blackhatposterTuvieron que pasar seis años para que Michael Mann regresara a las pantallas. Lamentablemente la acogida que tuvo su película ambientada en el mundo del ciberterrorismo fue desastrosa, convirtiéndose en uno de los mayores fracasos del pasado año. Sin embargo, como admirador del director, encuentro en ella ciertos valores.

El ataque a un reactor nuclear chino obliga a colaborar a los gobiernos chino y norteamericano para encontrar al hacker que logró entrar en el sistema. Para ello contarán con la ayuda del pirata infórmatico Nick Hathaway, que cumple condena en prisión y acepta colaborar a cambio de su libertad.

Antes de enumerar las razones por la que rompo una lanza a favor del film creo que es necesario mencionar los dos puntos flacos del mismo y que fueron las razones principales de que tuviese tan mala acogida.
En primer lugar, su historia. El guion es uno de los pilares fundamentales sobre los que una película debe sustentarse, y el de “Blackhat” es muy convencional. El que las fuerzas de la ley deban recurrir a un preso para que les ayude a capturar a un criminal y éste a cambio exija como recompensa su libertad lo hemos visto antes (“La Roca” o el remake de “Chacal” protagonizado por Bruce Willis y Richard Gere son ejemplos populares recientes), y el rasgo que hace que la historia sea diferente e interesante (el terrorismo informático) apenas está bien desarrollado.
Por otro lado el protagonista. No voy a decir que los hacker no hagan ejercicio ni se cuiden (tengo amigos informáticos que tienen una excelente forma física), pero de ahí a creerme que un pirata informático parezca también un boina verde capaz de crearse, atención, un chaleco con revistas hay un trecho.

Si Michael Mann está tras la cámara yo pago mi entrada. Así de claro. Este hombre me ha ofrecido grandes momentos a través de sus películas (tres de las cuales considero Obras Maestras) y no voy a negarle el beneficio de la duda. ¿Blackhat tiene un guion poco trabajado? Si ¿Parece una ampliación de Miami Vice? Si, es más, debemos considerarla como una cara B de aquella, no obstante posee muchas similitudes que van más allá de lo estilístico ¿Los actores llegan a estar, en el mejor de los casos, correctos? Si. ¿Sobran los efectos tan de los 90 que expliquen los ataques informáticos? Definitivamente, a nivel formal es lo peor de la película y me sorprende viniendo de alguien como Mann ¿Está mal dirigida? Ni de broma. Mann, como otros tantos autores contemporáneos, eligió un camino y lo ha seguido a pesar de las consecuencias.
Desde “Collateral” el director ha rodado todos sus proyectos en digital con resultados bastante cuestionables, pero nunca decepcionantes. “Miami Vice” y, especialmente, “Enemigos Públicos” recibieron críticas por la elección del sistema digital en que se rodó sin admitir la firma autoral que Mann implantaba en ellas, donde la forma llegaba a estar por encima del contenido. “Blackhat” posee el sello Mann en todo su metraje. Las hermosas panorámicas de las ciudades iluminadas por luces de neón; los silencios y miradas que sustituyen a las palabras; las vibrantes secuencias de acción con tiroteos atronadores. Todo se da de la mano con otro de los rasgos propios del director, el perfil del protagonista. Hathaway es un hombre que cumple condena, además de por violar sistemas informáticos, por robar a los bancos de la misma forma que John Dillinger o anteriormente Neal McCauley hiciesen. A Mann le interesa el fuera de la ley con un marcado código de honor, el antihéroe. Lástima que el guión no lo trate tan bien como merece.

Untitled Michael Mann Project

Antes he dicho que “Blackhat” es la cara B de “Miami Vice”. El estilo visual de ambas es idéntico, poseen una historia de amor similar, con los juegos de miradas entre Hathaway y Lien como principal elemento descriptivo de la misma y las secuencias de acción, aunque soberbias, son menos de las que nos gustarían. Así ambos films podemos considerarlos mellizos.

El guion escrito por Morgan David Foehl no sólo adolece de la nula creación de personajes, sino de no saber aprovechar mejor la oportunidad de hablar sobre ciberterrorismo y sus consecuencias. Todo son meros esbozos de algo que está de plena actualidad y da para mucho más. Es irónico que meses antes de estrenarse el film tuviese lugar el hackeo a Sony por parte, según las investigaciones, de Corea del Norte, cosa a la que el film hace alusión, y nada más. El guionista introduce un poco sobre las tensas relaciones entre China y Estados Unidos, otra pequeña dosis de ciberespionaje y se acabó.
Una de las curiosidades del film, dentro de uno de los campos que más me apasionan, lo encontramos en la música. Los compositores acreditados son Harry Gregson-Williams y el oscarizado Atticus Ross, sin embargo Mann utilizó poca de la música compuesta por ellos. En su lugar insertó fragmentos de otras bandas sonoras, entre las que se incluyen “Elysium” de Ryan Amon. Para mi gusto, y como suele suceder en las películas del director, creo que los temas elegidos se acoplan de maravilla a las imágenes y ayudan a reforzarlas.

Mann siempre ha sabido reunir un gran cast lleno de estrellas, cosa que aquí no sucede. Apenas encontramos rostros conocidos más allá de Viola Davis, que sabe ofrecer dignidad a un personaje desdibujado que quiere tener sentido en sus últimos minutos, o un habitual del director como es John Ortiz. Del resto destaco la presencia de Ritchie Coster como cruel asesino y la belleza asiática de Wei Tang como Lien, la joven ingeniera informática a la que su hermano, encarnado por un correcto Leehom Wang, inserta en el equipo y acaba enamorándose de Hathaway. Por supuesto el rostro más popular es el de Chris Hemsworth, quien a pesar de su marcado físico y su presencia más propia de modelo de calendario se lo está currando. Aquí tiene que defender al personaje de Hathaway, informático que en cualquier otra situación hubiera sido mero compañero de los agentes de la ley pero que aquí, al estar interpretado por él, sabe desenvolverse en los momentos de acción. Hemsworth trata de destacar en la secuencias intimas, donde su mirada consiga transmitir. Lástima que todo quede en un esfuerzo.

Un guion poco trabajado, desde el argumento a los personajes, condenaron a la película. Recientemente Mann ha realizado un nuevo montaje del film y según se dice es muy diferente. Ójalá lo veamos pronto.

Lo Mejor: El estilo de Mann.

Lo Peor: El guion, tan rudimentario en su desarrollo como poco preocupado en la creación de personajes.