AmericaPosterEn 2008 comenzó la maquinaria. MARVEL se inauguraba como estudio cinematográfico con “Iron Man” y “El Increíble Hulk”. Aunque la película de La Masa obtuvo un éxito muy moderado, la protagonizada por Robert Downey Jr. obtuvo el respaldo absoluto de crítica y público impulsando los siguientes proyectos del recién inaugurado estudio cuyo resultado desembocaría en “Los Vengadores”. Así, en 2011, llegarían las películas individuales de Thor y el Capitán América.
El proyecto de llevar a la gran pantalla el personaje creado por Jack Kirby y Joe Simon fue gestándose desde principios de 2000, cuando las cintas de superhéroes se hacían cada vez más hueco en el cine. Nombres como Brad Pitt, John Krasinski, o incluso Will Smith, sonaron para dar vida al personaje. Tras el estreno de “Iron Man”, se anunció que el director elegido sería Joe Johnston, una decisión bastante acertada como ya comentaré, y en 2010 se desveló quién portaría el famoso escudo con la estrella en el centro. Nada menos que la Antorcha Humana, Chris Evans. Una noticia que dejó algo descolocados a muchos que dudaban del talento del actor. Junto a él estarían Stanley Tucci, Sebastian Stan, Hayley Hatwell, Toby Jones y Hugo Weaving como el archienemigo Craneo Rojo.
El 22 de Julio llegó a las pantalla norteamericanas acompañado por el subtítulo “El Primer Vengador”, anticipando así la futura película grupal, y, de paso, lograr captar la atención del público en el extranjero.

1942. Steve Rogers en un joven que sueña con alistarse y combatir a los nazis. Por desgracia, su aspecto famélico y enfermo le hacen ser rechazado, hasta que se encuentra con el Doctor Erskine, quien lo elige para participar en un experimento científico que le otorgue cualidades sobrehumanas.

El Soldado Perfecto

Al contrario de lo que sucede con el resto de personajes de la Casa de las Ideas, el Capitán América es más difícil de vender fuera de las fronteras yanquis. Siempre le ha perseguido un halo de pratriotismo rancio, al que poco ayuda un disfraz que lo hace parecer una bandera de Estados Unidos parlante. Personalmente nunca he visto en el personaje esa lectura ultra americana, aunque es cierto que los únicos cómic que leía donde su presencia aparece pertenecían a Los Vengadores. Eso si, la película de serie B (o mejor, serie Z) realizada en 1990 puedo declarar que la veía en contadas ocasiones, aunque más que una de superhéroes parecía una película de espías a lo James Bond donde Steve Rogers sólo aparece con el traje en dos breves escenas. Afortunadamente la película de MARVEL huye de eso.

“Capitán América: El Primer Vengador” se podría enmarcar perfectamente tanto en el género bélico al estar ambientada en la II Guerra Mundial, como en el fantástico al tener personajes fuera de lo común, o también dentro del cine de aventuras con las diferentes peripecias de nuestro protagonista. Pero todos ellos están al servicio de la historia central, la de la superación personal de Steve Rogers.
El protagonista, afectado de diferentes dolencias, se muestra tenaz por lograr su objetivo, que no es otro que poder servir contra la tiranía. Por supuesto lo que él entiende por justicia no es lo mismo que parecen entender los mandamases, y ahí tenemos el primer punto a favor del film. La desmitificación del American Dream.

Captain America: The First Avenger

Resulta curioso cómo, tras lograr pasar la mortal prueba de la inyección del suero de supersoldado, y conseguir atrapar a un enemigo en una creciente persecución por las calles de Manhattan, el ejercito quiera sus servicios para captar bonos de guerra. Esa desmitificación que vive el personaje es subrayada con el apunte genial de su ridículo disfraz, que no es otro que el pijama de toda la vida con el que hemos visto al Capi representado en los comics. La película logra así cruzar fronteras y decir al público “mirad, es ridículo, lo sabemos, pero ahora es cuando os va a gustar”. Y lo consiguen, porque a continuación, con el viaje del protagonista a las trincheras, la película pega el giro. Steve se presenta con su disfraz frente a auténticos soldados que se encuentran hastiados, derrotados, sucios, sin esperanza, olvidados por su país. Y de entre ellos un amigo que no ha vuelto del frente. Haciendo honor al dicho “no se deja un amigo en la retaguardia”, Rogers infringe las normas con ayuda de la honorable y hermosa Peggy Carter y del chalado, como será su hijo, Howard Stark. Es entonces, con esa secuencia de rescate cuando realmente nace el Capitán América, el defensor del honor, la representación de la Justicia. El amigo fiel. Y resulta encomiable la manera en que los responsables han sabido jugar con esa idea para seguir desarrollando al personaje en la gran pantalla.

Joe Johnston ha tenido varios traspiés en su carrera que bien podían hacer pensar que su elección estaba más cerca de ser un suicidio. Y es que, es recordar “Jurassic Park III” o “El Hombre Lobo” (ésta no tanto) y echarse a temblar. Claro que, como he dicho al principio, su elección también parecía muy consciente y adecuada. Johnston participó dentro del departamento de efectos especiales en la Trilogía Original de Star Wars o “En Busca del Arca Pérdida” para después crearse una carrera tras la cámara con cintas destinadas a toda la familia donde demostrar una artesanía aprendida entre los más grandes del género. Así cintas hoy algo olvidadas, o mal envejecidas, como “Cariño, he encogido a los niños” o “Jumanji” obtuvieron gran aceptación popular. Pero si hay una película que daba cierta garantía de que su labor podía ser perfecta para “Capitán América” esa era “Rocketeer”. Con un aroma a comic pulp, siguiendo las normas del género de aventuras a rajatabla, Johnston consiguió crear una cinta divertida y emocionante que bien podría ser considerada la antesala a la presente película MARVEL.
“Capitán América: El Primer Vengador” posee un aroma retro que funciona perfectamente para otorgar al film ese aspecto de cómic serial donde la labor del director resulta más que correcta. Con un marcado estilo clásico, Johnston impregna al film de un toque familiar, ligero, sin más pretensión que entretener. Le añade, además, una alta corrección escénica donde se desenvuelvan escenas visualmente atractivas en un trabajado montaje dinámico, destacando la primera parte en que describe la lucha de Steve por llegar a combatir, el rescate de Bucky y la fantástica secuencia del tren. En contra hay que decir que le perjudica su desempeño de cinta funcional dentro de un Universo más grande, y ahí entra el papel del villano, demasiado desaprovechado. El Craneo Rojo siempre ha sido uno de los mayores archienemigos de MARVEL, y su papel en el film me resulta excesivamente superficial, el típico arquetipo de villano, sin atisbo de amenaza más allá de saber pulsar un botón y utilizar el teseracto (presentado en “Thor”) que funcionará como nexo para la siguiente aventura grupal.

SteveRogers

Hay películas de MARVEL Studios que funcionan individualmente mejor que otras, y, sin llegar a “Iron Man”, podríamos destacar “Capitán América: El Primer Vengador”. Salvo la inclusión del teseracto y el epílogo en la actualidad, el resto funciona de manera independiente maravillosamente para narrar ésta génesis del héroe. Los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely sorprendieron con una aventura que, a pesar de ser conocida, resultó fresca, sabiendo desarrollar muy bien la historia de flirteo entre Rogers y Carter, o estableciendo de manera soberbia la relación de amistad entre Steve y Bucky, la cual se convertiría en la piedra angular del personaje en su camino cinematográfico en solitario. El único punto negativo es el citado anteriormente de no saber aprovechar más a Craneo Rojo y su temible organización HYDRA, fracción científica de los nazis que pasará a convertirse en máximo rival para el personaje y sus futuros compañeros.
Se sabe homenajear muy bien al cómic ya no sólo a través del disfraz que usa Rogers cuando está de gira por Estados Unidos vendiendo bonos de guerra, sino con esa escenificación de la portada del cómic en que el Capi da un puñetazo a Hitler. Y es que, además de funcionar como película, rinde un gran homenaje a todas las etapas del personaje.
El diseño de producción sabe transmitir ese aroma pop encantador recreando los años 40, algo a lo que ayuda (consciente o inconscientemente) unos efectos especiales que resultan poco rematados. Alan Silvestri creó un tema heroico afín al personaje.

Del reparto destacan la bella Haley Atwell como Peggy Carter, la oficial de quien se enamora el protagonista. La notable labor de la actriz con el personaje tuvo tanta aceptación que se realizó un cortometraje con su personaje (aparece como extra en el Blu-Ray de “Iron Man 3”) y se creó la serie “Agent Carter” para su lucimiento. Stanley Tucci logra la empatía del protagonista y del espectador mediante su noble interpretación del Dr. Erskine. Tommy Lee Jones poco tiene que esforzarse como mayor del ejercito con malas pulgas, siempre convence. Sebastian Stan está correcto como Bucky, el mejor amigo del protagonista. Dominic Cooper logra resultar convincente como padre de Robert Downey Jr., Howard Stark. Hugo Weaving resulta notable fisicamente como Craneo Rojo, al cual ayuda un maquillaje soberbio afín al comic, aunque el guion no lo trate como merece. Chris Evans es Steve Rogers, Nada más que añadir. Bueno si, que el actor me convenció como Johhny Storm también, pero es que aquí el tío no es que interprete, sino que directamente ES el personaje.

“Capitán América: El Primer Vengador” es una más que estimable película de aventuras para toda la familia que representa dignamente al personaje. Al año siguiente el Capi regresaría ya con sus compañeros superhéroes, pero sería tres años después cuando alcanzaría la gloria.

Lo Mejor: Su honestidad de producto ligero. El estilo retro. Chris Evans.

Lo Peor: Craneo Rojo resulta desaprovechado.