El Hombre de Acero, de Zack Snyder

PosterMoSEl personaje creado por Jerry Siegel y Joe Shuster cumple 75 años desde su primera aparición en los tebeos de Action Comics, y qué mejor manera de celebrarlo que con una película que lo devolviera al cine por todo lo alto, o al menos esos parecen haber sido los planes de Warner desde el comienzo, librándose, de paso, de perder los derechos del personaje.
Puede sonar un tanto a sacrilegio pero, para mi, más que engancharme a leer comics, Superman fue uno de los culpables de que me gustara el Cine de la misma forma que poco después lo hizo Batman. Los dos personajes de DC impulsaron mi amor cinéfilo con sus respectivas adaptaciones cinematográficas y se convirtieron en dos figuras imprescindibles en mi mente cultural, posteriormente ampliada con sus diferentes comics. Así pues, era lógico que esperara la nueva película del hijo de Krypton como agua de mayo, con una expectación desorbitada alimentada ya no solo por el equipo encargado de realizarla sino por los espectaculares avances. Lamentablemente la elevadas expectativas han caído en agua de borrajas, y, aunque la cinta no llegue a ser un despropósito ni un nefasto producto, si que se queda a medio camino consiguiendo que la catalogue como decepcionante.

En la mayoría de comentarios y críticas se menciona en exceso el nombre de Christopher Nolan como responsable del resultado de la cinta. El director se ha convertido, desde su éxito con “The Dark Knight”, en el niño mimado de la Warner, la cual sin dudarlo puso en sus manos el reinicio de Superman, pero solamente a la hora de crear la historia, la cual ideó a cuatro manos con su colaborador en la Trilogía del Hombre Murciélago David S. Goyer. Desde hace unos años el respeto y admiración que se le profesaba al director de “Inception” parece haber desaparecido, convirtiéndose en diana de una notoría cantidad de críticos, los cuales no dudan en poner a caldo todo proyecto en que aparece su nombre. No voy a defender al director, aunque disfruto con sus películas reconozco que “Memento” siempre me ha parecido sobrevalorada y que en la Trilogía de Batman solo lo bordó en una (todos sabemos en cuál) mientras las otras dos resultan caóticas en su forma y desarrollo (en especial la última), el resto de su filmografía es aceptable, con picos más altos y otros más bajos, lo cual no justifica el odio que se le profesa en muchos sitios. Su responsabilidad en “El Hombre de Acero” comienza y termina en la historia (y no es poco, porque hay decisiones que tienen tela), la cual desarrolló Goyer y puso en escena Zack Snyder, otro de los niños queridos de Warner, cuya elección, tras “Sucker Punch”, ya dejaba dudas.

Superman siempre ha representado el bien, la justicia y su amor incondicional por toda la humanidad. No existe en el mundo del comic héroe más grande. Puede volar, tiene visión de rayos X, lanza rayos con los ojos, una fuerza sobrehumana, soplo helado. Lo tiene todo, incluida una identidad secreta que, en realidad, es fácil echar por tierra (¿en serio unas gafas son suficientes para hacer que la gente no lo reconozca?), pero que forma parte de su encanto. Su historia, la del extraterrestre huérfano, último superviviente de Krypton, que es acogido por uno bondadoso matrimonio de Kansas y acaba convirtiéndose en un héroe para la ciudad de Metropolis y el resto del mundo es bien conocida, y en éste nuevo acercamiento a su figura se mantiene dicho origen, con algunos cambios.
Lo más interesante de la cinta es su naturaleza de película de ciencia-ficción, con los relatos de invasiones extraterrestres como especial fuente de apoyo, en que el foraneo protagonista vaga por el mundo, cual ermitaño, en busca de respuestas que den sentido a su origen y a su razón de existir. A lo largo de la primera mitad (la mejor) seremos testigos a la búsqueda del héroe y cómo sus espectaculares características lo convirtieron en un inadaptado de pequeño, llegando a sufrir ataques por parte de los compañeros de colegio. Con el tiempo, y gracias a los consejos de su padre adoptivo, Kal-El vivirá ocultando sus poderes por miedo a lo que pueda pueda pensar el mundo. Será cuando encuentre su origen y conozca a su padre biológico, Jor-El, cuando el protagonista vea su verdadero objetivo en la Tierra, deberá mostrarse y convertirse en un símbolo de esperanza para la raza humana, a la vez que en su protector cuando ésta sea amenazada, algo que sucede de inmediato cuando llega el General Zod y sus secuaces en la segunda, y decepcionante, mitad del film.

ManofSteelAmerican

Sobre la historia: Mantiene la génesis del héroe, aunque se toma libertades e introduce decisiones muy cuestionables, a la vez que apenas desarrolla la relación entre los personajes.
Entre las cosas que menos me gustaron enumero el excesivo protagonismo del ejercito, parecen más protagonistas que Superman; la relación entre Lois y Superman, sin desarrollo alguno, y la forma de conocerse me resultó muy forzada, consiguiendo, de paso, cargarse la posibilidad de que exista el juego con la identidad secreta una vez se cree (aunque puede que en la secuela cuelen el superbeso con borrado de memoria, todo es posible); la introducción del pendrive de memoria en sustitución de los clásicos cristales, aquí además la memoria de Jor-El es hiperinteligente y capaz de reconocer a extraños e interactuar con ellos; que Superman proclame con orgullo ser americano en lugar de ciudadano del mundo. Parece que a los americanos ya no les basta que cuando vuele a la luna ponga derecha la bandera, sino que tiene que escuchársele decir su nacionalidad adoptiva. Eso me molestó más que las supuestas referencias al cristianismo que esconde la cinta (ya en la anterior, e infravalorada, cinta del héroe se ponía en tela de juicio que se mostrara como un poder divino capaz de escuchar las plegarias de todo el mundo) y que la escena que tiene lugar en una Iglesia, la cual me pareció más que intentaba humanizar al personaje que mostrarlo como ser divino.
Entre las cosas que me gustaron destaco el prologo, a pesar de su reciclado de mundos ya conocidos me pareció intenso y consiguió engancharme, aunque copiara en un detalle a “Matrix” descaradamente (por cierto, de la Saga de los Wachowski también cogen prestados a dos miembros del reparto); su rasgos de aventura sci-fi de la forma en que lo hace me parece bastante arriesgado y original para volver a reactivar cinematográficamente al personaje; presentar a Superman como alguien con temor a mostrarse en público debido a las enseñanzas de Jonathan Kent, convirtiéndose en un nómada que ayuda cuando la ocasión lo requiere, desapareciendo posteriomente; todos los flashbacks que describen la juventud del protagonista, siendo uno de ellos la mejor escena de la cinta, capaz de que me emocionara como un pequeñajo.

Con respecto al trabajo de Snyder en la dirección: los miedos eran que se pasara con la cámara lenta y los ralentís. Pues bien, ese detalle está muy controlado, siendo sustituido en favor de incontables zooms y un montaje caótico en la mayoría de secuencias de acción, con el climax final como máximo exponente. El director de “300” rueda de manera eficaz la cinta cuando se trata de escenas sencillas, un poco monótona tal vez en el uso del plano contraplano cuando los personajes mantienen conversaciones, pero es es algo, que, desgraciadamente, hoy día abunda. Los mejores momentos es cuando intenta ponerse “artístico” y parece estar filmando un documental, en especial sucede en el mejor flashback de la cinta (el último), con la cámara al hombro. Y si, la secuencia en que vuela por primera vez (cómo no) emociona, aunque previamente cuele una escena con saltitos digna heredera del aprendizaje de “John Carter”. El héroe, ya embutido en su traje, se arrodilla y coge impulso surcando los cielos a ritmo de la poderosa música de Hans Zimmer. Ese si que es Superman, y por eso a los que nos gusta pagamos la entrada, queremos creer que un hombre puede volar, aunque después venga un aterrizaje forzoso en forma de combate intergaláctico que parece no acabar nunca en plena Metropolis.
Cuando se firmó realizar una nueva película de Superman hubo una cláusula que todo el mundo pedía, que tuviera mucha acción y que Superman se inflara a golpes con villanos que estén a su altura. Dicho y hecho, Snyder cumple el deseo de todas esas voces marcándose una macrosecuencia final caótica, excesiva, agotadora y ruidosa hasta la extenuación. Apenas lograba comprender qué sucedía en pantalla y quién asestaba el golpe a quién. Los personajes utilizan su hipervelocidad asemejandose a como se movía Goku y sus compañeros en cualquier episodio de Dragon Ball. Mucho caos, mucha destrucción, pero poca narrativa, y encima incluyen una secuencia de rescate protagonizada por Perry White que poco importa. Una verdadera lástima, visto esto hubiese preferido a Snyder en plan “Sucker Punch” y que me hubiese narrado toda la secuencia de la misma forma que cualquier fragmento de acción de su cinta protagonizada por jovencitas.

MAN OF STEEL

El guion escrito por Goyer e ideado junto a Christopher Nolan resulta decepcionante en cuanto a desarrollo de los personajes, aunque me gustó la elección de narrar la historia a base de flashbacks. Lo peor es algo que ya se notaba en la Trilogía de Batman, la excesiva seriedad del producto, aportándolo un tono solemne y trascendente, alejándose así de las producciones MARVEL, más ligeras y orientadas a la comedia. No me parece mala decisión, pero si que se echa en falta algo más de sentido del humor a lo largo de la cinta (más allá de ese comentario final de la soldado).

Uno de los rasgos que hiceron que me gustase Superman fue la música creada por el maestro John Williams. En este caso no tenemos a Williams sino a otro de mis admirados en el terreno de la música de cine, Hans Zimmer, quien se acopla a la perfección a la cinta logrando unos temas de corte dramático preciosos, una poderosa marcha para el protagonista para, finalmente, recurrir a sus característicos sonidos atronadores para las secuencias de acción
Los efectos especiales son aceptables, siendo otra muestra de resultado visual decepcionante vista la cantidad de dinero que han soltado para levantar el proyecto.

Del reparto destaco a Kevin Costner, muy cumplidor en sus escasos diez minutos de metraje, capaz de aportar humanidad y transferir valores a Clark, aunque tenga una cuestionable escena que personalmente me gustó; Russel Crowe da vida notablemente a un Jor-El más guerrero que el que teníamos en mente, aunque también protagonice una de las peores secuencias del film; Diane Lane está muy bien como Martha, la madre adoptiva de Kal-El; Amy Adams cumple como una Lois Lane tan aventurera como siempre pero con algo menos de carácter característico del personaje, además de que resulta muy poco perfilada; Laurence Fishburne es la presencia invitada para dar la nota de color en el personaje de Perry White, jefe de Lois en el Daily Planet; Harry Lennix es el general Swanwick, el cabecilla del ejercito que intenta impedir la invasión alienígena; Michael Shannon sigue aportando a su curriculum roles malignos dando vida a Zod, el malvado que da un golpe de Estado en Krypton y es condenado a la zona Fantasma, escapando y llegando a la Tierra. Zod no es más que un soldado y no conoce otra vida que no sea la guerra y destrucción, actuando como tal allí donde va. A su lado tenemos a Antje Traue como Faora, el personajazo de la cinta, con un carisma brutal, capaz de hacer sombra a todo aquel con que comparte plano, y eso que lanza más golpes que palabras. El británico Henry Cavill personifica de lujo a Superman en su traje e intenta aportar profundidad dramática, consiguiéndolo a medias. Claro que, lo peor, fue que apenas logré empatizar con el personaje, y eso que es Superman.

“El Hombre de Acero” devuelve al cine al mítico personaje mediante un blockbuster correcto con detalles interesantes pero insuficiente en su conjunto. También he de decir que me ha sucedido como con “Batman Begins”, me ha sabido a poco este reinicio, y puede que en su secuela encontremos esa gran película del superhéroe que estamos esperando. Por el momento nada ha cambiado, para mi sigue, y seguirá, existiendo un gran film de “Superman”.

Lo Mejor: Arriesgarse con una historia de ciencia-ficción. Los flashbacks. Faora.

Lo Peor: Un guión poco elaborado en que apenas se cuida la relación entre los personajes. La batalla final.

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5 pensamientos en “El Hombre de Acero, de Zack Snyder

  1. Un buen post y un gran análisis con el que coincido en muchas cosas, empezando por la opinión sobre Nolan que se ha convertido por arte de magia en un director de culto al que muchos defienden a capa y espada…yo he visto películas suyas que me parecen “truños” como “Memento”, pelis muy buenas y poco valoradas como “Insomnio” y la segunda de Batman y Origen como lo más destacado, el resto ni fu ni fa….
    El Batman de Nolan pese a esa magistral segunda parte demostró que Nolan no entiende a los Superhéroes…batman no es simplemente un ninja…
    Y mis miedos con Superman era parecidos…Superman no es un tío que vuela y lleva capa, aunque he de reconocer que la historia ha captado bastante al héroe y las escenas en Smallville son maravillosas, pese a esa muerte que no acabo de entender, sobretodo por las actuaciones posteriores de Clark…
    y después está el final…y lo que Superman hace que no debe hacer…he de decir que a pesar de todo lo entiendo y no me ha molestado tanto como otras cosas…
    Ese jor-el tan megapresente…supongo que porqué Crowe es la única estrella de verdad en el reparto…aunque haga mucho que no veo una película suya decente…quizás la que hizo con Rudley Scott…esas escenas JorEl vs Lois en la nave son algo ridículas…
    Lo mejor Cavill, Faora y la narrativa de flashbacks y esos momentos en si.
    y yo en cierta manera también empecé a amar el cine gracias a Superman, cuando mi padre me llevó al estreno del Superman de DOnner.

  2. Pues si, creo que queda claro que la sensación general de éste Hombre de Acero ha sido cierta decepción (en mayor o menor medida).

    Ángel, lo de Crowe ya sabe que me resultó absurdo y forzado en la escena de la nave junto a Amy Adams. Posiblemente sea por lo que dice, del reparto actualmente es el que más caché tiene, pero en la de Donner también Brando era el más estrella (y el mejor pagado por aquel entonces) y no le regalaron escenas.

    Alfie, creo que siempre se ha criticado ese aspecto de Deidad en el superhéroe (en la de Singer no fueron pocos los que se quejaban de mostrarlo como un protector divino capaz de escuchar las plegarias del mundo), claro que aquí es demasiado evidente con planos subliminales.

    Muchisímas gracias por comentar !!

  3. Me pareció un rollazo. Lo más interesante para mí fue mostrarnos un Kripton más real de lo acostumbrado.
    No entiendo por qué tras 33 años, sólo envejece un poquitín el malo, mientras la chica mala sigue igual.
    Lois Lane roza el patetismo. Jamás se había representado a la intrépida reportera de una forma tan vacia.
    Si los de Kripton pueden sobrevivir en forma de pendrive, ¿por qué no se guardaron todos?

  4. Demasiadas preguntas sin respuesta si se analiza en profundida la película amigo Alejandro. Yo ya intento no hacerlo y me quedo con las partes positivas y que me alegraron.
    Sobre Lois, bueno, ya digo que me decepcionó aunque tampoco me resultó tan horrorosa.

    Un saludete y gracias por comentar 😉

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