CreedPosterHace nueve años llegaba a las pantallas la que parecía ser la última de la serie pugilistica más conocida del Séptimo Arte, “Rocky Balboa”. Con ella Silvester Stallone decía dignamente adiós a su personaje más memorable (junto a Rambo) y se embarcaba en proyectos de acción que le devolvieran la fama de la que tan plácidamente gozó en los 80 y primera mitad de los 90. Sin embargo, ni su salvaje “John Rambo”, ni su Saga “Los Mercenarios” lograron el éxito que se auguraba. Así, en un año en que han regresado los dinosaurios de “Jurassic Park”, el cyborg del futuro de Schwarzenneger o las aventuras espaciales mas famosas de la Historia del Cine, no es de extrañar que también Stallone haya querido traer de vuelta al púgil más conocido del celuloide.

Adonis Johnson es un joven que trata de hacerse un nombre en los cuadrilateros, para ello recurrirá a Rocky Balboa, quien conoció a su padre Apollo Creed.

Pasando los Guantes

Siguiendo el canon que rige la serie Rocky, “Creed” nos narra la historia de un combate que va más allá del cuadrilatero. En este caso el de Adonis Johnson, un joven criado en reformatorios al que de niño se le desvela la verdad sobre quién fue su padre. Johnson peleará en combates clandestinos sin desvelar la verdad de su origen, como si se sintiera indigno. Cuando decide participar en peleas profesionales se enfrentará no sólo a los rivales que se le pongan delante, sino a si mismo, hasta aceptar quién es.

Como de costumbre la película habla de la superación personal, ya no sólo a nivel físico, sino a nivel emocional y afectivo, y lo hace a través de los dos personajes protagonistas. Dentro de la Saga las peleas siempre han sido meras metáforas de lo que de verdad se quiere hablar. En esta ocasión Adonis debe aprender a canalizar ese odio que guarda y dirigirlo a su rival en el cuadrilatero, a la vez que debe aceptarse, mientras Rocky decide entrenarlo como respeto a su amigo fallecido mientras libra su propia batalla contra el enemigo más mortal de todos.
Entre ambos personajes se establece un vínculo que, como siempre, excede el de luchador y entrenador, y llega a alcanzar el del respeto y amistad. Primero fue Rocky y Mickey. Después Rocky y Apollo. Por último Rocky y Paulie. El potro italiano siempre ha tenido un apoyo y guía en su esquina. Ahora le toca a él ser ese guía para el heredero del cuadrilátero. En Adonis verá no sólo al heredero de Apollo, sino al suyo. Adonis será así ese hijo que no quiso seguir sus pasos, mientras para Adonis el viejo boxeador será el padre que nunca conoció.

Si hay algo que rige toda Saga es que debe haber continuidad, a pesar de la falta de sorpresa o inventiva. Las entregas que conforman toda serie poseen similitudes, se rigen por unas normas, un canon. Es la forma y los pequeños detalles argumentales los que diferencian una entrega de otra, pero la materia prima de origen es la misma. Así pues “Creed” es la suma de “Rocky” y “Rocky V” con el tono nostálgico de “Rocky Balboa”, pero la forma en que está realizada la diferencia del resto otorgándole una personalidad propia que la pone a la altura de la primera entrega dirigida por Avildsen.

CreedBalboa

El director y guionista Ryan Coogler llamó la atención con su opera prima “Fruitvale Station”, la cual consiguió multitud de menciones y halagos. Tras ella fue toda una sorpresa que anunciará como próximo proyecto la continuación de la Saga Rocky a través del hijo de Apollo Creed, para el que volvería a contar con parte del equipo de su primer film. El resultado es más que notable. Coogler reinventa la serie con un film visualmente poderoso, donde los combates están planificados con excesivo cuidado a través de vibrantes travellings que no interrumpan la acción y transmitan la emoción del momento (de escuela es el primer combate profesional en que compite el protagonista con Balboa a su lado, donde la cámara sigue al personaje desde el vestuario hasta dentro del ring y sigue toda la pelea). Las secuencias por las calles de Philadelphia rememoran al primer Rocky, al igual que esa emocionante carrera que se marca el protagonista con los niños siguiéndole en bicicletas. Tal vez sea en la resolución cuando más peca de querer parecerse tanto a la cinta ganadora del Oscar en 1976, el apego al homenaje ahí la encorseta demasiado, pero no resta a un conjunto formal brillante.

El guion escrito por Coogler y Aaron Covington mira a las predecesoras con respeto y amplia el Universo cinematográfico del púgil. De nuevo se hablan de temas como la familia, la amistad y el superarse a uno mismo, tan presentes en las anteriores.
Destaca la banda sonora compuesta por Ludwig Göransson, quien sigue el estilo de Bill Conti y crea una composición vibrante, donde utiliza los típicos coros que tan famoso hicieron el tema de Rocky.
Michael B. Jordan vuelve a ponerse a las ordenes del director dando vida de forma más que conviencente a Adonis Johnson. Jordan consigue transmitir el conflicto interno del personaje más allá de su musculosa figura. Silvester Stallone está disfrutando de nuevo de las mieles del éxito gracias a ponerse de nuevo en la piel de Rocky Balboa, el boxeador de Philadelphia. Es verdad, parece que tantos premios recibidos por interpretar por séptima vez al personaje parecen excesivos, pero hay que recordar que Rocky es uno de lo personajes más memorables del Séptimo Arte, con estatua erigida en su honor en Philadelphia inclusive. Además, hay que alabar que a lo largo de siete películas Stallone lo haya interpretado con una continuidad impresionante, sin muestras de cansancio ni de excesos, llegando a alcanzar aquí los momentos más dramáticos del personaje a través de su bondad, sus conocidas frases filosóficas y de esos silencios cargados de intención. Junto a los dos protagonistas destaca la joven Tessa Thompson, quien interpreta al interés romántico del protagonista, una joven que quiere destacar en el mundo de la música a pesar de una minusvalía que cada vez se va acrecentando. Me resulta curiosa y agradable la breve participación de Wood Harris, el que diese vida en “The Wire” a Avon Barksdale, quien coincide de nuevo aquí con el joven Jordan, también de la cantera de la mítica serie creada por David Simon.

La cinta ha sido un éxito de taquilla y de crítica, mientras Stallone está recibiendo todo tipo de premios, incluidos el Globo de Oro y una nominación al Oscar como Secundario. Puede que 39 años después de crear al personaje más emblemático de su carrera la Academia reconozca su trabajo.
“Creed” devuelve a las pantallas al personaje de Rocky Balboa con honor, pasando el testigo a las nuevas generaciones.

Lo Mejor: La dirección de Coogler. El duo Jordan y Stallone. Ser digna heredera de “Rocky”.

Lo Peor: Seguir en exceso al film del 76.