Balada Triste de Trompeta, de Álex de la Iglesia

Todo surgió durante el rodaje de un episodio de “Plutón B.R.B. Nero”. Álex de la Iglesia habló con Carlos Areces y Carolina Bang sobre una idea que se le había ocurrido en que un payaso armado con una metralleta aterrorizaba a los transeúntes. Dicha idea fue tomando forma en la mente del director y actual Presidente de la Academia Cinematográfica Española e hizo que se sentara a escribir en solitario el guión de la que sería su próxima película, una historia violenta ambientada en la España franquista con dos payasos que se enfrentan por el amor de una mujer.

Temía que Álex de la Iglesia no fuera a ser el mismo después de salir decepcionado de “Los Crímenes de Oxford” y de comprobar cómo su serie cómica de ciencia-ficción no conseguía engancharme. Estaba preocupado, para qué nos vamos a engañar. Afortunadamente ya puedo respirar tranquilo gracias a su última película, en la que vuelve a hacer gala de su sello de la forma más desatada que nunca y con la que convenció al mismísimo Quentin Tarantino, que le obsequió en el último Festival de Venecia con dos importantes galardones (Dirección y Guión). “Balada Triste de Trompeta”, título que tiene su origen en una canción de Raphael, nos devuelve al de la Iglesia más violento y desquiciado, ese al que, a mi particularmente, me gusta coger de la mano y dejar que me guíe durante dos horas por su circo esperpéntico.

En primer lugar hay que decir que no estamos antes una película perfecta, ni mucho menos, adolece de lo mismo que el resto de películas de la filmografía del director, un cierto desequilibrio narrativo en que apenas se profundiza en la multitud de personajes que aparecen a lo largo de la historia. Aquí tenemos una película que abarca un largo periodo temporal (desde 1937, en que explota la Guerra Civil, hasta mediados de los 70, en que el franquismo toca a su fin) en que se van sucediendo escenas muy llamativas pero en las que se echa un poco en falta más solidez argumental, es decir, tenemos un collage de imágenes en que algunas casan mejor con unas que con otras. Ahora bien, tampoco veo la necesidad de profundizar hasta las entrañas de los personajes para llegar a comprender qué nos quieren contar con la película, ya que queda muy claro qué quiere el Payaso Triste (que la chica lo ame), cómo es el Payaso Tonto (perfecto con su pequeños espectadores y maltratador con su chica) y qué papel representa la Chica de la Tela (la perfección, ardiente e inocente). Puede verse en estos tres personajes un reflejo de la España de la época, incluso un discurso político si se quiere, ya que la película muestra lo que fue (y es) España, un país lleno de payasos tristes y tontos que nunca se ponen de acuerdo por llegar a conseguir la misma cosa. ¿Que lo peor de la película es que no tiene respiro, los personajes apenas tienen desarrollo y los acontecimientos se suceden de forma forzada? Bueno, pienso en la escena de apertura, en que los niños ríen con los payasos, y llego a la conclusión de que ellos tampoco estaban preparados para ver cómo las risas debían llegar a su fin de golpe y porrazo por culpa de una (maldita) guerra.

Tras haber dado, así por encima, mi punto de vista de la historia, hablemos de la forma en que está realizada la película. El primer adjetivo que me viene a la cabeza cuando pienso en ella (y cuando la estaba viendo) es “burrada”. Eso mismo. Es una burrada de película, un coctel molotov de situaciones extremas en que los personajes llegan a hacer auténticas barbaridades descerebrales. Está claro que la locura se plasma muy bien en pantalla, pero vayamos por partes.
La película se abre con una potente escena protagonizada por dos payasos que son reclutados para combatir en la guerra por el bando republicano. Tras esto los títulos de crédito, maravillosos, posiblemente los mejores del cine español, los cuales se merecen más de un visionado de forma independiente para poder admirar más detenidamente su calidad. Una vez acaban los créditos de apertura tenemos una brutal escena de acción en que los dos bandos se enfrentan y donde el Payaso Tonto es apresado tras vencer los nacionales y pide a su hijo que siga sus pasos en el mundo de la farándula y lo vengue cuando llegue el momento. A partir de ahí comienza la historia central de los dos payasos y la chica que avanza por medio de escenas cargadas con humor muy negro y violencia. Dicho humor y violencia van in crescendo a medida que avanza la película, alcanzado la locura absoluta en el momento en que el Payaso Triste vive su catarsis y decide llegar a ser como el Payaso Tonto. Es entonces, cuando el film parecía no tener limite, el momento en que llega a adentrarse en la locura absoluta con una España como telón de fondo en que empieza a aparecer ETA y el franquismo roza su fin.

El toque de la Iglesia se nota en todo fragmento (escena), toda la esencia de su cine está aquí, mezclada y agitada de forma demencial. La película no esta hecha con cabeza, ni con el corazón, sino con las entrañas. Es puro odio desatado, pero también una declaración de amor al cine que le gusta, puede vislumbrarse a Fellini, Berlanga, al Joker de Tim Burton, el grand guignol y, por supuesto, a Hitchcock en ese final devastador ambientado en el Valle de los Caídos, en donde la demencia llega a su mayor grado. Es una secuencia final apoteósica en donde se mezcla “Vértigo” y “Con la Muerte en los Talones”, y que sólo es manchada por el (breve) protagonismo que se le regala al motorista. Después llega el final y uno no sabe si reír o llorar, ya que después de cerca de dos horas enganchado a las imágenes mediante las cuales se ha reído, se ha sufrido, se ha pasado miedo y se ha sentido furia todo ha acabado, y nadie ha ganado. Una sensación de tristeza crece en mi interior, será porque la película, al contrario que otras más pretenciosas en este sentido, consiguió impactarme emocionalmente.

Me cuesta decidir a qué genero pertenece la película, ya que me hizo reir, pero no creo que sea una comedia, y también me hizo sentir dolor, pero tampoco creo que sea un drama. Lo más acertado sería decir que “Balada Triste de Trompeta” es un esperpento a través del cual vemos diferentes sucesos históricos mostrados con mejor o menor atino. Por ejemplo, me pareció tremendo (por bueno) cómo muestra el asesinato de Carrero Blanco pero me sobra la frase que le dice el Payaso Triste a los miembros de ETA en el coche, resulta forzado. Y aquí entramos a debatir el guión. Ya he citado antes que la historia carece de un equilibrio argumental y que los personajes no tienen mucha profundidad, en especial los secundarios, los cuales parecen estar de relleno, pero a parte de eso hay que fijarse en los diálogos, ya que si aquí hay algo que sobra son algunas frases lapidarias que no hacen sino subrayar de forma innecesaria algo que se describe sencillamente con lo que se nos muestra en pantalla (se nota la ausencia de Guerricaechevarria). En este aspecto me rechinó mucho la frase que dice el director de circo afirmando que “en este país todos nos volvemos locos” en un momento en que está claro que la situación se ha ido de madre y que poco cuerdo queda ya en pantalla. Aún así yo agradezco a Álex de la Iglesia esta historia, puede ser imperfecta, pero incluso eso puede llegar a jugar a su favor.

La calidad visual del film es irreprochable, ya no sólo por las espectaculares imágenes que el director rueda (ojo al tramo del Valle de los Caídos, produce auténtico vértigo) sino por el tratamiento de la imagen, gracias a la estupenda labor del director de fotografía Kiko de la Rica.
Los efectos especiales son de primera, sobre todo en los planos generales del principio en que el pequeño Javier busca a su padre. La única pega en este aspecto es en el vuelo final del motorista (yo no solo sobra sino que encima está mal hecho). La labor del departamento de maquillaje es soberbia, transformando el rostro de Antonio de la Torre en un terrorífico Payaso desfigurado y el de Carlos Areces en el de un desagradable Joker.

La Banda Sonora corre a cargo de Roque Baños, el mejor compositor de cine español junto con Alberto Iglesias. Baños sabe acompañar a la perfección a las imágenes mediante una partitura sólida que se abre con el tema de créditos como si fuera un paso de Semana Santa. A parte de la caomposición original encontramos temas musicales de la época, como la canción de Raphael que da título al film, la cual también tiene cierto protagonismo.

El elenco de actores cumple con su función, incluso aquellos que apenas tienen un minuto lo aprovechan. Por pantalla vemos circular a Raúl Arévalo, Joaquin Climent, Fran Perea, Fernando Guillém Cuervo e incluso a Fofito. Luego el director ha contado con sus habituales, como Terele Pávez, Luis Varela, Sancho Gracia, Enrique Villén, Manuel Tallafé y Santiago Segura, con el que se reencuentra después de más de 10 años en que hicieran “Muertos de Risa”, con la cual la actual tiene más de un punto en común. El trío protagonista está compuesto por Carlos Areces, Carolina Bang y Antonio de la Torre. Areces, conocido sobre todo por “La hora chanante” y “Muchachada Nui”, da vida al Payaso Triste, Javier. Areces demuestra su capacidad interpretativa cambiando totalmente del registro que nos tenía acostumbrados para crear un personaje bondadoso, que se enamora de la chica a su llegada al circo, pero que acaba siendo presa de la locura y se transforma. Un gran trabajo del actor, que ya había aparecido en cine en “Spanish Movie”, “Campamento Flipy” y “El Gran Vázquez”, pero que aquí debuta por todo lo alto con un papel protagonista. Carolina Bang sale preciosa en pantalla, sus ojos ya valen para que me crea la locura que viven los dos payasos protagonistas. Puede que a nivel interpretativo la actriz no luzca de la misma forma que sus compañeros pero cumple perfectamente la función de objeto de deseo. Antonio de la Torre es el Payaso Tonto, un personaje terrorífico. Ama a los niños, son su vida, su sustento, pero detrás de ese maquillaje protagonizado por una gran sonrisa se esconde un cruel hombre que disfruta imponiendo su palabra en el circo y gobernando a Natalia, a la cual no duda en maltratar siempre que sea preciso para que acate sus ordenes. De la Torre es un gran actor, y por si alguien lo dudaba que se acerque y lo vea aquí. Si me he de quedar con alguien del elenco me quedo con su labor, hizo que sintiera miedo desde el primer momento en que aparece.

“Balada Triste de Trompeta” es una película Álex de la Iglesia 100%. Tiene todas sus virtudes y sus defectos. Es original y valiente. Para mi gusto, junto con “Buried”, es la mejor cinta española del año, y me arriesgo a decir que dentro de un tiempo será considerada un clásico de nuestro cine.

Lo Mejor: Es una furiosa, violenta y desquiciada locura.

Lo Peor: El hilo argumental no es todo lo sólido que debiera.

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9 pensamientos en “Balada Triste de Trompeta, de Álex de la Iglesia

  1. Felices fiestas a ti también! a ver si esta Navidad nos vemos y nos echamso un cine o algo que estaré por allí.
    Por cierto, esta película no le he visto, pero me parece una auténtica tontería según he visto…

  2. Yo la vi ayer y no me convencio. Es indudable que tecnicamente es una gran pelicula en todos los sentidos, y hay que agradecerle a De la Iglesia que se esfuerce por hacer una pelicula muy original, pero creo que se le escapa de las manos, y para mi, acaba siendo demasiado esperpentica, todo es exageradisimo. El argumento no tiene ni pies ni cabeza, no comprendia lo que pasaba ni las reacciones de los personajes, por lo que me fue imposible meterme dentro de la historia. Es cierto lo que dices del genero, yo fui incapaz de pillarle el tono, no sabia si tenia que reirme, emocionarme o que… De los actores, estoy de acuerdo contigo, creo que el mejor de todos es Antonio de la Torre.

    En fin, que no es una mala pelicula es absoluto, pero no me gusto la historia ni como esta contada. Lo mejor, la estupenda banda sonora de Roque Baños, nos dejo a todos los que estabamos en la sala pegados al asiento hasta que se acabaron los creditos.

    Me alegro de que tu la disfrutaras! Un saludo y felices fiestas!;)

  3. Tengo sentimientos encontrados con esta peli, por un lado me llama la atención, pero por otro, Alex de la Iglesia hace tiempo que no me engancha, además me pasa como a ti, su serie no me ha gustado nada. Le daré una oportunidad, pero ya digo que voy con reticencias. Un abrazo

  4. Muchas gracias Christian, igualmente. Y si, a ver si quedamos hombre.

    Soffi, entiendo perfectamente tu opinión, es la misma que está teniendo mucha gente, sin embargo a mi tanto esperpento desatado me ha enamorado, veremos a ver cómo aguanta cuando la vuelva a ver dentro de unos meses en casita. Felices Fiestas para ti también !!

    Carol, si vas sé consciente que vas a ver algo muy salido de madre, puede que eso te ayude a digerirla mejor.

    Saludos 😉

  5. No me acaba de convencer De la Iglesia y esta película menos, aunque eso si, atesora grandes momentos aislados, pero que no están bien hilvanados. Una pena porque había muchas posibilidades de hacer una gran película

  6. Siento que no te guste el director Ángel, creo que eso influye a la hora de enfrentarse a su última obra, aunque me alegro que valores virtudes del film, jejeje.

    Saludos 😉

  7. Mi estimado Ramón, coincido con usted en gran parte como ya leyó usted en mi blog. Era totalmente lógico que Tarantino le premiara, porque sus universos conceptuales son los mismos. Me ha encantado eso de: me cuesta decidir a qué genero pertenece la película. Es como las películas de tarantino, son inclasificables. En tercero, ha tenido mucho valor para dar leña política a todos y no se libra nadie. Me gusta su honestidad. Y desde luego, esto es mucho mejor que Los crímenes, que aprobé en su día, pero es de las más flojillas. Esta es un carrusell de emociones y risas, el problema es que son dos líneas argumentales que no ha sabido juntarlas y hacerlas fluir. Pero personalmente se lo perdoné por el gran rato que me hizo pasar.

  8. Estoy con usted amigo Alfie, es bueno saber que hay más gente que ha disfrutado con la película. Y si, es mucho mejor que la de Oxford, para mi gusto, su película más floja.

    Saludos 😉

  9. Franco sometió a España bajo un regimen autoritario, con fuertes bases en el nacionalismo español, el catolicismo y el anticomunismo.
    La guerra civil tambien fué otra fantochada.
    Quien es el dueño del circo???? Un hijo de puta que con careta de payaso bueno, hace reir a los niños, pero por atrás somete a su gente…reite de mis chistes o te mato!
    El rebelde es siempre un romantico, que apasionado y triste busca la venganza. El payaso bobo (burlado, tonto, gordo y con cabeza de niño asustado) se anima a terminar con un dictador.
    Los que vieron una historia absurda son los mismos que ven a pasolini,jodorowsky o a tarkovski y dicen que es un cine de mierda, porque la tele, las revistas e internet le tiene machacada la cabeza. Dejen de leer Best Sellers y salgan a protestar por otras cosas, dejen de esconderse detras de un teclado y con metralla salgan a hacer valer sus derechos!
    Alex de la iglesia es un comerciante igual que todos ustedes. Yo tambien bailo por dinero! La verdadera danza es la del amor.
    No se mientan mas muchachos y muchachas…no digo que la anarquia o el comunismo sean el ideal a seguir, tampoco estoy de acuerdo con el terrorismo, ya que todos estos movimientos tienen intereses.
    Somos “seres humanos” y nunca vamos a cambiar.
    La pelicula es mejor que unas miles que he visto y con eso me alcanza, me moviliza y me estimula a pensar y a escribir esta mierda!
    El amor es acción!

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