Gran Torino, de Clint Eastwood

2968374208_5e769947a6Walt Wokalski es un veterano de la Guerra de Corea que acaba de perder a su esposa, quedándo solo en un barrio multirracial en donde él es el único americano. Sus hijos solo piensan en meterlo en una residencia para así vender la casa, con lo cual el anciano se siente solo y abandonado. Pronto hará amistad con sus vecinos coreanos, entre los que se encuentra el joven Thao, que intentó robarle a Walt su bien más preciado, un Gran Torino del 72. Será el comienzo de una amistad que redimirá tanto al joven como al adulto.

A Clint Eastwood le salen las películas como churros. Si ya hace dos años estrenaba casi a la par el díptico sobre Iwo Jima (“Banderas de Nuestros Padres” y “Cartas desde Iwo Jima”), este año nos regala “El Intercambio” y esta “Gran Torino”. Fue una vez finalizado el rodaje de la cinta protagonizada por Angelina Jolie cuando el veterano actor y director anunció que iba a realizar esta cinta con el objetivo de estrenarla a finales de 2008, con lo cual la velocidad con la que rueda quedaba una vez más patente. La noticia más llamativa es que Eastwood no solo iba a dirigirla, sino también a protagonizarla, con lo que los rumores de que se pudiera tratar de una nueva entrega de Harry el Sucio no se hicieron esperar. Al final nada de eso, no es otra entrega de Harry Callahan, sino una historia hecha a la medida de Clint, que con este personaje nos dice adiós definitivamente como actor para trabajar solo tras la cámara, lo cual da cierta pena, sobre todo al ver su gran creación como Walt Kowalski y saber que no volveremos a disfrutar más de su talento frente a la cámara.

Como suele ser habitual en el cine del gran Clint la sombra del pasado se cierne sobre el protagonista principal torturándole. En esta ocasión Walt es un veterano de Corea cuyos tormentos van más allá de la contienda en que manchó sus manos de sangre. Irónicamente será la amistad con las personas de nacionalidad coreana con quien Walt encuentre el camino al remordimiento y al perdón, convirtiéndose para ellos en un protector que plante cara a las bandas callejeras.
El Gran Torino del titulo representa el bien más preciado para Walt, es su tesoro particular, el cual nunca ha compartido con nadie. El coche iniciará la relación de Walt con sus vecinos al intentar ser robado por el joven Thao. Aunque al principio se muestre reacio a perdonarlo Walt accede a adiestrar al muchacho a base de tareas comunitarias, comenzando así un viaje expiatorio para ambos, pues mientras Thao paga su error al intentar robar el coche y aprende a hacer trabajos manuales, Walt sana la herida del pasado que le corroe ayudando a quienes décadas antes mató, y de paso valorar más aspectos de su vida que tenía abandonados.
No puedo dejar de ver similitudes entre el relato de “Gran Torino” y el de “El gigante egoísta” de Oscar Wilde. En ambos tenemos a un gruñón que impide el paso a su propiedad a toda persona, en especial a los niños. También en ambos casos observamos que el protagonista se encuentra solo, con una existencia monótona y aburrida. En el caso de Walt concretamente se debe a que acaba de morir su mujer y sus hijos piensan mandarlo a una residencia para así cobrar parte de su herencia vendiendo la casa. Este hecho hace que Walt se distancie más de sus hijos y nietos, los cuales han mostrado siempre una falta de respeto hacia él.

De nuevo el director rueda de manera sencilla, sin pretensiones, pero con ese aroma clásico que le caracteriza. Las películas de Eastwood suelen ser en su mayoría dramas duros, o bien thrillers con él como protagonista, en esta ocasión tenemos un poco de ambos aspectos pero hemos de destacar sus gotas de comedia cedidas por el personaje de Walt Kowalski, atención a su episodio en la primera vista dentro de la casa de sus vecinos. Ya digo que Eastwood está fenomenal y es gracias a él por lo que merece la pena está película. Su Walt Kowalski se nos presenta como un racista huraño que se convierte en el justiciero del barrio armado con su rifle, cuya forma de expresión es mediante palabrotas y escupitajos. Una delicia de personaje por el que, aunque parezca mentira, sentimos simpatía. Posiblemente la otra película de Eastwood que comparta este aspecto sea “El Sargento de Hierro”.
El guión de la película es correcto, con el mayor aliciente de ver cómo se expresa al personaje central y sus conversaciones con el joven Thao. El resto no deja de ser otra historia de redención en que se rompen las barreras raciales con el bueno de Clint mostrando su mala leche. El elenco de secundarios cumple a la perfección aunque observamos cierto desnivel de conjunto, en especial en los actores coreanos.

En definitiva otra buena película de manos de Clint Eastwood, la cual será importante dentro de su filmografía al ser la última que protagonice.

Lo Mejor: Clint Eastwood en todos sus aspectos. El tramo final.

Lo Peor: La historia resulta conocida.

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6 pensamientos en “Gran Torino, de Clint Eastwood

  1. Una buena película sin duda…en su momento pondré la crítica en mi blog…Los ecos del pasado no solo se refieren al personaje, sino que podemos ver muchos ecos del pasado de Eastwood como director y actor…
    y ese final!!!

    saludos

  2. En breve le echaré un vistazo, pues le tengo muchas ganas.

    Estas cintas de Eastwood, en las que no pretende buscar estatuillas desesperadamente, son las que más me gustan, aunque luego la crítica las tilde erroneamente de obras menores (ya lo hicieron con la estupenda “Un mundo perfecto”)

    Saludos 😉

  3. Estoy de acuerdo contigo Ángel en que esta pelicula posee reminiscencias de todo lo que ha sido la carrera de Eastowd (mezcla el drama con su madera de vengador malhumorado).
    Curiosamente a mi me ha gustado más que El Intercambio, seguramente porque la veo como una pelicula con menos pretensiones. Por supuesto la participación del tito Clint como actor también cuenta para dicha apreciación.

    Por cierto Pliskeen para mi “Un Mundo Perfecto” también es una de las obras mayores de Eastwood, curiosamente la hizo después de su magistral “Sin Perdón” y puede que por ello se le tildara como menor, pero a mi me ancanta, además de que Costner está como nunca.

    Saludos.

  4. Sin duda, llegar después de “Sin perdón” le pasó factura. Cualquier película comparada con aquella tenía las de perder. El error era, precisamente, compararlas y no disfrutarlas por separado.

    Pero además, estoy seguro que Costner fue otro motivo de discrepancia para la crítica, pues es un actor al que por aquél entonces (y aún ahora) , los críticos se la tenían jurada.

    😉

  5. Me encanta, soy su admiradora. Lo tiene todo, un cuerpazo perfecto y un rostro hermosísimo. No se que tiene esta hombre que entre mas pasa el tiempo mas bello y atractivo se pone, sencillamente es alguien espectacular. Sin duda el mejor especimen de la humanidad.

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