El Último Gran Héroe, de John McTiernan

Daniel Madigan es un joven amante de las películas de acción, en especial de la serie protagonizada por Arnold Schwarzenegger “Jack Slater” de la cual está a punto de estrenarse la 4ª entrega. Gracias a un amigo proyeccionista del cine Pandora Danny verá la película antes que nadie, con la particularidad de que será participe de ella gracias a una entrada mágica.

Siempre me he considerado un defensor de este film dirigido por John McTiernan en que Schwarzenegger daba vida a un policía indestructible que amasaba millones en taquilla, puesto que era un personaje de ficción dentro del film.

El protagonista de la película es el joven Danny Madigan, un chico obsesionado con su héroe, del cual ha visto todas las películas varias veces y se conoce todos sus diálogos. El chico vive contando los días para que llegue a las pantallas la última aventura del policía y así disfrutar una vez más de lo que más le gusta.
Los aficionados del cine no nos diferenciamos mucho del joven Madigan. Todos esperamos con muchas ganas la llegada a las carteleras de alguna película y si es de una saga taquillera como la del film nos revisionamos las previas varias veces. Claro que el mundo en que vive Danny no es igual que el de ahora. Vive a principios de los 90, esa etapa en que lo más que se sabía de una película era lo que dejaban traslucir los trailers o los reportajes que aparecían en revistas, y además era la década en que triunfaban Schwarzenegger y Stallone. No había internet ni se filtraba tanta información como hoy día, con lo cual la expectación y sorpresa eran mayores.

Cine dentro de cine. La idea de “El último gran héroe” es muy similar a la de “La rosa purpura del Cairo” de Woody Allen. En ambas los protagonistas son grandes amantes del cine y se verán coexistiendo con sus admirados personajes de la pantalla. Pero mientras en la de Allen Cecilia coincidía en el mundo real, el joven Madigan lo hará en ambos extremos gracias al elemento fantástico de la cinta: la entrada mágica. Sus vivencias a ambos lados divide la cinta en dos partes.
En primer lugar Danny entra dentro del film en el momento en que Jack Slater se encuentra en pleno tiroteo en coche con unos asesinos. Este tramo en que Danny se encuentra dentro del film lo podríamos describir como absurdo y exagerado, elevando a la máxima potencia todos los clichés del cine de acción en que el protagonista siempre sobrevive y los enemigos son de lo más pintoresco. Saltos mortales en coche, tiroteos interminables, bombas capaces de arrasar una casa entera o una caída desde un rascacielos no son suficientes para acabar con el protagonista. Ni siquiera Danny sufre rasguños dentro de la película. Por supuesto el chaval se lo pasa de maravilla dentro del film al sentirse un espectador privilegiado al que se le asigna la tarea de ser compañero de Slater, otro ejemplo del absurdo de la cinta que el joven expresa en total libertad y sin que nadie le haga caso.
Durante este tramo la película se caracteriza por un desenfado consciente en que la ciudad (ficticia) de Los Angeles está llena de mujeres hermosas vestidas con estilo futurista y las calles están limpias como patenas consiguiendo un mundo afín a ese orden y belleza estilística que siempre busca mostrar Hollywood en sus películas. Para remarcar más el absurdo del tramo aparecen personajes en directos guiños a otras películas memorables de la década. Sharon Stone aparece fugazmente como la Catherine Tramell de “Instinto Básico”, Robert Patrick hace lo mismo como T-1000 y se cambia el rostro de Schwarzenegger por el de Stallone en un divertido guiño al cartel de “Terminator 2”. En el departamento de policía hay además agente de lo más pintoresco, entre los que se encuentran un gato animado llamado Bigotón y la réplica digital de Humphrey Bogart. Con esto ¿alguien se puede tomar esta película en serio?

El segundo tramo arranca en el momento en que Danny y Jack cruzan la pantalla y llegan al mundo real. Aquí será cuando el joven le descubra al policía su verdadera naturaleza de personaje ficticio creado para el divertimento multitudinario.
Esta parte resulta de lo más interesante al descubrirnos la asimilación del personaje ficticio acerca de su naturaleza. Aunque al principio cree que todo va a resultar tan fácil como en la pantalla pronto se dará cuenta de que no. Así cuando quiera chocar contra un coche resultará malherido, como también sufrirá los daños de una leve caída. Jack Slater existe únicamente dentro de la pantalla, fuera de ella no tiene sentido.
Aunque podríamos decir de él que es unidimensional y no tiene trasfondo, lo cierto es que nos equivocaríamos. El policía ha sufrido la pérdida de un hijo y lo duro que es un divorcio, por no mencionar los inagotables intentos de asesinato, por lo cual cuando descubra su naturaleza de producto ficticio sentirá odio hacia aquel que le ha creado aportándole tanto sufrimiento.
El tema de la muerte también tiene cabida en el film. Gracias a la entrada sale La Muerte de “El Séptimo Sello” y vaga por las calles de la ciudad. Al llegar frente a Danny y Slater, el joven le preguntará si viene a llevarse al policía, pero le responderá que no, aún no le ha llegado la hora. En relación con esto hay una frase que dice Danny, “No puedes morir hasta que baje la taquilla”, una gran verdad, pues ¿cuántas partes se hacen de una película mientras esta tenga éxito? Mientras un personaje de ficción de beneficios por qué eliminarlo. El caso más verídico es James Bond, que lleva décadas luchando contra el mal en las pantallas. Jack Slater es igual, mientras el mundo pida más de él seguirá existiendo.

McTiernan dirige de manera más que notable, con muestras del artesano que es. Personalmente me gusta mucho la presentación de Jack Slater, o sea toda la secuencia de apertura. En él se nos ponen todas las cartas boca arriba sobre lo que vamos a ver, con cientos de policías acordonando un edificio en que el asesino conocido como Destripador tiene secuestrados a uno niños. Pues bien la cámara de repente se fija en el techo de los coches patrulla y aparecen unas botas de piel de cocodrilo cruzándolos. El personaje los desciende y aparece el rostro de Schwarzenegger fumando un puro ¿Se puede empezar con más estilo y de manera tan divertida un film que se ríe de las películas policiacas? La película es una constante de guiños y referencias, incluso hay una verbal a “Jungla de Cristal”, que el director sabe llevar en todo momento, cambiando el estilo visual entre la ficción que se nos muestra en la pantalla frente a la dura realidad de New York.
Arnold Schwarzenegger se ríe de su imagen heroica con el personaje de Jack Slater, el policía que siempre usa la misma ropa (como todos los protagonistas de sagas ¿no?) y acaba atrapando a los malos. El austriaco se ríe también de si mismo cuando aparece en el estreno de la película con su esposa y promociona sus restaurantes Planet Hollywood. Además protagoniza un divertido sueño de Dani en que se convierte en Hamlet, pero en lugar del dudoso de Olivier, en un vengativo y destroyer príncipe. El joven Austin O´Brien es Danny Madigan, el joven amante de las películas que ve cumplido su sueño de participar en una aventura junto a su héroe. El actor está muy bien al transmitirnos la admiración y exaltación que produce cumplir un sueño. F. Murray Abraham es John Practica, antiguo compañero de Slater del que Danny no se fía por ser el que mató a Mozart en la película de Milos Forman. Anthony Quinn es el capo italiano Tony Vivaldi, típico villano con ínfulas de comerse el mundo y ser el número uno. Charles Dance es Benedict, el sicario con ojo de cristal. Benedict es la antítesis de Slater, pues en contra de su imagen matona se esconde una mente que maquina como utilizar la entrada a su favor. Ian McKellen da vida a La Muerte que sale de la pantalla. Como artistas invitados, coleguillas de Arnie como Danny DeVito prestando su voz al gato animado, Sharon Stone, Jean-Claude Van Damme, James Belushi o Chevy Chase.

Sin ser de las más redondas de McTiernan si creo que debería recuperarse y reivindicarse como un film divertido que muestra una vez más la magia del cine de manera original.

Lo Mejor: Se ríe de las películas de acción sin entrar en la parodia.

Lo Peor: Fue vendida como algo que no era.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s