Una Noche en la Ópera, de Sam Wood

OperaPosterSi hay algo que echo de menos en el actual panorama cinematográfico son las buenas comedias. A pesar de contar con una legión de seguidores la actual comedia americana, con Judd Apatow como principal exponente, no consigue engatusarme, salvo honrosas excepciones (“Crazy, Stupid, Love” reconozco que me robó dos sonoras carcajadas). La gran mayoría (por no decir todas) están impregnadas por cierto toque zafio y con chistes más orientados al sexo, lo cual no es que tenga nada de malo (grandes títulos de los 70/80 deben sus bromas a ello, y una de mis comedias favoritas es “Despedida de Soltero”, donde los chistes sexuales abundan casi sin pausa) pero hoy día parece de uso obligado, y en varias ocasiones de mal gusto, en todo film catalogado como cómico. Echo de menos comedias ingeniosas, en donde cada uno de los diálogos esté lleno de ingenio y sus frases posean doble sentido, y donde no todo haya que decirlo con la palabra sino que se recurra al slapstick con inteligencia.

Para llenar el desierto fílmico actual recurro a mis pequeños oasis, ya sean títulos emblemáticos de juventud (Jim Carrey, por muy cargante que me resultes hoy día, me hiciste muy feliz en mi adolescencia) o grandes clásicos donde destaque la figura del artífice y se note su sello (Lubitsch, Wilder, el mejor Allen). Entre estas últimas destacan como intocables cinematográficos las películas de Keaton, Chaplin, Harold Lloyd y, por supuesto, los Hermanos Marx, de los cuales siempre remarcaré “Una noche en la Ópera” como la comedia más divertida de la Historia.

“Una Noche en la Ópera” marca un punto y a parte en la carrera cinematográfica de los Marx. Fue la primera película que realizaron con Irving Thalberg para MGM tras romper su contrato con Paramount (con la cual realizaron seis títulos, de entre los que destacan los clásicos “El Conflicto de los Marx” y “Sopa de Ganso”) como también el primer título protagonizado por el famoso trío Groucho, Chico y Harpo, quedando Zeppo, que había participado en las anteriores, como agente del conjunto. Además, en ella encontramos el estilo de lo que serían las posteriores películas, una comedia donde descendía un poco la locura a favor de una trama romántica en que los tres hermanos ayudaran a una pareja a burlar las adversidades para terminar acabando juntos y ser felices introduciendo números musicales en mitad del metraje.
Cada hermano vuelve a desempeñar su característico rol. Groucho da rienda suelta a su sarcasmo e ironía como Otis B. Driftwood, el oportunista pretendiente de viudas ricas (una vez más encarnada por Margaret Dumont), Chico queriendo resultar más inteligente de lo que es como el tramposo de buen corazón y Harpo como el risueño mudito con alma de pillo bondadoso.

Durante años “Una Noche en la Ópera” ha sido catalogada como la mejor película de los Marx, y no es para menos. El director encargado de realizarla fue Sam Wood, quien repetiría con el trío en “Un día en las Carreras” (film casi clónico al presente), aportando su buen gusto en el desarrollo de la historia y prestando toda atención a los tres protagonistas.
El guion está escrito por George S. Kaufman y Morries Ryskiynd con la ayuda de varios colaboradores de MGM que no fueron acreditados, entre los que se encontraba Buster Keaton. La película, siguiendo la marca de los hermanos, se desarrolla por medio de escenas que parecen actos teatrales, lo cual se incrementa en este caso al tocar el tema de la Ópera y transcurrir en el mundo del espectáculo.
Podría destacar cualquier momento del film, desde el principio hasta el final, incluso la incrustada historia de amor con su cancioncita de turno (lo cual me rechina en las posteriores) me agrada. Claro que si por algo se recuerda el film es por la famosa conversación de “la parte contratante” o la mítica escena del camarote, desternillante por sí sola. ¿Quién dijo que donde caben dos caben tres? Pues aquí donde cabe uno, caben veinte, desde el servicio de limpieza del barco, pasando por el limpiador y una chica que busca a su tía hasta todo el servicio de habitaciones.

Divertida, loca, optimista, romántica, absurda, disparatada. Una comedia que no me falla.

Lo Mejor: Todo.

Lo Peor: Nada.

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2 pensamientos en “Una Noche en la Ópera, de Sam Wood

  1. Esta fue de las primeras películas que vi en el cine en Multicines Centro. Tendrían que hacer un ciclo en los cines para poder disfrutar de ellas. Seguro que tendría éxito.

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