60 Segundos, de Dominic Sena

Memphis Raines es una antiguo ladrón de coches retirado que debe volver a delinquir para salvar la vida a su hermano consiguiendo robar 50 coches en 72 horas.

La primera apuesta Bruckheimer para el nuevo milenio era éste remake del film homónimo de 1974 dirigido por H.B. Halicki. Para llevarlo a cabo contó con parte del equipo de “Con Air”, Nicolas Cage como estrella, Scott Rosenberg en el guión y Trevor Rabin encargándose de la ruidosa música. La premisa era muy sencilla, un grupo de expertos ladrones debe robar 50 coches antes de un plazo limite. Desgraciadamente lo que parecía ofrecer se quedó en el trailer.

En el momento de acercarte a ver la película esperas encontrarte con lo que te venden, cómo consiguen robar los vehículos los protagonistas y persecuciones espectaculares. Sin embargo encontramos muy poco de eso y mucho de moralina barata a través del grupo de ladrones. En la película original los ladrones robaban porque si, porque eran malos y debían impedir que los atraparan, en la presente se introduce la típica historia de redención a través del protagonista que, junto con los miembros de su equipo, demuestra tener un corazón de oro y accede volver a robar para salvar a su familia. Muy corriente, pero eso, como he dicho en otras ocasiones, no tienen nada de malo si el resultado es satisfactorio, cosa que aquí, para un servidor, no lo es.

Algo que me fastidia mucho es que se podría haber realizado un film de acción al estilo de “Con Air”, sin pretensiones, con personajes pintorescos y con personalidad. Personajes hay, pero, salvo los dos hermanos Raines, quedan muy desdibujados y algunos de ellos estorban en exceso (Espejos por ejemplo, insoportable, no se calla ni debajo de agua). Se presenta a un grupo rival que aporta poco, o directamente nada, a la trama salvo la posibilidad de introducir una explosión. El villano parece muy interesante, con ese amor por la madera que demuestra tener, pero acaba resultando de chiste.
También creo que la película se quiere complicar demasiado. ¿No hubiera sido más sencillo y efectivo que los ladrones se enfrentaran solamente a la policía como en la película original? Vamos, tienes que robar 50 coches en tanto tiempo y debes impedir que te atrape la policía. No necesito escuchar dramas familiares, ni viejas batallitas que ocupen más de la mitad del metraje, tan sólo quiero ver robar coches y cómo logran huir. De eso trataba el film original, que cuenta con una persecución automovilística de 40 minutos aproximadamente, un tiempo que el remake no llega a ocupar con sus, tan anunciadas, escenas de coches.
Es cierto, “60 segundos” tiene poco más de 25 minutos de escenas de coches, siendo la del final la más larga, de casi 12 minutos, en que Memphis huye en Eleanor, y eso es inaceptable. Lo peor es que el film empieza bien, con dinamismo y música potente en que se nos muestra el robo de uno de los coches (todos unas verdaderas maravillas), pero tras eso pega un bajón que no logra alzar el vuelo hasta la persecución final, que se echa por tierra por culpa de la fantasmada mediante la cual Memphis logra saltar por encima de varios coches.
Otro punto en contra es que el título hace referencia al tiempo que tardan en robar los vehículos, cosa que en pantalla no se muestra bien más que la primera vez. Todo va muy rápido, tanto que en un cuarto de hora pasan de no tener un coche robado a tener 49.

Dominic Sena fue el escogido para dirigir la película otorgándole en todo momento un aroma de videoclip digno de las películas del productor que las firma. Afortunadamente el director no utiliza ramalazos típicos de estas producciones, como las cámaras lentas. Las persecuciones, que debían ser el plato fuerte, están bastante mal planteadas, con continuos cortes de montaje que impiden seguirlas de forma adecuada. Lo más reivindicable es el aspecto visual, impregnado por los colores ambar, azul, verde y rojo, los mismos que poseen los semáforos.

El guión de Scott Rosenberg no sabe muy bien por qué decantarse, si por un tono serio acorde a la historia épica del hermano mayor que ayuda al menor y que debe enfrentarse a sus miedos consiguiendo robar el coche que siempre se le ha resistido (un Shelby GT 500) o por una comedia ligera en que todos los implicados gastan bromas. Me parece muy contradictorio que la vida del personaje de Kip esté en juego y se pasen el tiempo de cachondeo como si no fuera a suceder nada malo en caso de que fracasen. Lo que funcionaba en la anterior película que había escrito aquí no funciona, los personajes tienen poca gracia y los diálogos llegan a la ridiculez, algo de lo que puede que el guionista fuera consciente ya que en un momento demuestra cómo a Memphis, irónicamente, le parece estúpida una conversación que ha tenido el Agente Castlebeck con uno de sus hombres. Entre las frases lapidarias del film, destinadas más a la promoción que al propio fin del mismo, tenemos “¿Qué te gusta más, hacer el amor o robar coches? – Hacer el amor mientras robo coches” ó “¿Tengo cara de idiota? – Si?” ó, una de mis favoritas, “¿Está bien? Porque acaba de atravesar un muro.”. El personaje de Memphis protagoniza otro de los momentos ridículos del film, cuando desempolva su cazadora de cuero (muy chula, por cierto) y afirma ser un chico muy malo. En resumidas cuentas, una historia de la que no sabes con qué quedarte, si con las partes serias o con las de cachondeo. Sea como sea, la velocidad que pueden alcanzar con los coches parecen importar poco.

La música compuesta por Trevor Rabin es altamente ruidosa y molesta, de marcado corte electrónico con la inserción de guitarras eléctricas. La canción de The Cult “Painted on my Heart” fue el himno musical del film apareciendo en varios momentos, sobre todo cuando aparece el personaje de Sway.
Nicolas Cage dio vida a Memphis gesticulando demasiado con sus brazos y tiñéndose el pelo de color amarillento. Giovanni Ribisi es Kip, el hermano de Memphis, el causante del embrollo. Angelina Jolie, reciente ganadora del Oscar por entonces, es Sway, la antigua novia de Memphis, un personaje que parece mucho y se queda en nada, como el film en cuestión. Delroy Lindo es el Agente Castlebeck, el policía que pisa los talones a Memphis. Timothy Olyphant es Drycoff, el compañero de Castlebeck. Robert Duvall aporta la nota prestigiosa recordando a su personajes de “Días de Trueno”. Will Patton es un viejo amigo de Memphys, Atlee. Christopher Eccleston es Raymond Calitri, alias “el carpintero”, un amante de la madera que odia Estados Unidos. Vinnie Jones es Esfinge, un hombre de pocas palabras.

La película alcanzó a duras penas la cifra de 100 millones de dólares en la taquilla yanqui no satisfaciendo a los que buscaban en ella carreras y buenas secuencias automovilísticas. Para los amantes de los coches llegaría al año siguiente “The Fast and the Furious”.

Lo Mejor: Los coches.

Lo Peor: Se queda en un film convencional que no explota del todo la idea de partida.

Anuncios

9 pensamientos en “60 Segundos, de Dominic Sena

  1. A mi me gusta. Por detrás de La Roca, Con Air y Cara a cara, pero una buen película al fin y al cabo (para mi gusto, claro)

    No hay nada que me moelste o me chirríe, aunque puede que tuviera cosas mejroables, como el villano o la chica del prota (una horrible y desnutrida Angelian Jolie….)

    De las pocas películas decentes que Cage rodó durante la pasada década, y la mejor del director Dominic Sena.

    Saludos 😉

  2. Pliskeen, ya te digo que me resultó un timo, iba buscando buenas persecuciones y me encontré con una historia altamente convencional con personajes planos y sin carisma, bastante lejos de “Con Air”. Y si, Jolie está muy desnutrida.

    Alejandro, cuando “Nicolas” tocó fondo de forma inenarrable fue con esa adaptación Marvel titulada “El Motorista Fantasma” (el otro día hablando no me salía cuál era la peor adaptación de comic que había visto, y era esa, por encima de “Daredevil”), antes hizo cosas buenas, como la maravillosa “Adaptation”, “El Hombre del Tiempo”, “Los Impostores”, y “Lord of War”.

    Javi, aunque fuera con pocas pretensiones es de las que menos me gustan de Bruckheimer, será porque me resultó una gran decepción.

    Saludos 😉

  3. Un bodrio considerable.La versión original tiene bastante más encanto y una gran persecución.Las pelis de the fast and the furious más que para amantes de los coches están pensadas para niñatos amantes del tunning,que personalmente aborrezco.Para ver buenas películas sobre coches mejor echadle un vistazo a Vanishing Point de 1971,aquí traducida como Carrera contra el destino o la propia Cannonball de 1976 con David Carradine,no confundir con Los locos de cannonball.Aún así,pienso que la mejor persecución de coches en el cine es la de Bullit,con Steve Mc Queen,el cual dirigió Las 24 horas de Le mans,también muy recomendable.

  4. Mario, puede que me equivocara en la frase final, tl vez quisiera decir para los que buscaban carreras de coches y más velocidad de la que aquí se encuentran. Aún así, para mi, la película de coches que más me gustó por esa época se estrenó poco después, el remake de “The Italian Job”.

    Ángel, algo así me pasó a mi, al salir del cine lo más que recordaba era la canción de The Cult y algún que otro coche.

    Fabian, no sé exactamente a cúal te refieres ahora mismo. Espero que alguien pueda responderte.

    Saludos !!

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s