La Novia Cadáver, de Tim Burton
Febrero 13, 2008
Al mismo tiempo que realizaba “Charlie y la fábrica de chocolate”, Tim Burton creaba una nueva película de animación en la línea de “Pesadilla antes de Navidad” y “James y el melocotón gigante”, aunque que en esta ocasión, además de crear la historia y producirla, él se encargaría de dirigirla junto a Mike Johnson.
La película narra la historia de Victor Van Dort, prometido en matrimonio con Victoria Everglot. Incapaz de pronunciar los votos en el ensayo de la ceremonia, el joven prometido vagará por el bosque intentando recordarlos. Tras pronunciarlos perfectamente en un ensayo e introducir el anillo en lo que parece una rama, sus problemas no habrán hecho más que comenzar, pues acaba de desposarse con una novia cadáver.
Inspirándose en una antigua historia ruso-judía Burton consigue aquí un ejercicio de stop-motion visualmente más rico que la celebre historia de Jack Skeleengton, aunque no tan original. Y es que el film es una carta de amor a todo lo que le gusta al director homenajeando a las viejas películas de terror como a las historias de amor.
El matrimonio que han de contraer Victor y Victoria es de conveniencia, pues la familia del joven pertenece a la llamada de nuevos ricos (pescaderos que han prosperado), mientras la de la joven es una familia que arrastra gran prestigio, pero que actualmente está en la ruina a pesar de las apariencias. En contra de lo que suele ocurrir, los jóvenes se enamoran instantáneamente al verse, lo que empeora mucho más las cosas cuando Victor comete el pequeño desliz de desposarse con el cadáver.
Por otro lado tenemos el relato de la novia cadáver, la cual fue asesinada por su prometido y prometió casarse con el primer hombre que se lo pidiera, lo cual repercute en nuestro pobre Victor. Emily, tal es el nombre de la difunta, tiene el corazón roto y vive atormentada al no encontrar nadie que la quiera, y sin embargo, a pesar de encontrar en Victor un nuevo amor, no sacrificará al joven para tenerlo a su lado.
Podríamos decir que existe necrofilia al presenciar el matrimonio entre un vivo y un muerto y su particular historia romántica. A pesar de ello, y en lugar de producirnos terror, sentimos tristeza y aprecio por Emily.
La película ofrece muchas referencias cinematográficas. El principio, justo cuando aparece el título, recuerda a “Sleepy Hollow”, cuando Ichabod libera a un pajarillo de su jaula antes de emprender el viaje al pueblo, siendo aquí sustituido por una mariposa que libera Victor antes de ir a conocer a su prometida. El piano de la casa Everglot es un Harryhausen, referencia directa al mago de los efectos especiales stop-motion. El padre de Victoria recuerda en cierta medida al personaje de animación Don Sapo, a la vez que el baile de esqueletos nos rememora el famoso episodio de las “Silly Symphonies”. La forma en que Victor llega al punto que está enterrada Emily recuerda a cuando Jack Skeelington se encuentra con el árbol que lo lleva a la ciudad de la Navidad.
De nuevo vuelve a estar aquí presente el encuentro entre el mundo de los vivos y de los muertos que ya visitó Burton en “BeetleJuice”, insistiendo más aquí en el elemento cómico que sucede cuando ambos mundos se encuentran con divertidos gags, de entre los que hay un homenaje a “Lo que el viento se llevó”. El mundo de los muertos sigue siendo colorista y divertido, en donde se celebra cada nueva llegada del exterior, frente al gris y aburrido mundo de los vivos, lleno de hipocresía y conveniencia.

Burton relata la historia de manera dinámica consiguiendo un ritmo que no decae y con una inteligente puesta en escena como es cuando los Everglot bajan las escaleras mientras los Van Dort las suben, simbolizando así su situación en la escala social. Hay también imágenes fantasmagóricas como la aparición de la novia en el puente bajo la luz de la luna. Posee ciertos gags verdaderamente divertidos, sobre todo en la última mitad y cuando los muertos se presentan ante los vivos.
La extensa galería de personajes está formada por Victor y Victoria (¿referencia a la película de Edwards?), los Van Dort, los Everglot, el pastor eclesiástico y el misterioso Lord Barkis en el mundo corpóreo, y de La novia Cadáver, su particular gusano, el anciano Elder Gutknetch, el general Bonaparte, o el hombre dividido entre los muertos. Siempre se ha comparado esté película con “Pesadilla antes de Navidad” por estar hecha en stop-motion, pero lo más que tienen en común es la existencia de perros, en la del 94 fantasmal, y en la presente huesudo. De nuevo los personajes vuelven a tener sombras en los ojos, figuras erguidas y delgadas (en especial Victor).
Danny Elfman elaboró una banda sonora principalmente romántica, cuyo tema principal es precioso. Sin embargo las canciones no están tan conseguidas como las de “Pesadilla antes de Navidad”, a pesar de tener algunas de gran calidad.
Para doblar a los personajes Burton contó con varios conocidos como Johnny Deep para Victor, Helena Bonham Carter para la novia cadáver, Christopher Lee para el sacerdote, Albert Finney para el padre de Victoria, Deep Roy para el general Bonaparte o Michael Gough para Elder Gutcknetch. Emily Watson dio voz a Victoria, Tracey Ullman a su madre, y Richard E. Grant al malvado Lord Barkis.
De nuevo los críticos y el público alabaron la tarea de Burton al seguir realizando films de animación al viejo estilo, aunque le birlara el merecido Oscar otra película de animación stop-motion (Wallace y Gromit) estamos ante un precioso cuento de amor entre el mundo de los vivos y los muertos.
Lo Mejor: Su magnifica puesta en escena.
Lo Peor: Compararla con “Pesadilla antes de Navidad”.
Antes de arrasar en los premios de la Academia con “Forrest Gump” y convertirse en un director “serio” hasta el día de hoy en que parece ser un caprichoso de las nuevas tecnologías cibernéticas (“Polar Express”, “Beowulf”), Robert Zemeckis fue un maravilloso director de algunas de las mejores películas fantásticas y de aventuras de finales de los 80 (“Tras el corazón verde”, “Regreso al futuro”) y principios de los 90 (“La Muerte os sientan tan bien”). Siempre apadrinado por Steven Spielberg, Zemeckis afrontaba en cada proyecto el reto de contar una historia sólida en que los efectos especiales tuvieran cabida de manera que ayudaran a la historia. En “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” el director realizó uno de sus mejores trabajos ayudado por unos impresionantes efectos especiales y una historia que fundía el cine negro con las locuras animadas de Tex Avery.
Tras los relativos fracasos de “Hércules” y el intento de hacer una aventura épica ambientada en China con “Mulan” la compañía Disney preparaba su siguiente film animado, de nuevo una adaptación literaria que ya había sido llevada a la pantalla en multitud de ocasiones y con todo tipo de variaciones. Se trataba del personaje literario creado por Edgar Rice Burrougs, Tarzan.

Basándose en el cuento de Hans Christian Andersen “La pequeña cerillera” la Disney realizo en 2006 un conmovedor cortometraje mediante técnica de animación tradicional.
Hércules es separado de sus padres al nacer por orden de Hades, señor del inframundo, para que no se puede interponer en sus planes para gobernar el cosmos dentro de 18 años.
La Disney volvió a ofrecer un espectáculo dramático tras “Pocahontas” basándose en la celebre novela de Victor Hugo “Notre Dame de París”.

Tras el exitazo de “El Rey León” la compañía Disney vendió su siguiente film como un nuevo avance en dramatismo que superaría a la película de Simba. Así pues la frase promocional del film sería “la primera película Disney sin final feliz”, y encima basado en hechos reales. Se trataba de la historia sobre la conolización inglesa sobre América contada a través de la historia de amor entre la princesa india Pocahontas y el capitán inglés John Smith.
Jack Skellington es el Rey de la ciudad de Halloween, el organizador de la Fiesta anual. Sin embargo el esquelético personaje sufre una crisis existencial al sentir una monotonía en su vida diaria que lo hará sumergirse por las profundidades del bosque hasta llegar a una explanada rodeada con árboles y puertas de fantasía. Una de esas puertas lo conducirá a la ciudad de la Navidad, de la cual sale fascinado y con un objetivo: convertirse en el maestro de ceremonias de dicha celebración.
Tarón es un joven porquero que sueña con convertirse algún día en caballero y luchar contra el terrible Rey Horned.
Milo Thatch es un joven científico confinado en la caldera e incapaz de exponer sus estudios sobre la Atlántida hasta que un día conoce a Whitmore, un anciano millonario interesado en financiarle una expedición. La razón: una vieja apuesta con el abuelo de Thatch por saber si la Atlántida existió de verdad.
Amanece en la sábana africana. Las manadas de animales se dirigen a la roca del rey para asistir al nacimiento y rendir pleitesía al heredero del reino. Sobre el corro de animales el chamán Rafiki eleva al pequeño cachorro Simba, bendecido por los cielos para gobernar.
