stardust_xlg.jpgEn los tiempos que corren, en que la mayoría de las películas de fantasía están destinadas para un público infantil (tal es el caso de “Eragon” o “Las Crónicas de Narnia”) es un placer ver una película como “Stardust”. Un cuento de hadas en que se dan cita príncipes, brujas, piratas, un joven enamorado y criaturas míticas que nos transportan a un Universo mágico en que los adultos disfruten como niños.

Basada en la obra gráfica (primero una serie de comics y luego una novela) de Neil Gaiman, el director Matthew Vaughn consigue trasladar a la pantalla el mundo de ensueño creado por el escritor en donde la fantasía no tiene límites, ya que desde el inicio hasta el final “Stardust” es un deleite sin freno de imaginaria visual al servicio (esta vez sí) de una historia.
El joven Tristan Thorne es un muchacho que no tiene mucha fortuna (lo echan del trabajo y la mujer que quiere no le hace caso), pero todo puede cambiar si consigue para su adorada Victoria la Estrella que han visto caer del cielo. Para ello tendrá que traspasar el muro que rodea su pueblo y adentrarse en un mundo desconocido. Sin embargo no es el único que busca a la Estrella, ya que tras ella van varios príncipes, con los originales nombres de Primus, Secundus, Tertius, Cuartus, Quintus, Sextus y Septimus, que ansían la Corona del Reino de Stronholm y una vieja bruja que gracias a la Estrella conseguirá la juventud eterna.
En la búsqueda de la Estrella y su marcha junto a ella Tristan se encontrará a él mismo y descubrirá lo que de verdad quiere en el mundo, descubriendo su verdadero origen y haciendo frente a multitud de peligros, como todo buen protagonista de cuento de hadas que se precie. Así pues la película está más cerca de títulos como “La Princesa Prometida” (con una galería de grandes personajes secundarios, no olvidemos al gran Iñigo Montoya), “Willow” (donde el protagonista hacía frente a una malvada bruja y pasaba de ser un simple campesino a un héroe) o “Legend” (donde el amor hacía que el protagonista se enfrentará al mismísimo diablo y aparecía cierto animal mitológico que tiene protagonismo en la presente también) que de “El Señor de los Anillos”, consiguiendo envolver la trama romántica y aventurera con un aire de fantasía como ya lo tuvieron los títulos citados. Convertir en cabras a humanos, aparecer casas de la nada, ver barcos voladores, piratas cazadores de rayos, o príncipes fantasmas, aparecen ante nuestros ojos, todo ello envuelto con un buen despliegue visual y un ritmo que no decae en las más de dos horas que dura el film. Vaughn, que proviene de producir películas a Guy Ritchie, y de dirigir a Daniel Craig en “Layer Cake” consigue en este film transportarnos a través del muro para vivir una aventura cinematográfica con toques de humor (los principes), romanticismo, duelos de esgrima, y momentos apasionantes (ese tour de force final en el palacio de las brujas).
“Stardust” cuenta además con un reparto plagado de estrellas. Michelle Pfeiffer da vida a la malvada bruja (y de nuevo dentro de un trío como en “Las brujas de Eastwick) Lamia, en principio vieja y decrepita pero luego joven y hermosa en donde podemos contemplar lo bien que pasan los años por esta mujer. Rupert Everett tiene un breve papel como príncipe, al igual que breve es la aparición de Peter O´Toole como Rey. Claire Danes está más que convincente como Yvaine, la estrella caída, mientras Sienna Miller cumple como Victoria. Charlie Cox aguanta ser el protagonista, aunque le falta carisma. Para el final dejo a Robert DeNiro como Capitán Shakespeare, el cual sorprende por reírse de sí mismo y soltarse la melena convirtiéndose en tío segundo de Jack Sparrow y crear un personaje de lo más pintoresco y que dice una de las mejores frases de toda la película (y que bien podría ser un guiño a sus últimos años como actor): “Una reputación se forja con los años, pero basta un desliz para echarla por los suelos”.
Es una pena que la película no haya funcionado bien en USA, ya que es una buena historia, bien contada y superior a la mayoría de productos similares con los que nos bombardean últimamente.

Lo Mejor: Reencontrarse con un cuento de hadas cinematográfico puro y duro.

Lo Peor: Charlie Cox no tiene el suficiente carisma para hacer frente a tan magnos secundarios.