El Secreto de la Pirámide (Young Sherlock Holmes), de Barry Levinson

El personaje creado por Sir Arthur Conan Doyle ha tenido multitud de adaptaciones cinematográficas y varias series de televisión. Ahora que está tan cercano el estreno en nuestro país del nuevo acercamiento hacia la figura del famoso detective me parece acertado comentar una de las películas más conseguidas y originales que tiene como protagonistas a Holmes y Watson en su etapa juvenil.

Los 80 fue la época dorada del cine juvenil, sin discusión alguna. Las películas comerciales de temática adolescente dirigidas primordialmente a jóvenes estaban bien fabricadas mezclando temas reales con toques fantásticos que ayudaran a la ficción narrada, pero lo más importante, y en eso dista mucho al cine realizado hoy día en ésta materia, no tomaba al espectador como estúpido. De entre los nombres que brillaron en la creación del cine juvenil encontramos a Steven Spielberg, quien en 1985 apadrinó tres películas capitales dentro del género, “Los Goonies”, “Regreso al Futuro” (esta ya emblemática además dentro del terreno de la ciencia-ficción) y “El Secreto de la Pirámide” (o, como se llama en realidad, “El joven Sherlock Holmes”).

“El Secreto de la Pirámide” nos narra una historia de misterio (como no podía ser de otra forma teniendo al de la calle Baker de por medio) en el Londres Victoriano. Varias personas se suicidan de manera sospechosa debido a su reputación, y eso llama la atención en el joven estudiante Sherlock Holmes, quien se pone a investigar por su cuenta el caso cuando uno de los muertos resulta ser un viejo profesor y amigo suyo.

Con esa sinopsis, y si eludimos el dato de joven estudiante, estaríamos hablando de un misterio más en la carrera del detective, pero es precisamente debido a su juventud por lo que resulta tan interesante esta historia. Se trata de la primera hazaña detectivesca de Holmes, y no solo eso, sino también de un origen alternativo del personaje.
Así es, la película toma la base en la obra de Sir Arthur Conan Doyle para reinventar cómo se conocieron Holmes y Watson o por qué Holmes nunca se ha casado ni tenido una relación sentimental. Sobre la amistad entre Holmes y Watson, ésta nace cuando el futuro doctor llega de nuevas al colegio, sin conocer a nadie hasta que llega a su cama y escucha un horrible ruido de violín. No hay mejor manera de presentar al personaje de Holmes que tocando el violín, y si encima es frente a Watson, con quien compartirá diversas sesiones musicales en años futuros provocando más de una discusión al respecto, mejor. Desde ese instante en que se conocen los dos amigos serán inseparables en el transcurso de la aventura.
Con respecto a la razón de la soltería de Holmes se nos presenta el personaje de Elizabeth, la sobrina del profesor favorito de Holmes. El joven estudiante siente un fuerte cariño por la joven hasta el punto de confesar no querer vivir solo cuando sea mayor. Al final de la aventura, cuando todo se haya resuelto, Holmes rectificará ante Watson declarando que vivirá solo.

La dirección de la cinta se le encomendó a Barry Levinson, quien aún se estaba labrando una carrera como director. Su trabajo en “El Secreto de la Pirámide” es muy bueno, sabiendo dotar a cada secuencia de la atmósfera y ritmo adecuados. Los momentos en que se producen los asesinatos contienen suspense, llegando a alcanzar el terror en algunos momentos, tal es el caso de la secuencia de apertura en el Restaurante. En cuanto a las escenas de acción también sale airoso, destacando el juego en el que Holmes debe descubrir donde ha escondido el trofeo su mayor rival dentro del colegio y todo el tramo final.

La sombra de Spielberg es alargada, tanto que la película llega a recordar a obras del autor. El momento en que Holmes y Watson vuelan con la máquina sobre Londres es muy spielberiano, aunque no llega a plagiar el vuelo de “E.T.”, pero sobre todo, los tramos dentro del templo oculto recuerdan en exceso a “Indiana Jones y el Templo Maldito”. Posiblemente esto sea el mayor lastre del film, que su trama dentro del templo de la secta asesina y su desarrollo dentro de ella sea muy semejante a la aventura de Indy en la India.

El guión lo escribió Chris Columbus. Nada que reprocharle al que sería director de las dos primeras entregas de “Harry Potter”, las cuales con “El Secreto de la Pirámide” tiene cosas en común, como la amistad entre tres personaje (dos chicos y una chica) dentro de un colegio inglés y el misterio que deben resolver dentro de él. Como detalles remarcables además de lo ya comentado citar los piques entre Holmes y el inspector Lestrade de Scotland Yard o el detalle de la despedida entre Holmes y Watson, con la figura del detective más conocida, ataviado con pipa y gorra. Como punto álgido tenemos ese guiño final escondido tras los créditos que nos presentan al archienemigo del detective y que dejaba las puertas abiertas para hacer una secuela, lástima que la taquilla no respondiera tan bien.

La Banda Sonora corre a cargo de Bruce Broughton, posee un tema principal bien elaborado y ayuda a crear la atmósfera para el desarrollo de los acontecimientos.
Los efectos especiales merecen una mención especial pues en ellos encontramos el primer efecto visual creado por ordenador, como es el caballero que sale disparado de la vidriera y se enfrenta al sacerdote. La ILM sentaba las bases para los futuros efectos digitales.

El reparto lo componen Nicholas Rowe como Sherlock Holmes, Alan Cox como Watson y Sophie Ward como Elizabeth. Aunque han participado en demás films y series en esta película realizaron su rol más conocido. Les acompañan Anthony Higgins como el Profesor Rathe o Roger Ashton-Griffiths como Lestrade.

“El Secreto de la Pirámide” es una buena película de aventuras que demuestra cómo se puede hacer cine juvenil con cerebro, honrando a la vez a los personajes creados por Conan Doyle.

Lo Mejor: Su respeto a los personajes. Ser cine juvenil de verdad, del bueno, de siempre.

Lo Peor: Aunque me duela, sus similitudes con “Indiana Jones y el Templo Perdido”.

Anuncios

4 pensamientos en “El Secreto de la Pirámide (Young Sherlock Holmes), de Barry Levinson

  1. Con esta frase ya has dicho perfectamente lo que muchos pensamos: “Los 80 fue la época dorada del cine juvenil, sin discusión alguna”

    Genial “El secreto de la pirámide” y más ahora que sale la nueva de Sherlock Holmes de Ritchie…

    Saludos

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s