Mátalos Suavemente, de Andrew Dominik

Si la pasada década los desagradables acontecimientos del 11S y la Guerra de Irak sirvieron como tema o telón de fondo para varias historias y películas ésta presente parece haber sido sustituida por la interminable crisis económica que nos engulle. El cine, como toda manifestación artística, se adapta en mayor o menor medida a los acontecimientos que marcan la situación social del momento.

La última película del tándem formado por el actor Brad Pitt y el director Andrew Dominik, que hace cinco años nos trajo la estupenda “El Asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford”, toma la novela “Cogan´s Trade” del escritor George V. Higgins para trasladarla a la época actual con la crisis y las elecciones presidenciales norteamericanas de 2008 como fondo.

Dos expresidiarios de poca monta roban una timba de poker organizada por la mafia. La organización criminal contrata entonces los servicios de Jackie Cogan, un hombre especializado en limpiar problemas por medio de la violencia.

La película avanza cual relato criminal mediante un discurso desmitificador y desesperanzado acerca del presente y de Estados Unidos. Los dos personajes que asaltan la timba no son más que victimas, dos pobres diablos que creen haber ganado la lotería pero que no han hecho más que firmar su sentencia de muerte. Creían que podrían tomar una parte del pastel, que podrían vencer al sistema, pero no. El sistema que rige el mundo (representado por la mafia en el film) funciona, y a quien no le guste cómo funciona o lo ponga en duda se le elimina de la ecuación pegándole un tiro en la cabeza o mandándole al trullo. Ni más ni menos. Así es el negocio.
Si hay algo que mueve al mundo no es otra cosa que el dinero, la economía, culpable de que nos encontremos en la situación actual. Jackie Cogan es muy consciente de eso y es tajante al cerrar el film con una sencilla frase que remata la tesis que el film quiere exponer. Ni siquiera el país de la libertad y las oportunidades puede conseguir con sus ideales hacer olvidar que el dinero es el dinero.

Siguiendo las reglas establecidas por el genero Dominik crea un film que bebe del noir de los 70 primordialmente dialogado. Los diálogos son los que marcan el ritmo del film, los que lo hacen avanzar describiendo psicológicamente a los personajes y la sociedad que los rodea. Por desgracia algunos de esos diálogos están demasiado alargados o llenos de excesiva redundancia que sobrecargue aún más lo que el director quiere poner de manifiesto. Puede que Dominik (autor también del guión) haya querido emular así el estilo de Tarantino o los Coen con frases irónicas y llenas de cinismo que a veces resultan y otras no tanto, aunque he de decir que he soltado alguna que otra carcajada en alguna de ellas, y es que el director pretendía dotar a la narración de un aire cómico que lo alejara de otros relatos del género más impostados.

El verdadero valor de la cinta, además de su excelente reparto, lo encontramos en la buena mano que tiene el director australiano para llevar a cabo el film. Mediante un ritmo pausado, en que se van insertando fragmentos de discursos de Obama y Bush, Dominik va narrando los acontecimientos con pulso firme y eficiente inyectando de forma inesperada dosis de violencia que lleguen a resultar incluso incómodas. El único momento en que chirria la película es cuando se muestra el estado mental en que se encuentra el personaje de uno de los atracadores, medio drogado. Ahí Dominik juega un poco con el tratamiento de la imagen y el montaje de forma un tanto caprichosa. A parte de eso tengo que decir que en “Mátalos suavemente” encontramos varias de las mejores escenas del año. La secuencia del asalto a la timba provoca autentica tensión e incertidumbre gracias no sólo a la puesta en escena sino a la estupenda forma en que está montada. Los momentos en que estalla la violencia son mostrados de tres formas diferentes: una primera en que la imagen se acelera un poco y el sonido se incrementa resulta impactante, la segunda está narrada a cámara lenta llegando a resultar casi lirica mientras la última es seca y directa.
De entre las muchas conversaciones que pueblan el film destaco las llevadas a cabo por Frankie y Russell, los dos golfos que inician todo, al principio del film y la que mantienen Frankie y Jackie en el bar, en donde el matón demuestra cómo ganarse a la gente y llevársela a su terreno.

El reparto es (a excepción del personaje de la prostituta) completamente masculino y brinda interpretaciones muy sólidas. Brad Pitt parece haber abandonado su época de melenas al viento y mirada profunda para aceptar su mayoría de edad y dar vida a personajes más interesantes. Su Jackie Cogan posee altos grados de carisma llenando la pantalla desde el momento en que se nos presenta a ritmo de Johnny Cash ataviado por su chaqueta negra y sus gafas de sol. Es un asesino que trabaja para el sistema pero que no teme exigir lo que le corresponde. James Gandolfini es Mickey, otro asesino perteneciente a viejos tiempos, un hombre que no puede dejar de olvidar el pasado entre bebidas y mujeres, la cara triste y desencantada de la profesión y del mundo. Richard Jenkins es el contratista de Jackie, la conexión directa con los grandes jefes, el que dice cómo van las cosas y cómo deben estar. Ray Liotta es el organizador de timbas Markie Trattman, un pobre mafioso al que un desliz en el pasado le jugará una mala pasada dentro del sistema. El dúo formado por Scoot McNairy y Ben Mendelhson como los dos atracadores es altamente elogiable al crear dos personajes marginales creíbles y por los que incluso llegamos a sentir lástima. Sam Shepard, que ya apareció en la anterior película de Dominik, realiza un pequeño cameo como matón.

“Mátalos suavemente” se estrenó en el pasado Festival de Cannes con una buena acogida en líneas generales.
Sin llegar a ser una excelente película (del presente 2012 aún no he visto ninguna) si que es uno de los títulos que mejor sabor de boca me han dejado este año, con algunas de las mejores escenas del mismo. Una buena película.

Lo Mejor: La dirección de Dominik. El reparto.

Lo Peor: Los subrayados de guión.

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2 pensamientos en “Mátalos Suavemente, de Andrew Dominik

  1. Hola Ramón,

    Excelente crítica, además muy bien escrita. Totalmente de acuerdo con tus apreciaciones. La película es notable que combina grandes momentos con alguna que otra ida de olla visual de Dominik (momento chute xD). Actuaciones extraordinarias y un ritmo narrativo imparable. Lástima de ser redundante con su metáfora, pero aún así es sin duda una de las mejores propuestas cinematográficas en lo que llevamos de año!

    Saludos!!

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