Leo Kessler es un policía que quiere atrapar a un asesino que mata a jóvenes mujeres. El asesino resulta ser un joven al que las mujeres repelen, y que se obsesiona con la hija de Kessler, eligiéndola como próxima víctima.

Bueno, ayer tuve la ocasión de ver esta película, “clásico” de los años 80, y considerada por muchos como la mejor película que protagonizó Charles Bronson, y he de decir que me llevé un gran chasco. Quizás muchos piensen “no es para menos”, pero esperaba ver un producto de serie B medianamente digno.

Empezando por el ridículo asesino, un joven de buen ver con un cuerpazo pero al que las chicas repelen (¿?) y que, para vengarse, las mata acuchillándolas y desnudándose para no dejar huellas. En fin.
El protagonista es Charles Bronson. Creo que con eso está todo dicho. El actor hace su cliché de policía solitario, con problemas familiares, que se toma la justicia por su lado, rivalizando con Harry Callahan en ver quién tiene peor carácter.
El film es ridículo y absurdo, por no decir previsible desde el principio. Para decirlo claro, es un telefilm de ínfima calidad. Abundan chicas atractivas, con algún que otro desnudo femenino además de el del villano, actores que parecen sacados de una peli porno barata (el asesino; el compañero de Bronson), y música ochentera que no pega ni con cola.

El directo es J. Lee Thompson, que aquí intenta emular a Hitchcock o DePalma en la puesta de escena. Por supuesto ni les llega a la suela. Los asesinatos se muestran con los primeros planos de las mujeres gritando para después mostrar un plano detalle de la navaja bañada en sangre (¡Qué originalidad!). El resto, como ya he mencionado, parece digno del telefilm de las cuatro de la tarde, ideal para echarse una siesta.
He de decir que esta película pertenece a las producciones de la Cannon Group, esa gran compañía que nos regaló “clásicos” protagonizados por ese gran actor que es Jean Claude Van-Damme.

El reparto está encabezado por Charles Bronson, y se puede decir que es el único que está decente. Es una lástima que una actor como él, que protagonizó films como “La Gran Evasión”, “Doce del Patíbulo” o “Hasta que llegó su hora”, quedara reciclado en producciones de este estilo, convirtiéndose en un justiciero televisivo, “Yo soy la Justicia”, “Teléfono” o “El justiciero de Medianoche” lo demuestran. Mencionar la aparición de Kelly Preston como una joven que pasa por ahí, y de Geoffrey Lewis (habitual en producciones Cannon).

En fin, peliculilla de serie B que, por lo que he oído, tuvo un gran éxito en su día (aquí se tituló “Al filo de la medianoche”) y esta considerada como una de las mejores de Bronson.
2,5/10