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Shoot em Up, de Michael Davis

Noviembre 4, 2007

shoot_em_up_ver4.jpgSe ha comparado esta película con el cine de John Woo o con “Transporter”, de acuerdo, del primero podríamos decir que por sus largos tiroteos, pero sin uso de cámaras lentas y sin palomas blancas, y de la segunda por sus piruetas imposibles realizadas. Pero en mi opinión “Shoot em Up” está más cerca del estilo gamberro del Robert Rodríguez de los mariachis o “Planet Terror” (junto con la presente el divertimento más divertido y explosivo del año), además de por la cantidad de acción que desprenden, porque se saben tomar a broma a ritmo de Rock. No consideraría “Shoot em Up” solo como una película de acción, como tampoco consideraría “Planet Terror” como una de terror con dosis de acción, sino más llanamente como una “peli de tiros”. Y es que no pasan 3 minutos en esta película en que no hay algún disparo o se empiece a formar un tiroteo como no veíamos desde hace años, es más quiero ver alguna película que tenga tanto tiroteo como esta y tenga una duración mínima a la hora y media.

La historia de la película podría caber en la tapa de un paquete de tabaco. Un hombre salva a un recién nacido tras morir la madre de este y se convierte en su protector ayudado por una prostituta y perseguido por un hombre al que no deja de llamar su esposa. Punto, no le busquéis tres pies al gato porque no hay más, la explicación de porque buscan al bebe puede resultar original pero no lo es tanto. El guionista y director Michael Davis tenía ganas de hacer la película no precisamente para ganar un premio al Mejor Guión sino para ofrecernos una explosiva película sin parangón en donde se suceden los tiroteos, las bromas, las acrobacias imposibles, el Heavy Metal, la sensualidad de Monica Bellucci y un bebe a prueba de balas, y lo mejor es que consigue su objetivo, darnos una gran ración descerebrada de balas sin más pretensiones que hacernos pasar un buen rato a los amantes del genero de acción (del que sí soy).

Ya desde el principio sabemos por donde van los tiros (y nunca mejor dicho). Aparece el logotipo de New Line Cinema pero en las bandas de la película del logotipo no aparecen los trocitos cortados, se oyen disparos que son los encargados de hacérselos. A continuación vemos en pantalla un plano “Leone” de los ojos de Clive Owen, su mirada fría y rocosa como él nos observa con calma para descubrir que está sentado tranquilamente comiéndose una zanahoria. Aparece una mujer embarazada a su lado perseguida por un tipo armado que la amenaza. Al bueno de Clive, que en la película se llama Sr. Smith, no le gusten que molesten a las mujeres embarazadas y despachara al tío metiéndole bien en la cabeza que debe comer más vegetales. A partir de ahí un tiroteo largo en donde Smith se hará cargo del bebe recién nacido y que concluirá con nuestro protagonista disparando a cámara y apareciendo el título de la película. Quien no quiera aceptar este disfrute ya puede ir abandonando la sala porque la película va a seguir a este ritmo haciendo que sus escasos 85 minutos pasen volando.
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Como ya he mencionado antes, la película no tiene pretensiones y no teme llegar al terreno de lo absurdo, ya no solo en las imposibles secuencias de acción, sino también a la hora de tratar a los personajes.
El Sr. Smith es un tipo duro sin pasado que vive en un edificio abandonado y que se alimenta solo a base de zanahorias porque son buenas para la vista (no ponemos duda viendo la infalible puntería que posee), por no hablar que consigue comprar armas por medio de vales de comida. Es curioso que Clive Owen vuelva a ejercer de niñera tras la sensacional “Children of Men”, aunque aquí su personaje está en otra línea más matona. Si se queda en paro puede ofrecerse como canguro, seguro que no dejaría de recibir ofertas.
Su acompañante, CQ, es una prostituta a la que da vida Monica Bellucci que se alquila para dar de mamar a los niños (ya sean recién nacidos o con pelo en pecho) debido a que perdió al suyo y a la que le gusta la lencería, no hay momento del film que no vaya vestida de forma sugerente, incluso cuando está de camarera presume de atributos. Para ayudar a Smith a conseguir dinero se pondrá a hacer “trabajitos” incluso en el lugar mas inhóspito.
El villano de turno esta encarnado por Paul Giamatti, el cual parece tener problemas domésticos ya que su esposa no deja de llamarle al móvil ni siquiera cuando está en plena faena delictiva. Para asegurarse de que nadie le quite el arma a él ni a sus matones trabaja con pistolas que solo funcionan con la huella dactilar y que supongo se la habrán pedido prestada a “Juez Dredd” que tenía armas de funcionamiento similar.
El bebe también hay que tenerlo en cuenta. Bautizado por sus protectores como Oliver en honor al libro de Dickens, el muchachito demuestra ser tan duro de matar como Smith. No es de extrañar que su música favorita sea el Heavy.

Sobre las secuencias de acción que posee la película, las cuales abarcan casi todo el metraje, podríamos decir que tienen cierto estilo videojuego sin llegar a “Matrix” ni “Transporter”. Y es que aquí vemos como nuestro protagonista salta por el hueco de una escalera disparando a todos los que suben por ella a medida que el desciende sin uso del ordenador ni cámara lenta, o como nos ofrece una persecución en donde su coche (por supuesto un BMW como en la serie “The Hire”) , al que accede de forma imposible, da vueltas de campana y cae para seguir corriendo. La secuencia que menos me gustó fue el tiroteo aéreo porque los Fx cantan por soleares, aunque la conclusión de la secuencia tiene su gracia. Posiblemente uno de los momentos más memorables sea ver a Clive Owen enseñando a un recién nacido como montar una pistola y cuales son los elementos más importantes de ella para a continuación dejar al niño durmiendo e irse con la Bellucci a la cama y hacer el amor (por decirlo finamente) hasta el final incluso si los matones entran a incordiarlos, consiguiendo una secuencia de lo más divertida.
La violencia es explicita, si. De hecho está película es violencia gratuita 100% Aquí vemos desde como una zanahoria además de ayudar a la vista también nos puede privar de ella hasta extracciones de piercing de lo memos recomendables.

En conclusión no es una buena película, ni prentende serla. Es cine de acción descerebrado, divertido y sin pretensiones, si uno va buscando eso acaba más que satisfecho.

Lo Mejor: Tiros, tiros y más tiros.

Lo Peor: Tiene la simpleza de un palillo de dientes.

Bourne, Jason Bourne

Agosto 23, 2007

eltultimatumdebournepostercritica.jpgLas películas de Jason Bourne han sido thrillers bien fabricados que contenían vibrantes secuencias de acción. “El Caso Bourne” era una película en donde se nos presentaba un personaje que no recuerda nada de su pasado pero que sin embrago es una maquina de matar, al finalizar Bourne sabía que había sido adiestrado por una organización llamada Treadstone. Como thriller la película funciona bastante bien, puesto que sentimos la misma curiosidad que el protagonista por saber quién es. Como film de acción contenía secuencias bien trabajadas como son la huida de la embajada de Zurich, la persecución por las calles de Paris o el vibrante enfrentamiento contra el Profesor (un por entonces desconocido Clive Owen). Lo único que no cuajaba del todo era la historia de amor, muy cogida por los pelos, aunque se puede defender diciendo que Marie es la única persona que ayuda a Jason en las circunstancias en las que se encuentra.

Como todo lo que rinde en taquilla tiene secuela en Hollywood, y el Bourne literario de Ludlum tenía 3 partes, en 2004 llegaba “El Mito de Bourne”. Se dice que segundas partes no son buenas, sin embargo el cambio de director, de Doug Liman (ahora en labores de Productor Ejecutivo) al inglés Paul Greengrass, hizo que Bourne alcanzará una nueva dimensión consiguiendo que las secuencias de acción estuvieran a un nivel igual que la historia que se nos narraba, y no inferior como en la anterior, en que había pocas y no estaban al nivel de la trama. La historia comienza con Bourne viviendo junto a Marie en la India intentando recordar más cosas de su pasado. Un sicario es enviado para matarlos, pero solo consigue eliminar a Marie, cosa que enfurece a nuestro protagonista. En esta secuela se nos explica poco más sobre el origen de Bourne, sin embargo la trama está mucho mejor explicada y es más interesante, el personaje de Pamela Landi rivaliza con el de Abbot dentro de las oficinas de la CIA, y sobre todo veremos que Bourne empieza esto como una venganza y acaba en redención, pues recordará su primera misión oficial como agente de Treadstone e intentará enmendar su errores pidiendo perdón a la hija del hombre que asesinó con lo cual vemos que Jason Bourne no es el hombre frío y distante que parece tras su cara de piedra, sino un hombre atormentado arrepentido de actos pasados y que exige saber quién es. Greengrass implantó un estilo documental cámara en mano, consiguiendo que las secuencias de acción sean más dinámicas y vibrantes que en la antecesora, así por ejemplo la persecución por Moscú es superior a la de Londres y la pelea contra otro miembro de la agencia es más realista.

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Y llegamos a la última entrega de las aventuras del agente amnésico, en donde por fin sabremos como Bourne llegó a convertirse en ese asesino. De la historia podemos hablar bien poco, pues es más de lo mismo. A Jason lo persiguen y él por su parte intenta recopilar información que lo lleva a la fuente de donde surgió el sistema que le creó. Sin la segunda era mejor que la primera puesto que igualaba trama con secuencias de acción, en esta ocasión Greengrass, que repite tras su excelente labor en la anterior, tira la casa por la ventana a la hora de confeccionar secuencias emocionantes sin darle ni un respiro al espectador. Así pues tenemos esa espectacular secuencia en la estación de Waterloo en donde Bourne dará instrucciones a un periodista por todo la estación para que no le atrapen, seguida por la impresionante secuencia que se vive en Tánger, donde lo que comienza como un seguimiento se convierte en una carrera contra reloj para salvar a alguien esencial en la Saga y concluyendo con la pelea más brutal de todas las que tiene la Saga. Pero lo mejor de todo es que a pesar de no inventar nada, la película es un continuo homenaje a las dos anteriores, así pues vemos una persecución que finaliza igual que finalizaba la de la anterior película, el recuerdo de Marie viene dado gracias al corte de pelo y cambio de color que Nicky se hace, y lo más inteligente y por lo que hay que quitarse el sombrero, porque yo no sé si lo tenían planeado o les salió por ahí a los guionistas, es conseguir que la última secuencia de “El Mito”, en donde Landy habla con Bourne, sea aquí la que de paso al último tercio del film. Toma ya. Greengrass nos ha estado contando lo que sucede en la anterior película antes de esa secuencia en 1 hora y cuarto de manera vertiginosa, consiguiendo la mejor película de acción de toda la Saga, y de las mejores en los últimos años.

Los Directores

Doug Liman comenzó la Saga de manera muy correcta, procedía del cine independiente y consiguió una película estimable con factura clásica. Lo que menos me gusta de su dirección es que las escenas de lucha resultan demasiado coreografiadas. No pudo dirigir la segunda debido al rodaje de “Sr. y Sra. Smith”.

Paul Greengrass llegaba de rodar Bloody Sunday, con la que tuvo mucho éxito e imprimió en Bourne un estilo más cercano al documental. Muchos se quejan de los mareos de cámara y de que Greengrass es demasiado televisivo con abusos de primeros planos, en mi opinión cada vez que mueve la cámara hay que fijarse que es en los momentos de más acción, y que los personajes en esos momentos están confusos o con la adrenalina a topa, no vamos a negar que la forma en que se nos presenta no nos pone igual a los espectadores.

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Gadgets

Al contrario que James Bond, Ethan Hunt u otros personajes similares, Jason Bourne tiene como principal arma su inteligencia a la hora de salir de aprietos. Así pues de la embajada americana de Suiza saldrá escalando en lugar de liarse a mamporros; en Berlín dará esquinazo a los policías cogiendo un tren; utilizará ropa tendida para ir cruzando los tejado de Tánger sin cortarse con cristales; engañará a unos matones con un ventilador unido a una linterna. En las peleas nuestro protagonista sabe defenderse mejor que nadie, y cuando sus enemigos llevan cuchillos él prefiere cosas más prácticas de andar por casa como pueden ser un bolígrafo, una revista, o un libro.

Las Chicas

Marie es la típica chica estudiante erasmus conocedora de recónditos lugares que ve en Jason una oportunidad de conseguir dinero rápido (20000 $) por llevarlo a Paris. Junto a él descubrirá su identidad y vivirá una historia de amor que los llevara a visitar diversos lugares del mundo conluyendo en la India, en donde encontrará su fatidico destino.

Pamela Landy es la mujer más dura de la CIA, la tia con más ovarios que trabaja en la Agencia capaz de plantar cara al más alto cargo. Ella será la que reabra el caso Bourne y llegue hasta lo que es Treadstone, ganándose la enemistad de varios compañeros de la Agencia.

Nicky es al principio una simple analista destinada a Paris, para convertirse en una de las personas que ayudan a Bourne. ¿Por qué? La respuesta la tenemos en esa secuencia que mantienen ambos en una cafetería de Madrid cuando ella le pregunta a él si de verdad no recuerda nada. La mirada de ella en ese momento ya nos está diciendo muchas cosas, reafirmada con la sonrisa final que se marca cuando anuncian que no han encontrado el cuerpo de Bourne.

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La CIA

El centro de inteligencia americana es el gran villano en los films Bourne. Comenzando con Concklin, jefe al mando de las operaciones para las que utilizaban a Borune, que acaba siendo “eliminado” por su propia gente. Por encima de él esta Abbot, quién dice no saber tanto como sabe. Noah Vosen es el subdirector de la CIA encaprichado con acabar de una vez por todas con Bourne y todo aquel que este a su lado, y Ezra Kramer el director adjunto de la Agencia. Bourne es para ellos la maquina revelada contra su creador.

Los Asesinos

Ninguno como El Profesor, al que conocemos en Barcelona dando clases de piano. Su enfrentamiento con Bourne en ese campo de maiz no tiene desperdicio. Kirill es un sicario que elimina a Marie, pero deja vivo a Bourne, craso error que acabará pagando en Moscú. El resto son meros sicarios enviados a liquidar al amnésico, con el que tendrán de todo menos palabras.

El Agua

Muchos se preguntarán ¿y este apartado? Pues bien, para mí el agua en esta saga significa muerte y renacimiento. Jason Bourne se nos presenta ante nuestros ojos en el agua, perdido en el mar. Cuando se despierta no sabe quién es, es como si estuviera muerto para el mundo. Marie muere en el mar en ese sensacional plano en que va hundiendose lentamente mientras Jason la contempla. Pero lo mejor viene cuando Jason finalmente ha recordado todo, lo vemos hundiéndose en el agua y de repente empieza a moverse y a nadar, desapareciendo a ritmo de Moby. Así pues Jason Bourne empezó una nueva vida rescatado del mar y ahora que ha encontrado lo que buscaba desaparece de nuevo entre las aguas, renaciendo como una nueva persona.

Las secuencias de acción

Persecuciones como la de Paris con ese estilo Frankenheimer son para enmarcar. Aunque me quedo con la secuencia de la estación de Waterloo y la persecución de Tánger. Mencionar la de la persecución por Nueva Cork y la huida de la embajada de Suiza. Por supuesto, ninguna de esas secuencias tendría la emoción que tiene si no fuera por la brillante partitura de John Powell.

Europa, Europa

Si por algo son atractivas las películas de Jason Bourne es porque nos muestran una Europa visualmente atractiva, sin apenas monumentos históricos (salvo en planos muy generales) que las harían fácilmente identificables. Entre las ciudades que han tenido la visita de Bourne están Berlín, Paris, Madrid, Suiza, Londres y Moscú.

El Reparto

Matt Damon se metió la taquilla en el bolsillo gracias a este personaje. Aunque comenzó mostrándonos su cara de niño bueno, ha ido llevando al personaje cada vez con más mala leche pero sin perder humanidad. Una de las cosas que siempre me han llamado a atención de Bourne es que apuntaba con la pistola pero nunca disparaba, gracias al Ultimátum sabemos que su último paso para convertirse en el agente de Treadston fue debido a una pistola y un victima. Es impactante como el rostro de Damon cambia en esa secuencia-flashback, de tener la última pizca de humanidad atener una sangre fría terrorifica. Y es que cuando se trata de repartir leña como Jason Bourne Damon pone cara de pocos amigos.

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Entre la multitud de actores que han estado por aquí tenemos a Franka Potente como Marie, sabia elección para dar vida a una europea. Chris Cooper como Concklin; Brian Cox (posiblemente el hombre que más trabaja en cine de su generación) como Abbot; Clive Owen como El Profesor; Kart Urban como Kirill; Joan Allen, sensacional, como Pamela Landy; Julia Stiles (denle más papeles por favor) como Nicky; Albert Finney como el doctor encargado de crear a Bourne; David Strathaim como Vosen y Scott Glenn como Kramer. Daniel Brül realiza una breve participación como hermano de Marie en “Ultimátum” y Edgar Ramirez como el asesino Paz está muy desaprovechado.

La música

Además de la excelente partitura de John Powell, al finalizar cada película Bourne aparece el tema “Extreme Ways” de Moby, con lo cual se consigue dar un aire de serie al conjunto.

La trilogía de Bourne es un ejemplo de buenos thrillers, con escenas de acción bien construidas y que no dan un segundo de respiro. Jason Bourne es un hombre que busca saber quién es en realidad, pero en el fondo ¿no es eso lo que queremos saber todos?

Amor a Quemarropa, de Tony Scott

Agosto 21, 2007

true_romance_ver1.jpgTras muchos años oyendo hablar de ella, el otro día me dispuse a ver esta película dirigida por el hermano listo de Ridley Scott, con guión de Quentin Tarantino y con un reparto de primer orden. Una película romántica en donde la acción, el drama, el humor y la carretera van cogidos de la mano.

La película nos narra la historia de amor entre Clarence y Alabama. Él es un chico que trabaja en una tienda de comics y que va al cine en el día de su cumpleaños a ver una sesión especial de cine de Artes Marciales, allí tendrá un encuentro fortuito con Alabama, una chica de vida alegre contratada para hacerle la noche más feliz. Aunque para ella no era más que un trabajo más (el tercero) se enamorará de Clarence y se casarán, pues han nacido para estar juntos. Sin embargo los problemas no tardan en aparecer. Clarence decide ir a visitar al chulo de Alabama para recoger las cosas de ella y dejarle bien claro que ya no le pertenece. En su encuentro con el singular chulo, un tío blanco que se cree negro, Clarence no tendrá más salida que acabar a disparo limpio marchándose de allí con la supuesta maleta de Alabama. Cuando Alabama se entera de la muerte de Drexl llora, pero no de tristeza sino de alegría, sus llantos bañados con una sonrisa le agradecen a Clarence que le haya liberado de ese cabrón. Pero lo que encuentran en la maleta es algo muy diferente a pertenencias personales. Cocaína. Haciendo gala de su carácter impulsivo, Clarence decide ir a Hollywood a venderla y sacarse el dinero suficiente para vivir sin preocupaciones con Alabama. Claro que los problemas acaban de empezar, pues los verdaderos dueños de la mercancía emprenderán una búsqueda tras ellos eliminando a todo aquel que sepa algo del paradero de los jóvenes.

Partiendo de un guión que escribiera Tarantino con Roger Avary titulado “My Friend´s Best Party” Tony Scott realiza una película visualmente atractiva, con buen ritmo y con su particular estilo característico a la hora de rodar tiroteos como son las cámaras lentas y los halos de luz que bañan la escena. Se dice que esta es su mejor película, sin embargo no estoy de acuerdo, pues a pesar de haberla dirigido creo que el merito de este film lo tiene más Tarantino gracias a su soberbio guión plagado de diálogos ingeniosos. Y es que el film irradia todo lo que es el cine de Tarantino. Para empezar el film empieza en un bar (al igual que “Pulp Fiction”, “Reservoir Dogs” o incluso “Asesinos Natos”) en donde el protagonista expresa su admiración por Elvis con un monologo muy Tarantiniano. A continuación Clarence se dirige al cine el día de su cumpleaños para visionar un ciclo de films de Sonny Chiba, actor al que admira Quentin y que trabajó para él en “Kill Bill”. Como todo buen film Taratiniano tenemos un chulo salido de la olla que cree ser negro, el padre de Clarence que es policía, un gangster elegante que lleva sin matar a nadie cerca de dos décadas, un matón especialista en dar palizas, un productor narcotraficante, su ayudante algo estupido y cocainómano, los policías que buscan atrapar al productor, el amigo de la pareja protagonista que es un actor frustrado y su compañero de piso colocado a todas horas del día.

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Entre todos los personajes se entablaran conversaciones y situaciones de lo más pintorescas. Entre las más memorables (de las muchas que hay) tenemos el encuentro entre Clarence y Drexl en el club de este último; la conversación entre el gangster y el padre de Clarence en que nos enteramos que los sicilianos eran negros; el paseo en montaña rusa que le dan al ayudante estupido y donde se lo pasan de vicio Alabama y Clarence. Teniendo entre medias el mundo de Hollywood no desaprovechan la oportunidad de ridiculizarlo, especialmente en el momento en que Clarecen y el productor hablan de grandes películas y dicen que las que ganan los Oscars son siempre las mismas y que la última gran peli que lo ganó fue “El Cazador”, sin olvidar que la película favorita de Clarence en años se titula “Vietnam me mata”, y cuya secuela, en fase de pre-producción, se llamará… “Vietnam me mata 2”, título en donde Hollywoood demuestra su originalidad, como bien dice el productor. Sin embargo la secuencia por la que esta película es recordada sobre todo es por la brutal paliza que le propaga un, por aquel entonces, desconocido James Gandolfini a Patricia Arquette, un momento realmente inolvidable digno de encabezar la lista de palizas en el cine de Hollywood.

A pesar de que a Tarantino no le gustó demasiado la forma de Scott de llevar a la pantalla su historia, y de que cambiaran el verdadero final, el guionista le cedió unas cuantas frases al director para su siguiente film, y el mejor de su filmografía en mi opinión, “Marea Roja” en donde Quentin aportó su granito de arena en la conversación sobre caballos y en las referencias a Silver Surfer de Kirby, los comics vuelven a estar presentes como en esta en que Clarence quiere enseñarle a Alabama el numero 1 de Spider-Man. También se podría hacer una similitud entre el nombre de la protagonista y el submarino, ambos del mismo nombre. Según se dice también, “Asesinos Natos” era la continuación de esta historia, y no es nada descabellado viendo que ambas se mueven en el terreno de la Road Movie y que las parejas protagonistas son los Bonnie and Clyde de los 90. Desgraciadamente Stone hizo lo que quiso con el trabajo de Quentin según las malas lenguas.

El espectacular reparto está compuesto por Christian Slater como Clarence y Patricia Arquette como Alabama, ambos en dos de sus mejores interpretaciones, en especial él. Gary Oldman vuelve a transformarse para dar vida al sádico Drexl; Dennos Hopper da vida al padre del protagonista; Brad Pitt se pasa toda la película colocado en un papel inhabitual en su carrera, y de los más divertidos de la cinta; Michael Rapaport es el amigo de Clarence en Hollywood y quien le consigue el contacto: James Gandolfini es el matón que persigue a la pareja en busca de la droga; Tom Sizemore da vida a un policía bastante similar al que diera vida en “Asesinos Natos” mientras Chris Penn da vida a su compañero; Val Kilmer aparece siempre desenfocado en segundo termino como Elvis, el mentor. Citar dos nombres que trabajarían para Quentin tras esta, Christopher Walken magnifico en el breve papel del gangster que hace el interrogatorio a Dennos Hopper, y un muy secundario Samuel L. Jackson como un pobre traficante que acaba acribillado a manos de Gary Oldman, pero al que Quentin recompensaría convirtiéndolo en uno de sus actores fetiche.

Mencionar la Banda Sonora compuesta por Hans Zimmer, una composición que podría emparentarse con “Thelma & Luise” por su estilo, pero que no deja de sorprender viendo como queda en pantalla. Por supuesto, también tenemos canciones de todas las épocas, otra característica más del sello Tarantino.

Lo Mejor: El guión. La paliza que le da Gandolfini a Arquette.

Lo Peor: El final made in Hollywood.

Shooter: El Tirador, de Antoine Fuqua

Agosto 3, 2007

1563-2007-shootereltirador-espanol-1000159297.jpgLa fama le llegó a Antoine Fuqua gracias a la estimable “Training Day”, aunque hay que recordar que a él le debemos películas como “Bait” con un perseguido Jammie Foxx, “Lagrimas del Sol”, la majilla “Asesinos de Reemplazo” o la Bruckheimer´s “El Rey Arturo”. Parece que tras el éxito de la película protagonizada por Washington y Hawke (y que le valió el Oscar al primero) se le consideró un nombre a tener en cuenta en las películas de acción y en este “Shooter” parece que el hombre se lo cree.

La historia no puede ser más simple y copiada como la de un antiguo miembro del ejército, bien entrenado para alcanzar cualquier blanco a una distancia de más de 2000 metros, al que piden ayuda para planificar el asesinato del Presidente e impedirlo. Hasta ahí bien, el problema es cuando supuesto atentado da lugar y culpan al pobre francotirador, entonces será cuando él demuestre de que pasta está hecho.
Si no se hubiera estrenado esta película aún bien podría ser el guión de la nueva película de Rambo. De hecho dicha historia se ha llevado a la pantalla varias veces, con los rostros de Seagal, Norris o Van Damme como protagonistas, aquí sin embargo cogen a Mark Wahlberg que parece tiene más prestigio, e iguales músculos, para que sea quien reparta caña a diestro y siniestro. El hombre da vida a un exsoldado que cree en la Paz y la Justicia americana y que, cuando ve que el sistema falla, se dedica a hacer su propia Justicia, la del rifle (seguro que este film es de los favoritos de Charlton Heston). Por supuesto le ponen a un compañero que cree en su inocencia, y que por una vez en este tipo de producciones no aporta ningún toque cómico, como es el agente del FBI que acaba de salir de la Academia. También le dará tiempo a nuestro protagonista a conquistar a la mujer de su antiguo compañero que murió de manera rapidísima (ya se dicen hola como si se conocieran de toda la vida cuando en realidad él solo le manda flores una vez al año).

Como he citado esta historia ha sido mil veces contada, y es más, me atrevería a decir que estamos ante un remake de una película de los 90 titulada “Se Busca” en que Keenen Ivory Wayams daba vida a un personaje al que le encargan proteger a la primera Dama, a la que matan echándole la culpa del asunto. Si fuera el guionista de aquel film estaría preparando trámites legales contra Fuqua y su guionista, que también escribió los guiones de “Planeta Rojo” y de la serie “Sensación de Vivir”, y que aquí demuestra su maestría en los diálogos con frases del tipo “¿Por qué no los dejas en Paz y te marchas? No puedo, han matado a mi perro”.
El director se preocupa en hacer un film entretenido y con buen ritmo. Y lo consigue. La acción está bien llevada y no decae en ningún momento a pesar de sus 2 horas de duración. Pero es que no hay por donde coger la trama, si es que a Wahlberg le pegan dos tiros y va a se cura, leches si querían vendernos la 2ª parte de “El Castigador haberlo avisado y esto se digiere de otra manera. Pero es que para rematar la faena el bueno del director abusa de los planos a cámara lenta en que Wahlberg sale como un héroe. Que demonios, para eso deberían haber contratado a Michael Bay, hubiera cogido al guionista, le habría impuesto que creará a un personaje cachondo como agente del FBI y compañero del prota que luego hubiera dado vida Steve Buscemi, y habría realizado las cámaras lentas con sus contrapicados chuleros, y estaríamos ahora ante un film memorable que no se tomaría en serio a sí mismo y no con “Yo Soy la Justicia 4”.

Walhberg está todo el rato con su rostro hierático, de piedra, incluso cuando le disparan y le dicen que han matado a su canino amigo el tio sigue sin inmutarse. Estos del ejercito les enseñan que no hay que mostrar sentimientos y lo siguen al pie de la letra aunque ya no estén en activo. A su lado vemos a Michael Peña como el novato agente del FBI que resulta saber más que sus jefes en cuanto a administración, porque en coger un arma lo lleva mal. Kate Mara es la mujer del antigua compañero de Wahlberg, que se debe sentir muy sola ya que nada más verle le deja entrar aunque se entera de que ha matado a un hombre. Regálale a una mujer rosas y te dejara entrar aunque seas un asesino. Como artistas invitados tenemos a Elias Koteas como un sanguinario agente del gobierno, y a Danny Glover pasándoselo en grande con Ned Beatty.

Lo Mejor: El principio.

Lo Peor: La hemos visto mil veces (y mejor).

Transformers, de Michael Bay

Agosto 1, 2007

transformers_ver13_xlg.jpgHa sido difícil elegir cual sería la primera película que comentaría en mi nuevo blog y la elegida ha sido la nueva “obra maestra” de mi querido Michael Bay, ese hombre cuya frase favorita, como todo el mundo bien sabe, es “Esto nunca se ha hecho antes”. Reconozco que iba con bastantes esperanzas de que la película fuera buena e incluso de que me sorprendiera, pero desgraciadamente ocurrió todo lo contrario.

Sam Witwicky es un joven al que le es regalado un coche por haber conseguido aprobar las notas. El coche elegido es un camaro amarillo que resulta ser un androide perteneciente a la raza de los Autobot y cuya misión en la tierra es encontrar la fuente de energía que queda de su planeta perdido antes de que la encuentren los malvados Decepticons y destruyan el mundo.

Michael Bay siempre se ha caracterizado por realizar películas en donde las explosiones y las persecuciones primen por encima de la historia. Pues bien, en este film todo ese entretenimiento es llevado al extremo desaprovechando una brillante oportunidad que le venía servida en bandeja de plata como es la historia de un joven al que le es regalado un coche que descubre ser un extraterrestre, y al que gracias a él descubre su valía y conquista a la chica de sus sueños. Bien, con esa premisa bien jugada podríamos estar hablando ahora mismo de una película de adolescentes bastante decente que rememora los tiempos de “Los Goonies” o “Esa pandilla alucinante”, es más siendo producida por Spielberg podría haber estado más cercana a otra famosa película que el famoso director apadrinó y que tenía como protagonista a un joven y un Delorean. Pero no, el bueno de Bay sabe que la historia del chaval esta para contarla a la manera Mtv, o sea en versión chico adolescente que solo piensa en sexo y en ligarse a la tía buena, pero tonta, que no le hace ni puñetero caso hasta que descubre que tiene un coche-robot.
Para rematar el invento el director introduce dos historias más protagonizadas por la gente que mejor le entiende, los marines y el comando de defensa de los Estados Unidos. Desgraciadamente ninguna de esas dos historias consigue otorgarle algo de seriedad a lo que se nos está contando, sino que se ridiculiza de manera bastante infantil (rozando lo estupido) a todos los miembros que trabajan en el gobierno (ese Ministro de Defensa).
Para terminar hablando un poquito de la historia, decir que lo que buscan los robots tiene el original nombre de “chispa vital”, también conocido como cubo. Y luego Michael Bay va y dice que la historia la quería hacer adulta.

Claro que cuando uno va a ver esta película sabe que no va a encontrar un guión sólido, ni siquiera creíble, sino que se va a encontrar con un film palomitero en donde va a ver Robots gigantes dándose de leches. O eso parecía. Porque si los androides gigantes se pegan el ojo del espectador tiene que estar bien perceptible para verlo, ya que lo único que se ve es mucho metal junto y un ruido ensordecedor que se supone son los golpes. Cierto es que los Fx son de aupa, y los ciborgs están muy bien realizados, pero en las secuencias de acción uno se pierde de tal forma que no sabe que robot es de que bando.
Sorprende que Bay no haya rodado más secuencias de persecución en esta película teniendo como protagonistas a robots que se transforman en coches, aunque viendo esa breve secuencia en que Bumblebee salva a los chicos y escapa del coche de policía uno da gracias porque haya sido así. Y es que Bay aquí vuelve a hacer un uso abusivo del movimiento de cámara. Y es más, el buen hombre se autohomenajea a lo largo de todo el film, es como si se hiciera un tributo a él mismo. Empezando por la secuencia de apertura en el espacio que recuerda a “Armageddon”, a la cual también hace mención cuando caen los meteoritos y un chaval dice “ que no había visto nada tan molon desde la peli de Willis” o la secuencia en que los dos protagonistas están besándose encima del capó del coche y jnuto al árbol de la misma peli, pasando por “Pearl Harbor” y sus maravillosas puestas de sol con beso, con un poco de “Bad Boys” en las persecuciones y con giro de 360º en el tiroteo contra el Decepticon infiltrado, incluso de “La Isla” coge prestado un plató, que es en el que Ewan McGregor huye junto a su clon para aquí poner en su lugar a Shia LeBeouf huyendo de Megatron.
Como bien digo los Fx son extraordinarios salvo en las peleas, y los Transformers están realizados de manera creíble, es más algunos interpretan mejor que algunos humanos, pero sueltan frases absurdas destinadas a espectadores de menos de 5 años (¡recordemos que hablamos de una adaptación de una marca de juguetes!). Optimus Prime puede que se salve de la quema en este aspecto pues es el William Wallace del film, el que se supone dice las frases más profundas y épicas con voz autoritaria, aunque solo sea para decir “avanzad”. No se puede decir lo mismo de su coleguilla Megatron, cuya primera frase casi hace que saliera de la sala de cine, y es que después de dos horas escuchando que es Megatron, que es el destructor de mundos, etc, etc, va el hombre, se descongela y suelta “Soy Megatron”, para quien se haya dormido durante las explicaciones o haya ido al baño para desentamponarse los oídos de tanta explosión (claro que para la frasecita mejor haberlos tenido taponados).
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El reparto del film está plagado de nombres conocidos, y otros que están empezando a serlo. De entre lo conocido tenemos a Jon Voight, que repite con el dire tras “Pearl Harbor”, dando vida al Ministro de Defensa que no se entera la misa la mita y que necesita de la asesoría de una estudiante de informática para detener la amenaza; John Turturro (como Steve Buscemi, es un habitual de los Coen al que le gustará cobrar los cheques de Bay) como agente especial del Area 51 y friki por llevar ropa interior de superhéroes, al que no se le puede levantar la voz por su mal genio; Anthony Anderson vuelve a hacer de él mismo como friki de la informática que, se supone, debe aportar puntos cómicos y no querer que desaparezca de pantalla; Bernie Mac hace una breve aparición, seguro que en sustitución de Michael Clarke Duncan que no podía, para dar vida a un vendedor de coches que cuenta chistes malos. Entre las novedades encontramos ciertos actores procedentes de series de Tv como pueden ser Amaury Nolasco (Sucre de “Prison Break”) en el breve papel de soldado; Josh Duhamel (de Las Vegas) como el capitán del pelotón. Sin embargo los dos de los que más ha dado que hablar esta película han sido la pareja protagonista formada por Megan Fox y Shia LeBeouf. Ella hace su papel de manera soberbia, o sea alegrando la vista al espectador, para que más. Siempre tiene la misma expresión y la misma mirada de ¿Qué esta pasando aquí? Incluso cuando acaba la historia. En cuanto al joven protagonista puedo decir que se desenvuelve bastante bien como joven de instituto al que le acaba de tocar la loteria con cohe molon y tia buena. LeBeouf aporta frescura al personaje y, sobre todo, credibilidad, algo difícil en este film. No hay duda que fue Spielberg quien le recomendó para luego llevárselo con él a rodar la nueva aventura de Indy.

Lo que más me molesta del asunto es encontrarme con el nombre de Spielberg por los créditos, claro que me imagino que el pobre hombre estaba ocupado con los tramites de Indy, no sabía a quien encargarle tamaño proyecto y pensó en el destroyer Bay, el cual realizó para la Dreamworks la correcta “La Isla” por la cual tuvo el mayor fracaso de su carrera y fue una de las razones por las cuales la compañía fue vendida a la Paramount. Aún así el Rey Midas ha vuelto a contar con él y está amasando en USA lo que no ha amasado nunca el buen Mike en años. Sin embargo, y temiendo que se realice una secuela, espero que Bay vuelva a las manos de Bruckheimer y juntos realicen más “Bad Boys”, al menos no nos engaña tanto como en esta película.

Lo Mejor: Los FX y lo bien que se desenvuelve Shia LeBeouf

Lo Peor: La historia, los diálogos, las peleas de los robots, la dirección de Bay

BMW Short Films: The Hire

Abril 9, 2007

Serie de cortometrajes que la compañía BMW realizó entre 2001 y 2002 contando con un buen puñado de profesionales como son David Fincher o los hermanos Scott en la producción y con realizadores de primer orden, los cuales otorgan a las historias su particular estilo cinematográfico. En cada uno de ellos el protagonista, el conductor, al que da vida el sensacional actor Clive Owen, deberá completar una misión o encargo, algo así como una especie de “Transporter”.
La serie se forma de:
-“Ambush” de John Frankenheimer: El director hace gala de su estilo clásico en esta realista persecución en donde el conductor deberá proteger a su pasajero que esconde una importante información.
-“Chosen” de Ang Lee: Heredera directa de “El Chico de Oro”, el conductor debe traladar a un chico del Tibet pasando por diferentes obstáculos. Atención al regalo que le da el niño al final del corto, un guiño al que era el proyecto cinematográfico de Ang Lee por aquel entonces.
-“The Follow” de Wong Kar Wai: El más poético de todos. En él, el conductor nos narra lo que siente cada vez que se le encarga el trabajo de seguir a alguien, viviendo esta vez una historia más personal de lo costumbre con su objetivo. La denuncia social está presente de forma magistral. Secundan a Owen, Mickey Rourke y Forest Whitaker. Una delicia de cortometraje.
-“Star” de Guy Ritchie: El director de “Snatch” pone en marcha su estilo visual narrando la pericia del conductor de llevar como pasajera a la mismísima Madonna, a la cual demostrará sus buenas dotes en la conducción, y de paso le dará una lección. Pura adrenalina.
-“Powder Keg” de Alejandro González Iñárritu: Posiblemente el más comprometido de todos. No es de extrañar estando detrás Iñárritu y Arriaga. Narran la historia de un fotografo de guerra que quiere llegar a la embajada de su país. Entablará una amistad con el conductor, quien puede que falle en esta nueva misión. Desgarrador.
-“Hostage” de John Woo: EL director de “The Killer” vuelve a sus buenos tiempos y realiza una historia con buen pulso y emoción. Acción y adrenalina se dan de la mano de manera sobresaliente.
-“Ticker” de Joe Carnahan: El conductor debe comenzar una carrera contrarreloj para conseguir llevar a su destino un maletín. Carnahan demuestra su buen hacer tras la cámara con un reparto estelar en donde vemos a Don Cheadle, F. Murria Abraham o su habitual Ray Liotta.
-“Beat the Devil” de Tony Scott: El pacto con el Diablo está aquí presente. James Brown visita a Satanás, con quien tiene un pacto, para que vuelva a brillar sobre el escenario como antaño. Tras varios minutos de conversación el conductor le propondrá al Diablo una carrera en donde decidir el destino de Brown. Tony Scottt hace gala de su estilo más salvajemente videoclipero en esta historia que transcurre en Las Vegas y tiene como protagonistas a James Brown, Gary Oldman, Danny Trejo o Marilyn Manson.La calidad de todos y cada uno de los cortometrajes hace imprescindible el visionado de esta serie, que es mil veces superior y tiene mucho en común con “Transporter”. De todos los citados, el más memorable, en mi opinión, es “The Follow” de Wong Kar Wai, una joya.

El Motorista Fantasma, de Mark Steven Johnson

Abril 2, 2007

Johnny Blaze es un joven que hace un pacto con el diablo para salvar la vida de su padre. Años más tarde el diabólico Ser volverá para exigirle a Johnny el pago de dicho pacto: convertirse en su secuaz montado en moto para acabar con Blackheart y sus secuaces.Nueva adaptación de un personaje Marvel, y van….. En esta ocasión se adapta un personaje más secundario dentro del mundo de los comics, aunque no por ello desconocido. La figura del motorista con el craneo llameante es una de las figuras más conocidas por los amantes de Marvel, pero que no llega al nivel de Hulk o Spider-Man.
Para llevar a la pantalla dicho personaje los ejecutivos de Marvel y Columbia contrataron a Mark Steven Johnson, quien ya se encargo de llevar a la pantalla a otro miembro de la familia con resultados más que desastrosos: “Daredevil”. Esto ya hacía esperar una película deficiente y un hurto al personaje. La incorporación de Nicolas Cage, gran fan de los comics, dio un poco de esperanza.

La historia del film no puede ser más simple, pues es el mito de Fausto readaptado para la ocasión, con mucha acción, mucho fuego artificial y poca profundidad. Sin embargo lo que queda bien para un serial de comics queda espantosamente mal en película, consiguiendo Steven Jonson superarse a sí mismo y desbancar a “Daredevil” de la peor película basada en un Héroe Marvel.
Ya no solo hablo del argumento, que bien desarrollado habría dado para una peli maja de Serie B, sino de los absurdos diálogos y situaciones que ocurren en el film. Porque vamos, esa conversación Cage-Mendes tras muchos años sin verse y la posterior conversación montados en sendos vehículos es digna para entrar en el podio de peores diálogos de la historia del cine.
Johnson no solo vuelve a dirigir, mal, una película basada en un comic sino que se plagia a sí mismo, ya que la historia entre Johnny Blaze y su padre es idéntica a la de Matt Murdock con el suyo, padre, no especialmente modelo, con problemas personales pero que es un héroe para su hijo y que es el motivo por el que luche contra el mal. Al menos podría haberse esmerado un poco en la planificación o la relación padre-hijo.
Ahora hablemos un poco de los villanos. Los malos del film son diablillos que vienen a la tierra que vienen en busca de no se qué objeto que nos interesa más bien poco. El lider, Blackheart, es el hijo de Mephistopheles, quien planea gobernar el mundo y el inframundo. Menos mal que aquí hay otra historia padre-hijo, el diablo padre no quiere que su hijito se haga con el poder porque es muy travieso. Total que está hecho un diablillo (si de tal palo…). Para detenerlo nadie mejor que el joven Blaze, con quien Meohistopheles hizo un pacto y a quien le ordenará detenerlos. Para eso le pone una nueva armadura, o mejor dicho, le priva de piel carnal para dejarlo en los huesos y que así dé más miedo, y le regala una super-moto endemoniada que mola mucho. Por tatno nos encontramos con un diablo miedica que no es capaz de cantarle las cuarenta a su hijo sino que tiene que mandar a la niñera. Si es que las relaciones paterno-filiales dan mucho juego en Hollywood.
Por supuesto no nos olvidemos de la maravillosa historia de amor entre Johnny Blaze y Roxanne. Lo de ellos no es química sino física, porque ella…. Vamos, no tiene más que aparecer para calentar a Blaze y que le arda la cabeza.
Las escenas de acción y los Efectos Especiales podrían considerarse lo mejor de la cinta, a pesar de ser de serie B.De los actores poco se puede decir salvo que por ahí salen Wes Bentley, Sam Elliot y Meter Fonda que seguro estaban de vacaciones y no tenían nada mejor que hacer. Eva Mendes pasea felizmente su palmito, lo cual hace más llevadero el visionado de la cinta. Nicolas Cage puede estar satisfecho, ya que ha conseguido participar en una adaptación de comic y ridiculizarse a sí mismo, con ese dedo apuntando a lo “Corazon Salvaje” y esa frase que seguro le costó recordar “No se puede vivir con miedo” prestada de su amigo “Daredevil” que para algo es el hombre sin miedo.
Lo peor es que ha amortizado lo que ha costado y ha obtenido beneficios, lo cual nos lleva a la conclusión de que habrá secuela.

300, de Zack Snyder

Abril 1, 2007

S. V antes de Cristo. Una guerra inminente se prepara entre Grecia y Persia. Esparta, con Leonidas reinando, niega agua y tierra a Persia. Tras poco tiempo de meditación el rey decide partir a las Termópilas para enfrentarse al ejército de Xerxes y ganar tiempo para que Grecia tome la decisión de mandar a sus ejércitos contra los persas.Esperada adaptación de la novela gráfica de Frank Miller que desarrolla la batalla de las Termópilas de manera épica y brutal.
Miller comenzó a interesarse por el tema cuando vio la película “El León de Esparta” de Rudolph Maté, convirtiendo la batalla en una obra de culto dentro del mundo de las novelas gráficas. No debemos olvidar que Miller es uno de los autores más representativo del comic en la última etapa del S. XX , gracias a él Batman y Daredevil alcanzaron una nueva etapa y nos llegaban las historias de “Sin City”. El éxito de la adaptación cinematográfica de esta última animó a Hollywood a llevar a la gran pantalla el comic de Miller sobre la batalla de las Termópilas.
El director elegido para la empresa fue Zack Snyder, realizador que consiguió meterse en el bolsillo a crítica y público con su remake de “Amanecer de los muertos”. Snyder creó una gran expectación sobre el proyecto en Internet y diferentes medios (Comic-Con), en los cuales mostraba imágenes de lo que llevaba rodado con el objetivo de conocer las opiniones de los fans incondicionales de la obra de Miller y no decepcionar.

La película es un festín visual para todo amante de las aventuras épicas. Ya desde el principio en que se nos muestran las costumbres espartanas con los niños (si nacen deformes los eliminan pues no sirven para el Estado) vemos el poderío visual del film. Como ya hiciese Robert Rodríguez en “Sin City”, Snyder coge el comic de Miller y lo sigue al pie de la letra convirtiendo sus páginas en un storyboard al conseguir trasladárlo a la gran pantalla. Esto puede resultar bueno o malo, según como se mire. Pues, igual que en “Sin City”, los primeros minutos resultan impresionantes, impactantes, pero a medida que avanza la cinta el efecto va disminuyendo. Y es que trasladar un comic de manera literal al cine es un arma de doble filo, por un lado contentara a todo fan de la obra gráfica, pero por otro puede irritar a más de uno que no siga el juego. Aún así nadie negará que el acabado es realmente rico.
Con respecto a la historia, siempre se ha dicho que “300” no es histórica como pueden ser “Troy” o “Gladiator” (películas cuya rigurosidad no es que sea excesiva), sino una lectura de los hechos de manera heroica y brutal. Así pues los espartanos se nos muestran de forma heroica, valientes y fuertes (todos con unos musculos muy marcados para que nos dejen bien lo mucho que se entrenaban desde niños), invencibles en la batalla, no en vano han sido adiestrados desde los 7 años para luchar. Entre ellos existe un vínculo de sangre que los hace convertirse en uno solo en el campo de batalla. Leonidas es el gran héroe, el Rey, un hombre que desafía a sus consejeros marchando a las Termópilas con 300 hombres para combatir a Xerxes. En Esparta deja a su mujer y a su hijo, a quien puede que nunca vuelva a ver. Lo soldados que le siguen saben que van a una batalla sin retorno, pero el hecho de morir junto a su Rey ya es suficiente como para ir.
Si los Espartanos se nos muestran machos y guerreros, no se puede decir lo mismo del villano de la función, el Rey Xerxes, pues es representado de manera caricaturesca en plan Reina de Carnavales de Rio de Janeiro (no me extraña que se hayan ofendido los países árabes), y con una voz entre masculina y femenina. Claro que no hemos de olvidar de nuevo que estamos ante un comic, una ficción que trata un hecho histórico y no es extraño encontrarnos con personajes imaginarios, como ese jorobado con cruce de Gollum o el monstruoso esbirro de los Inmortales.

El plato fuerte del film, o al menos eso parece, son las grandes batallas que se cuecen en las Termópilas. Digo en apariencia porque si cogemos la primera y la segunda batalla y las comparamos vemos que es la misma solo que con más soldados en el bando persa. Estamos asistiendo a un videojuego en donde la cámara va a ritmo normal, pasa a lenta y de repente a ritmo vertiginoso con acordes de guitarra eléctrica de fondo. Una bonita publicidad para ir abriendo boca para el videojuego oficial. Claro que hay peleas verdaderamente brutales y sangrientas dignas del espectador más exigente, por supuesto si dicho espectador está ansisoso de hacerse con la Playstatio3.
Por suerte el film contiene algunos momentos épicos que merecen la pena ser recordados, como son la contemplación de Leonidas de la flota persa con la lluvia torrencial siendo detenida por su escudo, la muerte de uno de los miembros de los soldados a ojos de un ser querido, o el tramo final en que la batalla toca a su fin. Sin embargo, los que para mi son los mejores momentos del film son aquellos que poseen una cierta poesía visual como la despedida de Leonidas de su mujer e hijo (momento copiado integramente de “Gladiador” en la puesta en escena y la música); la premonición del oráculo; o el arrodillamiento del Rey de Esparta ante Persia.
Parece ser que Snyder quiere homenajear (¿o copiar?) a ciertos films de corte épico en diferentes tramos, y no solo a “El León de Esparta”. La historia de la Reina ante el Senado y todos sus momentos con Leonidas nos recuerdan a “Gladiator” (con música similar incluida), un plano es casi idéntico a “Hero”, y las batallas de grandes masas podrían pasar por cualquiera de “El Señor de los Anillos” pero más bestias. No he leído el comic de Miller pero me han entrado ganas, no vaya a ser que lo hayan copiado a él los films citados.

La película es narrada en voz en off por uno de los soldados de Leonidas. El uso de dicho recurso recuerda de nuevo a “Sin City”, claro que en aquella ocasión eran los pensamientos de los protagonistas, mientras que aquí se nos relata lo que vemos en pantalla, lo cual me parece innecesario. Por no hablar de la “originalidad” de los diálogos, todo un festín para todo aquel que quiera dedicarse a guionista, pues los hay con doble sentido y todo.
La música de Tyler Bates encaja perfectamente con las imágenes, sin embargo no compone todo original, pues la marcha principal es una copia de la que creara Elliot Goldenthal para “Titus”. Sí consigue acompañar a las imágenes en todo momento, como los anteriormente citados entre Leonidas y su mujer, o el usar guitarra eléctrica en las batallas de forma que se consigue un efecto más brutal, y chocante.
De entre el reparto destaca Gerard Butler como Leonidas, actor que aporta carisma al Rey Espartano y cuya carrera parece que ascenderá tras este film. Rostros de producciones épicas como David Wenham (Faramir en “El Señor de los Anillos”) o Dominic West ponen su rostro a miembros de Esparta con diferentes objetivos.

Aceptable adaptación de la novela gráfica de Frank Millar, ideal para una tarde de domingo acompañado por palomitas y refrescos. Aún así, yo me sigo quedando de lejos con “Sin City”.

Diamante de Sangre, de Edward Zwick

Febrero 11, 2007

Sierra Leona, 1999. Solomon Vandy es apresado y separado de su familia por los rebeldes de la zona que preparan una revolución. Trabajando como buscador de diamantes, el africano encontrará un gran diamante rosa que guardará. Pronto será liberado por Danny Archer, un contrabandista de diamantes que le ayudará a encontrar a su familia a cambio del pedrusco.Grata sorpresa me he llevado con esta película, pues me esperaba un previsible producto hollywoodiense de consumo rápido políticamente correcto y no un estimable film de acción y aventura con trasfondo social crítico sobre el contrabando de diamantes en África y la militarización de niños en aquel país.
La vida de Solomon Vandy cambia una vez lleguen a su poblado los rebeldes que buscan una revolución. La mayor preocupación de Vandy no es otra que su familia, su mujer y sus tres hijos, con el mayor, Dia, a la cabeza. Una vez salga de la cárcel se pondrá a buscarlos por las listas de desaparecidos y no los encontrará. Sin embargo Vandy no es el único que ha perdido a su familia, cientos de personas hacen cola esperando una respuesta que les aclare el paradero de sus familiares. Posteriormente contemplaremos los campos en donde son destinadas las personas desparecidas, un lugar rodeado de verjas en donde no tienen apenas protección.
Danny Archer es un buscavidas que se dedica al contrabando de diamantes. Antiguo miembro del ejercito del General Cotzee, llegó a África cuando era un niño, perdiendo a sus padres brutalmente. Su única escapatoria del país es encontrar el diamante que ha escondido Vandy y venderlo a una importante firma de diamantes.
Dependiendo el uno del otro (Solomon le consigue el diamante y Archer busca a su familia) realizarán una odisea a través de las montañas del continente, a pesar de no llevarse del todo bien, pues su relación es de conveniencia.

El film nos muestra cómo se consiguen esas piedras preciosas de manera ilegal y cómo introducirlas en el mercado de forma legal. Sin embargo nada de eso es fácil y vemos como una vida en África no vale nada con tal de conseguir dichas reliquias de los ríos y las montañas.
Sin embargo la que, para mi, es la verdadera crítica del film es mostrarnos la transformación de niños en soldados. El hijo de Solomon es un niño al que le gusta estudiar, ayudar en casa, pero una vez capturado todos sus recuerdos quedaran ocultos tras el lavado de cerebro que le hacen en la guerrilla. Vemos como les tapan los ojos a los niños y les obligan a disparar contra personas, y cómo transforman a jóvenes en capitanes y lideres de los rebeldes. Una muestra más de la explotación infantil que existe en el mundo.
Todos esos hechos no llegan a nosotros porque a las grandes compañías de negocios no les interesa. Los Diamantes son conseguidos gracias a los rebeldes, su guerra es pagada por la gente que se los compra. Por supuesto siempre hay personas que se atreven a mostrar al mundo la verdad, como Maddy Bowen, una periodista destinada allí para desenmascarar el negocio que se esconde tras los Diamantes de Sangre, pues para conseguirlos se derrama la sangre inocente de personas inocentes.

El director Edward Zwick siempre se ha caracterizado por narrar historias dramáticas con un envoltorio correcto emocionante de acción (“Tiempos de Gloria”, “El Último Samurai”). En esta ocasión el director consigue realizar un film mucho más profundo con buenas secuencias de acción (el ataque al poblado, el tiroteo en Freetown). Como buen artesano eficiente Zwick construye una historia que no decae a pesar de su larga duración y que consigue emocionarnos gracias a las escenas entre Solomon y su hijo. Ayudado por los maravillosos escenarios africanos con sus amaneceres, y por la pegadiza Banda Sonora de James Newton Howard, Zwick realiza una película más conseguida que su previa aventura oriental con Tom Cruise, sin contenerse en las secuencias de violencia que se desarrollan.
El dúo DiCaprio-Hounsou está fantástico, no lo voy a negar, aunque la nominación para Leonardo me parece excesiva por este film (está mucho mejor en “The Departed”). Djimon Hounsou está nominado para secundario cuando en realidad es el protagonista, y ciertamente debería estar nominado para dicha categoría pues está inmenso. Eso sí, no sé por qué sus personajes siempre son apresados y piensan en todo momento en su familia (“Amistad”, “Gladiator”). Jennifer Connelly siempre está maravillosa y esta no es una excepción, a pesar de su brevedad en pantalla consigue devorar a todo el que se lo pone por delante. Completa el elenco el que fuera La Momia y enemigo de Jack Bauer, Arnold Vosloo como el General Cotzee.

Muy buen film de acción con trasfondo social desgarrador y unas interpretaciones de altura.
7/10

Smokin’Aces, de Joe Carnahan

Febrero 5, 2007

Buddy Aces Israel es un testigo del FBI protegido para testificar contra el mafioso Primo Sparazza, quien ofrece una recompensa para aquel que mate a Israel. El anuncio llevará a varios sicarios profesionales a ir contra Aces.Tercer trabajo de Joe Carnahan tras la estupenda “Narc”. En esta ocasión el director dirige y escribe un film coral que se ha dicho debe mucho del cine de Tarantino y Guy Ritchie. Yo no lo veo completamente así, ya que en mi opinión es más deudor del cine de Tony Scott o de cualquier producción Bruckheimer. El grupo variopinto de asesinos introducidos en la carrera por matar al testigo podría competir con los presos de “Con Air”. De Tony Scott (no cito a Michael Bay que sería pasarse) es deudor en su ritmo videoclipero y secuencias visualmente atractivas, sin embargo el mayor fallo de “Smokin’Aces” es no saber muy bien por donde llevar la historia ni de que manera.
Si las peliculas de Scott, como la reciente “Domino”, o las producciones Bruckheimer estilo “60 Segundos” van a lo que van, o sea contar una historia con personajes planos en donde el guión suele ser muy simple, en su último film Carnahan se desvía para al final volverse algo pretencioso y darle importancia a una trama que en principio parecía diseñada para pasar un buen rato. Y es que si la película tratará simplemente del intento de asesinato de Aces por parte de los extravagantes asesinos y de la resistencia por parte del equipo del FBI por medio de un buen tiroteo y secuencias de acción en el hotel estaríamos hablando de un film palomitero de acción bien diseñado visualmente y sin pretensiones.
Los personajes que circulan por el film son verdaderamente ideales para crear un cóctel molotov visual, a saber: un asesino que se crea mascaras a partir de los rostros de personas de verdad; otro que hace todo tipo de aberraciones con sus victimas; unas chicas guerreras con una relación más personal de lo que parece; un grupo de locos hitlerianos deseosos de reventar todo loo que encuentran a su paso; y un fiador con dos policías que esperan recibir la recompensa capturando a Aces. A estos asesinos hay que sumar al propio Israel, posiblemente el mejor personaje de la trama, capaz de hacer con sus cartas todo tipo de trucos, incluso se podría decir que cortar cuellos (cuando clava la carta en el sofá da esa sensación), pero su presencia solo sirve para que veamos a una persona que va a traicionar a su gente y que se hunde en su propia miseria. Con estos personajes se podría haber conseguido una historia divertida, loca, absurda, pero digna de lo que se espera, sin embargo a Carnahan se le ocurre introducir a los personajes del FBI enviados para proteger al testigo, y al jefe de estos que con solo diez minutos en pantalla consigue darle al relato una seriedad innecesaria.

Visualmente la película es una pasada, con estilo videoclipero, en los primeros quince minutos nos presenta a todos los personajes con un ritmo endiablado. Lástima que a mitad el film de un bajón y le cueste recuperar el pulso. Aún así Carnahan consigue realizar momentos memorables como el tiroteo en el ascensor. En lo que respecta al guión intenta introducir situaciones absurdas y diálogos estilo tarantinianos (supongo que por ese motivo le habrán comparado), que no estarían nada mal (y siento volver a lo mismo) si la historia no fuera más que un divertimento que no se tomará en serio a si mismo.
El reparto está compuesto por nombres conocidos como Ben Affleck, Ray Liotta, Andy Garcia, Alicia Keys, Jeremy Piven, Ryan Reynolds o Jason Bateman, aunque algunos de ellos desaparezcan al poco (no voy a decir quién).
Como entretenimiento está bien, pero Carnahan debería haber arriesgado algunos personajes y sacar más partido a los asesinos, seguro que si la hubiera realizado Michael Bay estaríamos hablando de su mejor film, ya que él hubiera eliminado el tono pretencioso final.
4,5/10