SpotlgihtposterUno de los escándalos que más ha copado los titulares en los últimos años es el de los abusos a menores dentro de la Iglesia Católica. Sin ir más lejos, en Granada, justo al lado donde vivo, tuvo lugar uno de los cientos que hasta el momento han visto la luz. La última película del director de “The Visitor” habla del equipo de periodistas que sacó a la luz tamaña atrocidad consiguiendo con su reportaje el Pulitzer.

A principios de 2001 el Boston Globe, con su nuevo editor jefe al mando, encarga al equipo de investigación Spotlight el caso de un sacerdote que fue acusado hace unos años por abusar de un menor en una iglesia de Boston. El caso ha vuelto a salir a la luz por medio de una columna en otro periódico, lo que empuja al editor recién llegado a indagar en el caso y saber por qué no se destapó la noticia en el momento que sucedió.

El equipo de Spotlight está compuesto por cuatro personas, el redactor jefe Robbie Robinson junto a los investigadores y redactores Sacha Pfeiffer, Mike Rezendes y Matt Carroll. En una ciudad como Boston, con una comunidad mayoritariamente católica practicante, un caso como el que se les ha presentado les afecta de forma personal en mayor o menos medida. Robinson por ejemplo siempre ha tenido buena relación con los miembros de la archidiocesis, mientras Pfeiffer acompaña cada domingo a su abuela a misa. Rezendes, como ellos, fue criado dentro del catolicismo pero con los años se ha apartado de la Iglesia.
El caso no llega a hacerles cuestionar su fe, pero si dejar de creer en una institución que tiene mucho poder. La Iglesia además de tratar de ser guía para muchos fieles es, por desgracia, una gran empresa que tiene influencia en todos y cada uno de los escaños de la sociedad. No sorprende que se conociesen desde hace tiempo los horribles actos que se iban sucediendo entre sus muros y nunca se dieran a conocer por miedo a las represalias que acometería la archidiocesis. A medida que avance la investigación se descubren muchos más casos de los que en un principio parecen ser, llegando a alcanzar un nivel global. Es muy desagradable escuchar de boca de los dignificados los actos a los que fueron obligados, y cómo su escala social o problemas fueron usados por los sacerdotes para atraerlos a ellos, además de resultar descorazonador el destino de la mayoría de chicos y chicas que fueron sometidos a tan inenarrables actos.

El film, siguiendo el ámbito periodístico donde transcurre, narra los hechos de la investigación galardonada con el Pulitzer en 2003 de forma lo más objetiva posible a través de los involucrados sin apartarse en ningún momento del caso en cuestión. Del grupo de personas que compone el equipo Spotlight apenas sabemos de su vida más allá de lo relacionado con su trabajo, por ejemplo. Siguiendo el estilo que desarrollaran en los 70 Alan J. Pakula o Sidney Lumet el director y guionista Tom McCarthy realiza un film sobrio en su puesta en escena, sin grandes alardes ni pericias técnicas, con una austera fotografía obra de Masanobu Takayanagi cuya función es destacar el trabajo interpretativo, de hecho mientras la veía pensaba estar viendo un telefilm digno de HBO (en más de una ocasión me recordó en cierta medida a la reciente y recomendabilisima “Show Me a Hero”), y no lo digo en contra del film, pues es notable en su narración, pero si por remarcar de nuevo la excelente calidad que podemos ver en muchos productos televisivos, a la altura de las mejores películas. Aunque a nivel visual no destaque como otras cintas, “Spotlight” muestra los hechos de la forma más periodística posible, y ahí encontramos una de sus mayores virtudes.

Me resulta muy curioso que muchos de los involucrados en la cinta ya hayan participado en tramas periodísticas. Empezando por el director Tom McCarthy que protagonizó la quinta temporada de “The Wire”, centrada en el mundo de las noticias. Tal vez su colaboración en dicha serie lo haya influenciado a la hora de ejecutar “Spotlight”. Su trabajo como guionista al lado de Josh Singer es remarcable, no sólo en su tratamiento del caso en cuestión sino al hablar de la crisis periodística y de cómo afectó el 11S a los trabajos de investigación que se realizaban por entonces.
El reparto es la base y mayor reclamo para acercarse a ver la película. Y es que si en un film tienes juntos a Michael Keaton (“The Paper”), Mark Ruffalo (“Zodiac”), Rachel McAdams (“State of Play”), Liev Schreiber (“RKO 281”), Stanley Tucci (“El Informe Pelicano”) y Billy Crudup (“Big Fish”) de cabeza vas a verla. Todos realizan veraces interpretaciones y poseen su breve momento de lucimiento a lo largo del film. Junto a ellos quizás el que más sorprenda por no ser tan conocido sea Brian D´Arcy James como el redactor Matt Carroll mientras John Slattery sigue demostrando su buen hacer escénico.
La efectiva composición musical de Howard Shore aporta la atmósfera adecuada.

Aunque creo que está recibiendo más elogios de los que merece en forma de premios, “Spotlight” es una película que debe verse, dónde se desenmascara uno de los crímenes más grotescos y repugnantes de la actualidad, llevado a cabo por una institución que ha marcado nuestras vidas en algún momento. Buena película.

Lo Mejor: Su exposición de los hechos. El reparto.

Lo Peor: Su austeridad visual la pone a la altura de un gran telefilm.