Corazón Salvaje, de David Lynch

Años después de “Terciopelo Azul” el director David Lynch realizaría un nuevo film en donde desarrollaría mucho más la parte oscura y perturbada que existía en aquella. Lynch transformó el libro de Barry Gifford “Wild at Heart” a su manera, implantando su estilo y expandiendo su universo, el cual se acentuaría aún más cuando lo plasmara en pantalla consiguiendo una película descerebrada, un viaje a ritmo de rock con personajes extremos.

Los protagonistas de la historia son Sailor y Lula, unos jóvenes que huyen de las garras de la madre de ella, Marietta, una mujer enferma y despiadada que no quiere que su hija se aparte de su lado. Los muchachos buscan desesperadamente la libertad, pero les será difícil conseguirla ya que Marietta ha ordenado encontrarlos cueste lo que cueste.

En esencia lo que tenemos es una road movie romántica, Sailor y Lula son como Romeo y Julieta, dos personas que se enfrentan a las adversidades por conseguir que su amor triunfe. Sailor es un chico que transmite cierta inocencia pero que en su interior esconde un alma salvaje que estalla en los momentos menos esperados, ahí tenemos por ejemplo su presentación en la primera escena del film cuando le revienta la cabeza a uno de los matones de Marietta, razón por la cual es condenado a casi dos años de prisión. Por su parte Lula es una chica a la que sólo le importa Sailor, estar a su lado y recorrer los kilómetros que hagan falta con tal de vivir juntos en paz. La chica ve en él al padre que perdió años atrás, una figura protectora que no permitirá que nadie le haga daño. Lula transpira sensualidad por todos los poros de su piel y eso la convierte en un manjar para los peligrosos seres que los acechan.

A través de los protagonistas encontramos uno de los principales temas del film, la búsqueda de libertad. Los dos jóvenes huyen de la sociedad, escapan para que no les atrape la maldad que existe en el mundo. Viven en un mundo salvaje lleno de gente extraña como dice la chica.
Sailor representa su individualidad por medio de su chaqueta de piel de serpiente, un reflejo de su fe en la independencia personal, mientras que Lula expresa su independencia desde el momento en que desobedece a su madre. El rock and roll es otro reflejo de libertad, de ir en contra de los parámetros marcados, además representa la felicidad de los protagonistas, cuando suena rock en el film se sienten seguros y a salvo. Una de las mejores escenas del film que muestra ese detalle es cuando Lula está conduciendo y en la radio no hacen más que transmitir malas noticias, hechos que ponen la piel de gallina y que están sucediendo en ese preciso instante. La chica, cansada de tanta mala noticia frena en seco y pide a Sailor que le consiga una emisora de música antes de volverse loca. Rápidamente Sailor encuentra un canal de música rock y los dos cambian drásticamente de actitud, se ponen como locos a bailar olvidando todo lo que habían escuchado. La felicidad vuelve a rodearlos. Están juntos, felices en mitad del desierto, con el atardecer de fondo.

Si la libertad, el amor y el rock and roll son importantes no lo son menos la violencia y el sexo. Todos los personajes del film demuestran ser violentos ya sea mediante actos psicológicos o mediante actos físicos, pero además el mundo que se nos presenta es un lugar enfermo y hostil en que puede suceder el acto más repugnante que se pueda imaginar en cualquier momento.
El sexo es fundamental en los protagonistas, seres altamente pasionales que se demuestran su amor entre las sabanas y que las culminan con una sesión de confesiones personales. Aunque también hay personajes que demuestran una naturaleza sexual enfermiza, alejada de la pureza que ejercen los protagonistas.
Es importante citar las continuas referencias a “El Mago de Oz” que convierten al film en una adaptación tergiversada de la misma. El camino de baldosas amarillas pasa a ser una carretera y la bruja mala se convierte en una terrorífica madre loca. Lynch confesó que “El Mago de Oz” es una de sus películas favoritas y la homenajea con diferentes planos, como por ejemplo el de los zapatos de Lula golpeándose para intentar despertar de la pesadilla que está viviendo; los zapatos que lleva Marietta en el baño, característicos de bruja mala; y el más evidente, la aparición de la bruja buena tal y como aparecía en la película protagonizada por Judy Garland.

Como es habitual en el cine de Lynch, sobre todo a partir de “Terciopelo Azul”, la galería de personajes es una fauna terrorífica y pintoresca. Marcello Santos es el matón al que contrata Marietta para que encuentre a los chicos, un ser malvado que busca en todo trabajo un beneficio. Juana es una asesina que se rodea siempre de sus lacayos, a los que domina mediante el sexo a pesar de su aspecto de muñeca rota. Bobbu Peru es el diablo vestido de negro, un ser que lleva la maldad escrita en cada rincón de su aspecto, que posee una presentación estupenda al salir de entre las sombras al lado de “tres gracias” y que protagoniza una de las escenas más incomodas y perturbadoras del film como es la violación a Lula por medio de la palabra “fuck” (la cual se repite infinidad de veces a lo largo del metraje).
El personaje más importante y emblemático del film es Marietta, la bruja mala. La mujer muestra en todo momento un desequilibrio que inquieta. En su interior existe un odio extremo hacia Sailor, y eso puede ser debido a dos cosas. Primero porque por él su hija la abandonaría, consiguiendo ser feliz, algo que enfurece a Marietta, pues es una mujer amargada que no ha conseguido la felicidad. Segundo porque Sailor la rechazó, con lo cual tiene el orgullo herido. Sea como sea, Marietta es el personaje del film, el más loco y desatado, del cual es imposible olvidar su momento con el lápiz de labios.

David Lynch, el poeta visual de lo bizarro, creó una atmosfera turbia, oscura, perfecta para la historia, con una fotografía a cargo de Frederick Elmes cuidada al detalle, en la cual se juega con los colores de forma remarcable, incrementando las sensaciones.
Las inserciones de los planos de la cerilla ardiendo son alucinantes y tienen vital importancia para la trama, pues encadenan con el fatídico suceso que marcó a los personajes en el pasado.
El director vuelve a mostrar hechos y personajes muy pintorescos que llevan a situaciones delirantes  cargadas en ocasiones con su particular humor negro, tales como el perro que huye con la mano entre sus dientes o la explosión craneal de uno de los personajes al final.
Las escenas de sexo se muestran sin cortarse un pelo. Ya he citado que el sexo tiene vital importancia y Lynch lo utiliza para narrar diversas escenas consiguiendo en ocasiones el malestar en el espectador. Sin ir más lejos en la escena en que Juana tiene preso al detective Johnnie Farragut se marcharon de la sala más de la mitad de los espectadores cuando hicieron el pase de prueba.
El final es una maravilla, con Marietta desapareciendo por completo de la historia por medio de esa foto en que su imagen se desvanece y los protagonistas subidos en el capó del coche cantando “Love me Tender” de Elvis.

El guión respeta la novela de Gifford, pero Lynch aporta ese toque de cuento enfermizo.
El montaje me parece brutal, insertando de manera magnifica imagen y sonido. La escena en que Lula comienza a bailar encima de la cama y pasa a estar en la discoteca me parece una genialidad. Las imágenes oníricas se dan de la mano repetidas veces con cabida para planos cortos, cercanos a los subliminales. También destacar que para resaltar aún más su naturaleza de cuento se introduce el plano de una bola de cristal en dos ocasiones, justo antes y después de que la road movie transcurra, funcionando como nexo con el prólogo y el epilogo.
Los efectos sonoros subrayan el poder de las imágenes, tal es el caso de las cerillas. La música rock hace aparición repetidas veces. La banda sonora está compuesta por el ya habitual del director, Angelo Badalamenti, y entre los temas que aparecen tenemos el inolvidable “Wicked Game” de Chris Isaak o composiciones de Richard Strauss.

Lynch contó con rostros habituales de su cine como su novia por aquel entonces Isabella Rossellini, que da vida a Perdita Durango, o Harry Dean Stanton como el detective Johnnie Farragut. Nicolas Cage se lució como Sailor Ripley, el amante admirador de Elvis al que el actor, que incluso canta, impregnó de energía. Uno de sus roles más emblemáticos. Laura Dern repetía con Lynch para dar vida a Lula de forma impecable, transmitiendo inocencia y sensualidad a partes iguales. Sus gritos llamando a Sailor han quedado grabados en mi memoria. La madre de Dern, Diane Ladd, da vida a su madre ficticia también, Marietta, el personaje más desquiciado, extremista y representativo del film. Una creación increíble. J.E. Freeman es Santos, el único hombre al que Marietta teme, el reverso tenebroso del Mago de Oz, aquel al que todo pides y te lo cumple. Crispin Glover tiene el breve papel del primo de Lula, Dell, protagonizando una breve historia dentro de la película en donde Glover es otro ser enfermizo con gustos poco higiénicos. Grace Zabriskie es la escalofriante Juana, su primer plano en que grita aterroriza. El gran Willem Dafoe da vida a otro de los grandes personajes del film, Bobby Peru. Los dientes mal afilados y su aspecto ataviado de negro ofrecieron al actor la oportunidad de crear otra maquiavélica creación para su galería. Su imagen con sonrisa diabólica a través del calcetín al final del film demuestra cuánto se equivocaron los productores de Spider-Man en ponerle una máscara para ser el Duende Verde.

Nicolas Cage debe considerar “Corazón Salvaje” como una de las películas más importantes de su filmografía, ya que para su debut en la dirección con “Sonny” rememoró ciertos detalles de la cinta de Lynch, como la ciudad de Nueva Orleans y el contar con Harry Dean Stanton, además de dar vida él mismo a un personaje variopinto bastante lynchiano.

“Corazón Salvaje” fue un salto sin red para Lynch, una historia frenética y salvaje no apta para todos los públicos. Diane Ladd recibió una nominación al Oscar como secundaria y, para sorpresa de todos, el film se alzó con la Palma de Oro en Cannes convirtiéndose en uno de los films más emblemáticos del director.

Enfermiza, salvaje, violenta, surrealista, rockera, pero por encima de todo romántica. “Corazón Salvaje” es una experiencia cinematográfica muy disfrutable.

Lo Mejor: Es una película en la que no existen los limites.

Lo Peor: No se me ocurre.

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5 pensamientos en “Corazón Salvaje, de David Lynch

  1. Hola!!! acabo de descubrir tu blog en el concurso este de los premios 20blogs y nadaa, que muchisima suerte!!! 😀

    y bueno ya que estamos te permito que te pases por mi blog que participa en humor….. y si lo consideras conveniente pues tambien te permito que me votes!! xDDD

    un saludo!! 😉
    sorcios.com

  2. Tengo que confesarte que ¡ni la conocía!. He abierto el blog sabiendo que cumplirías tu compromiso y que el día 3 sin falta publicarías algo de Lynch.
    La verdad, esperaba Mulholland Drive, Carretera Perdida o Inland Empire, pero, después de leer tu comentario, no sólo no me he decepcionado , sino que me alegro de tener otra película más de Lynch por descubrir.

    ¡gracias!

  3. Muchas gracias a ti B, me alegro de haberte descubierto otra película lynchiana, el día 5 tendrás comentada otra más del director.

    Saludos !!

  4. Pues ésta no me la puedo perder, hay un amigo que lleva mucho tiempo detrás mía para que la vea, así que lo haré. Luego cualquiera sabe, o lo mismo me encanta como Carretera perdida o me espanta como Cabeza borradora; ya veremos…

    Un saludo.

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