Jo, Qué Noche (After Hours), de Martin Scorsese

En 1985, tras ver cómo “La Última Tentanción de Cristo” no conseguía salir a flote, Martín Scorsese realizó una de sus películas más redondas, y menos reconocidas.
El actor Griffin Dunne y la productora Amy Robinson se encontraron con el guión escrito por Joseph Minion, decidiendo llevarlo a la pantalla como fuera. Se lo ofrecieron a Scorsese, que no había obtenido éxito con “El Rey de la Comedia”, pero declinó debido a su inmersión en el proyecto que preparaba sobre Jesús de Nazaret. Después contactaron con Tim Burton, el cual se mostró muy interesado, hasta que Scorsese, deprimido tras no conseguir llevar a cabo su visión de Cristo, volvió a interesarse y a tomar las riendas. Con el director al mando el rodaje se llevó a cabo sin ningún tipo de problema, y en un plazo corto acorde a su bajo presupuesto. El resultado es una cinta tragicómica que posee el sello de su director en cada fotograma.

Paul Hackett trabaja como administrativo en una empresa de Nueva York. Su vida es aburrida. En una cafetería, mientras lee “Trópico de Cáncer” de Henry Miller, conoce a una chica que le da su número de teléfono. Paul, solo en su apartamento, decide llamarla y quedar con ella. Será el comienzo de una noche llena de adversidades.

Bien podríamos decir que “After Hours” es la versión scorsesiana de “Alicia en el País de las Maravillas”. Nuestro protagonista es un hombre corriente, solitario, con un trabajo que le aburre y que anhela vivir experiencias nuevas, solo así entendemos que se atreva a dar el paso de llamar a la joven desconocida que acaba de conocer en la cafetería. Soñando pasar la noche en brazos de la chica acabará viviendo una travesía por los recónditos rincones del Soho neoyorquino, en donde se cruzará con todo tipo de personajes singulares.
Además de a la obra de Carroll podemos encontrar similitud con “El Mago de Oz”, con referencia implícita en la película incluida, ya que Paul intentará por todo los medios volver a casa tanto como Dorothy.

La película muestra a la perfección lo que puede ser una noche loca, en donde todo lo que ocurre escapa a nuestro control. Para el protagonista la noche comienza en el momento en que entra en su vida Marcy, una chica atractiva pero algo peculiar. En la cafetería en que se conocen comienza a cambiar el tono de la cinta por medio del personaje del camarero que intenta emular posiciones de ballet y ofrece a Paul el bolígrafo con una pirueta. Desde ese momento todo lo que ocurra, y no son pocas cosas, adquirirá un cariz surrealista que afectará en todo momento a nuestro protagonista. El taxi que transporta a Paul a la residencia de Marcy va a una velocidad exagerada que lo hace perder su único billete de veinte dólares; en el piso de Marcy conoce a la escultora Kiki, y empieza a sentir miedo hacía la que parecía ser su ligue nocturno, ya que resulta ser una chica con drásticos cambios de humor y algún problema de quemaduras; en el intento de coger el metro no podrá porque la tarifa nocturna es mayor; entra en el único bar que ve abierto y accede a ir al apartamento del barman para que así pueda abrir la caja registradora y darle un billete con el que pueda coger el transporte, pero la noche solo acaba de comenzar.

El guión de Joseph Minion no da respiro al pobre diablo de ciudad que ha ido a parar al Soho. No sale de una cosa cuando ya se ha metido en otra, consiguiendo que todo lo que sucede en la película gire en torno a él. Los personajes que se encontrará en el barrio forman una fauna urbana poco corriente, y es que de noche se encuentran especimenes de todas clases, entre los que encontramos algunos verdaderamente curiosos, desde mujeres que se divierten diciendo números mientras se intenta marcar en el teléfono hasta señoras que se pasan toda la noche en un bar soñando con el amor que no llega.

Si ya el guión es lo suficientemente bueno, lo es aún más gracias a la ejecución por parte de Scorsese, quien aquí si consigue momentos cómicos, al contrario que en su anterior, y más que reivindícale, film. La energía del director se nota desde el primer momento, por ejemplo la presentación de Paul es por medio de un rápido travelling a través de las mesas de oficina hasta llegar a él, introduciéndonos de golpe en la historia y en el estilo de vida del protagonista. Los movimientos de cámara característicos se alternan con el uso de planos cenitales o contrapicados, encuadrados de manera que se acreciente la sensación de angustia que vive el protagonista.
Cabe citar que podemos distinguir dos atmósferas. Una primera más comedida y tranquila durante los primeros 10 minutos, en que Paul se encuentra en su barrio, y una segunda desde el momento en que se sube al taxi camino al Soho y la acción se acelera de forma brusca, dando paso a un montaje dinámico con utilización de planos cortos, e incluso subliminales, que aumentan la atmósfera pesadillesca. Mucho más remarcado queda con el uso de la fotografia, luminosa al principio para dar paso a una mucho más oscura, con predominio de colores rojizos y azules. El resultado es otra nueva representación de Nueva York por parte del maestro.
Si pudiera destacar algo de todo el conjunto seguramente sería el final. A parte de por lo bien elegido que está (y eso que no era el favorito del director) y porque cierra circularmente la historia, añade ese toque surrealista idóneo, engrandecido con la interpretación de Dunne, que otorga tranquilidad y solemnidad a Paul cuando vuelve a entrar en su despacho, como si nada hubiere pasado esa noche, aunque las marcas de escayola que lo bañan indiquen lo contrario.

Griffin Dunne, además de producir la cinta, da vida de forma perfecta a Paul, el protagonista que se sumerge en la noche más inolvidable de su vida. Rosanna Arquette es Marcy, la causante de la noche loca de Paul. Linda Fiorentino es Kiki, la escultora punk compañera de piso de Marcy. Antes de ser padres de Macaulay Culkin en “Solo en Casa”, Catherine O´Hara y John Heard coincidieron aquí como Gail, la mujer que se divierte diciendo números mientras se marca, y Tom, el barman. Cheech Marin y Tommy Chong son los cacos del barrio. Citar el breve cameo de Scorsese en el bar punky.

La película consiguió ser un éxito gracias a su bajo presupuesto y le dio a Martín Scorsese el premio a Mejor Director en el Festival de Cannes. Lo mejor fue que pocos años después conseguiría hacer realidad su sueño de llevar a cabo “La Última Tentación de Cristo”.

Divertida, con un guión original y ágil, “After Hours” es una de las obras más redondas de Scorsese. Así que adéntrense en el Soho con Paul Hackett en busca de aventuras para acabar en su mesa de trabajo, recordarlo todo y decir jo, qué noche.

Lo Mejor: Todo.

Lo Peor: Merece más reconocimiento.

Anuncios

9 pensamientos en “Jo, Qué Noche (After Hours), de Martin Scorsese

  1. Espero que te guste cuando la veas Gelen, a mi me sorprendió muy gratamente la primera vez que la ví, después consegui hacerme con ella en DVD por el modico precio de 3,95 y volvió a gustarme, incluso más que la primera vez.

    Saludos 😉

  2. Creo que deberías darle otra oportunidad Pliskeen, aunque reconozco que es una película que o te gusta o no te gusta.
    Por cierto, hoy en Carrefour he pillado por 3€ “New York, New York” EE de dos discos. La primera vez, y la única, que la ví no me entusiasmó como esperaba, tal vez debido a la mutilación del formato y la mala imagen (era en una cadena local). A ver qué tal el revisionado en VO.

    Saludos !!

  3. Hola,

    Pues a mi me parece una de las pelis más infravaloradas de Marty…

    Muy buena críticia Ramón, coincido contigo, no sólo el guión es cojonudo sino la factura de Marty, que redondea el conjunto.

    Por cierto, “New york new york” la tengo en dvd hace mil años… y todavía no la he visto :S jejee, a ver si saco tiempo y me la veo 😉

    Saludos 😉

  4. Ramón, la segunda oportunidad se la dí, precisamente, hace un par de años. Y mantengo mi absoluta indiferencia hacia este trabajo del tito Scorsese.

    Y no es la única; con “La edad de la inocencia” me ocurre exactamente lo mismo. La volví a ver por esas mismas fechas y siguió dejándome frío. Muy bien dirigida e interpretada, pero es que la historia no conseguía interesarme ni emocionarme (eso sí, suerte que la ví en dvd y pude escoger la v.o.s., porque el doblaje -especialmente la voz en off- era espantoso)

    😉

  5. Javi, “New York, New York” me dejó bastante frío cuando la vi por primera vez, veremos a ver qué pasa con el revisionado.

    Pliskeen, tienes toda la razón con el doblaje de “La Edad de la Inocencia”, es de los peores, como la gran mayoría que se hicieron en el año 93 para las producciones de Columbia Pictures.

    Saludos 😉

  6. Por fin la he visto hoy, y debo decir que me he reído muchísimo…

    No es ni mucho menos la mejor película de Scorsese, pero tiene un buen guión, un buen montaje y el ritmo no decae en ningún momento.

    ¡Todo un hallazgo!

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s