El Dilema (The Insider), de Michael Mann

Lowell Bergman es el productor del programa de entrevistas “60 Minutos”, para el cual quiere contar con Jeffrey Waygand, antiguo vicepresidente de una importante tabacalera.

Siempre que se menciona el film que Michael Mann realizó cuatro años después de “Heat” basándose en el articulo de la periodista Marie Brenner titulado “El hombre que sabía demasiado”, se dice que se trata sobre la verdad acerca de las tabacaleras y lo que nos ocultan al vendernos sus productos. No estoy de acuerdo. “El Dilema” es un film que se acerca más al ámbito de thriller periodístico en donde se trata de esclarecer la verdad enfrentándose a grandes obstáculos como son las empresas multimillonarias.

Los “malos” de la película no son solamente las tabacaleras, sino también los juzgados y las cadenas de televisión, que se ven amenazadas al sacar a la luz algo que está prohibido por medio de cláusulas de confidencialidad. Es un juego de poder, no les conviene sacar a relucir que están vendiendo algo perjudicial para la salud porque saben la cantidad de dinero que perderían, con lo cual harán todo lo posible para impedir que se sepa.

Esto se ve más claro al centrarnos en nuestros dos protagonistas y en las consecuencias que sufren. Por un lado tenemos a Jeffrey Waygand. Antiguo vicepresidente de una de las siete importantes compañías tabacaleras. Su silencio no es solo por culpa de haber firmado un papel, sino por temor a perder la cobertura medica que ayude a su hija mayor. A medida que va siendo más oprimido, ordenándole firmar una nueva cláusula de confidencialidad, el científico decidirá abrir la boca y contar al mundo todo lo que sabe sobre los efectos que produce la nicotina y la adicción que causa. ¿Consecuencias? Vivir en una constante paranoia que le hace sentirse amenazado en todo momento, sacar trapos sucios de su pasado para desacreditarle y perder a su familia.
Por otro lado tenemos a Lowell Bergman. Productor del prestigioso programa informativo “60 Minutos”. Bergman estudia todos los casos que les llegan a las manos con meticulosidad, estando convencido de que tendrá veracidad todo lo que salga a la luz. Cuando conozca a Waygand sabrá que tiene algo importante que contar y que interesa a la opinión pública. Su confianza en el científico será absoluta, hasta el punto de enfrentarse a la cadena CBS para conseguir emitir la entrevista. ¿Consecuencias? Deja de creer en lo que hace al ver cómo ha destruido la vida de un ser humano.

Michael Mann da muestra, una vez mas, de su virtuoso estilo cinematográfico. Casi siempre cámara en mano, el director consigue un relato realista cercano al documental en muchos momentos. Mann no quiere involucrarse emocionalmente, muestra los hechos tal cual sin caer en dramatismos. Así por ejemplo cuando la hija de Waygand tiene un ataque muestra el momento fríamente, sin efectismos. Aún así posee fuerza en la puesta en escena y consigue una riqueza visual atípica para ser un drama, jugando con sus amadas fotografías azuladas y amarillentas de Spinotti. Entre las secuencias más efectivas visualmente destacan el sueño onírico de Waygand en la habitación de hotel en que aparecen sus hijas a la espalda o la conversación con Bergman que tiene momentos después por teléfono, contraponiendo ambos ambientes, el amarillo de la habitación cerrada frente al azul de mar abierto. Una vez más la banda sonora de Lisa Gerrard y Pieter Bourke sirve como elemento crucial para reforzar los hechos que se nos narran.
Al tratarse de una película excesivamente dialogada hacen falta, además de un buen director, buenos actores. Al Pacino repite con Mann para dar vida a Loweel Bergman. Pacino está impecable dando muestra de cómo puede estar enérgico a la vez que contenido. Otro de los grandes roles del actor. Russel Crowe realizo aquí su primera gran interpretación a base de coger kilos y maquillarse para aparentar más años y convertirse en Jeffrey Waygand. En contra de otro papeles suyos de tipo duro, aquí Crowe está muy creíble como hombre que ve su vida en decadencia. Christopher Plummer está impecable, para mi gusto el mejor del reparto. Da vida al presentador del programa “60 segundos”, un hombre con cincuenta años a las espaldas en esto de la comunicación que no consiente que corten parte de sus intervenciones. Entre otros actores tenemos a Diane Venora que también repite con el director para dar vida a la mujer de Waygand, Debi Mazar es la ayudante de producción o Michael Gambon como el director de la compañía tabacalera.

Como defectos puedo decir que el tramo final se hace algo pesado y que resulta algo chocante que ningún personaje de la trama fume. Vale que quieran denunciar a las compañías de tabaco, pero de ahí a que nadie fume en todo el metraje es sorprendente.
El film recibió siete nominaciones a los Oscars (entre ellos Película, Director y Actor) de los que no ganó ninguno. Aún así es una buena película de índole periodístico que narra un drama humano sin caer en sentimentalismos.

Lo Mejor: La fuerza visual de Mann. La Banda Sonora. El Reparto.

Lo Peor: El tramo final se hace algo largo.

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8 pensamientos en “El Dilema (The Insider), de Michael Mann

  1. Extraordinaria reseña como siempre…y una extraordinaria película…Michael Mann es un pedazo de director, aunque odio produndamente “El último mohicano” que debió hacérsela su hermano gemelo malvado…
    saludos

  2. Me alegro que te haya gustado el comentario Ángel, pero ¿El Último Mohicano mala? Reconozco que contiene cosas muy comerciales pero esos 8 minutos finales que se marca son maravillosos, además de tener como prota al gran Day-Lewis. Este mes esa peli tendrá comentario y debatiremos profundamente.

    Saludos.

  3. Para mi “El dilema” es una de las 10 mejores películas de los 90. Michael Mann realiza un trabajo insuperable, su uso de la puesta en escena, montaje, fotografía y banda sonora son de los que hacen escuela. Y Crowe y Pacino están a la altura de las circunstancias. Una obra maestra sin más.

    Saludos.

  4. Ciertamente “El Dilema” fue una obra redonda y muy reconocida por todos los criticos, siendo para ellos la mejor de Mann. Lástima que coincidiera el año de “American Beauty”, “Magnolia” y el superéxito de “El Sexto Sentido”.

    Saludos.

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