin ser algo imprescindible).
La Banda Sonora está firmada por Hans Zimmer y John Powell, quienes saben a la perfección cómo aportar ritmo y emoción a las imágenes mediante sus notas musicales.

Cada personaje vuelve a estar doblado por un famoso actor que le otorga además algún rasgo de su personalidad, así Po es Jack Black, Tigresa es Angelina Jolie o el maestro Shifu es Dustin Hoffman. Al elenco se une el gran Gary Oldman para prestar su voz a Long Shen, un pavo real que pretende recuperar el trono que por derecho le pertenece.

“Kung-Fu Panda 2” es un estimable film de animación destinado a toda la familia a la atura de su original (y para mi llega a superarla por momentos). A pesar de todo no está funcionando en taquilla tan bien como se esperaba, y es posible que las anunciadas secuelas se queden en el papel.

Lo Mejor: El acertado ojo de su directora, en especial en las escenas de acción, vibrantes.

Lo Peor: Que sacrifique la verdadera épica en pos de la comedia más infantil.

Poster y Trailer: The Girl with the Dragon Tattoo

20 junio, 2011

Una de las películas que más ganas tengo de ver. La adaptación cinematográfica de la primera parte de la Trilogía “Millenium” de manos de Fincher.

Su estreno en nuestro país, a principios de Enero.

X-Men: First Class, de Matthew Vaughn

12 junio, 2011

Si hoy día no cesan de llegarnos películas basadas de comics es gracias al éxito que tuvo, hace ya más de diez años (qué rápido pasa el tiempo, recuerdo perfectamente cuando la vi en cine),”X-Men”, la adaptación del famoso comic protagonizado por los mutantes Marvel que con tan buen atino llevó Bryan Singer a la gran pantalla. Los mutantes vivieron un descenso de calidad debido a la tercera entrega dirigida por Brett Ratner y a la precuela centrada en el personaje más famoso del grupo, Lobezno. En los planes de la Marvel estaba realizar más películas que narraran los orígenes de los mutantes de forma individual, aunque finalmente han decidido crear una precuela en toda regla que narre la juventud del Profesor Charles Xavier y Magneto.
La FOX decidió llevar adelante el proyecto con ayuda del padre de la Saga, Bryan Singer, encargado aquí de las tareas de producción y de desarrollar la historia. Singer eligió como director al que fuera su primera opción para tomar el relevo cuando abandonó a los mutantes, Matthew Vaughn, el cual ha estado ligado a varias adaptaciones de Marvel sin llegar a realizar finalmente ninguna, hasta ahora. Vaughn ya se encargó de adaptar un comic, “Kick-Ass”, por lo cual no era nuevo en la materia, aunque reinaba en torno a él cierta duda sobre qué podría hacer con los mutantes para devolverles el brillo perdido. La respuesta la encontramos en cada minuto del film. Bryan Singer sabía a quién encargaba la labor, Vaughn ha devuelto a los mutantes el prestigio perdido.

Años 60. Erik Lehnsherr y Charles Xavier son dos jóvenes con extrañas habilidades que, junto a un pequeño grupo de seres como ellos, buscan a Sebastian Shaw, el cual pretende desencadenar una 3ª Guerra Mundial.

La base del film es la relación que se establece entre Charles y Erik. Ambos son mutantes, seres diferentes en una sociedad que se encuentra en pleno cambio y bajo la amenaza de una guerra nuclear. Charles se muestra como un excelente estudiante de ciencias que realiza una tesis sobre el genoma humano y cuyo mayor placer se encuentra, aparte de en los estudios, en conquistar a bellas chicas del campus. Erik, por su parte, es un ser marcado por el dolor, vivió en sus carnes el holocausto nazi de la forma más cruel imaginable y sólo busca venganza contra las personas que se lo arrebataron todo. Aunque en principio ambos tienen un objetivo común (localizar a Shaw) y parecen trabajar muy bien juntos bajo supervisión del gobierno pronto descubren que existen diferencias de pensamiento entre ellos, ya que mientras Charles aboga por una sociedad en que humanos y mutantes puedan vivir en paz, Erik cree que una vez el gobierno no necesite de su ayuda los aniquilará como ya presenció de niño.
La relación entre ambos está muy bien desarrollada y concuerda perfectamente con lo que veremos en las películas posteriores (cronológicamente hablando). Alrededor de ella se crea un thriller internacional al estilo de las películas de James Bond con aroma sesentero en que un peligroso villano intenta destruir el mundo. Dicha historia no descubre nada nuevo, cierto, pero es la forma y lo bien encajada que está dentro de un contexto histórico real, como fue la crisis de los misiles de Cuba, la que hacen de ella un film solido en todos los aspectos.

Una de las cosas que más preocupan cuando nos encontramos ante una precuela es sí sabrán ligar todo a la perfección para que todas las películas concuerden. Bien, podemos decir que en su mayor parte si, “X-Men: First Class” es una precuela directa de las “X-Men” conocidas, aunque contiene ciertos detalles que rechinan .Por ejemplo Cerebro, en la primera “X-Men” Xavier cuenta a Logan cómo lo construyo con ayuda de Magneto y sin embargo aquí ya se lo encuentran realizado, luego también sorprende que aquí Magneto ya use el casco para que el Profesor X no pueda entrar en su cabeza y que en la primera película dirigida por Singer se sorprenda al descubrir como su viejo amigo ha conseguido ocultarse de sus poderes psíquicos. El personaje de Bestia tiene especial protagonismo en la presente, aunque no lo conocimos hasta la tercera entrega, la cual giraba en torno a la cura, algo que busca McCoy en la presente de forma insistente. Otro fallo de continuidad en la Saga podríamos encontrarlo en el prólogo de la tercera entrega, cuando unos jóvenes Xavier y Erik (con los rostros de Sir Patrick Stewart y Sir Ian McKellen) visitan a la joven Jean Grey, cosa que bien podría pasar cuando ambos buscan varios mutantes para reclutarlos, aunque ya choca el cambio de actores.
A parte de eso la película está muy bien trabajada y cuidada al detalle en lo que a historia y personajes se refiere, e incluso llega a sorprender, en especial a través del personaje de Mistica, la cual llegó a tener una estrecha relación con Xavier antes de caer rendida en los brazos de Erik. Por supuesto encontramos referencias a las otras películas (las partidas de ajedrez entre Xavier y Erik siguen ahí de forma muy acertada), y ciertos cameos de futuros X-Men, uno de ellos glorioso, totalmente inesperado (afortunadamente apenas me he informado sobre la película) y que me dieron ganas de aplaudir.
Como en toda nueva entrega de los mutantes, se amplía el Universo y se presentan nuevos personajes, en esta ocasión la sexy Emma Frost, Azazel, Ángel, Riptide o Banshee.

Matthew Vaughn ha dado muestras de su buena mano como director en cintas de corte fantástico como “Stardust” y “Kick-Ass” (aún no he visto “Layer Cake”, pero le tengo muchas ganas), así que algo mínimamente decente se podía esperar de él en su primera aventura dirigiendo a los mutantes (aunque los avances no me decían gran cosa). Pues bien, Vaughn no sólo lleva a buen puerto el proyecto sino que logra realizar la mejor película de héroes Marvel en años (y lo siento por “Iron-Man” o la reciente “Thor”, pero es así). Lo mutantes fueron los que dieron a luz a las adaptaciones de la firma Marvel, sus dos primera películas son dos ejemplos de buen cine comercial y de fidelidad al comic que adaptan, y ya iba siendo hora de que volvieran a lugar que les corresponde dentro de las adaptaciones Marvel, a lo más alto.

Vaughn no podría comenzar mejor la película que con la primera secuencia que abre la Saga, en el campo de concentración de Polonia, en donde el joven Erik es separado de sus padres. El respeto a las formas de las primeras películas sigue ahí, en su buen gusto planificando y creando secuencias ejemplares (ese primer encuentro entre Erik niño con Shaw), con un conocimiento absoluto de buen ritmo. El director aporta al film un toque retro para enmarcarlo a la perfección en los 60, y no sólo a través de la dirección artística y vestuario (por fin vemos los trajes de licra amarilla, totalmente fieles a los del comic), sino de un montaje por medio de pantalla partida en ciertos momentos, en especial cuando describe el entrenamiento al que se someten los jóvenes mutantes. Las escenas de acción son breves pero bien ejecutadas y es un placer poder disfrutar en la última parte del film con buenos enfrentamientos entre mutantes.

El guión corre a cargo del propio Vaughn, Zack Stenz, Ashley Miller y Jane Goldman, basándose en la historia ideada por Bryan Singer y Sheldon Turner. Como en todas las historias de “X-Men” siguen existiendo lecturas sobre la tolerancia y la búsqueda de ser aceptado dentro de la sociedad, ahora enmarcada en un tiempo de crisis, y en la que los guionistas introducen inteligentemente referencias literarias. Como en toda producción Marvel se añaden detalles cómicos, en este caso se hace alusión a la futura calvicie de Xavier. Algo que no me ha gustado del film es su conclusión, o mejor dicho, la manera de acabarla. Queda abierta, eso quedaba claro desde primer momento (hablamos de una precuela y debe dejar un camino para casar con las otras) pero la frase y la forma en que lo hace me resultaron, además de altamente predecibles, muy decepcionantes. Se intenta buscar algo intenso para conseguir todo lo contrario, y es que si algo malo podemos achacar al film es unas pocas de frases que contienen más pretensión que contenido argumental.

El nivel técnico es correcto, en especial me encanta el toque sesentero que se le otorga al film. Los FX no son todo lo buenos que podrían pero cumplen, afortunadamente no son los reyes de la función, y el maquilaje de Bestia podría haber sido mejor.
La Banda Sonora es puro deleite superheroico. Henry Jackman se encarga de crear un potente tema principal (otro más, cada nueva entrega ha tenido un compositor diferente) y una muy interesante partitura que describe a la perfección cada situación, en especial al personaje de Erik.

Los actores cumplen sobradamente con cada uno de sus personajes, algunos de ellos meras comparsas que muestran sus virtudes en el combate, como es el caso del español Álex González, que da vida a Riptide, de Caleb Lendry Jones como Banshee o un desaprovechado Jason Flemyng como Azazel. Las bellezas de January Jones y Jennifer Lawrence parecen ser suficientes para sus personajes, aunque en especial la nominada al Oscar por “Winter´s Bone” me pareció muy acertada como Mística. Respecto a la señora de Don Draper, o sea Jones, decir que luce esplendorosamente bien como Emma Frost, aunque mejor no hablar de su labor interpretativa. Nicholas Hoult es Hank McCoy, el joven científico que se convertirá en Bestia. Kevin Bacon tira de carisma para dar vida al villano Sebastian Shaw, aunque hay que decir que parece ir de más a menos, es decir tiene un principio brutal para, poco a poco, ir desinflándose y parecer un villano de opereta. Entre las presencias secundarias encontramos a Oliver Platt y Michael Ironside.
Para el final dejo a los dos protagonistas del film, James McAvoy y Michael Fassbender, encargados de coger el testigo juvenil a dos importantes Sires ingleses como son Patrick Stewart y Ian McKellen. McAvoy está muy bien como un joven y vigoroso Xavier, bastante alejado de la imagen pensativa y calmada que ya conocemos. Fassbender es, para mi gusto, el mejor del reparto, su Erik es una persona torturada que clama venganza, un personaje trágico al que incluso llegamos a comprender, aunque, como Charles, no aceptemos sus drásticas formas.

Aunque parecía que sería imposible, “X-Men” vuelve a ponerse a la altura de las mejores adaptaciones de comics que existen gracias a “First Class”. Tiene todo lo que una película de estas características requiere: acción, diversión, emoción, buen despliegue técnico y, lo más importante, unos buenos personajes. Toda una sorpresa. La mejor película Marvel en años.

Lo Mejor: Ponerse a la altura de las mejores comic-movies.

Lo Peor: Podría haber terminado de formas más emocionante. Los posters podrían ser mejores.

Sin compromiso, de Ivan Reitman

7 junio, 2011

Emma y Adam se conocen desde hace años. Un día deciden comenzar un relación centrada únicamente en encuentros sexuales con la condición de que nunca se enamoren.

Natalie Portman tuvo que agotarse en exceso durante el rodaje de “Black Swan”, sólo así se explica que las últimas películas estrenadas por la actriz sean meras producciones de consumo rápido destinadas al gran público.
“Sin compromiso” gira en torno a una relación de amigos con derecho a roce, algo que parece estar en alza hoy día ya que pronto se estrenará otro film de igual índole protagonizado por Mila Kunis (casualmente coprotagonista con Portman de la cinta de Aronofsky) y Justin Timberlake. El planteamiento podría dar para algo medianamente interesante que explique cómo han cambiado las relaciones hoy día debido a los apretados horarios laborales, al miedo al compromiso y a la independencia que sienten multitud de personas. En el caso de Emma, que es en quien más se ven estos rasgos, necesita una persona con la que desahogarse sexualmente pero no para tener una relación debido al ajustado horario de su trabajo (trabaja en un hospital como médico), esto la lleva a hacer un pacto con Adam, el cual acaba de sufrir un duro golpe emocional y sólo quiere acostarse con alguien por mero placer. Desafortunadamente el film acaba siendo una comedia romántica más, altamente predecible, y en la que solo puede destacarse el trabajo de los actores.

Ivan Reitman se ha encargado de dirigir la película. El que hace años fuera un acertado director de comedias (tal vez sin personalidad pero competente) parece haberse convertido en un director de encargo que ha perdido su chispa, quedando relegado a productos como “Mi SuperExnovia” o la presente, la cual, eso si, está rodada con estilo clásico, al servicio de los actores. Los chistes y gags pertenecen a la escuela de las recientes comedias juveniles, casi todos basados en el sexo y el mal gusto. Al menos se puede decir que la película no aburre, sobre todo si se es fan de alguno de los actores que aparecen.
Natalie Portman y Ashton Kutcher dan vida a los protagonistas de manera correcta, aunque lo más importante es que existe química entre ambos (no excesiva, pero menos da una piedra). Ella está muy simpática en sus escenas con unas copas de más y él sigue demostrando lo bien que se le dan este tipo de films. Del elenco destacan el gran Kevin Kline, el cual haga lo que haga siempre es bien recibido, aquí dando vida al padre de Adam, una antigua estrella de la televisión que sigue alardeando con su anticuado eslogan, y un muy secundario Cary Elwes como doctor del hospital en que trabaja Emma.

“Sin Compromiso” es una comedia romántica del montón que de no ser por quien la protagoniza no tendría mayor interés.

Lo Mejor: Los actores.

Lo Peor: No aporta nada nuevo.

Series: Camelot

2 junio, 2011

La leyenda del Rey Arturo sigue dando frutos, en esta ocasión en formato televisivo a través de la cadena Starz (a la que también pertenecen “Spartacus” y “The Pillars of the Earth”).
La primera temporada de la serie narra los primeros días de Arturo en el trono y cómo con ayuda de Merlin y sus caballeros intenta unificar Bretaña en una con Camelot como corazón del reino. En su contra Arturo tendrá a su hermanastra Morgana, obsesionada con obtener el trono de su padre.
La serie se mantiene fiel a muchos aspectos de la leyenda (el odio que siente Morgana por su hermanastro, engendrado por su padre con la reina Igraine gracias a la ayuda de Merlin; la unificación que pretende Arturo para su tierra) aunque luego aporta novedades a hechos conocidos, como por ejemplo convertir a Ginebra en esposa de un caballero del Rey, convirtiéndolos en amantes prohibidos, o que Igraine tenga vital importancia dentro de Camelot. También sorprende el toque realista que se da a datos fantásticos, como es la Dama del Lago que da la famosa Exaclibur a Merlin, aquí desmitificada.
A pesar de contar con un inicio prometedor la trama parece estancarse a medida que avanzan los episodios, cada uno de los cuales llega a durar cerca de una hora, tiempo más que suficiente para narrar más hechos de los que se nos cuentan a mi parecer.
El reparto está formado por Joseph Fiennes como Merlin, el cual a veces parece exagerar un poco, y su personaje dista mucho de otras representaciones antes vistas, aunque no llega a tener la excesiva juventud del actor que le da vida en la serie que lleva el nombre del mago. Jamie Campbell Bower es Arturo, el joven Rey que debe aprender a gobernar con ayuda de sus fieles caballeros y que siente una pasión incontrolable por la esposa de uno de ellos. Eva Green es Morgana, la malvada y ambiciosa hermanastra de Arturo. La actriz está bastante bien como una mujer que no se detiene ante nada por conseguir lo que busca y que sufre en su interior heridas devastadoras por culpa de la brujería. La guapa Claire Forlani es Igraine, madre de Arturo, personaje que aquí tiene más importancia que en otras adaptaciones.
“Camelot” no deja de ser una serie entretenida, con algunos detalles notables (la música y la fotografía de algunas escenas) y otros que adolecen bastante.


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