Inicio una nueva sección en mi blog, que espero pueda realizarla mensualmente. Intentaré comentar una Saga al mes. Debido a mi reciente adquisición en DVD (larga vida al formato) de “X-Men: La Decisión Final” he decidido comenzar este nuevo apartado por la Saga de los mutantes.

X-Men (2000)

En un futuro no muy lejano el genoma humano ha sufrido una considerable evolución descubriendo en diferentes seres rasgos especiales. Entre las personas que poseen dicha característica se encuentra Pícara, una joven que no puede tocar a nadie, pues le provoca la muerte. En una huida hacia la soledad se cruzará con Logan, un ser tan peligroso como ella, en quien verá un amigo. Ambos llegarán a unirse a los miembros de los “X-Men”, un grupo de mutantes que buscan la igualdad con los humanos y combaten a otro mutante que desea la supremacía de la especie, Magneto.

Cuando se anunció la realización del film sobre los mutantes más famosos de la Marvel a finales de los 90, muchos nos alegramos en extremo (en mi caso porque me enganché a la sensacional serie de animación de principios de los 90). Iba a ser la primera gran producción sobre un famoso comic de Marvel, aunque dos años antes, en 1998, se había llevado a la gran pantalla con éxito “Blade”, pero el comic en que se basaba no era tan conocido como el de “La Patrulla X”, y mucho menos en España. Recordar que previamente (en los 80 y principios de los 90) ya se habían realizado productos de serie B sobre personajes Marvel como Spider-Man, El Castigador (con Dolph Lundgren) o La Masa (con Lou Ferrigno).
El proyecto no carecía de dificultad, pues no solo era trasladar uno de los comics más conocidos de la casa de Stan Lee, sino que se trataba de llevar a la pantalla un extenso grupo de personajes que forman el universo X. Esto no era como “Spider-Man” ( proyecto que estaba en espera por aquel entonces), en que el protagonista es un solo superhéroe, aquí hablamos de varios miembros con diferentes poderes y personalidades. Además hay que añadir que el público dio la espalada al género de superhéroes, sobre todo cuando Schumacker realizó “Batman & Robin”, pues veían todas las historias trilladas, aburridas, sin ninguna novedad, mas que poner más colores a los films del hombre-murcielago. Gracias al éxito de “Blade”, la película costó poco y recaudo una suma considerable que dio pie a dos secuelas más, la Marvel se lanzó a dar luz verde al proyecto de “X-Men”, con la FOX como productora y distribuidora.

El anuncio de la realización fue todo un acontecimiento dentro de la comunidad de fans de los mutantes, que ya imaginaban a sus personajes favoritos en la gran pantalla dando truños a tutiplé. Sin embargo, las ansias se calmaron, o mejor dicho clamaron en cólera al conocer detalles del proyecto. No iban a aparecer todos los miembros deseados (Bestia, Ángel, Gambito quedaban fuera); El film iba a costar 75 millones de $, relativamente poco viendo que la media de una superproducción espectacular cuesta 100; el directo elegido fue Bryan Singer, aclamado por su sensacional película “Sospechosos Habituales”, pero que enfadó a los fans admitiendo no haber leído ningún comic (cualquiera lo dice ahora); el reparto estaba lleno de nombres jóvenes como Anna Paquin como pícara, Halle Berry como Tormenta, o Famke Janssen como Jean Grey, sin quitar merito a sus respectivas carreras (aunque de ellas tan solo tenía un Oscar Paquin en ese momento) la elección parecía equivocada e insatisfactoria para los fans (recordemos que Pícara en el papel era una chica de muy buen ver y no una niña). Cíclope sería interpretado por James Marsden, otro joven actor salido en series de televisión.
La elección de Lobezno, personaje mítico dentro del Universo Marvel, no estuvo tampoco exenta de discusión. Desde el principio se tuvo claro que debía ser un rostro desconocido. En primer lugar se eligió a Dugray Scott para interpretarlo, pero problemas de fechas que obligaban al actor a comprometerse con el rodaje de “M-I:2” llevaron a los productores a buscar un sustituto urgente. El elegido fue un actor australiano desconocido llamado Hugh Jackman, que tampoco sabía nada de en qué mundo se metía.
Los rostros más conocidos eran los de Ian McKellen como Magneto, otro choque más, pues el villano, aún siendo mayor posee en los tebeos una presencia prominente, con musculatura. Patrick Steward como el Profesor X fue la única elección no discutida, pues desde que pilotaba el Enterprise con su calva se le veía con dotes de mando.

El estreno se estableció para Verano de 2000, época en que las superproducciones llegan sin parangón. Sin mucha publicidad sobre el rodaje, cómo si hicieron otras producciones que competían con ella como fueron “La Tormenta Perfecta”, “M-I:2”, o “Gladiator”, la productora lanzó el teaser trailer Abril, relativamente tarde. El breve anuncio no dejaba un respiro a los espectadores, y anunciaba el comienzo de la evolución terminando con las garras de Lobezno apareciendo en pantalla. Un breve pero intenso anticipo que llenaba de ansías a los fans y les quitaba el miedo que tenían sobre la forma en que se había hecho la película. El segundo trailer, ya más extenso, no hacía más que afirmarlo, se nos planteaba un discurso moral sobre los mutantes dentro del mundo de los humanos, rodeado de imágenes espectaculares en donde se nos mostraban a los protagonistas en acción y nos demostraba que la elección de elenco no era del todo equívoca por el momento.
El día 4 de Julio, día de la Independendia Americana, llegaba a las salas yanquis la película de “X-Men”, cuya premiere se realizó en un lugar que tiene vital importancia en el film como es la Isla de Ellis. Los espectadores, en su mayoría fans fueron con las garras afiladas para lapidar a Singer en caso de haber destrozado tan glorioso Universo, incluso Kevin Smith estaba entre ellos como buen friki. Por suerte para todos, Singer había realizado una excelente película basada en un comic Marvel, y una notable película de Ciencia-Ficción que se podía disfrutar igualmente si no se conocía a los personajes.

El film no era el típico de acción basado en un comic como muchos afirmaban que era. La película posee un discurso sobre la tolerancia. Los mutantes no son sino seres discriminados por una sociedad que teme lo que no conoce, llegando el problema a las altas esferas del Gobierno. Desde el principio siempre ha habido discriminación en el mundo, odia entre personas diferentes. No hay mejor prueba de ello que cómo empieza la historia cuando, en 1944, un joven Eric Lensherr (Magneto) ve como sus padres son llevados junto con él a un campo de concentración alemán por ser judíos. Empezar con una secuencia del holocausto nazi en lo que, se supone, es un film palomitero para todos los públicos da que pensar. Nos están hablando en ese momento del enfrentamiento entre una raza y otra (la aria y superior contra la judía e inferior), en una época oscura de nuestra historia. Años después, en lo que se supone es un futuro cercano, la relación entre personas no ha cambiado, viendo a seres diferentes (mutantes) como una raza peligrosa a la que hay que detener antes de que se expanda.
Dentro del grupo mutante nos encontramos, a su vez, con dos puntos de vista. Por un lado el de Charles Xavier que ve la posibilidad de convivir humanos y mutantes en un mismo mundo, tan solo hay que darles tiempo para comprender. Por otro lado está Magneto, el joven que sufrió las represalias de los nazis en su juventud, y que siempre ha sido tratado como un ser inferior. Ahora ha llegado su momento de demostrar su supremacía y la de su especie, comenzando junto con su Hermandad de Mutantes una guerra contra los que quieren dominarles (entre los que se encuentran y tienen más voz el Senador Kelly). Ambos, amigos en el pasado, se enfrentan en un combate por demostrar quién lleva razón, pero los actos de Magneto alcanzan el terrorismo, y Xavier no ve más solución que interponerse en su camino.

Como adaptación no podría ser más fiel, inteligente y original. Consiguiendo capturar la esencia de la mayoría de los personajes, Singer realiza un film fresco, elegante, con secuencias de acción bien realizadas (Magneto frente a la policía hablando con Xavier; la pelea entre Mística y Lobezno) y condensando la historia en unos breves, pero suficientes, 95 minutos.
La puesta en escena está muy cuidada con interesante escenarios, en donde se ven varias X insertadas en la arquitectura, y con secuencias inteligentemente planificadas. Los decorados están muy conseguidos, en especial la sala Cerebro y las instalaciones X, abundando el estilo futurista azulado. Las escenas de acción no abundan, pero las que hay son de agradecer pues no son de pega como otras producciones en las que es una obligación, sino que aquí son justificables gracias a la trama.

La presentación de los personajes principales es otro acierto, pues tanto a Xavier, como a Magneto se les presente entre sombras asistiendo a la conferencia sobre los mutantes para después mantener una charla en un pasillo frío y cristalino. En dicha secuencia es de aplaudir como sencillez y elegancia van cogidas de la mano, y cómo en un sencillo juego de plano-contraplano Singer construye una escena en que se nos descubre la psicología de cada personaje y su relación, así como también lo hace en una magistral escena final que nos deja con la miel en los labios y nos avanza lo que vendrá, con ambos personajes jugando al ajedrez en la cárcel de plástico.
El personaje de Lobezno se nos presenta entre sombras, de espaldas, en una jaula como el animal que es. Una gran presentación. Es el personaje más cuidado de todos, y junto con Xavier el más fidedignamente representado. Con amnesia que le impide recordar gran parte de su pasado, entre lo que se encuentra cómo le implantaron en su esqueleto el irrompible metal “adamantium”. Posee el mismo mal carácter que en los comics y su mismo buen gusto por los puros.
Pícara es otro personaje cuidado, pues sobre ella cae mucho peso de la historia al enfrentarse al dilema de vagar por el mundo sin encontrar nadie que la entienda. Su única esperanza es Lobezno, en quien verá un amigo y protector, comenzando una amistad que la chica cree interpretar como otra cosa.
Sobre el resto mencionar que Cíclope, Tormenta y Jean Grey son secundarios con intervención en las secuencias de acción al final, esto daba pie a pensar ya en una secuela. De los villanos tan solo Mística posee una personalidad propia como Magneto, Dientes de sable es un luchador de Presing Catch con rasgos felinos y Sapo es Darth Maul (Ray Park) con lengua extralarga (incluso repite los mismos movimientos en combate que en “La Amenaza Fantasma”). Mencionar la aparición de personajes como el Hombre de Hielo, que comienza una relación de amistad con Pícara, Pyro, o Gata Sombra, personajes que tendrían más protagonismo en las secuelas.

Los Efectos Especiales no son los protagonistas de la función, sino que están al servicio de la historia, como debe ser. Además no se abusa de ellos más que cundo es necesario (el final en la Estatua de la Libertad).
La Banda Sonora fue compuesta por el difunto Michael Kamen, quien desgraciadamente no consiguió llegar al espíritu de los protagonistas. Su composición es como la película, un preludio para algo mucho mayor que estaba por venir. Desgraciadamente no pudo continuar el tema principal que aquí presentaba tímidamente, pues en la secuela sería sustituido por John Ottman.
El reparto estuvo a la altura de las circunstancias, callando las voces que se alzaron en un principio, y consiguiendo que lo que veíamos en pantalla diera sensación de realidad, de estar viendo una película de ciencia-ficción y no una de fantasía inspirada en un comic.

Bryan Singer alcanzó un gran éxito con este film, consiguiendo que “X-Men” fuera considerada por los amantes de los tebeos como la mejor adaptación de un comic jamás realizada. Gracias a este éxito no solo seguiría la franquicia mutante, sino que las productoras de Hollywood comenzarían a realizar adaptaciones de comic anualmente, y abundantemente, pues posteriormente vendrían “Spider-Man”, “Hulk”, “Daredevil”, “Los 4 fantasticos”, etc…. Pero “X-Men” tiene el privilegio de haber sido la primera superproducción Marvel consiguiendo un resultado inmejorable como primera película.

7/10

X-Men:United (2003)

El debate sobre los mutantes prosigue. El Presidente de los Estados Unidos es atacado por uno de ellos, lo cual beneficia al militar y científico William Stryker a conseguir una autorización para poder entrar en la Mansión de Xavier y capturar a varios de sus alumnos. Sin embargo, sus verdaderos fines son más macabros. Los X-Men tendrán que luchar contra él uniendo sus fuerzas a las de Magneto y Mística.

Tras la buena taquilla cosechada por la primera entrega estaba claro que iba a realizarse una segunda parte, es una norma de Hollywood. Para esta primera secuela, la productora FOX no escatimó tanto en medios como para realizar la primera, de unos 75 millones que costó “X-Men” pasaron a unos 120 de presupuesto para esta, una cifra muy considerable. El equipo volvería a ser en su gran mayoría el mismo tras los buenos resultados cosechados, la gente no admitía tras la cámara a nadie que no fuera Singer tras su buena labor mutante.
Como toda buena secuela, y dado el generoso presupuesto, se decidió realizar un espectáculo visual más rico que el anterior y añadir varios personajes nuevos. Desde el principio se anunció la incorporación de Rondador Nocturno y la importancia que iban a tener otros personajes que ya vimos en la primera.
El estreno se fechó para el 5 de Mayo de 2003, compitiendo casi directamente (con una semana de diferencia) con la que, se suponía, iba a ser el boom del verano “Matrix Reloaded”, sin embargo Singer siempre mostró calma y confianza en el trabajo que estaba realizando.

La película se estrenó en la fecha prevista y volvió a ofrecer un espectáculo acercándonos de nuevo al Universo Mutante Marvel. Con una diferencia, y es que esta vez, y como secuela que era, no se debía detener en presentar a la mayoría de los personajes, sino más bien en desarrollarlos un poco más. Así pues Tormenta o Jean Grey pasaban a tener más protagonismo (en el caso de Berry se debió a sus exigencias al estudio y a su reciente Oscar) haciendo más gala de sus poderes que en la primera parte, el Hombre de Hielo se convertía en pareja de Pícara, quienes iban acompañados de Pyro, capaz de manipular el fuego y al que le gusta fanfarronear, pues cree tener una capacidad superior que el resto de sus compañeros. Desgraciadamente, y esto nunca ha contentado a los fans, Cíclope quedaba en segundo plano, como protector del Profesor.
Sobre los nuevos, decir que enriquecieron la trama. Rondador Nocturno se nos presenta al principio (en una espectacular primera secuencia de ataque contra el Presidente en la Casa Blanca a ritmo del “Réquiem” de Mozart) como un personaje hostil para después descubrir que es un personaje atormentado y espiritual, abrazado a la Fe, donde busca el perdón de Dios. Ciertamente es una contradicción el ver a criatura tan diabólica en aspecto (piel azul, cola y cuernos) ir con un rosario y rezar para exculpar sus pecados.
La trama seguía insistiendo sobre el dilema acerca de la sociedad mutante en el mundo de los humanos. En esta ocasión se nos muestra la discriminación por un punto de vista más cercano, como puede ser el de la propia familia. El personaje de Bobby Drake (Hombre de Hielo) oculta a sus padres su verdadera condición de mutante diciéndoles que está en un colegio privado, sin embargo se vera en la obligación de decírselo cuando se oculte en su casa, junto con otros miembros X, y ellos no lo acepten del todo. Se puede decir que desde que lo saben le dan la espalda y lo entierran (su hermano llama a la policía alegando que los tienen secuestrados).
El personaje de Bobby Drake nos sirve para hablar sobre Pícara, que aquí ha pasado de ser casi protagonista en la primera parte a meramente secundaria. Su problema requeriría más profundidad que el que se nos ha mostrado, aunque es cierto que solo es una niña y no la mujer de los comics deberían haberla aprovechado más.
El trío de jóvenes lo completa Pyro, quien no duda a la hora de utilizar sus poderes ya sea contra humano o mutante. Sus pensamientos están más cercanos a los de Magneto que a los de Xavier, y de eso se darán cuenta ambos lideres.

La hostilidad por parte de la Sociedad humana está mucho más presente aquí que en la antecesora, en que solo teníamos a un Senador parlanchín. En esta ocasión nos encontramos con William Stryker, viejo soldado al que el tema mutante le obsesiona y martiriza desde hace tiempo. Su hijo fue discípulo de Xavier, quien no pudo hacer nada por al muchacho cuando llegó a su límite y perdió la razón llegando a matar a su madre. Gracias a una poción, Stryker puede dominar a todo mutante vivo, excepto a Xavier. Para él tiene algo especial, a su hijo, antiguo alumno del Profesor X, ahora pegado a una silla de ruedas como el líder de los X-Men. Jason conseguirá entrar en la mente de Xavier y le obligará a realizar lo que Stryker desea: aniquilar a todo mutante viviente mediante la duplicación de la maquina Cerebro.
Con Stryker se crea un trío psicológico enfrentado. Por un lado Xavier que sigue deseando la convivencia entre humanos y mutantes, al cual Magneto le responde hablando tan solo de supremacía y de dominación contra los humanos, y por último tenemos a William Stryker a quien el odio por el daño que le hizo Xavier en el pasado con su hijo le ha llevado a odiar a los mutantes de tal manera que ansía su total destrucción del mundo. Más cercano a Magneto que a Xavier, pues ambos son personajes radicales que no aceptan el dialogo, Stryker se convierte en la Némesis directa del Profesor X y en enemigo natural de Magneto.
Gracias a Stryker se pude profundizar algo más en el pasado de Lobezno, pues él fue quien le implantó el metal de “adamantium” en el esqueleto del mutante y afirma ser su compañero de hace años. Lobezno recordará parte del experimento, y visitará el laboratorio en donde se realizó la operación quirúrgica.
Como bien se subtitula la película en su versión original (United), en esta nueva aventura vamos a presenciar la unión momentánea entre Magneto y los X-Men con el fin de acabar con la locura de Stryker que concierne a todo mutante. Menuda gracia el ver como Lobezno, Tormenta y Jean tiene que trabajar junto a Mística (a la que Lobezno le dejo un magullado recuerdo) y Magneto. Por supuesto, el viejo soldado se cubrirá las espaldas con una presencia femenina con rasgos orientales y huesos tan duros como los de Lobezno, Dama Mortal.
En los comics dicho personaje era una antigua pareja de Lobezno que desaparecía de la vida del héroe para luego aparecer en presencia fantasmagórica. En la película no se llega a ese termino, sino simplemente a establecer una relación entre ambos personajes mediante el implante del indestructible material, la capacidad regenerativa de ambos, la posibilidad de sacar garras (Lobezno de los nudillos, Dama Mortal de las uñas). Los dos personajes se enzarzaran en una pelea brutal en que no se mostrará más sentimiento hasta que acabe la lucha (Dama Mortal deja de estar a merced de Stryker y Lobezno cree reconocerla al volverse sus ojos normales).

De nuevo Singer confeccionó una película digna de su predecesora, con estilo clásico, elegante puesta en escena y poderosas secuencias de acción, que era de lo que se quejaban ciertas personas al ver la escasez que poseía la primera. Dichas secuencias están bien construidas y dan emoción desde el primer minuto, en que, a ritmo de Mozart, contemplaremos el ágil ataque de Rondador Nocturno al Presidente. La única pega de dicha secuencia, y que rompe con el estilo del film, es la ralentización en que Rondador aparece y desaparece repartiendo puñetazos a los guardaespaldas. Aunque puede servir para demostrarnos su habilidad mutante (teletransportación) parece que copia el efecto “Matrix”. El resto de las secuencias de acción son perfectas, y de nuevo encajan perfectamente en la trama. De todas ellas destaco el ataque a la mansión X en que Lobezno da muestras de su buen humor y se nos muestran a los jóvenes que viven en la mansión, aprovechando para mostrarnos a Coloso, otro mutante muy querido; la huida de Magneto de su prisión de plástico a base de bolitas de hierro, y la pelea entre Lobezno y Dama Mortal, mejor coordinada que la de Lobezno contra Mística de la primera. Además supo dar oscuridad e inquietud en los juegos entre Jasón y Xavier.
FOX le dio más libertad creativa a Singer, el cual se rodeo de colaboradores habituales con los que había trabajado anteriormente. El comienzo del film es idéntico al anterior, la voz de Xavier, los créditos y la puerta de Cerebro que se nos cierra para dar comienzo a la historia. Con eso Singer siempre ha declarado la unión entre los films como si se tratara de un serial, como las películas de Bond.
La fotografía corrió a cargo de Thomas Siegel, quien se lució sobre todo en las secuencias dentro de la prisión de plástico de Magneto con esos colores pálidos. La música fue un cambio, ya que recayó en el habitual de Singer, John Ottman, quien compuso una partitura vibrante, más completa que la de Kamen, y con un tema principal mucho más pegadizo.
El reparto repitió al completo. Hubo incorporaciones como la de Alan Cumming como Rondador, Bryan Cox como Striker y Kelly Hu como Dama Mortal.

La película cosechó un éxito superior al de su predecesora, consiguiendo recaudar en su primer fin de semana en Estados Unidos la friolera cifra de 80 millones de $, consiguiendo una recaudación total de 215 millones en un verano en que tuvo que verselas con Neo, Jack Sparrow en su primera aventura, y Terminator. Estaba claro que íbamos a seguir disfrutando de los X-men, sobre todo después de ver el final del film. Lo que no sabíamos es que iba a haber cambios.

7,5/10

X-Men: The Last Stand (2006)

Los X-Men siguen combatiendo contra las fuerzas de Magneto y su Hermandad de los Mutantes. Entre los miembros sigue existiendo un alo de tristeza tras la perdida de Jean Grey en el Lago Álcali. Una noticia irrumpe en la sociedad, los científicos han encontrado un antídoto que puede erradicar el gen mutante X y convertir a los mutantes en seres humanos normales.

En una entrevista posterior a “X2” Bryan Singer declaraba su participación en una tercera película de los X-Men si se hiciera, de hecho se especuló que tenía el borrador de la historia escrito. Sin embargo algo se interpuso entre los mutantes y el director, algo que volaba procedente del planeta Krypton. Singer fue elegido para dirigir la nueva película sobre Superman, dejando a sus mutantes huérfanos. Muchas voces decían que el proyecto debía posponerse hasta que Singer estuviese disponible y pudiera dirigirla, sin embargo la FOX se puso en busca inmediata de un director que suplantará al padre cinematográfico de lo mutantes. Ciertamente esperar más hubiera sido romper un sistema que funciona bastante bien, como es el estrenar una secuela cada 3 años (sistema que ha utilizado George Lucas para estrenar sus capítulos galácticos). De modo que la 3ª entrega mutante debía estrenarse en 2006 sin problema.
El elegido para sustituir a Singer en la silla de dirección fue Brett Ratner, especialista en realizar terceras partes de Sagas (aunque sea en forma de secuela) como ya demostró en “El Dragon Rojo”. Ratner además era el causante de la Saga “Hora Punta”, lo cual daba bastante miedo a los admiradores de los mutantes.
Por suerte ahí estaban los de FOX (Avi Arad y Lauren Shuler Donner) para secundarle y guiarle por el buen camino, además de todo el elenco interpretativo que, en su mayoría, repetía, encabezado por Hugh Jackman que ahora pasaba a ser también productor del film.
El rodaje fue relativamente corto y no tardó en promocionarse la película con un teaser poster y posterior trailer a finales de 2005 en donde se mostraba acción a raudales con la voz en off de Xavier de fondo. El título elegido, esta vez para todo el mundo n lugar de solo para USA como hicieron con la 2ª, fue “The Last Stand” (La Decisión Final) que ya avecinaba la película como la última de la Saga, y así la fueron vendiendo.

Al enterarme del argumento del film, la cura, no pude esquivar mi pensamiento a la hora de ver la serie de animación y recordar que en dicho argumento estaba involucrado uno de mis villanos favoritos, Apocalipsis. ¿Tendría la FOX el As en la manga guardado de mostrar a dicho ser en la película? Sin embargo mis esperanzas se desvanecieron al comprobar que tambien adaptaba la famosa serie “Fénix Oscura” en que Jean Grey vuelve convertida en un ser superior y malvado. Ambas series e ideas (La Cura y Fénix Oscura) daban para películas independientes, sin embargo el unirlas en una sola, y con una duración similar a la de la primera película (95 minutos) no presagiaban algo bueno.

Efectivamente, el 25 de Mayo llegaba a las pantallas de todo el mundo “X-Men: The Last Stand” y muchos comprobamos que lo que había hecho Brett Rattner no era sino intentar mantenerse fiel al estilo narrativo y visual de Singer pero acelerando los acontecimientos y centrándose en las secuencias de acción.
La historia es interesante, no vamos a negarlo. Una posible cura que convierta a los mutantes en humanos y en la cual vea Magneto la razón para un levantamiento mutante es sensacional. Ahora bien, cuando entra en escena Jean Grey nos olvidamos de la cura, pues sol queremos ver a Fénix actuar. El mayor fallo que le veo al film es este mismo, unir dos historias paralelas en una sola, ya al principio, a modo de flashback, vemos a la joven Jean siendo visitada por Xavier y Magneto, y posteriormente vemos a Ángel intentar cortarse las alas y siendo descubierto por su padre, que se convertirá en el creador de la cura.
En lo que concierne a la cura entran en escena mutantes como Pícara que ve la posibilidad de poder tocar a sus seres queridos, Tormenta que afirma que no hay nada que curar y dos nuevos personajes, Bestia, quien sustituye a Rondador Nocturno aunque permanezca dando color, y Ángel. Sobre Bestia he de decir que me sentí bastante desilusionado, pues en la segunda película se hacía un pequeño cameo de Hank Macoy hablando en televisión y ya, en esta tercera, aparece trabajando hombro con hombro con el Presidente y asistiendo a conferencias. Si se supone que este 3º film comienza justo donde acaba el 2º , o pocos meses después ¿como han cambiado tanto de opinión los humanos? Ángel aparece 5 minutos en toda la película, y no es más que para hacerle ver a su padre que porque tenga alas es peor que un ser humano, simplemente es diferente, pero claro eso se supone que hay que adivinarlo porque entre los dos no se hablan más que tres frases. Este es un ejemplo de lo acelerado de los acontecimientos. Desgraciadamente el tema de La Cura solo sirve para introducir peleas entre los seguidores de Magneto y los X-Men, pues dicho argumento queda muy pobre en el film, y más si lo comparamos con el de la serie de animación, en donde Apocalipsis inyectaba dicha “cura” para tener a los mutantes a su merced. Lo mejor que tiene La Cura es el posible debate que se establece entre los mutantes de si hay que tomarla o no, porque entonces estás negando lo que eres y te convertirás en lo que otros quieren.Sobre Fénix Oscura, que posiblemente este mejor desarrollada en la película que la trama de la cura, entran en acción Lobezno, Xavier y Magneto. El regreso de Jean tras su caida era lo que realmente esperábamos de este film, y no una trama secundaria o complementaria. Ratner (inteligente como el solo) la utiliza además para eliminar personajes que cree que son un lustre o que ya no tienen nada que hacer salvo morirse.

Aunque el guión sea bastante pobre, Rattner se preocupa más en meter acción y entretener al personal, que para algo va a ir la gente al cine.
Esta es la entrega más emocional de la serie, eso en palabras de Ratner, Yo supongo que el hombre lo dice porque desde los 15 mitos de película ya está cargándose personajes y deben darnos pena. Algunos si que es cierto que nos dan pena, sobre todo por lo bien planificado que está. Como he mencionado Ratner está más preocupado por la acción que por el guión, y crea secuencias de acción a mansalva, algunas de ellas memorables y protagonizadas por Fénix, como la secuencia en casa de Jean cuando se establece la batalla telequinésica, la secuencia entre Jean y Lobezno en la habitación del recinto de los X-Men o la batalla final entre ambos personajes.
Sobre la forma en que está rodada la película, salvo las secuencias antes comentadas, está bien, por debajo del nivel de Singer (lo cual se esperaba). Ratner parece haberse estudiado al dedillo las dos previas para embarcarse en el trabajo a la hora de poner en pantalla a los personajes(cosa que ya hiz con “El Dragón Rojo” en donde copiaba planos de “EL Silencio de los Corderos”), por ejemplo a Xavier lo presenta tal cual Singer en las dos anteriores (empezando por una rueda de su silla y subiendo hasta él). Sin embargo prescinde de la forma de comenzar la película por un flashback que da pie a los créditos, con lo cual se rompe la continuidad y la autoría que mantenían las dos previas.
“X-Men: The Last Stand” es la película de acción de la Saga, en donde aparecen casi todos los personajes posibles, aunque sean con una línea de dialogo (véase Morpho por ahí) y eso es otro fallo, pues para alimentar las ansias de los fans en ver personajes, Ratner decide hacer aparecer por ahí a Juggernaut, que no hace más que decir idioteces siendo el contraputo a otro personaje previo que tenía la misma función, Dientes de Sable. Mientras el hombre-Animal apenas abría la boca, el gigantón con casco dice cosas por decir, porque deben hacer gracia, o eso se supone. También vemos por ahí a Calisto, que se tira de los pelos con Tormenta. Bestia está bien representado, salvo por el pequeño detalle de que es muy precipitado que ya desde el principio se siente con el Presidente a hablar tranquilamente.
En cuanto a los personajes conocidos, se elimina Rondador como ya he citado, Pícara sale nada más que por mantener continuidad y en su lugar gana protagonismo Kitty Pride, quien mantendrá una relación de cariño con Bobby Drake, quien se las verá en esa esperada pelea contra Pyro. Mística, posiblemente el mejor villano de todos los aparecidos junto a Magneto también se la cargan.
Tampoco desaprovechan la ocasión de mostrarnos la ansiada sala del peligro, y ya de paso mostrarnos la cabeza de un centinela (maquina que ansiábamos ver desde la primera película).

Tras la salida de Singer tuvieron que contratar a otros especialistas para diversos campos. Así pues se ocupó de la fotografía Dante Spinotti consiguiendo un color más cálido y oscuro que en las anteriores entregas. La música volvió a tener un nuevo compositor en John Powell quien creó la mejor Banda Sonora de la trilogía.
EL reparto volvió a ser el mismo aunque con cambios respecto a la importancia de los personajes. James Marsden rodó rapidito su parte que le esperaba Superman; Anna Paquin sabia perfectamente cual era su papel en esta ocasión, comparsa; Halle Berry se proclamo protagonista femenina tras atosigar a los productores y ver que su experimento de “Catwoman” no salió bien; Hugh Jackman se aseguró del protagonismo de Lobezno interviniendo además como Productor. Entre los nuevos miembros del reparto tenemos a Ellen Page como Kitty Pride, personaje que ha tenido un rostro distinto en cada nueva película; Ben Foster como Ángel; Vinnie Jones como Juggernaut; y Kelsey Kramer como Bestia.

Al final de la película descubrimos que la supuesta finalidad de la Saga no es más que una idea de marketing, ya que el final es más abierto que el de la 2, lo cual ya es decir. Supongo que los productores querían referirse a que es el final de una etapa, y que ahora contrataran a otros actores para nuevos personajes continuando una Saga tipo “Ultimate X-Men” o algo por el estilo.
Estrenada en Mayo de 2006, la película fue todo un éxito, mayor al de sus antecesoras, convirtiéndose en la más taquillera de la Saga, y venciendo a “Superman Returns” dirigida por Bryan Singer, quien seguramente quedó satisfecho al haber perdido la batalla frente a viejos conocidos.
A pesar de no estar al nivel de las dos anteriores, en mi opinión, esta tercera entrega es un digno cierre a una etapa, pero no un adiós definitivo.

6/10
En resumen la Saga de X-Men me parece muy acertada como adaptación y notoria como films de entretenimiento, que en resumen es lo que son.