La Princesa Prometida, de Rob Reiner

BridePosterAhora que están tan de moda las adaptaciones de cuentos clásicos (Blancanieves, Hansel y Gretel, Las Habichuelas Mágicas) me parece un buen momento para recordar una de las películas que supo plasmar a la perfección lo que debe ser una película de aventuras con alma de cuento.

No me cansaré de unirme a todas aquellos que defienden la década de los 80 como una de las mejores en cuanto a cine juvenil, fantástico y de aventuras se refiere, encontrándonos verdaderos clásicos incuestionables. Parece que los años están revalorizando una década bastante denostada durante mucho tiempo por el sector critico, y de hecho, como bien podemos ver en la actualidad, se está volviendo la vista a dicha década en busca de inspiración y aprendizaje sobre cómo se deben hacer las cosas. Y es que las películas de los 80, aquellas con las que muchos crecimos, conseguían lo que la gran mayoría del cine comercial actual pretende. Conquistarnos. Dejaban de ser meros entretenimientos de alrededor de 100 minutos para convertirse en parte de nuestra vida cotidiana, de tal forma que frases que oíamos en ellas las insertábamos en nuestro día a día. Era un cine de consumo rápido que no menospreciaba al espectador que pasaba por taquilla, sino que le ofrecía un verdadero motivo por el que sentarse en la butaca y soñar con la historia que veía proyectada en la pantalla, llegando a hacerle partícipe y a sentirse identificado con los personajes protagonistas. En este contexto encontramos “La Princesa Prometida”, adaptación homónima del libro escrito por William Goldman que él mismo llevó acabo.

Duelos. Honor. Persecuciones. Gigantes. Criaturas terroríficas. Piratas legendarios. Curanderos. Amor Verdadero. “La Princesa Prometida” posee los ingredientes necesarios para captar engatusar a todo espectador consiguiendo ser una pieza maestra e imprescindible dentro del imaginario de aventuras cinematográfico. Claro que el verdadero detalle que hace que la cinta conecte con el público no es la historia en sí, sino la forma en que se nos cuenta,  remarcando su naturaleza de cuento mediante la figura del narrador, un buen cuentacuentos. Pues bien, dicho personaje es materializado en la figura del abuelo que visita a su nieto enfermo en cama y decide hacerle la tarde más amena leyéndole un libro, el mismo que su padre le leía a él y posteriormente que él leyó al padre del niño.
Existe un aire aleccionador en la relación entre el abuelo y el niño, el cual es el típico mozalbete amante de los videojuegos y los deportes al que le repelen los libros y todo lo relacionado con temas románticos (estupendo cuando el abuelo le anuncia que al final le dará igual si se besan o no). Sin embargo, y sin que él lo espere, está a punto de experimentar una gran aventura en donde su interés irá creciendo más y más hasta el final, demostrando el poder que posee una buena narración (ya sea literaria o cinematográfica) y cómo podemos ser transportados a lugares fantásticos sin salir de casa. A parte de la historia de aventuras que nos narra, la película nos relata el viaje de progresión del niño, el cual acaba pidiendo al abuelo que vuelva a leerle de nuevo el libro en su próxima visita, lanzándonos, además, un mensaje en apoyo a la cultura y al poder de la imaginación.

Reflexiones aparte, “La Princesa Prometida” es un cuento muy bien narrado que posee unos personajes carismáticos, los cuales representan una pasión o sentimiento. Buttercup y Westley reflejan el amor verdadero e incondicional; el Príncipe Humperdinck y el Conde Rugen la maldad y cobardía; Vizzini la prepotencia y la mentira; el Gigante Fezzik la amistad y bondad. Claro que si hay un personaje por el que es recordada la película (o al menos yo siempre la relaciono) ese es Iñigo Montoya. El honor personificado, el espadachín que ofrece descanso a su rival antes de comenzar el duelo, el que busca la venganza por la muerte de su padre. Un gran personaje que recuerda a los que dieran vida Errol Flynn o Douglas Fairbanks. Y, encima, español.
Resulta curioso cómo las pasiones que empujan a los personajes es lo que los mantiene con vida y los lleva, incluso, a resucitar. Así vemos cómo Westley revive por el amor que siente hacia Buttercup o cómo Iñigo, a pesar de haber recibido una herida mortal, sigue luchando y recuperándose por cumplir su palabra.

ButtercupWestley

Hoy su nombre parece haber perdido fuerza, pero Rob Reiner encadenó varios títulos remarcables entre las décadas de los 80 y 90, como “This is the Spinal Tap”, “Cuando Harry encontró a Sally” o “Algunos hombres buenos”, incluso se atrevió a adaptar a Stephen King de forma más que aceptable con “Cuenta Conmigo” y “Misery”. “La Princesa Prometida” pertenece a esta buena racha de producciones hollywoodienes en donde demostró ser un artesano más que eficiente, y eso se debió a su buena mano con los actores, logrando que los personajes que interpretaban llegaran a conseguir la empatía del espectador. Seguramente se le podrían sacar muchos errores técnicos al cuento que nos ocupa pero la sensación que nos queda tras verla es tan buena que se le perdonan.

William Goldman adaptó su novela de forma fidedigna, aunque con leves cambios, como el sustituir al personaje del padre por el abuelo. Aunque el cambio más importante lo encontramos en el mensaje final, mucho más pesimista en el libro al descubrírsele al niño que no todo en la vida es tan bonito ni acaba tan bien como aparenta en un principio (en el film el abuelo le dice que la vida no tiene por qué ser justa). Me gusta mucho como van introduciéndose interrupciones del niño que cortan la narración del cuento, eso no sólo aporta veracidad sino que incrementa la incertidumbre y emoción sobre lo que va a pasar a continuación. Creo que no hace falta decir que el film posee frases memorables, desde el “Como desees” hasta el mítico “Me llamo Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir”, la cual recientemente puso en apuro a un viajero que iba en un avión con una camiseta que ponía dicho texto en honor a la película.

El reparto está tan bien escogido que casi todos ellos son recordados por éste film, a pesar de haber hecho más cosas. Cary Elwes está muy bien como héroe enamorado que sigue los cánones físicos del aventurero clásico, con bigotito y atuendo al estilo del Zorro. Mi querida Robin Wright siempre ha sido Buttercup, la Princesa del título. Mandy Patinkin es Iñigo Montoya, y poco más que añadir, sólo que es un placer volver a disfrutar de él y de otro personaje tan bueno como es el Saul de Homeland. Fred Savage fue (como siempre) el jovenzuelo de la peli, en este caso, además, nexo de unión con el espectador, más aún si se tenía su edad cuando se veía por primera vez (caso de un servidor). Peter Falk volvía a deleitarnos con su presencia dando vida al entrañable abuelo y narrador del relato. Billy Cristal da vida, con maquillaje de por medio, al Milagroso Max.

La Banda Sonora fue compuesta por Mar Knopfler, la cual resulta pasada de moda (otra seña característica de muchas cintas ochenteras) pero otorga al film una personalidad característica. El tema “Storybook Love” fue cantado por Willy DeVille.

El film corrió la misma suerte que otro muchos títulos de los 80. El año de su estreno no tuvo el éxito esperado pero actualmente tiene multitud de seguidores, incluso existen parejas admiradoras del film que se han llegado a casar vestidos de los personajes y en un ambiente pastoril.
“La Princesa Prometida” es otro ejemplo perfecto de buen cine comercial y de cómo debe hacerse una buena película de aventuras que posea todos los ingredientes característicos. Un clásico para disfrutar una y otra vez.

Lo Mejor: Transmite la magia propia de los cuentos. El reparto.

Lo Peor: Inconcebible sacarle algo malo.

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s