Siempre ha existido el debate entre ver cine en Versión Original o cine doblado. Hace unos años, y más concretamente antes de la llegada del DVD, ver cine en Versión Original sólo era posible si uno vivía en ciudades como Madrid o Barcelona o hubiese sesiones planificadas en diferentes cineclub. Gracias al formato doméstico digital y, sobre todo, a internet (no nos engañemos), visionar películas y series en Versión Original se ha vuelto más habitual y ha ayudado a que mucha gente ya no sólo disfrute al completo con el trabajo de los interpretes, sino que aprenda un poco más de otros idiomas. Ahora bien, eso no debe restar importancia a la labor de expansión que realizan los actores y actrices de doblaje.

Yo me considero un amante del cine, y empecé a serlo de niño. Mis primeros recuerdos cinematográficos, a parte de las películas de Animación, son la primera entrega de Batman de Burton y la segunda parte de Terminator. Y ambas pude disfrutarlas en gran parte gracias al extraordinario trabajo de doblaje que se hizo. Además, e inconscientemente, ya fui admirando a varias personalidad del terreno, como son Ricard Solans, Rogelio Hérnandez y Constantino Romero. Un trío de grandes que han prestado voz a muchos de mis actores favoritos, y sin los cuales, seguramente, no habrían alcanzado tal estatus. Pienso en De Niro o Pacino e inmediatamente me viene la voz de Solans, quien además ha doblado con acierto a Stallone en sus roles más famosos. Rogelio Hérnandez me es imposible separarlo de Jack Nicholson (hace unos días cacé en Televisión “Mejor….Imposible” y volví a quedar asombrado por su labor). Pero también fue Gary Grant, Brando y Paul Newman. Casi Nada. Y qué decir del gran Constantino Romero. Darth Vader, Terminator, Mufasa, Roy Batty. Personajes que han marcado nuestra vida gracias a su potente voz, la cual curiosamente contrasta con la del actor que más veces dobló, Clint Eastwood. Para los que hemos crecido viendo a Clint con el vozarrón de Romero quedamos perplejos con la melódica y apagada voz que descubrimos en Eastwood. Eso hace que muchas películas, incluso, impacten de diferente manera al comparar versiones. Por ejemplo en “El Sargento de Hierro” el monólogo que suelta Eastwood a su escuadrón escuchado a través de Romero es mítico.

Además de ello, los interpretes de doblaje ayudan a difundir la obra cinematográfica. Se suele poner un símil para defender esto, y es la literatura. Me gustaría saber quién ha leído Anna Karenina en Ruso. O El Arte de la Guerra en Chino. O una obra de Shakespeare completamente en Inglés. Puede que esto último sea más común, pero lo que trato de decir es que la mayoría de españoles hemos llegado a conocer obras gracias a su traducción al castellano. Además hay otro factor a favor del doblaje, que curiosamente usa como excusa mucha gente, y es que no pueden seguir los subtítulos a la vez que ven la imagen en pantalla. Todo es cuestión de práctica lógicamente, pero entiendo muy bien esa razón. Yo no sólo me fijo en la interpretación, sino que me gusta observar el encuadre del plano, la fotografía y detalles varios que, si me concentrara solamente en los subtítulos, acabaría perdiendo.

Hay un documental titulado “Voces en Imágenes” donde aparecen infinidad de actores y actrices de doblaje hablando de su trabajo, del origen del doblaje y de la forma en que trabajan. Es un homenaje muy bonito y extenso que, de paso, da cara a actores que nos han acompañado durante nuestra vida.
Tengo que decir que noto últimamente un ligero descenso en la calidad de los doblajes, en especial en lo que respecta a las nuevas voces que llegan. Tal vez sea falta de experiencia, pero cuesta encontrar hoy personalidades vocales interpretativas que cubran a las veteranas.

Dobladores

Algo que choca mucho es cuando a uno de nuestros actores favoritos le cambian la voz sin explicación. Y voy a poner un ejemplo claro. DiCaprio, desde “Titanic” ha sido doblado por Luis Posada, pero desde que estrenó “Infiltrados” se ha ido alternando con David Robles. Es curioso en su caso que dicha decisión vaya de la mano de la productora. Posada nunca lo ha doblado en un film de Warner, ni, inexplicablemente, en “El Lobo de Wall Street”. Tal vez ahí entre también esa, absurda, batalla entre la escuela madrileña y la catalana (la cual nunca he llegado a comprender), aunque, si fuese el caso, Posada no habría doblado tampoco a Depp en muchas cintas de la distribuidora.

Si bien últimamente disfruto más de cine en Versión Original quiero reconocer que existen muchas películas que me gusta seguir viendo dobladas, especialmente si entre el equipo de doblaje se encuentran figuras que admiro. “La Guerra de las Galaxias” por ejemplo la disfruto de igual manera en Versión Original y Doblada, y agradezco a Disney por haber vuelto a elegir a Maria Luisa Solá y Camilo García para doblar a Carrie Fisher y Harrison Ford en “El Despertar de la Fuerza”.
Pero de igual manera hay otras películas que soy incapaz de ver dobladas y han afectado negativamente en mi opinión sobre ellas. Y pondré un ejemplo muy claro: “School of Rock”. ¿Por qué se eligió a Dani Martin para doblar a Jack Black? La única respuesta posible es para servir de reclamo de la misma manera que se escogen a actores populares de la televisión para doblar personajes animados. No porque alguien sepa interpretar sabe realizar un buen trabajo de doblaje. Banderas mismo descubrió que no servía para doblarse a sí mismo, y cuando lo hizo acabó resultando más sobreactuado de lo que ya estaba. Y qué decir de “El Resplandor”, verla doblada es ver otra película. Sin duda, elegir el reparto de doblaje fue el mayor error de Kubrick.

Entre las figuras anónimas que prestan sus cuerdas vocales (y que recuerde ahora), además de las anteriormente citadas, destaco entre mis preferidas a Mercedes Montalá, voz habitual de Julia Roberts o Michelle Pfeiffer y a la que actualmente podemos ver en la serie “El Principe” como madre de la protagonista. Nuria Mediavilla, de voz dulce y muy personal, inseparable de Kate Winslet, Helena Bonham Carter o Cameron Díaz, e hija de otro grande del campo como es Pepe Mediavilla, otra voz imponente que ha prestado siempre a Morgan Freeman y que hizo lo propio de manera soberbia con Sir Ian McKellen en la Saga de “El Señor de los Anillos” (otra Saga memorablemente doblada) y “El Hobbit”. Miguel Ángel Jenner es otra voz inconfundible y prominente que se casó a Samuel L. Jackson desde “Pulp Fiction” y que, además, dirigió el doblaje de “El Señor de los Anillos” con resultados soberbios. Me cuesta escuchar a Jodie Foster o Meg Ryan sin la inconfundile voz de Marta Tamarit, al igual que Natalie Portman, Keira Knightley o Christina Ricci sin la voz de Nuria Trifol. Echo mucho de menos a Ernesto Aura, voz habitual de Tommy Lee Jones o Schwarzenegger. Salvador Vidal es otro peso pesado que ha estado ligado, en especial, a Harrison Ford como Indy, a Ed Harris, a Clooney y a Mel Gibson, en quien lo eché de menos en mi querida “Braveheart”. Tampoco puedo desligar a Kevin Kline o Robert Redford de Manolo García, quien también dobló maravillosamente a Christopher Reeve como Superman. Y qué decir de Ramón Langa, sin él Bruce Willis no habría alcanzado tanta popularidad en nuestro país. Como tampoco Jim Carrey habría impactado tanto sin la voz de Luis Posada, otro fuera de serie. También disfruto al escuchar a Jordi Boixadeiras, quien casa perfectamente como sustituto vocal patrio de Daniel Craig, Russel Crowe y, lamentablemente en momentos más puntuales, Clive Owen. Como última mención dejo a mi favorito, Jordi Brau. Un genio, capar de modular la voz y acoplarse a lo que el papel requiera, obteniendo resultados muy parecidos al original. Tom Hanks, Robin Williams, Tom Cruise, Nicolas Cage o Sean Penn son sus habituales.

¿Versión Original o Doblada? Yo tengo claro que, salvo en excepciones (en especial cuando he vivido en Madrid y he optado por la primera), si voy al cine la veo en Castellano y luego, si me ha gustado mucho o veo que es necesario, la revisiono en Versión Original (caso de “Babel” por ejemplo). Pero no quitemos mérito a una profesión sin la que, seguramente, muchos no habríamos empezado a amar el Cine.