Toy Story 3, de Lee Unkrich

Cuando se anunció una tercera entrega de “Toy Story” empecé a temblar, y eso que la segunda entrega me encantó. PIXAR llevaba un carrerón de películas originales alcanzando grandes resultados, con lo que veía innecesario el retomar a los personajes con que se presentaron en cines, hace ya 15 años, para una nueva película. Afortunadamente los genios de la compañía han vuelto a deslumbrar con otra nueva Joya cinematográfica en que demuestran, una vez más, su arte a la hora de narrar historias.

Andy está a punto de alcanzar la mayoría de edad y marcharse a la Universidad abandonando a sus juguetes, que serán destinados a permanecer en el desván, pero un error hace que acaben en la caja de donación para la guardería, comenzando así una nueva odisea para ellos.

¿Quién nos iba a decir a aquellos niños que fuimos a ver la película protagonizada por juguetes, allá por el año 1996 (en que se estrenó en España), que volveríamos a disfrutar con ellos casi 15 años después? Antes de entrar a ver la tercera parte un chico me preguntó si las anteriores las había visto en cine, y le respondí que si, además le añadí que había crecido con estos muñequitos, cosa que no es mentira, la primera película la vi con 12 años, ésta última la he disfrutado con 26, y en ambos casos el disfrute ha sido colosal. Sin embargo cuándo salí de verla mi sensación no era todo gozo, sino que tenía un pequeño nudo en la garganta al haber compartido más de 90 minutos con esos pequeños personajes que nos han acompañado durante tanto tiempo, y no es para menos.
Ésta última entrega posee más emoción y sentimiento que cualquiera de sus predecesoras afectándonos, sobre todo, a todos aquellos que hayamos disfrutado de las anteriores aventuras de Woody, Buzz y compañía. Y es que los espectadores nos sentimos identificados con Andy, el dueño de los juguetes, pues, cómo él, hemos crecido y entendemos perfectamente sus motivaciones y porqué ha dejado de lado a sus viejos amigos diminutos. Alcanzar la mayoría de edad, la madurez, nos hace apartar viejos hobbies con los que disfrutábamos de pequeños para sustituirlos por otros, además de tener que tomar decisiones más complicadas. Todos hemos vivido eso, y personalmente me alegro de haber disfrutado más con muñecos (los cuales aún conservo en su mayoría guardados en una vieja caja de la cochera) que con los nuevos entretenimientos electrónicos con que los niños de hoy pasan su tiempo, así que es altamente comprensible el que los viejos juguetes de Andy se sientan abandonados en el baúl de su cuarto y teman sobre su futuro cuando su dueño marche a la Universidad.
De ese modo, la cinta habla de un tema que ya se dejaba ver en la anterior entrega, el momento en que el dueño alcanza la edad adulta, algo que todo juguete existente teme, ya que sabe que su destino será muy oscuro.

Toda serie o Saga que se precie debe tener en cada una de sus entregas una estructura y temática similar. En “Toy Story” eso se cumple a rajatabla. Nuestros protagonistas temen qué pueda hacer con ellos su dueño para luego acabar fuera de su hogar y tener la obligación de volver antes de que sea demasiado tarde. Eso siempre ha sucedido en cada entrega de los juguetes, ahora hay que establecer una nueva línea argumental y expandir el universo conocido mediante nuevos personajes y escenarios.
La línea argumental posee diversos temas, pero destaca por encima de todo el destino. Nuestros juguetes, que a medida que ha pasado el tiempo se han ido quedando sin compañeros, se han marchado de casa de Andy y parecen sentirse cómodos en el nuevo lugar donde han ido a parar, pero pronto descubren que su verdadera función en la vida es acompañar a Andy aunque éste los esconda en el desván. Él es su verdadero dueño, el que más ha jugado con ellos y el que debe decidir sobre dónde deben ir a parar. El destino de los juguetes le corresponde nada más que a él. Luego tenemos otros temas como la manipulación, la tristeza y los temas que siempre han sido eslogan de la Saga como son el compañerismo y la amistad.
La mayoría de nuevos personajes tienen aparición en el nuevo gran escenario donde se desarrolla el film, la guardería Sunnyside, un escenario con personalidad que funciona como otro gran personaje y en donde encontramos muñecos como Lotso, un osito de peluche que ejerce de líder del resto de los muñecos y da la bienvenida a nuestros protagonistas de forma cordial, Bebé es un enorme muñeco que ejerce de brazo derecho de Lotso, y que da verdadero terror, y Ken, el cual, como es lógico, queda prendado de Barbie nada más verla, aunque en su círculo de amistades el muñeco sea victima de burla al tratarse de un juguete para niñas. El recinto y sus ciudadanos tienen una presentación idílica, el paraíso en la tierra para los juguetes, pero, como en la mayoría de los casos, las apariencias engañan y nuestros protagonistas se verán inmersos en un tren de la bruja muy peculiar.

¿Imagináis una película en donde se den de la mano todos los géneros cinematográficos? Pues aquí la tenemos. Western, aventura, comedia, cine de gangsters, romanticismo, terror, película carcelaria, ciencia-ficción, drama. Todos los géneros de la historia del cine se dan de la mano en la última gran aventura de los juguetes para conseguir una película que alcanza la categoría de Épica.
La cinta ha sido dirigida por Lee Unkrich, quien ejerciera de codirector en “Toy Story 2”, “Monstruos S.A.” y “Buscando a Nemo”. Alucino con el nivel de excelencia que tienen los diferentes directores de la casa de las ideas, es asombroso cómo cada año PIXAR llega para ofrecer no solo excelente cine de animación, sino verdaderas obras artesanales cinematográficas. “Toy Story 3” es una enorme aventura que comienza con una impresionante secuencia de apertura que remite directamente a la primera escena con la que se comenzaba la Saga, solo que esta vez de forma mucho más espectacular, rememorando el mejor western y cine de acción. Luego tenemos un breve reflejo de lo que ha sido el paso del tiempo mediante el cual Andy ha ido creciendo (atención al momento en que la canción “Hay un amigo en mí” se detiene de golpe por medio de un fundido a negro). A partir de ahí comienza la nueva aventura, la cual irá en aumento a medida que avance, poseyendo genialidad a raudales, con secuencias planificadas al detalle en donde se llega a homenajear a films conocidos, por ejemplo la historia del origen Lotso con ese aroma a película de terror me encandiló, así como la, sorprendente, aparición de Totoro, el personaje que creara Hayao Miyazaki, amigo de Lasseter desde hace años. El tramo final es apoteósico, fantástico, genial, inmejorable, veinte minutos de emociones desatadas con un ritmo e intensidad sublimes. El final es el toque de gracia, después de la emocionante aventura llega el, doloroso, momento de la despedida que va directo al corazón, y si, reconozco que los de PIXAR me volvieron a robar alguna que otra lagrimilla debido al alto grado nostálgico que tiene la película, pero sobre todo porque posee alma.

La compañía sigue evolucionando a nivel de técnica infográfica ofreciendo unas texturas y unos fondos a los personajes de ensueño. El reto de la cinta era mantener el estilo de las dos anteriores en los muñecos protagonistas, y eso se consigue con creces. Woody, Buzz y sus compañeros lucen como siempre, aunque con algo más de calidad.
Como es habitual hoy día se ha utilizado el sistema 3D, el cual ayuda a la historia, da profundidad y aporta espectacularidad en varias secuencias, pero no es la estrella.

El guión ha corrido a cargo de Michael Arndt, basándose en la historia ideada por John Lasseter, Andrew Stanton y Lee Unkrich. Arndt fue el artífice del libreto de “Pequeña Miss Sunshine” y, personalmente, creo que su labor en el nuevo film de PIXAR es superior al de aquella. Los gags vuelven a hacer gala al servicio de una historia con profundidad, en especial destaca en este ámbito el personaje de Ken, con quien se juega a través de su orientación sexual y al que le hacen chistes sobre su amor por la ropa de diseño, pero también tenemos al Señor Patata, ese cascarrabias entrañable, y a Buzz, quien acaba en modo de reinicio y despierta como un guardián espacial muy español.
La Banda Sonora vuelve a correr a cardo de Randy Newman, componiendo una partitura idónea para la cinta. Se ha creado una nueva canción para el momento de los créditos (de visión obligatoria) y “Hay un amigo en mí” es cantada en español por los Gipsy Kings.
El elenco vocal vuelve a ser de primera. Tom Hanks aporta sus cuerdas vocales al fiel vaquero Woody, aquí más héroe y líder que nunca. Tim Allen es Buzz, el guardián espacial que sufre un ligero cambio de programación que le hace hablar español, el doblaje de El Cigala en nuestro País queda muy bien. Joan Cusack es la vaquera Jessie, la cual tiene momentos muy divertidos, y románticos, con Buzz. Michael Keaton es Ken, el eterno novio de Barbie. Ned Beatty es Lotso, el oso. Din Rickles es el Sr. Patata. Jodi Benson es la muñeca Barbie, mucho más divertida y con más protagonista que en la anterior entrega. John Morris es Andy, el dueño de los juguetes que ha crecido. Emily Hahn es Bonnie, el nuevo personaje humano que ama a los muñecos y juego con ellos tanto como hacía Andy.

Citar que el disfrute no empieza cuando va a comenzar el film, sino minutos antes, con el cortometraje que lo acompaña, “Día y Noche”, otra muestra de genialidad marca de la casa en donde se unen animación tradicional con CGI y el 3D, mucho más efectivo que en la película de los juguetes.

Maravillosa, emotiva, épica. “Toy Story 3” es el broche de oro a la Saga protagonizada por Woody y Buzz formando así la mejor Trilogía del Cine de Animación. Una nueva Joya “made in Pixar”.

Lo Mejor: Es un placer absoluto.

Lo Peor: Nada relevante.

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8 pensamientos en “Toy Story 3, de Lee Unkrich

  1. Ramón, un placer nuevamente escribirte, coincido nuevamente con tu comentario, tengo 27 años, nunca me imagine que una peli me hiciera llorar al final como un niño, cuando termino la función casi toda la sala estaba así, fue increíble, leyendo tu critica casi me pongo igual, gracias por compartir estos comentarios con cinéfilos como yo……de Pixar ya no sé qué decir, cuando vi wall-e, pensé que no la iban a superar, vino UP y no podía creerlo, ahora Toy Story 3, Dios, ¿con que nos vendrán después?, me saco el sombrero para todo el equipo que trabaja ahí, porque lo único que saben hacer, es superarse cada año…..SALUDOS

  2. Una auténtica maravilla.

    Creo que para los que hemos seguido la saga desde sus inicios, viendo la primera película siendo unos críos y ahora esta última ya mayorcitos (y bastante más que el propio Andy), los sentimientos que se transmiten son más profundos, más especiales. Los últimos 15-20 minutos son una prueba de ello, aunque creo que hay que ser de piedra para que cualquier otra persona no se emocione con ese tramo final.

    Es increíble como, desde hace algunos años, Pixar se supera con cada película. Un año piensas que has visto su mejor pelícua, y al siguiente te traen otra joya.

    Si todas la secuelas que hacen han de estar a tan buen nivel, por mi que hagan tantas como quieran, aunque quisiera que para Toy Story esta tercera fuera la última. No puedo imaginar un final mejor que el que nos han dejado aquí.

    Saludos 😉

  3. P.D.: Se me ponen los dientes largos cada vez que pienso en su debut en imagen real con “John Carter of Mars”, sobre todo habiendo leído la novela de Burroughs.

  4. Edux a mí me pasó lo mismo cuando vi “Wall·E”, pensé que PIXAR tardaría en volver a alcanzar tal cima, pero luego vieno “Up” y ahora ésta maravillosa tercera entrega de los juguetes. Lo que me asusta es pensar que los próximos estrenos de la compañia serán dos secuelas, primero el verano que viene llegará la segunda parte del film que menos me gusta de ellos, “Cars”, y luego en Navidad se estrenará “Monstruos S.A. 2”. Espero que sigan demostrando un altisimo nivel.

    Pliskeen, estamos de acuerdo en todo con respecto a la última de PIXAR. Sobre “John Carter of Mars” también tengo muchas ganas de catarla, aunque no he leido el libro saber que está tras la cámara Andrew Stanton me ilusiona.

    Saludos 😉

  5. ¡Qué panzá de sufrir! ¡Joe! ¿Pero esta peli la puede ver un niño sin querer morirse después? No recuerdo haberlo pasado tan mal desde que vi Todos los perros van al cielo. Mañecos y perritos, dos de mis debilidades.

    PD: Me ha dado pena que no aparezca la “novia” de Buddy. ¿La habrán tirado? Buaaaaaa.

  6. No pensaba que te afectaría tanto Alejandro, ¿también recurriste al kleenex en el tramo final?
    La “novia” de Woody dan a entender que se deshicieron de ella, pero seguramente la donaron o vendieron en algún mercadillo como el de la segunda parte.

    Saludos 😉

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