Skyfall, de Sam Mendes

La quiebra de MGM en Noviembre de 2010 casi consiguió lo que ningún villano en la Saga de James Bond, que desapareciera de las pantallas. Afortunadamente la famosa compañía del león consiguió salir del aprieto salvando los proyectos que tenía en marcha, entre los que se encontraban “El Hobbit”, el remake de “Robocop” y la nueva aventura del Agente 007, la cual consiguió tener luz verde gracias al acuerdo que se firmó con Sony, coproductora de las dos entregas anteriores con Craig como agente al servicio de su Majestad. En Diciembre de 2010, cuando la productora fue rescatada, se fijó la fecha en que 007 volvería a las pantallas: el 26 de Octubre de 2012, coincidiendo con el 50 aniversario del estreno de “Dr. No”.

La producción de la película comenzó antes de la declaración por parte de MGM de que se encontraba en quiebra (concretamente se empezó a gestionar tras el estreno de “Quantum of Solace”), y entre su equipo figuraba Sam Mendes como asesor, lo cual hacía vislumbrar la posibilidad de que también se encargara de la dirección de la misma. Finalmente Mendes fue anunciado como director del film (convirtiéndose así en el primer director con un Oscar de la Saga) y tras él se fueron sumando los nombres que acompañarían a Craig en su tercera aventura como Bond. Además de la fija Judi Dench estarían Naomie Harris y Berenice Marlohe como nuevas chicas Bond, Javier Bardem como el villano, Ben Whishaw como Q (que volvía a la Saga) así como Ralph Fiennes y Albert Finney dando vida a dos personajes cuya información estuvo en secreto.
La vigesimotercera entrega de la Saga parecía tener todas las piezas necesarias para ofrecer, tras cuatro largos años de ausencia (los mismos que existieron entre la última de Brosnan y la primera de Craig), un nuevo capítulo que devolviera al personaje a las pantallas siguiendo la estela de “Casino Royale” y haciendo olvidar el desliz de “Quantum of Solace”.

James Bond es dado por muerto tras ser herido en una misión en donde debía recuperar un disco duro con los nombres de agentes infiltrados. Meses después el MI6 sufre un ataque terrorista perpetrado por un misterioso hombre que guarda un gran rencor hacia M. Bond volverá al servicio activo para erradicar la amenaza.

“Casino Royale” marcó un punto de inflexión en el Universo Bond al convertirse en un reinicio cinematográfico necesario y favorable para el personaje, siendo representado de la manera más fidedigna a lo que Ian Fleming había creado. Un ser duro, hierático, apegado a su deber con Inglaterra y el Servicio Secreto Británico pero con matices, ya que tras esa coraza de hielo se esconde un ser humano como cualquier otro, con un corazón capaz de romperse. “Quantum of Solace” significó una decepción al no ser capaz de desarrollar al personaje más allá de su sed de venganza y capacidad de redención, aunque si poseía ciertos detalles que se han sabido aprovechar en la presente “Skyfall”, la cual consigue subsanar los errores de la citada entrega dirigida por Forster y estar a la altura de “Casino Royale”, llegando por momentos a superarla.

La nueva entrega del agente británico reivindica, tanto a nivel argumental como cinematográfico, a James Bond como un producto a la vieja usanza que se niega a perecer frente a rivales que posean más medios y tecnología. Se podría hacer un paralelismo entre las dificultades que ha sufrido la película para ver la luz y el propio Bond, remarcando que, a pesar de las muchas adversidades que se encuentre en su paso y que la muerte le ronde, 007 no va a morir y siempre estará listo para el servicio, siendo fiel al estilo que siempre lo ha caracterizado y ha forjado su personalidad convirtiéndolo en todo un icono británico. Entre las muchas frases memorables que se citan en el film hay una que defiende este rasgo, cuando Bond decide viajar al pasado para tener ventaja. Y es que es a los orígenes donde hay que volver para encontrar la identidad que lo reafirme en contra de las nuevas modas.

“Skyfall” ahonda en la génesis del personaje creando un arco psicológico en torno a él y a los que le rodean altamente interesante y complejo. La trama se erige sobre un triángulo, el formado por Bond, M y Silva. Si hay una relación que se ha enriquecido desde “Casino Royale” es la de M y Bond, acentuando la figura materna de la jefa del MI6 sobre el agente. Dicha relación materno-filial adquiere mucha más consistencia y sentido gracias a Silva, hijo bastardo del sistema que busca venganza a toda costa, creándose una tragedia griega con tintes épicos y fatales. Silva es la antítesis de Bond, su reflejo tergiversado y roto.

Se cumplen 50 años del personaje en el cine y hay que celebrarlo como se merece. En “Muere otro Día” (cuyo estreno coincidió con el 40 Aniversario) no cesaban de insertar referencias y guiños a anteriores entregas de la serie, pero lo hacían de forma cercana a la comedia, con cierto tono autoparódico por momentos. “Skyfall”, al igual que aquella, incluye guiños y detalles característicos de la Saga pero, en la mayoría de ocasiones, en función de la historia.
Sobre este aspecto destacar la recuperación de Q de forma muy acertada, convirtiéndolo en un joven Nerd, y la aparición del famoso Aston Martin DB5, un emocionante momento dentro del film. Por supuesto se guardan otras sorpresas que es mejor no destripar por aquí y que resultan muy satisfactorias.
Se ha vuelto la mirada a la marca clásica de la Saga, siendo ésta la película protagonizada por Craig más conectada con las antiguas entregas, así pues se ha descendido la acción física predominante en las anteriores a favor de tiroteos y el tema musical de Bond hace aparición en repetidas ocasiones, cuando en las dos entregas previas no sonaba más allá de los créditos finales. Para rematar la película se finaliza con una maravillosa secuencia que cierra el círculo.

Que un director como Sam Mendes se encargara de la dirección del film daba bastante garantías de que el resultado fuera bueno, aunque tampoco había que confiarse, ya que en la anterior Marc Forster demostró que no bastaba con tener un digno curriculum para llevar a cabo una película de Bond, especialmente si nunca has dirigido secuencias de acción. Por fortuna, y visto el resultado final, se puede decir que acertaron eligiendo al director de “Camino a la Perdición”.
He de reconocer que ésta nueva entrega del famoso agente secreto se convirtió en uno de los estrenos más esperados para un servidor desde el mismo momento en que se dio a conocer la noticia de que Mendes estaría al timón. Y es que el director británico es uno de los directores que más admiro. Con “Skyfall” vuelve a hacer gala de su pulcra caligrafía cinematográfica regalándonos la película de 007 más estética y personal, pero sin alejarse de un clasicismo narrativo acorde a la historia y al personaje.
El film posee dos tramos. Tras una secuencia de apertura espectacular y emocionante en forma de persecución a gran escala por Estambul la cinta entra a desarrollarnos la historia de manera pausada pero sin bajar el ritmo. En este bloque descubrimos cómo Mendes y los guionistas han sabido sacar provecho de cada personaje, estableciendo a la perfección las motivaciones y relaciones que existen entre ellos con una puesta en escena minimalista en donde encontramos, incluso, planos contemplativos, algo arriesgado para una producción comercial de este calibre. El segundo bloque tiene lugar desde el momento en que hace aparición Silva, el terrorífico villano que pone en peligro al MI6 y al que el director presenta en un largo travelling que lo define a la perfección. A partir de ese instante la cinta adquirirá un tono más intenso, llegando a alcanzar la épica con mayúsculas a medida que se acerque el gran final.

Cada escena posee el estilo de Mendes, o sea una planificación cuidada al detalle, muy clásica y elegante, engrandecida por la excelente fotografía de Roger Deakins. Los momentos de acción, por si había alguna duda, cumplen resultando ser soberbios, desde la citada secuencia en Estambul hasta el gran tiroteo final en la mansión. A destacar la pelea a contraluz en el rascacielos de Shanghai, una pequeña obra de arte, y toda la gran secuencia de Londres, apasionante.
La capital británica adquiere más protagonismo funcionando como gran escenario y de paso servir como gran regalo para la ciudad que ha acogido en 2012 los Juegos Olímpicos, y así de devolver el favor a su Majestad la Reina por haber escogido a Bond para acompañarla en la apertura. Además hay que decir que es la primera película rodada por Mendes en su patria.

Con Mendes a bordo entraron a formar parte de la película grandes nombres del actual panorama cinematográfico consiguiendo hacer de ésta entrega la más prestigiosa en cuanto a equipo de producción se refiere.
El guion estaba previsto que fuera escrito por el aclamado Peter Morgan (“The Queen”, “Frost/Nixon”) pero finalmente ha sido John Logan quien se ha encargado de ello, en colaboración con los habituales de la Saga Robert Wade y Neal Purvis, con un resultado superior a la media en donde se humaniza aun más a Bond y se ahonda en su personalidad. El film sigue a rajatabla las pautas de toda buena película Bond, con diversidad de localizaciones exóticas alrededor del mundo, mujeres hermosas (aunque si ninguna chica Bond al estilo de las anteriores) y un villano, esta vez sí, carismático y amenazante. Como sorpresa encontramos bastantes toques de humor bien insertados que consiguen sacar más de una sonrisa.
La flamante fotografía que luce el film es obra del gran Roger Deakins, quien realiza un trabajo soberbio plasmando diferentes tipos de atmósferas según el lugar del mundo en que nos encontramos, con un extraordinario juego de luces y colores que le da una textura y cuerpo único a la cinta, diferenciándola de todo lo anteriormente visto.
Según se dice David Arnold no pudo participar en el film porque estaba muy ocupado con los Juegos Olímpicos y se escogió como sustituto a Thomas Newman, colaborador inseparable de Mendes. Newman aporta su peculiar estilo siguiendo las reglas marcadas dentro de la Saga, consiguiendo momentos grandiosos, de hecho la secuencia de Londres cuando M lee a Tennyson no tendría la misma fuerza sin sus acordes.
La canción interpretada por Adele subraya la naturaleza del film por mantenerse apegada a los orígenes del personaje y la secuencia de créditos a la que acompaña es una maravilla visual.

El reparto brinda las que posiblemente sean las mejores interpretaciones en una entrega del Agente 007, y eso es gracias, una vez más, a la mano del director, acostumbrado a sacar grandes interpretaciones de todo aquel que se pone a sus órdenes. Daniel Craig vuelve a dar vida a James Bond escarbando en sus raíces escocesas y dotándole de un aroma añejo y torturado. Una vez más Craig se reafirma como el mejor Bond cinematográfico posible. A su lado tenemos a la gran Judi Dench, que posee un gran protagonismo, de hecho es la segunda entrega que protagoniza en donde su M resulta ser más que una jefa que da órdenes y se convierte en personaje primordial para la trama. Javier Bardem eleva la película en cada una de sus apariciones, llenando la pantalla cada segundo que aparece y demostrando lo gran actor que es. Su Silva es un cúmulo de sensaciones, produciendo verdadera incomodidad gracias a su personalidad un tanto ambigua y a sus ansias de venganza. Un villano digno de 007, ya iba siendo hora después de tanto hombre de negocios. Naomie Harris es Eve, la compañera de Bond en la misión de apertura, un personaje fantástico con el que se juega inteligentemente hasta que se descubre su verdadero papel dentro de la Saga. Berenice Marlohe es Sévérine, una mujer que trabaja para Silva. Marlohe posee una gran escena con Craig cuando nombra a Silva por primera vez, demostrando el terror que le produce. Ben Wishaw está estupendo como el rejuvenecido Q. Ralph Fiennes me ha sorprendido gratamente como Malory, jefe de seguridad en el ministerio. Albert Finney da vida a Kincade, un hombre que pertenece al pasado de Bond.

James Bond celebra su medio Siglo en el cine con un título a la altura, capaz de gustar a fans del personaje como a los que no lo sean tanto. La crítica parece haberse rendido a sus pies catalogándola como la mejor aventura cinematográfica del personaje y el público ha respondido muy positivamente en su primer fin de semana de estreno en Reino Unido. Ya se habla de la nueva entrega prevista para 2014, para la que está sonando con insistencia el nombre de Nolan, algo nada descabellado vistas sus continuas declaraciones de amor hacia el personaje. Se ha hablado sobre las similitudes entre “Skyfall” y “The Dark Knight” pero personalmente yo no veo que existan más allá de que ambas poseen una secuencia ambientada en unos rascacielos en China y que una escaramuza del villano sea parecida. Por lo demás son películas completamente distintas y con personalidad propia.
Más que una excelente película de James Bond, “Skyfall” es un gran thriller de acción orquestado a la perfección por Sam Mendes y su equipo. Personalmente me ha encandilado desde el primer segundo, regalándome el mejor James Bond que haya podido ver en una sala de cine. Arriesgada, emocionante y divertida a partes iguales. Un Bond referencial. Un clásico moderno.

Lo Mejor: El alto nivel narrativo y visual. El reparto.

Lo Peor: Que las futuras entregas no estén a la altura.

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6 pensamientos en “Skyfall, de Sam Mendes

  1. No se puede decir nada más, si no que volverla a vez otra vez, porque es una obra maestra. Espero que Sony apueste por ella en los Oscars porque vistas las películas del 2012 esta es la mejor de todas sin lugar a duda y tiene posibilidades de pillar algo más que los oscars técnicos. Buena critica Ramón.

  2. Muy buena y profunda reseña. “Skyfall” me ha parecido una buena película, pero a mi gusto, se distancia del resto de películas de la saga, lo cual por una parte es bueno, pero creo que lo hace tanto que por el camino se pierde la esencia del Bond cinematográfico, que en mi opinión sólo captura en la parte final de la película.

    Me gusta como indagan en la personalidad de Bond y le van dando capas y más capas al personaje, lo mismo que con el villano, pero creo que olvidaron algo primordial en las películas de la saga, el ritmo y la acción. Creo que el ritmo es demasiado pausado (se me hizo muy larga), le hacía falta una mayor intensidad y acción. Creo que se puede conseguir ambas cosas y crear un buen desarrollo de personajes, “Casino Royale” es un excelente ejemplo, pero según mi opinión no lo han conseguido de la misma forma con “Skyfall”.

    Además el plan de villano es innecesariamente enrevesado, ya sé que normalmente suelen serlo en las películas de 007, pero si quieres hacer una película adulta y seria, no puedes permitirte esos fallos. Silva podría haber conseguido asesinar a M y tenerla frente a frente como el quería, sin tener que hacer que lo capturaran para luego tener que fugarse, simplemente se tendría que haber presentado en los juzgados como finalmente hace con varios hombres armados.

    Me gustó como integraron el personaje de Eve en la historia, el personaje de Mallory está muy bien llevado, Craig está espléndido como siempre y Bardem hace otra de sus grandes interpretaciones.

    Y la canción de Adele me parece perfecta para la película, como los explendidos títulos de crédito.

    Parece que no me ha gustado la película, todo lo contrario, creo que es una de las mejores de la saga, pero creo que mi concepción de lo que debe ser una película Bond no encaja a todos los niveles con ésta. Si es cierto que Nolan dirige la siguiente, puede que sí de en el blanco con mis gustos.

    PD: Menuda parrafada! 🙂

    Saludos.

  3. Hola !!

    Rafael, sobre los Oscars, creoque tiene muchas posibilidades en los apartadosde fotografía, sonido (los disparos y explosiones suenan de forma extraordinariamente contundente) y, claro, canción. Si le cae alguna nominación más pues me alegraré, es de las mejores cintas del año.

    Rodi, entiendo tu opinion con respecto al ritmo, de hecho mucha gente se queja de lo mismo. En mi caso la cinta no se me hizo larga en ningún momento, es más, cuando acabó no me podía creer que ya habían pasado las dos horas largas que dura. También es cierto que Mendes implanta su sello con planos tal vez demasiado contemplativos, pero para mi gusto eso le da personalidad a la cinta remarcando la importancia que se le da a los personajes. Sobre el plan de Silva, no creo que sea sólo matar a M sino demostrar la vulnerabilidad del sistema que ella dirige, y aparecer frente a ella en el momento en que lo hace (la vista) me parece muy simbolico.
    Por cierto Mendes cuela un plano muy caracteríticosuyo cuando refleja a los esbirros de Silva en el retrovisor de Aston Martin acercándose a la casa de Bond.

    Saludos y gracias por comentar ;)!!

  4. Hola Ramón,

    He leido por encima la crítica pero la terminaré cuando la haya visto por tema de spoilers. Pero a priori y por lo que llevo leido, parece una buena currada. Exhaustiva y brillante como siempre, enhorabuena.

    Veo que te ha gustado y es que el genio Sam Mendes todo lo que hace es como mínimo notable siempre.

    Un saludo!! 😉

  5. Hola Xavi,

    Mendes no defrauda, y menos a los que le seguimos con interés en todo lo que hace. Yo creo que la disfrutarás mucho, tiene varias de las mejores escenas del año gracias a la extraordinaria labor de Deakins en la fotografía.
    Ya contarás !!

    Saludos ;)!!

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