Minority Report, de Steven Spielberg

Después de la kubrickiana e incomprendida “A.I.” Spielberg se embarcó en otro proyecto de ciencia-ficción con Tom Cruise como estrella protagonista, marcando así una colaboración que llevaba años a la espera.
El agente especial John Anderton es jefe de la brigada Pre-Crimen, unidad especial encargada de arrestar a criminales antes de cometer un delito. Cuando Anderton es acusado y mandado arrestar por un crimen que está a punto de cometer, empezará una huida por su vida y por aclarar la verdad de lo que le acusan.

Aparentemente “Minority Report” parecía otro blockbuster veraniego más (justificado por la fría acogida que tuvo “A.I.”) en que Cruise se luciría como protagonista absoluto y cuya presencia fue la carta promocional del film (con una postura similar a la de “M:I 2” para el cartel final). Sin embargo Spielberg ya ha alcanzado la madurez suficiente como para tomarse mucho más en serio un proyecto que en principio estaba destinado para consumo rápido.

Ciertamente podríamos decir que “Minority Report” es un film de ciencia ficción, pero estudiemos esa afirmación. Es ciencia-ficción porque transcurre a mediados del S.XXI . Es ciencia-ficción porque los edificios y los vehículos son de última generación, ultramodernos, futuristas. Se basa en un relato de uno de los autores más prestigioso del género, Phillip K. Dick. Ahora bien ¿es ciencia-ficción porque unos individuos vean el futuro y un cuerpo especial de policía se encargue de detener a los futuros criminales? No, los videntes han existido siempre, la única diferencia aquí es la forma de usarlos. Los precogniscientes (llamados Precog) son tres seres gemelos capaces de visualizar el futuro inmediato, y más concretamente los crímenes. Encerrados, y podríamos decir más bien enjaulados, en un templo son controlados por los miembros de Pre-Crimen para que les muestren los actos viles que se van a cometer.

Con lo que llevamos citado, ¿podemos decir que “Minority Report” es un film de ciencia-ficción? Puede que sí, pero detengámonos un momento en la historia principal, la de nuestro protagonista. John Anderton cree ciegamente en el sistema, sin embargo una vez sea acusado de un futuro crimen buscará un fallo en él para demostrar su inocencia enfrentándose a sus antiguos compañeros y siendo investigado por un agente de asuntos internos. No estamos sino ante la clásica historia del falso culpable, del policía incriminado que debe demostrar su inocencia antes de que su tiempo se acabe. Estamos en el terreno del cine negro decorado por un escenario futurista tal y como ya ocurriera con la célebre “Blade Runner” (también basada en K. Dick).
John Anderton es un personaje de género negro 100%. En su trabajo muestra siempre rectitud y autoridad, siendo elogiado y admirado a partes iguales por sus superiores, sin embargo en su vida privada es un hombre torturado que toma drogas para olvidar la terrible perdida de su hijo años atrás, dolor incrementado por la incomunicación que tiene con su mujer. Una vez sea acusado y perseguido Anderton demostrará sus dotes detectivescas a la vieja usanza para esclarecer el misterio que rodea a Pre-Crimen.
Si enmarcáramos la historia en los años 30 y sustituyéramos las drogas de diseño que muestra el film por alcohol no sería muy difícil de imaginarnos a Bogart interpretando este personaje.

La película posee además, y es uno de los puntos que la hacen más rica, un dilema moral bastante tangente como el de condenar a alguien antes de cometer un crimen. ¿Es justo encerrar a un hombre por matar a su mujer cuando aún esta sigue viva y no ha sufrido daño alguno? Puede que los Precog certifiquen que el acto va a suceder pero siempre debemos tener en cuenta que el ser humano posee libre albedrio y que las acciones visionadas por los gemelos pueden cambiar en el último momento sin intervención policial.
Este sistema de los Precog no es sino una muestra de la falta de intimida que posee el ser humano. Bien es cierto que si se evita un crimen podemos aplaudir un sistema de seguridad intachable, pero ¿qué hay de nuestra intimidad? Si se nos pasará por la cabeza matar a nuestro jefe por tener un mal día, seria leído ese pensamiento como asesinato premeditado condenándonos a llevar el aro de por vida. Esto, incrementado con la cantidad de cámaras que leen las pupilas e identifican a cada sujeto en todo rincón diseñando anuncios personalizados en cada pared, no es sino un terrorífico retrato de hacia dónde se dirige una sociedad dominada por el miedo, como la que vivimos hoy día.

Steven Spielberg vuelve a ofrecernos otro ejercicio visual en donde cada fotograma posee una riqueza aplastante. El fabuloso inicio sirve de introducción mostrándonos la forma de operar de Pre-Crimen con una secuencia angustiosa y vibrante en donde el montaje en paralelo es primordial, y donde el girar de un columpio está acorde con el estado anímico de nuestro protagonista. Tras esto Spielberg meterá un poco el freno en cuanto a emoción para describirnos a los personajes con secuencias tan brillantes como el primer careo entre Anderton y Witwer abierto a través de la bola que el agente de asuntos internos recoge, definiendo los pensamientos de cada uno respecto a Pre-Crimen. Una vez Anderton vea la visión que lo marca como asesino no habrá freno ninguno, pues la película alcanzará un ritmo tan asfixiante como el del protagonista. La huida por encima de los vehículos, el enfrentamiento contra los miembro de Pre-Crimen, la persecución por la fábrica de coches están narradas con tal virtuosismo y precisión que demuestran, una vez más, lo bien que Spielberg sabe rodar secuencias de acción, sin que el espectador pierda información en ningún momento.
Mi secuencia favorita es la acontecida en el edificio donde Anderton se hace un trasplante de vista para poder entrar en su antiguo trabajo. La secuencia se inicia con un homenaje a “La Naranja Mecánica” (Kubrick no es olvidado en esta película) en que el jefe de policía será privado de sus ojos para colocarse otros nuevos. Una vez realizado el trasplante Anderton deberá estar vendado y sin rascarse durante doce horas. Spileberg utiliza primero un dramático flashback que nos narra el tormento de John y como perdió a su hijo. A continuación vemos las dificultades de Anderton para poder alimentarse, llenando este tramo de humor negro. Tras esto llega lo mejor, la angustia de Anderton para no ser sometido a lectura ocular por medio de las arañas. Los miembros de Pre-Crimen lanzan espi-arañas por el edificio para localizar al fugitivo, mostrándonos Spielberg mediante un impecable travelling cenital como se mueven y operan los insectos mecánicos. Una vez en la habitación de Anderton el director realizará una secuencia de suspense antológica, con pompa de agua como elemento delator.

El aroma a cine negro no solo se palpa en la historia sino en su forma de plasmarlo en pantalla, Así pues cada hecho tiene su posterior importancia para el desenlace criminal, y no todo personaje es lo que parece en un principio.
La vista, los ojos, son muy importantes en la trama. Hablamos de un film en que unos jóvenes ven el futuro y debido a esto las personas son detenidas. Pero este hecho también significa que el ser humano ha dejado de ver, ha dejado el trabajo de observar a otros sin pararse él mismo a observar detenidamente en el mundo que le rodea. Ya desde la primera secuencia el presunto asesino que va a ser detenido cita que “SIN GAFAS NO VEO”, momentos después de haber estado su mujer rajando unos ojos en una revista. Esto adquiere más fuerza al ver que el camello de Anderton recita “EN EL PAIS DE LOS CIEGOS, EL TUERTO ES EL REY” estando él privado de vista. El personaje de Agatha también tiene importancia en esto, ya que no solo es la que más capacidad de acertar tiene del trio respecto a las visiones, sino que es la que pone a Anderton en el camino de desentrañar un antiguo crimen mediante la frase “¿NO LO VES?”, queriendo abrirle los ojos al agente, pues no todo es lo que parece.
Para hacer más hincapié en el género negro tenemos la película policiaca en la habitación donde Anderton ha sido operado, la fotografía azul oscura de Kaminski propia del género, y que nos da pistas sobre los personajes y su entorno. Los nombres de los Precog remiten a celebres escritores de intriga, así Agatha remite a Agatha Christie, Arthur a Conan Doyle y Dashiell a Dashiell Hammett.

No se olvida Spielberg aquí de hablar de la familia, y más cuando esta adquiere una gran importancia para el desenlace. Empezando por Anderton, padre atormentado por la pérdida de su hijo, a quien perdió en una piscina y cuya posible pista le haga encontrarse con su destino precogniscente. Los gemelos Precog fueron separados de su madre en bien de la ciencia y la humanidad, puede que hagan un bien comunitario pero se les ve como seres tristes encerrados en su templo de cristal.

Los efectos especiales a cargo de ILM fueron utilizados de nuevo a favor de la historia, consiguiendo crear el mundo futurista de la manera más veraz posible. John Williams compuso una correcta banda sonora dividida en dos bloques, más íntima para el personaje de Anderton cuando está solo y pensativo, y vibrante para las secuencias de acción.
Cabe citar que todo elemento usado en el film, desde coches a marcas de ropa, fue estudiado con minucioso detalle para que tuviera veracidad en mostrar ese mundo, acercándose al posible 2054 que vendrá.

El reparto está formado por un fantástico Tom Cruise como John Anderton, papel que si es cierto que nos recuerda a otros de su filmografía bien merece un mayor reconocimiento. Colin Farrell da vida a Witwer, el enviado a estudiar Pre-Crimen y encontrar fallos. Witwer es un personaje complicado, cree en el bien que hacen los Precog (sus creencias religiosas hace que los respete) pero a su vez pone en duda el talento humano que los controla. El papel de Witwer le fue ofrecido a Javier Bardem pero lo rechazó en post de “Los Lunes al Sol”. Samantha Morton da vida a Agatha, la Precgo que ayudará a Anderton a descubrir su Informe en minoría. Max Von Sydow es Lamar, fundador de Pre-Crimen, quien quiere ver su creación rigiendo a nivel nacional. Citar la participación de Peter Stormare como cirujano ocular y el breve cameo (casi imperceptible) de Cameron Crowe y Cameron Diaz en el tren donde Anderton escapa.

Recibió una sola nominación al Oscar en la categoría de Edición de Sonido.

Una excelente película policiaca de ciencia ficción a la altura de “Blade Runner” y “Desafio Total” en cuanto a adaptaciones de su autor. Spielberg da una lección de narrativa y genio, que resbala ligeramente por el final optimista.

Lo Mejor: La vibrante dirección de Spielberg. La secuencia de las espi-arañas. Tom Cruise.

Lo Peor: El final demasiado optimista.

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4 pensamientos en “Minority Report, de Steven Spielberg

  1. A mi me encanta. Me sorprendió en su día en cine porque tenía a Cruise de protagonista y eso me daba mala espina, pero el resultado es impecable.

    Saludos.

  2. “Minority report” es una película perfecta hasta el momento en que se descubre el misterio, ese falso clímax en el que Tom Cruise que haber encontrado al secuestrador de su hijo, tras esa escena la película decae un poco, aun así, es una de las mejores películas de ciencia ficción de los últimos años.

    Saludos.

  3. Me pareció una gran película. La compré a ciegas oliéndome que podría ser una patraña pero fue una falsa alarma.
    Entretenida, dinamica y con un guión tremendo (mas la valía por la obra en la que se respaldaba). Los planos por lo general aparecen muy bien escogidos y junto con el apartado de FX presentan una estética muy resultona.
    Muy recomendable

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