Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia (Batman v Superman: Dawn of Justice), de Zack Snyder

PosterBSHace tres años llegaba “El Hombre de Acero”, el resurgir de Superman en el cine. Y lo fue a medias. Como película ofrecía un sobrecargado espectáculo de acción que acabó ahogando una historia demasiado coja en donde el Superhéroe creado por Jerry Siegel y Joe Shuster se nos presentaba más cercano a un superguerrero. Y en taquilla rindió, pero sin resultar un éxito desmesurado. La Warner decidió, pues, aprobar una secuela con el mismo equipo capitaneado por Zack Snyder. Hasta ahí muy bien. Pero en la Comic-Con de ese mismo año saltó la sorpresa al presentar el título. “Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia”. Si, los de Warner, temiendo que Superman en solitario no volará tan alto como esperaban, y menos tras las sensaciones provocadas por el reboot, decidieron incluir al famoso Hombre Murciélago que ya había finiquitado Trilogía de manos de Nolan. Así saltaba una duda. ¿Batman aparecería sólo como secundario? La campaña publicitaria parecía dar la respuesta, centrándose casi siempre en el Justiciero de Gotham. Para interpretarlo se eligió a Ben Affleck, sonando así las alarmas de los fans que ya vieron como Daredevil fue deshonrado con su presencia. Tras ver la película, puedo decir que Affleck es el menor de los problemas.

La Caída de los Dioses

Ambición. Esa es la palabra que sobrevuela sobre la película. La ambición de ofrecer el Batman más fiel. La ambición de ofrecer la mayor batalla entre dos iconos del comic. La ambición de llevar a la pantalla el momento más dramático de la historia de Superman. La ambición de superar en todo a “El Hombre de Acero”. La ambición de querer alzarse sobre Marvel. Pero la ambición llega a cegar hasta tal punto que hace hundirse el barco. Warner/DC, viendo lo continuos éxitos cosechados por MARVEL en la gran pantalla, ha decidido echar toda la carne en el asador y cocer un bistec altamente apetitoso a la vista que acaba por resultar indigesto. Sus planes por tener a punto “La Liga de la Justicia” los ha cegado de tal forma que han olvidado cómo MARVEL gestó “Los Vengadores”. A fuego lento, presentando sus personajes de forma individual. Pero no. “Batman v Superman” quiere ser la secuela de “El Hombre de Acero”, la presentación de un nuevo Batman y el preludio de “La Liga de la Justicia” a la vez. Y, lamentablemente, no funciona. Snyder, David S. Goyer y, en último lugar por llegar el último pero igual de culpable, Chris Terrio han querido introducir personajes emblemáticos a presión para hacer explotar una película que, de jugar bien sus cartas, se habría alzado al Olimpo.

Siento tristeza al ver el resultado e imaginar lo que pudo haber sido esta primera reunión con los dos superhéroes favoritos de mi infancia. Porque, a pesar de sus errores, la cinta contiene rasgos más que notables, a la altura de los personajes. Por un lado Superman, cuya presencia ha llevado a los ciudadanos a considerarlo un símbolo al que seguir, convirtiéndolo casi en una deidad. Sin embargo no todos comparten tal adoración, sino que lo culpan de los acontecido en Metropolis y ven en él una amenaza que puede volver a poner en peligro nuestra raza. Así, el Hijo de Krypton se verá señalado. Busca hacer el bien, pero en sus actos siempre se encuentran daños colaterales de los que culparle. Y ahí entra Batman. El Justiciero Enmascarado de Gotham vuelve a aparecer al ser testigo directo de los hechos destructivos en Metrópolis. Su objetivo desde entonces será impedir que Superman vuelva a ser un peligro para la Humanidad. El mismo que Lex Luthor, quien busca por todos los medios que el Senado haga testificar por sus actos al extraterrestre. El millonario y científico no esconde su ambición de poder, llevando su megalomanía a límites desorbitados.

Batman

Parecen quedar así claros los intereses de cada personaje, aunque lo más interesante es la lectura de tragedia griega que se esconde en el relato a través de ellos. Batman y Superman son polos opuestos. El día y la noche. Luz y oscuridad. Sin embargo, Bruce Wayne, Clark Kent, y también Lex Luthor, tienen una cosa en común que los marca y guiá de por vida. La sombra de sus padres. Wayne combate el crimen con la imagen del asesinato de sus padres inyectada en la memoria. Clark sigue las enseñanzas nobles de sus padres para ayudar a la Humanidad. Luthor busca superar lo que un día fue su padre. Es curioso, pues, que los dos personajes poderosos del film resulten tan humanizados mediante sus figuras maternas, de hecho el nombre de las mismas protagoniza uno de los grandes momentos del film, si no el mejor, que consigue tender un puente entre ambos. Mientras que para Lex la figura de su padre le impulsa a romper moldes y querer ponerse a la altura de los dioses. El mito de Prometeo y Zeus vuelve a hacerse patente. Cuanto más cerca estemos de alcanzar el sol más pronto arderemos.

A Zack Snyder le gustan mucho los comics. Sólo así se explica su afán por querer adaptar tantas obras capitales del Noveno Arte. Empezó con “300”, siguió con “Watchmen” y acabó con “El Hombre de Acero”. Pues bien, el director no ha querido para esta ocasión centrarse en un único cómic a la hora de tomar prestada influencia visual, sino que lo ha hecho en dos.
Observamos el título y vemos que el primer nombre que aparece es Batman. Observamos los títulos de crédito y vemos que el primer nombre que aparece es Ben Affleck. Comienza la película y observamos que nos vuelven a narrar la génesis de Batman. En resumidas cuentas, las especulaciones se han hecho realidad, la película parece estar más orientada hacia Batman. Y para ello Snyder no es tonto y se basa en uno de los comics más memorables de todos los tiempos: “The Dark Knight Returns” de Frank Miller. Así, el Batman interpretado por Affleck se nos presenta con más recorrido que ningún otro. Mayor, taciturno, alcohólico, desencantado, torturado, salvaje en sus métodos de lucha. Aunque la historia no gira en torno a él, es el que más atención se lleva, en especial cuando descubre ser el único superhéroe humano en una guerra de seres con poderes. Por su parte, Superman sigue salvando el mundo siempre que puede aunque se sienta desplazado y cuestionado por parte de la sociedad. Sin embargo poco más parece sucederle a lo largo de todo el film, hasta que llega el momento álgido que da título al film. Los últimos treinta minutos consiguen lo que no lograron ni “El Hombre de Acero” ni todo el metraje previo del film. Que el Superhéroe se luzca por todo lo alto en un enfrentamiento épico junto a sus compañeros contra la mayor amenaza de su existencia. Dicho enfrentamiento representa uno de los cómics más celebres y trágicos de la historia del personaje. Y francamente, está muy bien ilustrado en pantalla, logrando, de paso, una estructura circular para el film.

batmanSuper

Pero, ay, son momentos. Batman en la pose de la portada de Miller. Superman resurgiendo tras el impacto de una bomba atómica. Batman pegando a Superman. Grandes momentos carentes de un hilo que los una de manera certera, capaz de narrarnos una historia sencilla, lejos de las pretensiones que la inundan.
La película es un caos narrativo. Los personajes van de un lado para otro sin sentido aparente. De repente estamos en Africa. Saltamos a Metropolis. Vamos a un callejón de Gotham. Gotham y Metrópolis están al lado, separadas por un río. Luthor tiene desvaríos. ¿Qué me están contando? Así me he sentido durante más de media película, hasta que ha llegado el enfrentamiento de los dos superhéroes. Pero para llegar a ese momento todo es una ensalada de ideas mal mezcladas, incapaces de lograr que consiga conectar con el film. Y eso me da pena . Y rabia. Porque es Superman. Porque es Batman. Porque es su película.
Parece que son ciertos esos rumores que dicen que Terrio suplantó a Goyer para arreglar lo que había escrito y, ya en el rodaje, el propio Affleck cambiaba cosas referentes a su papel. Demasiadas manos no son buenas en un guion. Y mucho menos, cuando no se sabe qué es lo que se quiere narrar. Si era una secuela de Superman con Batman de invitado, orientémonos a ellos. Si es el comic de Frank Miller con algunos fragmentos de Superman, orientémonos a ello. Pero cuando se quiere utilizar para que funcione como una precuela de “La Liga de la Justicia” la cosa no se mantiene. Por muy emocionante que quede el momento en que aparece Wonder Woman, ésta no tiene el suficiente potencial para aguantar en el film. No solo queda perjudicado el personaje, bien personificado por Gal Gadot, sino el conjunto. Le falta un elemento introductorio, su película. Superman, aunque deficiente, la tuvo. Batman ha tenido tantas que no necesita una nueva presentación. Wonder Woman la necesita, y la veremos el próximo año cuando tendría que haber sido antes. Pena. Rabia.

Si en “El Hombre de Acero” me quejaba de los excesos de Snyder en la dirección, aquí estamos un tanto en las mismas. Todo muy correcto e impersonal en lo que secuencias íntimas se refiere, aunque a veces se desmarca con algún destello de fuerza como la descripción del enfrentamiento entre Superman y Zod a través de los ojos de Bruce Wayne. Las escenas de acción están tan llenas de explosiones y movimientos mareantes dignos de videojuego que es imposible no sentirse agotado, pero al menos el festín de golpes que se reparten los dos personajes principales luce como merece.

Super

Para acompañar a las imágenes Hans Zimmer ha pedido la colaboración de Junkie XL elaborando una banda sonora que incida en el tema de Superman ya creado y describa a Batman de manera tan oscura como heroica con estimable resultado. Claro que en conjunto resulta una música demasiado atronadora con muchos pasajes a base de percusiones y guitarras eléctricas.

Como he dicho anteriormente Ben Affleck me parece el menor problema de la película. Me ha convencido como un Bruce Wayne ya rodado en temas defensivos, y los diferentes detalles que nos son dados bien podrían dar para una nueva gran película del personaje, de la que se espera (y yo ansío) se encargue el propio Affleck. Henry Cavill vuelve a enfundarse el traje de Superman. El actor británico se enfrenta a un problema. Fisicamente es perfecto para personaje, pero su cara siempre marcada por el entrecejo de tristeza poco ayuda. Como tampoco ayuda el que no le hayan dejado tiempo suficiente para trabajar al personaje, creando una elipsis enorme entre la anterior película y ésta que el debe cubrir como buenamente pueda. Y otro detalle, ya fuera del alcance del actor, es que echo mucho de menos más preocupación por los momentos en que es Clark Kent. No sé si es otra muestra de la poca preocupación de Snyder y sus guionistas por saber describir a tan mítico personaje. Poco malo podría decir de Amy Adams, siempre me parece perfecta, y aquí el problema, como le sucede a su compañero, es de lo poco trabajado en el guion que está el personaje, aunque salga mejor parada que en la anterior película. Jesse Eisenberg compone un Luthor que quiere seguir la senda caricaturesca malévola que implantara en el personaje el gran Gene Hackman con un toque de desequilibrio psicótico. No me ha defraudado, incluso podría decir que me ha sorprendido. Jeremy Irons aporta su digna presencia como Alfred con gran resultado que espero sigan desarrollando. Gal Gadot personifica muy bien a Wonder Woman, mientras Diane Lane y Holly Hunter poseen personajes tan testimoniales como primordiales para entender cómo se desenvuelven los acontecimientos.

“Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia” abre la puerta para que desembarquen en breve personajes de la casa DC en solitario y en la próximo película grupal “La Liga de la Justicia”. Salvo por eso, la película poco aporta a unos personajes memorables que merecían mucho más en su primera reunión en pantalla grande.

Lo Mejor: Batman. El prólogo. El tramo final.

Lo Peor: El caótico montaje. Un guion sin una línea clara.

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2 pensamientos en “Batman v Superman: El Amanecer de la Justicia (Batman v Superman: Dawn of Justice), de Zack Snyder

  1. La vi ayer y concuerdo bastante contigo, aunque creo que me gustó un poquito más que a ti. Sí, la gran pega de la película es que intenta abarcar demasiado, demasiados personajes, demasiadas subtramas, demasiados compromisos con las futuras películas. Hubiera funcionado mejor como una historia más sencilla, centrándose en el enfrentamiento entre los héroes y con las artimañas de Luthor de fondo, y punto. Y además parece que se esfuerza en ser lo más dramática posible, algo que cansa un poco.

    Affleck me ha convencido y no lo tenía fácil. Eisenberg como Luthor me dio mala espina en los trailers y en la película mejora un poco mi opinión sobre su interpretación, pero no demasiado. Superman resulta un personaje muy desdibujado y en un ningún momento reconocible, no parece Superman. Wonder Woman convence y puede dar mucho de si. Snyder se luce en las escenas de acción, pero no supera lo conseguido en “El hombre de acero”, para mí un film superior. Eso sí el tercer acto, que es pura acción, merece el precio de la entrada.

    Pd: Y mi momento preferido de la película también es el de la coincidencia de los nombres de las madres de los superheroes, ojalá el resto de la película hubiera sido así.

    Saludos.

    • Si Rodi, los problemas de la película son esencialmente la, innecesaria, complicación de la historia con exceso de tramas, y ver que Snyder no ha entendido tan bien a Superman como a Batman.
      Es curioso, cuando pienso en ella yo si la pondría un pelin por encima de “El Hombre de Acero”, en aquella me saturo más tanta acción desatada.
      Esperemos que esa anunciada versión extendida repare el desarrollo de la historia.

      Gracias por comentar 😉

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