Puro Vicio (Inherent Vice), de Paul Thomas Anderson

inherent_viceCalifornia. Finales de los 60. Un detective privado hippie llamado Doc Sportello se ve envuelto en una compleja trama donde se mezclarán importantes hombres de negocios, agentes secretos, el FBI, sociedades ocultas y, claro, un antiguo amor.

Hay dos motivos por los que todo amante del cine debería acercarse a ver ésta película. Primero porque se trata de la adaptación de una novela de Thomas Pynchon, considerado uno de los mejores escritores norteamericanos, y de los más misteriosos. El escritor es tan celoso de su intimidad que incluso en “Los Simspons”, cuando apareció en un episodio, su cara estaba oculta con una bolsa de papel. Hasta hoy, la obra de Pynchon había sido inadaptable. Y es que leer uno de sus libros es considerado todo un reto, aunque la obra presente ha sido considerada de lo más accesible que ha escrito y tal vez por eso haya sido posible su llevada a la gran pantalla al tratarse de una trama detectivesca que recuerda grandes clásicos del género, aunque aquí más importante que la investigación en sí es el marco histórico donde se desarrolla, con la sombra de Vietnam cargando el ambiente de la misma forma que la figura de Charles Manson llenaba de terror los hogares.
La segunda razón, y tal vez la más importante, es porque el director encargado de llevar a imágenes fielmente lo escrito por Pynchon es Paul Thomas Anderson, uno de los autores cinematográficos más importantes de la actualidad. Anderson siempre ha sabido reflejar la Norteamerica del S.XX con gran acierto, y se ha convertido en un cronista experimentado como bien demuestran “Boogie Nights”, “Magnolia”, “Pozos de Ambición” o “The Master”. Aquí pone la vista en la California sesentera llena de surferos y hippies para retratar una época marcada por el desencanto y el miedo. Lo que mas llama la atención es que más que centrarse en el caso detectivesco, tanto Pynchon como Anderson, dan más importancia a la atmósfera desequilibrada, sobrecargada y extraña que envuelve al protagonista. De hecho se ha llegado a catalogar a la película de incomprensible, o muy difícil de seguir, y es posible que sea así. Hay muchos nombres, muchos datos, personajes que aparecen y desaparecen sin más. Para mi gusto, creo que todo esto se puede justificar al estar mostrado desde la perspectiva del protagonista interpretado por Joaquin Phoenix, que está siempre enganchado a un porro de marihuana intentando entender lo que sucede a su alrededor y sin poder olvidar a la chica que amó y perdió. A diferencia de los que hicieran los Coen en “El Gran Lebowski” o Terry Gilliam en “Miedo y asco en las Vegas” el film no llega a rozar la comedia en términos propiamente dichos, aunque tiene algún momento de absurdo bastante divertido, sobre todo uno protagonizado por Josh Brolin. “Puro Vicio” se mueve más entre el anhelo romántico, casi melancólico, y el desequilibrio que vive el personaje, personificación de una sociedad y cultura que ve acercarse el ocaso de su existencia.

Me gusta cómo Anderson ha ido virando y evolucionando en su carrera. Si en sus primeros trabajos se sentía una energía propia de Scorsese en la puesta en escena poco a poco, y especialmente desde “Pozos de Ambición”, se le nota mucho más contenido a la hora de narrar, manteniendo más los planos y controlando cada detalle, consiguiendo imágenes hermosas y sobrecogedoras que definan el carácter de los protagonistas. En ésta ocasión seguramente llame la atención encontrarse con un Anderson un poco invisible, sin grandes alardes visuales, y esto se debe a ceñirse de forma rigurosa al texto que adapta, aunque hay que decir que nos regala secuencias imborrables como el último reencuentro entre el detective protagonista y su antiguo amor.

Otro de los rasgos del director es el de repetir con gente con la que ya ha colaborado, y aunque desgraciadamente ya no podremos volver a disfrutar de Phillip Seymour Hoffman en sus películas, parece que Joaquin Phoenix se ha convertido en un notable sustituto. Después de “The Master” actor y director repiten demostrando una buena compenetración, aunque personalmente creo que Phoenix podría haber dado un poco más al personaje de Sportello y no llega a trabajos tan brillantes como nos tiene acostumbrados. Todo lo contrario que Josh Brolin, robaescenas nato que protagoniza varios de los momentos más chocantes del film. También aparecen Benicio del Toro, Martin Short, la esposa del propio Anderson, Maya Rudolph, Owen Wilson, Eric Roberts o Katherine Waterston.

Guste más o guste menos, “Puro Vicio” es una película que los amantes del cine, de Pynchon y por supuesto de Anderson deberían ver.

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