Hannibal, de Ridley Scott

hannibal.jpg“El Silencio de los Corderos” fue un gran éxito que renovó el thriller y dio a conocer al gran público al personaje del caníbal Hannibal Lecter, aunque no era la primera vez que este personaje aparecía en pantalla ni la primera adaptación de la Saga de Thomas Harris, pues Michael Mann ya realizó “Manhunter” basándose en “El Dragón Rojo”, donde el caníbal tenía el rostro de Brian Cox, sin embargo fue la escalofriante interpretación de Anthony Hopkins la que quedó grabada en la retina de los espectadores como el psicópata. Como era de esperar, a raíz del éxito de la película que dirigiera Jonathan Demme (coronada con cinco Oscars), las continuas noticias sobre la posible secuela no eran pocas. El creador del personaje, Thomas Harris, publicó en 1999 la tercera novela de la serie Lecter con el nombre “Hannibal” cuyos derechos compró Dino De Laurentiis, pero hubo varios problemas a la hora de preparar el film. Ni Demme ni Jodie Foster querían participar y a punto estuvo Hopkins de no involucrarse, claro que si así hubiera sido la película directamente no habría existido. Había que reemplazar dos nombres tan potentes como los dos ausentes y el productor no perdió tiempo. Para el papel de la agente especial Starling se barajaron infinidad de nombres hasta llegar al de Julianne Moore, que debería permanecer siempre a la sombra de Jodie Foster durante toda la producción para la vista pública. El director elegido fue Ridley Scott, quien en esos momentos presentaba en sociedad “Gladiator”, que le haría volver a abrazar el éxito, lo cual respaldaba su elección.

Reconozco ser un gran defensor de esta película de Ridley Scott. El director creo una obra totalmente diferente a “El Silencio de los Corderos”, lo cual me parece del todo acertado, pues ¿qué sentido tiene hacer algo que ya existía?. En contra de la angustiosa y claustrofobia puesta en escena de Demme, Scott se decanta por grandes escenarios abiertos para narrarnos la vida actual de Hannibal Lecter, retirado felizmente en Florencia, ciudad a la que hacía referencia cuando estaba encarcelado. El director inglés sabe de sobra como ambientar sus películas y aquí consigue transmitirnos un aire de clasicismo y elegancia acorde con la ciudad florentina.
Mientras que la cinta de Demme es un thriller psicológico, la de Scott es un thriller romántico donde hay sitio para el odio y la venganza cercano a las grandes tragedias griegas. La relación entre Lecter y Starling se iba estrechando cada vez más a medida que se entrevistaban y la agente no ha conseguido librarse del recuerdo del doctor, el cual tampoco olvida a su aventajada alumna del FBI. Como dos amantes separados consiguen ser unidos a través de un multimillonaria totalmente desfigurado y desvalido por culpa del caníbal, Mason Verger. El hombre pondrá a Starling de nuevo tras la pista de Hannibal a la par que ofrecerá una recompensa a quien le de el paradero del hombre. Es aquí donde entra el inspector Pazzi, un ser codicioso que aprovechara la oportunidad de entregar a Lecter sin contar con la inteligencia del veterano doctor, quien decide volver a entablar conversaciones intimas con Clarice gracias al móvil del policía al cual llama la agente.
La relación entre Lecter y Starling es la de la Bella y la Bestia, tan diferentes entre ellos pero a la vez necesitados el uno del otro. La agente ha perdido el control sobre sí misma en varias operaciones debido a sus continuos pensamientos sobre la figura del asesino. Para Lecter, Clarice es la única persona en el mundo por la que siente aprecio, la única mujer que hace que su congelado corazón vuelva a latir. No es su apariencia lo que lo atrae sino su inteligencia, su fuerza y sus miedos, los cuales utiliza para acercarla a él.

El guión de la película esta escrito por Steve Zaillian, quien rescribió lo escrito en un principio por el gran David Mamet. Diré que es una adaptación correcta, aunque con un final demasiado suave. Me explico. El libro de Thomas Harris es prácticamente igual al film salvo por el retrato psicológico de Starling y por el final, el cual es más siniestro y posee cierta mala leche que en el film se eliminó. Y es que, seamos francos, Clarice debía transformarse en una igual a Lecter, una vampira andante, devoradota de cuerpos con los cuales festejar banquetes acompañada de su eterno amor. Quizás el transformar un personaje cercano a los espectadores en otro psicópata echó para atrás a los creadores del film quienes se inclinaron por una Clarice más acorde a la ley, aunque con un mal momento personal en que introducirían de nuevo a Lecter en su vida. Si tuviera que ponerle un gran pero a la película sería este sin duda, el no haberse atrevido a adaptar fielmente y totalmente la novela con todas sus consecuencias.

1875.jpg

Ridley Scott consigue un trabajo más que aceptable si tenemos en cuenta la presión que sufría por muchos medios y personas de hacer regresar al cine una figura como Hannibal. Ya he mencionado lo acertado que es el cambio de estilo con respecto a “El Silencio de los Corderos” y su firmeza e inteligente puesta en escena en todas y cada una de las escenas acontecidas en Florencia, con secuencias tan hermosas como la de la Opera, cuya pieza musical se creó exclusivamente para la película, o la persecución a través de las bocacalles. Eso en lo que respecta a Lecter, en cuanto a Clarice el director decide caer en ciertos recursos suyos bastante discutibles como son ralentíes y aceleraciones con los que conseguir mayor impacto en las secuencias de acción.
Uno de los aspectos más discutidos sobre la película el día de su estreno fueron las secuencias que poseía. Si bien ya posee un personaje bastante grotesco, delicatessen para los amantes del fantástico, Mason Verger, el bueno de Scott nos enseña lo que sería la preparación de un plato y posterior degustación para Hannibal. Esto está presentado en la película en forma de venganza hacía el agente Krendler, encarnado por Ray Liotta, al cual le van a succionar los sesos para que piense mejor. Una secuencia que a muchos les pareció de mal gusto pero que era necesaria, en mi opinión, para un personaje como Hannibal Lecter.
Scott se rodeo de buenos colaboradores que ya habían estado a su servicio en su Peplum Romano, como Pietro Scalia en el montaje, o Hans Zimmer en la Banda Sonora, ambos realizando buenos trabajos, sobre todo el segundo que crea una partitura acorde con el personaje, elegante, con algo terrorífico cercano al trabajo de coros que realizó John Debney en “End of Days”.
Anthony Hopkins será siempre Hannibal Lecter, para bien o para mal. Julianne Moore crea una Clarice Starling diferente a la de Foster, pero ni muchos menos está mal, sencillamente es que las comparaciones son odiosas. Entre el elenco de secundarios tenemos a Ray Liotta, Giancarlo Giannini, Francesca Neri y un muy desfigurado Gary Oldman en el papel de Mason Verger, otro de esos personajes que tanto caracterizan al camaleónico actor.

Un thriller más que estimable, realizado con buen pulso, al que el gran nombre de su predecesora le hizo sombra e impidió a muchos ver las riquezas que posee. Al año siguiente llegaría otra parte más, esta vez una precuela-remake, pues se trataba de “El Dragón Rojo”, ahora sí con Hopkins como Lecter y un gran elenco interpretativo, y cuatro años después, y ya para exprimir la gallina de los huevos de oro del todo, al bueno de Harris se le ocurre crear la infancia de Hannibal en “Hannibal: El Origen”, realizando un ejercicio de marketing admirable, y es que vendió los derechos antes de incluso tener escrito el libro entero para así coincidir la publicación con el estreno de la peli. Por suerte de la película ya poca gente se acuerda.

Lo Mejor: Las secuencias de Florencia.

Lo Peor: El final debía ser más atrevido y gore.

Anuncios

2 pensamientos en “Hannibal, de Ridley Scott

  1. Jajajaja, hombre yo no sé si tanto, pero si es cierto que es de sus cinco mejores películas dentro de su irregular carrera.

    Saludos.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s