En el Corazón del Mar (In the Heart of the Sea), de Ron Howard

SeaPosterA principios del S. XIX el ballenero Essex procedente de Nuntucket se encontrará en su travesía con el leviatán que dará título a la famosa novela Moby Dick.

A pesar de su publicidad hay que tener claro que “En el Corazón del Mar” no es “Moby Dick”, sino un acercamiento (supuestamente verídico) al mito que dio vida en su libro el escritor Herman Melville en donde se vuelve a demostrar cómo la avaricia del ser humano lo lleva a entrar a terrenos que no debería pisar.

La última película de Ron Howard bien pudiera ser considerada un cruce entre “Master and Commander” y “La Tormenta Perfecta”. El primer bloque del film nos describe a la tripulación y la vida diaria en el Essex, con la rivalidad existente entre el recién nombrado capitán Pollard y el Primer Oficial Owen Chase como punto neurálgico. El Primer Oficial es un experimentado marinero que busca ver recompensado tanto esfuerzo con una capitanía, algo a lo que juega en contra su origen humilde. Pollard, por su parte, debe demostrar estar a la altura de lo que su apellido acarrea, haciéndose cargo de una nave con una tripulación veterana. Entre ambos encontramos una rivalidad donde, además, se demuestra que la procedencia no rige el destino de las personas.
La segunda parte comienza en el instante que hace aparición la ballena de lomo blanco. El Essex, empujado por conseguir el tan preciado aceite de ballena y no regresar a casa con las bodegas vacías, se adentra en aguas lejanas. Lo que al principio parece haber sido una buena opción acaba en catástrofe. En este bloque nos encontramos con una cinta de supervivencia, donde seremos testigos de hasta qué punto es capaz de llegar el ser humano en situaciones extremas.

Con Ron Howard parece existir cierto odio colectivo en la comunidad cinéfila. Cierto es que, para una gran mayoría (entre los que me incluyo), no merecía los parabienes obtenidos por “Una Mente Maravillosa”, pero eso no resta méritos a una carrera donde podemos encontrar títulos muy remarcables (“Frost/Nixon”, “Rush”), y algunos que incluso podríamos considerarlos clásicos (“Willow”, “Apollo XIII”). A excepción de un par de títulos que llegan a ser horrendos (caso de “El Grinch” por ejemplo) el director siempre ha sabido ponerse a la altura de lo que el proyecto le ofrecía, tal vez sin una personalidad marcada, es cierto, pero con gran profesionalidad. “En el corazón del Mar” vuelve a demostrarlo.
El director de “Llamaradas” rueda con oficio y buen gusto esta ventura marítima que tiene todos los ingredientes propios del género. Además imprime ritmo y mucha energía a las escenas de acción, escasas pero muy espectaculares. Howard se apoya en el director de fotografía ganador del Oscar por “Slumdog Millionaire”, con quien ya colaboró en su anterior, y fabulosa, “Rush”, Anthony Dod Mantle, para conseguir un acabado visual muy personal, con planos casi expresionistas cuando remarcan algo en primer termino. El uso de la luz y el color también me parecen destacables, especialmente en las escenas de interiores donde las velas iluminan el espacio.
Además de la fotografía, el otro pilar importante en la película es la Banda Sonora compuesta por el español Roque Baños. Tan vibrante como hermosa, de marcado estilo épico, encaja a la perfección con la historia que se nos narra.

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El punto flaco de la cinta lo encontramos en el libreto de Charles Leavitt. Tomando como punto de partida la novela homonima de Nathaniel Philbrick el guionista relata la aventura del Essex de manera convencional. No existe sorpresa ni originalidad en los acontecimientos ni en la relación de los personajes que la diferencien de otras producciones similares. Además se introduce el tan manido “Érase una vez….” con el personaje de Tom Nickerson narrando la historia al mismísimo Herman Melville, tal vez para dar más credibilidad al relato, aunque personalmente creo que hubiese funcionado igual, o mejor, sin dicha inserción. Y por si no había quedado clara la moraleja de la historia, se añade una subrayado final entre los dos personajes.
En lo que respecta a la profundidad de los personajes creo que está bien suplido con la frase que le otorga al marinero Joy y que declara que no importa de dónde venga ninguno de los miembros de la tripulación, sino su función.

De su anterior película Howard no sólo repite con el director de fotografía sino con uno de sus protagonistas. “Rush” sorprendió por lo bien que la ejecutó Howard y por descubrir en ella que Chris Hemsworth podía ser más que el Thor del Universo Marvel. El actor, condicionado por su físico, está intentando labrarse una carrera que haga que lo tomen en serio. En ésta ocasión da vida de forma correcta al Primer Oficial Owen Chase, el marinero con más agua que sangre en las venas. En el film, el actor me recordaba a figuras clásicas del cine que participaban en producciones de aventuras similares a la presente, como Burt Lancaster o Kirk Douglas. A su lado tenemos al nuevo Spider-Man, Tom Holland, como el joven Thomas Nickerson, testigo de los acontecimientos y narrador encarnando en su versión adulta por Brendan Gleeson, quien vuelve a demostrar su buen oficio interpretativo. Benjamin Walker da vida al Capitán Pollard, para mi gusto el personaje más débil de los principales debido a su interpretación, ya que sobre el papel es quien tiene más conflicto interno. Walker posee una presencia cercana a la de Liam Neeson, no obstante hizo de su versión joven en “Kinsey”, pero aún debe madurar a nivel interpretativo. Cillian Murphy da vida de forma veraz al viejo amigo de Hemsworth, Matthew Joy, marinero experto que pondrá a prueba se lucha contra el alcohol cuando aparezca la ballena. Jordi Mollá tiene una breve pero intensa intervención como otro capitán de barco que se encuentra con los protagonistas en un alto en el camino. Michelle Fairley aparece brevemente como la esposa de Nickerson. Ben Wishaw vuelve a convencer en una producción de época dando vida al padre de Moby Dick, Melville, tan obsesionado por conocer la historia del Essex como lo están aquellos que buscan riquezas en el confín del mundo.

“En el Corazón del Mar” es una digna película de aventuras en donde se vuelve a llevar al ser humano al límite y se advierte sobre los caminos de la avaricia.

Lo Mejor: El buen hacer de Howard. La fotografía. La Banda Sonora.

Lo Peor: Un guion rutinario.

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