Madrigal: Un Cine con Historia

El Madrigal es la representación viviente de los viejos cines. Es un edificio con la única función de proyectar una película, pues es sala única, sin estar dentro de un complejo comercial, con su cartel de CINEMA en la fachada. Posee su rincón de alimentos como palomitas o cacahuetes, así como bebidas, situado en la parte superior que no se excede, y puede que no llegue, de los dos metros de largo en cuanto a mostrador se refiere. Sus sesiones son sin numerar y, en caso de haber gran cantidad de público, habría que hacer cola. La sala de cine es grande al ser la única que tiene, y sus asientos son butacas algo antiguas. La pantalla actualmente ha sido cambiada por una gigantesca tela blanca nueva, y el sonido lo ponen a toda potencia para así competir con sus rivales que poseen sonido digital. Para ya rematar su riqueza histórica citar que los carteles que coloca en su fachada anunciando la película expuesta están pintados a mano en su mayoría por un pintor granadino.
El cine ha expuesto grandes películas que incluyen la gran mayoría de la filmografía de Steven Spielberg, así como “La Momia”, su último gran éxito antes de perder la exclusividad granadina en proyectar películas distribuidas por UIP con la aparición de nuevos recintos. Varias de las mejores películas de los últimos años las he visto en él: “Lost in Translation”, “Hijos de los Hombres” y “Promesas del Este” son un ejemplo.

Ustedes dirán, ¿pero esto a que viene ahora? Pues bien, resulta que ayer hablé con mi padre por teléfono y me informó de que había visto la última de Indiana Jones en ese cine (que ha estrenado todas las de la Saga) y le haba entristecido sobremanera lo solitaria que estaba la sala, siendo ayer día del espectador para más disgusto. Y es que la creación de nuevas multisalas capacitadas con sonido e imagen digital, así como la posibilidad de la compra en Internet de las entradas, le han hecho, y siguen haciendo, daño a este histórico cine granadino.
De acuerdo, el cine no posee ninguna exigencia actual reclamada por cualquier espectador de cine medio, y puede que su imagen y sonido se aparte de las modernidades que se llevan, pero para un servidor es el reflejo del cine como debe ser en cuanto a funcionamiento. No se ustedes pero personalmente hecho de menos esos días en que había que irse temprano para comprar una entrada y quedarse haciendo cola para entrar en la sala luchando por adquirir el mejor sitio posible. La emoción en un día de estreno era mayor a la que se vive hoy día. Si la sesión empezaba a las cuatro tu tenías que estar allí a las dos y media o tres para hacer cola en la taquilla y esperar a que abrieran, a lo que continuaba tu posterior espera en la cola, impaciente por que abrieran las puertas y entraras en la sala de cine. Puede que luego la película no llegara a gustarte tanto como esperabas, incluso puede que fuera una bazofia, pero solo por el hecho de lo que habías pasado horas antes le sacabas cosas positivas.
Hoy día ya no es así, ni de lejos. Puedes comprar las entradas tranquilamente desde tu casa y adquirir la butaca que quieras, pudiendo llegar al cine tranquilamente cinco minutos antes de la proyección. Pero esto de la butaca no es tan maravilloso como muchos piensan. A mi personalmente me ha repateado en más de una ocasión sentarme en el lugar que me ha correspondido aún habiendo llegado antes que otras personas, por no hablar del tipo de gente que te puede tocar al lado, desde charlatanes e irrespetuosos que no apagan el móvil hasta parejas besuconas lo mar de incomodas, vale que eso ha existido siempre, y muchos hemos sido esas personas en algún momento, pero hemos podido elegir libremente donde sentarnos.

Desde aquí hago un llamado para que cines como el Madrigal no se olviden y la gente pase de vez en cuando por su vieja taquilla. Comprendo que mucha gente va a otros cines porque están en centros comerciales, con una visión comercial muy clara, que antes o después de pasar por taquilla consumas. El Madrigal sin estar ubicado íntegramente en una superficie comercial si posee una ubicación geográfica altamente envidiable, en plena Carrera de la Virgen, junto a El Corte Inglés y cerca de excelentes bares de tapas. Si esto les parece poco, el viejo cine posee los precios más bajos de la capital y regala con cada entrada un llavero o una fotografía de la película expuesta, ofreciendo además un servicio de venta de posters de lo más variada, no solo actuales sino clásicos. Todo esto no es sino para llamar a la gente y seguir ofreciendo lo que siempre ha dado: Buen Cine.

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5 pensamientos en “Madrigal: Un Cine con Historia

  1. Me ha emocionado este post, porque yo estaba pensando en abrir uno sobre mi cine de cabecera, al que llevo yendo desde pequeñito, y tb es un cine alejado de los centros comerciales y demás…
    Este post era el empujoncito que necesitaba para ponerme a ello próximamente…
    saludos

  2. Me alegro que esto te anime Ángel. Yo soy de los que piensan que hay que conservar el recuerdo de los viejos cines y como eran.

    Saludos.

  3. Muchas gracias Angel. Bueno, me encatará aportar algo sobre tan célebre personaje, pero para ello solicito unos cuantos días que actualmente estoy algo liado y no tengo tiempo de escribir apenas. Pero en cuatno tenga algo te escribo.

    Saludos.

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