The Martian, de Ridley Scott

martian“The Martian” nació en un blog. Su padre fue el ingeniero informático Andy Weir, quien publicaba en su web capítulos cortos que acabó recopilando y vendiendo en forma de ebook a través de Amazon. La sorpresa vino poco después. El libro se convirtió en todo un best-seller en la famosa web, siendo adquirido para su edición física por la Editorial Crown. Como no podía ser de otra manera, Hollywood se percató del potencial de esta aventura protagonizada por un Robinson Crusoe moderno en Marte.

La primera misión de reconocimiento a Marte es sorprendida por una tormenta. En su huída pierden al astronauta Mark Watney, a quien dan por muerto. Sin embargo Watney sobrevive, encontrándose sólo en un planeta sin recursos aparentes para la supervivencia humana. Con sus conocimiento en el terreno de botánica y su ingenio intentará sobrevivir hasta que llegue la misión de rescate que prepara la NASA.

El planeta rojo ha sido protagonista infinitas ocasiones de varias historias. Al principio como hogar de malvadas criaturas con ansias de gobernar la tierra y exterminar a todo terráqueo que encontraban para luego, ya entrados en los albores del S. XXI, como objetivo en expediciones espaciales o futura residencia para los seres humanos. ¿Qué puede ofrecer ahora el Planeta donde quería viajar Schwarzenegger en “Desafío Total”? Un nuevo acercamiento al famoso relato de Daniel Dafoe, que ya fue adaptado dentro de la ciencia ficción en “Robinson Crusoe on Mars”, con una base científica verosímil y un sorprendente sentido del humor.

La aventura marciana de Watney funciona gracias al rigor ciéntifico que desprende. Todo contratiempo tiene una solución verosímil y bien expuesta por el protagonista en sus modernos diarios con forma de videoblogs. Como ha sucedido otras veces, se demuestra que ante las adversidades el ser humano es capaz de cualquier cosa por sobrevivir. Al principio Watney da por hecho que va a morir. No lo duda un ápice. Ni siquiera cuando ya ha dado su primer paso por sobrevivir al extraerse la punta de la antena que descubre clavada en su abdomen al despertar. Sin embargo, su instinto de supervivencia aumentará hasta llegar el momento en que vea un resquicio de esperanza y se diga “no voy a morir en este planeta”.
El otro factor importante que hace que la historia triunfe se encuentra en la personalidad de Watney. Al contrario de lo que sucedía en otros relatos de personajes que se encuentran solos en habitats adversos (caso de Tom Hanks en “Naufrago”, Sam Rockwell en “Moon” o, más recientemente, Sandra Bullock en “Gravity”) el protagonista al que da vida Matt Damon desprende sentido del humor incluso en los momentos más críticos. Eso no sólo ayuda a que consiga de inmediato la empatía del espectador, sino que añade a la película un extra que ya iba haciendo falta en la ciencia-ficción reciente, que sea divertida.
Además de encontrar similitudes con la famosa obra de Dafoe también podemos ver cierto paralelismo con otra obra literaria universal como es la Odisea. Ya no solo los nombres que se le otorgan a la lanzadera y la nave (Hermes y Ares), a los que hay que sumar el del Planeta Rojo, subrayan este hecho, sino a la propia aventura en que se sumerge el protagonista y todos los miembros de la NASA por conseguir devolverlo a casa. A pesar de las distancias que los separan todos los personajes están en una misma nave y deberán soltear los obstáculos que se presentan hasta conseguir derrotar a su mayor rival: el tiempo.

Llevamos tres años con películas evento de ciencia-ficción. 2013 fue el años de “Gravity”. 2014 el de “Interstellar”. Ambas tan espectaculares como ansiosas por trascender. Ahora llega “The Martian”. Con ella llega el espectáculo llano, que carece de dobles lecturas o tratados pretenciosos, y, lo más importante, sin menospreciar al espectador. Como en matemáticas dos más dos son cuatro, aquí todo se resuelve de forma sencilla y amena, con momentos cargados de diversión incluso.

TheMartian-slide

El proyecto de adaptar al cine la novela de Weir fue otorgado a Ridley Scott, algo que generaba ciertas dudas tras el resultado de sus últimos trabajos. Personalmente diré que, a excepción de “Exodus” y “Robin Hood” he disfrutado con todo lo que ha hecho recientemente el director de “Gladiator”. Con sus más o sus menos siempre consigue productos comerciales de calidad digna, algo que con “The Martian” ha superado, logrando su mejor película, ya no en años, sino décadas.
Scott vuelve al terreno que mejor ha tratado, la ciencia-ficción. “Alien” y “Blade Runner” son obras capitales dentro de la misma. “Prometheus” fue vapuleada cuando tiene escenas memorables que llega a convertirla en un placer culpable a pesar de un guion que da palos de ciego. En “The Martian” sorprende, primero por la elegancia visual con que narra la historia (panorámicas preciosas del Planeta Rojo, planos de la lanzadera volando el espacio herederos de “2001”), y, segundo, por su absoluta falta de pretensiones. Cuando se podría optar por narrar esta historia de manera arriesgada y radical, acercándose a películas antes mencionadas, o a “127 horas”, con la que se podría apreciar cierto paralelismo entre los protagonistas, aquí se avanza a tres bandas. Por un lado tenemos a Watney sobreviviendo en Marte. Por otro a la NASA luchando contrarreloj por lograr una solución que lo traiga de vuelta a la Tierra. En medio se encuentra la tripulación a la que pertenecía Watney. Así se consigue no sólo una película más coral, sino también más comercial al no obligar al espectador a sentirse atrapado durante dos horas en Marte con el astronauta.

Si bien es cierto que el guión sigue a pies puntillas lo relatado por el libro no hay que menospreciar el trabajo del laureado Drew Goddard a la hora de llevarlo al cine y saber tejer perfectamente cómo se desarrollan los acontecimientos tanto en la Tierra como en Marte.
El director vuelve a contar con la ayuda de colaboradores habituales como Pietro Scalia en el montaje y Dariusz Wolski en la fotografía. Los ambientes, como suele ser habitual, están retratados de forma perfecta, dotando a cada escenario de una atmósfera característica, mientras la acción avanza con ritmo y sin pausa, con escenas memorables como el chat con la base de Houston, en que el protagonista suelta tacos en off, o la del consejo formado por el experto en aerodinámica, la más cómica de todas y con guiño incluido. A esto hay que añadir una banda sonora llena de canciones reconocibles que funcionan dentro de la trama para describir a uno de los personajes y para terminar de subrayar el divertimento del que estemos siendo testigos. El trabajo de Harry Gregson-Williams, por otra parte, funciona como perfecto acompañamiento a la historia.

Si algo tienen en común “The Martian” e “Interstellar” es que comparten miembros del reparto, incluso se podría extrapolar la historia del film de Scott y llegar a enlazarla con la de Nolan, daría para precuela. Bromas aparte, aquí volvemos a encontrarnos con el mejor Matt Damon, soportando sobre sus hombros todo el peso del film de forma excelente. Si por algo nos cae bien Watney es por el trabajo del actor. A su lado un conjunto de caras conocidas que cumplen con el papel asignado y parecen hasta disfrutar de ello. Jessica Chastain no llega a brillar como en otras ocasiones, claro que para mi gusto tampoco lo hacía en la de Nolan, aunque con su presencia ya gana más que muchos. Jeff Daniels parece encontrarse aún en la sala de noticias de Sorkin como director de la NASA. Kristen Wiig muestra su lado más serio dentro de la administración de la agencia espacial. Sean Bean comanda el equipo que debe idear el plan para traer de vuelta a nuestro astronauta. Y no muere, con lo cual otro punto a favor de Scott. Chiwetel Ejiofor es el que lucha por todos los medios por traer a Watney a casa. Kate Mara es una miembro del equipo de astronautas, y con el éxito del film se quita el fracaso de “Los 4 Fantásticos”. Michael Peña hace casi tantas bromas como en “Ant-Man”. Mackenzie Davis ha captado mi atención como responsable de comunicaciones.

“The Martian” es una de la película de 2015. No sólo porque se está convirtiéndo en una de las más taquilleras de su director, sino por su belleza formal y su sencillez argumental llena de originalidad, humor y humanidad. Invita a vivir una aventura de las de toda la vida, divertida y emocionante, en ese Planeta llamado Marte.

Lo Mejor: La belleza con que Scott la narra. El reparto. Su ritmo.

Lo Peor: El Epilogo.

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2 pensamientos en “The Martian, de Ridley Scott

  1. Amigo, me alegra que vuelva y de que haya disfrutado de esta película espectaculo que he de reconocer que me daba bastante pereza y que sin embargo se ha revelado con un filme muy interesante.
    Le sigo de nuevo…

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