Hace dos años llegaba a nuestras pantallas “Iron Man”, un soplo de aire fresco a las adaptaciones Marvel que llevaban tiempo visitando los cines. Divertida, con buenas dosis de acción y un llamativo cast encabezado por el carismático Downey Jr. la película resultó ser un enorme éxito de taquilla que aseguraba secuela, para la cual no tardaron mucho en ponerse manos a la obra.

La producción de la nueva película tuvo que lidiar con el problema de sustituir a Terrence Howard para dar vida a Rhodey Rhodes debido a la petición del actor por conseguir un sueldo más elevado, en su lugar eligieron a Don Cheadle para ser el amigo de Stark y vestir la armadura de War Machine. Los guionistas de la primera entrega también serían sustituidos por Justin Theroux, recomendación del propio Robert Downey Jr. tras los buenos resultados que consiguió el actor metido a guionista en “Tropic Thunder”. Como toda secuela habría nuevos villanos, y para ello se contrató a actores de primer orden. Mickey Rourke vivió, al igual que Downey Jr., una resurrección profesional por todo lo alto con “The Wrestler” y entró a formar parte del reparto como el villano Whiplash, Scarlett Johansson fue la elegida para dar vida a Natasha Romanoff, alias Viuda Negra, y Sam Rockwell sería Justin Hammer, rival empresarial de Tony Stark.
El estreno se marcó para justo dos años después de la primera entrega, con la incógnita de saber sí llegaría a ser tan acertada como aquella. Tras verla, mi sensación es que se queda a medio gas.

Tony Stark inaugura su exposición anual sintiéndose más que satisfecho consigo mismo al conseguir que haya Paz en el mundo. Sin embargo, los problemas no tardan en aparecer, ya que por un lado el Gobierno de Estados Unidos cree que con su armadura ha creado un arma peligrosa y eso los lleva a solicitársela para así crear más del mismo estilo con la excusa de defenderse de futuros ataques, y por otro lado un nuevo enemigo está a punto de aparecer, el ruso Ivan Vanko, hijo de uno de los antiguos colaboradores de su padre. Para mayores problemas Stark sufre las consecuencias de llevar demasiado tiempo la armadura, con lo cual el nivel de toxicidad en su sangre aumenta peligrosamente.

Al igual que la primera película, “Iron Man 2” posee esa personalidad desenfadada que consigue que la veamos como lo que es, un gran divertimento. Creo que no hay mejor carta de presentación que la que hace el propio Stark frente al público que visita su Expo. El héroe, vestido con su armadura, surca el cielo a ritmo de las notas rockeras, cortesía de AC/DC, para acabar tocando suelo recibido por los aplausos y con unas chicas guapas a su espalda bailando.
Con esa sencilla introducción está todo planteado, no vamos a ver una cinta de superhéroes que se tome en serio a si misma, sino un espectáculo que tiene como maestro de ceremonias a Tony Stark, de nuevo absoluto protagonista de la función. Aquí Tony pasa una crisis al observar cómo su vida parece agotarse, pero eso no le impide abogar a favor de la Paz e ir en contra del Gobierno de su País, al no concederles la posibilidad de estudiar su armadura.

Desgraciadamente la cinta no cuenta nada más importante, sino que se queda en meros planteamientos arguméntales que no desarrolla. Por ejemplo el villano Ivan Vanko busca un ajuste de cuentas, del cual no sabemos gran cosa, salvo que los padres de ambos personajes trabajaron juntos y algo sucedió entre ellos para que el ruso le pillara tanto odio al apellido Stark. Otra cosa que creo que debería haber desarrollado mucho más es la idea de Legado, haciendo hincapié en lo importante que son los conocimientos que conseguimos y cómo pueden traspasarse a otras personas, es lo que le sucede a Tony con respecto a su padre, quien a pesar de no mostrarle cariño de niño siempre lo tuvo en su corazón y que se muestra como una especie de Walt Disney con su Disneylandia particular. Luego la película introduce personajes del Universo Marvel por puro capricho y con vista a futuras películas de la compañía, el ejemplo en esta ocasión es Natasha Romanoff, la cual no aporta mucho a la trama, más que demostrar la excelente forma atlética que posee y explicarnos que su cometido es trabajar para S.H.I.E.L.D.

Hay dos cosas que creo que son el lastre perjudicial para la película. Una cosa es que el film sea desenfadado y divertido pero otra distinta es que caiga en el deseo de querer ser cómica y consiga detalles de muy poca gracia que, incluso, lleguen a sacar de quicio. Me refiero a la escenita del cumpleaños de Tony, fuera de lugar en mi opinión, y en la que se echa por la borda la posibilidad de abarcar el famoso comic “El Demonio en la Botella” al tratar el alcoholismo que sufre Stark y cómo eso destroza su reputación. Además de esa escena tenemos un personaje cargante y odioso como es Justin Hammer. El tener a Ivan Vanko ya hubiera sido suficiente, tiene presencia y posee conocimientos de física a la altura del protagonista, pero parece que a los artífices del proyecto les gustaba la idea de introducir además un villano de traje (recordemos que en la anterior ya teníamos al gran Jeff Bridges). Pues bien, no sé si estaba planteado así, pero el querer que el villano trajeado tenga la misma guasa de Stark no funciona ya que acaba pareciendo un payaso de circo del que hartarnos fácilmente. Lo peor es que por culpa de Hammer, que representa esa fracción gubernamental que quiere negociar con armas, el personaje de Vanko pase a un nivel más secundario.

Jon Favreau demostró tener soltura en la primera entrega y aquí sigue el mismo camino consiguiendo un producto comercial decente. Al fin y al cabo se trata de ofrecer espectáculo, y eso lo logra. Las escenas de acción son más y mejores, con espectaculares efectos especiales, destacando sobre todo la que tiene lugar en el circuito automovilístico de Mónaco. Los último 20 minutos son acción sin freno y describe en paralelo la batalla de Iron Man con los robots de Hammer y la lucha de Natasha Romanoff con varios guardas.

El guión de Theroux está bastante por debajo del anterior, consiguiendo diálogos más orientados hacia la comedia y que acaban resultando la mayoría de las veces más largos de lo que deberían, si los recortaramos un poco y eliminaramos a Justin Hammer la película ganaría mucho. Puesto que hay que allanar el terreno a la futura “The Avengers” Nick Fury, sorpresa final en el primer film, tiene más protagonismo, así como la organización S.H.I.E.L.D. Lo que me parece imperdonable es que el personaje de Vanko recuerde demasiado al Iron Monger de la primera entrega, demostrando lo poco que se avanza con respecto al primer film, ¿cuándo vamos a ver al Mandarín?

La Banda Sonora del film ha sido compuesta por John Debney, aunque lo que más se escucha en la película son canciones rockeras.
Robert Downey Jr. sigue siendo el alma de la función como Tony Stark, quien demuestra tener el ego del tamaño de una casa. Gwyneth Paltrow gana minutos como Pepper Potts, ayudante y confidente de Tony, aunque la actriz se muestra bastante plana. Don Cheadle toma el relevo a Terrence Howard y se muestra eficaz dando vida a Rhodey Rodes, el cual parece no saber muy bien de qué bando ponerse para al final vestir la coraza de War Machine. Para sorpresa, Sam Rockwell es lo peor de la función al dar vida a Justin Hammer, el pesado contrincante de Stark en el negocio armamentístico. Mickey Rourke demuestra tener una presencia descomunal para plantarle cara a Iorn Man/Downey Jr., por desgracia su personaje, Ivan Vanko, acaba quedando en segundo plano a partir de la segunda mitad. Scarlett Johansson sube la temperatura al dar rostro y cuerpo a Natasha Romanoff, aunque calidad interpretativa poca. Eso si, si hacen la película sobre la Viuda Negra que cuenten con mi entrada, ver a Scarlett enfundada en su traje negro durante hora y media es ya un espectáculo. Samuel L. Jackson vuelve a ser Nick Fury.

“Iron Man” inauguró el que se desarrollara el Universo Marvel en cine, al final de la cinta aparecía Fury haciendo alusión al Proyecto Vengador y en “El Increíble Hulk” Stark aparecía tras los créditos dando detalles sobre un grupo que estaban formando. Ahora, en la secuela del hombre de hierro, seguimos encontrando pistas que sirvan como adelanto a futuros proyectos Marvel, ya que podemos ver el escudo del Capitán América y, al final de los créditos como escena sorpresa, la aparición de Mjolnir, martillo del héroe Marvel que llegará a las pantallas dentro de un año, Thor.

Más espectacular que su predecesora, pero sin llegar a tener su calidad, “Iron Man 2” es un divertimento estimable que aumenta el número de película de superhéroes.

Lo Mejor: Es un espectacular divertimento. Downey Jr. y Rourke cara a cara.

Lo Peor: El guión, demasiado orientado a la comedia. Justin Hammer.