Argo, de Ben Affleck

En cinco años las opiniones respecto a la figura de Ben Affleck parecen haber cambiado, y ello se debe al desarrollo de una faceta que sorprendió a muchos viniendo de él, la dirección. El hombre que, tras ganar el Oscar por “El Indomable Will Hunting”, no conseguía despuntar en el terreno interpretativo de la misma forma que si lo hizo su amigo y compañero Matt Damon (a pesar de algún sonoro taquillazo) fue puesto en duda hasta que dio un golpe sobre la mesa y demostró su valía. Primero dando vida a George Reeves en “Hollywoodland” (por la que ganó la Copa Volpi y se llevó algún que otro comentario negativo, no en vano daba vida a un actor cuyas capacidades interpretativas estaban tan mal consideradas como las suyas) y después sorprendiendo con su primer film como director, la estimable “Adiós pequeña, adiós”, adaptación de un libro de Dennis Lehane ambientado en su Boston natal. Pero mayor sorpresa para un servidor fue su segunda película, “The Town”, un thriller de atracos, también ambientado en Boston, que poseía vibrantes secuencias de acción y un reparto estupendo. No cabía duda de que si había un lugar en donde si se disfrutaba del talento de Affleck era tras la cámara, algo que se certifica por completo en su último film.

Como ya sucediera con su anterior trabajo, ésta película le viene de rebote. Primero iba a ser dirigida por George Clooney, pero el también actor y director por diversos problemas de agenda y demás no veía el momento de llevarla a cabo y la puso en manos de Affleck, quien aceptó.

La trama de “Argo” parece un guion original escrito para el cine, pero nada más lejos de la realidad. Se trata de una historia real sucedida a principio de los 80 que apareció en un artículo escrito por Joshuah Bearman.
En 1979 Irán vivió un gran malestar social contra el pueblo norteamericano por dar asilo al Sah Mohammed Reza Pahlevi, quien había viajado a Nueva York para tratarse de un cáncer. Las protestas para que el antiguo gobernante les fuera entregado llevaron al pueblo iraní a manifestarse contra la embajada de Estados Unidos, la cual fue tomada por los manifestantes comenzando así la llamada crisis de los rehenes de Irán. De entre las personas que trabajaban en la embajada consiguieron escapar seis antes de que ésta fuera tomada, escondiéndose en la residencia del embajador de Canadá. Al conocer la noticia el gobierno estadounidense se puso manos a la obra para hacerlos volver a casa antes de que fueran descubiertos. Un experto en rescates, el agente de la CIA Tony Mendez, fue quien ofreció la idea menos mala de las que se barajaron: sacarlos del país haciéndolos pasar por un equipo de rodaje canadiense que busca exteriores para una película de ciencia-ficción.

Partiendo de un acontecimiento histórico Ben Affleck consigue crear un thriller en donde se mezclan la política, el cine dentro de cine y una trama de espías.
La primera viene dada por el apartado histórico de la trama relatándonos la tensa situación en que se encontraba el pueblo iraní a finales de los 70, cuyo origen nos es explicado brillantemente mediante un prólogo en forma de comic.
El cine es una ilusión visual, un gran truco de magia, y ese truco es llevado a cabo por magos, de los cuales los mejores están en Hollywood. En la meca del cine se forja el plan para sacar a los ciudadanos estadounidenses de Irán tomando un film que requiera lugares exóticos en su rodaje e inventando una productora que sirva como tapadera. Si vas a contar mentiras y a intentar convencer al público no hay mejor lugar de Hollywood, cuna de la falsedad.
Por último tenemos el cine de espías desde el momento que Mendez viaja a Irán para sacar de allí a los fugitivos escondidos. Se trata de una misión perfectamente elaborada en que deben encajar todas las piezas, empezando por los propios estadounidenses ocultos, quienes tendrán que fingir ser verdaderos profesionales del séptimo arte para subirse al avión que les lleve a casa.
Todo ello está perfectamente tejido y amasado para que se solape y cree una vibrante película en donde tiene cabida un toque de humor y crítica, tanto al gobierno estadounidense (esas absurdas ideas que se sueltan en la reunión) como al mundo del cine, en este caso muy especialmente a través de los personajes interpretados por Alan Arkin y John Goodman, toda una pareja.

“Argo” recuerda al film dirigido por Barry Levinson en 1997 “La Cortina de Humo” al aparecer en ambas como elemento salvador para el gobierno estadounidense el Séptimo Arte, aunque en la presente va más allá de funcionar como tapadera. Affleck no sólo critica de forma acertada el mundo de Hollywood sino que homenajea un género que se puso en alza a finales de los 70, la ciencia-ficción entendida como space opera. “Star Wars” o “Flash Gordon” son títulos a los que el director acude para llevar a cabo su película, incluso de forma explicita, especialmente al clásico de Lucas. La ciencia-ficción ofrecía entretenimiento y la posibilidad de viajar a mundos desconocidos, pero también escondía cierta mirada crítica, e incluso política, del mundo en que vivimos.

La labor de Affleck en el terreno de la dirección deja constancia de sus modelos. En su primer film se dejaban ver rasgos de Clint Eastwood; “The Town” poseía el impacto de Michael Mann en sus vibrantes secuencias de acción; con “Argo” el director no esconde las influencias del cine de los setenta (con el Logo de la Warner de dicha época incluido), con un estilo cercano al de Lumet con un toque actual similar al de Greengrass. Desde el primer instante quedamos atrapados por la película con la intensa secuencia de las protestas y posterior inmersión en la embajada por parte de los manifestantes que recuerda a “Munich” de Spielberg. A continuación tenemos el desarrollo de la situación y planteamiento del plan adentrándonos en el terreno de la comedia crítica hacia el mundo de Hollywood, con los personajes de Goodman y Arkin como protagonistas. Por último nos encontramos en la ejecución de la misión, en plena tierra hostil, en donde Affleck saca toda la artillería y nos ofrece una buena dosis de tensión y emoción.
La buena mano del director tras la cámara, apoyado brillantemente por la fotografía de Rodrigo Prieto, queda engrandecida por el magnifico montaje de la cinta. A lo largo de todo el film se entrecruzan las diversas tramas de modo que el espectador sea incapaz de despegar la vista de la pantalla, llegando a crear momentos de contraste tan buenos como la lectura de guion y una petición pública de Irán a Estados Unidos. Y es que el montaje es una de las piezas claves para que la película alcance la grandeza, no hay mejor muestra de ello que su tramo final, de lo más tenso que he visto este año en pantalla. Aunque se critique que en dicho tramo exista un cumulo de obstáculos para los protagonistas yo creo que es un recurso muy valido y, dentro del cine de intriga, hasta indispensable.

Chris Terrio es el encargado de escribir el guion de la cinta. El rasgo más flojo es la incursión en la vida privada del personaje de Mendez, intentando así introducir un poco de rasgo dramático en torno al personaje que no consigue cuajar del todo.

A pesar de desarrollarse hace más de treinta años podemos comprobar cómo entonces ya existían esas tensiones entre Oriente Próximo y Estados Unidos que, desgraciadamente, aún hoy día siguen. He llegado a leer opiniones de todo tipo con respecto a la ideología y color político que propaga el film. Personalmente no creo que el objetivo del mismo sea lanzar un mensaje político, ni que se decante por un lado u otro, sencillamente muestra unos hechos de la forma más objetiva posible, añadiéndoles, eso si, algunas agradecidas gotas de ficción cinematográfica.

La ambientación del film es soberbia, captando a la perfección los años 70, aunque no me parece buena idea lo de incluir las fotos en los créditos para que se certifique el gran trabajo de traslación que han hecho. Alexandre Desplat, por su parte, crea la partitura que acompaña muy bien a las imágenes.
Parece que otro rango de Affleck como director es saber elegir los actores que compongan sus films. John Goodman y Alan Arkin están estupendos dando vida al maquillador, y ganador del Oscar, John Chambers y al productor Lester Siegel respectivamente, protagonizando grandes momentos en el film y soltando las frases más memorables. Bryan Cranston sigue copando las carteleras con su presencia, en ésta ocasión dando vida al jefe de Tony, Jack O´Donell. Victor Garber es el embajador de Canadá Ken Taylor. Affleck vuelve a reservarse el papel protagonista, decisión que en su anterior film ya fue muy criticada. Como Mendez he de reconocer que me ha convencido, no hace un gran papel pero si me lo creo como agente especialista en rescates capaz de mantener en todo momento la calma.

Aunque finalmente no la dirigiera, George Clooney, junto a su socio Grant Heslov, se ha encargado de producir el film que ha sido recibido con entusiasmo.
Intriga, diversión y emoción. “Argo” es uno de los títulos del año. Una soberbia película.

Lo Mejor: Su ritmo y buen pulso. El tramo final. El reparto.

Lo Peor: Las fotografías durante los títulos de crédito me sobran.

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3 pensamientos en “Argo, de Ben Affleck

  1. Tengo a esta junto a “Skyfall” pendientes. A ver si este mes me las veo y te digo que me han parecido. De “Argo” me han hablado muy bien, hasta el punto de decirme que es firme candidata a los oscar. El trailer ya pintaba muy bien y todos sabemos el buen hacer del Affleck director (que no actor), así que me espero gran cine.

    Saludos!! 😉

  2. Totalmente de acuerdo. Sin duda una de las películas del año, Argo es un thriller de la vieja escuela que atrapa a los espectadores desde el brillante prólogo y que establece a Affleck como uno de los grandes directores del momento.

    ¡Saludos!

  3. Hola !!

    Xavi, “Argo” como ya digo es de lo mejor de año, y si, creo que rascará unas cuantas nominaciones suculentas en los próximos Oscars (otra cosa será si gana o no). Ya me contarás cuando la veas.

    Mike Lee, creo que parte del triunfo del film es poseer ese toque a la vieja escuela como dices, recordando los buenos thrillers de las pasadas décadas.

    Gracias por comentar ;)!!

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