WinterPosterTras el estreno de “Los Vengadores” se dio paso a la llamada Fase 2 del Universo Marvel. En ella se finalizarían las andanzas en solitario de Iron Man, se continuarían las aventuras Thor y Capitán América y se presentarían nuevos personajes en películas tan conseguidas como “Guardianes de la Galaxia”. En este bloque, que se finalizó con el estreno de la primera aventura del Ant-Man, destacaron sobre todo la aventura galáctica de James Gunn (producto bien fabricado con alma de aventuras que rememora el cine de los 80) y la secuela del soldado de las barras y estrellas.

Tras rescatar el barco Estrella de Nemuria, Steve Rogers se verá envuelto en una trama que pondrá en peligro la libertad que tanto defiende, haciéndole dudar sobre en quién puede confiar.

Los tres días del Escudo

Steve Rogers es un personaje más interesante de lo que parece, especialmente tras despertar en un mundo sesenta años posterior al que conoció. Perfecto soldado al que recurrir siempre que es necesario (de hecho se le despertó para formar parte del famoso grupo de héroes y servir para S.H.I.E.L.D.), es además un hombre que vive en un tiempo que no es el suyo, que está en constante proceso de adaptación social. Rogers se siente un ser anacrónico, una reliquia del pasado que tiene un rincón honorario en el Smithsonian, que sigue sintiéndose atado a sus raíces y sus ideales, los cuales, a pesar de seguir intactos en materia promocional, se ven resquebrajados. Si en el primer film los soldados son abandonados a su suerte en las trincheras, en ésta ocasión son los traumas del combate los que aparecen para desmitificar el lema de servir a la patría. Han pasado sesenta años desde que luchó contra los nazis e Hydra en Alemania. El mundo debería ser mejor. Pero no lo es. Sigue habiendo amenazas tan peligrosas que infligen a la sociedad miedo. Y el miedo lleva a la privación de la libertad. Y es entonces cuando descubrimos que “El Capitán América: El Soldado de Invierno” va más allá de ser una mera adaptación de cómic para entrar en un terreno inesperado. El thriller conspiratorio.

El género político en forma de thriller siempre ha estado en boga, tratando de ofrecer una visión crítica sobre el panorama político y social del momento. Si hubo una época en que brillaron y destacaron estos films de suspense, esa fue en los 70. El escándalo Watergate, las cenizas del nazismo, así como las tensiones entre Rusia y Estados Unidas servían de perfecto marco para crear historias que obtuvieron una gran aceptación crítica y llegaron a convertirse, en muchos casos, en piezas claves del género. En la actualidad muchas producciones juegan en un escenario (lamentablemente) real donde la búsqueda de una seguridad global sacrifique un derecho básico y primordial como es la libertad. El film de MARVEL, como hacía Alan Moore en su mítico “Watchmen”, cuestiona si la excesiva vigilancia no consigue todo lo contrario de lo que pretende. Sentirse completamente vigilado no logra un mundo libre. Al contrario, nos convierte en presos de un sistema, y más aún si quien rige el sistema es quién no debería estar en el poder. El futuro imaginado por Orwell a la vuelta de la esquina. Ahí es donde se desarrolla la segunda aventura en solitario del Capi, quien se ve incapaz de confiar en nadie más allá de Natasha Romanov y el paracaidista Sam Wilson, su nuevo aliado. Juntos desenmascararán una conspiración que haría del mundo un lugar menos libre y seguro.

"Marvel's Captain America: The Winter Soldier" L to R: Black Widow/Natasha Romanoff (Scarlett Johansson) & Captain America/Steve Rogers (Chris Evans) Ph: Zade Rosenthal © 2014 Marvel. All Rights Reserved.

Si ya es bastante duro para nuestro protagonista ver cómo todo por lo que luchaba está sustentado sobre una gran mentira, más lo será al enfrentarse contra el hombre que utiliza Hydra para ejecutar sus misiones. El llamado Soldado de Invierno. Para muchos una leyenda. Para otros un fantasma. Para Steve, el amigo que perdió. En Marvel saben lo que se hacen, eso está claro. El rival del film sirve para seguir desarrollando uno de los valores más incrustados en la personalidad de nuestro protagonista, la amistad. En el primer film ya se asentó a la perfección la relación entre Steve y Bucky, amigos desde la infancia que crecieron juntos y acabaron combatiendo codo con codo. El trágico destino de Bucky afectó a Steve, quien sufre una parálisis emocional al verse de nuevo frente a él. La película muestra así una lucha entre hermanos en donde uno de ellos tratará de hacer volver a traer a la luz al otro, traumatizado y privado por los continuos experimentos a los que ha sido sometido y que le han convertido en una máquina de matar sin recuerdos. De esta forma se sigue incidiendo en mostrar el camino cinematográfico del Capitán América a través de sus valores, los cuales pueden hacerle perder nuevos amigos.

Un thriller político donde se habla de la amistad. Poca cosa para ser un película de superhéroes, ¿eh?. Por si fuera poco falta la guinda, su naturaleza de action movie. Si, la trama está más trabajada que lo acostumbrado, el tono es más serio de lo normal, pero además, las secuencias de acción son espectaculares. A un ritmo tan vertiginoso como los concisos golpes que se reparten, cada secuencia de acción vale su peso en oro. Sinceramente, poco se podía esperar de unos directores cuyos dos únicos títulos tras la cámara era las comedias “Bienvenidos a Collinwood” y “Tu, yo y Dupree”, pero los Russo dieron la campanada. Con una puesta en escena bien elaborada que remarque el tono noble (que no pretencioso) del producto y unas secuencias de acción creadas con ayuda de los directores de segunda unidad lograron la que, para quien esto escribe, sea la segunda mejor película de Marvel Studios. El ataque contra Nick Fury, con la emocionante persecución por las calles de Washington; el brutal enfrentamiento en la autopista contra el Soldado de Invierno; toda la secuencia final, con un montaje en paralelo a tres bandas, tan espectacular que llega a rivalizar con la gran batalla final de “Los Vengadores” por ser la mejor secuencia de acción del Estudio. Casi nada, vamos.

"Marvel's Captain America: The Winter Soldier"..Winter Soldier (Sebastian Stan)..Ph: Zade Rosenthal..© 2014 Marvel. All Rights Reserved.

El libreto, como he citado, está más trabajado que otros al remarcar ese ambiente global lleno de incertidumbre que puede llevar a los jefes de seguridad a tomar medidas nada halagüeñas para la humanidad. Para desarrollar la historia queda claro que los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely se han basado en thrillers populares como “Juegos de Guerra” o “Los Tres Días del Cóndor” (la presencia de Redford no es en vano) obteniendo un resultado superior a la media dentro de producciones Marvel. A pesar del marcado tono serio de la propuesta (afín al personaje) no olvidan incluir algunos chistes o momentos cómicos (la visita a Apple Store) que sigan el tono general del resto de películas que se desarrollan en el Universo Marvel. De paso, siguen desarrollando el plan Marvel que desembocará en futuras aventuras que tienen como base el miedo. Ya en la última aventura de Tony Stark éste recurría en exceso a sus armaduras, y en la posterior “Era de Ultrón” la sensación de inestabilidad se incrementará. Lo dicho, en la Casa de las Ideas saben a qué juegan.
El diseño de producción sigue el estilo marcado por “Los Vengadores”, ya que S.H.I.E.L.D tiene gran protagonismo, Me choca, eso si, los efectos especiales demasiado cantosos en los flashbacks que muestran a Rogers antes del suero. Resultan mejor acabados en el primer film.
Para la Banda Sonora se sustituyó definitivamente a Alan Silvestri por Henry Jackman, quien logra captar el tono épico y heroico del personaje principal a la vez que crea, siguiendo en cierta medida el trabajo de Zimmer para el Joker, un tema amenazador, casi enfermizo, lleno de sonidos que simulan aullidos, para el Soldado de Invierno.

Del reparto vuelve a destacar Chris Evans como el Capitán América, personaje al que le tiene cogida la medida desde el primer momento en que se enfundó el traje. Scarlett Johansson por fin logra que su Viuda Negra sea mucho más que una agente perfecta para trabajos de campo, comenzando a crear un arco psicológico en torno al personaje donde las mentiras rijan su existencia. Anthony Mackie resulta un perfecto compañero de batalla dando vida a Falcón. Samuel L. Jackson, al igual que Evans, poco tiene que demostrar para demostrar que es Nick Fury. Cobie Smulders vuelve a demostrar que vale más que para enamorar a Ted Mosby como Maria Hill. Robert Redford aumenta el número de célebres actores veteranos que participan en producciones Marvel y, de paso, subraya la naturaleza de conspiración gubernamental que posee el film. Sebastian Stan reaparece como el Soldado de Invierno/Bucky, quien poseerá mayor importancia en la inminente “Civil War”. Emily VanCamp es la Agente 13, nueva aliada del Capi, quien también tendrá especial participación en “Civil War”. Aparece de manera testimoniar Hayley Atwell como una anciana Peggy Carter en esa emotiva escena que comparte con Evans en el hospital y que remarca la naturaleza del Capi de ser una persona fuera de su tiempo. También Toby Jones reaparece como cameo vocal del Dr. Zola, así como el recientemente fallecido Garry Schandling dando vida de nuevo al Senador Stern que aparecía en “Iron Man 2”.

Tras el film se nos mostraba al Baron Von Strucker y a los gémelos Wanda y Pietro Maximoff, sentando lo que sería el inicio de “La Era de Ultrón”. También aparecía una escena final con Bucky anunciando que su retorno tendría importancia en el futuro.

“El Capitán América: El Soldado de Invierno” superó en todos los frentes a su predecesora. Además de una buena cinta de acción alerta sobre peligros actuales que afectan a nuestra realidad. Notable.

Lo Mejor: Conjugar a la perfección un discurso crítico con un gran espectáculo.

Lo Peor: Algunos efectos especiales se notan en exceso.