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Repaso a “The Fast and the Furious”

16 mayo, 2013

Poco podíamos imaginar que aquel éxito inesperado de 2001 ambientado en el mundo de las carreras ilegales de coches tuneados acabaría convirtiéndose en una Saga de Acción que ha evolucionado favorablemente hasta llegar a convertirse, inesperadamente, en imprescindible dentro del género.

FastF1The Fast and the Furious

El primer film fue dirigido por Rob Cohen, conocido por aquel entonces por títulos bastante majos como “Dragón: La Vida de Bruce Lee”, “Dragonheart” o “Daylight”. Sin ser un director de renombre sí que hay que reconocer que sabía ofrecer un más que digno entretenimiento con sus títulos, siendo la presente película su penúltimo film salvable, ya que luego nos reglaría truños del tamaño de “La Momia: La Tumba del Emperador Dragón” o “Alex Cross”.
La trama gira en torno al agente O´Conner, quien siente pasión por la velocidad y es escogido para infiltrarse en el mundillo de las carreras callejeras y el tuning con el objetivo de encontrar a unos ladrones profesionales de camiones de alto tonelaje. En su investigación intimidará, hasta llegar a hacer amistad, con los sospechosos, especialmente con el cabecilla, Dom Toretto, y con su hermana, de la que se enamorará. Uhmmm, esto me suena…. A ver, a ver….. esto lo he visto ante…… Sí, ya sé, aunque basado en el artículo “Racer X” escrito por Ken Li la película es un remake de la cinta realizada por Kathryn Bigelow diez años antes protagonizada por Patrick Swayze y Keanu Reeves, sólo que aquí se sustituye el mundillo del surf por el de los coches tuneados. Hollywood, y su falta de originalidad, ya sabemos. Si viéramos “The Fast and the Furious” precedida por “Point Break” nos resultaría la misma película con cambio de escenario y estilo. De acuerdo con que hay muchas películas que tratan temas parecidos, pero lo de las dos citadas clama al cielo, parecen calcos hasta en el desarrollo.
Pero bueno, lo importante, que la película fue un éxito, y lo fue porque se ambientaba en un mundo que posee mucha fama y había sido poco explotado por el gigante cinematográfico, lo cual atrajo a las salas a todo amante de los coches, la velocidad y la adrenalina, inyectándole además una ración de música cañera y carreras “tuneadas” con efectos visuales que mostraban cómo funcionaba el sistema nitro, lo cual, parece, molaba mucho.
Otro de los motivos del éxito lo encontramos en sus protagonistas, unos emergentes Vin Diesel y, sobre todo, Paul Walker, los cuales parecía que iban a convertirse en superestrellas. Diesel ya había participado en títulos importantes (“Salvar al Soldado Ryan”) mientras Walker había participado en “Pleasantville” y en la anterior de Cohen “The Skulls”, su pasaporte a ésta. A su lado teníamos a Michelle Rodriguez y Jordana Brewster junto a un montón de guapos y guapas que lucían su buena forma física. Vamos, un envoltorio la mar de majo a nivel interpretativo que cuajó entre la juventud.
No inventa nada ni ofrece lo nunca visto, pero al César lo que es del César, la peliculita entretiene y no engaña a nadie, resultando ser un producto comercial para grandes masas decente y entretenido.

Valoración: Aceptable

2fast2 Fast 2 Furious

Siguiendo la regla de oro, se aprobó una secuela de la película original (los beneficios en taquilla fueron muy notables y fue de las películas más vendidas en el entonces moderno sistema de DVD) aunque ello supondría hacer cambios en lo que respecta a dirección y reparto. Parece que Rob Cohen y Vin Diesel hicieron muy buenas migas, lo que los llevó a realizar ese James Bond macarra y puntero llamado “xXx” también para la Universal y a no poder (o no querer) participar en la presente secuela, dejando a Paul Walker en solitario para continuar la Saga. El director escogido fue John Singleton, quien seguía siendo conocido como “el director de Los Chicos del Barrio”, como si con eso se quisiera aportar prestigio a la nueva entrega. Para que el film siguiera poseyendo ese toque de buddy movie se le endosó a Walker un nuevo compañero de carreras, Tyrese Gibson (actor que debutó en la anterior película de SIngleton “Baby Boy”), quien daría vida a un antiguo colega de O´Conner.
La historia vuelve a ser un calco de la anterior, ahora O´Conner es un policía renegado que corre en circuitos urbanos ilegales y que debe infiltrarse, con la ayuda de su amigo Roman, en un grupo de delincuentes que utilizan coches rápidos para ejecutar sus golpes .
Si algo funciona, mejor no cambiarlo, otra regla de Hollywood en lo que atañe a las secuelas. Aquí, para darle un poco más de vidilla al asunto, se añade un interés amoroso entre O´Conner y el personaje interpretado por Eva Mendes, Monica, antiguo amor y enlace dentro del grupo criminal. Por lo demás, poco más. Si la anterior resultaba poco novedosa, ésta llega a ser aburrida y a perder la poca gracia que poseía su predecesora.
La tan cacareada y prometedora incorporación de Singleton al proyecto se evaporó nada más comenzar la película, la cual se olvida en cuanto salen los títulos de crédito acompañados, una vez más (marca de la casa) de la música chimpún chimpún.
Olvidable segunda entrega. Obtuvo un éxito comercial moderado que parecía poner fin a nuevas entregas. No fue así.

Valoración: Floja

Fast3Fast and Furious: Tokio Drift

Los artífices de la franquicia se sacaron de la manga una nueva entrega estrenada en 2006. Lo increíble, y arriesgado, fue que no participaba nadie de las anteriores, sino que se trataba de una especie de spin-off, de otra historia ambientada en el mundillo de las carreras, ésta vez trasladada a Tokio. Parecía que “Fast and Furiious” se convertía en una marca, como si de un videojuego se tratase, que abría las posibilidades a realizar diferentes películas de coches enmarcadas en distintos lugares, en este caso la película fue promocionada como un “Lost in Translation” (frase-guiño incluida en el poster) con coches tuneados.
Esta vez tenemos a un joven delincuente que es trasladado a Japón y que tienen antecedentes en carreras ilegales. En Tokio demostrará no haber aprendido la lección y se introducirá en el mundillo del drifting, modalidad que intentará aprender para acabar retando al hijo del jefe de la Yakuza.
Si la anterior entrega era mala, ésta ya es directamente carne de videoclub. Ningún personaje tiene carisma (bueno, no es cierto, uno la tiene, y sería el único que regresaría a la Saga), la trama es tediosa, manida y absurda y transmite un aroma televisivo que tira para atrás. Vuelve a haber mucho coche, mucho cuerpo perfecto (oriental en este caso) pero cerebro, poco, ni siquiera para saber entretener medianamente bien.
El director encargado fue Justin Lin, sobre el que se pueden echar todo tipo de pestes acerca de la presente, aunque posteriormente salvaría una Saga que merecía caer en el más absoluto de los olvidos.
Una película mala, tanto que apenas recuerdo algo de ella, sólo el cameo final del gran protagonista de la Saga.

Valoración: Mala

Fast4Fast and Furious

2009. Ese año se anunció, sorprendentemente, el estreno de una nueva entrega de la franquicia tuning por excelencia. Digo sorprendentemente porque la presente (e innecesaria) Serie estaba más gastada que un neumático tras quemar asfalto a lo largo de medio mundo, así que cuando la cuarta entrega se anunció no despertaba el menor interés, hasta que se dio a conocer el notición de la productora: Vin Diesel y Paul Walker la protagonizarían, regresando además las chicas del primer film, Rodriguez y Brewster. Claro que dicha noticia, para los que nos declarábamos no-fans, nos traía sin cuidado y no era más que una muestra de cuán necesitados se encontraban los actores por intentar volver a saborear las mieles del éxito (Diesel no consiguió hacerse hueco como actor dramático a pesar de la maja “Declaradme culpable” y la fama de Walker se había evaporado de las carteleras hacía tiempo), aun así, el saber que Diesel retomaría el rol que le dio fama ofreció algo de interés.
Parecía que poco podían aportar ya, y en esencia así es, la historia vuelve a ser de manual (de hecho se mezclan retazos de la primera y la segunda), pero los artífices consiguieron hacer con ella borrón y cuenta nueva, logrando realizar la secuela oficial de la primera película, como si las otras dos no hubiesen existido, y consiguiendo una película de acción en donde los coches cedían parte del protagonismo a una trama que se preocupaba más en los personajes.
Todas las señas de identidad siguen intactas, pero la historia está bien llevada, las escenas de acción son vibrantes (la del principio especialmente) y está muy bien enlazada con el primer film, logrando una continuidad que en las anteriores se echaba en falta. Justin Lin volvió a encargarse de la dirección, convirtiéndose así en director oficial de la Saga, logrando un resultado mucho más satisfactorio que en la anterior.
La película posee una precuela en forma de cortometraje, dirigida por Vin Diesel y titulada “Los Bandoleros”, bastante sorprendente, ya que en ningún momento hay acción, sino que es más un retrato de la forma en que vive Dom en Brasil y cómo se reencuentra con Leti rodado con un estilo cercano al cine independiente.
Aquí la Saga comenzó su metamorfosis, pasando de ser algo más parecido a un videoclip con coches fluorescentes y muchos tubos de escape explotando a una cinta de acción clásica. Sin duda alguna “Fast and Furious” es el punto de inflexión dentro de la serie de películas. El público dio su beneplácito en taquilla convirtiéndola en un incuestionable éxito que abrió las puertas a una quinta entrega.

Valoración: Aceptable

Fast5Fast Five

Tras la estimable cuarta entrega los responsables de la serie decidieron seguir el camino emprendido y continuar con una películas más orientada a la acción clásica, en que los coches fueran sólo herramientas que usan los protagonistas para efectuar sus trabajos criminales.
La película comienza justo donde termina la anterior, con Toretto siendo rescatado por O´Conner y su hermana Mia, dejando claro que ahora no son sólo equipo, sino familia, algo sobre lo que la película planea durante todo el metraje. Escondidos en Rio de Janeiro reciben un trabajo de su viejo amigo Vince cuyo resultadoe los empujará a vengarse y a planear un gran robo contra el peligroso Hernan Reyes mientras son perseguidos por el agente especial Hobbs.
Aquí ya no hablamos de película de coches, sino de una cinta de acción pura y dura con ecos al cine de atracos, especialmente a las películas recientes de Ocean. Para acrecentar más la fiesta de los fans aquí se incorporan al equipo diferentes miembros pertenecientes a las películas anteriores, así tenemos a Roman, Parker o Han, cuya presencia hizo entender que la tercera película es en realidad la última de la Serie (o eso parece visto el destino de su personaje). A parte de ellos se introduce al personaje de Hobbs, el imparable perseguidor de Dom, y ¿quién mejor que Dwayne “The Rock” Johnson para encararse con Diesel? Era el momento álgido del film. Ni las persecuciones de coches, ni las increíbles secuencias de acción, ni si quiera la trama pueden hacer sombra a lo que ofrece la bestial lucha entre estas dos figuras de acción. Ya era hora de que se enfrentaran en pantalla, sus carreras son muy similares (ambos jugaron con la comedia infantil) y no han tenido mucha suerte individualmente, pero júntalos y saltarán chispas. Dos bestias frente a frente pegándose mamporros. Cine de acción al más puro estilo de los 80, que es a donde giraba la vista la cinta, consiguiendo coronarse como la mejor de toda la Saga.
El reparto repitió al completo con el añadido del citado The Rock (le viene bien el apodo, es una mole infranqueable físicamente), Joaquim de Almeida como el villano y Elsa Pataky como la agente Neves. Los exóticos escenarios de Rio de Janeiro orecían riqueza visual al film, que se cerraba con un cameo de Eva Mendes y la sorpresa de un personaje que regresaría a la Saga de entre los muertos en la próxima entrega.
Todo iba a más con ésta entrega. Había más personajes, más persecuciones, más acción, más peleas, y más metraje, aunque en ningún momento pesa, resultado ser una película de acción muy disfrutable que se erigió como uno de los éxitos del 2011. Un blockbuster de los buenos.

Valoración: Buena.

Regreso al Futuro: Parte III, de Robert Zemeckis

27 agosto, 2010

Nada más finalizar “Regreso al Futuro: Parte II” Robert Zemeckis se zambulló sin perder un momento en el rodaje de la tercera, y última, entrega de las aventuras a través del tiempo de Doc y Marty McFly.

La historia comienza justo cuando acaba la segunda parte.
Marty queda atrapado en 1955 y va en busca de Doc, que acaba de enviar por primera vez a Marty de regreso a 1985 tras el incidente de sus padres. El científico se desmaya tras ver aparecer ante él de nuevo a su amigo del futuro, e incluso cuando se despierta no puede creerlo, pero gracias a la carta que recibió Marty lo asimila y decide volver a ayudarlo reenviándolo de nuevo a 1985 en el DeLorean que su Doc futuro, que ahora está viviendo en 1885, ha escondido en una mina. Desgraciadamente Marty verá su plan de regresar a casa frustrado al descubrir una trágica noticia, Doc es asesinado en 1885 por Buford “Perro Rabioso” Tannen, con lo cual decide viajar a 1885 e impedir que eso suceda.

Por fin Marty concluye su aventura temporal. El joven de los 80 pone fin a sus peripecias a través del continuo espacio tiempo visitando una de las épocas más representativas de América, el salvaje oeste, algo que ya se sospechaba mediante algunos detalles de la segunda entrega, como la partida que juega Marty en la máquina recreativa del Café de los 80 utilizando un revolver, la presentación de Buford Tannen o las imágenes de la película “Por un puñado de dólares” de Sergio Leone que Biff ve en compañía de unas amiguitas.
El personaje clave para la tercera entrega, y motivo por el que Marty debe viajar una vez más en el tiempo, es Doc. El científico afirma en el segundo film querer visitar el salvaje oeste a la vez que tiene en mente dedicar sus investigaciones, una vez destruida la máquina del tiempo, al otro gran misterio del universo: las mujeres. En ésta tercera entrega ambas cosas se cumplen. Emmet Brown acaba viviendo en el pequeño Hill Valley de 1885 como herrero y acaba enamorándose de una mujer, desarrollando así su personalidad, la cual se enriquece más a través de su admiración por la obra de Julio Verne. Es el verdadero motor de la película, sin él la aventura presente no tendría ningún sentido.
Por su parte Marty deberá enfrentarse a sí mismo y aprender a contenerse cuando alguien lo llama gallina. En principio su papel en 1885 es sencillo, debe volver con Doc a su tiempo antes de que Buford lo mate. Pero las cosas se complican, entra en escena Clara, de la que Doc se enamora, y Marty planta a cara a Buford, siendo él el hombre marcado para morir en lugar de Doc. Vuelve a interferir así en los hechos del pasado.

El esquema vuelve a repetirse. Marty tiene una única motivación al principio (volver a su tiempo) que se ve truncada al aparecer un nuevo problema (la muerte de Doc), por lo cual debe regresar, de nuevo, en el tiempo e impedir que eso suceda.

El que la tercera entrega sea para muchos la más floja puede ser debido a que, a diferencia de la segunda parte, aquí todo es muy sencillo y rememora en exceso al primer film. Sólo hay dos viajes temporales, uno para volver al pasado (1885) y otro para regresar al futuro (1985); en 1885 reaparece un problema conocido, cómo hacer funcionar a la máquina del tiempo si se ha quedado sin gasolina, combustible que en dicha época era arto complicado de conseguir; la explicación que Doc da a Marty sobre cómo van a hacer funcionar al DeLorean es calcada a la de la primera película, con una maqueta.
Luego tenemos los típicos guiños y detalles marca de la casa, como el que Marty se desmaye y aparezca frente a su madre, en éste caso su tatarabuela, Maggie; la persecución en la plaza principal, aquí la calle principal del pueblo con la torre del reloj a punto empezando a ser construida; Tannen cae derrotado en estiércol.

Cierto, a nivel argumental la película no tiene la originalidad ni frescura de sus predecesoras, pero posee algo que, para un servidor, la hace muy valiosa, su sentido homenaje a uno de los géneros cinematográficos más grandes, el western.
Zemeckis y Bob Gale introducen la mayor cantidad de referencias que pueden al género. Los indios, los grandes paisajes, la caballería, las granjas, los atracadores de trenes, los pistoleros, el saloon, la dama en apuros y, por supuesto, el duelo. Todo aparece en mayor o menor medida dentro de la trama, en la cual se homenaje en concreto al spaghetti western de Sergio Leone, y en especial a su película “Por un puñado de dólares”. Ahí tenemos la forma de vestir de Marty y el nombre que escoge para vivir en 1885 (Clint Eastwood) o el momento del duelo entre Marty y Buford, con la sorpresa final. Zemeckis, además, homenajea al director italiano con la presentación del pueblo de Hill Valley rememorando la película “Once upon a time in the West” con un travelling ascendente, idéntico al que utiliza Leone, que descubre el pueblo en un gran plano general.

El director sigue controlando a la perfección la historia a través de una planificación excelente y de un ritmo que no decae. El tour de force final está a la altura de las anteriores, con la locomotora empujando el DeLorean y la aparición sorpresa de Clara, a la cual debe ayudar Doc antes de llegar al punto limite. Toda la secuencia posee emoción en extremo gracias a su enérgico montaje.
Al igual que en la segunda se muestran en un mismo plano diferentes personajes interpretados por un mismo actor. Es el caso de Marty y Seamus, ambos interpretados por Michael J. Fox, que interactúan en más de una ocasión durante el film.
Los gags vuelven a hacer aparición de forma ingeniosa, aunque el mas memorable para mi es la borrachera que coge Doc y su traumática recuperación por medio del resucitamuertos.

El guión vuelve a estar escrito por Bob Gale y vuelve a introducir guiños de actualidad (Marty baila el moonwalk) y detalles sobre qué pasaría si se cambiaran hechos pasados, aquí por ejemplo se impide la muerte de Clara, lo cual hace que el barranco que en un principio debía llevar su nombre se quede tal y cómo está, hasta que Marty viaja en el tiempo y es rebautizado como barranco Eastwood.
Se pone punto y final a la historia del DeLorean y de Marty, pero no de Doc. Marty regresa a su tiempo con la máquina del tiempo, que es destruida por el tren que cruza la línea en ese momento, cumpliéndose así el deseo de Doc. El joven va en busca de Jennifer y se motan en su todoterreno encontrándose con Needles, el cual reta a Marty a un duelo de coches. Marty no sucumbe a la provocación de su rival y no participa, impidiendo que su, aparentemente escrito, futuro (el accidente de tráfico) no se cumpla. Luego visitan los resto que quedan del DeLorean y aparece de repente un tren de la nada del que sale Doc junto a su nueva familia. El científico regala a Marty una foto que se tiraron ambos en el viejo oeste y les dice que el futuro no esta escrito. Así Doc y Marty se despiden con la marcha del científico en su nueva máquina temporal con la cual seguir explorando épocas distintas. Quedaba abierto así un abanico de posibilidades para continuar las aventuras temporales de Doc y su familia, y se realizaron en forma de serie de animación que tuvo dos temporadas.

Alan Silvestri creó la música mas romántica de la Trilogía gracias a la historia de amor que surge entre Clara y Doc. El grupo ZZ Top participó en el Soundtrack y apareció tocando en la escena del baile del pueblo.
El apartado técnico vuelve a estar a la altura creando ese salvaje oeste que ha llenado tantas pantallas de cine.

Michael J. Fox repite como Marty y también da vida a Seamus, su tatarabuelo, demostrando sus registros como actor. Christopher Lloyd recordará el film por ser el primero en que daba un beso. Mary Steenburgen ya había participado en un film de viajes en el tiempo, “Los viajeros del tiempo”, pero accedió a participar en la película con gusto dando vida a Clara, la maestra de escuela admiradora de Julio Verne que se enamora de Doc. Thomas F. Wilson es de nuevo Biff y está increíble como su bisabuelo, Buford “Perro Rabioso”. Lea Thomson es Maggie McFly, tatarabuela de Marty, algo curioso pues da vida a un personaje de la rama familiar del padre y no de la madre de Marty.

El film se estrenó seis meses después de la segunda entrega, en pleno resurgimiento del western a principios de los 90 con títulos como “Bailando con Lobos” o “Sin Perdón”, y supuso una amarga decepción para mucha gente, lo cual se notó en la taquilla al ser la que menos dinero recaudó de la Trilogía.

Marty McFly y el Doctor Emmet Brown se despedían del cine con un homenaje al western que, aunque no estuviera a la altura de sus predecesoras, seguía ofreciendo buen cine comercial.

Lo Mejor: Su homenaje al género. El buen pulso de Zemeckis y su reparto.

Lo Peor: Aunque no posee la originalidad de la primera ni la complejidad de la segunda me duele que esté tan mal valorada.

Regreso al Futuro: Parte II, de Robert Zemeckis

25 agosto, 2010

No estaba previsto que “Regreso al Futuro” tuviera secuelas, sin embargo el enorme éxito que tuvo la película impulsó a los artífices a estudiar una continuación. Zemeckis no se puso en seguida con la secuela, sino que pasaron tres años del estreno del primer film para que se elaborara la historia sobre la que giraría la segunda parte y tercera parte, pues se decidió realizar dos secuelas de forma simultanea que llegarían a formar la Trilogía que todos conocemos. Bob Gale y él comenzaron la historia donde acababa la primera, con Doc, Marty y Jennifer viajando al futuro, en donde cometerían un error que pondría en peligro su realidad y los haría regresar a una época pasada para subsanarlo. En un primer momento se pensó en que el pasado estuviera representado por los años 60, pero entonces apareció el mayor problema del film, Crispin Glover pedía una cantidad demasiado alta para participar, con lo cual su personaje, George McFly, no podía aparecer, o al menos no en primer plano como luego veremos. El resto del reparto aceptó encantado participar en las películas, con la única sustitución de Claudia Wells por Elisabeth Shue en el papel de Jennifer, y es que una cosa era sustituir a la novia de Marty, que aparecía escasos 5 minutos en el primer film, y otra distinta sustituir a Glover, que tenía gran protagonismo.
Sin más, Bob Gale perfiló los guiones de las dos secuelas. Una vez estuvo terminado el de la primera parte del díptico y Zemeckis concluyó la fantástica “¿Quién engañó a Roger Rabbit?” se pusieron manos a la obra con vistas a estrenarla a finales de 1989.

Doc lleva a Marty y Jennifer al futuro para impedir que su futuro hijo forme parte de un robo y sea encarcelado. Sin embargo los problemas se tuercen cuando Jennifer es llevada a su casa del futuro y el viejo Biff roba el almanaque deportivo que ha comprado Marty como recuerdo, y para así ganar algunas apuestas en el pasado de paso, y utiliza la máquina del tiempo para dárselo a su versión del pasado y convertirse en un hombre muy poderoso que cambia por completo la realidad que conocen Doc y Marty, los cuales deben volver a Noviembre de 1955 para robar el almanaque al joven Biff y destruirlo.

“Regreso al Futuro: Parte II” cumple a rajatabla la regla de toda buena secuela, ser más grande que su predecesora. Y lo consigue, aunque eso no quiere decir que sea mejor (eso sería algo difícil viendo la perfección de la anterior) pero si que es una película a la altura que amplia lo establecido en la anterior sobre el continuo espacio tiempo al jugar mucho más con los saltos temporales y las consecuencias que tienen nuestros actos.

En ésta ocasión nuestros protagonistas se enfrentan a una realidad alternativa que surge por culpa de una acción de Marty en el futuro 2015, comprar un almanaque en donde se detallan todas las jugadas deportivas de los últimos 50 años del S. XX, algo muy beneficioso para el muchacho en su tiempo. Sin embargo Doc le obliga a deshacerse del almanaque tirándolo a una papelera, de la que es rescatado por Biff Tanen, el eterno villano de la Saga, quien se apropia de la idea de Marty y se lo da a sí mismo en 1955, concretamente el 12 de Noviembre de 1955, fecha en que Marty regresó por primera vez del pasado. Cuando Marty, Doc y Jennifer regresan a 1985 descubren un futuro desalentador, Biff es poderoso, gobierna Hill Valley y ha matado a George Mcfly casándose con su viuda, Lorraine. Para subsanar el entuerto deben viajar de nuevo a 1955, momento en que Biff lo empezó a utilizar, y no a 2015, pues han entrado en una nueva línea temporal en la que el villano es poderoso y viajar al futuro sería mucho más desalentador.
Al principio el argumento parece enrevesado pero está muy bien construido. Una acción del futuro cambia el pasado y para enmendarla se debe volver al pasado en lugar del futuro. Se juega así con las paradojas temporales a base de un guión mucho más complejo y oscuro que el anterior.
Los personajes evolucionan. Se nos descubre cómo Marty cae en las redes de sus adversarios al oír que lo llaman gallina, algo que tendrá terribles consecuencias en su vida futura si no le pone remedio. Por su parte Doc subraya la importancia que tiene el no conocer nada sobre hechos venideros y su intención de destruir la máquina del tiempo al ver los acontecimientos que están teniendo lugar y por los que su realidad está en serio peligro.

Uno de los detalles que hace a “Regreso al Futuro: Parte II” ser una película única es cómo juega con las diferentes versiones temporales de los personajes. Visitamos cuatro épocas diferentes a lo largo de la película: el 1985 conocido, 2015, 1985 alternativo y 1955. Parecería que los personajes secundarios conocidos sólo cambian considerablemente de personalidad en el 1985 alternativo, pero no es así, ya que nos encontramos con versiones temporales de Doc y Marty que pueden traer consecuencias catastróficas si sus diferentes “yo” se encuentran y reconocen. Es lo que sucede con Jennifer, quien sufre un shock tras encontrarse con su yo futura.
Al respecto he de decir que me choca el hecho de que los dos Biff (el de 1955 y el 2015) se conozcan y no se desmayen ni ocurra nada de lo que dice Doc que puede suceder si ambos yos se encuentran. Es un detalle que bien podemos pasar por alto, pues es lo que desencadena el problema para nuestros protagonistas.

No hay nada mejor para alabar una vez más la labor de Zemeckis que empezar diciendo lo bien que planifica y crea las escenas en que un mismo personaje comparte plano consigo mismo. La más impresionante es en la que un Marty ya mayor cena junto a su hijo e hija. Tenemos a Michael J. Fox interpretando los tres personajes y apareciendo en pantalla a la vez. Es algo asombroso, una genialidad técnica para la época que aún hoy sorprende.
Tan genial es cómo reaparecen escenas de la anterior película en ésta. La secuencia de apertura es la misma que el final de la primera, con dos diferencias. La actriz que da vida a Jennifer ha cambiado y aparece el villano, Biff, que ve volar a la máquina del tiempo, concluyendo la escena de forma inquietante. Se podría pensar que se utilizaron los fragmentos del final de la película original, pero no, toda la secuencia se rodó entera de nuevo manteniendo la misma planificación que la anterior.
Puesto que los protagonistas viajan de nuevo a la fecha en que Marty regresó al futuro en 1955 se vuelven a revivir los hechos de la anterior, pero desde un punto de vista diferente, el del Marty presente como espectador que debe intentar no interferir en lo que sucede en ellos, lo cua ofrece situaciones tanto divertidas como de suspense. Se añaden también escenas nuevas, como la de Biff y Lorraine en la calle la mañana de la fiesta del instituto. Zemeckis plantea todas las escenas en que el Marty presente revive hechos anteriores utilizando la profundidad de campo, como es el momento en que su padre pega a Biff o la actuación del propio Marty en el escenario. Aunque ahora se noten los efectos especiales hemos de reconocer el talento del director a la hora de dirigir dichas secuencias.

El esquema es igual al de la anterior película, y hay escenas sacadas directamente de aquella pero reinterpretadas en la nueva época que aparece, el futuro. De esta forma tenemos la persecución sobre el aeropatín en la plaza principal de Hill Valley, el despertar de Marty tras ser golpeado en la cabeza y descubrir el terrorífico 1985 donde ha ido a parar o el emocionante climax final que deja en suspense al espectador.

Si, el climax final es tan emocionante como ya lo era en la anterior. Aquí tenemos a Marty enganchado al coche de Biff intentando conseguir el almanaque, el rescate de Marty gracias a Doc, la desaparición del DeLorean con Doc dentro tras ser alcanzado por un rayo, la misteriosa aparición del hombre con el sobre destinado a Marty con fecha de 1885 y la reaparición de Marty ante Doc anunciándole que ha vuelto desde el futuro. La historia quedaba abierta a una tercera parte de la que se daba un adelante tras las letras “To Be Continued…” mostrando en qué época transcurriría la última película, el salvaje oeste, algo que ya podíamos suponer observando detalles que lanza el presente film.

El apartado técnico del film está muy bien, aunque haya envejecido no hemos de restarle meritos a la cinta. Los detalle más vistosos se encuentran en la parte que tiene lugar en 2015. Ahí tenemos ese Tiburón gigante digital que anuncia la 19ª parte de la Saga iniciada por Spileberg; el café de os 80, en donde los camareros son pantallas con muñequitos que simulas personalidades de la década que homenajea, como Michael Jackson; la cazadora que posee autosecado y se adapta al consumidor; las zapatillas con robocordones de Nike; el famoso aeropatín de Mattel; la velocidad con la que las pizzas se cocinan. Desgraciadamente no viviremos un 2015 como el que la película muestra aunque se han creado algunos instrumentos que aparecen, como las zapatillas Nike (no tan sofisticadas), el poder tener videoconferencia desde casa y la posibilidad de ver en televisión diferentes canales digitales, pero lo que siempre he querido tener es un aeropatín.
La banda sonora a cargo de Silvestri es portentosa y ayuda a que la película posea más suspense y oscuridad, como en la visita de Marty al cementerio.
El maquillaje de los actores vuelve a ser uno de los puntos fuertes del film. Michael J. Fox aparece como Marty joven y de mediana edad, además de cómo su hijo e hija, mientras que Lea Thomson y Thomas F. Wilson aparecen jóvenes, de mediana edad y viejos.

El reparto de la anterior repitió al completo salvo Claudia Wells, que fue sustituida por Elisabeth Shue, y Crispin Glover, que fue el causante de que la película no sucediera en los años 60 como estaba previsto y de que mataran a su personaje en el 1985 alternativo. Claro que también gracias a él encontramos una de las virtudes ya citadas antes, Zemecksi utiliza la profundidad de campo para mostrar los hechos sucedidos en la anterior película, y en las escenas en que aparece George McFly éste siempre lo hace de espaldas o desenfocado para que no parezca que le da vida otro actor. Michael J. Fox repitió como Marty McFly en sus distintas versiones temporales, sufriendo largas sesiones de maquillaje, y también dio vida a sus dos hijos Marty Jr. y Marlene. Chritopher Lloyd adquiere más protagonismo y una participación más activa en la aventura, nada raro ya que será él el verdadero motor de la tercera película. Lea Thomson sigue siendo Lorraine y Thomas F. Wilson el malvado Biff, más perverso que en ninguna otra de la Trilogía, además de dar vida al nieto de éste, Griff. Citar que Elijah Wood apareció brevemente como un niño que juega a la máquina recreativa que se encuentra en el café de los 80.

La cinta fue un éxito de taquilla, aunque quedó bastante por debajo de su predecesora y recibió una nominación al Oscar: Mejores Efectos Especiales.
“Regreso al Futuro: Parte II” fue otra gran aventura juvenil llena de diversión a la altura de la anterior.

Lo Mejor: Es un disfrute enorme. Juega mucho más con los viajes temporales.

Lo Peor: Como casi toda secuela, la sombra de la original.

Regreso al Futuro, de Robert Zemeckis

23 agosto, 2010

“Cuando esa maravilla legue a los 140 km por hora vas a ver algo acojonante.”

Si hiciéramos una encuesta sobre cuál es el coche más famoso de la Historia del Cine seguramente encontraríamos en primera posición el DeLorean, que es, a la vez, la maquina del tiempo más conocida del Séptimo Arte gracias a la Trilogía Regreso al Futuro.

Ahora que se acaban de cumplir 25 años del estreno de esta maravillosa película creo que es un buen momento para dedicarle un comentario y regresar al pasado.

Todo comenzó a principios de los 80. Bob Gale y Robert Zemeckis idearon una historia sobre un joven que viaja atrás en el tiempo reencontrándose con sus padres. La idea entusiasmó desde primer momento a Steven Spielberg, padrino cinematográfico de Zemeckis. Sin embargo el director, que no quería volver a fallar a su mentor dándole otro fracaso de taquilla como habían sido sus anteriores films, decidió probar suerte ofreciéndola a Columbia y Disney. La primera la rechazó por ver en ella un retrato juvenil alejado de sus producciones, más cargadas de sexo y violencia. La Disney, sin embargo, la rechazó cuando descubrió que el protagonista enamoraba a su madre en el pasado. Parecía que el proyecto no saldría adelante, pero entonces apareció “Tras el Corazón Verde”, la cual se convertiría en el primer éxito comercial del director y le abriría las puertas a realizar su película. Zemeckis volvió a ofrecerle la idea a Spielberg, quien, encantado, la produjo junto con sus colaboradores Frank Marshall y Kathleen Kennedy para la Universal.

Marty McFly es un joven que sueña con convertirse en una estrella de rock. Su familia nunca ha conseguido nada importante, siendo todos ellos unos perdedores, con su padre a la cabeza, el cual debe hacer el trabajo a su compañero Biff. La noche antes de salir con su novia Jennifer de excursión Marty recibe la llamada de Emmet Brown, un científico amigo suyo, para que se reúnan esa misma moche y pueda enseñarle su nuevo invento, una máquina del tiempo en la que, debido a un trágico suceso, Marty viaja hasta 1955, cuando sus padres tenían su edad e iban al instituto.

Lo dije a primeros de año cuando comenté “El Secreto de la Pirámide” y lo repetiré ahora, la década de los 80 fue la edad de oro para el cine juvenil, y de eso tiene gran parte de culpa la película presente.
“Regreso al Futuro” tiene todos los ingredientes del mejor cine juvenil, siendo una gran aventura que mezcla ciencia-ficción con comedia y que tiene a adolescentes como protagonistas.

El punto de partida que utilizó Bob Gale para crear el proyecto fue ¿qué pasaría si viajara en el tiempo hasta el momento en que mi padre tenía mi edad? A partir de ahí creó junto a Zemeckis, admirador de las historias con viajes en el tiempo, una inteligente historia en donde se juega con el tiempo y donde se demuestra cómo todos los actos que se realizan tienen importancia en hechos venideros.

Todos, en algún momento, hemos oído historias de boca de nuestros padres sobre su juventud y sobre cómo se conocieron. Pero una cosa es lo que te cuentan y otra cosa distinta es cómo pasó en realidad.
En el caso de Marty sus padres siempre han dicho que se conocieron por accidente, cuando el padre de su madre, su abuelo, atropelló a su padre y lo metió en casa para cuidarlo. Luego fueron juntos al baile de instituto y se besaron por primera vez, estando juntos hasta el día de hoy. Todo muy idealizado y bonito, pero con algunas omisiones como descubre Marty en su viaje a 1955. Por ejemplo la personalidad de su madre, que deja de ser la puritana en 1985 a una chica bastante espabilada en 1955 que incluso fuma y bebe a escondidas para sorpresa de su hijo.

La presencia de Marty en 1955 cambia el curso de las cosas, poniendo así en riesgo su propia existencia. Como ya he dicho todo acto tiene una consecuencia. La madre de Marty, Lorraine, conoció a George porque su padre lo atropelló con el coche. Claro, Marty, que tiene ante él a su padre con su misma edad, está a punto de presencia el hecho, pero no recuerda que gracias a eso sus padres se conocieron e interfiere siendo él atropellado. Problema grave, su madre lo conoce a él en lugar de a George y se enamora, algo impactante y escalofriante, que tu madre se enamore de ti. Será entonces cuando comience la cuenta atrás para Marty, que debe conseguir unir a sus padres para que él y sus hermanos lleguen a existir a la vez que debe llegar a tiempo al DeLorean para regresar a 1985 por medio del rayo de la enorme tormenta que va a tener lugar. Y es que el problema de Marty no es sólo conseguir que sus padres se enamoren, sino poner en marcha la máquina del tiempo para regresar a su época. Para ello contará con la ayuda de Doc Brown, 30 años más joven de cómo lo conoce Marty, el cual queda sorprendido ante el gran descubrimiento que realizará dentro de tres décadas pero que, sin embargo, no quiere tener ninguna información sobre su futuro personal, ya que eso condicionaría su vida a partir de ahora, algo realmente cierto, pues si supiéramos que nos va a suceder en, por ejemplo, 48 horas seguramente actuaríamos de otra forma.

La película presenta un esquema que se repetirá en sus secuelas. En primer lugar tiene la obligatoria presentación de personajes, muy bien planteada, pues en apenas veinte minutos conocemos a todos los personajes que tendrán importancia en la aventura de Marty, y que, al final, sufrirán algunos cambios, como son sus padres, el malvado Biff, el director del instituto y, por supuesto, Doc. A continuación tenemos la presentación de la máquina del tiempo y el prime viaje que realiza Marty en ella, acabando en el Hill Valley de 1955, cuando casi todo eran campos abiertos y su residencial estaba anunciado para ser construido. Es entonces cuando se nos presenta el primer problema. ¿Cómo va a conseguir el protagonista regresar a su tiempo si la máquina funciona con plutonio? En su búsqueda de la única persona que puede resolverlo, Doc, interfiere por accidente en la vida de varias personas dando pie al segundo, y más importante, gran problema, la relación amorosa de sus padres. Esto es algo muy bien ideado por Gale y Zemeckis, el que un problema tan gordo como el regresar a casa en el tiempo pase a ser más secundario cuando está en juego la existencia del protagonista por medio de sus padres. Una vez se ha desarrollado toda la trama en que Marty, con ayuda de Doc, trata de subsanar el entuerto que ha montado llega la emocionante carrera contrarreloj final con la esperanza de regresar al futuro.

El guión está milimétricamente cuidado para que todo acto y personaje tenga importancia. Por ejemplo, gracias al panfleto que le dan a Marty en 1985 puede regresar a casa en 1955, ya que sabe cuándo va a caer un rayo. Muchos personajes aparecen en 1955 en su aspecto adolescente, como el alcalde Goldie Wilson al que Marty dice que será alcalde frente a la mofa de su jefe, que ve imposible que un negro consiga tan alto cargo público. Fascinante me parece el cambio que sufre la familia de Marty cuando éste regresa después de su aventura, siendo casi todos unos triunfadores y Biff un limpiador de coches. Esa vuelta a la tortilla se debe a la breve, pero impactante, acción que realiza George, plantar cara y dar un puñetazo a Biff, pasando así de ser un chico tímido con el que todos se meten a toda una personalidad en el instituto.
En principio se iba a utilizar una nevera como máquina temporal pero luego se decidió que fuera un coche para que tuviera más estilo, y de paso no arriesgarse a que algunos niños se metieran en sus neveras pensando que así vaiajarían en el tiempo.

Existen muchas frases y referencias del film que han pasado a la memoria cinéfila de miles de personas (¡¡1,21 gigabatios !!, condensador de flujo), pero la propia película homenajeaba ya otros films, como “Star Trek” o “Star Wars”, y hace un guiño al Presidente de Estados Unidos por aquel entonces, Ronald Reagan, que en 1955 era conocido como actor. Lorraine llama a Marty Calvin Klein debido a su ropa (en España se tradujo como Levis Straus porque la marca de Klein no era conocida).
Un detalle curioso es que en la actuación musical de Marty tocando “Johnny B. Goode” el guitarrista de la banda se pone en contacto con su primo, que no es otro que Chuck Berry, autor de la canción. Esto mismo, que el personaje principal de la historia interfiera en hechos históricos, sucedería casi una década después en la película oscarizada de Zemeckis “Forrest Gump”.

La mirada que se lanza a 1955 es una mirada realista, aunque con detalles nostálgicos. Se trata de la época en que el adolescente adquiría importancia en la sociedad norteamericana, que aún se mostraba inocente, pues la guerra de Vietnam no había tenido lugar. Los jóvenes se reunían en las cafeterías y bebían batidos mientras en las máquinas de discos sonaba rock. Es muy elogiable el cambio que padece la plaza del ayuntamiento de Hill Valley (lugar que aparece en los tres films) entre 1955 y 1985, estando en la primera limpia y cuidada mientras en la segunda está llena de pintadas y sucia.

Robert Zemeckis ya había demostrado tener talento tras la cámara y ser un digno aprendiz de Spielberg. Con “Regreso al Futuro” volvió a demostrar su naturaleza de artesano fílmico con escenas planificadas y narradas al detalle. No hay que esperar mucho para ver la calidad del film, justo después del logo de Universal y de que aparezcan las letras “Steven Spielberg Presents” encontramos la primera secuencia que nos describe a la perfección sobre qué trata la película, el tiempo. Un largo travelling nos muestra multitud de relojes, todos ellos sincronizados, para pasar a determinados inventos que sirven el desayuno y a detalles de vital importancia para la trama, como el anuncio del robo de plutonio en televisión o la aparición de un reloj del que está colgado un personaje de la misma forma que acabará colgado Doc al final del film en homenaje a la película “El Hombre Mosca” de Harold Lloyd. Marty es presentado por medio de sus pies y dejando en el suelo el monopatín, nada casual ya que protagonizará sobre dicho vehículo una de las escenas más emblemáticas y emocionantes del film, la persecución en la plaza de Hill Valley.

Otro momento memorable es la presentación del vehículo del tiempo y el momento en que realiza su primer viaje dejando las marcas de fuego bajo los pies de Doc y Marty.

El director consigue aportar la frescura característica en este tipo de producciones sin que en ningún momento decaiga el ritmo y creando ingeniosos gags visuales. De hecho “Regreso al Futuro” es una de esas película que puedes ver cuantas veces quieras sin cansarte, sabiendo que vas a disfrutar como un niño. Esta última vez que la he visto he llegado a emocionarme como nunca gracias a su tour de force final, que comienza en el momento en que George queda a solas con Lorraine en el coche. El puñetazo de George a Biff; el baile en que un beso puede decidir el destino de Marty; Johnny B. Goode tocado por Marty; la carrera contrarreloj en que Marty se sube al DeLorean y Doc trata de unir los extremos del cable lanzándose desde el reloj de la torre al suelo para que el rayo fluya por él y dé al DeLorean. Un tramo final con un montaje, un ritmo y una planificación extraordinarios que hace padecer a todas las producciones juveniles de aventuras que se han realizado en los últimos años.

Los efectos especiales han envejecido pero sigue siendo un placer ver cómo desaparece el coche con los destellos fluorescentes. De todas formas no son los protagonistas en ningún momento, Zemeckis quiso utilizar los menores trucos artificiales posibles.
El maquillaje es digno de mención al convertir a unos jóvenes Crispin Glover, Lea Thompson y Thomas F. Wilson en unos cincuentonces en la escenas que tienen lugar en 1985.
La Banda Sonora corre a cargo de Alan Silvestri, quien se convirtió en el compositor inseparable del director desde “Tras el Corazón Verde. Silvestri siguió un apunte de Zemeckis, que la hiciera más grande. Por esa razón el compositor creó una gran banda sonora orquestal que aportará a la película más emoción.
Huey Lewis grabó dos canciones para el film, “Power of Love” y “Back in Time”, y apreció en el film como el jurado que dice a Marty ser muy ruidoso tocando música.

Uno de los problemas que sufrieron a la hora de realizar la película fue el actor que daba vida a Marty al principio. Eric Stoltz fue impuesto de algún modo por la productora, pero Gale y Zemecksi dijeron que si no estaban contentos con su trabajo buscarían a otro. Y eso fue lo que sucedió. Stoltz llegó a rodar varias escenas pero no convencían al director, por lo que buscaron un sustituto, siendo elegido el primer actor en que Zemeckis puso el ojo, Michael J. Fox. Fox se hizo famoso con “Teen Wolf” y, sobre todo, con la serie “Family Ties”, la cual parecía hacer imposible su participación en la cinta, pero el actor, encandilado con el guión, aceptó la oferta de Zemeckis encadenando el rodaje de la serie con el de la película, lo cual hizo que durmiera apenas dos horas al día alcanzando un agotamiento físico y mental. Aún así el actor respondió de forma sobresaliente y siempre será recordado como Marty McFly, el viajero en el tiempo más famoso del cine. Chritopher Lloyd es Emmet Brown, más conocido como Doc, al cual el actor decidió interpretar basándose en el director de orquesta Leopold Stokowski. El resultado fue una interpretación excelente ayudada por los pelos al estilo Einstein y sus enormes ojos saltones. Lea Thompson es Lorraine Baines, la madre de Marty que demuestra ser todo una picarona en sus años mozos. Crispin Glover es George McFly, padre de Marty, un chico tímido, aficionado a la ciencia-ficción y voyeur. Thomas F. Wilson es Biff, el villano de la función, quien pretende a Lorraine y se enfrenta a Marty en una gran persecución en donde acaba cubierto de estiércol. James Tolkan es Strickland, el director del instituto. Claudia Wells es Jennifer, la novia de Marty. Billy Zane aparece como uno de los compinches de Biff.

El final del film dejaba la puerta abierta a una continuación, pero nunca durante el desarrollo y creación del film se pensó en ninguna secuela, sino que Zemeckis decidió terminarla así en plan broma, ya que era una incógnita si funcionaría en taquilla y resultaba muy arriesgado pensar en segundas partes. El propio director afirma que si hubieran tenido pensado hacer las dos posteriores en el momento de hacer la primera habrían hecho firmar a todos los actores y no habría cometido el error de subir a Jennifer al coche, ya que luego le daría vida Elisabeth Shue.
Aún así las secuelas poseen una estructura calcada a la presente, además de guiños y escenas idénticas, como la clásica en que Marty se desmaya y se despierta llamando a su madre y afirmando haber tenido una pesadilla.

El film se estrenó en verano de 1985 convirtiéndose en la película más taquillera del año.
Recibió cuatro nominaciones al Oscar: Mejor Guión, Sonido, Canción y Edición de Sonido, ganando éste último.

Emocionante, original, divertida. “Regreso al Futuro” es cine juvenil y comercial bien hecho. La película de viajes en el tiempo más famosa del cine. Una película emblemática para la generación de los 80. Una Joya.

Lo Mejor: Todo.

Lo Peor: Nada.

Toy Story 3, de Lee Unkrich

23 julio, 2010

Cuando se anunció una tercera entrega de “Toy Story” empecé a temblar, y eso que la segunda entrega me encantó. PIXAR llevaba un carrerón de películas originales alcanzando grandes resultados, con lo que veía innecesario el retomar a los personajes con que se presentaron en cines, hace ya 15 años, para una nueva película. Afortunadamente los genios de la compañía han vuelto a deslumbrar con otra nueva Joya cinematográfica en que demuestran, una vez más, su arte a la hora de narrar historias.

Andy está a punto de alcanzar la mayoría de edad y marcharse a la Universidad abandonando a sus juguetes, que serán destinados a permanecer en el desván, pero un error hace que acaben en la caja de donación para la guardería, comenzando así una nueva odisea para ellos.

¿Quién nos iba a decir a aquellos niños que fuimos a ver la película protagonizada por juguetes, allá por el año 1996 (en que se estrenó en España), que volveríamos a disfrutar con ellos casi 15 años después? Antes de entrar a ver la tercera parte un chico me preguntó si las anteriores las había visto en cine, y le respondí que si, además le añadí que había crecido con estos muñequitos, cosa que no es mentira, la primera película la vi con 12 años, ésta última la he disfrutado con 26, y en ambos casos el disfrute ha sido colosal. Sin embargo cuándo salí de verla mi sensación no era todo gozo, sino que tenía un pequeño nudo en la garganta al haber compartido más de 90 minutos con esos pequeños personajes que nos han acompañado durante tanto tiempo, y no es para menos.
Ésta última entrega posee más emoción y sentimiento que cualquiera de sus predecesoras afectándonos, sobre todo, a todos aquellos que hayamos disfrutado de las anteriores aventuras de Woody, Buzz y compañía. Y es que los espectadores nos sentimos identificados con Andy, el dueño de los juguetes, pues, cómo él, hemos crecido y entendemos perfectamente sus motivaciones y porqué ha dejado de lado a sus viejos amigos diminutos. Alcanzar la mayoría de edad, la madurez, nos hace apartar viejos hobbies con los que disfrutábamos de pequeños para sustituirlos por otros, además de tener que tomar decisiones más complicadas. Todos hemos vivido eso, y personalmente me alegro de haber disfrutado más con muñecos (los cuales aún conservo en su mayoría guardados en una vieja caja de la cochera) que con los nuevos entretenimientos electrónicos con que los niños de hoy pasan su tiempo, así que es altamente comprensible el que los viejos juguetes de Andy se sientan abandonados en el baúl de su cuarto y teman sobre su futuro cuando su dueño marche a la Universidad.
De ese modo, la cinta habla de un tema que ya se dejaba ver en la anterior entrega, el momento en que el dueño alcanza la edad adulta, algo que todo juguete existente teme, ya que sabe que su destino será muy oscuro.

Toda serie o Saga que se precie debe tener en cada una de sus entregas una estructura y temática similar. En “Toy Story” eso se cumple a rajatabla. Nuestros protagonistas temen qué pueda hacer con ellos su dueño para luego acabar fuera de su hogar y tener la obligación de volver antes de que sea demasiado tarde. Eso siempre ha sucedido en cada entrega de los juguetes, ahora hay que establecer una nueva línea argumental y expandir el universo conocido mediante nuevos personajes y escenarios.
La línea argumental posee diversos temas, pero destaca por encima de todo el destino. Nuestros juguetes, que a medida que ha pasado el tiempo se han ido quedando sin compañeros, se han marchado de casa de Andy y parecen sentirse cómodos en el nuevo lugar donde han ido a parar, pero pronto descubren que su verdadera función en la vida es acompañar a Andy aunque éste los esconda en el desván. Él es su verdadero dueño, el que más ha jugado con ellos y el que debe decidir sobre dónde deben ir a parar. El destino de los juguetes le corresponde nada más que a él. Luego tenemos otros temas como la manipulación, la tristeza y los temas que siempre han sido eslogan de la Saga como son el compañerismo y la amistad.
La mayoría de nuevos personajes tienen aparición en el nuevo gran escenario donde se desarrolla el film, la guardería Sunnyside, un escenario con personalidad que funciona como otro gran personaje y en donde encontramos muñecos como Lotso, un osito de peluche que ejerce de líder del resto de los muñecos y da la bienvenida a nuestros protagonistas de forma cordial, Bebé es un enorme muñeco que ejerce de brazo derecho de Lotso, y que da verdadero terror, y Ken, el cual, como es lógico, queda prendado de Barbie nada más verla, aunque en su círculo de amistades el muñeco sea victima de burla al tratarse de un juguete para niñas. El recinto y sus ciudadanos tienen una presentación idílica, el paraíso en la tierra para los juguetes, pero, como en la mayoría de los casos, las apariencias engañan y nuestros protagonistas se verán inmersos en un tren de la bruja muy peculiar.

¿Imagináis una película en donde se den de la mano todos los géneros cinematográficos? Pues aquí la tenemos. Western, aventura, comedia, cine de gangsters, romanticismo, terror, película carcelaria, ciencia-ficción, drama. Todos los géneros de la historia del cine se dan de la mano en la última gran aventura de los juguetes para conseguir una película que alcanza la categoría de Épica.
La cinta ha sido dirigida por Lee Unkrich, quien ejerciera de codirector en “Toy Story 2”, “Monstruos S.A.” y “Buscando a Nemo”. Alucino con el nivel de excelencia que tienen los diferentes directores de la casa de las ideas, es asombroso cómo cada año PIXAR llega para ofrecer no solo excelente cine de animación, sino verdaderas obras artesanales cinematográficas. “Toy Story 3” es una enorme aventura que comienza con una impresionante secuencia de apertura que remite directamente a la primera escena con la que se comenzaba la Saga, solo que esta vez de forma mucho más espectacular, rememorando el mejor western y cine de acción. Luego tenemos un breve reflejo de lo que ha sido el paso del tiempo mediante el cual Andy ha ido creciendo (atención al momento en que la canción “Hay un amigo en mí” se detiene de golpe por medio de un fundido a negro). A partir de ahí comienza la nueva aventura, la cual irá en aumento a medida que avance, poseyendo genialidad a raudales, con secuencias planificadas al detalle en donde se llega a homenajear a films conocidos, por ejemplo la historia del origen Lotso con ese aroma a película de terror me encandiló, así como la, sorprendente, aparición de Totoro, el personaje que creara Hayao Miyazaki, amigo de Lasseter desde hace años. El tramo final es apoteósico, fantástico, genial, inmejorable, veinte minutos de emociones desatadas con un ritmo e intensidad sublimes. El final es el toque de gracia, después de la emocionante aventura llega el, doloroso, momento de la despedida que va directo al corazón, y si, reconozco que los de PIXAR me volvieron a robar alguna que otra lagrimilla debido al alto grado nostálgico que tiene la película, pero sobre todo porque posee alma.

La compañía sigue evolucionando a nivel de técnica infográfica ofreciendo unas texturas y unos fondos a los personajes de ensueño. El reto de la cinta era mantener el estilo de las dos anteriores en los muñecos protagonistas, y eso se consigue con creces. Woody, Buzz y sus compañeros lucen como siempre, aunque con algo más de calidad.
Como es habitual hoy día se ha utilizado el sistema 3D, el cual ayuda a la historia, da profundidad y aporta espectacularidad en varias secuencias, pero no es la estrella.

El guión ha corrido a cargo de Michael Arndt, basándose en la historia ideada por John Lasseter, Andrew Stanton y Lee Unkrich. Arndt fue el artífice del libreto de “Pequeña Miss Sunshine” y, personalmente, creo que su labor en el nuevo film de PIXAR es superior al de aquella. Los gags vuelven a hacer gala al servicio de una historia con profundidad, en especial destaca en este ámbito el personaje de Ken, con quien se juega a través de su orientación sexual y al que le hacen chistes sobre su amor por la ropa de diseño, pero también tenemos al Señor Patata, ese cascarrabias entrañable, y a Buzz, quien acaba en modo de reinicio y despierta como un guardián espacial muy español.
La Banda Sonora vuelve a correr a cardo de Randy Newman, componiendo una partitura idónea para la cinta. Se ha creado una nueva canción para el momento de los créditos (de visión obligatoria) y “Hay un amigo en mí” es cantada en español por los Gipsy Kings.
El elenco vocal vuelve a ser de primera. Tom Hanks aporta sus cuerdas vocales al fiel vaquero Woody, aquí más héroe y líder que nunca. Tim Allen es Buzz, el guardián espacial que sufre un ligero cambio de programación que le hace hablar español, el doblaje de El Cigala en nuestro País queda muy bien. Joan Cusack es la vaquera Jessie, la cual tiene momentos muy divertidos, y románticos, con Buzz. Michael Keaton es Ken, el eterno novio de Barbie. Ned Beatty es Lotso, el oso. Din Rickles es el Sr. Patata. Jodi Benson es la muñeca Barbie, mucho más divertida y con más protagonista que en la anterior entrega. John Morris es Andy, el dueño de los juguetes que ha crecido. Emily Hahn es Bonnie, el nuevo personaje humano que ama a los muñecos y juego con ellos tanto como hacía Andy.

Citar que el disfrute no empieza cuando va a comenzar el film, sino minutos antes, con el cortometraje que lo acompaña, “Día y Noche”, otra muestra de genialidad marca de la casa en donde se unen animación tradicional con CGI y el 3D, mucho más efectivo que en la película de los juguetes.

Maravillosa, emotiva, épica. “Toy Story 3” es el broche de oro a la Saga protagonizada por Woody y Buzz formando así la mejor Trilogía del Cine de Animación. Una nueva Joya “made in Pixar”.

Lo Mejor: Es un placer absoluto.

Lo Peor: Nada relevante.

La Venganza de los Sith, de George Lucas

25 mayo, 2010

Una vez “El Ataque de los Clones” había llegado a los cines, Lucas se puso a trabajar en el siguiente, y último, Episodio de la Saga Skywalker. Era el Episodio clave, del cual el director tenía detalles escritos de incluso antes de realizar “La Guerra de las Galaxias” y bocetos de Ralph McQuarrie que daban una idea de cómo debía ser el Planeta Volcánico Mustafar, lugar en donde Anakin Skywalker y Obi-Wan Kenobi se baten en duelo para concluir con la derrota del primero, que acabará abrasado por el fuego y condenado a vivir en la famosa coraza negra.
La producción comenzó en 2003. Ewan McGregor y Hayden Christensen entrenaron largas horas durante meses antes del rodaje para el esperado duelo final y se tomaron instantáneas de la erupción del Monte Etna para recrear Mustafar. El rodaje tuvo lugar entre Junio y Septiembre de 2003 en los estudios FOX de Sydney.

No podía fallar nada. Las anteriores precuelas habían supuesto una consabida decepción en grandes sectores y era con ésta última película con la que Lucas se jugaba todo. Todo fan sabía qué iba a pasar y cómo Vader acababa llevando una máscara, pero no se sabía por qué el joven Skywalker sucumbió definitivamente al Lado Oscuro. De eso trataría el film, mostraría por fin cómo Anakin caería al reverso tenebroso de la Fuerza. Es lo que todos estábamos esperando, la razón por la cual se hicieron estas precuelas.
La expectación volvió a paladearse en el ambiente, una espera similar a la vivida por “La Amenaza Fantasma”. Esta vez Lucas no tenía grandes rivales, la Saga de los Anillos había concluido y las secuelas de Matrix, estrenadas después del Episodio II, habían desilusionado en exceso.

Para aliviar la espera Lucas realizó la serie de animación “Clone Wars” para Cartoon Network, la cual relataba los sucesos entre “El Ataque de los Clones” y el Episodio III. Aunque los dibujos, y la serie en sí, dejan bastante que desear, daban información sobre nuevos personajes y acontecimientos, por ejemplo se explica la cicatriz de Anakin en el ojo o la primera aparición del líder droide, el General Grievous. Fueron tres temporadas, las dos primeras constaban de diez breves episodios y la última de cinco, siendo el último capitulo el que marcaba el inicio de la nueva película.
Además, en 2004 se lanzó en DVD la Trilogía Clásica con imagen y sonido restaurados. El cambió más polémico que se hizo para encadenar las películas nuevas con las antiguas fue introducir a Hayden Christensen en “El Retorno del Jedi”. Como regalo a los fans el DVD de extras llevaba un documental de avance del Episodio III en que se mostraba el regreso de Darth Vader y cómo Christensen conseguía llevar el traje, en lugar de volver a llamar a David Prowse para ello. Era un avance que aumentaba más si cabe las ganas de vislumbrar la nueva película.

Acerca del título se barajaron muchos nombres, incluido “Rise of the Empire”. Lucas publicó en Internet varios títulos posibles, anunciando que sería uno de ellos el elegido. Finalmente se escogió “La Venganza de los Sith”, consiguiendo tener por fin la palabra “Revenge” en un título, ya que “Revenge of the Jedi” fue cambiado a última hora por el que todos conocemos.

Los fans volvían a tener esperanzas, los avances prometían calidad, con ese maravilloso teaser trailer que mezclaba imágenes de la cinta de 1977 con las modernas, y cuyo culmen era la reaparición del hombre de negro seguido de imágenes espectaculares.

Vader volvía al cine, y lo hacía mundialmente el 19 de Mayo de 2005.

La Venganza de los Sith

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

¡Guerra! La República se desmorona bajo los ataques del despiadado Lord Siht, el Conde Dooku. Hay héroes en ambos bandos. El mal está por doquier.
En una contundente jugada, el diabólico líder droide, el General Grievous, ha irrumpido en la capital de la República y secuestrado al Canciller Palpatine, líder del Senado Galáctico.
Mientras el ejército droide separatista trata de huir de la capital sitiada con su valioso rehén, dos Caballeros Jedi lideran una misión desesperada para rescata al Canciller cautivo…

Obi-Wan y Anakin Skywalker lideran a los cazas en combate contra las naves de los separatistas. El objetivo es alcanza a la Mano Invisible, buque insignia de la flota capitaneada por Grievous, y rescatar al Canciller Palpatine antes de que escape. En una maniobra peligrosa Anakin destruye los escudos de la nave de Grievous y consigue entrar con Obi-Wan.

El Rescate del Canciller: Los dos Jedi consiguen llegar al aposento en donde se encuentra Palpatine preso. El Conde Dooku aparece ante ellos impidiéndoles escapar. Obi-Wan y Anakin combaten a la vez contra Dooku pero, como la vez anterior en Geonosis, Obi-Wan es derrotado quedando a solas Skywalker y Dooku. El joven Jedi es mucho más poderoso que la última vez que combatió con el Sith y no tarda en derrotarlo cortándole los brazos. Siguiendo las ordenes de Palpatine, Anakin mata a Dooku. El joven Jedi, su maestro y el Canciller intentan escapar pero son apresados por Grievous. En la sala de mando, los Jedi se liberarán y entablarán una lucha de la que el líder droide escapará, dejando a los héroes a solas con la nave desmoronándose. Skywalker consigue pilotar la nave a duras penas y llegar a tierra a salvo.

Las Premoniciones de Anakin: Mientras el Canciller Palpatine regresa con los miembro del Senado decidiendo proseguir la Guerra hasta detener al General Grievous y Obi-Wan decide marchar al Templo Jedi para reunirse con el Consejo e informar de la situación, Anakin se reúne con su amada Padmé, quien temía que hubiera muerto. La antigua Reina de Naboo le comunica que está embarazada, noticia que lo llena de felicidad. Sin embargo las pesadillas no tardarán en aparecer. Al igual que sucedía con su madre, Anakin sueña que Padmé muere en el parto, lo que le hace estar inquieto y temeroso frente a la posibilidad de perderla. Yoda le dice al joven Skywalker que el cariño lleva al sufrimiento y que la muerte es algo natural que debe aceptarse por dolorosa que sea. A pesar de las sabias palabras Anakin seguirá inquieto debido a sus terribles premoniciones.

El plan de Darth Sidious: En Utapau el General Grievous se esconde protegiendo a los lideres separatistas. En comunicación con Lord Sidious el droide informa sobre la pérdida del Conde Dooku, ante lo cual el Lord Tenebroso no muestra inquietud pues está a punto de tener a un nuevo aprendiz, más joven y poderoso. Sidious ordena a Grievous que envíe a los lideres separatistas al Sistema Mustafar y comunica que la Guerra está llegando a su fin.

Anakin en el Consejo: Obi-Wan pone al tanto de la situación a Anakin y le informa de que el Canciller a solicitado su presencia. Palpatine ha sido todo un apoyo para el joven desde que llegó a Coruscant y su amistad ha ido creciendo a lo largo de los años, por esa razón Palpatine le pide a Anakin que sea los ojos y los oídos del Senado en la Orden Jedi entrando a formar parte en el Consejo. A pesar de las reticencias de Mace Windu el joven será aceptado en el Consejo, pero no le será otorgado el grado de Maestro, algo que frustra a Anakin. En la reunión se decide que Yoda parta a Kashyyyk, hogar de los wookies, con quienes el sabios Maestro tiene buenas relaciones. Al finalizar, Obi-Wan ordena a Anakin que vigile al Canciller por orden del Consejo, poniéndolo en una situación complicada.

Confidencias Oscuras: Anakin se reúne con Palpatine en la Ópera de Coruscant. El Canciller informará a su joven amigo Jedi que el General Grievous ha sido localizado en Utapau y que su captura pondría fin a la Guerra. Mientras ven el espectáculo el Canciller comunicará a Skywalker sobre un complot que preparan los Jedi para hacerse con la República, algo de lo que Anakin no sabe nada. Además Palpatine comenzará a hablar del Lado Oscuro y cómo puede aportar un poder imposible de alcanzar por un Jedi, el poder de dar vida, algo que llama la atención de Anakin, pues teme perder a Padmé.

Obi-Wan en busca de Grievous: El Consejo Jedi decide que sea Kenobi quien parta a Utapau para capturar al General Grievous. El maestro Jedi llega al Planeta descubriendo que sus habitantes son rehenes del diabólico droide. Sin tiempo que perder Obi-Wan localiza a Grievous y se bate en duelo con él. El ejercito clon de Obi-Wan llega para neutralizar a los droides separatistas mientras el general parece escapar, pero es perseguido por Obi-Wan, quien lo alcanza entablando de nuevo el combate con él. Finalmente Grievous es derrotado muriendo.

La Seducción del Lado Oscuro: Una vez Kenobi ha dado con Grievous el maestro Windu envía a Anakin para comunicárselo al Canciller. Si Palpatine devuelve sus poderes extraordinarios tras ser derrotado Grievous significará que la República está a salvo.
A solas con Palpatine, Anakin le comunica el avance de Obi-Wan, pero algo inesperado está a punto de revelarse. Palpatine propone a Anakin adquirir mayor poder, y la posibilidad de salvar a las personas que quiere, aprendiendo los caminos del Lado Oscuro. Sorprendido por el descubrimiento de que su mentor y amigo es el Lord Sith que andaban buscando Anakin decide informar a Mace Windu para que lo detengan.

Darth Sidious se revela: Mientras Windu y otros Jedi van en busca de Palpatine, Anakin queda a solas en la sala del Consejo. El joven siente miedo ante la posible pérdida de Padmé y rememora las palabras de Palpatine en las que hablaba de la posibilidad de salvar de la muerte a los seres queridos.
Llevado por la desesperación Anakin pone rumbo al Senado, en donde está el Canciller. Mace Windu y otros Jedi intentan detener a Palpatine, pero éste muestra inesperadamente su condición de Sith y elimina a los compañeros de Windu quedando a solas con él en duelo. Justo cuando el maestro Jedi va a derrotar a Palpatine, que ha quedado desfigurado al ser alcanzado por sus propios rayos, aparece Anakin, quien se debatirá entre seguir las ordenes de Mace o ayudar al Canciller y así aprender cómo salvar a Padmé. En el último momento Anakin impide que Windu mate a Palpatine firmando así la muerte para el maestro Jedi.

Nace Darth Vader: Abatido frente a lo que ha hecho, Anakin será atraído definitivamente al Lado Oscuro por Palpatine, a quien jura fidelidad a cambio de que le enseñe cómo salvar a Padmé de la muerte. El Lord Oscuro rebautiza a su nuevo aprendiz bajo el nombre de Darth Vader y le ordena que elimine a todos los Jedi, a los que acusa de traición a la República, para así establecer un nuevo orden gobernado por los Sith.
Anakin parte liderando un pelotón de clones y entra en el Templo Jedi, en donde elimina a todos los Jedi, incluidos los niños.

La Orden 66: Justo cuando su nuevo aprendiz parte al Templo Jedi, Palpatine comunica a todos los comandantes clon que ejecuten la Orden 66, mediante la cual comienzan a eliminar a todos los Jedi esparcidos por la Galaxia.
Yoda siente una dura conmoción en la Fuerza y presiente que algo malo está sucediendo. Sus dos soldados clon están a punto de matarlo, pero el pequeño maestro consigue impedirlo, escapando con los wookies hasta su pequeña nave escondida. Por su parte, Obi-Wan también ha sido objetivo de un intento de asesinato por parte de sus tropas, pero sobrevive huyendo de Utapau y reuniéndose con Yoda en la nave de Bail Organa, quien ha presenciado la matanza del Templo Jedi.

El Nacimiento del Imperio: En una sesión extraordinaria del Senado, Palpatine comunica a todos sobre las oscuras intenciones de los Jedi por hacerse con el control de la República. Tras estos acontecimiento el Canciller propone la creación de un Imperio intergaláctico, proclamándose Emperador.
Mientras tanto Anakin, que se ha despedido de Padmé prometiendo que no la dejará morir y que conseguirá la paz en la Galaxia, ha partido a Mustafar y ha eliminado a todos los lideres separatistas por orden de Palpatine.

Los dos últimos Jedi: Obi-Wan y Yoda han entrado en el Templo para destruir la trampa por la cual se pedía a todo Jedi con vida que regresara a Coruscant. En el Templo, Obi-Wan verá una verdad que no quiere creer, su aprendiz y amigo ha sido el causante de la matanza. Yoda le dirá que Anakin ya no existe, solo el Sith por el que ha sido consumido. Su misión ahora es detenerlo, y para ello hablará con Padmé, quien dice no saber en donde se encuentra Anakin. Incrédulo ante sus palabras, y conociendo que el hijo que espera es de Anakin, Obi-Wan la sigue ocultándose en su nave.

Dos duelos: Yoda combate contra el Emperador en el Senado demostrando ambos su gran poder. El pequeño Maestro Jedi es derrotado por Palpatine inesperadamente y decide partir al exilio.
En Mustafar, Obi-Wan intenta convencer a Anakin, quien casi mata a Padmé culpándola de haberlo llevado ante él, de que ha elegido el mal camino. Visto que no hay otro remedio, Obi-Wan decide luchar contra él. El duelo está lleno de dolor, y Obi-Wan consigue derrotar a su amigo cortándole las piernas y el brazo. Kenobi se marcha, tras ver cómo Anakin es abrasado por el fuego, recogiendo el sable láser que antes pertenecía al que llamaba amigo.

Luke y Leia: Obi-Wan ha llevado a Padmé a la nave Tantive IV de Bail Organa. La Senadora está apunto de dar a luz descubriendo que se trata de gemelos. Obi-Wan la ayuda en el parto, recogiendo en sus brazos al pequeño Luke, para después aparecer la pequeña Leia. Amidala dice a Obi-Wan que Anakin sigue siendo bueno en el fondo y muere, recibiendo un honorable funeral en Naboo.
Yoda decide separar a los niños y protegerlo. Bail Organa se quedará con Leia, ya que su mujer y él siempre han querido una niña, mientras Obi-Wan llevará a Luke a Tatooine junto a sus tios Owen y Beru, velando por él en el desértico Planeta.Yoda, por su parte, se exiliara en Dagobah.

El triunfo de los Sith: A pesar de las graves quemaduras Anakin sobrevive cubierto por una coraza y un casco que lo ayudarán a sobrevivir. Ya no existe Anakin Skywalker, solo Darth Vader. Tras conocer la noticia de la muerte de Padmé, Vader sentirá furia demostrando la Fuerza que vive en él.
Junto al Emperador el nuevo señor del Sith vislumbra la construcción del arma definitiva, la Estrella de la Muerte.

El Retorno de Darth Vader

La Fuerza volvía a los cines por todo lo alto, con el regreso de uno de los personajes más emblemáticos del Cine como gran reclamo. Darth Vader volvía a la gran pantalla en la precuela definitiva, la más importante, la que debía dejar todo bien atado. ¿El Resultado? Esta vez no hubo decepción, sino todo lo contrario. La celebración de que Star Wars había regresado con un film casi redondo, al nivel de las películas clásicas.

Asistimos a una verdadera tragedia griega en este film, con Anakin Skywalker y el Lado Oscuro como grandes protagonistas. No son exageradas esas opiniones que llegan a comparar “La Venganza de los Sith” con “El Imperio Contraataca”, ya que ambas, además de ser las mejores de sus respectivas Trilogías, poseen una atmósfera oscura, pesimista, con el Lado Oscuro como dueño y señor de la historia.
Por fin nos encontramos con un Anakin torturado que se debate entre el Bien y el Mal. Llegará un momento en que deberá elegir entre seguir a los Jedi o creer a Palpatine y sucumbir al Lado Oscuro. La razón por la que Anakin cayó al Mal siempre ha sido desconocida, y por fin encontramos respuesta. Personalmente quedé gratamente sorprendido por haber escogido como motivo el Amor, ya que debía dársele a Amidala una finalidad más importante que la de ser la amada dama del héroe. Así pues, ella es la razón por la que Anakin sucumbe al Lado Oscuro, el miedo a perderla hacer que crea la historia de Palpatine y caiga en sus redes convirtiéndose en un poderoso Sith. Una vez sucumba al Mal, el joven deseará más poder, incluso deja entrever su deseo de derrocar a Palpatine y dominar la Galaxia. Esa ansia lo ciega tanto que incluso llega a atacar a Amidala, abriendo un camino de deshumanización que finalizará una vez se ponga la coraza mecánica.
El otro gran protagonista es Palpatine, personificación del Lado Oscuro, la tentación. El Canciller siempre ha trasmitido desconfianza en las anteriores películas, y aquí se muestra como un ser diabólico, experto en la manipulación, que sabe cómo ganarse a Anakin y atraerlo a su lado.

La película podemos dividirla en tres partes.
La primera parte es la secuencia de apertura que dura 20 minutos y en donde nos encontramos en plena batalla, con Obi-Wan y Anakin intentando salvar al Canciller. La secuencia, completamente de acción, funciona para ponernos en situación y presentar nuevos personajes como el General Grievous. Además en ella se nos deja ver el poder que ejerce Palpatine sobre Anakin cuando le ordena matar a Dooku.
La segunda parte refleja el tormento que vive Anakin frente a las pesadillas en las que Padmé muere. El joven no sabrá muy bien qué bando elegir, ya que mientras Yoda le dice que la muerte hay que aceptarla como algo natural en la vida, Palpatine, por el contrario, le seduce con la posibilidad de impedir la muerte a otras personas. En esta parte se muestra le perdida de poder de los Jedi, con la marcha de Yoda al Planeta wookie y Obi-Wan a Utapau. También se deja ver un cierta inestabilidad en el terreno político, pues el Canciller adquiere más poder a medida que avanza la Guerra y eso no es del beneplácito de todos, incluida Amidala, quien pide a Anakin que hable con Palpatine para que ponga fin a la Guerra.
La tercera parte tiene lugar en el momento en que Anakin ha caído al Lado Oscuro. No hay marcha atrás, desde ese momento la película se convierte en una montaña rusa de emociones en las que el joven Skywalker sufrirá en su interior el camino que ha escogido.

El guión está mucho mejor trabajado, en especial hay que destacar las conversaciones entre Anakin y Palpatine, no solo por lo que se dice sino por cómo se dice, tomando sus tiempos y poniendo énfasis en las palabras adecuadas. Sin duda, el mejor personaje de todos es el futuro Emperador, al que Ian McDiarmid borda. La relación entre Anakin y Obi-Wan se fortalece, siendo este film el único en que el joven se dirija a su maestro por su nombre. Como en la anterior, lo peor son las frases románticas entre Anakin y Padmé, aunque afortunadamente no llegan a ocupar más de 2 minutos de todo el metraje.

Parece que la Fuerza regresó a George Lucas, que estuvo más acertado que nunca a la hora de dirigir. La película vuelve a ser un gran espectáculo, pero esta vez al servicio de una gran historia épica que contar, la de una buena persona que se vuelve mala. El director crea secuencias memorables, de las que mencionaré unas pocas.
La batalla del principio (la secuencia de apertura más larga de toda la Saga) es una maravilla que comienza con un largo travelling que sigue a los cazas Jedi y nos introduce de lleno en ella. Siempre sabemos qué sucede y donde está cada personaje, sin cabida para el mareo o la desorientación.
El momento en que Anakin y Palpatine conversan en la Ópera esta narrada con precisión, eligiendo sabiamente cuándo utilizar un primer plano que enfatice lo que se está diciendo.
Dos secuencias magnificas son narradas mediante la música, de corte atípico esta vez, de John Williams. El momento en que Anakin y Padmé parecen comunicarse desde diferentes lugares a través de los ventanales es preciosa a la vez que triste. La ejecución de la Orden 66 es altamente dramática, mostrando cómo los Jedi caen frente a las tropas, concluyendo con ese gran plano por el cual se nos resume que Anakin va a matar a los niños.
La planificación es excelente en todo momento, dotándola de una fotografía más oscura que acreciente la tragedia que estamos contemplando. Citar el plano en que Anakin se encuentra en Mustafar contemplando el sol nublado, muy hermoso, y que podría significar que, al igual que el sol ha sido ocultado tras las nubes, la bondad que vivía en él ha sido erradicada por el mal.

Si había una secuencia esperada por todos ese era el Duelo Obi-Wan/Anakin, pero, fiel al estilo, se narraba en paralelo con otra acción. Cuál fue la sorpresa cuando descubrimos que se trataba de otro duelo de sables láser, esta vez entre Palpatine y Yoda, con lo cual ambas secuencias se alternaban consiguiendo marcar el climax del film. Ambos duelos poseen intensidad y emoción demostrando un alarde de composición a través de excelente montaje entre imagen y sonido. Si tengo que destacar algo de cada una diré que el momento en que Yoda y Sidious se elevan para aparecer luchando en el Senado me dejó, y lo sigue haciendo, de piedra, mientras el de Obi-Wan y Anakin me parece toda una joya en la que se transmite a la perfección lo que siente cada uno en su interior.
Citar que los duelos no fueron dirigidos, o mejor dicho planificado, por Lucas en solitario, sino que recibió ayuda por parte de Steven Spielberg, el cual se quitaba así la espina de no haber podido realizar nunca una cinta de la Saga.

El duelo entre Anakin y Obi-Wan se ha ido gestando desde el Episodio I con el combate contra Darth Maul. En aquel se mostraba a los Jedi en su Edad de Oro, con una agilidad inigualable y la Banda Sonora de Williams con coros para acrecentar la emoción, algo que aquí se repite de nuevo, pero de forma más intensa.
Ahora bien, al contrario que en las anteriores películas, aquí no tenemos un único duelo a sables láser, sino cinco, algo gratificante para amantes de dichas secuencias como un servidor. Cada duelo es un breve anticipo para el esperado duelo final. Anakin y Dooku rememoran el duelo entre Darth Vader y Luke Skywalker en “El Retorno del Jedi” con Palpatine como espectador que tienta a los personajes a liberar su odio. El segundo tiene a Obi-Wan contra Grievous, mostrando por primera vez chocar a sables láser del mismo color. El tercero entre Palpatine y los Jedi, quedando a solas con Mace Windu. El cuarto y quinto son los ya citados entre Yoda/Sidious y Anakin/Obi-Wan.

La aparición de Darth Vader enfundado en su traje oscuro era tan esperado, o más, que el duelo, y no decepcionó para nada. La carne de gallina se me puso cuando al joven Anakin le enfundan el casco y comienza a respirar. El homenaje a Frankenstein está claro cuando el Lord Oscuro se libera de sus cadenas y camina con el indiscutible vozarrón de James Earl Jones (Constantino Romero en España) otorgándole el toque de gracia.

La Banda Sonora de John Williams es una joya, y representa la composición más arriesgada de todas, al romper con el estilo de las anteriores y utilizar un estilo más sombrío. Para la secuencia de la Ópera creó una música tormentosa, mientras que para la escena en que Anakin y Padmé se comunican por las ventanas ideó el tema más atípico de toda la Saga pero que encaja a la perfección con las imágenes. El tema principal fue “Battle of the Heroes”, en la línea del “Duel of the Fates” pero más enfático, y se usó para el duelo entre Obi-Wan y Anakin.
El diseño de producción estuvo muy acertado al reelaborar el vestuario y los decorados para que hubiera más continuidad con “La Guerra de las Galaxias”, aquí aparece de nuevo la Tantive IV y los pasillos interiores son idénticos a cómo aparecían en 1977.
El montaje vuelve a encadenar en paralelo las diferentes historias otorgando a la cinta un ritmo frenético en donde no hay cabida para el aburrimiento.
Los efectos especiales deslumbraron en la creación del General droide Grievous, el cual colecciona sables láser de los Jedi que mata. El punto flaco son algunos escenarios, pero, al contrario que en la anterior, las flaquezas técnicas se pasan por alto gracias a la fuerza de las imágenes y la historia.

Los actores están mejor que nunca. Hayden Christensen otorgó a Anakin la tortura interior que padecía, aunque por culpa de las frases románticas se le volvió a criticar. Ian McDiarmid es el amo de la función y demuestra su talento como actor shakesperiano a través de Palpatine, que aquí posee mucha más presencia e importancia que en anteriores films. Ewan McGregor es Obi-Wan Kenobi, sin discusión alguna, junto a McDiarmid es el actor que mejor está en las tres precuelas. Natalie Portman ve su personaje altamente resumido, pero tiene esa hermosa escena muda que, personalmente, me vale por todo el tiempo que aparecía en el Episodio II y que demuestra lo buena actriz que es transmitiéndonos con su mirada la tristeza que vive. Samuel L. Jackson es Mace Windu de nuevo, protagonizando el gran duelo contra Palpatine. Jimmy Smits vuelve a ser Bail Organa, ahora con algo más de protagonismo, demostrando estar a favor de los Jedi. Christopher Lee vuelve a dar vida brevemente al Conde Dooku.
Una anotación, la película pierde en exceso si se ve doblada, en especial los personajes de Anakin y Palpatine parecen borrachos cuando el joven cae al Lado Oscuro. Así que os recomiendo, si no lo habéis hecho ya, que la veáis en Versión Original.

Una de las preocupaciones de mucha gente respecto a este Episodio es si sabría encadenar a la perfección ambas Trilogías. Afortunadamente lo consigue, añadiendo escenarios y personajes que tendrán importancia en las posteriores, que no son otras que las clásicas. Chewbacca aparece como aliado de Yoda; Obi-Wan recoge el sable láser de Anakin que luego le dará a Luke; Yoda se exilia a Dagobah; la explicación de que Yoda y Obi-Wan se desvanezcan al morir en las clásicas en lugar de morir como cualquier Jedi visto en las precuelas es debido al personaje de Qui-Gon, que les enseña a sobrevivir en el averno de la Fuerza.
Destacar que eliminaron del montaje final dos secuencias importantes en que Amidala y Bail Organa crean la Rebelión junto a Mon Mothma.
Cogido con pinzas está la explicación que da Leia a Luke en “El Retorno del Jedi” sobre su madre, de la que recuerda que era muy hermosa pero estaba llena de tristeza, cuando en “La Venganza de los Sith” Padmé muere una vez otorga a Leia su nombre. Tal vez, al poseer también la Fuerza de diferente forma que su hermano, Leia si recuerde a Amidala aunque la viera brevemente al nacer, aunque también puede que nunca supiera de la existencia de Padmé y siempre considerara como madre a la esposa de Organa.
La escena final se rodó en el año 2000, cuando “El Ataque de los Clones”, y no podía ser mejor. Obi-Wan entrega a los Lars a Luke y se marcha por el desierto de Tatooine. Ahora se llamará Ben, mientras los Lars observan la puesta de los soles con el pequeño que dentro de 18 años los contemplará de la misma forma para marchar a combatir contra el Imperio y conseguir que su Padre regrese al buen camino.

“La Venganza de los Sith” tuvo su puesta de largo en el Festival de Cannes de 2005 ganándose los parabienes de la crítica y el público. Algunos críticos especializados la calificaron de ser mejor incluso que “La Guerra de las Galaxias”, mientras otros destacaron su oscuridad.
El público, y en especial los fans, quedaban más que satisfechos con el Episodio final, el que daba sentido al conjunto.
Consiguió ser la película más taquillera del año y se ganó la calificación PG-13 por la que no era recomendada para menores de 13 años, algo que nunca había pasado con ninguna película de la Saga.

En los Oscars solo consiguió una mísera nominación, la de Mejor Maquillaje, en uno de los años más flojos que se recuerdan. Ni siquiera tuvo opciones para sonido, vestuario, dirección artística ni efectos especiales, siendo estos muy superiores a los de la triunfadora “King Kong”.

Al acabar con las películas Lucas siguió exprimiendo la gallina de los huevos de Oro convirtiendo “Clone Wars” en una nueva serie de animación por ordenador y anunciando nuevas series para el futuro. Personalmente, siempre he considerado Star Wars como seis películas, lo que se haga al margen de ellas poco me ha interesado.

Emocionante, intensa, épica, dramática. “La Venganza de los Sith” ofrecía todo lo que prometía. Un espectáculo emocionante por todo lo alto. Volvía la aventura. Volvía la Fuerza. Volvía Darth Vader. Volvía Star Wars.

Lo Mejor: Su intensidad y oscuridad. Los dos duelos finales.

Lo Peor: Alguna que otra frase romántica metida con calzador.

El Ataque de los Clones, de George Lucas

21 mayo, 2010

Las malas críticas recibidas por “La Amenaza Fantasma” no fueron lo peor que le pudo pasar a Lucas sino el anuncio de nuevas Saga cinematográficas basadas en exitosos libros y que contentaron a los espectadores más de lo que lo había hecho el primer Episodio Galáctico. Me refiero a Harry Potter y a “El Señor de los Anillos”, dos nuevas franquicias de fantasía destinadas al público juvenil.
Antes de que las nuevas franquicias rivales llegaran, Lucas siguió desarrollando su Historia sobre el joven Darth Vader poniendo en marcha la producción del Episodio II en el año 2000. Esta vez la especulación se cernía acerca del actor que encarnaría ahora a Anakin con 19 años de edad, incluso se llegó a mencionar el nombre de actores consagrados como Leonardo DiCaprio. El director decidió contratar a un actor desconocido, Hayden Christensen, para tan deseado papel.

El rodaje en interiores se situó esta vez en los estudios de Sydney, Australia, para abaratar costes. El equipo tomó posesión de los estudios tras el rodaje de “Mouiln Rouge” de Baz Luhrman, en la cual trabajaba Ewan McGregor, que volvería a tomar posesión del personaje de Obi-Wan.
Para los exteriores se volvió a seleccionar el Palacio de Caserta como en la anterior para hacer de Palacio Real de Naboo, y el Lago Como funcionó como escondite de Padmé y Anakin. También se rodó en la plaza de España de Sevilla, formando una gran aglomeración de fans que se acercaron a echar un vistazo y, de paso, intentar conseguir un autógrafo de Lucas o Portman.

En el Episodio I Lucas ya había experimentado con nuevas cámaras digitales quedando más que satisfecho, así que decidió rodar la nueva entrega completamente en digital para que la imagen fuera mucho más nítida.

La publicidad giró en torno a la historia de amor entre Anakin y Padmé con un maravilloso teaser trailer en que breves planos van apareciendo al ritmo de la respiración de Vader. También se mostraron imágenes de un gran grupo Jedi luchando en el inicio de las Guerras Clon, lo que hizo aumentar la expectación.

La secuela se estrenó, esta vez a nivel mundial, el 16 de Mayo de 2002.

El Ataque de los Clones

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

En el Senado Galáctico reina la inquietud. Varios miles de sistemas solares han declarado su intención de abandonar la República
Este movimiento separatista, liderado por el misterioso Conde Dooku, ha provocado que al limitado número de Caballeros Jedi les resulte difícil mantener la paz y el orden en la galaxia.
La Senadora Amidala, la antigua Reina de Naboo, regresa al Senado Galáctico para dar su voto en la crítica cuestión de crear un EJÉRCITO DE LA REPÚBLICA que ayude a los desbordados Jedi…

A su llegada a Coruscant la nave que transporta a la Senadora explota debido a un atentado. Por fortuna Amidala no se encuentra dentro, sino que ha utilizado un señuelo como viene siendo habitual en ella.
En su reunión con el Supremo Canciller y miembros del Consejo Jedi le es recomendada la protección de su antiguo amigo Obi-Wan Kenobi.

Conspiración para matar a Amidala: El maestro Jedi llega a las estancias de Amidala junto a su padawan, Anakin, ya un muchacho de 19 años con el que ha vivido más de una aventura. Padmé se sorprenderá de ver al que conoció siendo un niño, el cual no ha logrado olvidarla. Obi-Wan informa a Amidala de que está en buenas manos y que no tiene nada que temer, a lo que Anakin añade que no pararán hasta encontrar a la persona que quiere matarla.
Por la noche los dos Jedi están atentos a todo lo que ocurre en los aposentos de la Senadora. La asesina Zam Wesell envía unos gusanos venenosos para acabar con Amidala, pero los Jedi lo impiden comenzando una enorme persecución aérea por Coruscant que termina en un club nocturno en donde la presunta asesina resulta ser un cambiante que acaba asesinado por un misterioso personaje que huye.
Tras el terrible infortunio el Consejo Jedi toma la decisión de aconsejar a Amidala abandonar la capital de la Galaxia y ocultarse en Naboo con Anakin como protector, mientras a Obi-Wan se la encomienda la tarea de encontrar al asesino de Zam y descubrir la conspiración.

La Senadora y el Caballero: Anakin se siente afortunado frente a su primera misión en solitario, algo que también celebra el Canciller Palpatine, quien ha sido consejero y amigo del joven durante estos años.
Aunque Amidala demuestra estar en contra de la decisión del Consejo la acepta y marcha con Anakin a Naboo, en donde se ocultarán en el País de los Lagos, lugar donde ambos intimidarán y se declararan el amor que se sienten, pero que no pueden ejercer, pues Anakin hizo un juramento a la Orden Jedi por el cual se le prohíbe amar. A pesar de ello el joven Jedi propondrá mantener la relación en secreto, a lo que Amidala se opondrá, pues no quiere que su carrera peligre.

El Ejercito Clon: Siguiendo el rastro del dardo envenenado que mató a Zam, Obi-Wan logra dar con el sistema Kamino, hogar de los clonadores. El maestro Jedi se dirigirá hacía allí y conocerá a Lama Su, administrador del sistema, quien le informará de que estaba esperando la llegada de un Jedi para informarle de que los plazos acordados para la entrega del ejercito clon marchan según lo acordado, algo que cogerá a Obi-Wan por sorpresa, y más aún cuando sepa que dicho ejercito ha sido encargado por el maestro Sifo Dyas, quien murió hace casi diez años. Sobrecogido, Obi-Wan observa el tremendo ejercito que ha sido construido, exigiendo conocer al huésped que utilizaron para crearlo. Así, Obi-Wan conoce a Jango Fett, un cazarrecompensas contratado por un tal Tyranus para crear el ejercito y al que se le dio un clon inalterado que se convertiría en su hijo Boba. El Jedi descubre que Fett es el asesino y decide perseguirlo.

El sufrimiento de Anakin: En Naboo el joven Skywalker no deja de tener pesadillas sobre su madre, lo que le lleva a marchar a Tatooine para comprobar qué está bien. Padmé no dejará que vaya solo y lo acompañará.
A su llegada a Tatooine localizarán al chatarrero Watto, quien los informará de que vendió a Shmi a un granjero llamado Lars. Los dos jóvenes se dirigirán a la granja de humedad de la familia Lars en donde se reencontrarán con 3PO, el droide de protocolo que Anakin creó. Allí conocerán a Owen, que se ha convertido en hermanastro de Anakin tras la unión de su madre con Cliegg Lars, y a su novia Beru siendo informados de que Shmi fue secuestrada por los moradores de las arenas hace un mes. Negándose a creer que su madre esté muerta Anakin parte en su busca dejando a Padmé con los Lars.
Tras preguntar a jawas y seguir un rastro, Anakin llega a un campamento tusken y encuentra a su madre, la cual muere entre sus brazos feliz por haberlo visto por última vez. El muchacho, lleno de ira, elimina a toda persona del campamento sin compasión y lleva el cuerpo de su madre a la granja de los Lars, en donde le dará sepultura. Sobre su tumba jurará que no volverá a permitir que ningún otro ser querido muera.

El nacimiento del Ejército de la República: Obi-Wan sigue a Jango hacía Geonosis, donde descubre un enorme ejercito de la Federación dispuesto a atacar. Kenobi envía un mensaje a Anakin para que lo retransmita a Coruscant comunicando sobre la amenaza. El maestro Jedi es secuestrado por los miembros de la Federación, que tiene como líder al Conde Dooku, antiguo maestro de Qui-Gon que intenta convencer a Obi-Wan de que se una a él.
En Coruscant sigue abierto el debate sobre crear un Ejército que plante cara a los separatistas. Tras la noticia que han recibido de Obi-Wan la situación se vuelve más tensa y finalmente, mediante propuesta de Jar Jar, otorgan el máximo poder del Senado a Palpatine, quien ordena la definitiva creación del Ejército. Los Jedi partirán a Geonosis para salvar a Obi-Wan, mientras Yoda partirá a Kamino para ver al ejército clon.

La Batalla de Geonosis: Anakin y Padmé son capturados en su intento por rescatar a Obi-Wan. Los tres serán pasto de los monstruos del circo geonosiano, pero antes de salir a la arena Padmé le confiesa a Anakin que está enamorada de él prometiéndose amor eterno.
En la arena de Geonosis los tres héroes plantarán cara las gigantescas criaturas, apareciendo también droidekas que complicarán la situación. De repente aparece Mace Windu con un batallón de Caballeros Jedi y comienza un combate espectacular en la arena. Los Jedi son muy inferiores en número a los droides de combate y eso hace que tengan muchas bajas y queden acorralados. Cuando parece que van a perder la batalla aparecen las naves de la República comandadas por Yoda, quien ha traído al ejército clon.

El principio de la Guerra Clon: Los dos ejércitos se enfrentan sin compasión, quedando clara la superioridad del nuevo Ejército de la República.
El Conde Dooku huye perseguido por Anakin y Obi-Wan. El Sith lleva consigo los planes del arma definitiva contra la República y debe entregárselos a su maestro Darth Sidious. Antes de subir a su nave se enfrenta a los dos Jedi. Obi-Wan será derrotado en el duelo y dará paso a Anakin, quien lo salva del sable de Dooku. El joven Jedi combate con fiereza pero no puede contra Dooku, el cual vence a Skywalker cortándole un brazo. Una inesperada presencia aparece, Yoda. El pequeño maestro Jedi se enfrenta a su viejo aprendiz demostrando un gran uso de la Fuerza y el sable láser, sin embargo Dooku logra escapar.
En Coruscant se declara iniciada la Guerra Clon con la partida de cientos de naves de la República llenas de soldados. Yoda se siente dolido y temeroso, pues esto significa que el Lado Oscuro ha ganado. Mientras tanto, en Naboo, Anakin y Padmé se casan en el País de los Lagos con R2-D2 y C3PO como testigos.

Amor Prohibido en la Galaxia

Tras la frialdad con que fue recibida “La Amenaza Fantasma” por parte de los fans, George Lucas decidió crear una película mejor, más llena de acción, con detalles que contentaran a sus seguidores. Así pues nos encontramos en esta película, situada diez años después del Episodio I, con el inicio de la famosa Guerra Clon y con el famoso personaje de Boba Fett cuando era un niño, teniendo su padre, Jango, gran protagonismo y una vestimenta similar a la de Boba en las cintas clásicas. También contentó a muchas personas convirtiendo a Jar Jar en una presencia secundaria que no dice más de tres frases, incluso lo convierte en el culpable de que se cree el que será el Ejército Imperial. C3PO y R2 siguen acompañando y ayudando a los héroes, especialmente, y como siempre, el pequeño droide, al se le dota con la capacidad de volar mediante propulsores.
Puesto que la película mejor considerada por los críticos y los seguidores siempre ha sido “El Imperio Contraataca” el director decide realizar con la segunda precuela una cinta similar, y es que no son pocos los puntos en común que encontramos.
Tenemos dos historias que se desarrollan en paralelo. Por un lado la historia de amor entre Anakin y Padmé, tema central de la cinta, y por otro la investigación llevada a cabo por Obi-Wan. Volvemos a visualizar una persecución en un cinturón de asteroides protagonizada por el caza Jedi de Obi-Wan y el Slave 1 de Jango y Boba Fett. El tono con respecto al Episodio I es más oscuro, aunque no tanto como el que existe en el Episodio V. Anakin pierde el brazo, mientras su hijo pierde una mano.
A pesar de todo eso “El Ataque de los Clones”, por mucho que quisiéramos convencernos, seguía siendo de la misma categoría que “La Amenaza Fantasma”, que no es que fuera mala pero debió haber sido mucho mejor.

George Lucas se esfuerza en crear una historia que enganche más a la audiencia, y lo cierto es que el Episdio II es más entretenida que “La Amenaza Fantasma”, o mejor dicho, más que entretenida posee un ritmo mejor llevado. Siempre están sucediendo cosas, ya sean grandes secuencias de acción o conflictos entre personajes. Además las conversaciones de índole político apenas tienen presencia.
O sea, que este Episodio, por ser más entretenido debemos considerarlo mejor. Pues no, porque igual que posee cosas a favor posee cosas en contra. Lo peor de todo, la historia de amor entre Anakin y Padmé. Tantas ganas de ver cómo se enamoran para vislumbrar diálogos forzados que llegan a ser de vergüenza. La única manera de defender el cortejo es viéndolo como una historia de amor cortés situada en la Edad Media, cosa muy factible en Star Wars, pero el recuerdo de la emocionante historia de amor en Han y Leia hecha al traste lo que vemos aquí. En segundo lugar hecho en falta la elegancia e impacto que se consiguió en la anterior película mediante la elaboración de planos y secuencias. Aquí no nos encontramos con ninguna secuencia completa que alcance la emoción de la carrera de vainas por ejemplo, aunque tengamos esa gran persecución aérea o la gran batalla final, pero acaban resultando demasiado artificiosas para mi gusto. A pesar de eso si creo que hay escenas memorables, como la que comentaré en breves instantes.

Una vez expuesto todo en líneas generales, citaré algunos puntos de interés.
Retomemos la historia de amor. ¿Tiene diálogos malos? Le sobran más de la mitad. ¿Tiene momentos sonrojantes? Y tanto, el momento en que Anakin se sube a la criatura frente a Amidala en el campo para terminar cayéndose, por ejemplo. ¿Aburre? Para nada, de hecho si la viéramos sin diálogos y suprimiendo el momento de la caída campestre sería preciosa. Antes he citado la Edad Media y el amor cortés, y es que seguro que Lucas la ideó pensando en eso. El escenario para desarrollarla es idílico, renacentista, con un caballero y una princesa que se aman en contra de las reglas. Una historia narrada mil veces en todo tipo de relatos, y Star Wars no se iba a quedar sin la suya. En las escenas románticas encontramos detalles muy bonitos, como la primera caricia de Anakin a Padmé pasando su mano por su espalda y concluyendo con su primer beso, o la conversación frente a la chimenea, solo estropeada por alguna que otra frase (y no me refiero a la que doblaron en español que hizo que toda la sala estallara de risa). En resumidas cuentas, se volvía a poner de manifiesto cómo tanta frase absurda empañaba algo que con la imagen y la música hubiera bastado para narrarlo bien.

Hablemos del trabajo de Lucas tras la cámara. Se le volvió a criticar por preocuparse más de los Fx que de la historia y los actores. Es posible, pero hemos de reconocer que el director vuelve a demostrar un estilo clásico en la planificación, consiguiendo escenas visualmente impecables, en las que se echa en falta, eso sí, un poco más de magia. Se nota que se han trabajado la creación de nuevos mundos y han introducido más acción, pero le falta ese toque que nos consiga transportar por completo dentro de la Historia, y que si conseguía, pese a quien pese, la anterior película.
Si tengo que destacar algunas secuencias memorables citaré la persecución por Coruscant (con homenaje incluido), toda la parte de Tatooine, con esa maravillosa escena en que las sombras de Anakin y Padmé se reflejan en la granja para pasar a mostrarnos a Anakin surcando el desértico planeta enmarcando su figura a contraluz por los dos soles a ritmo de “Duel of the Fates, y la batalla de Geonosis al final. La primera la cito porque es todo un espectáculo de acción, la segunda porque desprende la nostalgia de estar viendo el mismo escenario en donde veíamos a Luke, y porque disfruto viendo cómo Anakin desata por primera vez el odio que lo llevará a sucumbir al Lado Oscuro, mientras la tercera merece mención porque se atreve a usar un recurso tan añejo como es el zoom, además de porque por fin veíamos combatir a Caballeros Jedi en grupo y por tener ese plano que irradia fuerza como es el de Boba Fett recogiendo la cabeza de su padre.
El duelo de sables láser no sería recordado si no fuera porque gracias a él tenemos el momentazo a destacar de toda la película, y es el momento Yoda. Al viejo maestro siempre lo habíamos visto sentado, hablando de la Fuerza y demás, pero aquí por fin lo vemos demostrando gran parte de su potencial en su destreza con el sable láser. Inolvidable, suficiente para que este Episodio II sea recordado.
Citar que “El Ataque de los Clones” es la única de las seis películas en que la cámara no desciende tras las letras iniciales, sino que asciende.

El guión fue escrito esta vez por Lucas y Jonathan Hales. Los diálogos románticos no funcionan, y me molesta en exceso que a Anakin se le llame tanto Ani, en la anterior no chirriaba tanto porque era un crío pero en esta podrían haberlo utilizado nada más en la secuencias que tiene con su madre. A parte de eso si creo que tiene virtudes, como el tratamiento de personajes, por ejemplo al personaje de Obi-Wan se le presta más atención y se le otorga una misión en solitario. Anakin es impetuoso, arrogante, muestra inquietud y grandes aspiraciones, además de querer alcanzar de la forma más rápida el rango de Caballero. Entre Maestro y Alumno se ha establecido, durante los años que transcurren entre este Episodio y el anterior, un relación similar a la de un padre y un hijo, aunque en la cinta lo más que se llega a ver es que Obi-Wan está preocupado por la seguridad y la actitud temeraria de su padawan. Mace Windu adquiere también más protagonismo siendo la mano derecha de Yoda, mientras Padmé demuestra de nuevo su coraje en el combate, pero esta vez está más encasillada en ser la amada de Anakin.

Star Wars siempre ha poseído un cierto aroma a serie B, y creo que de todas las películas la que más irradia ese estilo es “El Ataque de los Clones”. Desde su mismo título ya se homenajea directamente al título fantástico de los años 50 “El ataque de la mujer de cincuenta pies”. Los FX lucieron en algunos aspectos, porque en lo que se refiere a los fondos se notan demasiado, y eso incluso gusta, porque recuerda a las películas fantásticas en que se notaba el fondo pintado. La aventura de Obi-Wan se asemeja a los seriales de Dick Tracy. El nombre del nuevo villano, Conde Dooku, es un guiño al personaje del Conde Drácula que hizo famoso al actor que le da vida, Christopher Lee. La pelea en la arena revive las películas de romanos, con monstruos dignos de Harryhausen.
No pueden faltar los guiños y homenajes. El principio de “Blade Runner” se revive en la persecución por Coruscant. El personaje de Jango Fett enfunda su pistola tras matar a un Jedi de la misma forma que en las películas del Oeste. La cafetería en donde Obi-Wan se reúne con su amigo Dex para que le dé información se asemeja a las de los años 60, y recuerda a “American Graffiti”.

El apartado técnico demuestra una vez más su calidad al crear nuevos mundos y personajes. Geonosis es un Planeta rocoso gobernado por insectos, mientras Kamino es un Planeta totalmente inundado en donde existen las fabricas de los clonadores como si fueran plantas petrolíferas. El vestuario de Padmé volvió a ser deslumbrante, aunque esta vez no llevaba la cara pintada de blanco, y en ella se comienza a utilizar el estilo que luego vestiría la Princesa Leia. El atuendo Jedi de Anakin es premonitorio al ser más oscuro que el del resto de Caballeros, funcionando como anticipo a lo que finalmente llevará cuando sucumba al Lado Oscuro.
Por primera vez Yoda fue un ser digital debido a la gran agilidad que debía mostrar al final de la película. El resultado es impecable pero sentí cierta pena por la marioneta de Frank Oz, el cual volvió a prestarle su voz.
John Williams creó el precioso tema “Across the Stars” como leit motiv para la cinta, y se arriesgó a utilizar una guitarra eléctrica para la persecución por Coruscant. A pesar de eso he de decir que la Banda Sonora de este segundo Episodio me parece la más decepcionante, incluso se llegaron a utilizar bloques musicales de la anterior película para la Batalla final, lo cual transmite sensación de desgana.

Ewan McGregor se sintió mas aliviado al ver que su personaje adquiría importancia, aunque volvió a rodar todo con pantalla verde y a mostrar su insatisfacción. El actor vuelve a demostrar su perfecto acento y aporta mucha más presencia al personaje, ahora barbudo y con el pelo más largo. Natalie Portman no brilla especialmente, sus escenas son muy flojas y posiblemente sea la peor interpretación de su carrera, pero sale tan guapa que me es razón suficiente para defenderla. Hayden Christensen vio llover sobre él todos los palos de la critica. No creo que el muchacho lo haga tan mal, sencillamente es que tiene frases que no se pueden decir mejor, y Lucas nunca ha sido considerado un buen director de actores. Menos mal que al actor aún le quedaba otro Episodio para demostrar su valía y entre medias de ellos realizó dos buenos papeles. Samuel L. Jackson ve crecer a su personaje y tiene ocasión de lucirse de lo lindo con su sable láser, el único de color púrpura. Ian McDiarmid sigue ofreciendo un recital de tesón y clase, la misma que desprende Christopher Lee. Puede que el Conde Dooku no tenga el carisma de Maul, pero con un actor como Lee dándole vida gana muchos enteros y consigue ser un personaje de lo más digno. Temuera Morrison es Jango Fett, padre de Boba Fett. Morrison prestó su voz también para los soldados clon en vista de que se crearon mediante el ADN de Jango. Jimmy Smits da vida de forma muy secundaria a Bail Organa.

La película fue la única cinta de Star Wars en no conseguir quedar la número 1 en la taquilla anual al tener como rivales a “Spider-Man” y “El Señor de los Anillos: Las Dos Torres”.
Recibió solamente una candidatura a los Oscars para los Efectos Especiales, y volvió a ganar en los Razzie: Peor Guión y Peor Actor Secundario (Christensen).

“El Ataque de los Clones” fue algo mejor recibida a nivel crítico, pero no logró ser el fenómeno mediático que sí fue el anterior Episodio. Ya solo quedaba un último Episodio, el más esperado, en donde Lucas se jugaba todo cuanto había planeado. Solo quedaba esperar y no quedar decepcionados.

El Episodio II pretendía ser la cinta más romántica de la Saga para quedarse en la más pastelosa por culpa de los diálogos. Afortunadamente ofrecía un gran espectáculo Jedi con el que no salir decepcionado.

Lo Mejor: El aroma Serie B. La aventura de Obi-Wan. Reconocer decorados y guiños a las películas clásicas. Yoda.

Lo Peor: La historia de amor, por culpa de un guión terrible.

La Amenaza Fantasma, de George Lucas

17 mayo, 2010

La Trilogía Galáctica finalizó en 1983 con “El Retorno del Jedi”, pero dejó abierto el debate sobre los desconocidos tres episodios que la precedían. El merchandising sobre “Star Wars” siguió creciendo, expendiendo el Universo creado por Lucas mediante libros, comics o videojuegos, pero en ninguno de ellos se relataba el origen de Darth Vader.
En 1995, tras mucha especulación, George Lucas ponía en marcha la maquinaria para realizar tres nuevas películas que precederían a las ya conocidas y narrarían cómo Anakin Skywalker se convirtió en Darth Vader. Escribió el guión del primer episodio y se reunió con su equipo de efectos especiales para ver si era posible llevar a cabo todo lo que tenía en mente. Una vez certificada la posibilidad de hacerla, se puso a realizar castings para seleccionar a los actores que darían vida a los nuevos, y no tan nuevos, personajes. Lo más complicado del proceso fue seleccionar al niño que debía dar vida a Anakin Skywalker, futuro Darth Vader, y sobre quien gira la historia. Ahora bien, antes de dar la luz verde definitiva al proyecto, y anunciarlo oficialmente en los medios, Lucas debía asegurarse de que el público tenía hambre de Star Wars, con lo cual decidió aprovechar el 20 Aniversario de la primera película para reestrenar la Trilogía al completo con nuevos retoques digitales y nuevas escenas. La respuesta no pudo ser mejor. Cada película se estrenó en un mes diferente del primer trimestre de 1997 colocándose en el número 1 del Box Office. Era el último empujón que Lucas necesitaba para comenzar a rodar el Episodio I, llamado provisionalmente “The Beginnig”.
El rodaje tuvo lugar casi al completo en interiores, con decorados y pantallas azules que luego serían transformadas en escenarios gracias a la informática. Túnez volvió a acoger al equipo de rodaje para ser una vez más el desértico Tatooine e Inglaterra volvería a ser el lugar en donde se rodarían los interiores.
Entre los actores elegidos por Lucas se encontrarían Liam Neeson, Ewan McGregor, la joven Natalie Portman y Samuel L. Jackson. También se contaría con actores ya pertenecientes a la Saga y que tenían importancia en las nuevas películas, caso de Ian McDiarmid, Anthony Daniels o Frank Oz. Por supuesto todos ellos, o la gran mayoría, firmarían un contrato que les ataría a rodar las dos nuevas películas que restaban para completar la Saga cinematográfica.
El rodaje con actores apenas duró dos meses, finalizando casi a finales de 1997, dos años antes del estreno. Durante todo ese tiempo se trabajó con los efectos especiales, lo cual mostraba qué preocupaba más a Lucas.

En Diciembre de 1998 salió a la luz el primer trailer, y doy fe de que fue uno de los momentos más emocionantes que he vivido en una sala de cine, porque, he de decirlo, nunca antes de “La Amenaza Fantasma” había visto un Star Wars en cine sino que siempre las he degustado en casa, y cuando tuve ocasión de verlos en pantalla grande, en 1997 con el reestreno, no se les ocurre otra cosa a los multicines de Granada que proyectarlas en sus salas más pequeñas. En fin, la cosa fue que entré a una película a principios de 1999, “Enemigo Público” de Tony Scott, y antes de empezar veo aparecer el logo de la FOX seguido por el de LUCASFILM. El vello de punta. Dos minutos de avance espectaculares, inolvidables, que finalizaron con el estrepitoso aplauso de toda la sala. Estaba claro que era la película más esperada de la Historia, como se la llegó a llamar.
Los meses hasta el estreno parecían interminables, y lo fueron aún más cuando en España se avisa de que se estrenará tres meses más tarde que en el resto del mundo. De nuevo Lucas se trabajó una gran campaña de merchandising que llevó a hacer cola en una juguetería a cientos de fans, ansiosos por ser los primeros en hacerse con las figuras de los nuevos personajes. Finalmente el ansiado día llegó. Fue el 19 de Mayo de 1999.

La Amenaza Fantasma

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana…

La Republica Galáctica está sumida en el caos. Los impuestos de las rutas comerciales a los sistemas estelares exteriores están en disputa.
Esperando resolver el asunto con un bloqueo de poderosas naves de guerra, la codiciosa Federación de Comercio ha detenido todos los envíos al pequeño planeta de Naboo.
Mientras el Congreso de la República debate interminablemente esta alarmante cadena de acontecimientos, el Canciller Supremo ha enviado en secreto a dos Caballeros Jedi, guardianes de la paz y la justicia en la galaxia, para resolver el conflicto…

Una vez en la nave de la Federación de Comercio, en donde se establecerá la reunión, los dos Jedi, el maestro Qui-Gon Jinn y su aprendiz Obi-Wan Kenobi, sentirán una atmósfera de peligro. El Virrey Gunray, al mando del bloqueo, recibe ordenes del misterioso Lord Sidious, quien le ordena matar a los Jedi. Qui-Gon y Obi-Wan logran escapar del ataque y descubrir que la Federación se prepara para una invasión al planeta Naboo.

La invasión a Naboo: Las naves de la Federación de Comercio invaden Naboo. Los Jedi, que se han ocultado en uno de los vehículos, se encuentra con Jar Jar Binks, un Gungan que los oculta en la ciudad submarina de la que fue desterrado por su torpeza. Qui-Gon, con ayuda de la Fuerza, convence al Jefe Nass para que Binks los acompañe a cruzar el núcleo del Planeta en un transporte submarino. Mientras tanto, la Reina Amidala, joven dirigente del Planeta, es capturada por los droides de la Federación y llevada ante el Virrey para firmar un tratado en el que se otorgará el control del Planeta a los invasores. Afortunadamente los Jedi llegan a tiempo liberándola y escoltándola hasta una nave con rumbo a Coruscant, capital de la Galaxia, para así tratar el tema en el Senado. Sin embargo, en la huida, la nave es dañada y no tienen energía para llegar a su destino, con lo que deberán detenerse en el pequeño Planeta de Tatooine.

La amenaza de los Sith: La Federación de Comercio ha tomado Naboo pero ha perdido a la Reina Amidala. Lord Sidious exige explicaciones a los incompetentes invasores. Visto que no saben hacer bien su trabajo enviará en busca de la dirigente a su aprendiz, Darth Maul. En Coruscant, Sidious y Maul conversan sobre las posibilidades de encontrar a Amidala y sus salvadores en Tatooine. El joven Sith muestra sus ansías de enfrentarse a los Jedi y mostrar que los Sith no están acabados. Sidious alaba su pasión contra los Caballeros guardianes de la paz y le ordena acabar con ellos antes de capturar a la Reina.

El joven Anakin Skywalker: En Tatooine, Qui-Gon decide marchar junto a Jar-Jar y el droide R2-D2, salvador de la nave, en busca de las piezas que les ayudarán a reparar la nave. La Reina ordena que también los acompañe su asistente Padmé. Qui-Gon y Obi-Wan presienten una perturbación en la Fuerza a la llegada del Planeta y eso hará que estén alerta. En Mos Espa visitarán al chatarrero Watto, único mercader que posee las piezas que necesitan. En el taller conocerán también al joven Anakin Skywalker, un niño que se muestra amable con ellos y los acoge en su casa. Anakin vive con su madre, Shmi, y demuestra talentos especiales para un niño de su edad, pues es capaz de conducir una vaina de carreras y de construir un droide protocolo al que ha llamado C3PO. Qui-Gon percibe en el chico una gran presencia de la Fuerza, pero debe preocuparse del motivo que los ha llevado hasta ahí. Lo único que puede hacer para conseguir las piezas que necesitan es apostar contra Watto en la carrera de vainas que tendrá lugar. Anakin se prestará a ayudarlo conduciendo su vaina.

El esclavo liberado: La carrera de Boontha Eve es seguida con gran interés por cientos de espectadores. El favorito, Sebulba, demuestra ser un tramposo sin escrúpulos. Anakin, con su vaina, lucha por conseguir llegar el primero adelantando a sus contrincantes hasta que se queda solo con Sebulba. Tras superar unos problemas, Anakin lo alcanza quedando enganchados. El pequeño humano acelera destruyendo la vaina de su contrincante y proclamándose campeón. Qui-Gon y su nueva amiga Padmé pueden conseguir las piezas que les solucionen los problemas. Pero hay algo más. El chico ha sido liberado al apostar Qui-Gon contra Watto por él. Ahora los sueños del pequeño de convertirse en un Jedi pueden hacerse realidad, con un inconveniente, deberá dejar a su madre. En su despedida Anakin promete regresar y liberarla.
Cuando Qui-Gon y Anakin llegan junto a la nave crucero de la Reina el Jedi es atacado por Darth Maul, añadiendo una nueva preocupación a los Jedi. A bordo del crucero, de camino a Coruscant, Anakin regalará a Padmé un colgante de Japor.

Reunión en Coruscant: La Reina Amidala se reúne con el Senador Palpatine para ponerse al tanto sobre los asuntos que atañen a su Planeta. Tras comprobar que los burócratas no hacen más que impedir un ataque contra la Federación de Comercio propone una moción contra el presente Canciller, siendo propuesto para sustituirle Palpatine. A pesar de ello Amidala no se quedará con los brazos cruzados mientras su pueblo sufre, sino que decide regresar y poner fin al bloqueo.
Mientras tanto, en el Templo Jedi, Qui-Gon informa al Consejo presidido por Yoda acerca de la presencia de un siniestro Lord Sith, algo que asimilan de forma escéptica pero sobre la que investigarán. Además Qui-Gon les hablará sobre Anakin, acerca del que cree que puede ser el Elegido que traerá el equilibrio a la Fuerza, exigiendo que se le ponga a prueba. El Consejo accede y descubre que el chico tiene un gran potencial pero no permite que sea adiestrado debido a su mayoría de edad y, sobre todo, a lo nublado de su futuro. La cuestión de Skywalker quedará en el aire, pues ahora os Jedi deben regresar con la Reina a Coruscant y resolver el conflicto.

La Batalla de Naboo: Una vez llegan a Naboo el primer paso de Amidala es aliarse con los Gungan, que han sufrido las consecuencias de la invasión abandonando su ciudad acuática. La Reina se descubre ante el Jefe Nass como Padmé, aludiendo que la persona que ocupa su puesto es un señuelo. El plan consiste en que los Gungan distraigan a los droides de la Federación mientras el grupo de Amidala se introduce en el Palacio para que algunos pilotos suban a las naves y destruyan la nave de control de droides mientras ella y otros hombres más localizan al Virrey. De camino a los aposentos reales se encuentran con Darth Maul, que se batirá en duelo contra Qui-Gon y Obi-Wan. Anakin, por su parte está en una nave y se une a la batalla aérea accidentalmente. Cuando todo parece estar perdido, el pequeño niño destruye la nave de control dando la victoria a los Naboo.
A la vez que la batalla por el control del Planeta se desarrolla tiene lugar el combate entre los Jedi y el Sith. Maul demuestra ser un duro adversario y matará a Qui-Gon al quedarse en un duelo uno contra uno. Obi-Wan, abatido al no poder haber impedido la muerte de su maestro, lucha contra Maul ferozmente. Parece que el Sith ganará al empujar a Obi-Wan a un foso, pero el Jedi sorprende a Maul y lo derrota. En su lecho de muerte, Qui-Gon hace prometer a Obi-Wan que se encargará de adiestrar a Anakin.

La Paz en Naboo: La Federación de Comercio ha sido derrotada. El Senador Palpatine llega a Naboo acompañado por varios miembros del Senado anunciando su elección como Canciller. Yoda tiene una reunión privada con Obi-Wan, al cual otorga el rango de Caballero Jedi. El recién nombrado Caballero anuncia a su maestro su intención de adiestrar a Anakin como le prometió a Qui-Gon. Aunque Yoda se muestra en contra acaba por otorgarle lo que pide. El joven Skywalker su aprendiz será. El Jedi Qui-Gon Jinn recibe un funeral con honores en el cual Mace Windu informa a Yoda de que se ha comprobado la personalidad del señor Sith al que Obi-Wan derrotó, ahora la duda es si se trataba del maestro o del aprendiz.
Los festejos en Naboo son por todo lo alto, no solo para celebrar la victoria sino para proclamar la Paz entre Gungans y humanos. Sin embargo los Jedi no pueden olvidar al señor tenebroso que ha sido derrotado, alertados de que el Lado Oscuro esté al acecho.

Regreso a las Estrellas

“Decepcionante”. “Una película sin alma destinada a hacer caja”. “Para niños amantes de los videojuegos”. Esos eran alguno de los comentarios que se podían leer en las críticas realizadas acerca de la película. El público salía frío, e incluso fans demostraron su decepción frente a la nueva aventura galáctica. Tampoco ayudó mucho que poco antes se estrenara la cinta de ciencia-ficción que revolucionaría el cine de acción, “Matrix”, pero de eso hablaremos más adelante.

Ya que he comenzado diciendo las criticas negativas y el síntoma de decepción que se respiraba con respecto a “La Amenaza Fantasma”, empezaré comentando los defectos que llegaron a calificarla de tal modo.
Lo más evidente es la infantilización que tiene la película debido a los personajes de Jar Jar Binks y Anakin Skywalker. Antes de nada, hay que decir que la Saga ya mostraba estos síntomas en “El Retorno del Jedi”, con la cual “La Amenaza Fantasma” tiene más de un punto en común, siendo el más claro el sustituir a los Ewoks por los Gungan. Respecto al primer personaje, que llega a ser una mezcla entre Bugs Bunny y el Pato Lucas, es cierto que resulta molesto, sin nada que aportar a la trama salvo el sugerir que los Gungan son valientes guerreros, lo que da a Amidala la idea de hacer una alianza con ellos. Jar Jar se ha ganado con honores el calificativo de personaje más odioso de la Saga, y es que, si bien fue creado como el personaje más cómico, acaba siendo el más cargante, pesado e infantil de todos los que circulan por el Universo. Por otro lado tenemos a Anakin Skywalker, el que será el ser más malvado de la Galaxia. Bueno, Anakin es un niño de 9 años, y Lucas lo trata como tal, añadiéndole frases del estilo “Yuppi” o “Guay” que le otorgan cierto toque repelente, sin llegar al odio que desprende Jar Jar, y que impiden ver en él al futuro Señor Oscuro de la Galaxia, claro que eso se irá subsanando en las futuras dos precuelas que faltan.

Los efectos especiales se adueñan de la película. A ver, en toda película de Star Wars los efectos especiales han tenido una gran importancia, pero en esta puede que se note demasiado la perfección técnica a la que se quiere llegar dejando a los personajes un poco en segundo plano, de hecho Ewan McGregor demostraba su descontento y se quejaba de que el rodaje había sido el más aburrido de toda su vida. En lo que no estoy nada de acuerdo es que se dijera que por este motivo estábamos asistiendo más a un videojuego que a una película, cuando todas las películas de la Saga tiene la misma estructura de pasar obstáculos mediante batallas de naves o enfrentamientos a cuerpo a cuerpo.

El mayor fallo que le veo a la cinta no es ninguno de los que destacaron los críticos, sino el ritmo que posee. La historia tiene mucho que contar, esta vez no se trata solo de salvar a una Reina y protegerla, sino que además tenemos la trama política, el descubrimiento del joven Skywalker y la inesperada aparición de los Sith. Una trama densa que no encuentra su ritmo adecuado. Todas las cintas anteriores avanzaban mediante escenas de acción, siendo los diálogos breves y directos. Aquí no, aquí nos encontramos con largas charlas sobre política Galáctica y escenas que poco importan, como el viaje submarino en el transporte Gungan.
Para mí “La Amenaza Fantasma” es la película Star Wars con menos acción, tan solo hay tres grandes secuencias emocionante, el principio en la nave de la Federación, la carrera de vainas y la Batalla final. Curiosamente esas tres secuencias están situadas al principio, en medio y al final, dejando los huecos intermedios para desarrollar la trama, introduciendo, eso si, algún que otro breve momento de acción, pero consiguiendo bajones de ritmo importantes. Entiendo que este primer Episodio sirve para ponernos en la situación que vive la Galaxia pero, sinceramente, le hubiera ido de maravilla si hubieran resumido mucho más los diálogos burocráticos y hubieran prescindido de personajes que no aportan nada, como el ya citado Jar Jar o el Capitán Panaca. La parte de Tatooine si veo necesaria que se tome su tiempo, pues ahí conoceremos al protagonista de toda la Saga.

Un ejemplo de lo que debía haber sido más el film son las secuencias de Darth Maul. Al Sith se le criticó de no llegar a la suela de Darth Vader, una crítica que no comparto, pues Maul nunca se creó para tapar el hueco de Vader, el Sith más grande de cuantos han existido, sino para tener a alguien con quien los Jedi lucharan en el obligatorio duelo. A lo que voy, Maul es posiblemente el mejor personaje de la película porque, sin decir más de dos frases, queda en la memoria por medio de secuencias mudas en donde su figura impone. Para ser más claro aún, en el combate final aparece frente al sequito de la Reina, los Jedi dicen que es asunto suyo quedando a solas con él. Maul desenvaina su sable láser de doble hoja y empiezan a luchar. Ni una palabra. Acción. Un Sith se encuentra con un Jedi y no existe más sonido que el de los sables láser.

El guión fue otro punto flaco, y de nuevo pienso que lo es por la extensa galería de personajes y hechos que se quieren narrar. Lo que no tiene perdón es que Lucas intentará dar una explicación científica a La Fuerza por medio de los midiclorianos, ahí jugó con fuego y casi se carga el misticismo que rodeaba a la Fuerza.
Es sabido que Lucas no brilla por sus diálogos y aquí se ganó el ser atacado por todos los bandos debido a la poca importancia y desarrollo que le daba a sus personajes. El pequeño Anakin Skywalker no deja de ser un niño que demuestra valentía, los Gungan vuelven a ser el pueblo arcaico que se enfrenta a un ejercito más avanzado, Jar Jar directamente debió quedarse en el esbozo de la historia, el Capitán Panaca, y todo soldado de Naboo, sigue a la Reina allí donde ella manda sin tener voz ni voto, y por ende carisma. Solo cuatro personajes merecen reconocimiento. Qui-Gon Jinn rememora al sabio Jedi al que daba vida Alec Guinness en la película de 1977. Aunque nunca se habló de él en las cintas originales es el personaje con mayor presencia en el film, y se le irá mencionando en las dos siguientes entregas. A Lucas se le atacó por este personaje alegando que Obi-Wan fue entrenado por Yoda y no por otro maestro Jedi, sin embargo como iremos viendo, Yoda adiestra a todo aprendiz Jedi para luego cederlo a otro maestro. La Reina Amidala es la dirigente electa que demuestra preocupación por su pueblo, al que defenderá en el Senado. La joven de 14 años (en Naboo escogen a las Reinas a temprana edad durante un tiempo determinado) se muestra guerrera y valiente al combatir a la Federación de comercio. Entre ella y Anakin se deja claro que hay una amistad con la puerta abierta al futuro amor que existirá entre ellos dando lugar al nacimiento de los mellizos Luke y Leia. El Senador Palpatine tiene astucia en la manipulación y ansias de poder en el Senado Galáctico. El futuro Emperador reconocerá seguir de cerca la carrera del joven Skywalker, lo que induce a pensar que es el Lord Sith en la sombra. Por último tenemos al gran Obi-Wan Kenobi, aquí un joven padawan que hace honor a la osadía e ímpetu que reconocía a Yoda tener en “El imperio Contraataca”. La decepción con respecto a Obi-Wan en esta película es que su presencia es muy secundaria, solo reservada a secuencias de combate y a ser la sombra de Qui-Gon. Afortunadamente el personaje tiene su momento de gloria los minutos finales, cuando se enfrenta en solitario a Darth Maul.

“Star Wars” es una Saga familiar, y, como todo queda en familia, Lucas vuelve a utilizar a los droides R2-D2 y C3PO, demostrando que siempre han pertenecido a los Skywalker. El pequeño R2 sirve a Amidala siendo todo un héroe, mientras C3PO es construido por Anakin Skywalker. Una de las cosas que está más cogida con pinzas a través de R2 en las precuelas es que el personaje de Obi-Wan Kenobi afirme no haberlo visto nunca en la película original de 1977 y en las nuevas películas se cruce con él en más de una ocasión. Esto se puede justificar si observamos la interpretación de Ginness en la original, pues parece reconocer a R2, e incluso lo saluda “Hola, amiguito”, y que la razón por la que le diga a Luke que no lo ha visto nunca sea para ocultarle detalles relacionados con sus padres, al fin y al cabo le dice solo lo que necesita saber para combatir al Imperio en ese momento.

Vivimos un efecto deja vú con respecto a las clásicas. Las similitudes con “El Retorno del Jedi” no son solamente a través de los Gungan, sino que al final tenemos una Batalla narrada desde distintos ángulos. Pero no solo con la tercera película (sexta en el orden cronológico interno) encontramos similitudes, sino con la primera “Star Wars”, pues al igual que en aquella la Batalla final aquí se gana destruyendo una nave de control con forma más que parecida a la Estrella de la Muerte, y casualmente el encargado de destruirla no es otro que el joven Skywalker, como 32 años después hará su hijo Luke con la estación estelar del Imperio. Además de eso tenemos ese final de celebración calcado, con un plano de grupo para cerrar la película.

Una vez mencionados los, discutibles, defectos de la película hablemos de sus virtudes, que tampoco son pocas.
La película es, sin discusión, todo un espectáculo visual que destila imaginación y nos transporta a mundos de ensueño durante sus poco más de dos horas de duración. Los nuevos Planetas son impresionantes visualmente, siendo Naboo un Planeta de estilo renacentista y Coruscant una urbe planetaria con grandes rascacielos futuristas. Las naves de Naboo son estilizadas, con dorado para los cazas estelares, y un cristalino plateado para los cruceros estelares.
El trabajo de George Lucas con los actores puede que sea más que discutible pero su planificación es asombrosa. Es posible que algunas secuencias sean más largas de lo que debieran pero no podemos negar lo bien planificadas que están, poseyendo cada plano elegancia. Lucas no se deja llevar por modas y mantiene el estilo clásico en toda la cinta, creando una magnifica planificación en la preparación de la Batalla entre los droides de la Federación y los Gungan al final. Entre las escenas más memorables encontramos el principio en la Nave de la federación, toda una gran secuencia de acción que demuestra la buena forma en que se encuentran los Jedi; la aparición de la ciudad submarina de los Gungan, mágica; el plano que muestra a Amidala observando ante su ventana cómo entra la Federación a Naboo transmite la desolación que siente la gobernante; la despedida entre Anakin y su madre, sencilla pero efectiva, a la cual los acordes de Williams ayuda excelentemente.

Ahora, si tenemos que hablar de dos secuencias memorables de “La Amenaza Fantasma” esas son la carrera de vainas y el duelo de sables láser.
La carrera de vainas es todo un homenaje a “Ben-Hur” y en ella encontramos emoción a raudales, pues el director, junto con su equipo de efectos especiales, nos introduce de lleno en la carrera transmitiéndonos todo lo que sucede de primera mano. Lucas siempre ha sido un reconocido fan de la velocidad (como ya mostró en “American Graffiti”) y con esta secuencia introduce su particular visión de las carreras galácticas. Una secuencia asombrosa que deja exhausto y que justifica el que se decidiera hacer una bajada de ritmo tras ella.
El duelo a sables láser, impresionante. Los que llevábamos tiempo deseando ver a los Jedi en su Edad de Oro no salimos nada decepcionados gracias a este enorme duelo entre Kenobi-Maul-Jinn. Vibrante secuencias cuya única pega es estar narrada en paralelo con otros tres acontecimiento en Naboo, lo que impide que la disfrutemos por completo de forma continuada.

John Williams brilló con luz propia una vez más creando el portentoso “Duel of the Fates”, preludio de lo que será la composición del futuro Episodio III.
Como era de esperar los efectos especiales son de primera, consiguiendo resultados pasmosos.
La dirección artística vuelve a deslumbrar creando todo tipo de razas alienígenas salidas de la mente de Lucas. De los nuevos aliens creados los más celebrados, por perfección técnica y personalidad, son Sebulba y Watto. Mencionar los deslumbrante vestidos que lleva la Reina Amidala y su maquillaje estilo geisha, otro toque visual memorable.
La cinta está llena de guiños y homenajes a otras películas, el más claro es “Ben-Hur”, pero también tenemos “2001” al descubrir varias piezas de la nave Discovery en el taller de Watto, o E.T., al que podemos ver con varios de su raza como miembro del Senado Galáctico.

El reparto está compuesto por Liam Neeson como Qui-Gon, el maestro Jedi que descubre a Skywalker. Neeson fue el actor que más elogios recibió, y, curiosamente, tras esta película repitió el papel de mentor más de una vez. Natalie Portman es Amidala, la joven gobernante de Naboo. Portman está tan bien como Neeson, e incluso juega al despiste al usar su personaje un señuelo en los viajes. Su imagen de geisha es imborrable. Ewan McGregor tenía una conexión familiar con Star Wars, ya que su tío Denis Lwason participó en las tres cintas clásicas como Wedge. El actor escocés está mas que correcto como Obi-Wan en su etapa de aprendiz. El trabajo del actor es primordialmente físico pero hay que elogiarle el que se trabajara el acento y consiguiera asimilarlo al de Alec Guinness. Ian McDiarmid salva con la cabeza bien alta su Senador Palpatine. Jake Lloyd interpretó al joven Skywalker y nada más, poco se supo de él después de la película. Pernilla August dio vida a Shmi Skywalker, madre de Anakin. Samuel L. Jackson vio como su breve Mace Windu quedó aún mas breve debido a que en todas las tomas en que debía decir “Que la Fuerza te acompañe” se reía, ya que era un gran fan de Star Wars y luchó por conseguir un papel. Ray Park fue el entrenador de Neeson y McGregor en el uso de los sables y dio vida a Darth Maul, aunque la voz pertenece a otro actor. Citar que participaron como asistentas reales Sofia Coppola y una desconocida Keira Knightley.

A pesar de las malas críticas la película arrasó en taquilla de forma brutal, convirtiéndose en la cinta más taquillera de 1999. En contra recibió varios ataques de grupos religiosos que veían en Anakin Skywalker una similitud con la de Jesucristo al no tener el padre, y tuvo que resistir las comparaciones con dos films que le hicieron sombra. En primer lugar “Matrix”, dirigida por unos fans de Star Wars. La cinta de los Wachowski alucinó mucho más gracias a su elaborada historia con unos efectos especiales más rompedores que los del nuevo Episodio galáctico. Por otro lado tuvo a “El Sexto Sentido”, la película que si tenia una gran interpretación infantil, curiosamente de un niño que hizo el casting para ser Anakin, Haley Joel Osment.
Hay que decir que “La Amenaza Fantasma” fue la primera película de la que existió una gran cantidad de copias piratas circulando por internet.

La cinta recibió 3 candidaturas a los Oscars en labores técnicas como son Efectos de Sonido, Efectos Especiales y Sonido, pero los perdió contra “Matrix”. Donde recibió muchas nominaciones fue en los Razziee, en donde ganó el premio al Peor Actor Secundario, para Jar Jar.

En DVD se alargó la secuencia de la carrera de vainas. A día de hoy, ya que Lucas no para de retocar sus películas, yo recomendaría que se mejorara la imagen, pues con el tiempo ha acabado siendo la que peor imagen tiene de las seis, y recortaría algunas escenas para ganar agilidad, suprimiendo esa absurda explicación de los midiclorianos.

“La Amenaza Fantasma” fue el regreso tras 16 años de la Saga Galáctica a los cines con una nueva aventura. Puede que el resultado no fuera el esperado debido a la enorme expectación que se creó, pero hay que reconocer que es todo un derroche de imaginación y creatividad que vuelve a trasportarnos a mundos de ensueño.

Lo Mejor: Volvía Star Wars. La planificación de Lucas. La carrera de vainas. El duelo de sables láser.

Lo Peor: La historia es muy densa y el guión pobre. Jar Jar. El ritmo.


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