PosterdeadpoolLa pasada Comic Con demostró el gancho que poseía el personaje de Deadpool, quien presentó por todo lo alto un trailer que convenció sobremanera. El proyecto estuvo años en el limbo cinematográfico por culpa de esa pésima aproximación que se hizo del personaje en la primera cinta individual de Lobezno. Sin embargo, el actor que le dio vida, Ryan Reynolds, se obcecó en sacar adelante el proyecto llegando a grabar un fake trailer solicitando apoyos. Lo que parecía una broma obtuvo unos resultados que han acabado por llevar al más deslenguado mercenario de los comics a coronarse como indiscutible rey de la taquilla.

Wade Wilson es un mercenario al que diagnostican un cáncer terminal. Antes de rendirse decide probar un remedio experimental que lo cura y otorga poderes  aunque con los desagradables efectos secundarios de destrozar su piel.

El (Súper)Poder de la Publicidad

Es posible que el éxito de “Deadpool” resulte desorbitado, al fin y al cabo la película no es que posea una gran historia sino que se apoya conscientemente en la personalidad de su protagonista y en un gamberro humor inasociado con el cine de superhéroes Marvel (si existía en otra producciones del estilo, en especial en “Kick-Ass”). La razón de dicho triunfo no es sólo el boca oreja que la cinta ha despertado, sino por la inteligente y brutal campaña publicitaria que han utilizado, a la altura del personaje. Desde ese famoso fake trailer se han ido sucediendo una serie de imágenes y sketches que han construido sobre el personaje una fama hasta entonces desconocida y han logrado convertir a saciados consumidores de cine superheróico en hambrientos devoradores. La película gustará más o menos pero desde luego merecería estudiarse en toda escuela de marketing para aprender cómo saber vender una película, aunque deberían advertir de tener más cuidado en construir un trailer final, donde en el caso presente muchas bromas son destripadas.
También sorprende sus explosivos resultados si observamos la trayectoria del actor que protagoniza.

2005: Ryan Reynolds participa en “Blade: Trinity”. Resultado: La peor entrega de la Saga.
2009: Ryan Reynolds participa en “X-Men Origenes: Lobezno” dando vida a Deadpool. Resultado: La película triunfa en taquilla de la misma manera que es destrozada por la crítica y los fans maldicen por haber convertido a Deadpool en un tipejo mudo que está más cerca de Baraka de Mortal Kombat.
2011: Ryan Reynolds protagoniza “Linterna Verde”. Resultado: Una de las peores adaptaciones de un comic, y mala película en general.
2013: Ryan Reynolds protagoniza “R.I.P.D. Departamento de Policía Mortal”. Resultado: Ni sus propios creadores se acuerdan de ella. Y si lo hacen, seguro les provoca pesadillas.
Conclusión: Ryan Reynolds es gafe y todo lo que toca se va al garete.
Hasta ahora.
2016: Ryan Reynolds es Deadpool. Resultado: Reynolds ajusta cuentas y se ríe de todos.

DeadpoolColossus

El protagonista de “Buried” gasta el último cartucho que le queda con el personaje por el que recibió palos en 2009 logrando un trabajo cercano al exorcismo. “Deadpool” es un brillante ejercicio de autocrítica por parte de Reynolds, quien, junto al director Tim Miller y los guionistas Rhett Reese y Paul Wernick, no deja títere con cabeza vengándose a través del personaje, que se dirige al espectador rompiendo la cuarta pared y convirtiéndolo en complice de sus bromas. Hay dardos para todos, desde la primera aventura del mutante con garras de adamantium, pasando por las sagas de superhéroes, e incluso para el propio Reynolds y sus cualidades interpretativas. La película consigue ser una fresca aventura de superhéroes que se desmarca de lo anteriormente visto con un toque de incorrección política que, sin embargo, no es tan salvaje como nos quieren hacer creer. Ahora bien, en lo que respecta a la historia no es que hayan arriesgado en exceso.

“Deadpool” podría definirse como un cruce entre cualquier cinta de presentación de superhéroes y South Park. El humor burro y las continuas referencias paródicas ayudan a ser llevadera una historia manida que, sin embargo, es honesta, al fin y al cabo el protagonista al principio ya nos advierte que esto es una historia de amor (y su estreno USA da fe de ello, se eligió San Valentin). Chico conoce chica. Se enamoran. Todo se empieza a torcer, y el chico, cual caballero de cuento, debe luchar por estar junto a la chica. Por supuesto, la historia se aliña bien con un montaje dinámico a base de flashbacks y un tono todo lo políticamente incorrecto posible que de paso a un mejunje que satisfaga a quienes busquen una buena ración de cachondeo y tiros. También ayuda el carisma de varios personajes. Empezando por el protagonista, auténtico maestro de ceremonias y compañero ideal para irse de juerga. Siguiendo con su novia, una chica de armas tomar tan gamberra e irreverente como él. Y terminando con la pequeña X-Men llamada Megasónica, capaz de robar escenas al carismático Super(Anti)Héroe.

¿Quién es Tim Miller? Esa es la pregunta que seguramente recorra los despachos de Hollywood ahora mismo. El director del fenómeno cinematográfico de 2016 no había hecho más que dos cortometrajes hace más de trece años. A parte de eso, su trabajo se ha centrado sobre todo en el mundo de los videojuegos. ¿Y ya? Ah no, que también trabajó con Fincher. Si, Fincher, el genio. Miller fue el creador de, atención, los títulos de crédito de “Millenium: Los Hombres que no amaban a las Mujeres”. Los que nos dejaron boquiabiertos, esos que eran la respuesta oscura al mundo Bond. Ese mismo es el que ha dirigido la primera aventura de Deadpool en cine. Y si, aunque la cinta avanza de manera correcta, Miller se marca algunos momentos de auténtico virtuosismo, como la secuencia de apertura que simula pequeñas viñetas de comic que describan detalles y den paso a un gran dibujo. Si a eso le sumamos la honestidad y cachondeo que usan para los créditos qué mínimo que reconocer su trabajo.

Aunque ha sido vendida como algo individual y fuera de cualquier serie, se utiliza el Universo X-Men por medio de los personajes de Coloso y Megasónica, además de aparecer la Mansión Xavier, con lo cual no sería raro verle pronto compartiendo pantalla con miembros X, incluso ya se habla de que aparecerá en la tercera de Lobezno, lo cual no dejaría de tener su gracia.

Lo Mejor: El personaje de Deadpool, cuya irreverencia marca el tono del film.

Lo Peor: La historia sigue la funcionalidad de (re)presentar al personaje.