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La Novia Cadáver, de Tim Burton

Febrero 13, 2008

bride.jpgAl mismo tiempo que realizaba “Charlie y la fábrica de chocolate”, Tim Burton creaba una nueva película de animación en la línea de “Pesadilla antes de Navidad” y “James y el melocotón gigante”, aunque que en esta ocasión, además de crear la historia y producirla, él se encargaría de dirigirla junto a Mike Johnson.
La película narra la historia de Victor Van Dort, prometido en matrimonio con Victoria Everglot. Incapaz de pronunciar los votos en el ensayo de la ceremonia, el joven prometido vagará por el bosque intentando recordarlos. Tras pronunciarlos perfectamente en un ensayo e introducir el anillo en lo que parece una rama, sus problemas no habrán hecho más que comenzar, pues acaba de desposarse con una novia cadáver.

Inspirándose en una antigua historia ruso-judía Burton consigue aquí un ejercicio de stop-motion visualmente más rico que la celebre historia de Jack Skeleengton, aunque no tan original. Y es que el film es una carta de amor a todo lo que le gusta al director homenajeando a las viejas películas de terror como a las historias de amor.
El matrimonio que han de contraer Victor y Victoria es de conveniencia, pues la familia del joven pertenece a la llamada de nuevos ricos (pescaderos que han prosperado), mientras la de la joven es una familia que arrastra gran prestigio, pero que actualmente está en la ruina a pesar de las apariencias. En contra de lo que suele ocurrir, los jóvenes se enamoran instantáneamente al verse, lo que empeora mucho más las cosas cuando Victor comete el pequeño desliz de desposarse con el cadáver.
Por otro lado tenemos el relato de la novia cadáver, la cual fue asesinada por su prometido y prometió casarse con el primer hombre que se lo pidiera, lo cual repercute en nuestro pobre Victor. Emily, tal es el nombre de la difunta, tiene el corazón roto y vive atormentada al no encontrar nadie que la quiera, y sin embargo, a pesar de encontrar en Victor un nuevo amor, no sacrificará al joven para tenerlo a su lado.
Podríamos decir que existe necrofilia al presenciar el matrimonio entre un vivo y un muerto y su particular historia romántica. A pesar de ello, y en lugar de producirnos terror, sentimos tristeza y aprecio por Emily.

La película ofrece muchas referencias cinematográficas. El principio, justo cuando aparece el título, recuerda a “Sleepy Hollow”, cuando Ichabod libera a un pajarillo de su jaula antes de emprender el viaje al pueblo, siendo aquí sustituido por una mariposa que libera Victor antes de ir a conocer a su prometida. El piano de la casa Everglot es un Harryhausen, referencia directa al mago de los efectos especiales stop-motion. El padre de Victoria recuerda en cierta medida al personaje de animación Don Sapo, a la vez que el baile de esqueletos nos rememora el famoso episodio de las “Silly Symphonies”. La forma en que Victor llega al punto que está enterrada Emily recuerda a cuando Jack Skeelington se encuentra con el árbol que lo lleva a la ciudad de la Navidad.
De nuevo vuelve a estar aquí presente el encuentro entre el mundo de los vivos y de los muertos que ya visitó Burton en “BeetleJuice”, insistiendo más aquí en el elemento cómico que sucede cuando ambos mundos se encuentran con divertidos gags, de entre los que hay un homenaje a “Lo que el viento se llevó”. El mundo de los muertos sigue siendo colorista y divertido, en donde se celebra cada nueva llegada del exterior, frente al gris y aburrido mundo de los vivos, lleno de hipocresía y conveniencia.

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Burton relata la historia de manera dinámica consiguiendo un ritmo que no decae y con una inteligente puesta en escena como es cuando los Everglot bajan las escaleras mientras los Van Dort las suben, simbolizando así su situación en la escala social. Hay también imágenes fantasmagóricas como la aparición de la novia en el puente bajo la luz de la luna. Posee ciertos gags verdaderamente divertidos, sobre todo en la última mitad y cuando los muertos se presentan ante los vivos.
La extensa galería de personajes está formada por Victor y Victoria (¿referencia a la película de Edwards?), los Van Dort, los Everglot, el pastor eclesiástico y el misterioso Lord Barkis en el mundo corpóreo, y de La novia Cadáver, su particular gusano, el anciano Elder Gutknetch, el general Bonaparte, o el hombre dividido entre los muertos. Siempre se ha comparado esté película con “Pesadilla antes de Navidad” por estar hecha en stop-motion, pero lo más que tienen en común es la existencia de perros, en la del 94 fantasmal, y en la presente huesudo. De nuevo los personajes vuelven a tener sombras en los ojos, figuras erguidas y delgadas (en especial Victor).
Danny Elfman elaboró una banda sonora principalmente romántica, cuyo tema principal es precioso. Sin embargo las canciones no están tan conseguidas como las de “Pesadilla antes de Navidad”, a pesar de tener algunas de gran calidad.
Para doblar a los personajes Burton contó con varios conocidos como Johnny Deep para Victor, Helena Bonham Carter para la novia cadáver, Christopher Lee para el sacerdote, Albert Finney para el padre de Victoria, Deep Roy para el general Bonaparte o Michael Gough para Elder Gutcknetch. Emily Watson dio voz a Victoria, Tracey Ullman a su madre, y Richard E. Grant al malvado Lord Barkis.

De nuevo los críticos y el público alabaron la tarea de Burton al seguir realizando films de animación al viejo estilo, aunque le birlara el merecido Oscar otra película de animación stop-motion (Wallace y Gromit) estamos ante un precioso cuento de amor entre el mundo de los vivos y los muertos.

Lo Mejor: Su magnifica puesta en escena.

Lo Peor: Compararla con “Pesadilla antes de Navidad”.

¿Quién engañó a Roger Rabbit?, de Robert Zemeckis

Enero 8, 2008

200px-movie_poster_who_framed_roger_rabbit.jpgAntes de arrasar en los premios de la Academia con “Forrest Gump” y convertirse en un director “serio” hasta el día de hoy en que parece ser un caprichoso de las nuevas tecnologías cibernéticas (“Polar Express”, “Beowulf”), Robert Zemeckis fue un maravilloso director de algunas de las mejores películas fantásticas y de aventuras de finales de los 80 (“Tras el corazón verde”, “Regreso al futuro”) y principios de los 90 (“La Muerte os sientan tan bien”). Siempre apadrinado por Steven Spielberg, Zemeckis afrontaba en cada proyecto el reto de contar una historia sólida en que los efectos especiales tuvieran cabida de manera que ayudaran a la historia. En “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” el director realizó uno de sus mejores trabajos ayudado por unos impresionantes efectos especiales y una historia que fundía el cine negro con las locuras animadas de Tex Avery.

La trama comienza cuando al detective Eddie Valiant le encargan tomar unas fotos de la esposa de Rabbit para conseguir que el conejo estrella se centre en su trabajo y descubra los flirteos amorosos de su exuberante señora. Claro que dichas fotos parecen desencadenar el asesinato de Marvin Acme señalando al conejo como único culpable. Pronto se establecerá una alianza entre el detective Valiant y Roger para descubrir el misterio del asesinato.
Simple y llanamente estamos ante una trama policíaca en que el protagonista es un Phillip Marlowe venido a menos y cuya reputación se ha venido abajo a causa de la bebida. Pero también estamos ante una película de cine dentro de cine, pues todo ocurre en el Holywood de finales del 47, con la única diferencia que las grandes estrellas son dibujos animados que campan a sus anchas por Los Angeles y viven en Dibullywood.

Juntemos ambos géneros y consigamos una mezcla explosiva. O eso debieron pensar los creadores del film consiguiendo una película única, divertida, inolvidable.
Con respecto al cine negro tenemos a un protagonista marcado por la perdida de un ser querido que le hizo abandonar su empleo como defensor de personajes animados, y que vive en su apartemento-oficina con elementos como un halcón maltés o lupas a lo Sherlock Holmes.
Las fuerzas de la ley que impiden a nuestro detective avanzar en su investigación vienen personificadas (o mejor dicho, dibujadas) en las comadrejas y en su oscuro jefe, el Juez Doom, muy apropiado el nombre, pues representa la muerte para todo personaje animado al haber descubierto “el baño”.
Como no podía ser de otra manera la mujer fatal está personificada en la espectacular figura de Jessica Rabbit, la cual no tiene la culpa de ser mala, sino que simplemente la han dibujado así. Un personaje que debe mucho a las Marlene Dietrich y Ryta Hayworth que encabezaron carteleras en los 40 y 50.

Respecto al cine de animación hay ciento y una referencias. Como he citado el humor loco y disparatado de Tex Avery está presente en la figura del protagonista animado, Roger Rabbit, un conejo cuya mayor felicidad es conseguir hacer reír y demostrarle a su esposa el amor que siente por ella.
El mundo de Dibullywood es una locura que bien podría haber imaginado el dibujante, pues en él es posible cualquier cosa incluso para una persona (la secuencia en que Valiant está en el ascensor).
Si recordamos los dibujos Warner siempre aparece la marca ACME, pues bien, aquí el desencadenante de la trama se llama Marvyn ACME, y es dueño de Dibullywood y el rey de las bromas.
La mayoría de personajes animados (que no son pocos) que aparecen en el film pertenecen a dos casa rivales, la Disney y la Warner, lo cual convierte esta película en única por conseguir juntar en un mismo plano a el Pato Donald con el Pato Lucas en un duelo a piano o a Mickey Mouse y Bugs Bunny cayendo en paracaídas. También vemos a Betty Boop como camarera de un club nocturno o a los personajes de “Fantasia” haciendo cola para asistir a un casting.

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Siguiendo el guión escrito por Jeffrey Price y Peter S. Seaman, Zemeckis consigue crear una película con una riqueza en la puesta en escena desde el principio en que consigue engañarnos convirtiendo lo que parece un cortometraje del conejo y Baby Herman es en realidad el rodaje de una película dirigida por un director que es ¡¡ Joel Silver ¡!. Tras esto comenzará la trama del detective Valiant, que quiere tener poco que ver con los dibus.
Podríamos hablar del buen pulso que se maneja en la historia, del tratamiento de los personajes que en realidad son clichés adaptados, del maravilloso diseño de producción, de la excelente música del habitual Alan Silvestri al más puro estilo de cine negro, y de muchas cosas más. Pero si de algo tenemos que hablar de verdad es del triunfo de esta película de conseguir mezclar en un mismo entorno tridimensional a personajes de carne y hueso con personajes animados y creernos que estos están tan vivo como los reales. Como bien es sabido a Zemeckis siempre le ha gustado jugar con los Fx en sus películas y en está apenas hay un fotograma en que no se luzca dicho amor por juntar acción real con animación. Los efectos especiales fueron encargados a la ILM (¿cómo no?), consiguiendo ir varios pasos más allá de lo que se consiguió en “Mary Poppins” o “La Bruja Novata”. Realizar dicho trabajo no fue una tare fácil, pues primero había que animar a los dibujos de la manera tradicional para luego mediante ordenador darles fondo, sombras y profundidad tardando en dicho proceso más de un año de postproducción. Los actores, y en especial Bob Hoskins, tampoco lo debieron tener fácil para imaginar que estaban interactuando con personajes animados cuando en aquellos días no se utilizaba con tanta frecuencia la pantalla azul. El resultado final habla por sí mismo haciéndonos creer que los dibujos animados son en realidad actores que existen en realidad y no meros dibujos de papel.
Entre algunas de las mejores secuencias de la película me gustaría citar, además del corto de apertura, la del night club en que se nos presenta a Jessica Rabbit, la cual realiza un numerito cercano al de Gilda, solo que sin necesidad de quitarse el guante consigue dejarnos con la boca abierta. La secuencia en el apartamento de Valiant en que debe ocultar a Roger de las comadrejas. Todo el tramo den Dybullywood es un disfrute visual consiguiendo más de una carcajada en menos de cuatro minutos. Todas ellas realizadas de manera magistral, clásica, bajo la buena mano de Zemeckis, quien no duda en meter alguna que otra frase con doble intención o sus particulares notas de humor negro lo que enriquece la historia y la consigue hacer valida tanto para niños (no olvidemos que la Disney la produce a través de Touchstone) y adultos.

Bob Hoskins da vida al detective Valiant, el protagonista marcado por la perdida de su hermano, también detective, a manos de un dibujo diabólico con grandes ojos rojos. Hay que alabar al actor por realizar un personaje cercano a Bogart, cuando físicamente se aleja de dicho estereotipo, además de por hacernos creer en todo momento su complicidad con Roger y todo dibu presente en el film. Joanna Cassidy interpreta a Dolores, la mujer enamorada de Valiant que lo ayuda ocultando a Roger y siente que el hombre este pasando la mala racha que lleva. Christpher Lloyd da vida al Juez Doom, la personificación perfecta de la muerte, vestido entero de negro, con sombrero y bastón, inmutable, aunque sus escalofriantes muecas son de lo más diabólicas y están cercanas al buen histrionismo del actor, aquí más contenido que de costumbre. Entre los dibus tenemos a Roger Rabbit, un conejo loco al que Charles Fleisher puso voz. Jessica Rabbit es un mito sexual animado, una mujer fatal capaz de derretir al hombre más duro con la voz de Kathleen Turner. Baby Herman es un bebe aparentemente, pues según sus propias es un hombre de 50 años con un pito de 4, un viejo verde incapaz de satisfacerse por culpa de sus dibujantes, uno de los personajes más conseguidos y divertidos creados para la cinta. Entre participaciones especiales, además de la de Joel Silver, tenemos la de Frank Sinatra como la Espada Cantarina.

La película consiguió 3 Oscars correspondientes a Mejor Montaje, Mejor Edición de Sonido, Mejores Efectos Visuales, y uno especial a Richard Williams por la dirección de animación. Como buen padrino Spielberg coprodujo la película mediante Amblin en participación con la Touchstones Pictures consiguiendo una de las mejores películas de su director, Robert Zemeckis quien debería volver a sus orígenes gamberros y dejarse de tanta infografía épica.

Lo Mejor: Prácticamente todo, esta película es pura Delicatessen para todo amante del cine, especialmente de animación.

Lo Peor: Que se haga realidad una supuesta segunda parte.

Disney: Tarzan (1999)

Diciembre 28, 2007

501010.jpgTras los relativos fracasos de “Hércules” y el intento de hacer una aventura épica ambientada en China con “Mulan” la compañía Disney preparaba su siguiente film animado, de nuevo una adaptación literaria que ya había sido llevada a la pantalla en multitud de ocasiones y con todo tipo de variaciones. Se trataba del personaje literario creado por Edgar Rice Burrougs, Tarzan.

Casi siempre que pensamos en el Rey de los Monos nos viene a la cabeza Johnny Weissmuller, quien dio vida al personaje en doce ocasiones, y personalmente recuerdo a Christopher Lambert en la reivindicable película “Greystoke” de Hugh Hudson, donde interpretaba al personaje de manera más que convincente (para mi gusto es la mejor interpretación de este hombre).
Pues bien, la Disney realizó el film animado reinventando al personaje y convirtiéndolo en un atlético hombre mono que surfea por la selva africana de manera ágil, simulando ser un animal, caminando apoyado sobre pies y nudillos, como los gorilas, y consiguiendo así el acercamiento más fidedigno de la obra de Burrougs.

La película recupera ese aire épico que habían perdido las producciones animadas Disney creando un espectáculo emocionante que no da respiro.
Tarzan narra la conocida historia del hombre criado entre simios que conoce a Jane y se replantea su origen. Es una historia que nos habla de la aceptación, pues al principio Kerchak, el gran gorila de lomo plateado, jefe del clan, se niega a aceptarlo como un igual, pero también es una historia que habla de descubrir nuestra identidad, pues Tarzan a pesar de querer comportarse como un humano vistiendo ropas olvida su propia naturaleza animal, la cual no le impide tener más humanidad que cualquier persona.

El film posee imágenes con fuerza y un montaje más que inteligente como en el comienzo en que se ve el naufragio del barco de la familia de Tarzan en paralelo con el habitat en que viven los gorilas, estableciendo un paralelismo entre ambos y demostrando que no son tan diferentes en comportamiento. Vemos como el leopardo Sabo asesina al pequeño mono hijo de Kerchak y Kala, a la vez que descubrimos a través de los ojos de la gorila como han muerto los padres de Tarzan y como salva al apequeño humano de correr la misma suerte. Una maravillosa secuencia de apertura sin diálogos, tan solo con la música de Phil Collins narrándonos los hechos.
Y es que una de las características de “Tarzan” es que apenas contiene diálogos, de hecho las mejores secuencias de la trama son mudas. Secuencias como la relación que se establece en entre Tarzan y Kala, el crecimiento de Tarzan y su adaptación al medio selvático, el aprendizaje del mundo humano y su historia de amor con Jane son narradas mediante las canciones de Phil Collins, consiguiendo en ellas que los personajes transmitan en la pantalla todas sus emociones mediante los gestos y las miradas, cosa bastante difícil en esto de la animación y que aquí se consigue con creces, ejemplo claro de esto es cuando Jane y Tarzan se encuentran por primera vez y este une sus manos. Entre las secuencias más puramente de acción encontramos el impactante y descarnado enfrentamiento entre Tarzan y Sabor, el rescate de Jane de los monicacos por toda la selva y el enfrentamiento final, todas ellas consiguen ese aire de aventura y emoción que pretendían captar con los dos films previos y no consiguieron.
Desgraciadamente “Tarzan” tiene ese aspecto infantil que entorpece un poco el resultado final como son los dos personajes amigos del héroe, la simia Terkina y el elefante Tantor, capaces de secuencias llenas de una comicidad destinada a los más pequeños (aunque para algo son estas pelis), que entorpecen un poco el ritmo.

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Los responsables de la dirección fueron Chris Buck (quien ha dirigido “Locos por el Surf”) y Kevin Lima (quien saborea actualmente el éxito gracias a “Encantada”) consiguiendo una película donde abundan los largos movimientos de cámara que siguen al protagonista a lo largo de la selva, la cual está recreada con profundidad, preocupándose en el más ínfimo detalle y espectacularidad. La riqueza visual del film se paladea en cada fotograma consiguiendo un enriquecedor entretenimiento bien construido y desarrollado.
La música es una de las cosas más importantes del film y no en vano fue promocionada por los cuatro vientos. Como en el caso de “El Rey León” se opto por contratar a un prestigioso músico como Phil Collins para componer las canciones que acompañarían las imágenes. Tan solo hay dos temas cantados por personajes en la película, el Oscarizado “You´ll be in my heart” entonado brevemente por Kala que se convierte en una nana y el loco “Desbaratando el campamento” tarareado por los gorilas. La música corre a cargo de Mark Mancina, el cual crea una composición dramática de lo más conseguida, utilizando instrumentos de percusión para los momentos más intensos.

Los personajes que componen la película son Tarzan, el hombre mono, quien lucha para ser aceptado entre aquellos que lo salvaron de la muerte y demostrar que es tan simio como ellos. Jane es la bella exploradora que roba el corazón de Tarzan y le hace plantearse su existencia al descubrir que existen seres como él. Al contrario que otras personificaciones de la chica, esta Jane posee un cierto toque humorístico bastante conseguido gracias a su dobladora, Minnie Driver. Kala es la simia que adopta al pequeño humano y lo quiere como si lo hubiera tenido en sus entrañas. Glenn Close le prestó su voz. Kerchak es el gran gorila de lomo plateado que no acepta a Tarzan como simio hasta que este le salva la vida de las garras de Sabor. El profesor Porter es el padre de Jane, un viejecito muy simpático con el que Jane posee una especial relación padre-hija y con el que comparte su amor por los gorilas. Clayton es el típico aventurero que ansía cazar todos los gorilas que pueda para venderlos, tiene un aire a la villana rata Rattigan de “Basil” solo que humanizado físicamente. Terk es la simia amiga de Tarzan, la cual es más parecida a un simio macho, su dobladora es Rosie O´Donnell. Tantor es un elefante bastante aprensivo que saca valor en los momentos críticos.

La película fue un triunfo como no tenía Disney en años (y eso que en USA se estrenó en verano con rivales tan duros como “Matrix”, “The Mummy” o “The Phantom Menace”) y consiguió un Oscar a la Mejor Canción Original. Se puede considerar el última gran triunfo de animación tradicional para la compañía en cuanto a taquilla se refiere.
Una película de aventuras bien realizada que posee el espíritu de Burrougs y unas técnicas de animación espectaculares.

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Valoración: Muy Buena

Disney: The Little Match Girl

Diciembre 25, 2007

the_little_match_girl.jpgBasándose en el cuento de Hans Christian Andersen “La pequeña cerillera” la Disney realizo en 2006 un conmovedor cortometraje mediante técnica de animación tradicional.

Es la historia de una joven cerillera que no consigue vender ni una sola cerilla en Navidad, supuestamente en la última noche del año, y por la noche queda sola en la calle rodeada por el frío glacial, con sus cerillas como única herramienta para calentarse. A cada cerilla que enciende su imaginación vuela creando maravillosos recuerdos y sueños, hasta que enciende la última, que la trasladará a vivir un sueño eterno.

Un cuento triste maravillosamente trasladado a la pantalla con minucioso detalle en la representación de la ciudad Rusa, exquisito diseño animado y con la música como unico recurso sonoro. Gracias a este corto la Disney vuelve a sus tiempos de antaño y nos regala una pequeña joya que enternecerá a todos, y que debería haber sido incluido en “Fantasía 2000”.

Imprescindible cortometraje nominado al Oscar.

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Valoración: Obra Maestra

Disney: Hércules (1997)

Diciembre 23, 2007

hercules.jpgHércules es separado de sus padres al nacer por orden de Hades, señor del inframundo, para que no se puede interponer en sus planes para gobernar el cosmos dentro de 18 años.

Parece ser que tras historias dramáticas que hacían al público sacar el clinex se debía dar un cambio volviendo a la comedia más sana. Esta película tenía todas las papeletas para convertirse en la nueva “Aladdin”: mismo elenco de dirección, un héroe clásico como protagonista que depararía dosis de aventura, Menken tras la música y dosis de comedia. Demasiada comedia. En mi opinión “Hércules” fracasa debido a su propia parodia quedándose como un quiero y no puedo.

Para empezar la historia está más cercana de Superman que del mito griego, así pues una vez llega a la tierra de bebe Hércules es encontrado por unos granjeros y adoptado por ellos hasta crecer y demostrar su excepcional fuerza. Con lo fácil que hubiera sido hacer una película sobre los 12 trabajos del héroe. Después, los personajes son todos autoparódicos, ni siquiera el malo malísimo muestra maldad, sino más bien risa (y estamos hablando del señor de los infiernos). Reconozco que la presentación del monte Olimpo al principio está bastante bien visualmente y muestra una gran calidad técnica, pero nada más, porque después vamos a vislumbrar una película de animación pobre, en donde los personajes resultan feos, si, si, no exagero. ¿Alguien se puede creer que un héroe famoso como Hércules se enamore de una chica tan enclenque y fea como Megara? Ni siquiera con la mala lecha que tiene la chica (característica que nos suele atraer) conseguimos sentir simpatía por ella, bueno por ella ni por el héroe, diseñado con un rostro a lo James Stewart con el cuerpo de Schwarzenegger.

Por supuesto no todo es malo en la película. Contiene la obligada moraleja que en esta ocasión viene a decir que un héroe no es aquel que muestra ser el más fuerte de cuerpo, sino de corazón, y que hay que luchar por los sueños. También tenemos buenas secuencias, como el enfrentamiento entre Hércules y el lagarto gigante de innumerables cabezas, posiblemente la mejor secuencia. La representación del mundo griego es bastante acertada (hay referencias a Homero, Cancerbero aparece brevemente) y está mostrada de forma caricaturesca, lo cual le viene bastante bien al film.
La música de Menken en este caso no es brillante, ni siquiera se acerca a lo mejor de su repertorio, tan solo podría destacar el inteligente uso de las musas a lo largo del film, representadas como si fueran Gloria Gaynor y su grupo cantando soul. Deberían haber dejado los números musicales cantados por ellas sin necesidad de meter ningún otro cantado por los personajes de la trama.
Como he citado los directores son Ron Clements y John Musker, quienes parece que se toman la comedia demasiado al pie de la letra en esta ocasión que requería menos gotas de dicho genero. Parece que les fue tan bien en Aladdin que aquí quieren repetirse a sí mismo utilizando en lugar de una alfombra mágica a Pegaso y cambiando una serpiente gigante por un lagarto de tres cabezas. Pero ya digo que me parece un quiero y no puedo.

El elenco de personajes lo forman el forzudo Hércules, torpe de joven y un tanto estúpido y soberbio de mayor. Megara es una sierva de Hades que vendió su alma para salvar a su amor, el cual la abandonó por otra (no me extraña). Hades es el Señor del Inframundo, un diablillo que se divierte cada dos por tres y se toma las cosas a guasa aunque este amargado y posee la voz de James Woods.. Pena y Pánico son dos diablillos necios y torpes que sirven a su diabólico señor. Zeus está mostrado bajo los mismo patrones que el padre de Ariel en “La Sirenita”, solo que el señor del olimpo si posee piernas y la barba más estilizada. Filoctetes pretende ser el personaje cómico de la trama, un sátiro que coquetea con ninfas pero que no consigue ser reconocido en el mundo como el mejor entrenador de héroes y al que presta voz Danny DeVito (¿Lo cogerían por la estatura?). También aparecen tres brujas (las moiras) visionarias bastante conseguidas, capaces de ver pasado, presente y futuro mediante el único ojo que comparten y designadas para cortar el hilo de la vida de los mortales. Los titanes son los seres mitológicos que Zeus enjaulo y que Hades quiere liberar para dominar el mundo. Están formados por un cíclope, un esqueleto de hielo, un volcán viviente y un tornado, todos ellos gigantes para que den más miedo.

Fue nominada a un Oscar a Mejor Canción Original, que por supuesto no ganó (y menos ese año que estaba monopolizado por Titanic y su “My Heart Will Go On”). No tuvo el éxito esperado por sus creadores y es que visto el resultado comprobamos una oportunidad desperdiciada de hacer un film de aventuras en post de satisfacer a los más pequeños.

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Valoración: Regular

Disney: El Jorobado de Notre Dame (1996)

Diciembre 23, 2007

503600the-hunchback-of-notre-dame-posteres.jpgLa Disney volvió a ofrecer un espectáculo dramático tras “Pocahontas” basándose en la celebre novela de Victor Hugo “Notre Dame de París”.
Quasimodo es un jorobado encerrado en el campanario de la catedral de Notre Dame protegido por el malvado juez Frollo, quien odia a los gitanos y desea su exterminio.

En esta historia se vuelve a hablar del tema de la xenofobia como en Pocahontas. El odio que siente Frollo por la etnia gitana es similar al que sienten los ingleses contra los indios, pero además de eso vemos el rechazo que sufre Quasimodo por parte del mundo exterior, que lo considera un monstruo, creándose así una similitud entre los gitanos y Quasimodo, ambos rechazados de diferente manera.
En esta ocasión la manera de plasmar en pantalla temas más adultos es mucho más certera e incluso me atrevería a decir que atrevida. Y es que no solo vemos choque entre razas ni problemas de adaptación, sino que por primera vez un film animado Disney se atreve de hablar de la lujuria, el deseo, el fuego infernal que siente Frollo cada vez que ve a Esmeralda, la hermosa gitana con ojos verdes, y es que la muchacha está diseñada para hacer palpitar el corazón de cualquiera, se esmeraron en su diseño. La secuencia donde más claro se ve este deseo es en el número musical “Fuego infernal”, en donde el juez sueña con la figura de la joven entre las llamas.

No solo deberíamos hablar de adaptación sino incluso de remake de la película de 1939 que dirigiera William Dieterle protagonizada por Charles Laughton. No hay más que comparar ciertas secuencias como el castigo de Quasimodo frente a todo el pueblo, el rescate de Esmeralda o el happy end para ver que la Diney lo tuvo como máximo punto de referencia, incluso el diseño de Quasimodo está basado en Laughton.
Antes he mencionado que la película es certera a la hora de plasmar la historia, y eso se debe a una narración muy bien llevada que combina excelentes números musicales con secuencias dramáticas, añadiendo un diseño animado que quita el hipo. Los directores del film son el dúo Kirk Wise y Gary Trousdale que tan buenos resultados dieron con “La Bella y la Bestia”, cuya moraleja es igual que la de “El Jorobado de Notre Dame”: no te dejes llevar por las apariencias. Ya en el magistral prologo el maestro de ceremonias Clopín nos avisa de que vamos a contemplar la historia de un hombre y un monstruo, pero no nos dice quien es quien hasta que lo descubramos al final.

Reconozco que para mi gusto “El Jorobado de Notre Dame” es una de las cuatro mejores películas Disney de los 90. La historia ya de por sí siempre me ha gustado y esperaba comprobar que hacía la Disney con tal material. Cuando salí del cine, aún lo recuerdo, estaba en éxtasis. Terminaba demasiado happy end, vale. Tenía ciertos detallitos muy infantiles, vale, pero si no los más peques no acudían. Pero es que fue un festín animado visual con una fuerza como no experimentaban mis ojos desde “El Rey León”. Secuencias tales como el prologo en que se nos aparece la famosa catedral entre las nubes y se nos narra el origen de Quasimodo de manera poderosa, mezclando música y narración clásica con un uso hábil del lenguaje cinematográfico. O el momento en que Quasimodo es castigado frente a la catedral y es ayudado por Esmeralda, una secuencia triste y dura como pocas. Pero el momento culmen de la cinta es el tour de force final cuando Quasimodo salva a Esmeralda de las llamas y la eleva hasta lo alto del campanario gritando “Santuario”. Cine épico espectáculo puro y duro.
El diseño de cada decorado y cada personaje está cuidado al máximo. Se respira el estilo gótico de la catedral por todo lados, incluso a la historia transmiten cierta oscuridad, sobre todo en los momentos protagonizados por Frollo, o cuando entramos en la corte de los milagros. El momento de más color y alegría no puede ser otro que la fiesta de los bufones, una secuencia dinámica y colorista cargada de humor y jolgorio. Se llega a mezclar de nuevo animación tradicional con ordenador para secuencias de grandes multitudes consiguiendo un resultado portentoso.

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Como no podía ser de otra manera Alan Menken se encargó de la música y esta vez se superó a sí mismo con canciones cercanas al gospel, con grandes coros que den más fuerza a la narración si cabe, y unas canciones bien elaboradas que consiguen unos números musicales inolvidables como “Ahí fuera” entonado por Quasimodo por toda la catedral, y donde realmente vemos como se han esforzado estudiando cada recoveco de dicha construcción. Destacar también por su puesta en escena el tema “Todo al revés”, coincidiendo con la fista de los bufones, y el tema “Luz celstial, Fuego infernal”, en donde se enfrenta el amor tan diferente que sienten Quasimodo y Frollo por Esmeralda. De entre los temas orquestarles destaco “Santuario”, una pieza dramática y épica a partes iguales.

El tandem de directores no solo enlaza “La Bella y la Bestia” con este film mediante su moraleja, sino también porque se desarrollan en Francia, y además porque les gusta dotar de vida a personajes inertes como son las gárgolas amigas de Quasimodo, bautizadas como Víctor, Hugo, y Laverne. Bien pueden resultar la parte más infantil del conjunto, junto con la cabra de Esmeralda, pero mediante ellas podríamos sacar una lectura y un reflejo de la soledad de Quasimodo, la cual lo ha llevado a hablar con estatuas y pensar que le contestan. Claro que sería una forma de justificarlo.
Los personajes los forman Quasimodo, el jorobado encerrado en Notre Dame que sueña con salir y pasear entre la gete como uno más, aunque solo sea un día. El Mozart cinematográfico, Tom Hulce, prestó sus cuerdas vocales a un personaje muy bien diseñado. Esmeralda es la hermosa gitana que busca la libertad para su pueblo y que inicia una relación de amistad con Quasimodo, en quien ve un ser como ella, perseguido y rechazado. Demi Morre la dobló mientras Kevin Cline hizo lo propio con el valiente capitán Febo, que en esta adaptación Disney sale muchísimo mejor parado que en cualquier otra. Por último quedan mis dos personajes favortiso junto a Quasimodo. Por un lado Clopin, el narrador y maestro de ceremonias del film, un artista callejero, rey de la corte de los milagros, y al que le gusta decidir las cosas discutiendo con un muñeco de trapo. Un personaje colorista y divertido. En otro termino tenemos al villano, Frollo, cuya presencia nos recuerda a Clint Eastwood (no en vano, en España lo dobló Constantino Romero), y que al contrario de Clopin, a él lo rodea la oscuridad y el odio, es un racista que siente un deseo incontrolable por Esmeralda, a la que tacha de bruja y condena a la hoguera por la sencilla razón de no conseguirla.

Tras muchos años consiguiendo Oscars “El Jorobado de Notre Dame” puso punto y final a dicha racha siendo nominada nada más que para Mejor Banda Sonora que no ganó (a favor de “Emma”). En su día fue maltratada en Estado Unidos recaudando menos de lo habitual para la casa animada, aunque en Europa, y sobre todo en España, funcionó a nivel de taquilla de maravilla. En mi opinión consigue lo que se propuso “Pocahontas” y no consiguió, una historia adulta llena de momentos dramaticos narrada con fuerza y virtuosismo capaz de hechizar a niños y a adultos.

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Valoración: Muy Buena

Disney: Pocahontas (1995)

Diciembre 22, 2007

10895pocahontas-posters.jpgTras el exitazo de “El Rey León” la compañía Disney vendió su siguiente film como un nuevo avance en dramatismo que superaría a la película de Simba. Así pues la frase promocional del film sería “la primera película Disney sin final feliz”, y encima basado en hechos reales. Se trataba de la historia sobre la conolización inglesa sobre América contada a través de la historia de amor entre la princesa india Pocahontas y el capitán inglés John Smith.

La película comienza de forma correcta con los ingleses zarpando en el barco y sufriendo una tormenta que solo sirve para añadir acción al prologo y demostrarnos lo valiente que es el capitán Smith lanzándose atado para salvar a un joven compañero. Curiosamente por esas mismas fechas otra película simulaba un rescate parecido. Tras esa secuencia pasamos a las tierras americanas en que los pacíficos indios viven en armonía entonando sus canciones sobre bosques, maizales, tambores, y el viento, mucho viento, en representación a la madre de Pocahontas. Dicho recurso natural está utilizado en exceso a lo largo del film para salir de atolladeros dentro de la trama (si no, contad cuantas veces aparecen las dichosas hojas volando por el pelo de la protagonista).
Vale, la película habla de amor a la naturaleza, a los bosques, etcétera, etcétera. Me parece muy Disney dicho planteamiento, pero el tema principal del film es el racismo y la xenofobia, temas bastante serios como para narrárselos a los niños que irán en masa a ver la película. Para eso nada mejor que ser fieles a la historia (o intentar serlo) viendo el enfrentamiento entre indios y e ingleses y de cómo ambas culturas se niegan a hablar. Así convertimos la historia de nuestros protagonistas en la de Romeo y Julieta e intentamos que nuestros pequeños sean más tolerantes al ver que no importa la raza de la que uno sea.

Muy bien, muy bonito todo eso, pero hablemos un poco de la película, cuyo recuerdo me produce siempre una palabra a mi memoria: aburrimiento. No me extraña que Terrence Malick hiciera luego “El Nuevo Mundo”, su estilo pausado y lírico pegaba como un guante con la historia, pero es que la película de animación es un despropósito. Como historia de amor entre los protagonistas no cuaja, y es absurda la forma que tiene Pocahontas para aprender en dos segundos a hablar inglés (otra vez el vientecito).
Segundo, el conflicto entre ambos bandos tampoco resulta convincente, por no hablar de los enfrentamiento, un tanto erróneos y sin tensión, tan solo el que se produce entre Smith y Cocun merece mención, además de porque muere uno de los dos.
La última razón (que no me quiero explayar mucho) es el estilo visual de la película. Vale que quieran representar a los humanos de forma ultrarrealista sin llegar al termino dibujo animado completamente, pero es que el resultado es soso. No conseguimos maravillarnos con la animación, lo cual es primordial en estas películas, ni siquiera en los números musicales donde se supone debe brillar en todo su esplendor.

La galería de personajes está formada por Pocahontas, cuyos rasgos están basados en Naomi Campbell, la princesa india que quiere comunicarse con los ingleses. John Smith es el valiente capitán rubio con ojos azules que enamora a la protagonista y al que Mel Gibson prestó voz. El Gobernador Radcliffe es un gordo con ansias de poder y cuyo adjetivo para los indígenas es salvaje, de los personajes de la película siempre es el que más me ha gustado por su diseño que recuerda a esos villanos aristócratas de las películas de época a los que siempre vemos manejando los hilos pero sin mover un dedo. El Jefe Powhatan es el padre de Pocahontas y rememora a esos indios bondadosos a lo “Bailando con Lobos”. Cocun es el guerrero-capitán de la tribu enamorado de la princesa. Tomás es un joven inglés admirador de Smith un tanto cobarde a la hora de disparar. Christian Bale prestó voz a dicho personajes y años después participaría en la película de Malick. Como hay que captar la atención infantil, y con dichos personajes no se iba a conseguir, los de la Disney idearon ciertos personajillos para complacer a los niños. Micko es una especia de ardilla grande a la que le gusta comer. Flick es un pajarito con nariz puntiaguda. Perci es el perro mimado del gobernador. La abuela Sauce es un espíritu-árbol que mantiene charlas con Pocahontas y le aconseja en los momentos difíciles y cuya voz pertenece a Linda Hunt.
Sobre la Banda Sonora diré que nunca me ha satisfecho, así como la película, y que no comprendo como pudo volver a ganar Menken dos Oscars por Canción (“Colors of the wind”) y composición ya que resulta de las más flojas, si no la más.

La Disney se quiso pasar de seria con este film y le salió el tiro por la culata a pesar de tener el rutinario éxito en taquilla. Y pensar que este proyecto era más prioritario que “El Rey León”. Puede que para muchos sea una bonita historia de amor Disney, pero en mi opinión se la podían haber ahorrado.

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Valoración: Mala.

Pesadilla Antes de Navidad de Tim Burton

Diciembre 20, 2007

maxi-posters-nightmare-before-christmas-72254.jpgJack Skellington es el Rey de la ciudad de Halloween, el organizador de la Fiesta anual. Sin embargo el esquelético personaje sufre una crisis existencial al sentir una monotonía en su vida diaria que lo hará sumergirse por las profundidades del bosque hasta llegar a una explanada rodeada con árboles y puertas de fantasía. Una de esas puertas lo conducirá a la ciudad de la Navidad, de la cual sale fascinado y con un objetivo: convertirse en el maestro de ceremonias de dicha celebración.

Tim Burton creó esta historia y cada uno de sus personajes para realizar esta película, un triunfo dentro de la animación Stop Motion dirigida por Henry Selick pero en la que se paladea todo el Universo Burton desde el principio en que entramos a la ciudad de Halloween y contemplamos esos escenarios lúgubres y expresionistas habitados por seres deformes y monstruosos sacados de la parada de los monstruos, novelas de terror y cuentos infantiles. En la celebración de Halloween conoceremos al protagonista, Jack, presentado disfrazado de espantapájaros, quemándose y resurgiendo de una fuente. Jack es un esqueleto que se mueve como una araña, el conocido Rey del Mal, alabado y temido por todos, que siente un vacío por dentro debido a su monótona existencia. Una vez descubre la Navidad se emocionará e intentará convertirse en el nuevo Rey Navideño, intentando comprender una fiesta que escapa a su entendimiento (es impagable ver al personaje intentar entenderla mediante disecciones a muñecos de trapo y leyendo todo tipo de libros)..
La historia de la película resulta de los más original al presentarnos el encuentro entre el mundo de Halloween y el de la Navidad y lo que pasaría si los personajes del reino del mal dominasen la alegre festividad robándosela al patrón de ella, Santa Claus. Sería un caos. Cada reino posee su época del año, y eso no lo alcanza a entender nuestro protagonista hasta que es demasiado tarde. Lo que nos trata de decir la película es que cada festividad posee su momento de celebración y que no podemos desear que sea Halloween ni Navidad todos los días del años por mucho que nos gustara.
También recuerda levemente a la historia del Grinch, pero manteniendo las distancias. Ya que en la del Dr. Seuss el monstruito verde quería aguarles la Navidad a los lugareños, mientras que en esta se quiere dar el toque personal de los monstruosos habitantes de Halloween.

Entre la extensa galería de personajes encontramos, además de al gran Jack Skellington, cuya imagen es ya un símbolo en nuestra cultura, y a quien Danny Elfman dobló en las canciones, tenemos a Sally, el amor del protagonista, prima lejana del monstruo de Frankenstein, cuyo inventor, otro personaje de lo más pintoresco al que le gusta rebanarse los sesos, la tiene como una criada. Ella será la única que ve un error el tomar la Navidad e intentará prevenir a Jack de sus visiones con respecto a la equivocación que está a punto de cometer. Zero es el perro fantasma inseparable de Jack. El alcalde está magistralmente representado con un hombrecito piramidal cuya cabeza gira respecto a su estado de animo. Oogie Boggie, el BoogieMan (o el hombre del saco como lo conocemos en Spain) es el villano, el ser más temido en Halloweentown, un monstruo guarecido en su habitat de tortura y juego en donde se divierte insaciablemente y que tiene tres pillos a su cargo, un diablillo, una brujilla y un monstruito con mascaras idénticas a sus rostros. Tenemos también brujas, la criatura del lago, vampiros, niños deformes y un hombre lobo.

El film es un espectáculo musical sin parangón perfectamente creado y donde destaca la excelente dirección artística en la que hay que destacar, resaltando ese choque entre ambos mundos, la diferencia entre el gótico, sombrío y seco ambiente de Halloween el feliz, reluciente y colorido mundo de la Navidad. Temas como “What is?” se han convertido en clásicos y la partitura de Elfman vuelve a ser una delicia musical. Todo ello enmarcado y puesto en escena brillantemente como en la secuencia del lamento de Jack donde el personaje desciende al campo de calabazas enmarcando su figura con la luna de fondo, imagen que se repetirá al final cuando él y Sally se reencuentren en un abrazo.
Hay que decir que hacer una película de estas condiciones no es nada fácil, pues hay que grabar un fotograma, parar, y a continuación mover las figuras una posición más y así sucesivamente, con lo que el trabajo es muy laborioso y no hay más que felicitar a todo el equipo por el excelente resultado obtenido con esta película que recientemente se ha reestrenado en USA en cines IMAX con mejora de imagen y sonido.
Tim Burton ya trabajó para Disney como animador y realizó bajo su distribución el imprescindible cortometraje “Vincent” (si no lo habéis visto, estáis tardando), y para su cuento de Navidad volvió a trabajar con la compañía pero bajo el sello Touchstone, con el cual volvería a firmar su siguiente película como director, “Ed Wood”.

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Valoración: Obra Maestra

Disney: Tarón y el caldero mágico (1985) / Atlantis (2001)

Diciembre 12, 2007

black_cauldron_ver1.jpgTarón es un joven porquero que sueña con convertirse algún día en caballero y luchar contra el terrible Rey Horned.
Basada en la serie de libros “Las Crónicas de Prydain”, la película nos narra una aventura épico-fantástica cercana al Universo de Tolkien (no en vano el autor de las novelas, Lloyd Alexander, se inspiró en ellas). Como en la magna obra tolkiana aquí tenemos una profecía como es la de que aquel que posea el caldero negro se convertirá en un ser poderosos y temido, como también tenemos a un joven campesino que trabaja como porquero y sueña con convertirse en un héroe, y un objeto que debe custodiar el joven y que lo meterá en la grana ventura de su vida, solo que en lugar de ser un objeto como un anillo (o una brújula dorada) es un animal, una puerca, capaz de visualizar el futuro y que puede decir la ubicación del oscuro caldero.

“Tarón y el caldero mágico” no es en absoluto como la mayoría de films animados Disney, sino que esta más cercano a la aventura fantástica, a las películas de espada y brujería. Aquí tenemos una historia oscura ambientada en bosques negros, mazmorras, habitadas por personajes fantásticos como gnomos, brujas y dragones, que bien podrían haber dado para una película de acción real como “Willow” o “Laberinto”.
Como en la adaptación animada de Bashki sobre la obra tolkiana, vemos en “Tarón” una animación más adulta que de costumbre, incluso mezclando fondos reales como los del cielo. Además posee tramos verdaderamente siniestros, como son los protagonizados por el Rey Horned, en especial cuando este hace renacer a los muertos. El diseño del malvado Rey es de los mejor de la cinta, cercano a una calavera viviente, con un siniestro manto envolviéndole, haría las delicias de todo buen aficionado al fantástico. El señor del mal siempre está rodeado por sus brutos guerreros cercanos a Conan y su sirviente goblin.
Como buen film de aventuras el ritmo consigue arrancar una vez Tarón ha perdido a la puerca y debe adentrarse en su busca. En su odisea sabrá de verdad lo que es un héroe enfrentándose a todo tipo de peligros y conocerá a la bella princesa Helena y al juglar Fausto Flama, además de tropezarse con la extraña criatura Dallben, un ladronzuelo que al principio le cae como un incordio para finalmente convertirse en su mejor amigo. Hay una referencia a la obra Macbeth, o más bien un homenaje, en las tres brujas a las que les gusta el trueque.

La película dio muchas vueltas por los estudios Disney hasta convertirse en realidad, sin embargo el resultado no fue del todo esperado. De los 25 millones de dólares que costó no recuperó la inversión y casi significó el cierre de la compañía. A pesar de eso es un título a reivindicar por su arriesgada apuesta dentro de la Major, además de por lo atípica que resulta ya que no contiene canciones ni momentos musicales, ni siquiera la historia de amor entre Helena y Tarón resulta empalagosa, es más ella nos cae algo repelente de lo cursi que es, y es un film animado rodado en 70 mm, algo que no se hacía desde “La Bella Durmiente”.
Cabe mencionar que John Huston prestó su voz como narrador así como John Hurt al Rey Horned y que la banda sonora corrió a cargo del gran Elmer Bernstein.

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Valoración: Buena

atlantis-poster-01.jpgMilo Thatch es un joven científico confinado en la caldera e incapaz de exponer sus estudios sobre la Atlántida hasta que un día conoce a Whitmore, un anciano millonario interesado en financiarle una expedición. La razón: una vieja apuesta con el abuelo de Thatch por saber si la Atlántida existió de verdad.

Aquí nos encontramos con otro caso similar al de “Tarón”, solo que en lugar de una película de espada y brujería estamos ante una historia de ciencia-ficción y aventuras cercana al universo de Julio Verne y a la película que Disney realizó sobre la obra del autor “20000 leguas de viaje submarino”. También podemos hacer similitudes con los films de Indiana Jones al tener como protagonista a un historiador apasionado por un tema que acaba por descubrirlo y en su viaje descubrir el valor que lleva dentro (un viaje no muy diferente al otro protagonista del que antes hemos hablado).
El film contiene los mejores ingredientes del genero como son viajes submarinos, encuentros con seres extraños y civilizaciones perdidas y una antigua profecía, pero por lo que más se enriquece esta película es por el magnifico ritmo con la que está contada la historia consiguiendo atraer la atención del público en todo momento con secuencias tan magnánimas como la inmersión de la gran nave acuática, la llegada a la ciudad perdida o el tour de force final con las naves de los atlantes.
Mencionar el toque fantástico en el momento en que Kyra entra en el coro de piezas de ancestros para volver en forma ancestral, consiguiendo una secuencia cargada de intriga y tensión, con el más puro toque Sci-Fi.

Uno de los grandes aciertos del film es su galería de personajes. Empezando por el joven protagonista, al cual dobló el protagonista de cierta Saga fantástica, Michael J. Fox, al que nos presentan como rata de biblioteca reciclado en la caldera y soñando con dar conferencias (en una secuencia altamente inteligente e ingeniosa) y mostrar sus extensos conociemientos. El viejo Whitmore es un excéntrico multimillonario al que le gusta practicar yoga, con gran sentido del humor, y que subvenciona la expedición hacia el territorio perdido. El comandante Rourke es el típico marine americano cuyas intenciones van más allá de hallar la Atlántida, con cuerpo musculoso cercano a Suache y un rostro similar al que le da voz como es James Garner. Helga Sinclair es un mujer soldado cercana a Marlene Dietrich en sensualidad y presentada de manera magistralmente a oscuras en la casa de Milo rememorando a las viejas vampiresas del cine. El Doctor Sweet es un gran negro que nos recuerda a Michael Clarke Duncan, pero cuyo tamaño no está en proporción con su personalidad, pues es el más amable y cordial del grupo. Rocio Ramirez es la joven mecanica enseñada desde pequeña para ser un hombre. Moliere es un pequeño gordinflón cercano a un castor obsesionado con las excavaciones. Santorini es un italiano buen amigo de Moliere pero al que le van más las explosiones. El viejo Farnworth es como esos viejos que salen en las películas del oeste a los que les falta un tornillo. Para rematar tenemos a la telefonista Berta, una mujer que mantiene conversaciones de cotilleos en plenas crisis navales, sin duda alguna el personaje más cómico de todos. El grupo compone uno de los conjuntos de personajes Disney más extravagante, variopinto y rico visto en muchos tiempo, pues cada uno tiene una personalidad perfectamente definida y enriquecedora. Entre los talantes destacar a la bella Kyra, la princesa de la Atlántida con una figura que quita el hipo y a su padre el Rey Nedakh al que presta voz el Señor Spock, Leonard Nimoy.

El diseño artístico es francamente original y llamativo. Para la creación de personajes y su estilismo contaron con Mike Mignolla, creador de “Hellboy”. Los directores son el dúo de “La Bella y la Bestia” y “El Jorobado de Notre Dame” y aquí vuelven a demostrar su buena mano para contar historias y que lleguen a toda la familia. Rodada en formato cinemascope se consigue una sensación más espectacular, pero ojo porque en edición DVD fue mutilada y pasada a formato PanScan (o sea para teles cuadradas) perdiéndose más del 50% de información de la película, con lo cual resulta una aberración. De nuevo este film Disney resulta atípico, además de por su estilo y su historia, porque carece de canciones ni números musicales, en esta ocasión la Banda Sonora corrió a cargo de James Newton-Howard, quien supo dar emoción a la trama con un tema principal muy conseguido.
Desgraciadamente la pasó como a “Tarón” y tuvo mala suerte en taquilla, pero es un título a reivindicar y posiblemente la última gran película de animación tradicional que hicieran los estudios.

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Valoración: Muy buena

Disney: El Rey León (1994)

Diciembre 9, 2007

lion_king_ver4_xlg.jpgAmanece en la sábana africana. Las manadas de animales se dirigen a la roca del rey para asistir al nacimiento y rendir pleitesía al heredero del reino. Sobre el corro de animales el chamán Rafiki eleva al pequeño cachorro Simba, bendecido por los cielos para gobernar.

Así comienza la película Disney más famosa y la más taquillera en cuanto a animación tradicional se refiere. Vendida como una historia completamente original, la realidad demuestra que tal afirmación no es del todo veraz. Así pues han acusado a Disney de plagiar el film anime de los años 60 que creara Osama Tezuka, y no precisamente por la historia, que en ambos films es distinta, sino en similitud de planos y secuencias, además de porque al principio en el proyecto Disney, llamada por aquel entonces como “King of the Jungle”, el protagonista era un león blanco como en el film japonés, por no hablar de la similitud de nombres del protagonista: Kimba frente a Simba. Pero solo ahí podemos hablar de similitudes, ya que “El Rey León” es una película majestuosa con un sentido del espectáculo absorbente.

Respecto a la historia, debemos mencionar que estamos ante el film Disney más dramático y trágico, a la par que épico, de todos, conteniendo momentos realmente sobrecogedores. No es descabellado comparar “El Rey León” con “Hamlet”, y es que en ambos el protagonista está torturado por la muerte de su padre, al cual ha matado su tío, y este se le aparece de entre los muertos para guiarle en su camino. La atmósfera que envuelve a “El Rey León” es un manto trágico y dramático en donde el joven protagonista vive con la tortura de la muerte de su padre, pero debe aceptar su papel en el ciclo de la vida y asumir su mandato como rey.
Lo que mueve la historia es la relación padre-hijo que se establece entre Simba y Mufasa. Gracias a lo bien desarrollada que está , con esas secuencias intimistas que ambos mantienen bajo las estrellas y paseando por el reino, el público consigue tener simpatía por los personajes y sentirse identificado con ellos (y eso que hablamos de dibujos animados, y animales). Cuando Mufasa muere es imposible no sentirse triste, e incluso soltar alguna que otra lagrima. Esta historia consigue relacionarse directamente con esa otra gran película Disney que es “Bambi”, donde el joven protagonista perdía a su madre.

Para conseguir que el espectador se adentre en esta película no basta solo con una buena historia, sino con una buena puesta en escena. Resulta sorprendente que la mayoría de personas que trabajaron en este film no era los habituales en los largometrajes Disney, sino un equipo secundario, y es que cuando se presentó este proyecto se hizo junto con “Pocahontas” y, vayan a saber por qué, la mayor parte del equipo habitual prefirió trabajar en el film de la india porque lo veían más ambicioso y con más perspectivas de éxito. En cierta forma hemos de agradecer dicha opción ya que si no “El Rey León” no se hubiera convertido en lo que fue. Los directores fueron Rob Minkoff y Roger Allers, que ya había trabajado de forma secundaria en “La Sirenita” o “Oliver y su pandilla”, demostrando en “El Rey León” todo su buen hacer a la hora de planificar y narrar una historia. Los dibujantes y animadores viajaron a África para observar a las mandas y captar movimientos, estudiando especialmente a los leones y su hábitat. Todo para dar realismo al movimiento de los personajes.
Ya desde el principio en que nos eclipsa el sol que llena la pantalla a ritmo de una voz africana y la presentación del cachorro sabemos que estamos ante una película de animación distinta, incluso la canción es en off, sin pertenecer a ningún personaje. Pero es que tras eso contemplamos un espectáculo sin freno con magníficos paisajes africanos en distintos espacios climáticos. Secuencias como el enfrentamiento contra las hienas en el cementerio de elefantes, la espectacular estampida de ñus en donde el espectador se siente participe, o la pelea final entre Scar y Simba, narrada incluso con cámara lenta, nos traen una película épica y espectacular demostrando una vez más al magnifico uso de la animación tradicional junto con la de ordenador. Pero son las secuencias intimas entre Simba y Mufasa las más memorables, y si hay una para remarcar esa es la del reencuentro de un Simba ya adulto con su el fantasma de su padre aparecido entre las nubes. No hay secuencia que ponga tanto el vello de punta como esa, en donde el joven príncipe se avergüenza ante la figura paterna y recuerda su destino.

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Por supuesto si hablamos de esta película tenemos que hacer mucho hincapié en la Banda Sonora, que esta vez no fue compuesta por Menken. Las canciones fueron compuestas por Elton John y Tim Rice consiguiendo temas inolvidables como “El ciclo de la vida” o “Hakuna-Matata”. Pero este film no es un film musical como otros previos de Disney. De las cinco canciones compuestas por el dúo solo tres son cantadas en la película con su respectivo número musical mientras “El Ciclo de la Vida” acompaña la magistral secuencia final y la oscarizada “Can you feel the love tonight” describe la relación de amor entre Simba y Nala mientras estos se aparean (si si, en los films Disney también hay erotismo, y daría para un post bastante extenso).
Pero lo que brilla por su fuerza y por conseguir vestir a las imágenes del alo adecuado es la partitura de Hans Zimmer. Este hombre casi siempre me gusta porque consigue crear grandes temas épicos, y diría que dicha andadura comenzó con esta película, a la cual llegó seguramente por su excepcional trabajo en “The Power of One”, ya que poco tiene que ver esta composición con “Thelma y Louise” o “Rain Man”. Zimmer consigue captar la esencia de África con ritmos en donde utiliza instrumentos de viento y percusión, creando un tema central maravilloso con leves coros, que hace su máxima aparición en el encuentro entre el fantasma de Mufasa y Simba.
Como era de esperar tanto Elton john y Tim Rice por “Can you feel the love tonight” como Hans Zimmer por su magnifica partitura se llevaron los respectivos Oscars, pero la Banda Sonora fue un hito de ventas y cosechó innumerables premios discográficos.

La galería que compone el film es de lo más variopinta, y lo más destacable es que a cada personaje le fue asignada una voz celebre acorde. Así pues Matthew Broderick prestaría su voz a Simba de mayor, mientras el gran James Earl Jones dotaba a Mufasa de la misma fuerza y presencia que Darth Vader. Nala es la joven leona amiga de Simba, cuando crezcan ambos descubrirán el amor mutuo que siente, a la que le presta voz Moira Kelly. Las hienas son un trío formado por el quejica Banzai, el desquiciado Ed, y la líder Shenzi a la que presta su voz Whoopi Goldberg. Zazu es el pájaro, mayordomo de la familia real, que tiene la voz de Mr. Bean, Rowan Atkinson. Rafiki es un babuino, representa al chamán de la tribu por decirlo de alguna manera, y además posee dotas karateka. Robert Guillaume le prestó su voz. Timon y Pumba son la pareja cómica del film asemejándose con el gordo y el flaco y famosos por tararear el tema Hakuna-Matata. Tras los personajes tenemos vocalmente a Ernie Sabella como Pumba y Nathan Lane como Timón. Por último dejo a mi personaje favorito, Scar. Su nombre ya es del todo propio para un villano rememorándonos a “Scarface” por su particular cicatriz en el ojo. Envidioso de Simba, en quien ve un estorbo para alcanzar el reinado, decide eliminarlo, aunque para ello tenga que traicionar y asesinar a su propio hermano. El personaje de Scar es tan shakesperiano como Simba y Mufasa, y se le acerca al Yago de Otelo al implantar la duda y el miedo en el pequeño Simba, así como culpándolo de la muerte de Mufasa. Una vez llegue al poder, Scar se verá secundado por las hienas, en quienes tendrá su nuevo ejercito. Para dotar de voz al personaje nadie mejor que un prestigioso actor como Jeremy Irons, que realizo un trabajo vocal magistral.

El éxito de “El Rey León” cogió desprevenida a la mismísima compañía, quien no imaginaba el potencial dramático que poseía la película ni la abrumadora respuesta por parte de los espectadores que la elevarían a los altares del cine de animación convirtiéndose en la más taquillera y en todo un fenómeno social.

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Valoración: Obra Maestra.