SPECTRE, de Sam Mendes

spectre_ver2La llegada a las carteleras de una película de 007 era una invitación para vivir aventuras en lugares exóticos junto a mujeres hermosas y enfrentarse al megalómano villano de turno. Meros pasatiempos (algunos mejores que otros) con escenas de acción imposibles y una estética pop amable.
Los tiempos cambian y, ya entrados en el S. XXI, Bond se vio en una encrucijada. O se amoldaba a los nuevos tiempos, marcados por personajes de acción más humanos y torturadas (Bourne, Batman pasado por el filtro de Nolan), o moría autoparodiándose a sí mismo (“Muere otro Día”). Afortunadamente los padres cinematográficos de la criatura, los Broccoli, optaron por la primera vía encuadrando al personaje en un mundo actual, y otorgándole cicatrices. Así llegó “Casino Royale”, con un Bond novato, impetuoso, duro, que era traicionado por la mujer de la que se enamoraba y debía aprender las reglas del juego de manos de su madrina M. Tras ella llegarían “Quantum of Solace”, correcta cinta de acción que funcionaba como complemento a la anterior pero que quedaba muy por dabajo, y “Skyfall”, la cima de la serie, en donde se remarcaba la naturaleza de Bond como personaje anacrónico pero necesario para el mundo actual.

Tres años después, el agente secreto al servico de su Majestad regresa de manos de Sam Mendes, el hombre que lo llevó a vivir su mayor éxito crítico y comercial (más de 1000 millones de $ recaudados; dos Oscars) para verse las caras con su organización archienemiga por excelencia: SPECTRA.

Un mensaje pone a Bond tras la pista de la organización SPECTRE. En su búsqueda descubrirá una conexión con su propio pasado.

Los muertos están vivos

Mexico D.F. Día de los Muertos. Miles de personas disfrazadas de calaveras danzan por las calles. De entre la multitud aparece una figura vestida de punta en blanco. Tras ella va uno de los esqueletos de la fiesta.
En esa secuencia de apertura, maravillosamente dirigida por Mendes, se establece el tema de la película. El título de la cinta no sólo hace referencia a la temible organización que opera en las sombras, sino a los fantasmas que acompañan al Agente Secreto desde los primeros días que obtuvo su licencia para matar. Vesper Lynd. Mathis. M. Silva. Ya en “Quantum of Solace” se hace referencia a la facilidad que tiene el agente para eliminar a toda persona con que se cruce. Lo que en principio comenzó como deber mutó en venganza personal, convirtiéndolo en un asesino sin escrúpulos, letal. La muerte persigue a Bond, no sólo por las personas que ha perdido en el camino, sino por aquellas a las que él mismo ha privado de vivir. Como bien es presentado en “SPECTRE”, él es la muerte. Pero nadie muere hasta que es olvidado, y Bond no puede olvidar a los que han caído en su camino, sumergiéndolo en una espiral de tortura que quiere pero no puede frenar hasta cazar al causante de todo su dolor.

“Skyfall” fue un éxito mayúsculo. Además de ser un thriller de acción construido a la perfección, seguía el canon de Bond recuperando personajes esenciales de la Saga como Moneypenny o Q, a la vez que restablecía la base del MI6 en una más reconocible a la de la época Connery, con el despacho de M como punto de referencia. Como bien dictaba el final de aquella, la nueva cinta debía seguir los pasos de las primera aventuras cinematográficas del personaje, y así lo han hecho.
“SPECTRE” recupera todo lo que hizo a James Bond un personaje popular. Lugares éxoticos. Mujeres hermosas. Coches de lujo. Una gran escena de acción enmarcada en un ambiente nevado. Un esbirro imponente e imparable. Y, por supuesto, al archienemigo por excelencia escondido en su guarida secreta. Todos los ingredientes que rigen una película 007 están aquí agitados pero no tan bien mezclados como debieran para alcanzar a su predecesora.

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El guion es demasiado sencillo y funcional en su desarrollo, muy similar al de “Quantum of Solace”. Bond es movido por su sed de venganza al igual que en aquella, aunque por suerte aquí hay elementos que la hacen más interesante que la cinta dirigida por Marc Forster. El mayor fallo para mi gusto se encuentra en la poca importancia que tienen personajes a priori potenciales, como es el caso de C, obsesionado por conseguir luz verde para la vigilancia global que prive de derechos a la sociedad, o Donna Lucia, la dama a la que da vida Monica Bellucci y que parece creado exclusivamente para contar con la actriz italiana unos escasos cinco minutos, y de paso conseguir, como tanto se ha publicitado, que Bond bese a una mujer de cincuenta años.
En esta película es donde más hincapié se hace al oficio como sicario de Bond. En ninguna película anterior 007 se refería a sí mismo como asesino, otorgándole al personaje esa conciencia de muerte andante. Tal vez por ello la nueva chica Bond, Madeleine, me parece un acierto. Hija de otro asesino, sabe lo que es el dolor al amar a un ser sin alma y funciona como esperanza para Bond al ver en ella el final de un camino (maravilloso el tramo final en el puente con Bond teniendo que elegir entre dos opciones).

Si en “Skyfall” parecía que las tramas de “Casino Royale” y “Quantum of Solace” no habían existido, “SPECTRE” logra con una pincelada, y la recuperación de un personaje, unificarlas y crear un mismo arco argumental. Tal vez podrían haber profundizado más en la organización terrorista, pero creo que ésta queda bien descrita en la escena de la reunión, con todos sus miembros entre las sombras. Con ella consiguen cohesionar las aventuras protagonizaras por el Bond de Craig al poner a la conocida organización como responsable de tejer sus tentáculos en toda operación previa a la que nuestro protagonista ha hecho frente.

Hubo voces que se quejaban de que “Skyfall” no era una película Bond. Le faltaba acción. Era demasiado lenta. Se llegan a escuchar opiniones de todo tipo. Pues bien, parece que Mendes y su equipo han tomado nota y han creado una película Bond 100% reconocible. Aquí la acción fluye a raudales ya desde el primer momento. Entre medias, para suavizar el tono tan sombrío de la anterior, han optado por introducir diálogos con toques de comedia que rememoran la época Roger Moore del personaje. Todo ello sin perder el empaque visual.

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Que Sam Mendes tomara las riendas de una película Bond ya fue una sorpresa (y una alegría para mi al considerarlo uno de mis directores favoritos) pero fue más aún cuando se dijo que repetiría junto a Daniel Craig para la vigesimocuarta entrega del personaje. Nada que temer. Con él a las riendas esto no podía salir mal, pero, cómo temía en “Skyfall”, volver a alcanzar cotas tan altas de calidad era complicado. Claro que las comparaciones son siempre odiosas, y parece que está en auge eso de utilizar el “era mejor la anterior” o el “no es lo mismo que….”. “Skyfall” y “SPECTRE” son películas muy diferentes. Mientras una abraza un discurso más reflexivo sobre el paso del tiempo con un acabado visual exquisito (la pelea en el rascielos a contraluz; el tramo final en la mansión), la otra se centra más en la acción a la antigua usanza, con escenas espectaculares que no den respiro. Empezando por ese maravilloso travelling por Mexico D.F. (en donde se puede ver un homenaje a  “El Padrino: Parte II”), siguiendo con la persecución por las calles de Roma, la sensacional pelea en el tren, y el asfixiante tramo final en Londres, “SPECTRE” ofrece lo que Bond siempre ha ofrecido, un entretenimiento de primer nivel acorde a los tiempos que corren.
El director británico opta en ésta ocasión por ser más vibrante en las secuencias de acción, sin olvidarse de lo que significa narrar para que el espectador no pierda detalle de lo que sucede en pantalla. Además sigue otorgando a las escenas esa elegancia característica de su cine. Por ejemplo, aunque el personaje de Bellucci sea completamente prescindible llega a protagonizar una bella secuencia cruzando su mansión. También me gusta cómo rueda el primer beso entre Madeleine y Bond, acercándose cada vez más a ellos, sin cortes, capturando la emoción del momento, con el tema instrumental de Sam Smith de fondo. Todo ello apoyándose en un equipo de profesionales de primer orden.

Tal vez el mayor miedo fue ver cómo se ausentaba el gran Roger Deakins de las labores de fotografía (“Skyfall” es de una belleza imponente), pero ha sido bien sustituido por el sueco Hoyte Van Hoytema. El director de fotografía de “Her” consigue captar perfectamente los diferentes ambientes del film intentando seguir la línea marcada por Deakins, además de jugar con las sombras otorgando al film una atmósfera fantasmagórica. A destacar la reunión clandestina de la organización SPECTRE en el castillo italiano, o la aparición del villano entre las sombras.
Thomas Newman se encuentra más acomodado en ésta ocasión pero mostrando altas cotas de profesionalidad acompañando a las imágenes. En especial destaca su potente partitura en las escenas de acción y los temas románticos para Madeleine y Lucia, así como cierto toque de suspense.
Donde más se resiente el acabado formal de la película es en el montaje de algunas escenas de acción. Si la baja de Deakins se ha solventado bien, no se puede decir lo mismo de la de Stuart Baird. En su lugar ha tomado las riendas el habitual montador de Christopher Nolan, Lee Smith, con un resultado correcto pero algo torpe en ocasiones. Al menos, para mi, la película no posee ninguna caída de ritmo importante a pesar de sus dos horas y media de duración.
Me gusta cómo el uso de los escenarios sirven para ayudar a describir al personaje de Bond y cómo arrastra la sombra de la muerte a su paso. De una fiesta en que se homenajea a los muertos pasamos a un edificio en ruinas. Luego tenemos un funeral. La vieja sede del MI6 destruido como otro fantasma más. A todo ello hay que sumar el propio piso del protagonista, casi vacío por completo, y el escondite de Mr. White, en concordancia con la salud del personaje.

Daniel Craig stars as James Bond in Metro-Goldwyn-Mayer Pictures/Columbia Pictures/EON Productions’ action adventure SPECTRE.

El guion vuelve a estar firmado por John Logan junto a Robert Wave y Neal Purvis, a los que se unió a última hora para pulirlo Jez Butterworth. Tantas manos nunca son buenas y aquí se demuestra. Sin ser algo que se pueda catalogar de flojo si que se nota cierto piloto automático a la hora de desarrollar la historia y una falta de ideas y profundidad en demasiadas cuestiones. Algo que si me ha molestad es que vuelven a cometer el mismo error que ya cometiera Nolan en “The Dark Knight Rises” y J.J. Abrams en “Star Trek: En la Oscuridad”, querer ocultar la identidad de un personaje importante aunque fuese con sentido argumental. Creo que a las alturas que vivimos querer que nos sorprendan es complicado, y si a una película de Bond la titulas “SPECTRE” ya sabes qué personaje tiene que aparecer por obligación.

Salvo Monica Bellucci, cuya participación debería ser considerada más un cameo o participación especial, el resto del elenco interpretativo cumple de manera más que solvente. Daniel Craig es una vez más James Bond, dotando al personaje ésta vez con un toque más desenfadado pero sin olvidar la seriedad previa que lo ha caracterizado. Espero que sean ciertas sus amenzas y lo deje, su final en ésta es perfecto para el personaje y para la serie de películas que ha protagonizado. Ninguno de los anteriores, con la excepción de Connery por ser el emblemático, le puede toser. Léa Seydoux me ha convencido como Madeleine, una chica Bond diferente, más independiente, con un pasado que se cruza con el de Bond. Christoph Waltz otorga su presencia a Franz Oberhauser, aunque el actor austriaco he de decir que siempre me parece igual en todo papel que interpreta. Ralph Fiennes, Ben Wishaw y Naomi Harris se asientan de formas convincente como M, Q y Moneypenny y personalmente me alegra ver cómo participan activamente en la trama con Bond. Andrew Scott da vida a Denbigh, también conocido como C, el miembro del Centro de Seguridad obsesionado con establecer drones de vigilancia en todo el mundo. Dave Bautista es el esbirro que rememora a Oddjob o Tiburon, las palabras sobran cuando se tienen músculos para enfrentarte a 007.

Sin llegar a las cotas de excelencia ni tener la personalidad de “Skyfall” o “Casino Royale”, “SPECTRE” es una película de James Bond de las de toda la vida. Unifica todo el ciclo protagonizado por Daniel Craig consiguiendo una tetralogía del personaje creado por Ian Fleming altamente notable.

Lo Mejor: La secuencia de apertura. La pelea en el tren. El tramo final. Conseguir hacer del ciclo Craig un todo.

Lo Peor: La ausencia de Stuart Baird. El personaje de Bellucci. Un guión demasiado funcional.

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2 pensamientos en “SPECTRE, de Sam Mendes

  1. Has vuelto en plena forma, esta es una gran reseña. Coincido prácticamente en todo contigo, y digo prácticamente porque personalmente no soy muy fan de “Skyfall”, reconozco sus muchas virtudes, pero no es mi Bond, es otra cosa. “Spectre” me ha gustado más (y creo que soy al único), sé que es por momentos predecible y que daba para más, pero se respira un mayor espíritu Bond (se agradece la introducción de ese icónico villano), resulta más entretenida (pese a su duración) y el incremento en la acción se agradece (“Skyfall” adolecía de una gran falta de ella). Aún así, creo que la era Craig tocó el cielo con “Casino Royale” y ninguna película desde entonces ha logrado alcanzarla.

    Pd: Se te echaba de menos, me alegra mucho tu regreso.

    Saludos.
    Rodi.

    • Muchas gracias por el recibimiento Rodi!!
      Si, este es un Bond mucho más reconocible con respecto a las anteriores, con acción a raudales. Aunque personalmente me sigo quedando con “Skyfall” 😉
      Nos leemos!
      Un abrazo!!

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