Thor es uno de los personajes más celebres de la mitología nórdica y Stan Lee y Jack Kirby lo convirtieron, además, en uno de sus héroes más emblemáticos para la editorial Marvel. El Dios del Trueno era uno de los personajes que clamaba por tener una película propia, sus apariciones en el séptimo arte se quedan en la participación que tuvo en el programa de “La Masa” y en ese breve cameo (homenaje) de “Aventuras en la gran ciudad”. Ahora que Marvel es productora y dueña de los derechos cinematográficos de sus personajes era hora de que un personaje tan importante dentro de su Universo tuviera película.

El camino hasta “Thor” no ha sido fácil, por la silla del director han pasado varios nombres, en especial sonó durante mucho tiempo Matthew Vaughn (ahora encargado de dirigir el regreso de la Patrulla X en forma de precuela). Sin embargo se anunció que Kenneth Branagh se sentaría en la silla del director, lo cual fue toda una sorpresa ya que la relación más estrecha que ha vivido Branagh con Holywood fue su maltratada “Frankenstein”. Con Branagh como director se empezó a perfilar el resto del casting, que incluía a Anthony Hopkins como Odín y a Natalie Portman como Jane Foster, amor del héroe. Los dos personajes más importantes del film, Thor y su hermano Loki, serían interpretados por dos jóvenes actores desconocidos. Chris Hemsworth apareció fugazmente en “Star Trek” como padre de Kirk y en “Una escapada perfecta” tenía un papel más largo. Daba el pego físicamente pero en lo que se refiere a interpretación todas las dudas estaban puestas sobre él. Por otra parte Tom Hiddleston había participado con Branagh en la serie “Wallander” y fue una apuesta personal del director para que diera vida a Loki.
La película no ha tenido todo consigo desde que aparecieron las primeras fotografías, algunos clamaban al cielo por el diseño de los vestuarios, otros por los decorados tan falsos, y otros sencillamente no veían que Branagh fuera capaz de hacer honor al personaje y que le recargaría en exceso de una vena shakespeariana. Ahora las dudas se han despejado porque ya ha llegado a nuestras pantallas el hijo de Odín.

Thor es el heredero de Asgard, reino mágico gobernado por Odín. El príncipe es egocéntrico, vanidoso y amante de la guerra, lo cual lo lleva a viajar al mundo de las criaturas de hielo para vengar una afrenta desobedeciendo a su padre, el cual lo castiga desterrándolo a la Tierra, en donde deberá aprender los valores que harán de él un héroe y digno heredero del trono.

He de reconocerlo, me lo pasé en grande viendo la última producción Marvel. A pesar de sus errores (que tiene, bastantes) ésta presentación cinematográfico del Dios del Trueno consiguió satisfacerme por medio de una buena dirección, buenas escenas de acción, buen acompañamiento musical y unos actores que, si bien no realizan trabajos soberbios ni dignos de elogio, están más que competentes.

Antes de detenerme en cada punto positivo mencionaré lo negativo, el guión. No voy a decir que la historia sea mala, toda la parte de Asgard y el drama que sucede allí me parecen bien planteados, pero pierde fuelle una vez el protagonista es desterrado a la Tierra. No sólo cambia el tono mediante un incremento de la comedia (algunos gags son muy buenos) sino que se olvidan de algo tan básico como es desarrollar al personaje. Todo va rápido, demasiado, tanto que el film transcurre en un solo día y nos cuesta creer que Thor aprenda a tal velocidad valores humanos. Claro que el motivo por el que esto pasa lo encuentro en ese plan de Marvel por encauzar todas sus películas hacia su próxima y mastodóntica producción, “Los Vengadores”. Ya en “Iron Man 2” descendía considerablemente el nivel que marcó su antecesora por culpa de querer explicar demasiadas cosas de SHIELD y olvidarse de la aventura en solitario del protagonista, en “Thor” sucede parecido, aunque el resultado, afortunadamente, no es tan sangrante. Aquí encontramos que una vez cae el martillo a la tierra entran en escena los miembros de la organización liderada por Nick Fury, representados por el agente Coulson, quien llega a tener más protagonismo si cabe que en la secuela del hombre de hierro. Entiendo que haya que explicar datos para que la futura película de superhéroes tenga sentido, pero creo que podrían haber resumido mucho más la participación de la organización de Fury a favor de los personajes principales del film. Por hacer comparaciones diría que Thor” llega a estar más cerca de la primera “Iron Man” que de la segunda, e incluso por momentos llega a superarla, el problema es que “Iron Man” era una película con entidad propia, independiente, mientras que las posteriores (incluida “El Increíble Hulk”) parecen dignas de un serial que desembocará hacía un capitulo final.

La película Marvel dirigida por Branagh puede diferenciarse en tres partes. Una primera en que se nos presentan a los personajes de Asgard y toda la historia que transcurre en la majestuosa ciudad de los dioses, hasta que nuestro héroe es desterrado. Esta parte es maravillosa, de lo mejor de la cinta.
A continuación entramos en la parte suave del film, en donde la comedia hace aparición de forma más notable, en especial a través del personaje de Thor, algo inesperado en principio. Toda la parte de la Tierra, con Jane Foster y sus compañeros científicos es demasiado banal, sin mayor interés que el contemplar la belleza de Natalie Portman y algún que otro gag conseguido. En paralelo se narra lo que acontece en Asgard, con Loki como protagonista. Lo mejor de esta parte tiene lugar cuando Thor intenta recuperar su martillo y ve que es incapaz de conseguirlo, cayendo rendido. A continuación tendrá lugar otro gran momento protagonizado por Loki y Thor en una habitación.
La tercera parte es todo lo que acontece desde el momento en que Thor decide aceptar su destino y sacrificarse por los seres humanos. Aquí encontramos atisbos de épica, en especial cuando nuestro héroe vuelve a calzarse su mejores galas para plantar cara a la armadura divina. Martillazos, truenos, pelea entre hermanos, un gran final cuyo único fallo es el de cerrar la película de forma acelerada y con vistas a una segunda parte.

El trabajo de Branagh tras la cámara me ha convencido sobradamente, a pesar de usar en exceso los planos inclinados y de recurrir en escenas de acción a la cámara lenta he de reconocer que he quedado más que satisfecho con la buena labor del amante de Shakespeare. Branagh aporta al film un estilo clásico, con marcado buen gusto a la hora de planificar las escenas, algunas de marcado aspecto teatral, mientras otras poseen homenajes al western (ese duelo entre Thor y la armadura en el pueblo) o al cine de aventuras (cuando Thor intenta arrancar el martillo de la piedra como si de el Rey Arturo se tratase). El toque shakespeariano se nota en la relación entre Odín y sus dos hijos con temas como el honor, la redención o la envidia. Una pena que se toquen tan ligeramente, habría sido una pasada ver a Loki mucho más Yago de lo que aparenta.
Sorprendentes me resultaron las escenas de acción, alejadas del estilo acelerado e incomprensible que parece reinar hoy día en el cine de Hollywood. La gran batalla en el planeta de hielo es increíble y se muestra por todo lo alto el poder de Mjölnir (el martillo de Thor), mientras que el tramo final es todo lo que el film debe ser, aunque la pelea final sepa a poco y concluya de forma apresurada.

El guión está escrito por Ashley Miller, Don Payne y Zack Stentz. Acreditado como artífice de la historia encontramos a J. Michael Straczynski, famoso guionista de comics del héroe. La representación de la mayoría de los personajes es acertada, en especial la del trío Odín-Thor-Loki, aunque otros quedan desdibujados.
A nivel técnico he de poner pegas en lo que a FX se refiere. Mientras algunas escenas tienen un acabado soberbio, como el principio en Asgard, imperio con brillantes y dorados, otras pecan de ser insuficientes, con los fondos demasiado cantosos. Aún así es una película que rinde a buen nivel en reglas generales.
La música corre a cargo de Patrick Doyle, colaborador inseparable de Branagh. Doyle crea un trabajo muy competente, con temas emocionantes y algunos dramáticos que ayuden al drama que se desarrolla en Asgard.

El reparto está formado por Natalie Portman como Jane Foster. La recién ganadora del Oscar se muestra muy relajada y divertida en este comic hecho cine, se nota que tras “Black Swan” merecía un descanso. Anthony Hopkins está más que cumplidor como Odín, su sola presencia es suficiente para dar vida al padre de Thor. Tom Hiddleston convence como Loki, sobre todo por medio de la sutileza, no es un villano de opereta aunque podrían haber explotado más su vena maligna, pero para eso están las próximas películas. Kat Dennings es Darcy, la compañera de Jane en su trabajo científico y el mayor personaje cómico del film. Stellan Skarsgard es el Profesor Selvig, tutor y amigo de Jane y aliado de Thor. Ray Stevenson, Jaimie Alexander, Josh Dallas y Tadanobu Asano dan vida a los cuatro guerreros amigos del héroe, meras comparsas de la historia, quedan muy desdibujados, en especial Sif, la guerrera que posee el corazón del héroe en Asgard. Idris Elba es Heimdall, el guardián de la puerta que separa los mundos. Rene Russo aparece como presencia invitada dando vida a Frigga, madre de Thor.
Chris Hemsworth fue la elección para Thor tras varios nombres sonando. He de reconocer que el actor no me gustaba para el personaje, pero ha acabado convenciéndome. Thor siempre ha sido para mi el personaje más bruto de Marvel junto con Hulk, un héroe que sólo era feliz repartiendo leña con su martillo. Así, con esa visión, ha conseguido ganarme Hemsworth, creando un personaje de acción convincente que demuestra tener sentido del humor gracias a ese toque de bonachón inocente que gasta en la Tierra.

Como viene siendo habitual al final de los creditos existe una escena sorpresa que sirve como antesala directa a “Los Vengadores” y en donde aparece Samuel L. Jackson. También existe un cameo por parte de Jeremy Renner, que será Ojo de Halcón en la esperada reunión de superhéroes.

Una nueva adaptación Marvel realizada con buen hacer de manos de Kenneth Branagh. “Thor” es una película honesta, digna, divertida y muy entretenida.

Lo Mejor: La buena mano de Branagh dirigiendo. La fidelidad al personaje. Ser una adaptación de comic sin más aspiraciones que ofrecer un buen rato y conseguirlo.

Lo Peor: La historia sucede muy rápido y sin tiempo para desarrollar a los personajes.