Big Fish, de Tim Burton

big_fish.jpgTras el traspiés sufrido en su carrera con “El Planeta de los Simios” Tim Burton optó por realizar una historia que debía haber llevado a cabo Spielberg y que trataba las relaciones paterno-filiales. Dicha película podemos considerarla atípica dentro de la filmografía del director al no poseer grandes elementos oscuros ni estar cargada de humor negro, como también hemos de considerarla su película más emotiva junto con “Eduardo Manostijeras”.

Edward Bloom siempre se ha caracterizado por contar grandes historias acerca de su vida. Su hijo Will, cansado de escuchar siempre las mismas historias, se aleja cada vez más de él, culpándole de haberle contado mentiras a lo largo de los años. Cuando le comuniquen que Edward está viviendo sus últimos días por culpa de un cáncer, Will volverá a casa para intentar reconciliarse con él.

El personaje de Edward Bloom es el mayor cuentacuentos imaginable. Sus historias están plagadas de brujas, gigantes, hombres lobo, ciudades ocultas, etc… Lo que más llama la atención de ellas es que Edward es el protagonista de todas ellas y admite haberlas vivido tal como las cuenta. Desde niño ya mostraba dotes que lo destinaban a tener una vida grande, tan grande que lo haría abandonar su pueblo, Ashton, para enfrentarse a nuevos retos en el mundo y descubrir su lugar en él. Como el gran pez que protagoniza su historia sobre el día que nació Will, Ed no ha nacido para vivir encerrado, ya sea en un pequeño pueblo o en una casa. Necesita salir al exterior, a ese gran océano que es el mundo y explorar todo lo que vive en él. Su optimismo y el no tener miedo a nada le hacen seguir adelante frente a personajes de lo más extraños. Las historias sobre su vida embelesan a todo oyente, excepto a su hijo.
El tema principal de la película es la incomunicación que existe entre Will y Ed tras tres años. El joven vive felizmente con su esposa en Francia y recibe noticias de su padre a través de su madre por correspondencia. Cuando deba volver por motivos tristes, como son los últimos días de vida de su padre, se esforzará por saber la verdad que escondían esas historias sin pensar siquiera en el significado que esconden. En su búsqueda Will descubrirá que varias de las cosas que contó su padre son verdad y otras no lo son completamente, y es que Ed añade a toda vivencia un envoltorio de fantasía que las convierte en pequeños cuentos ocultando tramos que serían desagradables para cualquiera (la guerra) en una aventura fantástica en donde conocer unas siamesas unidas por la columna. Una vez Will lo haya comprendido y haga por su padre el mayor favor que pueda hacer un hijo por su padre, como es el de seguir su legado, Edward morirá en vida pero vivirá eternamente gracias a Will.

Tim Burton realiza su film más cercano al drama sentimental teñido por gotas de fantasía que funcionan de manera intermitente a lo largo de todo el metraje. El mayor fallo que tiene la película es que tarda en encontrar el equilibrio entre la realidad que está ocurriendo y los cuentos que narran la vida del joven Edward. Cuando se muestra el ahora, lo real, Burton rueda de dotando a la atmósfera de cierta intimidad, centrándose en los actores mediante primeros planos, sin embargo a la hora de narrar los recuerdos, el director se esfuerza en todos y cada uno sean mágicos, nos emocionen y sorprendan, pero lo consigue a medias. Supongo que el motivo de esto es el montaje continuo a base de flashback enlazando distintos tiempos de forma atropellada, sobre todo en la primera mitad, de la cual podemos destacar el de la bruja, que posee el estilo más característico de Burton, y el del pueblo Espectro, que posee ese deseo por querer siempre sorprender mostrando a cada entrada o plano general los zapatos colgando, cuando con mostrarlos una vez basta. Por suerte esto solo ocurre en la primera mitad, ya que la segunda está mucho mejor enlazada y los flashbacks si poseen ese aroma mágico que consigue emocionarnos. Este tramo comenzaría con el primer encuentro entre Edward y Sandra en que el mundo se detiene para a continuación ver la vida diaria del protagonista en el circo, conteniendo este tramo las mayores dosis de humor. El bloque del cortejo y posterior declaración de Ed a Sandra es muy romántica, alcanzando su culmen con la apertura de la ventana y el campo de narcisos abriéndose tras ella con Edward en medio. El episodio bélico o el renacimiento del pueblo de Espectro mediante ayuda de Ed funcionan también muy bien, en especial el segundo cuando descubrimos quien es la bruja del primer cuento y su relación con el cuentacuentos.

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Las dos secuencias más memorables para mi gusto son dos muy distintas protagonizadas por Albert Finney. La primera cuando está en la bañera y observa a través del agua a su mujer, para a continuación compartir con ella el baño. Ya puede estar muda esa secuencia, que emociona, y es el ejemplo de lo contenido que está Burton tras la cámara creando un ambiente intimista. El otro es el gran final, en donde Edward y Will se reencuentran compartiendo el último viaje del viejo coronado por risas y aplausos de los personajes que protagonizan sus historias, pero sobre todo por la unión inmortal entre un padre y un hijo.
Casi toda la película posee una ambientación onírica y de ensueño en el tramo fantástico, frente a una más cálida y normal en la real, salvo cuando se enfoca a Albert Finney, el cual sigue poseyendo ese aura luminoso. De entre los decorados más reivindicativos tenemos Espectro, el pueblo onírico en donde se espera a las personas más importantes de Alabama para vivir en armonía y felicidad. Espectro es un pueblo idílico con todo lo necesario para vivir sin necesidad del mundo exterior, sus habitantes esperan la llegada de un nuevo visitante cada cierto tiempo para suplir alguna necesidad o función. En el caso de Edward su visita se adelanta al principio 10 años, para después retrasarse, lo cual conlleva consecuencias para el pueblo y los habitantes, en especial para uno. Hay cierta reminiscencia a las casas de “Eduardo Manostijeras” en el barrio residencial en que Edward está dirigiendo un equipo de limpieza.
Danny Elfman realizo una banda sonora intimista acorde el estilo del film, muy bella y sentimental con un tema principal maravilloso. A pesar de que no es de las más celebradas consigue encajar dentro de la historia de forma perfecta y emocionarnos.

El reparto está formado por Ewan McGregor como el joven Edward Bloom al cual el escocés sabe dotar de energía y optimismo en todo momento. Alison Lohman es la joven Sandra, el amor de Edward. Jessica Lange da vida a Sandra mayor, mientras Albert Finney borda su papel de Edward Bllom. Además del buen casting que realizaron por el parecido, cabe decir que el modo de actuar de cada generación es distinto, lo cual ayuda a la historia. Así pues, McGregor y Lohman están más forzados al tener que protagonizar cuentos asombroso y hechos extraordinarios, mientras Finney y Lange están muy convincentes acordes con la realidad que viven. Helena Bonham Carter aparece en todos los tramos de la vida de Bloom como La bruja y como Jenny. Billy Crudup está correcto como Will. Steve Buscemi da vida a Winslow, un poeta que vive en Espectro para luego convertirse en fracasado atracador de bancos y crack financiero. Marion Cotillard es Josephine, esposa de Will y admiradora de los cuentos de Edward. Danny DeVito es el dueño del circo que esconde un secreto nocturno y Deep Roy es su ayudante, el señor Mojapompis.

A pesar de no contener todo el estilo del director, es una de sus películas más emotivas con la cual no niego haber soltado una lagrimita cada vez que la he visto (y han sido tres), cuyo final la acerca a “Eduardo Manostijeras”. Una maravillosa historia sobre padres e hijos.

Lo Mejor: La historia. Algunos episodios fantásticos memorables. La secuencia de la bañera. Albert Finney.

Lo Peor: Tarda en conseguir el equilibrio entre realidad y fantasía. Le sobran ciertos tramos fantásticos demasiado forzados.

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7 pensamientos en “Big Fish, de Tim Burton

  1. Esta para mí es una de las películas más lindas que he visto. Al igual que tu me fue imposible no soltar un par de lagrimitas. A mi gusto de lo mejor de Burton.

    Saludos

  2. Fantomas: Pues si, reconozco que suelto la lagrimita al final.

    Sergio: Muchas gracias compañero, tu también eres parte imporaten dentro de est blog con tus comentarios.

    Sesión Golfa: Muchas gracias. Acabo de llegar de ver “Sweeney Todd” y ya la comentaré a ver si coincidimos.

    Saludos.

  3. Un grandes Hits de Burton. Tenemos el bosque de Sleepy Hollow, los payasos de Batman Vuelve y un sin fin de guiños a otras pelis de burton (¿os disteis cuenta de que las siamesas aparecen en Ed Wood?). Sólo falta Depp. Aparte de eso la película está bastante bien, aunque hay ratos aburridos que se superan sólo por algunas maravillosas secuencias sabiamente distribuidas por el conjunto del film.

    Lo mejor: el reparto es sensacional.
    Lo peor: cierta sensación de Deja vu. Lo que pierda en una segunda visión.

  4. Jajaja, buena forma de definir la película: “Burton´s: Big Hits”.
    No me había dado cuenta de que las siamesas aparecían en “Ed Wood”, gracias por el dato.

    Un abrazo.

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